En, al menos, la mitad de las parejas que consultan por infertilidad, existe un problema de origen masculino. Sin embargo, cuando no se logra el embarazo, la mayor parte de las pruebas se realizan a la mujer, mientras que el tratamiento del factor masculino se limita a un análisis de semen rutinario a partir del cual se decide hacer una u otra técnica de reproducción asistida, dejando de lado la razón por la que el semen está mal.
En este contexto, los especialistas del departamento de Andrología Clínica de CREA, centro médico de reproducción asistida en Valencia, han hallado la forma de conocer la existencia de alteraciones relacionadas con la integridad del ADN de los espermatozoides. En concreto, con las roturas que afectan a ambas cadenas de esta molécula en la que se encuentra la información genética que el espermatozoide debe transportar hasta el óvulo.
Entre otras consecuencias, estas lesiones pueden dar lugar a abortos de repetición o fallos de implantación tras la realización de tratamientos de reproducción asistida. “La presencia de roturas de doble cadena de ADN en un alto porcentaje de espermatozoides se ha relacionado con peores tasas de fecundación, incluso por microinyección espermática (ICSI), así como con una mayor probabilidad de detención en el desarrollo embrionario”, comenta el Dr. Miguel Ruiz Jorro, codirector de CREA y director del Departamento de Andrología Clínica.
Antonio Barberá, Miguel Ruíz y Juan Bataller, equipo de Andrología de CREA
Y prosigue: “Hoy en día sabemos que existen determinadas patologías que provocan roturas en el ADN de los espermatozoides. A mayor número de lesiones, menor será la integridad del material genético, así como las probabilidades de que se produzca un embarazo a término, especialmente si las roturas afectan a las dos cadenas del ADN, en cuyo caso, además, puede suponer un riesgo genético para la descendencia. Determinar la causa que produce la fragmentación y analizar el tipo de rotura que existe es fundamental para mejorar el pronóstico en parejas con infertilidad de origen masculino”.
Las roturas del ADN y su relación con las mutaciones y el cáncer
Las roturas del ADN son un evento que se produce de forma natural. Las células del cuerpo humano las identifican y, o bien el daño es reparado, o la célula es eliminada. Esto forma parte del proceso fisiológico de renovación celular y de control de aquellas células que presentan alteraciones.
El ADN es la molécula que porta la información genética y está compuesto por dos cadenas idénticas. Cuando una de ellas se fragmenta, la célula reconoce la rotura y la repara copiando la información de la cadena idéntica. Cuando la rotura afecta a las dos cadenas, la reparación puede ser más complicada, aunque la mayor parte de los casos la célula puede copiarla del otro cromosoma de la pareja, pues en todas las células los cromosomas también están duplicados.
“Sin embargo” -declara el Dr. Ruiz Jorro- “esto no ocurre en los óvulos y los espermatozoides, pues solo poseen una copia de cada cromosoma. Por eso, cuando se producen roturas de doble cadena la reparación es más probable que sea defectuosa y que, al unirse los dos extremos rotos del ADN, falte parte de la información genética y se produzcan mutaciones”.
La integridad del ADN celular, la reparación de las roturas que se producen y la repercusión de las mismas, son objeto creciente de investigación, especialmente por su vinculación con el cáncer. El origen de muchos tumores es la falta de identificación de estas lesiones que dan lugar a que las células no se eliminen de forma correcta y crezcan sin control. “Cuando la fragmentación afecta a las dos cadenas, habrá más células con mutaciones, lo que hace que el cáncer sea más heterogéneo y tenga un pronóstico peor. De ahí la importancia de la investigación y diferenciación de las roturas de simple y doble cadena del ADN en oncología”, comenta el doctor.
El espermatozoide, además de tener una sola copia de cada cromosoma, tiene todo su ADN en un espacio mucho más reducido que el de otras células, lo que le permite poder transportar toda la información genética hasta el óvulo. Esta pérdida de tamaño hace que se pierdan también parte de los mecanismos necesarios para reparar el ADN en caso de que exista alguna lesión. En todo momento el espermatozoide es incapaz de arreglar las roturas, pero sí las identifica para que, una vez entre en el óvulo, sea este el que las reconozca y las trate de reparar.
“En función de cuánto ADN se haya perdido en la rotura, la reparación incorrecta, uniendo ambos extremos rotos, puede dar lugar a un embrión portador de alteraciones genéticas, como deleciones (pérdida de parte de la información del ADN), mutaciones (modificaciones en la organización del ADN) o aneuploidías (presencia de un número alterado de cromosomas)”, explica el Dr. Ruiz Jorro.
Fragmentación del ADN espermático: La necesidad de un método de detección sencillo y seguro
La fragmentación del ADN espermático se puede valorar a través de numerosos métodos. Sin embargo, la mayor parte de ellos son muy costosos y requieren un personal altamente cualificado y especializado. “Es por ello que en CREA nos lanzamos a investigar y desarrollar un método sencillo, fiable y reproducible para detectar roturas de doble cadena en el ADN espermático”, expone el Dr. Ruiz Jorro.
El procedimiento desarrollado por CREA se basa en el marcado de las histonas de los espermatozoides, un componente de su ADN que se modifica cuando existe una rotura doble en esa zona del ADN. Se trata de un sistema de marcado que se utiliza frecuentemente en otras células del organismo, “pero hacerlo en espermatozoides representaba una mayor complicación por lo extraordinariamente compactado que se encuentra su ADN, cientos de veces más que en otras células somáticas. Hasta que, finalmente, descubrimos la forma de hacerlo, algo que nos ha llevado mucho tiempo y mucho esfuerzo por parte de todo el equipo”, argumenta el doctor.
Este nuevo análisis, que fue presentado por los especialistas de CREA a la comunidad científica a finales del pasado año en el Congreso de la Asociación para el Estudio de la Biología de la Reproducción (ASEBIR) y será expuesto durante los próximos días en el 32º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF, 16-18 de mayo), permite mejorar la detección de problemas de fertilidad de origen masculino y tener la opción de llevar a cabo tratamientos más eficaces y seguros.
“A través del estudio que hemos realizado en nuestro laboratorio pretendemos, no solo lograr un método sencillo para detectar la incidencia de espermatozoides con roturas de doble cadena, sino valorar la posible relación de estas con la presencia de aneuploidías y con los resultados de los tratamientos de reproducción asistida, en relación a diferentes conceptos como la iniciación de la activación ovocitaria, la tasa de fecundación, la tasa de división, la tasa de formación de blastocistos, la euploidía embrionaria, la tasa de implantación, la tasa de gestación clínica, la tasa de aborto, la tasa de parto y la tasa de anomalías en el recién nacido”, concluye el Dr. Ruiz Jorro.
La infertilidad ha sido durante años un estigma, un tema tabú en buena parte de las familias de la sociedad contemporánea. También en la históricamente progresista meca del entretenimiento, Hollywood, en la que varias de sus estrellas más renombradas han experimentado en silencio largos episodios de angustia y depresión tras no conseguir quedarse embarazadas. Hasta ahora. Celebridades tan influyentes como Nicole Kidman, Beyoncé, Sarah Jessica Parker o Kim Kardashian se han atrevido por fin a hacer públicos sus experiencias, convirtiéndose en ejemplo e inspiración para los millones de mujeres y hombres que lidian con la infertilidad en todo el mundo. Estas son algunas de sus experiencias:
Nicole Kidman
La ganadora del Óscar por Los Horas y protagonista de la serie Big Little Lies ha sido una de las primeras actrices en detallar ante la prensa las dificultades para concebir su segunda hija natural, Faith, con el cantante country Keith Urban. En declaraciones al programa 60 Minutes, la intérprete aseguró que “la fertilidad había sido como un viaje en montaña rusa para ella”. “Cualquiera que haya estado en la posición de desear un hijo conoce la decepción, el dolor y la pérdida que experimentas mientras lo intentas”, aseguró.
Beyoncé
Antes del nacimiento de Blue Ivy, su primera hija con el rapero Jay-Z, la cantante desveló en el documental de HBO Life is but a dream que había sufrido un aborto. Calificado como “la cosa más triste por la que había pasado nunca”, le dedicó una canción escrita por ella misma como terapia. En una entrevista posterior con Oprah Winfrey, Beyoncé declaró que había decidido hacerlo público “por todas aquellas parejas que experimentan algo parecido”. Según People, Beyoncé y Jay-Z llevaban varios años intentando convertirse en padres.
Kim y Khloé Kardashian
Las hermanas más celebres de la prensa rosa norteamericana también han hablado sobre su experiencia. En un capítulo del programa documental Keeping Up With The Kardashians emitido en 2015, Kim desveló que sufría un problema en el útero que complicaba las posibilidades de un segundo embarazo o tener una gestación de riesgo: “Me quejé tanto de lo mucho que odiaba estar embarazada que nunca pensé que ahora estaría rogando por volver a estarlo”.Kim Kardashian y el rapero Kanye West son ahora padres de tres hijos. Su hermana Khloé, que recientemente ha dado a luz a su primera hija, True, aseguró que compartir “sus problemas de fertilidad ha ayudado a otras muchas mujeres”.
Mark Zuckerberg
Antes de convertirse en padre de dos hijos, el creador de Facebook, casado en 2012 con Priscilla Chan (su novia desde la universidad), utilizó su red social para publicar un post en el que confesaba que la pareja había sufrido hasta tres abortos. La confesión sorprendió a todos teniendo en cuenta el celo con el que Zuckerberg protegía cualquier aspecto de su vida personal, pero según él mismo sostuvo, quería aportar su grano de arena para acabar con semejante tabú: “La mayoría de la gente no comenta sus abortos, los sufre en solitario. Deseamos que compartir nuestra experiencia con la gente les proporcione la misma esperanza que nosotros sentimos y les ayude a estar más cómodos compartiendo sus historias”.
Gwyneth Paltrow
La ganadora del Óscar por Shakespeare in Love confesó en una entrevista con The Mail la trágica pérdida del que habría sido su tercer hijo con el que por entonces era su pareja, el cantante de Coldplay Chris Martin. “El embarazo no funcionó y casi me cuesta la vida”, declaró Paltrow, afirmando también que pese a la mala experiencia no descartaba seguir intentándolo. La actriz ha anunciado recientemente su compromiso con el guionista y director Brad Falchuk (Glee).
Chrissy Teigen
“Tengo que decir honestamente que John y yo estamos teniendo problemas. De no ser así, habríamos tenido hijos desde hace cinco o seis años. Hemos visto a médicos de fertilidad y una vez que te abres sobre este tema ante la gente te das cuenta de que muchas otras personas en tu vida también están pasando por esto y les da vergüenza”. Con estas sinceras palabras la modelo Chrissy Teigen, pareja del cantante John Legend, declaraba en el programa de la cadena estadounidense ABC FABLlife las dificultades que la célebre pareja estaba experimentando para tener descendencia. En 2015 tuvieron su primera hija, Luna, concebida a través de la fecundación in vitro. El pasado noviembre la pareja anunció la llegada de su segundo retoño.
Emma Thompson
Otra ganadora de Óscar (Regreso a Howards End) que ha hablado sobre los problemas por los que pasó durante la fecundación in vitro. En declaraciones a Entertainment Weekly, Thompson aseguró que “tras intentarlo y no conseguirlo, me sumergí en una profunda depresión clínica. Pero ahora ya no cuento los hijos de otras personas ni me juzgo a mí misma por no haberle dado a mi hija Gaia un hermano”. Su pareja, el también actor Greg Wise, calificó el proceso de la fecundación in vitro como “brutal, muy duro y emocional”.
Sarah Jessica Parker
Tras dar a la luz en 2002 a su hijo James Wilkie, la protagonista de Sexo en Nueva York y su pareja, el actor Matthew Broderick, intentaron durante años tener un segundo retoño sin conseguirlo. Parker habló sobre la “decepción” de no conseguir un embarazo natural exitoso en una entrevista con Access Hollywood. En 2009, la pareja anunció que esperaban mellizas gestadas en un vientre de alquiler.
Mucho se ha dicho y escrito sobre la maternidad subrogada y casi todo desde perspectivas tan convencidas y estudiadas como extremistas, así que me voy a alejar de estos, aunque sin dejar de decantarme por una de ellas.
La maternidad subrogada es lo que hace mucho tiempo llamaban «vientre de alquiler» y consiste en la implantación de un óvulo fecundado (cigoto) en el útero de una mujer ajena genéticamente, pero con la que las/los/la/el padre/s del futuro bebé han llegado a un acuerdo. Esta situación se da cuando las personas que desean ser padres no lo consiguen o les es imposible biológicamente.
En España no es legal este tipo de contrato, pero sí empresas que lo pueden gestionar en otros países como Grecia, Ucrania, Rusia, USA, Canadá, Portugal, Georgia y Kazajistán. Cada uno de estos países tiene sus propias condiciones, normativa y precios.
Los detractores de este proceder centran sus argumentos en la cosificación de la mujer gestante y el hecho de que pueda verse obligada a aceptar el trato por necesidad económica, comercializando con su cuerpo, lo que se sumaría a las posibles alteraciones psicológicas y emocionales que puedan generarse en ésta. También critican el ego desmedido que demuestran los padres al querer tener un/a hijo/a biológico/a a toda costa, descartando la opción de la adopción, y como los intermediadores se lucran con este proceso.
En mi opinión, es posible que estas situaciones se den, pero las leyes podrían reducir al mínimo estos inconvenientes. Algunos países no permiten la bonificación económica a la madre gestante y/o le dan voz y voto a la hora de decidir a quién ayudar con su gestación.
Considero que regulando el proceso de un modo muy parecido a cómo lo están los de la reproducción asistida en nuestro país sería muy factible, incluyendo apoyo y asesoramiento tanto legal, como psicológico y médico, asegurando el bienestar y los derechos de todas las partes implicadas, controlando muy de cerca a los intermediarios y ajustando los costes.
Todos los avances en reproducción asistida no hacen más que sumar opciones, sin debilitar otras, permitiendo una elección más adecuada para proceder (gestación propia, adopción, reproducción asistida o subrogación) ante un fin común: Tener un/a hijo/a. Creo que los miramientos deberían venir a partir de ese momento, centrándose en una crianza respetuosa, consciente y con amor. Algo que no viene «de serie» y sería necesario promover, formar y practicar.
La vida de Halsey ha pasado por momentos muy buenos y muy malos. Dentro de los buenos momentos, una de las últimas noticias que hemos sabido sobre ella ha sido la confirmación de la realización de una película sobre su vida. En esa misma cinta, podremos observar también alguno de los malos momentos de la cantante.
Como por ejemplo, uno de ellos ha sido el aborto que sufrió a consecuencia de una enfermedad que padece: la endometriosis. Esta enfermedad que sufren muchas mujeres, afecta a los ciclos menstruales, provocando dolores fuertes y en definitiva hace que el endometrio se desarrolle en un lugar equivocado en lugar de dentro del útero.
Es por esta razón que la cantante de 23 años ha decidido tomar una decisión importante que seguramente en un futuro le cambiará la vida por completo: ¡va a congelar sus óvulos!
Este procedimiento, al que acude mucha gente que tiene problemas a la hora de ser padres, es muy habitual pero los seguidores de la cantante se han sorprendido teniendo en cuenta que ella solo tiene 23 años, y la consideran muy joven para eso.
“Cuando le digo esto a la gente se ponen de ‘Tienes 23, ¿por qué tendrías que congelar tus óvulos? Hacer una reserva de mis ovarios es importante para mí porque aún soy afortunada de tener esa opción, pero necesito ser agresiva para proteger mi fertilidad” aseguraba Halsey, muy segura de la decisión que la podría hacer madre en un futuro.
La cantante también confesó que su madre ya la había advertido de dicho problema médico ya que al parecer en su familia era algo habitual: “Toda mi vida, mi madre me ha dicho ‘Las mujeres en nuestra familia siempre han tenido periodos malos’. Era algo con lo que ella creyó tenía que lidiar, y eso fue parte de mi vida” relataba la famosa cantante de 23 años.
Si finalmente Halsey decide congelar sus óvulos, estamos seguros de que la cantante será una madre estupenda. ¿Cuándo llegará dicho momento? ¡Estaremos muy pendientes de todo esto!
Inseminación casera
La Sociedad Española de Fertilidad , la Asociación Española de Andrología (Asesa) y la Asociación Española para el Estudio de la Biología de la Reproducción (Asebir) publicaron una nota conjunta donde advertían de los problemas legales y médicos de las inseminaciones caseras o autoinseminaciones que publicitaba Cryos en internet.
La empresa danesa ofrececon un kit para que las mujeres pudieran hacerse la inseminación en casa sin acudir a ninguna clínica.
El Juzgado de Primera Instancia número 45 de Madrid les ha dado la razón. La jueza ha rechazado el recurso presentado por el banco de semen Cryos International-Denmark APS contra las sociedades científicas.
Cryos denunció a las tres sociedades científicas españolas por una nota informativa que publicaron alegando que se había vulnerado su derecho al honor y a la dignidad.
Las sociedades advertían de que esta práctica estaba prohibida en España de acuerdo con la Ley de reproducción asistida y el Real Decreto-ley 9/2014, que establecen las normas de calidad y seguridad para la donación, la obtención, la evaluación, el procesamiento de células y tejidos humanos.
Pero, además, advertían sobre los riesgos de esta práctica al no contar con ninguna supervisión médica, ni tan poco con ningún seguro de responsabilidad al que reclamar en caso de algún daño.
Cryos alegó en su reclamación que se había producido una violación a su derecho al honor y a la dignidad. Sobre esta cuestión ha resuelto la magistrada-juez Marta Fernández Pérez ponderando el derecho al honor y el de la libertad de expresión, un clásico en la jurisprudencia del Tribunal Supremo.
En este caso ha ganado el segundo. La información publicada por las sociedades fue refrendada por el Ministerio de Sanidad al conocerse el auto judicial, en octubre de 2016.
La juez ha puesto en valor la actividad social que realizan estas sociedades científicas rechazando la demanda: “Debe valorarse, asimismo, en esta cuestión (derecho a la información y libertad de expresión) la labor que realizan las entidades demandadas en su condición de sociedades científicas (art. 34 de la Ley 16/2003 de cohesión y calidad del Sistema Nacional de Salud) en la planificación, formación de recursos humanos del sistema nacional de salud, siendo un instrumento necesario para dicha formación, la asesoría técnica de dichas sociedades (art.35), llevando a cabo labores de información y colaboración en los planes integrales de salud, para garantizar una atención sanitaria integral, que comprenda su prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación“.
Frente a la autoinseminación o la inseminación casera existe desde hace un año la posibilidad de realizar una inseminación natural con semen de donante anónimo en un centro de reproducción asistida, con todas las garantías sanitarias y legales.
José Antonio, Pedro y Maribel Cabrera Collado nacieron el 14 de abril de 1958 en un parto por vía vaginal que duró menos de dos horas
El ojo clínico de don Estanislao, que ejercía la profesión de médico en Cuevas de San Marcos, fue certero. Al ver a Carmen Collado sospechó que esta tenía un embarazo múltiple. Acertó de pleno. Meses después, el 14 de abril de 1958, Carmen dio a luz, en un parto por vía vaginal, a los primeros trillizos nacidos en la entonces Residencia Sanitaria Carlos Haya (hoy Hospital Regional de Málaga). El alumbramiento duró menos de dos horas y se desarrolló sin complicaciones, pese a la complejidad de un parto de esas características. Los tres bebés (dos niños y una niña): José Antonio (el mayor, porque fue el último en nacer), Pedro y Maribel Cabrera Collado estuvieron casi un mes en la incubadora antes de poder abandonar el hospital. La llegada de los tres pequeños y de sus padres, Francisco y Carmen, a Cuevas de San Marcos fue un acontecimiento. Ese día las campanas de la iglesia del pueblo redoblaron de alegría para anunciar la venida de los niños. José Antonio, Pedro y Maribel cumplieron ayer 60 años. Esta es su historia.
Dos años llevaba abierto Carlos Haya cuando nacieron los trillizos de Cuevas de San Marcos. El revuelo que se formó en el hospital fue tremendo. Carmen Collado se acercó caminando al centro hospitalario para dar a luz. Lo hizo desde la casa de unos familiares que vivían en Málaga. El alumbramiento comenzó a las tres de la tarde y antes de las cinco ya había terminado. «Todo salió bien y eso que los profesionales que atendían el parto se llevaron una sorpresa cuando, al empezar a sacarnos, vieron dos pies iguales (no sé si derechos o izquierdos), que pertenecían a dos niños diferentes, es decir, estaban tirando de dos bebés a la vez», señala Maribel Cabrera, que es auxiliar de farmacia y a la que le hubiese gustado estudiar Medicina.
El nacimiento de los tres hermanos fue un acontecimiento en la Málaga de finales de la década de los años cincuenta del siglo XX. La prensa de la época se hizo eco de la noticia e informó del bautizo, celebrado en la capilla de Carlos Haya, que fue adornada por enfermeras del hospital con la colaboración de la Sección Femenina. La ceremonia bautismal fue oficiada por el reverendo José Fernández, capellán del centro hospitalario, tras autorizarlo el obispo de Málaga, Ángel Herrera Oria.
Los pequeños tuvieron unos padrinos relevantes. José Antonio fue apadrinado por el entonces gobernador civil de Málaga, José Luis Julve, y por la delegada de la Sección Femenina, Teresa Loring, mientras que ejercieron de padrinos de Maribel el inspector jefe del Seguro de Enfermedad, Ramón Vida, y su mujer. Por su parte, el administrador general de Carlos Haya, Francisco Sánchez Ocaña, y su esposa apadrinaron a Pedro, que fue el que más contacto mantuvo con sus padrinos. «Ellos vivían en un chalé que había dentro del recinto del hospital; yo los visitaba en verano. Tenían un loro que me llamaba Pedrito. Me abrieron una cartilla en una caja de ahorros», recuerda Pedro Cabrera, carpintero de profesión y que estuvo a punto de hacer carrera en el Ejército del Aire, en el que se alistó como voluntario y estuvo seis años hasta que lo dejó para encauzar su vida a través de la carpintería.
Familia muy unida
Seis décadas después de su nacimiento, los trillizos cuentan cómo fue su infancia y evocan la forma en que sus padres afrontaron la situación de cuidar a tres hijos que se sumaron a los dos que ya tenían. Francisco, el primogénito, contaba con diez años cuando se produjo el parto de los trillizos, y Loli, la segunda, tenía cinco. «Siempre hemos sido una familia muy unida. Los cinco hermanos nos llevamos muy bien», asegura José Antonio desde una habitación del Hospital Regional Carlos Haya, en la que permanece ingresado. El viernes le hicieron un cateterismo cardiaco y está a la espera de saber si deberán practicarle una intervención.
José Antonio Cabrera, que es constructor, conserva bien fresco en la memoria que él pesó dos kilos y doscientos gramos al nacer, por los dos kilos de Pedro y el kilo y ochocientos gramos de Maribel. «Nosotros estrenamos la incubadora del hospital, en la que estuvimos casi un meshasta que ganamos el peso suficiente para que nos dieran el alta y nos llevaran a Cuevas de San Marcos», señala.
El parto se produjo cuando Carmen Collado estaba en su octavo mes de embarazo. «Todo lo que sé de esos tiempos me lo refirió mi madre», manifiesta Maribel Cabrera. Yañade: «Ella, cuando se quedó en estado de nosotros, no se lo dijo a mi abuelo hasta pasado un tiempo. Este, al ver la forma de su barriga, le comentó que ese embarazo no era igual a los dos que había tenido anteriormente. Por eso, llamó al médico del pueblo, don Estanislao, que fue a la huerta de mi abuelo y vio a mi madre. Don Estanislao la mandó a Antequera para que la reconociera otro médico. Cuando mi madre regresó le informó de que le habían dicho que el feto estaba atravesado. Don Estanislao rechazó esa posibilidad y precisó que lo que ocurría era que el embarazo era doble o triple. Y así fue».
Francisco Cabrera, el padre de los trillizos, se dedicaba a trabajar en el campo, mientras que su mujer se encargaba de las tareas de la casa y de cuidar a sus hijos. La llegada de los tres niños supuso una verdadera revolución en Cuevas de San Marcos. «El pueblo se volcó con nosotros. Todo el mundo quería vernos», relata Pedro, mientras que su hermano José Antonio apostilla, en tono de humor:«Nos llamaban los saca leche, porque hubo varias mujeres que nos amamantaron y ayudaron a mi madre en la labor de darnos el pecho».
Ayudas para el matrimonio
Alimentar a cinco hijos no era tarea fácil. Por eso, al matrimonio le vino muy bien una serie de ayudas que le concedieron tras el nacimiento de los trillizos para la comida, los pañales y la ropa. «La Casa de Franco envió a mis padres 3.000 pesetas, cantidad que en 1958 era un dinero», destacan José Antonio y Pedro, que son gemelos y a los que de pequeños hasta a su madre –que los vestía con ropa igual– le costaba identificar. Era tal el grado de compenetración de los dos, que cuando uno enfermaba, el otro también contraía la misma enfermedad. Maribel, con los conocimientos médicos que posee, explica que se fecundaron dos óvulos. Uno de ellos se dividió en dos y dio como fruto la gestación de los gemelos, mientras que el otro fue en solitario para ella. «La placenta de mi madre tuvo un tamaño enorme; parecía el de una vaca», dice Maribel con una sonrisa.
A las mencionadas 3.000 pesetas se unieron el regalo de las cunas de los tres bebés y la aportación en especie realizada por Pelargón, que fue la primera leche infantil disponible en España durante la posguerra. La produjo Nestlé a partir de 1944. «Recuerdo que tuvimos una infancia muy feliz. Nuestra familia siempre ha estado muy unida. Los cinco hermanos formamos una piña», afirma Pedro, que se preparó como ajustador y tornero en la antigua Escuela Franco (actual instituto La Rosaleda).
El 14 de abril de 1958 es una fecha que forma parte de la historia del Hospital Carlos Haya, ya que ese día nacieron Pedro, Maribel y José Antonio. Ayer, con motivo de su 60.º cumpleaños, los tres tuvieron especialmente presentes en la memoria a sus progenitores, Francisco y Carmen, ya fallecidos, que se desvivieron por ellos y fueron conocidos como los padres de los trillizos de Cuevas de San Marcos.
