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El programa de adopción de embriones del Institut Marquès llega a 1.000 nacimientos



El programa internacional de adopción de embriones del Institut Marquès de Barcelona ha llegado a los 1.000 nacimientos desde que se impulsó el proyecto en 2004, ha informado el centro este miércoles en un comunicado.

El bebé número mil ha sido una niña, Georgina, de 3,5 kilos, nacida en Essex (Reino Unido) en febrero, fruto de un embrión que llevaba años congelado y que procedía del tratamiento de una pareja que no respondió sobre el destino que quería darle y que lo dejó bajo custodia del centro.

Desde que se puso en marcha el programa, ha beneficiado a pacientes de 124 nacionalidades, y en este momento 117 mujeres están esperando un bebé.

Según la directora del instituto, Marisa López-Teijón, el programa se puso en marcha “para dar una posibilidad de vida a los embriones congelados en el centro”.

Ha destacado que “cada vez hay menos adopciones internacionales de niños y más adopciones internacionales de embriones”, y ha añadido que detrás de cada caso hay una historia especial, o bien de muchos fracasos en tratamientos previos o bien de haber abandonado la posibilidad de ser padres.

EMBRIONES ADOPTADOS

Los embriones que pueden ser adoptados proceden de pacientes que no contestan a las diferentes cartas que la clínica envía durante un periodo de cuatro años para que elijan su destino, lo que sucede en el 50% de los casos, el 37% decide conservarlos, el 5% destruirlos, el 4% donarlos a otras parejas y el 4% destinarlos a la investigación.

Pasado este tiempo, según la ley española, si la pareja no responde, los embriones pasan a disposición del centro y éste debe decidir, ha asegurado el centro.

PERFIL DE LOS ADOPTANTES

Según el Institut Marquès, el 72% de los pacientes que solicitan la adopción de embriones lo hacen por problemas de esterilidad, como envejecimiento ovárico, infertilidad masculina severa o fallos previos en técnicas de reproducción.

Se trata de parejas que han intentado sin éxito otros tratamientos con un promedio de cuatro años y con 4,4 intentos fallidos, y el 61% ya había abandonado los tratamientos y había renunciado a ser padres.

El 18% de los adoptantes son mujeres sin pareja masculina que desean ser madres y otro 10% son personas que acuden directamente a la adopción de embriones al no plantearse tratamientos de esterilidad por razones éticas o religiosas, y la tercera parte había iniciado trámites para adoptar un niño.