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7 recomendaciones para superar la betaespera

La betaespera es el tiempo que pasa desde la transferencia embrionaria hasta la realización del test de embarazo.
7 recomendaciones para superar la betaespera

La transferencia embrionaria es la fase final de un tratamiento de reproducción asistida, como la Fecundación In Vitro o la Ovodonación. Es el momento en el que se transfiere el Embrión al útero de la mujer. Tras este sencillo procedimiento, el embrión se adhiere a la pared del útero para después implantar y comenzar a desarrollarse.

La mujer o pareja deberá esperar alrededor de 12-15 días hasta hacer la prueba de Embarazo, momento en que se conocerá el resultado del tratamiento. Sin embargo, hasta la llegada de ese momento, transcurren dos semanas en las que conviene mantener la tranquilidad y seguir una serie de pautas para facilitar la Implantación del embrión.

7 recomendaciones para superar la Betaespera

El alto nivel de estrés que conllevan los procesos de reproducción asistida puede acentuar hábitos perjudiciales para la salud como el tabaquismo, así como producir problemas alimentarios provocados por la ansiedad. Si, además, después de la transferencia va todo bien, tu cuerpo sufrirá una serie de cambios y deberás intentar que estos se realicen de manera positiva.

Por eso, a continuación, te damos una serie de consejos y recomendaciones para superar la betaespera de forma positiva y con energía.

1. Alimentación

Lo ideal es que siempre (ya sea antes, durante o después del embarazo) llevemos una dieta lo más equilibrada posible, dándonos algún que otro capricho, sin contar las calorías de lo que ingerimos pero siempre teniendo en cuenta los nutrientes que necesitamos para la espera del embarazo.

Hay alimentos que aumentan el tránsito gaseoso intestinal, lo que incrementará la “hinchazón” que se puede sentir por el propio tratamiento, de forma que deberás reducir (y no necesariamente eliminar) la ingesta de los siguientes alimentos:

  • Legumbres secas: lentejas, alubias, garbanzos y cacahuetes.
  • Bebidas gaseosas: refrescos, agua con gas, etc.
  • Bebidas alcohólicas.
  • Alimentos ricos en grasas: carnes rojas, comidas fritas, jugos y salsas, pastelería y salsas a base de crema o nata.
  • Vegetales: brócoli, coles de Bruselas, repollo, coliflor, maíz, pepino, pimiento verde, habas, cebolla, rábano, nabo, lechuga, escarola…
  • Endulzantes o edulcorantes artificiales.
  • Frutas: ciruelas pasas, uvas pasas.
  • Granos: cereales o pan de salvado, productos de trigo entero.

La alimentación debe ser, por tanto, lo más equilibrada posible, priorizando la ingesta de proteínas de calidad como carnes blancas, pescados y huevos. Tampoco deben faltar los hidratos de carbono, como el arroz y la pasta, las frutas y las verduras, así como los lácteos y sus derivados.

2. Tabaco

El tabaco es nuestro otro gran enemigo. Además del efecto perjudicial que tiene para nuestro sistema respiratorio y para nuestra piel, entre otros, reduce las posibilidades de embarazo, ya que hace que se acumule la nicotina en venas y arterias disminuyendo el flujo sanguíneo que, cargado de nutrientes, irriga al útero afectando negativamente a la implantación embrionaria.

3. Reposo relativo

Muchas veces hemos oído esta frase sin saber muy bien a qué atenernos. Pues bien, el “reposo relativo” consiste en no hacer grandes esfuerzos físicos, pero sin quedarnos inmóviles. Hay que moverse: salir a dar un paseo a ritmo normal media hora o una hora al día es beneficioso, ya que esto permite a nuestra sangre circular y llegar bien a todos nuestros órganos.

4. Ejercicio

No debes practicar deportes agresivos y que aumenten la presión abdominal de forma severa, como boxeo, spinning, running, fútbol…. Una buena alternativa al deporte convencional es la práctica de yoga, pilates adaptado o stretching. La natación también se desaconseja, debido al riesgo de infecciones vaginales.

5. Baños

Puedes bañarte en la playa o en la piscina, dándote baños cortos e intentando mantener seca la parte de abajo del traje de baño cambiándola, por ejemplo, por una seca o directamente por la ropa interior.

6. Relaciones sexuales

Se desaconsejan las relaciones sexuales hasta conocer el resultado de la beta HCG (prueba de embarazo en sangre), ya que las contracciones que se pueden producir en el útero podrían producir un pequeño marcado.

7. Sol

Debemos tener precaución con el sol pues, combinado con el tratamiento hormonal que llevamos, puede hacer que aparezca el temido melasma (manchas en la piel de color café). Si utilizamos una protección adecuada e intentamos no tomar el sol en horas punta reduciremos el riesgo de que aparezca.

No obstante, las anteriores son recomendaciones generales para afrontar mejor la betaespera. Sin embargo, siempre debes tener en cuenta que, si por tu caso concreto requieres de algún control especial, tu médico te lo indicará. Ante cualquier duda, pregúntanos, estamos para ayudarte y guiarte en esta etapa tan especial.