Las razones de por qué nacen más niños que niñas
Realmente la diferencia es muy pequeña, unos 107 niños por cada 100 niñas, y por lo general, también existen más hombres adultos que mujeres, pero esas diferencias son básicamente culturales.
En algunos países como China, cuando algunas mujeres se quedan embarazadas de una niña, es una gran desgracia, porque las niñas no producen beneficios a las familias y son caras de mantener, así que deciden no continuar con el embarazo o deshacerse del bebé al nacer, pero este porcentaje de muertes de mujeres apenas es significativo en la población.
También influye el hecho de que haya una mayor mortalidad masculina debido a las guerras y las enfermedades, aunque tampoco es la principal razón, a pesar de que por ahí van los tiros.
Entonces, ¿por qué esa tendencia continua de un mayor nacimiento de niños a través del tiempo?, ¿cuáles son las causas de que nazcan más varones que mujeres?
La naturaleza es muy sabia y cuando se trata de economizar en recursos, es la primera que se apunta al carro. Así que, aunque en una primera concepción hay un 50% de probabilidades de tener igualmente niñas que niños, también existe una mayor probabilidad de perder al bebé antes de su nacimiento cuando se trata de una niña.
Por otro lado, otro de los estudios demuestra que, en las épocas de crisis y escasez de alimentos, nacen más niñas que niños, ya que se cree que los embriones femeninosson menos exigentes que los masculinos.
Pero realmente, la principal razón de porqué nacen más niños que niñas en el mundo, se debe a una causa biológica de economía de recursos. Es decir, los varones son muy caros de mantener, ya que, por lo general, consumen muchos recursos naturales para sostener un cuerpo mucho mayor que el de las hembras; y, para colmo de males, son competitivos entre sí, lo que hace que gasten más energía y el resultado pueda ser la muerte de alguno de ellos, lo que la naturaleza interpreta como un préstamo de patrimonio natural perdido.
En resumen, a la naturaleza le sale mucho mejor hacer niñas que niños, pero como los niños son necesario para procrear y suelen morir más, inclina en favor de ellos la balanza ligeramente para compensar las posibles pérdidas.
Los médicos le diagnosticaron un tumor en el seno de rara agresividad. Elisa Girotto, 40 años, de Treviso, en el norte de Italia, empleada de banca, recibió la terrible noticia en el día más bello de su vida, tras el nacimiento de Alice, el 21 de agosto 2016, una hija deseada y buscada durante años. Fue un golpe inesperado cuando parecía que todos sus sueños comenzaban a realizarse. Para ella y su marido, Alessio, comenzó un calvario: numerosas consultas médicas y citas en las mejores estructuras oncológicas del norte de Italia, con cuatro operaciones para intentar frenar el tumor. Todo fue inútil.
A finales de julio se atrevió a preguntarle al medico: «¿Cuánto me queda de vida?». El marido contenía con dificultad la emoción. «Dos meses», le respondió el médico. Elisa, tras una pausa comentó: «Pensaba que sería algo más. No importa. Lograremos a hacer todo igualmente». El marido confesaría después: «Ha sido la prueba más difícil de mi vida». No se equivocaron los médicos. La joven madre acaba de morir, tras haber empledado estos dos últimos meses de su vida a buscar la forma para acompañar, hasta la mayoría de edad, el futuro de Alice, su hija de un año.
Ante su ordenador se dedicó a comprar online regalos para los cumpleaños de Alice. El marido al principio no lo entendió: «A casa el correo no paraba de traernos paquetes. Los abría y encontraba vestidos para todas las edades, libros, muñecas, juegos didácticos y un mapamundi donde estaban señalados todos los lugares que habría deseado visitar con ella . ‘¿Quién nos manda estos paquetes?’, le pregunté un día. Entonces Elisa mi explicó que eran 18 regalos para nuestra hija, y que yo tenía la misión de empaquetarlos y dárselos en el momento justo. Su último pensamiento fue para Alice», ha contado el marido Alessio al diario «Il Gazzettino». Elisa ha dejado así, con gestos de una madre que llegan al corazón, el mejor testamento para su hija, con un mensaje, expresión de un amor que dura toda una vida: «Así estaré contigo. Sonríe siempre».
El pasado mes de agosto se publicaron en la web de la Sociedad Española de Fertilidad los datos del Registro Nacional de Actividad-Registro SEF correspondientes a la actividad de 2015. Este registro es el registro oficial de Técnicas de reproducción Asistida del Ministerio de Sanidad
El incremento de ciclos de reproducción asistida realizados en España ha continuado aumentando en 2015. Este aumento fue de casi un 10% respecto a lo realizado en 2014, llegando a realizarse en 2015 en España 127.809 ciclos de técnicas de reproducción asistida. Esto sitúa a España a la cabeza de Europa en tratamientos de reproducción asistida.
Casi el 8% de estos ciclos se realizaron a parejas residentes en otros países. En total hubo 31.745 recién nacidos procedentes de gestaciones obtenidas por técnicas de reproducción asistida. Esto supone que si descontamos el número de nacidos en mujeres residentes en otros países, el 7% de los recién nacidos en España en 2015 fue mediante técnicas de reproducción asistida (sin contabilizar los nacidos por inseminación artificial, de hacerlo esta cifra se aproximaría al 8%).
El comentado incremento en técnicas de reproducción asistida fue especialmente significativo en dos técnicas: aquellas que realizan Diagnóstico genético en el embrión y la Donación de ovocitos.
El gran incremento observado en técnicas de Diagnóstico genético en el embrión se debe a ciclos de Screening Genético Preimplantacional por Edad materna avanzada que ha aumentado un 33% respecto a lo realizado en el año anterior. Se realizaron un total de 5809 ciclos de diagnóstico genético en el embrión en 2015.
El incremento observado en donación de ovocitos, se ha debido al aumento de ciclos de recepción de ovocitos de donante vitrificados, que ha aumentado un 23% respecto al año anterior. Se realizaron en 2015, 30882 ciclos de recepción de ovocitos de donante en España. Estos cambios hacen que más del 30% de los ciclos de recepción de ovocitos de donante en España sean de ovocitos vitrificados de donante. Por tanto, los bancos de ovocitos se han convertido en una herramienta clave en reproducción asistida.
Síntomas de embarazo ¡Revisa este listado!
Como experta en betaesperas, título de dudoso honor por otro lado, hablar de los síntomas de embarazo es un tema que me sale sin esfuerzo por que si juntamos todos los días que viví en la incógnita, resultan unos siete u ocho meses de mi vida. Ocho meses completos. Un día tras otro…
Actualmente y desde mi trabajo como acompañante y asesora en reproducción asistida veo como cada día alguien me consulta si tal o cual síntoma pueden ser la señal definitiva de que ha logrado por fin su embarazo.
Este estrés en el que vivimos desde el momento en el que nos realizamos un tratamiento de fertilidad y llega el momento de la prueba de embarazo, no es algo exclusivo nuestro. Las personas que no están en tratamiento lo viven igual si ya están buscando el embarazo de manera consciente y se les está resistiendo. La ilusión y el deseo son los mismos aunque nuestros caminos sean diferentes.
A la hora de enfrentarnos a nuestros síntomas de embarazo hay un factor muy importante: Cuánto tiempo llevemos intentándolo y nuestro carácter. Si hay algo que tiene la betaespera es que consigue sacarte nosotras nuestro lado más obsesivo en este caso se refleja en la búsqueda constante de cualquier señal que nos indique que estamos embarazadas.
Pero si además estás en Reproducción Asistida
Sí que hay algo que nos diferencia a las que buscamos por reproducción asistida: nosotras tomamos una serie de medicamentos que disfrazan de síntomas lo que simplemente son reacciones del cuerpo a las medicinas:
La progesterona hincha el pecho como si estuvieras embarazada y puede llevarte a engaño.
El Ovitrelle, ese medicamento que nos dan para que ovulemos en un día y hora concretos, hace que durante unos días podamos tener síntomas parecidos a los del embarazo y además si no domamos nuestra impaciencia y empezamos a hacernos los temibles pipitest a los poquitos días de haberlo inyectado, podrían dar positivo ya que el componente de ese medicamento es el HCG, la misma hormona que la del embarazo.
Solamente en la primera betaespera o en el primer intento por el “método diver” estamos un poco más inocentes con los síntomas y podemos vivirlo sin tanta presión ¿verdad?
Pero, ayyy, a partir de esa primera vez nuestra vida es un síntoma:
- Pecho hinchado
- Más o menos flujo del normal
- Ir o no al baño
- Un pinchazo en un ovario
- Dolor agudo en un ovario
- Esos granos que aparecen y te quieres morir
- ¿Me saben diferentes los alimentos?
- Dolor de tripa
- Dolor de cabeza
- No sentir absolutamente nada
- ¿Eso ha sido una naúsea?
- Dolor de piernas
- ¿Me huele todo raro?
- ¿Esa manchita rosa será el famoso sangrado de implantación?
En fin, vivimos en un estado de autoinspección obsesivo enfermizo… pero es lo que toca… ¡ojalá no fuera así!
Por eso cuando alguien te diga que no se puede estar así de nerviosa después de hacerte un tratamiento de fertilidad, pregúntale cómo se sentiría ella o él si esa misma mañana le hubieran transferido un embrión, un hijo en potencia.
Cómo se sentiría si supiera que a partir de ese día PODRÍA embarazada y su vida PODRÍA cambiar para siempre.
¿Sabéis que hay mujeres que no se pasan sus beta esperas buscando síntomas de embarazo? Afortunadas… Me han fascinado siempre. Yo nunca lo logré.
Ya puede llegar una amiga y hasta un médico, decirte que no te fíes, que los síntomas de embarazo son iguales que los de la regla, que tú vas a seguir buscándolos porque que llega un momento que ya nada de lo que te dicen te vale, no escuchas porque como dicen algunas personas, querrías que te anestesiaran y despertarte el día de la prueba…
¿Mi experiencia?
En mi caso no he sentido prácticamente nada diferente cuando estaba embarazada de cuando no, ¡e incluso he tenido muchos más síntomas cuando no lo estaba! En fin, una locura.
Pero como siempre os digo:
La búsqueda frenética de síntomas de embarazo es una de las jugarretas de la reproducción asistida, uno de sus efectos secundarios.
Si has retrasado tu primer embarazo hasta después de cumplir 40 años, ya sea por motivos personales o profesionales, seguramente habrás oído muchas opiniones en torno a las ventajas y desventajas de hacerlo a esta edad. Desde luego, las probabilidades de quedar en estado ahora son más bajas que hace unos años atrás y, según los expertos, después de los 45 es muy difícil quedar embarazada utilizando sus propios óvulos. Si éste es su caso, es importante que conozca los riegos y cuidados de un embarazo después de la cuarta década.
¿Cómo prepararse para el embarazo?
Según el Centro Médico de la Universidad de Maryland, hay una serie de medidas para reducir las probabilidades de complicaciones, entre ellas:
- Infórmate sobre el riesgo cada vez mayor de complicaciones genéticas (anomalías cromosómicas) y las pruebas que usted debe hacerse durante el embarazo para detectarlas. Consulte a un especialista en genética.
- Asegúrate de que cualquier afección existente (presión arterial alta, diabetes, enfermedad de la tiroides, obesidad) se encuentre en una etapa estable y controlada, antes de pensar en quedar embarazada. Hable con su médico sobre el embarazo y como podría afectar su afección actual.
- Ingiere vitaminas prenatales con ácido fólico antes de quedar embarazada para ayudar a prevenir defectos del tubo neurológico, particularmente la espina bífida.
¿Cuáles son los riesgos?
- Infertilidad: La probabilidad de quedar embarazada en determinado mes decrece a medida que usted envejece y el riesgo de un aborto espontáneo aumenta después de que cumple 35 años. Si usted ha estado tratando de quedar embarazada por más de seis meses, debe hablar con su médico acerca de tratamientos para la fertilidad. Las afecciones que pueden contribuir a la infertilidad son: endometriosis,tumores benignos en el útero y el bloqueo de las trompas de Falopio.
- Aumento del riesgo de anomalías genéticas: A medida que las mujeres envejecen, sus óvulos no se dividen bien y pueden ocurrir problemas genéticos. El trastorno genético más común es el síndrome de Down.
- Pérdida del embarazo: En las mujeres mayores de 40 años, el riesgo de aborto se duplica en comparación con una mujer de 20 años o iniciando los 30.
- Problemas de salud durante el embarazo: Si usted padece de diabetes y presión arterial alta, será más susceptible a enfrentar problemas durante su embarazo. Hay casos en los que aún no teniendo ninguna de estas enfermedades, las mujeres mayores son más propensas a desarrollar diabetes gestacional y presión arterial alta inducida por el embarazo. Además, existe un mayor riesgo de presentar problemas con la placentay sangrado durante el embarazo.
- Preeclampsia: Es una complicación grave que puede aparecer durante el embarazo y puede provocar presión arterial alta, inflamación de la cara y de las manos y presencia de proteína en su orina. En consecuencia, puede dañar su sistema nervioso y provocar convulsiones, accidente cerebrovascular y otras complicaciones graves.
- Problemas en el parto: El riesgo de tener problemas en el parto aumenta para las mujeres mayores de 40 años que están dando a luz a su primer bebé. Los estudios han demostrado que las mujeres mayores tienen más probabilidades de prolongar la segunda etapa del parto y de sufrimiento fetal. Asimismo, con un embarazo tardío, aumenta la incidencia de dar a luz gemelos o trillizos, incluso sin utilizar medicamentos para la infertilidad.
Qué hacer para tener un embarazo saludable
Aunque tener un bebé después de los 40 puede presentar un alto riesgo de complicaciones, la mayoría de las mujeres mayores tienen bebés saludables. En este sentido, es fundamental llevar una dieta y nutrición apropiadas, buenos cuidados prenatales y prepararse tanto emocional como económicamente para su bebé y los cuidados que serán necesarios. Por otro lado, también es importante evaluar las ventajas de esperar un hijo hasta después de los 40. Son muchas las mujeres y los hombres mayores que consideran que son más pacientes y realistas para enfrentar el desafío de un bebé de lo que hubieran sido antes en su vida. Asimismo, pueden disfrutar mejor la felicidad de ser padres, después de haber establecido sus carreras, ya que sienten que tienen más tiempo para dedicárselo al nuevo miembro de la familia.
Dentro del complejo mundo de las patologías que afectan al aparato reproductor femenino, una de las de mayor incidencia es sin duda la endometriosis, proceso degenerativo de imprevisible evolución caracterizado por que las células de la capa interna de la pared del útero invaden órganos y tejidos próximos, ocasionando adherencias que son causa de dolor, sangrado abundante y entre reglas y dificultad, cuando no imposibilidad, para quedar embarazada.
Se estima que afecta aproximadamente al 10% de las mujeres, con inclinación sobre el tramo de los 30-40 años y dándose curiosamente una mayor incidencia en mujeres de media-alta posición socioeconómica. Para entender bien su significado, haremos un somero repaso anatómico recordando que el útero o matriz es una víscera hueca cuya pared la forman tres capas:
- Perimetrio: la más externa y fina.
- Miometrio: capa intermedia de naturaleza muscular.
- Endometrio: capa interna dotada de glándulas constituida a su vez por una capa basal y otra funcional, que en cada menstruación se renueva.
Entre las posibles causas de endometriosis, no deben descartarse los antecedentes familiares, así como las llamadas “menstruaciones retrógradas”, que consisten en un reflujo de parte de la sangre de la regla a la cavidad abdominal a través de las trompas de Falopio. Otras hipótesis hacen referencia a anomalías del sistema inmunitario, incluso a la exposición a ciertos contaminantes ambientales.
¿Cómo saber con certeza si se tiene endometriosis?
Un dolor severo en la pelvis, similar al que rutinariamente se padece durante el periodo menstrual, acompañado de sangría menstrual llamativa y dolor coital deben hacer pensar seriamente en esa posibilidad.
La localización más diagnosticada es el ovario, donde tienden a producirse quistes en cuyo interior se acumula sangre oscura de aspecto similar al chocolate.
Otras lesiones que pueden manifestarse en este órgano son nódulos secos y especialmente adherencias, origen de los fuertes dolores que caracterizan esta enfermedad. Al margen del ovario, los ligamentos uterinos, la capa fina que tapiza el abdomen llamada peritoneo, la vagina y el recto son también zonas de reiterada afección. No obstante, se da con alguna frecuencia un tipo de endometriosis interna sin manifestaciones clínicas, en el que el crecimiento anómalo del endometrio queda entre las paredes del miometrio, que recordemos es la capa intermedia del útero.
El mecanismo de desencadenamiento de la endometriosis todavía esconde una buena dosis de incógnita, aunque es incontestable el papel jugado por una serie de factores de riesgo como edad, manifestación de ciclos de menos de 27 días y con sangrado muy duradero, haber sufrido intervenciones quirúrgicas en el útero y presencia de alteraciones genitales. En contrapartida, otros factores como el tabaquismo (que disminuye la fabricación de estrógenos), el ejercicio físico asiduo y el consumo de anticonceptivos orales se comportan como un freno al desarrollo de este problema ginecológico.
En aproximadamente una cuarta parte de los casos, cursa sin síntomas aparentes, correspondiéndose con lo que antes llamábamos endometriosis interna. En el resto de las situaciones son característicos:
- Dolor: síntoma más común. Localizado en el bajo vientre, suele presentarse durante la regla y en las relaciones sexuales (dispareunia) cuando hay afectación de vagina o recto.
- Alteraciones menstruales: ciclos de duración inferior a 28 días con sangrado más abundante y, en ocasiones, con hemorragias anárquicas entre periodos. Algunas mujeres tienen simplemente alterado el ciclo, sufriendo ligeras pérdidas espontáneas de sangre.
- Infertilidad, que suele asociarse a la endometriosis hasta el punto de estimarse que un tercio de las mujeres infértiles deben su trastorno a esta enfermedad. La causa estriba en las adherencias propias de la endometriosis y la secreción de sustancias químicas que bloquean la fecundación. Asimismo, la ovulación se ve obstaculizada de forma mecánica y por cuestiones hormonales.
En cuanto a síntomas puede hablarse de un cajón de sastre donde prevalecen dependiendo del órgano afectado. Así, una afectación de la vejiga urinaria incrementará la frecuencia urinaria con posible presencia de sangre. Si el órgano involucrado es el intestino, las manifestaciones serán las propias de un trastorno digestivo, diarrea, estreñimiento o dolor en la defecación, síntomas que en todo caso se acentúan durante la menstruación.
Todo diagnóstico de la endometriosis pasa por un exhaustivo examen físico, basado en una técnica de palpación consistente en explorar útero y ovarios con una mano en la tripa y otra en la vagina, de manera que cualquier masa localizada en un ovario, rugosidad en ligamentos uterinos o adherencias pueden detectarse fácilmente por un especialista experimentado. No obstante, para precisar el diagnóstico son necesarias algunas pruebas complementarias como:
- Ecografía, que permite visualizar quistes en ovarios.
- Resonancia magnética nuclear, para casos de endometriosis profunda o con implicación rectal.
- Laparoscopia: prueba que habitualmente resulta definitiva, que permite acceder visualmente por dos orificios al interior del abdomen y tomar muestras de tejido. Esta técnica puede cubrir simultáneamente dos objetivos, el descrito y la extirpación de las lesiones.
Dependiendo de las lesiones comprobadas y su extensión, la endometriosis admite una clasificación en cuatro estadios numerados de I a IV en orden creciente de gravedad.
Si bien está catalogada como enfermedad benigna, revela una tasa de recaídas del 5-20 %, y debemos estar atentos a posibles complicaciones que agravarían el pronóstico, como rotura del endometrioma, infección o transformación tumoral, algo esto último que ocurre en el 0,7% de los casos y a partir de los 40 años.
En cuanto a su tratamiento, debemos puntualizar que dependerá del grado de severidad, de su extensión y de las expectativas reproductivas de la paciente. En principio, los tratamientos se desglosan en aquellos dirigidos a combatir el dolor y los que tienen como objetivo evitar la infertilidad.
Entre los primeros, se incluyen:
- Hormonas usadas para tratar el dolor moderado como progesterona, píldoras anticonceptivas, danocrina y hormona liberadora de gonadotropina. La toma de anticonceptivos orales con estrógeno y progesterona durante medio año frena la mayoría de síntomas, no así las adherencias. Sus posibles efectos secundarios incluyen sofocaciones, sequedad vaginal y pérdida de calcio en los huesos.
- La cirugía es la mejor opción en endometriosis extensa, con dolor severo o en mujeres que no desean descendencia. Caben procedimientos quirúrgicos sencillos o cirugía mayor, pudiendo optarse por extirpar el útero, los ovarios, las trompas de Falopio o cualquier adherencia o implante de tejido procedente del endometrio. Y en lo que respecta a los dirigidos a combatir la infertilidad, puede hablarse de:
- Fertilización in vitro.
- Laparoscopia, con notable eficacia en mejora de la fertilidad. Conviene por último no olvidar las posibilidades que ofrece la homeopatía en el tratamiento de la endometriosis, no eliminando los síntomas sino restableciendo el equilibrio perdido como consecuencia de la enfermedad. Suelen utilizarse preparados a base de Viburnum opulus, Sepia oficinallis, Platina y Pulsatilla.
Fuente: lainfertilidad.com
