El área de actuación de las técnicas de Reproducción Asistida crece cada día. Si bien hasta hace pocos años la Reproducción Asistida estaba casi limitada a técnicas que ayudaban a parejas con problemas de fertilidad a conseguir el embarazo, hoy en día la Reproducción Asistida es una alternativa médica para personas que se están enfrentando a distintas situaciones que van más allá de la imposibilidad de tener hijos, como por ejemplo, la transmisión de enfermedades o alteraciones cromosómicas hereditarias.
El análisis genético preimplantacional que estudia alteraciones genéticas en embriones antes de su transferencia es una de las áreas de la Reproducción Asistida que más ha crecido en los últimos años. Esta información privilegiada permite a los embriólogos seleccionar embriones libres de mutaciones genéticas que pueden condicionar la vida de un futuro bebé; hablamos de mutaciones que incluso pueden poner en riesgo su propia vida.
Es lo que se está haciendo desde hace un tiempo en el Instituto Vasco de Fertilidad, situado en Onkologikoa. Dirigido por Yosu Franco, esta unidad también fue pionera en conseguir el primer nacimiento en Gipuzkoa de bebés sanos del Síndrome Lynch que da lugar a cáncer de colon. Y es que, la Reproducción Asistida ayuda, además de a crear vida, a salvarla.
Es el caso de la alteración genética hereditaria Men2A, una alteración del gen llamado RET poco frecuente que afecta a unas 500-1000 familias en el mundo. Este síndrome o alteración provoca, entre otras enfermedades, Carcinoma Medular de Tiroides (CMT), es decir, Cáncer de Tiroides.
En general, las personas que tienen CMT solo en la glándula tiroides tienen una tasa de supervivencia a los 10 años superior al 95%. Si el cáncer se ha diseminado a los ganglios linfáticos del cuello, la tasa de supervivencia disminuye a un 75%. Para aquellos cuyo cáncer se ha diseminado fuera del cuello a otras partes del cuerpo, incluyendo el hígado, los pulmones y los huesos (es decir, la enfermedad metastásica), la tasa de supervivencia a 10 años es del 20-40%.
Uno de los problemas principales de esta mutación es la alta probabilidad, de un 50% de que una persona afecta transmita la alteración a sus hijos e hijas (llamado un patrón de herencia autosómico dominante). Sin embargo, y gracias a la Reproducción Asistida, se puede evitar. Es el caso de M. B y G.Q, que conscientes de su situación acudieron a IVF Donostia en busca de información y una alternativa para conseguir un embarazo sano transfiriendo un embrión no afecto por esta alteración.
El proceso ha consistido en un tratamiento de Fecundación In Vitro (ICSI) con la técnica de DGP (Diagnóstico Genético Preimplantacional). Tras extraer los óvulos se obtuvieron los embriones en el laboratorio. Posteriormente se cultivaron hasta dia 5 de desarrollo, estadio más avanzado, donde se biopsiaron los embriones para enviar a analizar su información genética. Los resultados dieron 2 embriones afectos y 2 sanos. Tras seleccionar el embrión sin alteración a día 5 de desarrollo, estado de blastocisto, se realizó la transferencia al útero de la mujer de un único embrión.
Es la primera vez en Gipuzkoa que, gracias al Diagnóstico Genético Preimplantacional, se consigue un embarazo libre de esta alteración.
Cada vez son más las personas que presentan problemas de fertilidad. Sin embargo, esto no les hace abandonar su sueño de poder ser padres algún día. IREMA nace precisamente para ayudar a todas esas personas a cumplir su sueño. Somos un centro de reproducción asistida, capaz de ofrecerte una atención integral para todos los asuntos relacionados con nuestra especialidad: la medicina reproductiva.
Contamos con tres centros en la costa levantina (estamos en Valencia, Alicante y Murcia), donde podrás encontrar las técnicas más avanzadas del momento para el tratamiento y diagnóstico de problemas de esterilidad e infertilidad. Nuestras instalaciones de vanguardia y nuestros laboratorios integrados cuentan con los equipos más novedosos. Así mismo, nos respalda un equipo humano altamente especializado en múltiples disciplinas (desde especialistas en reproducción asistida (fecundación in vitro), hasta profesionales destinados a la atención del paciente.
EL PROGRAMA DE EMBARAZO SEGURO
El Programa de Embarazo Seguro de IREMA surge para otorgarte la máxima seguridad de quedar embarazada si así lo deseas, a pesar de padecer problemas de infertilidad. Solamente necesitas pagar una cantidad fija y estipulada de antemano, momento a partir del cual se iniciará el tratamiento sin que tengas que preocuparte más por el factor económico. A partir de ese momento sólo tienes que centrarte en tu tratamiento, ya no debes hacer ningún pago más, porque está TODO incluído.
Los ciclos incluidos en el tratamiento del Programa de Embarazo Seguro son ilimitados. Esto quiere decir que repetiremos el proceso de fecundación in vitro tantas veces como sean necesarias, y es precisamente aquí donde reside una de nuestras mayores garantías de éxito.
Cualquier pareja o mujer que así lo desee podrá gozar del Programa de Embarazo Seguro, no existen condiciones para poderlo contratar, a excepción de dos pequeñas salvedades: por una parte, nuestro programa tiene una duración estipulada de hasta los 50 años de edad, momento a partir del cual finalizará el tratamiento (esto implica que no podrás contratar nuestros servicios si excedes la edad anteriormente citada). La segunda excepción es que tu embarazo quede desaconsejado por criterios médicos.
Desde nuestra fundación en el año 2003, hemos ayudado a multitud de parejas a tener el bebé que tanto anhelaban. Avalados con el premio a la mejor clínica de fertilidad en el año 2015 y por nuestra dilatada experiencia, durante todos estos años nos hemos ganado la confianza de personas procedentes de toda Europa, e incluso de Canadá y los Estados Unidos. Tú puedes ser una de estas personas y conseguir tu sueño de superar las dificultades y tener ese bebé que tanto esperas. Ven a conocer el programa que te ayudará.
Departamento de apoyo emocional del Instituto Bernabeu
La infertilidad afecta a 1 de cada 8 parejas en el mundo, de las cuales, el 60% oculta a su entorno que padece un problema reproductivo y solo el 5% busca ayuda psicológica para afrontarlo. En el Instituto Bernabeu, queremos que nuestros pacientes se sientan acompañados y respaldados en todo momento; Todo nuestro equipo humano está formado desde la empatía, sensibilidad y experiencia del cuidado emocional del problema reproductivo, pero además disponemos de una psicóloga especialista y brindamos de manera gratuita una visita psicológica gratuita previa al inicio del tratamiento para preparar la esfera emocional del paciente a las diferentes fases psicológicas en las que se puede encontrar.
A menudo, las expectativas que despierta el tratamiento, la incertidumbre de la espera, el temor al fracaso y otros estados de ánimo, pueden llevar al paciente a situaciones de tensión emocional.
La atención hacia la persona que se somete a un tratamiento de fertilidad debe ser integral e incluir también el cuidado de sus emociones y sentimientos. En el Instituto Bernabeu, las parejas son atendidas de forma global, no sólo centrándose en el tratamiento médico sino también en las inquietudes que éste les pueda producir.
Los motivos que llevan a una persona a acudir a una unidad de reproducción asistida pueden ser variados, pero en este momento todas han llegado a la conclusión de que necesitan ayuda médica. Esta experiencia, en mayor o menor medida, puede resultar un proceso psicológico doloroso.
La incapacidad para concebir de forma natural puede generar en las parejas estrés, ansiedad y en algunos casos depresión que pueden interferir y dificultar los resultados de los tratamientos.
Cada ciclo implica una carga emocional de esperanza, ilusión y alegría pero cada fracaso conlleva un sentimiento de pérdida de control, de sentirse fracasado y desesperanzado. La presencia de estas reacciones emocionales, su frecuencia e intensidad, están relacionadas con el grado de tolerancia personal a la frustración y estrés crónico.
NO SUEÑES CON LA FELICIDAD, HAZ FELIZ LA REALIDAD; SE FELIZ CON LO QUE TIENES MIENTRAS PERSIGUES LO QUE DESEAS.
La relación de pareja ante la infertilidad
Es importante recordar que la infertilidad es un problema de pareja.
Cualquiera que sea la causa, la reacción de las personas a la infertilidad suele ser diferente y depende de su personalidad, sus experiencias de vida y de la capacidad para sobrellevar los problemas.
Hay diferencias entre hombres y mujeres. La mayoría de las mujeres tiende a estar muy pendiente de sus ciclos menstruales (puede suponer un hecho muy traumático emocionalmente, ej. ausencia de embarazo). Los hombres pueden sufrir de forma silenciosa el impacto emocional porque no están acostumbrados a compartir ese tipo de experiencia.
Clínicamente se puede observar que la respuesta de un miembro de la pareja influencia la respuesta emocional del otro, revelándose un efecto circular.
Pueden culparse el uno al otro por su incapacidad y generar tensión y resentimiento entre la pareja por pensar que el otro no está experimentando las mismas emociones.
La relación puede sufrir cambios: la comunicación se ve afectada ya que uno trata de evitar expresar sus pensamientos para proteger a su pareja, sin embargo puede crear la sensación de rabia o resentimiento, aumentando la tensión en la relación. Así mismo, tener relaciones sexuales programadas puede disminuir la espontaneidad y la intimidad y convertirse en una tarea más que se asocia sólo con propósitos reproductivos.
La comunicación es la clave para superar estos problemas.
A pesar de todo, es sorprendente el cambio de opinión y de actitud que se produce en las parejas respecto a su problema y las posibles soluciones al mismo. Como diría Francis Picabia “nuestra cabeza es redonda para permitir al pensamiento cambiar de dirección”.
Etapas emocionales ante la infertilidad
- Paralización: caracterizada por estar en un túnel, muy distante de los demás. Se es invadido por el pensamiento repetido de que lo sucedido no puede ser verdad.
- Anhelo: gran necesidad de concretar el deseo de ser padres (la pareja constata que sus amigos sí tienen hijos y que muchas de sus actividades giran en torno a ellos; las parejas infértiles se sienten naturalmente excluidas, que son las únicas, experimentan rabia, celos; la explicación médica suele no ser suficiente para calmar a la pareja, la rabia es intensa acompañada de pena y culpa)
- Desorganización y desesperación: la etapa más larga, caracterizada por la sensación de culpa, ansiedad, sentimientos de soledad.
- Reorganización: aceptación de la vida personal
Respuestas emocionales ante la infertilidad
Cuando alguien se plantea alcanzar algo que desea y tiene dificultades para conseguirlo, antes o después pasa por un mal momento. Este momento normalmente genera desánimo, deseos de abandono, angustia, tristeza, cansancio, frustración, desesperanza… Algunas reacciones comunes ante el problema de esterilidad son:
- Shock: cuando las parejas son diagnosticadas con infertilidad, la mayoría de ellas responden con una sensación de shock y de decrecimiento. Después de haber planeado su vida con hijos, sus planes cambian de forma drástica. Este periodo es corto y ayuda a adaptarse.
- Negación: Inicialmente pude reaccionar negando el problema en vez de afrontarlo. Esta fase sirve también para adaptarse a la experiencia de la infertilidad. Sólo se convierte en algo no saludable cuando continúa por un largo tiempo. Es frecuente el pensamiento de “no es posible que nos pase esto a nosotros, debe haber algún error…”
- Culpa: Sentirse culpable por quitarle a su pareja y a sus padres la posibilidad de tener hijos y nietos. La culpa es una respuesta incómoda pero común. Con actitud activa en la búsqueda de soluciones se puede superar.
- Rabia: Sensación de que la infertilidad no es justa. Es común experimentar resentimiento contra otras mujeres embarazadas y expresar enojo ante profesionales de la salud, familiares y amigos. Son normales los sentimientos pero cuando es interiorizada se puede convertir en depresión.
- Aislamiento: Con frecuencia las parejas se sienten solos y esto hace más difícil sobrellevar la situación. Muchos renuncian a reuniones con amigos porque los demás tienen hijos… A la mayoría de las personas les resulta difícil asumir delante de otros la explicación de un problema tan íntimo.
- Pérdida de control: Muchas parejas planean la llegada de los hijos con el mismo cuidado que planean otros aspectos de su vida; cuando se da cuenta que no tiene control en este aspecto de su vida, incluso sobre su cuerpo, su autoestima puede verse afectada.
- Desesperanza: Es habitual sentirse al comienzo de cada ciclo esperanzado, y luego comenzar a perderla a medida que los ciclos repetidos no tienen éxito. Es difícil mantener una actitud positiva pero debe pensar que cada intento fallido es un paso más hacia la solución final, ya sea el éxito del tratamiento o hacia otras alternativas. Recuerde es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
- Prisa por obtener un resultado: “¡Quiero un hijo ahora!”ya no quieren esperar más, todo les resulta eterno incluso 5 minutos en la sala de espera para ser atendidos. Sienten que corren una carrera contrarreloj.
- Ausencia de otros proyectos: Sensación de “nada tiene sentido en mi vida si no tengo un hijo”. No deben ver el tratamiento como la única y última opción para ser felices.
Consejos terapéuticos emocionales
- AMPLIE SUS LIMITES: cuantos más amplios sean los límites del objetivo que desean alcanzar, más posibilidades tenemos de lograrlo. No es lo mismo intentar conseguir el objetivo de una pareja que desea tener un hijo sin importar el vínculo genético que otra pareja que desee un sexo determinado. Cuantas más posibilidades existan de alcanzar la meta, menos ansiedad generará el tratamiento de fertilidad. La felicidad no es una meta, es un camino, y la paciencia es uno de los mejores caminos para alcanzar nuestros propósitos.
- TOMA DE DECISIONES: es de gran importancia llegar a un consenso entre la pareja sobre las alternativas que nos ofrecen, sobre “donde está el límite”, para ello es imprescindible disponer de una buena información para valorar los pros y los contras de cada una de las alternativas y elegir de manera conjunta la opción con mayor puntuación positiva. Una vez tomada la decisión, la molestia de aceptar su situación va disminuyendo.
- EL TRATAMIENTO: la consulta en la clínica suele ser inquietante e intensa por lo que sirve de mucha ayuda contar con el apoyo de la pareja. Normalmente surgen numerosas preguntas para realizar al facultativo en la consulta pero que con los nervios se olvidan. Es de gran ayuda realizar una lista de preguntas para recordarlas en el momento de la consulta.
- EXPRESE SUS SENTIMIENTOS: No debemos dar por supuesto que las personas que nos rodean conocen y comprenden nuestras necesidades y pensamientos.
- Debemos controlar nuestros sentimientos de aislamiento, ya que podrían llevarnos a soledad y depresión.
- Aceptar es un acto de valentía, un acto que nos ayuda a controlar nuestros sentimientos, nuestro dolor. Las personas felices aceptan las cosas que no tienen remedio pero luchan por aquellas que tienen solución.
- La esterilidad es enormemente frustrante porque nos parece que no podemos esforzarnos más para mejorar las posibilidades de éxito en cada ciclo.
- Es un ejercicio de ayuda identificar nuestros sentimientos, escribirlos en un papel.
- Es aconsejable que se escoja alguna persona con la cual compartir sus sentimientos y dificultades. También puede ayudarle hablar con otras personas en la misma situación haciendo terapia grupal.
- PENSAMIENTOS NEGATIVOS: Debe neutralizar los pensamientos negativos “por qué a mí, nunca lo conseguiremos, es culpa mía, no puedo soportar la carga emocional”… con pensamientos positivos “estamos más cerca de nuestro objetivo, lo conseguiremos…”
- Los problemas emocionales y situacionales son el producto de una falla en la percepción de la situación, que puede ser resuelta desarrollando habilidades (relajación, manejo de ansiedad, asertividad, habilidades sociales), reaprendiendo y modificando las suposiciones negativas que tiene la persona de sí misma.
- SENSACIÓN DE CONTROL: Existen varias estrategias para adquirir mayor sensación de control sobre su vida: obtener toda la información posible del equipo que le está tratando, participar activamente en las decisiones que se llevan a cabo sobre su tratamiento y planear el número de años o ciclos de tratamiento dispuestos a realizar.
- Es importante que recuerde que no tiene que participar en actividades que le producen tristeza o depresión. Se recomienda que los tratamientos de fertilidad sean algo distanciados en el tiempo para tomarse un descanso a nivel emocional.
- LA ESPERA: La espera durante el tratamiento y hasta el día del test se hace interminable. Debe evitar: ir al lavabo constantemente para comprobar si ha llegado la menstruación y examinar su cuerpo para observar algún cambio. Debe ocupar su tiempo libre con actividades que le relajen, con aquellas cosas pendientes que nunca puede hacer por falta de tiempo. La clave de la paciencia es hacer algo mientras esperas.
- PREPARE SU COMPORTAMIENTO: Pueden aparecer dificultades como: ver embarazadas en la consulta, resultados negativos en el test de embarazo, plantearse abandonar el tratamiento… Para afrontarlas, prepare su comportamiento, piense en cómo reaccionar ante situaciones que le resultan incómodas, así sentirá mayor control de la sensación.
- REEVALUE SUS PLANES INICIALES para poder tener la familia que nos proponemos, aunque con alternativas diferentes a las planeadas inicialmente (ej. Donación de gametos, adopción de embriones o adopción)
Con paciencia, actitud positiva y el tratamiento apropiado, muchas parejas con problemas de fertilidad pueden cumplir su sueño de ser padres.
NO SUEÑES CON LA FELICIDAD, HAZ FELIZ LA REALIDAD; SE FELIZ CON LO QUE TIENES MIENTRAS PERSIGUES LO QUE DESEAS
Conscientes de la importancia del cuidado de las emociones durante el proceso del tratamiento de fertilidad, su Asistente Personal (AP) está preparada para apoyarle en cualquier necesidad médica o duda emocional que pueda surgirle. No dude en consultarle.
Esta información ha sido elaborada por Natalia Romera Agulló, psicóloga y AP coordinadora del departamento de ovodonación en el Instituto Bernabeu.
Síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO)
Consiste en una respuesta exagerada de los ovarios a los tratamientos de estimulación ovárica.
Se caracteriza por un aumento de la medida de los ovarios junto con un desarrollo de numerosos cuerpos lutis (folículos ovulados) y por la acumulación de líquido en el abdomen y zona pleural en los casos más graves.
Requiere asistencia médica y un seguimiento clínico estricto. La incidencia del SHO varía en diferentes publicaciones: entre un 0,6-14% de los ciclos de FIV con transferencia embrionaria (FIV-TE), y la frecuencia de su estadio más grave se estima entre un 0,2-5%, según los criterios de identificación empleados.
En las hiperestimulaciones más leves puede ser suficiente un control y tratamiento ambulatorio, pero en los casos de hiperestimulación grave las cantidades de líquido acumuladas pueden ser muy notables y pueden aparecer trastornos vasculares, de la función renal y hepática. Estos últimos casos requieren hospitalización.
Aunque a veces se producen hiperestimulaciones de forma imprevisible, los casos con mayor riesgo de sufrir una hiperestimulación podrán ser detectados por la observación ecográfica de un crecimiento folicular muy numeroso junto con niveles de estradiol muy elevados durante los controles de la estimulación ovárica.
Ocasionalmente, pues, las estimulaciones ováricas tienen que ser cancelades para prevenir una probable hiperestimulación.
En otros ocasiones se puede llegar a concluir la estimulación y a realizar la FIV pero se criopreservaran todos los embriones para minimizar los efectos de una posible hiperestimulación, puesto que el logro de un embarazo agrava el síndrome.
El test de embarazo consiste en una prueba que permite conocer el nivel de beta-HCG (gonadotropina coriónica humana), que es la hormona que se produce por las células de la placenta tras la implantación del embrión. El test puede ser cualitativo, cuando indica si se está embarazado o no, o cuantitativo, cuando permite conocer el nivel exacto de la hormona de embarazo.
Tipos de pruebas de embarazo
Prueba de embarazo casera
Los test de embarazo en orina, también llamados predictor, pueden adquirirse en cualquier farmacia y conocer así, cómodamente desde casa, si estás embarazada o no. Miden el nivel de hormona beta-hCG en orina, de tal forma que si encuentra esta hormona el predictor reacciona con los anticuerpos y muestra el resultado. Normalmente detectan niveles de hormona de entre 25 y 50mUl/ml y tienen una fiabilidad del 95-97%.
Es recomendable realizar el test con la primera orina de la mañana porque es el momento en el que la concentración de la hormona es más alta. Primero, hay que quitar la tapa protectora del test (donde está la tira reactiva) y colocarlo durante unos 5 segundos bajo el chorrito de orina. A continuación, se debe poner de nuevo la tapa del test para evitar interferencias con otras sustancias y esperar unos 5-10 minutos a que aparezca el resultado.
Actualmente también hay test digitales que además de indicar si hay embarazo, indican el tiempo de gestación.
Prueba de embarazo en sangre
Existen dos tipos de pruebas en sangre: cualitativo y cuantitativo. El primero, al igual que el test de orina, indica un positivo o negativo. El segundo indica además la concentración de hormona beta-hCG en sangre. Se considera que los valores inferiores a 10mUl/ml son dudosos de gestación. En este caso, se recomienda repetir el test y analizar la evolución de la beta-hCG. Si ese valor se duplica aproximadamente cada 48 horas, el embarazo evoluciona.
¿Es posible que el predictor resulte negativo y la prueba de embarazo en sangre positiva?
Debida a la diferente sensibilidad de ambas pruebas pueden originar resultados diferentes. Los test en orina detectan niveles hormonales superiores a los 25 o 50 mUI/ml, dependiendo del tipo de test que compremos. Por el contrario, en el análisis de sangre, podemos detectar valores menores. Por tanto, si utilizamos un predictor de sensibilidad 50 y la concentración de hormona beta-hCG en nuestro organismo es de 30, el predictor resultará negativo y, el test de embarazo en sangre, positivo.
¿Cuándo se debe realizar un test de embarazo tras una FIV?
Tras un tratamiento de reproducción asistida, hay que restar los días de cultivo de los embriones a los 14 días de referencia que se estima. Por ejemplo, si los embriones transferidos son de día +3, las pruebas pueden realizarse a los 11 días de la transferencia embrionaria. Por tanto, 11 días de beta espera más los 3 días de cultivo, resultan 14 días desde la punción. Este período transcurrido entre la transferencia embrionaria y la fecha del test de embarazo es lo que se conoce como betaespera.
Si el resultado es positivo, para asegurarte, deberás realizar una ecografía abdominal para poder confirmar con mayor seguridad que el desarrollo embrionario se está produciendo con normalidad.
¿Es fiable realizar un test de embarazo antes de tiempo?
Durante los primeros días de desarrollo, el nivel de beta-hCG es bajo. Realizar la determinación antes no ayudará ya que la actividad embrionaria es tan pequeña que no produce suficiente cantidad para que se pueda medir. Por esta razón, existe una alta probabilidad de que el resultado sea negativo independientemente de si se está o no embarazada. Por eso, se recomienda esperar aproximadamente 15 días desde la relación sexual o el tratamiento de reproducción asistida. Pasado ese tiempo el nivel de la hormona ya habrá aumentado lo suficiente como para ser detectado por el test.
¿Cuándo puede producirse un falso positivo?
Generalmente la hormona beta-hCG indica embarazo, pero existen situaciones que pueden dar lugar a un aumento de sus niveles:
- Ingesta de fármacos que contienen hCG: en tratamientos de reproducción asistida es común y pueden provocar un falso positivo.
- Tumores ováricos: un valor elevado puede indicar un crecimiento anómalo de células cancerígenas.
- Embarazo ectópico: existe implantación embrionaria, pero fuera del útero.
- Embarazo anembrionado: se desarrolla el saco embrionario, pero sin embrión en su interior.
- Embarazo bioquímico: existe implantación, pero el embrión se pierde a los pocos días de ser implantado.
La prueba de embarazo es quizás uno de los periodos de mayor nerviosismo en una pareja y la ansiedad en los días previos es una tónica bastante común. Por eso, ahora más que nunca, debes ser paciente, tratar de mantener alejado el estrés y seguir los consejos de tu especialista para no adelantar acontecimientos.
Un hombre que más tarde, según descubrió, había sido el médico de fertilidad de sus padres y había dejado embarazada a su madre con su propio esperma sin el conocimiento o consentimiento del matrimonio.
Durante años antes de que naciera Rowlette, sus padres, Sally Ashby y Howard Fowler, tuvieron problemas para concebir, de acuerdo con los documentos judiciales. Eventualmente buscaron ayuda profesional de Mortimer quien diagnosticó a Ashby con un útero con punta y Fowler con un bajo recuento de espermatozoides y baja motilidad espermática.
La solución del médico para la pareja: inseminar a Ashby con un cóctel de esperma que contuviera el 85% del “material genético” de Fowler y obtener el resto de un donante. La pareja estuvo de acuerdo con algunas condiciones. La esperma del donante tenía que provenir de un estudiante universitario que se parecía a Fowler con cabello castaño, ojos azules y más de seis pies de altura. A pesar de estas inencines, Mortimer aseguró que le fue imposible encontrar a este donante.
El matrimonio aseguró que si hubieran sabido que Mortimer iba a inseminar a Ashby con su propio material genético, no habrían aceptado el procedimiento, dice la demanda.
