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(Daniel Vázquez) Desde lainfertilidad.com tuvimos hace poco el placer de tener en nuestras manos el recién publicado libro de Eva María Bernal titulado “Mi maternidad asistida (o cómo ser madre por reproducción asistida y no morir en el intento”, en el que nos cuenta todo el proceso por el que pudo tener con ella primero a Rodrigo y luego a sus mellizos Martín y Aitana: desde las primeras citas en clínicas, pasando por todos los tratamientos (que no fueron pocos) hasta su nacimiento.
Mi maternidad asistida (o cómo ser madre por reproducción asistida y no morir en el intento)

Con motivo de la publicación del libro también nos acercamos a ella para conocerla y que compartiera con nosotros en primera persona cómo ha sido el proceso de creación del mismo, los miedos que ha tenido a lo largo del proceso y dar un mensaje de apoyo para nuestros lectores. Como bien dijo en el libro, “esto es biología, no matemáticas”, y existen muchos factores a tener en cuenta, no hay un solo camino.

¿Cómo surgió la idea del libro y cómo fueron tus inicios en la red?

Mientras estaba buscando información y apoyo sobre los tratamientos a los que iba a acudir, me di cuenta de que estaba deseando encontrar sitios como el que yo quería escribir y no los encontraba, por eso me puse manos a la obra con el mío. Empecé hace cinco años con mi blog “Yendo a por el segundo”, y desde entonces se han ido sumando muchas personas en mi camino.

Yo quería que el blog tuviera que ver con madres solteras por elección, pero finalmente, por evolución, acabó siendo más un blog sobre tratamientos. Por respeto a mis hijos, llegué en muchos momentos a dudar de si lo que iba a publicar les comprometería en un futuro, por lo que me ceñí más a mi vivencia personal de los tratamientos y a apoyar a las demás con información que pudiera ser valiosa para sus procesos. Y luego me iban diciendo: “¡Pero es que esto da para un libro!”, sin yo ver en su día una motivación más allá que la de compartir mi experiencia personal con el blog, no me interesaba especialmente publicar un libro.

Más tarde llegó la crisis, y me encontré con un grupo de madres emprendedoras, tras tener a mis hijos Martín y Aitana, al acabar el blog... y fue así como me animé a publicar un libro, vi que era el momento adecuado para hacer algo más grande por el mundo de la reproducción asistida y apoyar con mi historia: yo quería realmente ayudar a otras personas.

¿Cómo animarías a los demás que, como tú en tu día, están pasando por el proceso de encontrar a sus hijos por reproducción asistida?

Creo que, principalmente, hay algo que puede ayudar, y mucho: frases o imágenes en nuestra cabeza, como la de que una piedra no es el final del camino, sino que es parte del mismo. Esta piedra podría ser un aborto: muchas personas tras pasar por una experiencia así se desaniman y no lo siguen intentando; hay que intentar superarlo y entender que es parte de un proceso, que puede ser más o menos largo en función de nuestro deseo.

Todo lo que se dice, todo lo que se siente, durante este proceso, son efectos secundarios. Cuando estás en tratamientos de reproducción asistida, se descontrolan las emociones. Hay que tener esto muy claro para no sentirse culpable. Tras el nacimiento de tu hijo, pensarás que todo ha merecido la pena, el viaje no ha sido en balde.

Si te vas sin tener un niño, puede que necesites hacer algún tipo de duelo... para ello existen muchas opciones, entre ellas la de acudir a terapia de apoyo.

En este viaje hay mucho miedo, pero hay que pararse una y otra vez y preguntarte a ti misma cómo te ves en 10 años: ¿te ves sin hijos y lo aceptas? ¿O se te parte el corazón de pensarlo? Si este último es tu caso, ahí tienes un motivo para seguir luchando.

Cuando has conseguido a tu hijo, la gente puede decir: “¡Qué suerte!”. No, esto es algo que “te has currado” y que ha costado mucho hasta llegar a ese punto. Son hijos deseados, los nacidos por reproducción asistida. Si lo quieres, lo puedes conseguir, hay que estar abiertos a la posibilidad.

Yo en su día me dije: “Yo quiero, pero no puedo hacerlo sola”, y fue por ello que empecé a buscar apoyo en terapia. Se puede hacer siempre por que la cosa vaya a mejor.

Otro consejo que daría es que os informéis de todo. Pedir más pruebas, mostrar iniciativa y sed proactivas a la hora de tomar el mando de vuestro proceso, no dejarlo todo en manos de los doctores.

Algo que también me sirvió mucho fue que me imaginaba a los niños antes de que llegaran. Cuando la cosa se iba poniendo fea, yo decía constantemente: “Me voy a quedar de Martín o Aitana”... y luego llegaron Martín y Aitana. Cabía la posibilidad de que no los tuviera, pero para mí se convirtieron en una entidad; sabía que estaban ahí y me quería reunir con ellos.

¿Y los primeros pasos para quienes no sepan por dónde empezar?

Yo recomiendo principalmente dos cosas: la primera, que se haga una revisión ginécológica y en ella se hable con el ginecólogo, él puede dar un buen consejo a partir de cómo se encuentre la situación. Y luego la segunda, pedir cita en un par de clínicas al menos.

Lo que más hay que tener en cuenta en estas primeras citas es que el doctor con el que nos encontremos nos escuche y nos comprenda, que no se imponga su estatus como doctor por encima de todo y que fluya la relación entre él y el paciente; vamos, que se vea que hay “feeling” con él, es cuando mejor funcionan las cosas.

¿Con qué te quedas de toda la experiencia obtenida en estos años?

Pues me quedo, obviamente, con mis tres hijos, y con toda la solidaridad que me he encontrado en el mundo de la reproducción asistida.

Yo empecé a buscar al segundo y constantemente me han estado apoyando en mi proceso amigas y otras mujeres y parejas con hijos que se han ido uniendo en el camino, a pesar de ya haber tenido a sus hijos.

¿Cuáles han sido las decisiones que te generaban más inseguridad?

El momento en el que me planteé cambiar de clínica porque no me había funcionado tras varios intentos, tenía mucho miedo. Tenía un dinero justo y tenía miedo a equivocarme. Pensaba que a lo mejor podría acabarse todo. Pero una vez en situación, sacas dinero de debajo de las piedras para continuar.

También me creaba mucha inseguridad el pensar que los médicos se pudieran equivocar con sus diagnósticos, no queriéndome hacer pruebas que yo creía que podrían ser de utilidad para averiguar más. Esto es biología, no son matemáticas... puede que en esa prueba que no se hiciera estuviera el camino correcto por el que continuar.

¿Tenías ideas tabú al empezar con el proceso? ¿Y algún miedo?

Principalmente, yo siempre tuve claro que no iba a llegar a adopción de óvulos y de embriones, me decía que a eso “no llegaré nunca”. Pero me fui adaptando y entendí el proceso por el que se llega a esas opciones. Lo malo es cuando no lo entiendes y te lo saltas. Tras, aceptar la de adopción de embriones, llegaron Martín y Aitana.

Tenía miedo a tener mellizos, precisamente, que fue lo que ocurrió después, cosas de la vida.

Por otra parte, yo siempre tuve claro que no me iba a rendir, seguiría de tratamientos aunque hubiera negativos. Hay gente que cuando tienes un Aborto, no entiende que puedas seguir de tratamientos. Pero bueno, que si tuviera pareja, nadie estaría diciendo nada. En el caso de las mujeres solteras, todo el mundo opina... Y ante eso, hay que ser fiel a lo que una misma decide; no lo que los demás opinen que deberías hacer.

Sin duda, fue la parte en la que explico el aborto que tuve de Huevo huero. Fue una experiencia horrible: por una parte tienes todos los síntomas del Embarazo pero luego se descubre que no hay Embrión dentro, por lo que en el fondo, me sentía engañada por mi cuerpo... Fue un palo
muy grande.

Y ya para terminar, a la hora de afrontar el cómo contárselo todo a tus hijos, ¿cómo lo ves?

Yo he optado por ir ensayando el diálogo interno desde su nacimiento, se lo voy diciendo incluso. Nunca sabes cómo va a salir la conversación cuando crezcan, pero es mejor ir practicando desde que son pequeños.

De todos modos, a un niño la reproducción asistida “le da igual”, lo que es difícil de verdad es explicarles que no tienen padre. Ese sí que es un discurso que hay que preparar.

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“Mi maternidad asistida (o cómo ser madre por reproducción asistida y no morir en el intento)” salió a la venta el pasado 22 de enero y está disponible en varios formatos: a través de Amazon http://www.amazon.es/maternidad-asistida-reproducci%C3%B3n-intento-%20eb...)%20">(http://www.amazon.es/maternidad-asistida-reproducci%C3%B3n-intento- ebo...) para kindle y en papel; y en la web de Eva María Bernal, http:// www.creandounafamilia.net en PDF y audiolibro.

También podéis leer la reseña que hicimos del libro en nuestra web: http://www.lainfertilidad.com/actualidad/resenas/mi-maternidad-asistida-o-como-ser-madre-por-reproduccion-asistida-y-no-morir-en-e