Así lo ha afirmado la doctora Carmen Calatayud, presidenta de la Asociación Nacional de Centros de Reproducción Asistida (ANACER), con motivo del congreso médico que este viernes y sábado reúne en León a más de ochenta especialistas de quince clínicas de todo el país.
Respecto a los problemas de fertilidad, Calatayud ha valorado que la gente “se vaya concienciando” con el paso de los años y que la infertilidad “deje de ser un tabú” en aquellas parejas que después de un año de relaciones sexuales no consigan el embarazo.
La experta ha destacado que “es muy positivo” que cada vez las parejas estén más dispuestas a acudir a centros especializados para estudiar “dónde está el problema”, mientras que “lo que no es tan fantástico”, ha añadido, es que “cada vez la infertilidad vaya en aumento”.
La doctora ha recordado que “hace años era difícil que el varón acudiera a la consulta y si lo hacían eran arrastrados por las mujeres”, por lo que ha valorado que hoy en día la reproducción asistida es “algo que se tiene más asimilado”.
Calatayud ha relacionado este aumento con muchas razones, entre ellas, las condiciones ambientales, disruptores hormonales -que bloquean el funcionamiento de las hormonas-, radiaciones, estrés, el tipo de vida que se lleva, drogas, tabaco, alcohol, entre otros factores.
Estos factores que han provocado un aumento en la demanda de la reproducción asistida ha llevado a los especialistas de esta área a celebrar la séptima edición del congreso para analizar y comparar sus marcas profesionales con el propósito de aunar experiencias y fomentar una mejor atención a los pacientes.
En el 2009, un año después del gran debacle financiera, nacieron en Irlanda 75.554 niños, la cifra más alta desde 1891, cuando vineron al mundo 76.877 retoños, según los datos revelados esta semana por la Oficina Central de Estadísticas (CSO).
La noticia del repentino ‘baby boom’ irlandés ha sido recibida con cautela por los expertos, que advierten que la auténtica razón en meramente “demográfica” y no guarda relación aparente ni con la crisis ni con el número de mujeres inactivas o en las filas del paro, que se disparó del 4% al 14%.
Hay más mujeres entre 25 y 35
“Lo ocurrido es fruto del aumento del número de mujeres entre los 25 y los 35, la edad en la que habitualmente se tienen hijos en Irlanda”, declaró al Irish Independent el experto en demografía Gerard O’Neill, al frente de Amarach Consulting.
“Es más, inmediatamente después del 2009 se aprecia ya una ligera caída, que puede obedecer a razones económicas”, adiverte O´Neill. “La recesión está obligando a retrasar la edad en la que se tienen hijos”.
En cualquier caso, las irlandesas se han encaramado al podio europeo con una tasa de natalidad de 2,1, suficientes para garantizar el “recambio” generacional de una población cercana a los cinco millones. El segundo puesto lo ocupa Francia con una tasa del 2,0, seguida por Gran Bretaña, Suecia y Noruega con 1,9.
España se encuentra entre los colistas, con una tasa de natalidad de 1,4 por mujer. Tan sólo Alemania, Hungría, Rumanía, Letonia y Portugal están por debajo, con un 1,3.
Por lo que respecta a Irlanda, la maternidad ha experimentado un gran cambio en la últimas tres décadas: uno de cada tres niños nacen fuera del matrimonio. Las bodas católicas han caído en picado, frente al ascenso de las bodas civiles. Las mujeres suelen esperar hasta los 31 para casarse, y los hombres hasta los 34.
El protagonista de ‘El donante’, Bruno (Rafael Ferro), es sorprendido por la aparición en su vida de la joven Violeta, interpretada por la actriz María Alche, que asegura que es su padre biológico.
El protagonista descubre después que hay otras 143 personas que han sido engendradas a partir de las donaciones de esperma que realizó en su juventud y comienza una búsqueda para hallarlos.
La trama ha desatado la polémica entre organizaciones de pacientes con problemas de fertilidad, que acusan a la producción televisiva de confundir la noción de padre y desalentar a donantes potenciales.
“No es padre un donante. Simplemente da células con potencialidad de crear vida, no hijos. Nos parece que se confunden los conceptos”, advirtió Teresa Bravo, vicepresidenta de la asociación de pacientes con dificultades para concebir ‘Súmate a dar vida’, en declaraciones al periódico argentino Perfil.
Sin embargo, desde la productora Eyework Cuatro Cabezas, responsable de la serie, restaron importancia al debate porque se trata de “una fantasía total”, explicó Julieta Shama, coordinadora del departamento creativo de la empresa, a medios locales.
“Se generó una ficción que permanentemente se pregunta ‘qué pasaría si’ y nada más”, dijo Shama, que reconoció pese a todo que la trama de la serie surgió de una noticia real ocurrida en Estados Unidos.
“Encontramos una nota sobre un pueblo de Estados Unidos en donde un donante había tenido 700 hijos y hablaba de los riesgos que podían derivarse de esta situación, con hermanos casándose sin saberlo o siendo enemigos o amantes sin tener conocimiento de la situación”, agregó.
La ficción, que registró un 20,2 por ciento de cuota de pantalla en su estreno en el canal argentino Telefé, ganó en 2011 el concurso ‘Ficción para todos’, organizado por el Instituto Nacional del Cine y las Artes Audiovisuales argentinas.
La Organización Mundial de la Salud celebró ayer 31 de mayo el Día Mundial Sin Tabaco con el objetivo de concientizar sobre los perjuicios que conlleva el cigarrillo para la salud. Entre los aspectos negativos se encuentran el aumento en el riesgo de padecer enfermedades, la reducción de la fertilidad y el incremento del riesgo de complicaciones durante el embarazo.
Según un estudio llevado a cabo por investigadores de IVI el consumo de cigarrillo en edades tempranas, tanto en el hombre como en la mujer, puede ocasionar problemas de fertilidad.
En el caso de las mujeres aumenta un 60% el riesgo de infertilidad y en aquellas que están realizando tratamientos de reproducción asistida disminuye un 34% la probabilidad de gestación.
“Es por esto que si una mujer fumadora está buscando ser madre, su fertilidad podría verse reducida, ya que la calidad ovocitaria y embrionaria disminuyen. Además, si se tiene que someter a fecundación in-vitro, se tendrá que administrar dosis más elevadas de las hormonas con las que se estimulan los ovarios”, aclara el doctor Fernando Neuspiller, director de la clínica IVI en Buenos Aires.
Otros estudios realizados por el grupo han demostrado también en los últimos años que las grandes fumadoras, es decir, aquellas mujeres que fuman más de 10 cigarrillos diariamente, tienen una concepción tardía y fallo ovárico prematuro cuando se las compara con no fumadoras.
Más del 35% de mujeres fumadoras activas tienen un retraso en el logro de embarazo. Efecto que también se observa, aunque en menor proporción, en mujeres fumadoras pasivas. Es por esto que el cigarrillo no sólo afecta a las fumadoras activas, las fumadoras pasivas también sufren las consecuencias de manera indirecta
Por otro lado, entre los problemas más frecuentes que se pueden presentar, por causa del cigarrillo, durante el embarazo y en el feto, se encuentran: mayor riesgo de posibilidades de aborto espontáneo; los hijos de mujeres fumadoras tienen menor capacidad pulmonar y existe una mayor tendencia a que en el futuro se conviertan en fumadores; embarazo extrauterino, un retardo de crecimiento intrauterino y una hipoxia fetal crónica.
Como consecuencia, el recién nacido es de bajo peso, talla y perímetro craneal; además, las estadísticas hablan de mayor incidencia de muerte súbita.
Sin embargo, según el Programa Nacional Antitabaco, a pesar de esto, en lo que respecta al 2011 el 20 % de las mujeres fumó durante el embarazo.
“La nicotina y otras sustancias químicas tóxicas presentes en el cigarrillo son dañinas para la fertilidad ya que interfieren con la capacidad del organismo de producir estrógenos, una hormona fundamental para regular la ovulación, y puede hacer que los óvulos de las mujeres sean más vulnerables a las anomalías genéticas. Las toxinas que libera el cigarrillo y su efecto sobre los vasos sanguíneos afectan las glándulas endocrinas y por lo tanto también los órganos reproductores como el ovario y el testículo. Además, fumar también adelanta la aparición de la menopausia en hasta 2 años”, alerta el doctor Fernando Neuspiller.
Si se deja de fumar, los aspectos negativos del tabaco asociados a los ovarios y todo su funcionamiento, pueden revertirse en aproximadamente un año.
El tabaco también produce efectos nocivos en el ADN masculino. Fumar fragmenta el material genético de los espermatozoides causando infertilidad masculina.
IVI en colaboración con el Hospital Teresa Herrera de A Coruña realizó recientemente un estudio sobre 100 varones infértiles sometidos a tratamientos de reproducción asistida que ha permitido demostrar que aunque la producción de espermatozoides de un varón fumador sea normal, el aumento de la incidencia de fragmentación del ADN puede impedir que no se consiga el embarazo aún sometiéndose a tratamientos de reproducción asistida.
El cigarrillo contiene cientos de compuestos, algunos de los cuales son sin duda los responsables del deterioro del ADN. Entre ellos los alcaloides como la nicotina y compuestos tóxicos como los poli fenoles, hidrocarburos aromáticos, aldehídos, aminas e incluso pesticidas.
El origen podría estar también en los radicales libres, moléculas producidas por el metabolismo normal del oxígeno que se producen en mayor proporción en los hombres fumadores por el proceso de combustión del tabaco.
El espermatozoide del ser humano aporta la mitad del material genético al futuro individuo y su calidad influye notoriamente en las posibilidades de conseguir un embarazo. Por este motivo, los varones que fuman ven cómo disminuye considerablemente su calidad espermática al producirse deterioro en su material genético o ADN.
La Clínica IVI trabaja en planes personalizados que ayuda a los pacientes a bajar los niveles de ansiedad, que se suman con el tratamiento, más el intento de dejar de fumar. Salir a caminar, hacer deporte, evitar el consumo de alcohol y café, reemplazan el tabaco y ayudan a controlar la ansiedad. También es bueno que se generen buenas ideas en la pareja para apoyarse y alentarse frente a ese desafío extra.
Probablemente los ayude a reforzarse y a generar un espacio más de contención y complicidad, vital para enfrentar las demandas que genera la búsqueda de un embarazo.
En la Clínica Tambre, siempre comprometidos con la excelencia, e intentando mejorar la satisfacción de nuestros pacientes, hemos querido conocer cual es el porcentaje de pacientes que, sin haber conseguido la gestación en un primer intento de FIV, no vuelven a realizarse otro ciclo. Este dato lo empleamos como un indicador de calidad anual, ya que si el porcentaje de pacientes que no vuelven aumenta, nos demostraría que por alguna razón, los pacientes no están contentos. Y este es el principal obstáculo con el que nos encontramos: conocer la causa o causas de abandono de los pacientes.
Es importante resaltar que el análisis se realiza siempre con un año de demora, es decir, en el momento actual los datos que se presentan son hasta 2010, ya que esperamos todo el año siguiente para conocer con exactitud si algún paciente que hemos dado por “perdido”, repite un ciclo unos meses después.
Según los estudios realizados en otros países, el principal origen de abandono de los tratamientos de FIV son la ansiedad y el stress derivados del proceso. Pero en nuestro caso, no podemos conocer, una vez que los pacientes no vuelven, cual es el fundamento real. Los trabajos que refieren las causas psicológicas como razón para no seguir, se han realizado en pacientes que no han continuado los tratamientos tras tres ciclos de FIV. Por eso, en nuestro caso, hemos preferido conocer el porcentaje de abandono tras un ciclo, ya que puede reflejar mejor otro tipo de razones y el stress que conlleva la sucesión de test de embarazo negativos no tienen tanta influencia.
Entre las pacientes descontentas se pueden incluir aquellas a las que se les ha recomendado donación de ovocitos tras un primer ciclo en el que o bien no se han conseguido ovocitos, o la edad lo indica, pero no ha sido aceptado como tratamiento. Conociendo estos motivos, estas pacientes pueden no tenerse en cuenta dentro de las que podríamos considerar como “descontentas”. En la Gráfica I se muestra el porcentaje de pacientes a las cuales se les ha indicado donación de ovocitos como tratamiento idóneo de reproducción asistida, y no lo han aceptado como primera opción.
Un factor a tener en cuenta y que puede también influir en la tasa de abandonos de los tratamientos es el económico. Como es lógico pensar, desde hace al menos un par de años, la situación monetaria no permite el acceso a un tratamiento privado de reproducción asistida a muchas personas. Sin embargo, como se puede comprobar en la Gráfica II, el porcentaje de pacientes que abandonan tras un ciclo de FIV no ha disminuido drásticamente en los dos últimos años. Quizás en el último año, el 2010, el porcentaje de pacientes ha bajado ligeramente respecto al año anterior, como también lo refleja el hecho de que ha disminuido el número de pacientes que han acudido a primera visita a la Clinica Tambre (Gráfica III) o el número de ciclos de FIV anuales (Gráfica IV)
En la Gráfica V se muestra el porcentaje de primeros ciclos de FIV respecto al total de ciclos realizados. Estos datos indican que, junto con la constancia en el número de abandonos, también hay una uniformidad en el número de pacientes que acuden por primera vez a un tratamiento de este tipo en la Clínica. Sin embargo, si el número de ciclos de FIV va aumentando, esto significa que los pacientes que repiten un ciclo aumenta, lo que demuestra la satisfacción con la Clínica.
Por otra parte, en la Gráfica VI se presentan los resultados en cuanto tasa de gestación en el primer ciclo de FIV y tasa de gestación por paciente (incluyendo en este caso las pacientes que se han embarazado tras el primer ciclo con embriones congelados).
En conclusión, tras los datos presentados analizando los resultados en la Clínica Tambre, podemos decir que:
– El porcentaje de pacientes que abandonan la Clínica Tambre tras un tratamiento de FIV fallido permanece constante a lo largo de los años, aunque ha descendido ligeramente en el último año, probablemente debido a motivos económicos, ya que va unido al descenso de pacientes de primera visita y al número total de ciclos de FIV.
– Aún a pesar de que existe un alto porcentaje de pacientes que queda gestante tras un primer ciclo de FIV (bien con embriones “en fresco” o tras la transferencia de embriones criopreservados), excepto en el último año, sigue aumentando el número de pacientes que repiten un ciclo de FIV en el caso de no embarazo.
– El análisis de los datos de abandono de pacientes es un importante indicador de calidad en un centro de reproducción asistida, que nos permite conocer el grado de satisfacción de nuestros pacientes y, al final, poder mejorar nuestra atención.
Gráfica I.- Porcentaje de pacientes a las cuales se les ha indicado donación de ovocitos como tratamiento idóneo de reproducción asistida en la Clínica Tambre, y no lo han aceptado como primera opción.
Gráfica II.- Porcentaje de pacientes que tras realizar un primer ciclo de FIV en la Clínica Tambre, no vuelven.
Gráfica III.- Número de pacientes que acuden a una primera visita en la Clínica Tambre.
Gráfica IV.- Número de ciclos de Fecundación in vitro en la Clínica Tambre a lo largo de los años.
Gráfica V.- Porcentaje de primeros ciclos de FIV respecto del total en la Clínica Tambre.
Gráfica VI.- Tasa de gestación en el primer ciclo de FIV y tasa de gestación por paciente en el primer ciclo (incluyendo criotransferencias) en la Clínica Tambre.
Así lo afirmó el doctor Florentino Garrido, organizador de este encuentro que entre el 31 de mayo y el 2 de junio acogerá a más de setenta profesionales de todo el país, según recoge la agencia Efe.
Esta reunión científica, que cumple su séptima edición y que cada año se celebra en una ciudad española sede de la Asociación Nacional de Centros de Reproducción Asistida (Anacer), tiene el propósito de «ofrecer calidad y homogeneidad en las técnicas» de los profesionales, ha destacado Garrido, integrante del centro ginecológico de la Clínica de San Francisco de León.
