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Ventajas de contar con un banco de óvulos propio



Los ovocitos son especialmente sensibles a los procesos de criopreservación ya que poseen una serie de características que comprometen su supervivencia, pero las mejoras en las técnicas de criopreservación en banco de óvulos mediante la vitrificación, han permitido obtener tasas de éxito similares a los ciclos en fresco.

Actualmente, el desarrollo de un programa de criopreservación de ovocitos eficaz es fundamental para cualquier laboratorio por varias razones.

Puede ser una opción de preservar fertilidad en pacientes en edad fértil a las que se les diagnóstica un cáncer y que va a ver comprometida su actividad ovárica de forma precoz debido a los tratamientos de quimioterapia/radioterapia a los que se ve a someter. El incremento de la supervivencia a procesos cancerígenos ha provocado que cada vez sean más las chicas que una vez superada se plantean la maternidad.

Por otro lado, cada vez es más habitual plantearse la maternidad a edades más avanzadas, pero no hay que olvidar que la pérdida de fertilidad en la mujer asociada a la edad puede dificultar o imposibilitar finalmente el embarazo. Estas mujeres pueden beneficiarse de la criopreservación de ovocitos en el momento de fertilidad óptima, manteniendo su potencial hasta el momento en el deseen buscar embarazo.

El mantenimiento de un programa de donación de ovocitos es complicado principalmente por la disponibilidad de donantes. Los procesos de selección son muy estrictos, hasta el punto de que sólo el 60% de las candidatas son aptasfinalmente como donantes. La disponibilidad de un banco de ovocitos nos permite tener ovocitos con una diversidad de características fenotípicas cuando sea necesario.

Por último, hay situaciones que pueden darse dentro de un tratamiento, como el caso en el que el varón no puede obtener la muestra seminal o no se observan espermatozoides una vez tenemos los ovocitos de su pareja en el laboratorio. La vitrificiación de los ovocitos nos daría la opción de ganar tiempo para resolverlo o para tomar una decisión meditada con la pareja.

Jaime Guerrero, biólogo en Instituto Bernabeu.