Qué hay detrás del precio de una fecundación in vitro
Toda mujer o pareja que necesita realizarse una fecundación in vitro (FIV) se ve en la necesidad de valorar diferentes opciones entre una gran diversidad de clínicas y de precios. En este post pretendemos ayudar a los pacientes a tomar una decisión correcta en su elección teniendo en cuenta que el principal objetivo es tener un hijo sano en casa.
A continuación citamos partes del proceso que pueden influir en el precio y su importancia.
- Visitas informativas. Este es un punto importante puesto que muchos centros ofrecen esta opción de forma gratuita. Estas visitas informativas consisten básicamente en orientar a los pacientes según su historial clínico sobre qué técnica es la más idónea para ellos, quizás no es una FIV sino una inseminación artificial. Es muy útil acudir a un centro que ofrezca esta opción pues solo nos supone perder algo de tiempo y nos puede aclarar muchas cosas.
- Presupuestos. Es importante que durante la fase de consideración los presupuestos estén claros sobre lo que incluye y lo que no. En este punto recomendamos escoger centros con packs cerrados sin sorpresas, que incluyan todos los controles y ecografías necesarios e incluso el test de embarazo en sangre.
- Estudios previos. En este apartado podemos distinguir entre estudios generales y estudios específicos que solo se realizan en las clínicas de reproducción. Este apartado es importante aclararlo en las visitas informativas puesto que pueden encarecer el proceso de forma importante.
- Ciclos posteriores. Aunque la fecundación in vitro tiene una tasa de éxito por ciclo que dobla el de la reproducción natural, la mitad de los pacientes necesitan realizar un segundo ciclo normalmente con embriones congelados sobrantes del primer ciclo. Es importante interesarse por los costes del segundo ciclo y por los costes de mantenimiento de los embriones congelados.
- Financiación. La posibilidad de financiar el tratamiento es una gran ayuda. Pero, ojo, recomendamos no dejarse engañar por estrategias de marketing que anuncian una cuota muy reducida al mes pero en letra pequeña dicen que son 48 plazos. No recomendamos una financiación superior a los 12 meses. Si no se consigue la gestación en el primer intento, genera gran frustración tener que estar pagando el tratamiento durante 4 años.
- Experiencia del centro. En muchas especialidades, pero sobre todo en la reproducción asistida, la experiencia del equipo es fundamental. Los protocolos de estimulación de la ovulación deben ser personalizados porque hay muchas variables que influyen (la edad, el peso, los antecedentes, los valores hormonales…) No hay un solo protocolo que funcione con todo el mundo. La mayor experiencia del ginecólogo garantiza una mejor adaptación a cada persona. Además, un ginecólogo con experiencia reacciona más rápido y mejor ante cualquier adversidad porque ya se habrá encontrado antes con ella. La experiencia es un grado no solo en el ginecólogo o en el andrólogo, las diplomadas en enfermería o las auxiliares que acompañan a la paciente durante el proceso deben poder entender y aplicar sin errores las pautas de tratamiento.
- El Laboratorio de FIV. Esta es quizás la parte que más influye tanto en el precio del ciclo como en el resultado. Un laboratorio bien equipado con recursos humanos y físicos consigue mejores tasas de embarazo. No nos dejemos engañar por centros con una gran decoración exterior, un gran equipo de marketing, una web fantástica. Si queremos las más altas tasas de embarazo preguntemos mejor si el laboratorio está bien equipado y cuántos años de experiencia tienen sus embriólogos. Todo esto influye en el precio. Cuanto más equipos, más inversión, más mantenimiento. Cuánto más experiencia tengan los embriólogos más caros son.
- Formación. La inversión en formación es fundamental en un mundo tan cambiante. Los centros pioneros en aplicar las nuevas técnicas son los que invierten en que su equipo aprenda estas nuevas técnicas en congresos o en estadas en otros centros punteros. La formación tiene un coste, pero influye positivamente en los resultados, cada nueva técnica que pueda ayudar a una mayor tasa de embarazo debe ser aplicada lo antes posible, aunque requiera inversión en formación, equipos y personal.
El semen de los occidentales es peor ahora que hace 40 años, mucho peor. En dos de las variables que determinan su calidad, concentración de espermatozoides por mililitro y cantidad total de espermatozoides, las cifras se han reducido a menos de la mitad. De seguir sin determinar y atajar la causa, en unas pocas décadas puede haber una epidemia de infertilidad masculina.
Tras revisar unos 7.500 artículos científicos, un grupo de investigadores identificó 185 estudios con datos sobre la calidad del esperma. Los trabajos incluían información de más de 42.000 hombres de 50 países de los cinco continentes recogida desde 1973. Los trabajos seleccionados ofrecían cifras sobre la concentración de espermatozoides por mililitro, su densidad, y también el número total por eyaculación, la cantidad.
Los resultados de esta revisión, publicados en la revista Human Reproduction Update, muestran que la concentración espermática ha pasado de una media de 99 millones de espermatozoides por mililitro en 1973 a 47,1 mill/ml en 2011, un declive del 52,4%. Este descenso se ha producido entre los occidentales: europeos, australianos, neozelandeses y americanos del norte. El declive no parece estar sucediendo entre africanos, asiáticos o americanos del sur, aunque la muestra de estudios de estas poblaciones es sensiblemente menor
“Los hombres pueden ser considerados subfértiles con concentraciones espermáticas inferiores a los 40 mill/ml e infértiles por debajo de los 15 mill/ml”, recuerda el doctor Hagai Levine, principal autor del estudio y responsable del área de salud ambiental de la Escuela de Salud Pública y Medicina Comunitaria Hadassa Braun de la Universidad Hebrea de Jerusalén. Pero en la determinacion de la fertilidad masculina intervienen otros factores, como la motilidad, la morfología o la cantidad total de espermatozoides.
El descenso es aún más marcado en esta otra variable, la cantidad total por eyaculación. Aquí, los 337,3 millones de espermatozoides por eyaculación de 1973 se han reducido hasta 137,5 millones cuatro décadas más tarde, es decir, un 59%. De nuevo, el declive sólo se produce entre los occidentales. Además, podría estar acelerándose: mientras en el periodo total analizado (desde 1973) la reducción de densidad fue 1.38 mill/ml por año, los estudios con datos desde 1995 muestran un bajada de 2,06 mill/ml anual. De seguir esta tendencia a la baja, en unas pocas décadas la mayoría de los hombres podrían ser subfértiles o acercarse al umbral de la fertilidad.
“Hacer predicciones es complicado, y más sobre el futuro”, comenta Levine. “Debemos centrarnos en los evidentes peligros del presente y afrontar el problema ahora, ya que claramente hay algo que va mal en términos de salud y fertilidad en una gran proporción de hombres de los países occidentales. Nuestras acciones determinarán si y cuándo el declive de la fertilidad humana acaba amenazando la existencia de nuestra especie”, añade.
El profesor del área de medicina preventiva y salud pública de la Universidad de Murcia, Jaime Mendiola, es uno de los autores de esta investigación. “En España hay pocos estudios, pero también se está produciendo este declive”, asegura. A comienzos de siglo, algunas investigaciones mostraban que la calidad del esperma de los españoles estaba por encima de la media europea. Sin embargo, en uno de los últimos trabajos de Mendiola, con estudiantes del sur de España, las cifras ya se habían igualado y en apenas una década, la densidad de espermatozoides había bajado en 7 mill/ml.
Aunque el estudio no entra en las causas del declive, las diferencias geográfica dan una pista. “El hecho de que este descenso se evidencie en los países occidentales sugiere fuertemente que los químicos comercializados tienen un papel causal en esta tendencia”, dice la profesora de Medicina Ambiental y Salud Pública de la Escuela de Medicina Icahn del Monte Sinaí, en Nueva York y coautora del estudio, Shanna H Swan. Investigaciones anteriores han relacionado el deterioro de la calidad del esperma con diversos factores medioambientales o de estilo de vida, incluyendo la exposición prenatal a químicos, y la exposición de los adultos a plaguicidas, la contaminación, el tabaquismo, el estrés o la obesidad.
El director del Instituto de Investigacion Biosanitaria y catedrático de la Universidad de Granada, Nicolás Olea, es uno de los que más ha investigado sobre la calidad del esperma en España. Sobre el estudio actual, sostiene: “Lejos de llamar a la discusión eterna de ‘son necesarios más estudios’ que, francamente, no lo son, lo que los autores animan es a identificar los factores de riesgo, las exposiciones a disruptores endocrinos entre ellos, y actuar preventivamente, conscientes de que el bien que se preserva es crítico para la supervivencia”.
Según Olea, hemos asistido durante décadas a “una pasividad irritante en la toma de decisiones preventivas, suponiendo siempre que los problemas inherentes a los hábitos, modos y exposiciones de nuestra vida moderna iban a ser solucionados con mas técnica”. Y plantea una paradoja: en vez de disminuir la exposición a contaminantes ambientales como posible causa de la mala calidad del esperma, “acudimos a una clínica de fertilización”.
Un juez del Condado de White, en Tennessee, está planteando a la población carcelaria un dilema doloroso: si renuncian a tener descendencia podrán ganar un mes de libertad. Sam Benningfield, el juez encargado de las cuestiones civiles en la ciudad de Sparta, pretende que los varones se hagan la vasectomía y que las mujeres se implanten una varilla anticonceptiva.
Hasta el momento ha logrado controlar la natalidad de 32 reclusas, que aceptaron colocarse en sus brazos la varilla Nexplanon –libera hormonas anticonceptivas en el organismo y previene el embarazo durante 4 años– a cambio de ganar 30 días de libertad. Por su parte, 38 presos varones están a la espera de someterse a la operación de vasectomía, una intervención quirúrgica orientada a la esterilización permanente que se puede revertir en el 90% de los casos.
Ambos servicios se prestan gratuitamente en instalaciones públicas del estado de Tennessee. Pero, ¿qué sentido tienen? Así lo explica su impulsor: “Espero animarles a que asuman responsabilidades, y darles una oportunidad, cuando salgan libres, de no cargar con hijos. Eso les permitiría la posibilidad de empezar de nuevo”.
El programa propuesto por Benningfield no ha tardado en encontrar detractores. Es el caso de la Unión por los Derechos Civiles de los Estados Unidos (UCLA), que denuncia: “Ofrecer una presunta elección entre pena y anticoncepción o esterilización forzadas es inconstitucional. Semejante elección viola el derecho a la autonomía reproductiva”.
La mayoría de críticas que están circulando por el país argumentan que restringir la libertad reproductiva no tiene nada que ver con la reinserción. Para ese propósito existen otros programas más éticos y efectivos, aquellos en los que se persiguen la capacitación laboral del preso.
Lo cierto es que la medida tiene un claro componente de coerción si tenemos en cuenta los condicionantes que interfieren en la toma de la decisión. Según la UCLA, el interno de largo plazo se expone a perder el coche, el trabajo o, incluso, la custodia de un hijo; por eso es fácil que se preste a participar en programas en los que, bajo otras circunstancias, jamás participaría.
Si repasamos la historia penitenciaria de Estados Unidos, podemos encontrar otros casos de esterilización ajenos a toda ética. Por ejemplo, de 2006 a 2010, al menos 148 reclusas de la ‘California Institution for Women’ en Corona y la ‘Valley State Prison Women’ en Chowchilla, en California, recibieron una ligadura de trompas sin el consentimiento adecuado.
En muchos de estos casos los médicos preguntaron por la intervención cuando las mujeres estaban en medio del parto. “Entonces hacemos la ligadura de trompas, ¿verdad?”, preguntó el doctor a la reclusa Kimberly Jeffery mientras permanecía atada en la mesa quirúrgica para recibir una cesárea. Más tarde, en 2015, una mujer con trastornos mentales en Nashville, Tennessee, logró un acuerdo de culpabilidad bajo la condición de que se sometiera a una intervención de esterilización.El fiscal del caso fue finalmente despedido, y la reclusa jamás se esterilizó.
Como vemos, llueve sobre mojado: aquel caso ocurrió a unas 100 millas del Condado de White.
Conscientes de las dificultades que representa la aparición de un tumor en edad fértil, Quirónsalud Murcia ofrece la posibilidad a las mujeres que se les ha diagnosticado un cáncer, diferentes opciones para poder preservar la fertilidad hasta que haya finalizado el tratamiento oncológico al que deben someterse.
El elevado índice de supervivencia en pacientes menores de 40 años afectadas por un cáncer de mama, el más frecuente entre las mujeres, aconseja que sean informadas sobre los efectos que los tratamientos oncológicos tendrán sobre su capacidad reproductiva y, en consecuencia, de las posibilidades de preservar una fertilidad que tienen a su alcance. De esta manera, y una vez superado el cáncer, podrán afrontar un embarazo sin que la calidad de sus gametos u óvulos, y por tanto de su capacidad reproductiva, se vea afectada.
Según el doctor Juan Domingo Alonso Lajara, especialista en Oncología de Quirónsalud Murcia, “para valorar si una paciente es candidata a un tratamiento de conservación de la fertilidad se tienen en cuenta varios aspectos: por una parte, las posibilidades de curación que tiene la paciente a priori y, por otra parte, la probabilidad de que la técnica sea exitosa
En el primer punto se valoran el tipo de tumor y los factores clásicos pronósticos (edad, tamaño, afectación o no de la axila, subtipo intrínseco etc) y en el segundo apartado la edad de la paciente, el tipo de técnica que se puede plantear, la reserva ovárica que tenga, etc
Otro de los factores a tener en cuenta con la paciente, es la demora de tiempo para iniciar el tratamiento oncológico (en general asumible), si la mujer ya ha tenido o no descendencia o el momento en el que se iniciará en el futuro la técnica de reproducción asistida”.
En cuanto a la evolución de la criopreservación, la doctora Laura Sarabia Cos, especialista en Biología del Instituto de Reproducción Asistida Quirónsalud Dexeus Murcia, explica que, “en la actualidad la técnica ha avanzado de un proceso lento a la ultracongelación, conocida como vitrificación. La congelación lenta provoca que se generen cristales dentro de las células, lo que aumenta la probabilidad de que los óvulos o los embriones se rompan en el proceso de descongelación”. En el caso de la vitrificación es “un gel denso, por lo que las tasas de supervivencia aumentan“
Una de las principales causas que llevan a las personas a preservar su fertilidad es el hecho de recibir un tratamiento oncológico. “Los tratamientos de cáncer disminuyen la fertilidad e, incluso, pueden provocar la pérdida irreversible de esta”, apunta Sarabia. Por ello, la congelación debe hacerse antes de comenzar la terapia siempre que sea posible.
Esta misma recomendación sirve para las enfermedades autoinmunes que requieren un tratamiento citotóxico, ya que es igual de dañino que el oncológico. Además, también deciden preservar su fertilidad aquellos hombres que van a someterse a una vasectomía o mujeres a las que, por enfermedad, deban de extirparle los ovarios.
Hospital Quirónsalud Murcia
El Hospital Quirónsalud Murcia ofrece un programa de gratuidad de los tratamientos de preservación de la fertilidad para pacientes con cáncer.
De esta manera, tanto las mujeres como los hombres que padecen cáncer y que así lo desean disponen de forma gratuita de la posibilidad de congelar sus óvulos o su esperma con el objetivo de mantener intacta su capacidad reproductiva sin que esta se vea afectada por los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos.
¿Qué es la estimulación ovárica?
La hiperestimulación ovárica, como también se le conoce, es un tratamiento en el cual se induce la ovulación en la mujer. Esta estimulación se realiza generalmente haciendo uso de un medicamento para ovular, de tal forma que las mujeres que no producen en sus ciclos los óvulos puedan hacerlo y así puedan quedar embarazadas. Este proceso toma normalmente unos 12 o 14 días.
Ahora es importante aclarar que la estimulación ovárica es un tratamiento que también se realiza dentro de otras técnicas de reproducción asistida, buscando aumentar el número de óvulos de la paciente.
Tratamiento de la estimulación ovárica
Sobre este tratamiento hay varios detalles que se han de conocer:
Cuando no se trata de una estimulación ovárica natural lo que se usa son preparados hormonales que deben ser aplicados por medio de inyecciones subcutáneas diarias desde el tercer día del ciclo.
El día 4 se realiza el seguimiento por medio de ecografía vaginal del área y tamaño donde se desarrollan los óvulos.
Igualmente se puede recurrir al análisis sanguíneo, para determinar los niveles de la hormona estradiol que se produce cuando hay folículos en crecimiento.
En el caso de presentarse uno o más folículos de 18 ml se realiza da una inyección hormonal especial que promueve la ovulación.
Es importante destacar que las dosis usadas para esta estimulación no son siempre las mismas y es que varían de tratamiento a tratamiento. Así, en las fecundaciones in vitro suelen darse dosis altas buscando obtener más de un folículo.
Finalmente y si bien hay mucho más que conocer sobre esta técnica es importante aclarar que el tratamiento puede presentar algunos efectos secundarios. Dentro de ellos el embarazo múltiple o aumento en el tamaño de los ovarios.
Este estudio comenzó porque varios investigadores se han preguntado acerca de la finalidad del orgasmo femenino en los seres humanos, ¿se trata realmente de solo placer o tiene otra una razón de ser?
Existen dos hipótesis al respecto sobre cómo el orgasmo femenino puede ayudar en el embarazo. La primera dice que el propósito del orgasmo en las mujeres es para que se sientan relajadas y con sueño, de forma que se acuesten después de sexo, lo que ayuda a que los espermatozoides lleguen a su destino con mayor facilidad y mejora la retención de esperma. Aunque otros estudios comentan que el acostarse después de las relaciones, no está relacionado con lograr un embarazo. Pero otros estudios demostraron que las mujeres se acostaron después de la inseminación tenían más probabilidades de concebir.
La otra es una teoría llamada “upsuck” o pro-succión, donde explica que las contracciones del útero “chupan” el semen que se deposita en la vagina, cerca del cuello uterino y el orgasmo ayuda a mover el esperma a través de los tubos de Falopio y el útero. Un estudio midió cuánto semen se filtra después del sexo y encontró que cuando se produjo el orgasmo femenino un minuto o menos antes de la eyaculación masculina, la retención de esperma fue mayor y además, esta retención fue mayor cuando la mujer tenía un orgasmo hasta 45 minutos después de la eyaculación masculina y la falta de orgasmo femenino, disminuye la retención de esperma. Así que se comprobó que existen más embarazos cuando hay orgasmo, pero no se pudo definir en qué medida.
