¿Qué puedes hacer tú para que los demás te entiendan?

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¿Qué puedes hacer tú para que los demás te entiendan?

Noviembre 27, 2014 - 12:17
Cuando decimos que “no nos entienden”, “no saben por lo que estamos pasando”, es posible que sea porque no hemos explicado por lo que estamos pasando y lo que estamos sintiendo. Cristina Enjuto, terapeuta Gestalt y Máster en PNL (Programación Neurolingüística) nos da recursos para hacer que los demás nos puedan entender.
¿Qué puedes hacer tú para que los demás te entiendan?

“Al explicar que estás en un tratamiento de Infertilidad o en tal o cuál fase… a la gente le puede sonar a chino. Sin embargo, decir: ‘Estoy en un momento de mucha incertidumbre’,  ‘No sé si voy a poder tener este hijo”, “No sé qué decisión tomar”,  o algo que hable de sentimientos, hace que sea más fácil que el otro pueda empatizar contigo y que te entienda”, nos explica la terapeuta. ”Lo primero, si quieres y es el entorno adecuado, es abrirte y explicar lo que te está pasando”.

1. Ir donde esté la escucha y la devolución honesta

Uno de los primeros pasos para abrirnos y mostrarnos es tener un poco de prudencia. ¿Con quién abrirnos? ¿Cuándo mostrarnos? “No vale abrirse a todo y a quien sea, también es necesario que haya un recipiente amoroso y que uno se sienta acogido y entendido”, aclara Cristina. “Y si no lo puede entender, es también porque el otro es como es y tiene sus cosas”. 

En este caso el contacto humano hace mucho. Buscar quienes te puedan ayudar a sostener las emociones: tu terapeuta, grupos de apoyo… “En definitiva, ir donde esté la escucha y la devolución honesta”, recomienda.

Enjuto es una firme defensora de ir sobre seguro: “Ve donde esté el apoyo en ese momento. Puede ser que tengas un amigo maravilloso y que en este tema no te haya sabido apoyar… acéptalo, pues quizás no puede hacer más. Busca el apoyo en otro sitio; busca a otras personas que tengan esta sensibilidad que te hace falta en este momento (no necesariamente tienen que haber pasado por lo mismo)”. 

2. No esperes que todos se preocupen tanto por ti como tu pareja

“Baja tus expectativas de cuánto se pueden preocupar por ti los demás. Esto es muy importante porque ellos tienen sus vidas y quizá necesitan que tú les recuerdes en qué parte estás tú del proceso”, recomienda Cristina.  

“Y si además tú me dices lo que tú necesitarías de mí, mucho mejor: ‘Me gustaría compartir esta visita contigo’, ‘¿Me podrías acompañar tal día?’ o sencillamente ‘¿Podemos hablar estos días concretos en los que me estaré pinchando?’”, añade.

3. Proporciona información explicativa (ya sea en formato digital o en papel) sobre lo que estás viviendo

A veces se hace difícil explicar a familiares o amigos lo que estás viviendo a nivel emocional y vital. Una posibilidad es darles alguna documentación y no tener que explicar. Enjuto detalla cómo: “Recopilar algún artículo o algún lugar online en el que se explique lo que me está pasando. Cuando alguien quiera saber o tú quieras comunicarlo, se lo das”. 

4. Poner límite a los demás está en tu mano, pero primero reconoce hasta dónde quieres ir tú

Hace falta una buena atención a la comunicación con la otra persona y a cómo está respondiendo. Cristina especifica: “Cuando estés explicando algo sobre tu proceso conviene estar muy atenta a lo que estás sintiendo. Si es el caso, reconocer que es un momento muy vulnerable y calibrar cómo está respondiendo la otra persona para decidir hasta dónde voy a contar, si lo voy a contar… y sobre todo para qué lo voy a contar.

Una vez en el trabajo hubo una mujer que me preguntó: “Bueno y tú ¿para cuándo vas a tener los hijos?, ¿no se te va a pasar el arroz?” La manera en la que lo dijo fue con cierta ingenuidad, pues seguramente no suponía que yo tenía un problema para quedarme embarazada.

Aquel no era el momento de dar muchas explicaciones, de hecho no lo hice; me respeté en ese momento. Era obvio de que yo estaba conectando con mi vulnerabilidad y que ella estaba conectando con sus ideas sobre la maternidad, con lo que abrirme en ese momento no habría sido más que ponerme en una posición incómoda que para mí no era necesaria”.

Cristina admite que no todo va a ser como esperamos: “Habrá personas que dirán cosas que no te gustarán; y personas que no te van a entender… va a haberlas en todos los sitios”.
 
Para saber dónde poner el límite, primero hay que saber lo que quieres tú. “Lo más importante es respetar lo que sientes, sea lo que sea. Si quieres compartir hazlo, y si no protégete. En el momento en el que te sientas segura podrás incluir a los demás en tu vivencia”, ha reconocido la terapeuta.

Texto: Daniel Vázquez