Edad del hombre y esterilidad
La edad de padre tiene repercusiones en la fertilidad.
El hombre produce espermatozoides a lo largo de toda la vida. Pero el paso del tiempo puede producir cambios en el seminograma y oxidación de los espermatozoides y reducir así la capacidad fecundante del semen. Además, el daño en el material genético contenido en los espermatozoides se incrementa con la edad y puede ser causa de enfermedades en los hijos.
La importancia de la edad en la que se tiene hijos es bien conocida en las mujeres y poco en los hombres, sin embargo ellos también tiene su reloj biológico.
El envejecimiento fisiológico del aparato reproductor masculino se manifiesta en tres aspectos:
En el seminograma se produce una reducción muy lenta pero progresiva del volumen seminal (0,03 ml/año). Se debe al envejecimiento de las vesículas seminales que son las que producen el líquido que vehiculiza los espermatozoides producidos en el testículo.
Se reduce el porcentaje de espermatozoides de máxima movilidad (aprox. 0,7%/año).
Según un estudio poblacional de Institut Marqués, al analizar tres tramos de edades: 18 – 30, 31- 45 y 46 – 65 años, no se apreciaron diferencias en la concentración de espermatozoides, en la morfología ni en el porcentaje total de espermatozoides móviles.
El paso del tiempo puede oxidar y causar lesiones en cadena de ADN de los espermatozoides.
Edad del varón y enfermedades en los hijos
La edad paterna se asocia a una tasa superior de alteraciones en los cromosomas de los espermatozoides y de mutaciones nuevas que pueden manifestarse en forma de esterilidad, abortos, enfermedades o malformaciones congénitas en sus hijos. Así, el riesgo de mutaciones espontáneas de un gen puede ser 5 veces mayor en un padre de 45 que en uno de 20 años.
La edad paterna avanzada está en relación con las siguientes patologías en su descendencia:
- Anomalías cromosómicas. Se calcula que el 10% de los Síndromes de Down y hasta el 40% de Síndromes de Klinefelter “de novo” están en relación con edad del padre superior a 55 años.
- Enfermedades como enanismo acondroplásico, casos nuevos de neurofibromatosis, esclerosis tuberosa, Marfan , Síndrome de Apert, aniridia y retinoblastoma bilateral.
- Otras patologías como la esquizofrenia y el autismo. La maternidad y paternidad tardía aumentan el riesgo de tener un hijo con espectro autista: Cada 5 años que cumplen los progenitores se incrementan un 18% las probabilidades.
- Incluso los nietos pueden correr mayor riesgo de padecer algunas anomalías que no se presentan en la hija de un padre de edad avanzada: distrofia muscular de Duchenne, Síndrome de X frágil y algunos tipos de hemofilia.
Mutaciones genéticas
Mutación es un cambio en la información que lleva un gen. Las personas tenemos 23 pares de cromosomas y cada cromosoma contiene una determinada cantidad de genes. Cada gen es responsable de una característica del aspecto o del funcionamiento del organismo humano. Por ejemplo, hay un gen que determina el color de la piel, otro la longitud del vello en cada parte del organismo, etc.
Las mutaciones genéticas son cambios necesarios para la evolución de las especies y para adaptarnos al entorno. Por ejemplo, el color de piel oscuro en los entornos muy calurosos.
Pero también hay errores de la naturaleza, se pueden producir mutaciones anómalas en un grupo de células y dar lugar a un tumor, o mutaciones en las células reproductoras y dar lugar al nacimiento de hijos con enfermedades hereditarias.
Como ejemplo podemos poner el enanismo acondroplásico, la mutación afecta a un gen responsable del crecimiento. Puede ser heredado, ya que el 50% de los hijos de una persona afectada lo serán pero también puede ser una mutación “de novo” y nacer un niño con enanismo sin tener antecedentes.
Mutaciones en los espermatozoides
Las espermatogonias, células precursoras de los espermatozoides, se multiplican en la vida fetal y luego paran hasta la pubertad, momento en que se reactivan otra vez.
Durante el período de vida sexual activa el ritmo de multiplicación es aproximadamente de 23 por año. Así por ejemplo, los espermatozoides de un varón de 38 años tienen una historia de aproximadamente unas 540 divisiones y de uno de 50 unas 800.
Sabemos que en las fases de multiplicación celular existe el riesgo de que se produzcan mutaciones, es decir, que un agente externo patógeno induzca errores en el ADN. Este riesgo es mayor cuantas más divisiones se hayan realizado, en relación directa con la edad del varón.
Mutaciones debidas a agentes externos inductores:
- Radiaciones ionizantes.
- Agentes químicos. Por ejemplo el plomo que afecta a los trabajadores de fundiciones de metal, soldadores, fabricantes de pilas, etc. cuyos hijos tienen mayor riesgo de presentar defectos en el desarrollo neurológico, el mercurio, que contienen las amalgamas y afecta a los fabricantes de prótesis dentales, o el cadmio, cuya exposición llega a través de tabaco, tierra, dieta o agua contaminada. También actúan los disolventes orgánicos que afectan especialmente a pintores, impresores, tipógrafos, mecánicos, carpinteros, soldadores, etc.
- Tóxicos ambientales.
Edad del hombre y Fecundación in Vitro
La media de edad de los 10.000 últimos varones que hicieron Fecundación In Vitro en Institut Marquès es de 41,8 años.
Además existe una correlación positiva entre las edades de ambos conyugues, es decir, a mayor edad de la madre se da un aumento en la edad del padre.
La calidad del semen está determinada genéticamente
La fertilidad es una característica que cada persona posee en un grado diferente. Parece que está ligada al cromosoma masculino, y que se hereda por línea paterna. Esto es así si no se producen interferencias durante el desarrollo del testículo fetal por tóxicos acumulados en la grasa de la madre.
¿Qué podemos hacer?
Cuando la edad del progenitor es superior a 50 años está indicado el Diagnóstico Genético Preimplantacional (análisis genético de embriones) y el Diagnóstico Prenatal (Amniocentesis o biopsia de corion y ecografías con ecógrafo y ecografista de alto nivel).
La mujer de Jeremy Brockie, jugador que luchó con Nueva Zelanda por entrar en el Mundial de Rusia, fue la madre subrogante de una amiga que luchaba contra una enfermedad terminal. Trágicamente, ella falleció y no pudo conocer al bebé. Así es la historia de amistad y solidaridad de Jessica .
Jeremy Brockie, jugador de la selección de Nueva Zelanda, se casó con Jessica y ambos son los protagonistas de una historia de gran solidaridad. Jessica decidió ser la madre subrogante de su amiga Bec y su marido Gareth. Bec luchaba contra una dura enfermedad y no podía quedarse embarazada, padecía fibrosis quística.
El delantero, que acaba de fichar por Mamelodi Sundowns FC, afirmó: “Estoy increíblemente orgulloso de mi esposa Jessica por renunciar a su tiempo y su cuerpo para alguien es muy especial. Ha sido un gran viaje en que estuve involucrado y estoy contento de haberlo hecho a su lado. Ayudar a otra familia es muy gratificante“.
El bebé nació el pasado 20 de enero, su padre Gareth se hará cargo de él, ya que desgraciadamente Bec falleció el pasado mes de septiembre. El medio ‘NewShub’ ha publicado que el futbolista se perdió la ‘babyshower’ del paqueño Rixon James, por disputar la repesca mundialista ante Perú.
Amigos de la pareja, además de Jessica y Jeremy ayudarán a Gareth con los gastos del pequeño. Una amiga de la familia creó una colecta en ‘GoFundMe’’, donde ya ha recaudado más de 17.000 dólares para costear todos los gastos de la gestación subrogada y las necesidades del recién nacido.
Según la ONU, tres millones de mujeres y niñas corren cada año el riesgo de ser víctimas de la MGF. Y según datos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) en todo el mundo hay entre 100 y 140 millones de mujeres mutiladas genitalmente. 92 millones son africanas.
Actualmente se realizan ablaciones en 28 países de África y Oriente Medio, aunque existen comunidades de inmigrantes que también conservan esta tradición en puntos de Europa, Norteamérica y Australia.
A pesar de estas cifras, el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) asegura que durante los últimos tres años, un total de 8.000 comunidades de todo el mundo, incluyendo 15 países africanos, han abandonado esta práctica.
¿Qué es la MGF?
La mutilación genital femenina consiste en la extirpación total o parcial de los genitales externos femeninos. Esta práctica perjudica enormemente a la salud de las mujeres y niñas que son sometidas a esta tortura.
Hay distintos tipos de ablaciones. La mutilación de tipo I que consiste en la eliminación del prepucio del clítoris. La mutilación del tipo II en la que se corta total o parcialmente el clítoris y a veces incluso se mutilan los labios menores. Estos dos tipos son los más comunes en el África Occidental, mientras que en la Oriental abunda la de tipo III, que es la ablación total con sutura de los labios de la vulva.
Las consecuencias inmediatas son: dolor intenso, hemorragias, tétanos, retención de orina, llagas abiertas y lesiones en los tejidos genitales. En cuanto a los problemas y lesiones a largo plazo las complicaciones suelen ser: infecciones urinarias persistentes, quistes, esterilidad, riesgo y complicaciones en los partos, infertilidad, relaciones sexuales dolorosas y muerte de los bebes.
Tras estas mutilaciones existen creencias religiosas y factores culturales y sociales. La ablación se relaciona con la virginidad y la fidelidad matrimonial. Se cree que reduce la “libido femenina” y ayuda a la mujer a no tener relaciones sexuales “ilícitas”.
La ONU contra la ablación
La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó en noviembre de 2012 una resolución unánime prohibiendo la práctica de la mutilación genital femenina. Fue aprobada por los 194 Estados Miembros de la ONU, y se adoptaron otras cinco resoluciones en la Asamblea General sobre los derechos de las mujeres, incluyendo una resolución sobre la intensificación de los esfuerzos mundiales para acabar con esta “costumbre”.
Esta resolución sobre (MGF) solicita a los países a condenar estas prácticas que afectan a las mujeres y a las niñas, y a tomar las medidas necesarias, como por ejemplo: llevar a cabo campañas de concienciación y asignar los recursos necesarios para proteger a las mujeres y a las niñas de esta forma tan cruel de violencia. También exige una atención especial y protección y asistencia a las mujeres y niñas que ya han sido víctimas de estas mutilaciones, y las que corren el riesgo de serlo, incluyendo a las mujeres refugiadas e inmigrantes. Además, se acordó que solicitarán que el 6 de febrero sea declarado Día Internacional de la Tolerancia Cero contra la Mutilación Genital Femenina.
El secretario general de la ONU, Ban Ki -moon calificó este acuerdo como un “gran paso adelante” de cara a la protección de millones de mujeres y niñas.
Una niña de once años dio a luz el pasado viernes a un bebé en el hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia. La menor llegó al hospital después de que sus padres llamaran a una ambulancia por lo que creyeron que era “un problema estomacal grave”, pero tras llegar al centro hospitalario, el personal médico descubrió que, en realidad, se trataba de un parto, ha revelado la Cadena SER.
Fuentes sanitarias consultadas por la emisora aseguran que la niña “no tuvo que pasar por quirófano y dio a luz —de parto natural— un bebé”. Según afirma el diario La Verdad, tanto la madre como el recién nacido se encuentran en perfecto estado de salud.
Ni la niña ni la familia “no dijeron que estaba embarazada y cuando fueron preguntados por ello señalaron que no lo sabían
Al parecer, ni la niña ni la familia “no dijeron que estaba embarazada y cuando fueron preguntados por ello señalaron que no lo sabían”. Según testigos, “los familiares a su cargo pidieron llevarla a urgencias porque pensaban que tenía algún problema en el estómago o alguna enfermedad grave que le provocaba fuertes dolores”.
Tras el parto, el hospital ha dado parte de lo sucedido a la policía y los servicios sociales ya que, debido a la corta edad de la menor, detrás de este suceso podría existir algún comportamiento delictivo. La ley establece que la edad mínima de consentimiento sexual son los 16 años.
A muchas parejas que se someten a un tratamiento de reproducción asistida les preocupa la salud de sus futuros bebés, pues algunos estudios sugieren que esta es más débil que la de los niños concebidos de forma natural. Ahora, un estudio publicado en la revista científica The New England Journal of Medicine ofrece un dato tranquilizador: los bebés nacidos “con ayuda” no tienen más riesgo de cáncer que el resto.
Los científicos seleccionaron más de 100.000 niños británicos nacidos por reproducción asistida entre 1992 y 2008 y realizaron un seguimiento durante algo más de seis años. Dicho seguimiento se centró en la incidencia de cáncer, y obtuvieron los detalles clínicos del Registro de Tumores.
Los resultados revelaron que las probabilidades de padecer cáncer de los bebés nacidos por reproducción asistida fueron las mismas que en niños concebidos de forma natural. Sí que se detectó un discreto aumento de algunos tipos de cáncer como el hepático, pero esta enfermedad suele estar asociada al bajo peso al nacer. Como los niños que nacen por reproducción asistida suelen tener con más frecuencia bajo peso al nacer, no es posible determinar si existe asociación con las técnicas per se. A conclusiones similares han llegado otros estudios: las parejas que se someten a tratamientos de reproducción asistida suelen ser de edades más avanzadas y tener problemas de fertilidad, y estos factores pueden repercutir en la salud del bebé, independientemente de que sea concebido de forma natural o artificial.
En conclusión, los investigadores señalan que los bebés nacidos por reproducción asistida no tienen más riesgo de padecer cáncer que el resto, y no es necesario someterles a pruebas especiales al respecto. Los padres pueden estar tranquilos.
Los profesionales de la Plataforma de Oncología del Hospital Quirónsalud Torrevieja atenderán desinteresadamente a los pacientes que, del 5 al 9 de febrero, soliciten una consulta de segunda opinión multidisciplinar y personalizada. Esta iniciativa se enmarca en los actos promovidos en el centro hospitalario con motivo del Día Mundial Contra el Cáncer, que se celebra cada año el 4 de febrero bajo el auspicio de la OMS.
Se ha habilitado un teléfono de contacto (966 92 57 33) al que se han de dirigir las personas interesadas en solicitar esta consulta. El paciente deberá aportar toda la documentación de que disponga -analíticas, marcadores y exploraciones- para conseguir la máxima utilidad en su visita, de la que se emitirá un informe del diagnóstico.
El director de la Plataforma de Oncología del Hospital Quirónsalud Torrevieja, el doctor Antonio Brugarolas, ha destacado que “en pacientes al límite de sus posibilidades terapéuticas aumenta la tasa de éxito en un 25% si son tratados en una organización multidisciplinar y personalizada. Esta situación se considera infrecuente en la oncología tradicional (menos de 10% de los casos) porque es una tarea muy compleja, que sobrepasa los conocimientos de una especialidad y solo puede abordarse con el concurso de los diferentes especialistas”.
La Plataforma de Oncología del Hospital Quirónsalud Torrevieja es un centro de referencia nacional e internacional en el diagnóstico y el tratamiento del cáncer. Integrada por un equipo de más de 30 profesionales de primer nivel, que ofrece atención integral e individualizada al paciente oncológico desde el primer diagnóstico, con la más avanzada tecnología y diversos programas pioneros de curación.
En el caso de los pacientes de cáncer precoz de mama pueden someterse al tratamiento denominado terapia one step, que permite en un solo acto quirúrgico la extirpación del tumor, la irradiación y la reconstrucción oncoplástica de la mama, suprimiendo las sesiones de radioterapia externa. La doctora Rosa María Cañón, responsable de la Unidad de Oncología Radioterápica de la Plataforma de Oncología del Hospital Quirónsalud Torrevieja, explica que “el procedimiento en quirófano de la irradiación dura 30 minutos, lo que evita las 25 ó 30 sesiones de irradiación externa de los tratamientos convencionales”.
La RIO es una técnica de alta precisión en la que se administra una fracción única y elevada de radioterapia durante un acto quirúrgico, sobre el lecho tumoral, con la ventaja de la visualización directa del lecho a irradiar, evitando la irradiación innecesaria de los tejidos sanos circundantes
