Videos sobre fertilidad y reproducción asistida

¿Conoces algún vídeo interesante?

Existen dos formas de realizar la inseminación de los óvulos: la forma convencional y la microinyección o ICSI.
En la forma convencional se añade una microgota de semen concentrado a cada uno de los pocillos donde están los óvulos.
En la microinyección se selecciona uno de los mejores espermatozoides, se inmoviliza la cola y se aspira con una aguja de cristal. El óvulo se fija con una micropipeta y por el lado opuesto se pincha con la aguja de cristal y se inyecta el espermatozoide dentro del óvulo.

Preguntamos a padres y madres por la experiencia de tener hijos.

Nos cuentan su proceso para tener hijos y sobre personas cercanas que han requerido de tratamientos para lograr un embarazo. 

También nos dan un mensaje de esperanza a las parejas que no logran embarazarse y un deseo muy especial para el año 2015.

Durante el ciclo menstrual natural inician su desarrollo muchos folículos dentro de cada ovario. Los folículos son pequeños quistes llenos de líquido que contienen los ovocitos. Cuando uno de estos folículos en el ciclo natural alcanza un tamaño un poco mayor se produce una inhibición del crecimiento de los demás; con el tratamiento de la estimulación ovárica se intenta que se desarrollen hasta la madurez completa varios folículos. Cuantos más folículos se desarrollen (dentro de unos límites), más óvulos obtendremos para la transferencia embrionaria.
En el protocolo corto, la inhibición se comienza con la menstruación, no como en el protocolo largo en el día 21 del ciclo anterior.
Los medicamentos usados para ello son los mismos que en el protocolo largo.

Algunas mujeres reciben óvulos de donantes jóvenes y esto supone un grave quebranto de las leyes de la naturaleza.

Un 57,8 por ciento de los jóvenes españoles presentan un semen de calidad inferior al que los médicos consideran normal por lo que podrían tardar más de lo habitual en tener hijos o se podrían verse obligados a acudir a un centro de fertilidad, según se desprende de un estudio realizado con más de 1.239 muestras de semen de jóvenes de entre 18 y 30 años recogidas en 60 centros de reproducción asistida y dirigido por el Instituto Marqués.
 
El estudio ha obtenido datos con interés estadístico en 6 comunidades, de las cuales Galicia, Andalucía y Madrid se sitúan a la cabeza en cuanto a calidad de semen frente a la Comunidad Valenciana, Cataluña y País Vasco, donde las muestras presentaban niveles inferiores de concentración de espermatozoides. La explicación de estas diferencias reside en la contaminación industrial que expone a las mujeres embarazadas a los disruptores endocrinos.