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Los tratamientos para el cáncer de próstata afectan a la capacidad para producir esperma



Pese a los múltiples avances en el tratamiento del cáncer de próstata, la mayoría de las terapias utilizadas causan infertilidad, es decir incapacidad para tener hijos. Los tratamientos para el cáncer de próstata afectan a la capacidad para producir esperma, y por tanto producen infertilidad. Esta infertilidad puede ser temporal o permanente.

 

Durante una prostatectomía se eliminan la próstata y las vesículas seminales. Tanto la próstata como las vesículas seminales son dos estructuras que se encuentran en la base de la vejiga y que producen parte del líquido que constituye el semen. Puede que aunque el paciente produzca menos líquido al eyacular, sigua siendo fértil.

La cirugía también puede afectar a la capacidad de eyaculación al dañar los nervios involucrados en el orgasmo. Esto va a impedir que el esperma pueda salir del cuerpo del hombre y por tanto alcanzar el óvulo de la mujer para su fertilización.

Las células que componen el semen también se pueden dañar durante otros tratamientos como la radioterapia. La radioterapia puede disminuir la velocidad o detener la producción de las células del esperma, e incluso puede dañar el esperma que se encuentra en los testículos.

La quimioterapia también afectará a la fertilidad del hombre. El grado de infertilidad va a depender del tipo de fármaco utilizado, de la dosis o del uso de la combinación de quimioterapia y radioterapia. Las dosis altas de quimioterapia pueden dañar la producción de células de esperma y la capacidad de los testículos para producir testosterona.

Opciones de fertilidad después del tratamiento.
Para los hombres que deseen tener hijos después del tratamiento para el cáncer de próstata, la mejor forma de poder garantizar una futura paternidad es recoger y almacenar el esperma antes de comenzar el tratamiento.

El semen con los espermatozoides se congelan hasta el momento de buscar el embarazo. Después de la descongelación, hasta el 50 % de los espermatozoides se regenerará y se pueden utilizar para una inseminación artificial.

Otras de alternativa es la extracción de tejido espermático de los testículos. De este tejido se extraeran los espermatozoides, y después mediante la técnica de reproducción asistida conocida como inyección intracitoplasmática se inyecta un solo espermatozoide dentro del óvulo. Una vez formado el embrión, éste se implanta en el útero de la mujer.