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La salud de los prematuros mejora con el contacto humano, aunque sea con extraños



Todos los recién nacidos necesitan amor, pero cuando son prematuros, es decir aquellos que nacen antes de la semana 37 de gestación, el calor humano es fundamental para su recuperación. En Colorado, hace unos meses nació Axel Winch, un pequeño que llegó al mundo con tan solo 29 semanas y poco más de un kilo de peso y que necesitaba un milagro para sobrevivir. El niño nació con problemas físicos que hicieron pensar a los padres del pequeño que podría ocurrir lo peor, según publica un medio local de la ciudad Aurora. Por esta razón, Axel, que nació el pasado agosto, ha estado estos meses en la UCI del Hospital Infantil de Colorado, en Aurora. Pero ha sobrevivido y parece ser que ha sido también gracias al calor humano, ya que su recuperación médica es un misterio para los profesionales que le atendían. Puede que haya contribuido una terapia de abrazos y mimos que han hecho sin ningún interés algunos policiales locales.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la prematuridad es la principal causa de defunción en los niños menores de cinco años, y provocó en 2013 cerca de un millón de muertes. Cada año nacen 15 millones de bebés antes de tiempo en el planeta. La OMS señala que el bebé prematuro se puede enfrentar a diversos problemas de salud, como son la pérdida de calor corporal; tener más dificultades para alimentarse, y padecer infecciones graves con más frecuencia, entre otros. En España nacen cada año unos 29.000 niños prematuros y representan el 75% de los ingresos hospitalarios en neonatos, según los últimos datos ofrecidos por la Sociedad Española de Neonatología (SENeo). En Europa, son 500.000 los que lo hacen anualmente.

“Que Axel haya sobrevivido ha sido un misterio para todos los expertos de la UCI”, explicó su padre a un medio local. “Y todavía hoy se preguntan cómo ha sobrevivido. Hay muchas teorías, pero no saben seguro qué es lo que ha sido”. Axel se ha sometido a muchas operaciones en estas semanas y “se ha muerto en nuestros brazos varias veces, pero luego llegaba una enfermera y le resucitaba. Ha sido milagro tras milagro”.

Ante esta situación de incertidumbre, y debido a que los padres tenían que volver al trabajo, ambos son policías aunque ahora el padre tiene su propio negocio, para los progenitores era muy desalentador dejarlo solo en la UCI. “Dejarle allí nos partía el corazón”, añade la madre. “La primera vez que le dejamos, lloré casi todo el camino a casa. Fue terrible”. Pero Axel no estaba solo.

“Tras conocer la historia del pequeño, no quería que estuviera solo en UCI sin cuidados, sin mimos”, ha explicado Mike Pitrusu, que es el encargado del Departamento de Policía de Aurora de ayuda al empleado, “y se me ocurrió la idea de establecer un sistema de turnos de cuidados con mis agentes en los que cogíamos al bebé en brazos”, argumentó Pitrusu en un medio local. Hasta un total de 20 policías han estado con el pequeño los días que sus padres no podían acudir al hospital. La terapia, que han denominado en inglés cuddle watch, que significaría turnos o club de abrazos y mimos, parece que ha ayudado mucho al pequeño.

Pero la historia de los policías de Colorado no es única. Hace unas semanas, la foto de David Deutchman, más conocido como “ICU Granpa” (Abuelo UCI),sujetando a un neonato se hizo viral. Este abuelo, que es voluntario desde hace 12 años, visita durante su tiempo libre y abraza a los bebés que se encuentran en la UCI cuando sus padres no están en el área de Cuidado de la Salud Infantil del Hospital Scottish Ride en este Estado. Aunque el hombre hace años que está cumpliendo esta función, su historia se conoció gracias a la publicación de una foto suya sujetando un bebé, publicada en el muro de Facebook del hospital.

El valor terapéutico de los mimos y abrazos

El contacto físico entre el bebé prematuro y la madre o el padre, que se toquen ‘piel con piel’, se denomina método madre canguro (MMC) y algunas veces es difícil de aplicar cuando un pequeño está en la UCI y más si sus padres no están porque deben volver al trabajo. Aunque cada vez más hospitales permiten coger en brazos, abrazar o aplicar esta terapia en sus UCI. Dar calor, el contacto humano con estos pequeños, cuenta con el aval científico de que su aplicación tiene beneficios claros en los procesos de crecimiento y estimulación de los recién nacidos que nacen antes de tiempo.

Hace algunos años parecía imposible que los padres o un extraño pudiera entrar en la UCI para ayudar a un prematuro, pero cada vez más gente se anima a ayudar a estos pequeños cuando las circunstancias de los progenitores son adversas para que puedan acompañar a su pequeño. “Todo contacto humano es fundamental para cualquier ser humano. Ese contacto piel con piel es fundamental. Que extraños voluntarios ayuden a estos pequeños es muy bueno y también que desde hace años muchos expertos entiendan que los padres deben tener protagonismo en la UCI”, nos cuenta por teléfono Montse Robles, asesora de lactancia y responsable de divulgación de Medela. “Y para los recién nacidos, y más si son prematuros, esto es indispensable. El calor humano, sea piel con piel o con ropa, permite que el pequeño regule su temperatura y respiración, lo que le ayuda a mejorar. Lo ideal es que este tipo de contacto se haga con la madre o el padre, pero cuando no existe esta posibilidad un extraño es perfecto”, añade la experta. “El prematuro, con una condición muchas veces delicada, se siente, cuando le coges en brazos y le mimas, respetado, protegido y arropado”, argumenta Robles.

Además, los abrazos y mimos son imprescindibles en la vida de los seres humanos. Una investigación sobre la autoestima, publicada en 2012 en el Journal of Science Psychology, reveló que los abrazos reducen de forma significativa la preocupación por morir y mejoran nuestra actitud ante los miedos existenciales. Elaborado por la Universidad del Estado de Ohio, en su investigación, sus resultados mostraron que cuanto “más frágiles somos, más importante es este contacto para la buena salud”.

Otro estudio elaborado por científicos de la Universidad de Emory (Atlanta) en 1997 y de gran relevancia en este campo, encontró una fuerte vinculación entre el contacto físico y la reducción del estrés, principalmente, en las primeras etapas de la vida. Y una última investigación publicada el pasado mes de julio incide una vez más en este asunto. En este caso, los expertos concluyeron que “dar abrazos a los recién nacidos favorece las respuestas cerebrales y ayuda a que estos pequeños se recuperen de otras experiencias traumáticas que puedan experimentar”. Dar cariño es lo importante, no influye quién dé los abrazos como que haya alguien ahí para que los dé. Y en este caso fueron agentes de Colorado.

“Estos agentes han mimado mucho a nuestro hijo. Ahora, Axel solo quiere que le cojamos en brazos constantemente. No sabemos las consecuencias que tendrá para él en el futuro, pero ahora mismo está feliz y sano con nosotros”, ha concluido la pareja en los medios. El bebé, que necesitaba un milagro, ya está casa con sus padres y, vistos los resultados, los agentes están pensando instaurar un sistema de turnos y club de abrazos para otros prematuros que lo necesiten en el hospital. “Para darles también una oportunidad”, ha terminado Pitrusu.