Instituto Bernabeu reúne en Alicante los días 11 y 12 de mayo a más de sesenta profesionales de la enfermería en medicina reproductiva y auxiliares especialistas en infertilidad. Se van a abordar las novedades de esta especialidad en un congreso internacional que ha organizado Instituto Bernabeu en su sede de Alicante.
Bajo el título “IB International Workshop 2018: A new approach to nursing in fertility” el auditorio de la clínica reproductiva reúne a profesionales de la enfermería y especialistas en el cuidado de pacientes que se someten a tratamientos de fertilidad con el objetivo de poner en común y ahondar en los conocimientos que ayudan al cuidado integral de estos pacientes. Al tratarse de un encuentro científico internacional las ponencias se desarrollarán en inglés. Entre los asistentes hay profesionales de Reino Unido, Irlanda, Bélgica, Dinamarca y también nacionales.
El desarrollo de la medicina reproductiva ha ido a la par en el desarrollo y especialización de auxiliares médicas y de la enfermería. Una evolución que ha dado pasos de gigante. Durante dos jornadas, se ponen en común en Instituto Bernabeu el día a día de los profesionales que están más en contacto con los pacientes y sus tratamientos. De hecho, reconocen que las pacientes habitualmente suele contactar con enfermería si tiene dudas o necesita alguna cosa que nos les ha quedado claro en las explicaciones del médico.
Instituto Bernabeu tiene en la formación y el desarrollo del conocimiento uno de sus pilares, por ello celebra de forma periódica encuentros y cursos de formación con los que mantenerse en la vanguardia de los avances en medicina reproductiva.
La eficacia del Cribado Genético Preimplantacional (PGS) y sus posibles consecuencias negativas en el futuro niño es un tema de intensos debates entre los científicos que trabajan en el ámbito de la reproducción asistida, ante lo que un grupo de científicos propone una interpretación menos rigurosa de los resultados y otro, más tajante, recomienda el abandono total de estas técnicas.
El último número de la revista ‘Reproductive Biomedicine Online’ se hace eco de estas discrepancias y pone en cuestión este procedimiento, al que se califica como impreciso y poco fiable, incluso en aquellos casos en los que se utilizan métodos avanzados de genética molecular.
La frecuencia de anomalías numéricas de cromosomas en óvulos humanos aumenta con la edad de la mujer. En mujeres de 35 años o más supera el 50 por ciento y alcanza el 80 por ciento a la edad de 43 años, según detallan desde la Clínica Margen de Granada.
La mayoría de las aneuploidías produce un fallo de implantación o aborto, aunque aneuploidías en algunos cromosomas son compatibles con el nacimiento del niño afectado.
La probabilidad de tener un hijo afectado con aneuploidía -la más conocida es el síndrome de Down- crece claramente con la edad de la madre y es de 0,26 por ciento a los 30 años, de 0,57 por ciento a los 35 años, de 1,59 por ciento a los 40 años y de 5,26 por ciento a los 45.
Para reducir el riesgo de fallos de implantación, abortos espontáneos y nacimientos de niños con aneuploidías se utiliza el PGS y sólo los embriones diagnosticados “normales” se transfieren al útero de la madre. El problema es que la aplicación generalizada del PGS se ha hecho realidad antes de alcanzar el nivel de conocimiento básico para su correcta interpretación. En este sentido, muchos especialistas admiten que se han descartado erróneamente miles de embriones humanos sanos pero considerados anormales, mientras que otros, considerados normales de manera equivocada, se transfirieron a las pacientes.
El procedimiento de PGS se realiza al quinto día después de la fecundación. La interpretación de la prueba está fundada en tres premisas. La primera es que las células cromosómicamente normales y anormales estarían distribuidas de manera aleatoria en el trofoblasto. La segunda considera que la incidencia de células anormales en el trofoblasto sería extrapolable al futuro feto y la tercera señala que la incidencia de células anormales en el embrioblasto no cambiaría en los estadios de desarrollo posteriores al análisis.
Según afirma el doctor Jan Tesarik, especialista en fecundación asistida y director de la Clínica Margen de Granada, “ninguna de estas premisas está confirmada”. A juicio del experto, para solucionar los problemas actuales de PGS, “es urgente desarrollar nuevos sistemas de muestreo del ADN embrionario para el análisis”. Uno de ellos podría ser un PGS basado en biopsia líquida a partir del ADN liberado en el medio de cultivo por los embriones humanos fecundados in vitro. Este ADN soluble -explica el doctor Tesarik, que trabaja en esta nueva técnica- proviene tanto del trofoblasto como del embrioblasto, por lo cual su análisis puede ofrecer información más precisa sobre la condición genética del futuro feto. Sin embargo, se necesitan más estudios sobre la contribución relativa de diferentes tipos de células embrionarias a la liberación de este ADN soluble para permitir una interpretación correcta.
Otra opción es el sistema de desarrollado en 1999 por el equipo de Jan Tesarik que permite valorar la calidad de los embriones humanos tan sólo un día después de la fecundación, y que puede utilizarse también para predecir la probabilidad de aneuploidías en los embriones. La combinación del sistema de valoración de Tesarik, junto a la evaluación morfológica de embriones en los días siguientes, ofrece información indirecta sobre el riesgo de aneuploidías. “Teniendo en cuenta las debilidades de las técnicas actuales de PGS, estas evaluaciones indirectas son igual de fiables, con la ventaja de ser menos invasivas, y se podrían utilizar provisionalmente en espera de una técnica de PGS nueva y precisa”, defiende el experto.
“No se cuáles pueden ser los motivos que te han llevado aquí; si será por motivos económicos, altruistas o ambos. Pero quiero darte las gracias, ya que sin ti nosotros no tendríamos ninguna posibilidad de hacer nuestro sueño realidad, nuestro sueño de ser padres.”
Nadie puede ponerse en la piel de una mujer que no puede cumplir su sueño de ser madre. Ni nosotros, médicos y ginecólogos, podemos llegar a sentir la tristeza o frustración que sienten éstas mujeres y parejas. La infertilidad es una enfermedad que, en muchos casos, no se le da la suficiente importancia, pero que requiere de mujeres fuertes y valientes para saber afrontarlo de la mejor manera posible.
Con nuestra ayuda y los avances de la reproducción asistida, mujeres y parejas que por su infertilidad no pueden llegar a quedar embarazadas, tienen más posibilidades de poder cumplir su sueño de ser madres.
Pero hay otras personas, escondidas en el anonimato, que son imprescindibles para que mujeres sin posibilidad de quedar embarazadas logren su sueño. Son las donantes de óvulos y los donantes de semen. Mujeres y hombres jóvenes que son fundamentales en muchos de los tratamientos de fertilidad, ofreciéndonos a las clínicas de fertilidad la posibilidad de ayudar a otras personas que lo necesitan con su donación de óvulos y semen. La donación de óvulos es un acto altruista y que conlleva una compensación económica para las mujeres donantes. Pero la donación de óvulos también es un regalo mágico para las receptoras, quienes pueden llegar a ser madres gracias a esas donantes de óvulos.
Hace unos días, una de nuestras pacientes nos entregó una carta para dársela a su donante de óvulos. Una carta que describe la situación por la que pasáis muchas de las mujeres que tenéis que recurrir a la reproducción asistida con donación de óvulos para ser madres. Una carta que nos emocionó muchísimo y que hemos decidido compartir con vosotras:
“He decidido llamarte Hadita. No es porque te imagine pequeña o frágil, es porque creo que eres alguien muy especial capaz de cambiar la vida de muchas personas. Alguien mágico.
No sé cuáles pueden ser los motivos que te han llevado aquí; si será por motivos económicos, altruistas o ambos. Pero quiero darte las gracias, ya que sin ti nosotros no tendríamos ninguna posibilidad de hacer nuestro sueño realidad, nuestro sueño de ser padres.
Cuando buscas información sobre este tratamiento, te das cuenta de que básicamente va dirigido a parejas que han decidido tener hijos en una edad “avanzada”; pero ese no es nuestro caso. Somos una pareja joven que hace años decidieron que querían tener un hijo. Por desgracia yo no puedo y necesito la generosidad de mi hadita.
Están siendo unos años muy duros. El primer año, cada mes nos decíamos “no pasa nada, el mes que viene puede ser nuestro mes”. Los siguientes años han sido peores. Listas de espera interminables, pruebas, citas en distintos hospitales, un ir y venir de sentimientos encontrados y muchas puertas cerradas hasta que llegamos a esta clínica.
Creo que ni yo misma se cuantas días he llorado debido a mi infertilidad, sería más sencillo enumerar los que no lo he hecho. Ojalá con tu ayuda podamos olvidar todo esto, podamos curar esta profunda herida.
Ojalá gracias a ti mi madre se convierta en abuela, mis herman@s en ti@s y nosotros en papá y mamá.
Te escribo éstas palabras porque no es posible que pueda darte las gracias en persona, no puedo abrazarte y decirte lo importante que eres para mí, aunque no sepa ni tu nombre.
Gracias Hadita.”
Después de leer la carta escrita por una de nuestras pacientes, no podemos estar más emocionadas en darnos cuenta de que nuestro trabajo es algo mágico. Una ciencia pensada para ayudar a cumplir los sueños más naturales y profundos de una mujer. Un trabajo que no sería posible sin todas las “haditas”, que deciden donar una pequeña parte de ellas para ayudar a mujeres que lo necesitan. Gracias a todas las donantes de óvulos y todos los donantes de semen por ayudar a cumplir sueños.
Todavía no sabemos las causas exactas por las que en unos casos se consigue el embarazo y en otros no. El proceso de implantación embrionaria es un conjunto de procesos con muchas incógnitas.
Partiendo del hecho de que los principales factores que influyen en la implantación son el embrión y el útero materno; Contamos con grandes avances en el campo de la embriología que nos permiten conocer y clasificar a los embriones no solo morfológicamente sino genéticamente, ampliando la información acerca de su capacidad de implantación.
Sin embargo, en la parte del factor uterino, los avances son escasos. Cuando un útero tiene una anatomía y desarrollo aparentemente normal y tenemos embriones con óptima capacidad implantatoria, ¿por qué no anidan?,¿por qué no dan lugar a un embarazo evolutivo? Evidentemente la personalización es muy importante en estas circunstancias, pero sabemos que un mayor estudio uterino puede acercarnos a la clave del problema.
¿Qué son las contracciones uterinas y para qué sirven?
Las contracciones uterinas son fisiológicas, es decir, debe haber contracciones uterinas (movimientos musculares) en el proceso de implantación para que esta ocurra de forma correcta. Las contracciones uterinas funcionan de igual modo que el corazón tiene contracciones en cada latido, si estas contracciones se realizan de forma desordenada podemos tener un problema cardíaco, así, en el útero podría pasar lo mismo. Demasiadas contracciones y de forma desordenada o sin la dirección adecuada pueden hacer que se impida una correcta implantación del embarazo.
¿Cómo conocer si es correcta la contractibilidad del útero?
La medición de las contracciones del útero supone un auténtico reto puesto que no es posible verlas a primera vista. Se han utilizado diferentes métodos para medirlas analizándose su fiabilidad. Definitivamente, el método más utilizado es en el que realizamos un vídeo del útero, para, posteriormente acelerarlo y observar las olas que causan las contracciones uterinas. En el Instituto Bernabeu, desde nuestra unidad para el estudio del fallo de implantación, hemos sido pioneros en realizar un estudio que se ha presentado en los más importantes congresos científicos internacionales, para validar la técnica utilizada, así como, establecer el límite por encima del cual las contracciones uterinas podrían afectar la implantación del embrión.
Soluciones para modular la contractibilidad uterina
El enfoque de cada caso deber ser correctamente estudiado. Sabemos que la progesterona es clave en el control de la contractilidad uterina, por lo que un análisis conjunto de la contractilidad uterina junto con el análisis de progesterona nos ayuda a un diagnóstico y a una estrategia terapéutica.
No obstante, la contractilidad uterina no siempre depende de los niveles de progesterona, por lo que otros tratamientos deberían ser empleados. En este sentido, el Dr. Bernabeu, realizó una importante publicación, que es nombrada a nivel mundial, en el que con un tratamiento específico inhibidor de contracciones uterinas nos puede aumentar la posibilidad de embarazo en estas situaciones.
Papel de la progesterona en la implantación y contractibilidad uterina
La progesterona es fundamental en la implantación embrionaria. Dentro de sus muchas funciones tiene también la de controlar la contractilidad uterina, disminuyéndolas tras ser incrementadas en un ciclo natural por el efecto del estradiol. En la naturaleza la progesterona es secretada por el cuerpo lúteo, es decir por la ovulación que al disminuir la contractilidad uterina favorece la implantación embrionaria y posiblemente su correcto desarrollo.
En nuestra unidad de Fallo de Implantación se ha incluido el análisis de progesterona junto con la medición de la contractilidad uterina para establecer un correcto diagnóstico de la situación y ayudar a su abordaje, formando parte de la personalización que se realiza para cada pareja.
Dra. Belén Moliner, ginecóloga del Instituto Bernabeu.
La búsqueda del embarazo, algo que a priori todos imaginamos como una etapa “hermosa, emocionante y tierna” puede ser una verdadera fuente de estrés y ansiedad cuando, pasado un tiempo, ese embarazo no llega. Los problemas de fertilidad afectan, y mucho, a la vida de las personas. Te contamos cómo mostrar tu apoyo a una pareja con problemas de fertilidad y qué no debemos decirles.
Se estima que en España alrededor del 17% de las parejas tienen problemas de fertilidad, es decir, que o bien tienen dificultades para concebir o para que el embarazo llegue a término. Estamos hablando de unas 800.000 parejas, que no es poco. Dadas estas cifras no es infrecuente que nos encontremos con que en nuestro entorno alguien está teniendo estas dificultades.
Lo que tendemos a decir…
Cuando apreciamos a alguien y este alguien nos cuenta un problema, de manera instintiva tendemos a “dar consejos”, a decirle qué hacer o a intentar animarlecon una perspectiva positiva sobre su situación. Es lo más habitual, y obviamente nace de la preocupación y el cariño.
Sin embargo no siempre estos “ánimos” son la mejor opción, y en muchas ocasiones nuestra buena voluntad puede hacer sentir mal a la persona que tenemos en frente.
Las dificultades en fertilidad afectan tanto a nivel individual como de pareja: autoestima, definición de uno mismo como adulto, dinámica de pareja, economía, proyectos vitales, planes a corto y medio plazo… No es fácil. Por eso conviene ser especialmente cuidadosos con cómo mostramos nuestro apoyo.
¿Qué no debemos decirle a alguien que está teniendo problemas de fertilidad?
“En cuanto os relajéis llegará” Esta es una de esas cosas que tenemos aceptadísimas socialmente, pero que dejan KO a quien la recibe.
En primer lugar, decir esto no es nada útil porque cuando hablamos de problemas de fertilidad estamos en terreno puramente biológico, no psicológico.
Por otra parte esta afirmación coloca como responsables de la situación a los miembros de la pareja (“no ha habido embarazo porque estáis tensos”) especialmente a la mujer, lo que añade una presión absolutamente innecesaria.
“Mi prima/hermana/amiga se acaba de quedar, no te preocupes que te llegará”.Hablarles sobre otros embarazos recientes lejos de proporcionar alivio, esperando o alegría lo que pueden llevar es a sentirse aún más triste y desconsolado.
Pensamientos del tipo “Todo el mundo lo logra menos nosotros”, “Tengo un problema, estoy rota/o” o “¿Por qué nos ha tocado a nosotros?”, son muy habituales cuando se reciben estas noticias, y pueden generar bastante malestar emocional, por muy buena que fuera nuestra intención al contárselo.
Con esto no estoy diciendo que estas personas no se alegren ante la noticia de un embarazo de alguien cercano, o que deseen que nadie más lo logre, para nada. Pero sí que les genera malestar emocional, como decía, y les remueve. Lo que a nosotros nos puede parecer “una historia que anima” a ellos les puede hacer daño.
“Eso es que no era el momento/Cuando sea el momento, llegará”
Cuando uno decide tener hijos no se plantea de entrada que vayan a surgir dificultades graves. Damos por sentado que en un tiempo prudencial llegará el embarazo. Cuando esto no sucede la sensación de no control es tremenda, de manera que comentarios como este, que además pueden llegar en un momento en el que la pareja ya ha intentado varias soluciones sin éxito, es demoledor.
Ellos, como casi todos, esperaban que llegara cuando se pusieron manos a la obra, así que “el momento” en principio era ése. El “ya llegará” genera ambigüedad, cae sobre una cama de experiencias negativas, así que a pesar de ser un buen deseo mejor abstenerse de decirlo.
“Y si no podéis, ¿vais a adoptar?”
Plantearles la adopción, la ovodonación u otras alternativas puede ponerles en una situación realmente incómoda. ¿Y si ni siquiera se lo han planteado ellos? ¿Y si es un punto que no han abordado porque no se sienten capaces? ¿Y si hay desacuerdo entre ambos y es un tema muy peliagudo? Cuidado con esto.
Cuando la pareja ya tiene un hijo
Es muy habitual que cuando una pareja busca su segundo hijo y éste no llega escuchemos cosas como “Bueno, pero por lo menos ya tienes a tu hijo, que no es como si no tuvieras ninguno”.
La experiencia de querer volver a ser madre o padre y que no se produzca es dolorosa tengamos o no tengamos ya otro hijo. Con comentarios como este lo que le estamos diciendo es que deberían conformarse o que su hijo ha de ser suficiente para colmarles en caso de no poder tener otro.
Además, esto puede redundar en un mayor sentimiento de culpa (ya presente a menudo en estos casos): “No debería sentirme tan mal porque ya tengo a mi hijo”, “¿Acaso es que mi hijo no es suficiente para mí? ¿Cómo es eso posible?”.
¿Qué podemos decirles entonces?
Preguntarles cómo se sienten o cómo están en ese momento: esto hace que sientan que pueden hablar y que estamos dispuestos a escuchar. El periplo de los problemas de fertilidad en muchas ocasiones genera en las personas la sensación de que su vida gira en torno al tema, y es frecuente que no saquen el tema con amigos o familiares por temor a ser monotemáticos, a ser juzgados, a que le demos nuestra opinión (como he contado antes), etc.
Al preguntar de manera abierta pero no inquisitiva le proporcionamos la oportunidad de expresar, compartir y exteriorizar sus sentimientos, algo muy saludable, pero tampoco estamos siendo tan directos como para que no puedan esquivar el tema si es que no quieren hablar de ello. La pregunta hace que sientan apoyo pero sin presión.
Ofrecer abiertamente nuestro apoyo: “¿En qué podemos ayudaros?” o “Cuando necesitéis algo, salir a despejaros, un rato de charla, lo que sea, aquí estamos” son fórmulas infalibles de mostrar que estamos ahí para ayudarles en lo que ellos estimen conveniente.
De esta manera no estamos siendo invasivos, pero sí mostramos nuestra preocupación y apoyo de manera evidente, y eso puede ser muy reconfortante.
UNIDAD DE ABORTO DE REPETICIÓN y FALLO DE IMPLANTACIÓN
Unidad enfocada al estudio de las posibles causas de los abortos y fallo de implantación.
Fallo de implantación y aborto de repetición no son lo mismo. Sin embargo, ambos casos requieren un enfoque multidisciplinar, porque incluye tres pacientes: la mujer, el varón y el embrión.
Desde esta Unidad, queremos contestar a las preguntas básicas:
- ¿Por qué no implantan los embriones si me dicen que son muy bonitos y de buena calidad?
- ¿Por qué implantan pero aborto?
- ¿Sigo intentándolo? ¿Merece la pena volver a intentarlo? ¿Cuándo debo parar?
- ¿Cómo puedo mejorar algo?
- ¿Cambio algún gameto? Y si lo cambio, cuál cambio? El ovocito o el semen?
Entre un 2 % – 5% de las mujeres tendrán dos o más abortos a lo largo de su vida. Nosotros no creemos en que “no haya una causa”. Creemos en que podemos estudiar los factores que pueden influir y ayudar a evitar el siguiente aborto.
Probablemente, en la mayoría de los casos, no es una única causa la que predispone a los abortos sino una suma de factores. Y es por esto, que si cuidamos cada detalle, el resultado es diferente.
Para ello, intentamos estudiar en la medida de lo posible, los diferentes factores que entran en juego: Factores anatómicos, genéticos, endocrinos, autoinmunes, infecciosos, aloinmunes y trombofílicos.
Una vez descartadas las causas, intentamos de una manera racional ofrecer soluciones para optimizar el proceso y que no se vuelva a repetir la pérdida de gestación.
Sin embargo, después de estudiar todos los posibles factores que puedan afectar a la implantación o a la pérdida de la gestación, el elemento más importante para conseguir una gestación es EL EMBRIÓN y que éste sea cromosómicamente normal.
Nuestros esfuerzos se basan en DIAGNOSTICAR para PODER OFRECER UN PLAN.
CAUSAS ANATÓMICAS (15%) y ENDOMETRIALES
Es importante verificar que no hay malformaciones uterinas, miomas o pólipos dentro de la cavidad que dificulte la implantación y placentación. Una histeroscopia, una biopsia de endometrio y estudios de imagen pueden ayudarnos.
Mención especial merece la adenomiosis. De difícil diagnóstico, un tratamiento dirigido y especifico de esta patología pueden mejorar los resultados.
En ocasiones, el endometrio no es receptivo cuando llega el embrión. No expresa los genes correctos que permitan la implantación. Mediante el Test ERA podemos identificarlo y saber las claves para poder corregir esta anomalía con vistas a una próxima transferencia embrionaria.
CAUSAS GENÉTICAS DE AMBOS MIEMBROS DE LA PAREJA (5-40%)
En ocasiones la causa se debe a que uno de los progenitores tiene una alteración estructural en uno de los cromosomas que predispone al aborto.
A nivel cromosómico y genético, podemos estudiar a la mujer (cariotipo en sangre), al varón (cariotipo y FISH en semen, Estudio de Meiosis ) y al embrión si estamos en un proceso de FIV ( analizando cada embrión antes de transferirlo al útero).
La fragmentación de ADN del semen es un análisis muy sencillo que nos permite llevar a cabo técnicas complementarias en la búsqueda y selección del mejor espermatozoide: Columnas de anexina, IMSI nos ayudan en el proceso.
CAUSAS ENDOCRINAS (12%)
Es importante hacer una evaluación completa del eje hipotálamo-hipofisario-tiroideo para poder realizar un tratamiento que reestablezca posibles hipo o hiperfunciones hormonales.
CAUSAS TROMBOFÍLICAS Y AUTOINMUNES
En ocasiones, la presencia de signos bioquímicos que nos hagan sospechar Síndromes Antifosfolípidos o Mutaciones a nivel de Factores de coagulación, podría abrir una puerta a tratamientos específicos orientados a compensar estas deficiencias y por lo tanto mejorar el entorno en el que el embrión se encuentra al llegar al útero.
En ocasiones una intolerancia al gluten no diagnosticada provoca un entorno inflamatorio y de rechazo en el que el embrión no encuentra el ambiente adecuado en la implantación.
FACTORES ALOINMUNES e INCOMPATIBILIDAD ALOINMUNE DE LA PAREJA
Mediante el estudio de las células Natural Killer en sangre periférica y endometrio. Un aumento de las células natural Killer puede ser un signo que nos haga sospechar cierta hiperreactividad inmunológica y contribuya a ser la causa de esos abortos y fallo de implantación porque impiden la normal implantación del embrión.
El tratamiento con Inmunomoduladores, Inmunoglobulinas o Intralipidos en parejas bien seleccionadas creemos contribuye al control de las NK permitiendo la implantación y aumentando la probabilidad de llegar a término con la gestación.
