¿Qué es la ovodonación?
La ovodonación (o donación de óvulos) es el proceso por el cual una mujer dona óvulos con fines de reproducción asistida o investigación. Para fines de reproducción asistida, donación de óvulos normalmente involucra tecnología de fertilización in vitro, los ovocitos se fertilizan en el laboratorio, los ovocitos no fecundados pueden ser congelados y almacenados para su uso posterior.
Los tratamientos de esterilidad van encaminados a solucionar el problema y conseguir una gestación, pero siguiendo una política de “escalones”, esto es, desde la solución más sencilla hasta la más compleja. En la elección del tratamiento adecuado intervienen sobre todo, las indicaciones médicas o diagnóstico previo de infertilidad hasta factores tales como duración de la esterilidad, número de intentos en determinadas técnicas de reproducción asistida, y edad de la mujer. Este último es uno de los factores más determinantes a la hora de conseguir un embarazo. En España, como en otros países desarrollados, las mujeres han optado por retrasar cada vez más la maternidad, siendo ésta una de las causas del creciente aumento de los problemas para concebir.
La donación de gametos se considera el último escalón en Reproducción Asistida. Se utilizan espermatozoides u ovocitos procedentes de donantes cuando no existe una posibilidad razonable de conseguir una gestación con otro método. Actualmente, con la posibilidad de realizar microinyección espermática intracitoplasmática (ICSI), con la que se puede inyectar un único espermatozoide dentro del ovocito, incluso recuperando los espermatozoides directamente del testículo en varones azoospérmicos (sin espermatozoides en el eyaculado), apenas si se puede hablar de esterilidad masculina. Sin embargo, hay casos en los que no existen espermatozoides, ni siquiera en el testículo, o son incapaces de lograr una fecundación. En estas ocasiones o cuando el varón es transmisor de una enfermedad hereditaria, la única solución para conseguir un embarazo es el empleo de espermatozoides procedentes de donante.
El proceso en la mujer es más complejo. En circunstancias normales, sin que exista ningún factor masculino, una pareja joven se someterá, en primer lugar, a inseminaciones intrauterinas con el semen del marido para lograr un embarazo. Si tras varios ciclos de inseminación no se ha conseguido la gestación, el siguiente paso es la fecundación in vitro. Es entonces cuando se puede comprobar que la calidad de los ovocitos no es la adecuada y que existen pocas posibilidades de éxito. Otras veces el motivo es el tiempo. Después de transcurrir años, en ocasiones la reserva ovárica femenina comienza a disminuir sensiblemente, hasta prácticamente agotarse. La solución entonces reside en la recepción de ovocitos procedentes de donante. Sólo en los casos en los que inicialmente se comprueba que no existe reserva ovárica(fallo ovárico precoz) o también que pueden existir la posibilidad de enfermedades hereditarias, éste será el primer tratamiento de elección.
Tasa de éxito de la ovodonación
Como en todas las técnicas de reproducción asistida es importante saber la tasa de éxito de la ovodonación. Como siempre indicamos cada caso es distinto y la probabilidad de embarazodepende de muchos factores como cuando se realiza la transferencia, la calidad del embrión, la buena preparación del endometrio… Cada clínica tendrá una tasa de embarazo distinta pero la ovodonación es la técnica con mayor éxito (cuando la infertilidad afecta a la futura madre) en general el porcentaje de resultados positivos se encuentran entre un 60% y un 70% bajando este resultado en pacientes mayores de 45 años.
Receptora de donación de óvulos
La donación de óvulos se efectúa con éxito desde que el grupo de Trounson y Wood lo llevara a cabo por primera vez en 1983. A partir de ese momento se extendió por todo el mundo.
No obstante, esta forma especial de filiación materna, el tratamiento de ovodonación permite a una mujer tener un hijo que no es genéticamente propio, es una novedad para la especie humana y en principio puede impactar psicológicamente a las receptoras. Algunas están preocupadas también por la posibilidad de transmisión de infecciones, así como de tener un hijo con desórdenes genéticos.
Desde un punto de vista puramente racional, la donación de ovocitos es un espejo de la donación de semen. Consiste en introducir en una pareja la mitad del material genético de una tercera persona (ya sea un donante masculino o femenino). Pero para llevar a cabo estos procesos se debe pasar por su aceptación incondicional, habiendo resuelto previamente todas sus dudas. A ello se suele llegar después de varias consultas o entrevistas dando a los cónyuges la oportunidad y el tiempo de discutir, dialogar y tomar la decisión en la intimidad del hogar. Finalmente, cuando todas las dudas se hayan resuelto, procederán a firmar el consentimiento informado.
El procedimiento consiste en la fecundación de los óvulos procedentes de una donante con espermatozoides del marido de la paciente. Una vez conseguidos los embriones, se le transfieren al útero de la receptora.
Las principales indicaciones para la ovodonación son:
- Edad
- Enfermedades cromosómicas
- Ausencia congénita de gónadas
- Menopausia precoz
- Antecedente de quimioterapia
- Cirugía radical de ovarios por cáncer, endometriosis o infección pélvica
- Tumores ováricos, endometriomas, etc.
- Mala calidad ovocitaria o baja respuesta ovárica
En la ovodonación, las únicas indicaciones que no son tratamientos de primera elección son la edad y la mala calidad de los ovocitos o escasa-nula respuesta a la inducción de la ovulación. En el resto de los diagnósticos, la única alternativa para conseguir un embarazo es la donación de ovocitos. Por eso, la actitud de la mujer varía dependiendo de los casos. Sin embargo, al contrario de lo que ocurre con el varón, no suelen existir demasiados recelos y la aceptación del diagnóstico no es tan dura. La principal diferencia la marca el tiempo de espera que lleve la mujer queriendo quedar embarazada.
Cuando una mujer lleva varios años intentando lograr una gestación, y ha realizado varios ciclos de reproducción asistida, por regla general habiendo pasado ya en primer lugar por varias inseminaciones y luego por fecundación in vitro, llegar a la conclusión de que la única alternativa válida es la donación de ovocitos, suele resultar bastante frustrante. Muchas veces, las pacientes piensan que han estado perdiendo el tiempo y que todo el proceso, los tratamientos hormonales, ecografías, visitas a la Clínica y punciones, no han valido la pena. Sin embargo, hay que hacer comprender a la pareja que son necesarios todos estos pasos para comprobar cuál es la mejor manera de conseguir la gestación, pero de forma lógica y no comenzando por el final.
En muchas ocasiones, las parejas ya están muy cansadas al llegar a este punto y algunas abandonan. Las razones son distintas a las del varón: no se suele pensar tanto en la herencia genética, sino en el cansancio y desesperación derivados de tantos desengaños. Por otra parte, la mujer que quiere un hijo, desea, además, quedar gestante. Por eso es importante saber que durante el embarazo el feto va a alimentarse de su sangre y va a vivir la maternidad de idéntica forma que si el ovocito fuera suyo.
Una vez decidida la inclusión en donación, empiezan algunos otros problemas. El tratamiento en sí es bastante sencillo, más que el que conlleva la Fecundación In Vitro, por ejemplo. Pero psicológicamente es mucho más estresante.
En cuanto al proceso que se realiza, en primer lugar se valora el desarrollo del endometrio para prever, si es posible, una adecuada implantación embrionaria. Durante este ciclo de evaluación son necesarias pruebas complementarias: ecografías, análisis de sangre y, ocasionalmente, una biopsia de endometrio.
Si el ciclo de evaluación ha sido satisfactorio, se podrá iniciar la medicación para preparación como receptora. Esta etapa es una de las más duras porque la mujer tiene que esperar a que se consiga una donante adecuada y no se sabe exactamente cuando va a ocurrir. A veces transcurren unas pocas semanas pero en otras ocasiones pueden transcurrir meses, que pueden ser desesperantes para la futura madre por ovodonación.
Cuando se han obtenido los óvulos de la donante, el ginecólogo se pone en contacto con la receptora para solicitar de su pareja una muestra de semen con el que fertilizar los ovocitos. Se programará la transferencia de los embriones al útero de la receptora a las 48 horas de la fertilización.
El procedimiento de transferencia de los embriones se lleva a cabo generalmente sin anestesia y, salvo excepciones, no ocasiona más molestias que las de una exploración ginecológica. Solo requiere una media hora, incluyendo los minutos de reposo post transferencia.
El tiempo de espera desde la transferencia hasta que se realiza la prueba de embarazo es el más exasperante de todos. Pero en esto no se diferencia de lo que ocurre en cualquier otra técnica de reproducción asistida.
¿Quién puede donar óvulos?
Pacientes infértiles sometidas a FIV
Ahuja et al. introdujeron en 1996 la repartición de los ovocitos proponiendo la donación a las pacientes de FIV que tuvieran un número importante de ovocitos.
Estas pacientes parecían ideales para donar debido a que ellas no tenían un riesgo suplementario con el tratamiento, como ocurre con las jóvenes donantes voluntarias. No obstante, el proceso FIV en sí mismo, así como la donación, no es menos estresante que en las donantes ocasionales.
A pesar de que, en principio parecería más lógico o más justo que los riesgos de la donación los asumieran quienes estuvieran afectadas de esterilidad, ya que ellas se benefician en primera instancia de las técnicas de reproducción asistida, actualmente muchos están de acuerdo que, desde el punto de vista médico estas mujeres no deberían donar, debiendo reservar los óvulos y los embriones para si mismas.
En nuestro medio únicamente donan ovocitos las donantes que acuden a tal fin. Pensamos que todos los embriones que se obtengan de una pareja en tratamiento de esterilidad deben de pertenecer a la pareja, ya que no tienen asegurada la gestación en el ciclo en que realizan la donación de óvulos.
Donar óvulos de forma voluntaria
Las donantes deben tener entre 18 y 35 años, disponer de plena capacidad de obrar y poseer buena salud psicofísica. No deben tener enfermedades ligadas a cromosomopatías, genopatías o metabolopatías .
El médico que entrevista a la posible donante tiene en cuenta determinados factores:
a) Informar de una manera exhaustiva acerca del proceso de tratamiento y las consecuencias para su vida personal durante dicho tratamiento así como sus riesgos.
b) Evaluar la motivación de la donante, su capacidad para hacer frente al estrés de la donación, investigar las expectativas que tiene hacia la donación y si éstas son realistas.
c) Informarla acerca del uso de los ovocitos en general y la importancia de mantener su compromiso, sin ejercer presión sobre ella.
d) En caso de que la donante tenga pareja estable, se evalúa positivamente el apoyo que aquella pueda ofrecer.
¿Cómo es la ovodonación? Información y estudios previos
Actualmente no es demasiado fácil encontrar mujeres que estén dispuestas a donar sus ovocitos. El método de captación de donantes femeninas suele realizarse en medios universitarios, por medio de carteles y propaganda informativa. La gran mayoría de las donantes de óvulos, aún a pesar de una formación cultural extensa, desconocen cuál es el procedimiento de la donación y se les informa detalladamente de como prepararse para una ovodonación.
Se les explica todos los pasos a seguir para una ovodonacion, no solamente que tienen que someterse a una serie de analíticas y estudios (hormonales, bacteriológicos, etc) con el que asegurar su estado óptimo de salud, sino el proceso de inducción de ovulación para conseguir los ovocitos. Es obligatorio firmar y comprometerse por escrito de la responsabilidad que asumen (hoja de Consentimiento informado), una vez se les ha notificado el procedimiento y sus riesgos.
No es infrecuente que mujeres que vienen muy motivadas para la donación, después de explicarles la metodología para la preparación, más los riesgos inherentes a la anestesia, medicacion para una ovodonación, hiperestimulación o hemorragias, deciden abandonar.
Sincronización con la receptora de óvulos
Como se ha comentado ya previamente, la preparación del endometrio de la receptora es esencial para obtener éxito con esta técnica, ya que el endometrio debe tener una receptividad óptima para la implantación. Para ello es necesario el aporte exógeno de estrógenos y progesterona que igualen los efectos de las hormonas ováricas endógenas sobre el tejido endometrial.
Cuando se somete a la donante a la punción folicular para la obtención de los ovocitos, se llama a la receptora para indicarle que comience el tratamiento con progesterona y, al mismo tiempo, para que acuda el varón a dejar el semen en la clínica de reproducción asistida con el que fecundar los ovocitos.
Ya que no se sabe con anterioridad qué día exacto va ocurrir la donación, en muchos casos, ante la imposibilidad de desplazamiento del varón, se congela el semen previamente para utilizarlo el día que sea necesario.
Resultados de la ovodonación
La ovodonación, desde la década de los 90, ha constituido una técnica muy satisfactoria para parejas que de otra manera no podían conseguir una gestación. Las tasas de gestación con este procedimiento son las más elevadas en Reproducción Asistida, oscilando entre un 40 y un 60% por ciclo de tratamiento . Como experiencia, los resultados de la Clínica Tambre en donación de ovocitos fue de un 47,5% en el año 2001.
Desde otro punto de vista, si se piensa que una misma donante en un ciclo, puede ofrecer ovocitos para varias receptoras, el aumento del rendimiento constituye un beneficio de incalculable valor.
Riesgos para la receptora
A pesar de ser la donación de ovocitos la técnica de reproducción asistida que más altos porcentajes de gestación ofrece, también se ha notado un incremento en la tasa de complicaciones obstétricas de estos nacimientos. En particular, la hipertensión asociada al embarazo parece tener lugar más frecuentemente de lo esperado. Cuando ocurren complicaciones perinatales generalmente van asociadas al embarazo múltiple pero en los últimos años se tiende a transferir un máximo de 2 embriones para evitar estos problemas y que pueda fallar una ovodonación.
Aspectos psicológicos
Receptoras de la donación de óvulos
En la donación de ovocitos se plantean casi siempre los mismos miedos que cuando se trata de donación de espermatozoides. Y esto es lógico porque, en ambos casos, la fuente de preocupaciones estriba en el desconocimiento que se tiene sobre el/la donante como fuente de gametos. Las más habituales son:
- El anonimato es la que más frecuentemente preocupa a las parejas. Aunque ellas hayan aceptado plenamente la técnica, desean mantener ante todos la discreción.
- El estado de salud de los/las donantes es otra de las principales inquietudes. Necesitan las máximas garantías de seguridad ante cualquier posible alteración en el recién nacido.
- El parecido de los hijos es una conjetura que, si bien normalmente ilusiona a los futuros padres, en este caso suele causar más intranquilidad. Aún sabiendo que la elección de los donantes se realiza, entre otras características, en base al parecido físico con los padres, a menudo suelen preguntar sobre el mismo.
El embarazo es en ocasiones un tiempo de angustias, las nuevas por lo que supone en si una gestación con sus incertidumbres, y las antiguas, hechas realidad con el éxito de la donación.
También a menudo encontramos con parejas que no pueden llegar a creer que lo que ocurre sea cierto. Sobre todo si han esperado mucho tiempo hasta ver el deseado final. Incluso piensan que algo malo tiene que ocurrir por fuerza (aborto, pérdidas tempranas, malformaciones, etc) el tiempo de espera para una ovodonación es un factor clave para aumentar estos temores.
Finalmente, y como ocurre también con la donación de espermatozoides, cuando tiene lugar el nacimiento del niño, toda esta serie de incertidumbres desaparecen. La presencia del hijo lo supera todo y pueden comprobar que la realidad es otra que la intranquilidad y la congoja.
La buena comunicación con el equipo profesional, se constituye de nuevo en una de las bazas más importantes para limitar en lo posible la incidencia de este tipo de miedos sobre la receptora y su pareja.
Cúanto cuesta una ovodonación
El precio de una ovodonación depende de varios factores, en este artículo puedes ver de una manera más detallada cual es el coste de una ovodonación en el 2016. Los precios más económicos suelen estar sobre 5000 € y ascenderán en caso de clínicas más famosas y prestigio como IVI. Si te das cuenta, tiene casi los mismos costos que una fertilización in vitro sólo tienes que añadir la parte que se le paga a la donante de óvulos por las molestias (transporte, visitas…) cuanto pagan por la donación de óvulos en España es una cantidad fija por las molestias, no tiene que ver nada con otros paises como EEUU donde el precio lo pone la donante.
El futuro de la donación de óvulos
Con el propósito de evitar el riesgo de hiperestimulación ovárica en las donantes voluntarias, que a pesar de ser rara, es la complicación más temida, una de las vías de futuro es la de llevar a cabo la extracción de ovocitos inmaduros sin necesidad de previo tratamiento con gonadotropinas para madurarlos in vitro, procedimiento con el cual se han obtenido aceptables resultados. No obstante, el número de mujeres y de donantes con estas características ováricas es limitado y no puede ser aplicado con frecuencia.
Existe otro método que actualmente se halla en vías de perfeccionamiento y que aún requiere mejorar las técnicas de cultivo. Consiste en congelar tejido ovárico para posteriormente cultivar las células germinales y madurarlas in Vitro. Este procedimiento comienza a ser de gran utilidad para mujeres jóvenes que padecen tumores malignos con buena tasa de supervivencia, a quienes se les puede congelar tejido ovárico antes de quimio o radioterapia, para hacer uso del mismo cuando la paciente desee concebir. Con este recurso, se podría comenzar a pedir, durante el proceso de donación de órganos, la donación de ovarios de mujeres jóvenes post mortem, con destino a donación de ovocitos para pacientes infértiles con factores gonadal es irreversibles.
Así, en un futuro próximo, cuando una paciente con ausencia de gametos necesite donación de óvulos, se podrá solicitar al banco de tejidos los ovocitos apropiados según las características de la receptora. De esta manera se habrán obviado los potenciales problemas médicos, psicológicos y éticos que aún giran alrededor de las donantes de óvulos. Dentro de este campo, la congelación de ovocitos podría ser la solución para muchas mujeres que esperan recibir óvulos de donante.
Volviendo al momento actual, conocidos los pequeños riesgos a que están sometidas las donantes de óvulos, se debe continuar y además potenciar dichos procedimientos que han demostrado tener muy bajo riesgo para las donantes y que ofrecen una importante solución al lícito y necesario anhelo de reproducción humana.
Si a alguien se le puede llamar bebé milagro es a Manushi, una niña india que nació diminuta por cesárea de emergencia después de que su madre enfermara y corriera peligro su vida. Vino al mundo el 15 de junio con tan solo 28 semanas de gestación —el total son 40—, apenas 400 gramos —el peso considerado saludable al nacer es de 2,5 kilos en adelante— y tan solo 21 centímetros —los nacidos a término miden 50 de promedio—. Tenía muy pocas probabilidades de sobrevivir, pero salió adelante y ha sido dada de alta a los siete meses de vida con un peso cercano a los 2,4 kilos. Sin embargo, aún es pronto para saber si tendrá secuelas y cuáles.
Un niño se considera prematuro cuando nace antes de las 37 semanas de gestación y Manushi entra dentro de los casos extremos. Es una gran prematura, es decir, bebés nacidos por debajo de las 28 semanas y de menos de un kilo de peso. Dentro de este grupo, a los que pesan menos de 500 gramos se los califica de bebés milagro.
La niña hizo el pasado 15 de enero siete meses, que ha pasado en una unidad de cuidados intensivos neonatales en el Hospital Infantil Jivanta en Udaipur (en el Estado de Rajastán, al oeste de India). Recibió alta cuatro días antes de cumplirlos, el pasado 11, informa el diario Hindustan Times. La madre, Seeta, de 48 años, y su padre Giriraj, de 50, de Rajasthan (India), la llaman y, con toda razón, su milagro. “Ella luchó, luchó y luchó contra todas las probabilidades y lo logró”, comenta la madre, que lleva 35 años casada con el padre.
Seeta sufrió una presión arterial peligrosamente alta e incontrolable durante su embarazo y una ecografía reveló una falta de flujo sanguíneo a la placenta. Los médicos tomaron la decisión de realizar una cesárea de emergencia el 15 de junio, cuando solo llevaba 28 semanas de gestación. Manushi, cuyo pie era del tamaño de la uña de un adulto, no respiraba al nacer (los pulmones maduran a las 34 semanas), pero su familia decidió intentarlo, por lo que fue conectada a un respirador artificial e ingresada en cuidados intensivos. Su piel era tan frágil como un papel y sus órganos no estaban desarrollados.
Sunil Janged, jefe de Neonatología del hospital y que lideró el equipo que ha salvado a la niña, confiesa al periódico indio: “Cuando nació el bebé, no estábamos seguros de lo que podría pasar. Salvar a un bebé de este tamaño fue una tarea desafiante”. “Ella luchaba por respirar, por lo que se le colocó inmediatamente un respirador para expandir sus diminutos pulmones. No podría ser alimentada adecuadamente debido a la inmadurez de su intestino“, recuerda.
“Todos los nutrientes esenciales como aminoácidos, lípidos, carbohidratos, minerales, multivitaminas y oligoelementos los recibía directamente por circulación sanguínea”, explica Janged, que añade que el mayor reto de su equipo fue evitar su sufriera una infección. A las siete semanas, Manushi fue capaz de digerir la leche y, lentamente comenzó a respirar por sí misma y su cerebro y ojos se desarrollan normalmente. Durante su estancia en el hospital, recibió “múltiples transfusiones de sangre”.
“Decidimos salvar la vida del bebé y ofrecerle la atención y el cuidado médico necesarios porque queríamos enviar un mensaje de que las niñas deben estar protegidas. En un Estado como Rajastán, donde el infanticidio femenino es desenfrenado, las personas tienen que dar un paso adelante y tomar medidas para poner fin a esta práctica malvada”, dice el médico.
Los medios indios subrayan que Manushi es uno de los bebés más pequeños que logra sobrevivir en el país. Según Hindustan Times, los bebés con menos de 24 semanas o que no superan los 600 gramos rara vez salen adelante en India. “Los prematuros así de pequeños necesitan apoyo médico para sobrevivir y un fallo de cualquier sistema puede matar al bebé. Tienen menos de 0.5% de probabilidad de sobrevivir sin daño cerebral “, precisa a dicho diario el doctor Pradeep Suryawanshi, profesor de Neonatología de la Universidad de Bharti en Pune.
La fundación india Detcare recuerda al respecto que el anterior récord del país lo tenía Rajni, que pesó 450 gramos, en 2012. “No hay informes de supervivencia de un recién nacido que pesara tan poco en el subcontinente indio”, declara a la fundación Sunil Janged.
La doctora española María de la Calle, experta en prematuros como jefa de la Unidad de Gestaciones Múltiples del hospital de La Paz de Madrid, precisa por email a EL PAÍS que la viabilidad humana “empieza a partir de la semana 24”. Sin embargo, prosigue, “de los recién nacidos que nacen en esa semana, el 50% fallece y, del 50% que sobrevive, más de un 70% tendrán algún tipo de secuela, tanto neurológica como de otra índole derivadas de su gran prematuridad y de las complicaciones que aparecen en edades tan tempranas de la vida”.
En su hospital, a las 28 semanas con las que nació Manushi “la supervivencia es prácticamente del 100%”. “Eso no quiere decir que muchos de estos recién nacidos no tengan complicaciones derivadas también de la prematuridad, como hemorragia intraventricular, enfermedaeas de la membrana hialina, enterocolitis necrotizante, etc”, alerta.
La doctora incide en que en los prematuros “el peso del recién nacido es importante, pero las semanas de gestación lo son mucho más”, por eso en este caso, “aunque el peso fuese extremo, las 28 semanas fueron un factor importante para su buena evolución”. A su juicio, probablemente se trate de “un crecimiento intrauterino retardado”, pues con 28 semanas “el peso de un recién nacido suele ser en torno a 1.000 gramos“. En todo caso, a Manushi le queda mucha lucha por delante. “Hasta pasados al menos tres años de vida, no se pueden descartar secuelas en estos niños prematuros”, advierte De la Calle.
En noviembre, la revista científica Journal of Pediatrics contó la historia de la que podría ser la recién nacida prematura y superviviente más joven del mundo. Nació con tan solo 21 semanas y cuatro días de gestación (menos de cinco meses). Pesaba 425 gramos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la prematuridad es la principal causa de defunción en los niños menores de cinco años y provocó en 2013 cerca de un millón de muertes. Al año nacen 15 millones de bebés antes de tiempo en el planeta, medio millón de ellos en Europa y unos 29.000 en España. Aquí, representan el 75% de los ingresos hospitalarios en neonatos, según la Sociedad Española de Neonatología.
La congelación y posterior transferencia de embriones ofrece a parejas infértiles las mismas posibilidades de tener un hijo que el uso de embriones frescos en la reproducción asistida, según un estudio publicado hoy.
Los resultados de la investigación, dirigido por Lan N. Vuong, de la Universidad de Medicina de Ho Chi Minh, en Vietnam, y Ben Mol, de la Universidad de Adelaida, en Australia, muestran que las tasas de embarazo y nacimientos de bebés eran similares en ambos casos.
El estudio analizó los casos de 800 mujeres con problemas de fertilidad no vinculados al Síndrome de Ovario Policístico (SOP) y que fueron divididas en dos grupos, según un comunicado de la Universidad de Adelaida.
Al primer grupo se le dio un ciclo de fecundación in vitro (FIV) en el que se transfirió embriones frescos mientras que al otro se congelaron todos los embriones y posteriormente se transfirieron los embriones descongelados sin el uso de los medicamentos vinculados al FIV.
Tras el primer ciclo de FIV, el embarazo continuo se produjo en un 36 por ciento de las mujeres del grupo con embriones congelados y en un 35 por ciento del de los embriones frescos.
Las tasas de nacimientos de bebés vivos tras la primera transferencia de embriones fue de 34 por ciento en el grupo de los embriones congelados y de 32 por ciento en el de embriones frescos.
“Investigaciones previas mostraron que las mujeres que padecían infertilidad debido al SOP tenían una tasa más alta de nacimientos vivos a través de embriones congelados en los procedimientos FIV, pero no había datos en el caso de pacientes sin SOP”, dijo Mol.
El investigador señaló que el estudio demuestra que en el caso de mujeres que no padecen SOP el uso de embriones congelados en los tratamientos de reproducción asistida no disminuyen sus posibilidades de tener un bebé.
“Tras la primera transferencia de embriones es posible congelar los restantes para transferirlos uno por uno de forma segura y efectiva”, recalcó Mol.
“La popularidad de técnicas de congelación de embriones crece en clínicas de fertilidad de todo el mundo”, dijo Vuong al defender la importancia de la investigación, publicada en la revista The New England Journal of Medicine.
El estudio se basó específicamente en la técnica de congelación de embriones llamada Cryotech vitrification y sus resultados pueden no ser aplicables a otros métodos de congelación, apuntó Vuong.EFE
Perder el tiempo cuando el tiempo corre en contra no es opción. Y cuando se trata de lograr el embarazo, cada ocasión perdida es irrecuperable. Si a la edad de la mujer se suma que el embarazo no llega, sólo hay un consejo: Ponte en las mejores manos y no dejes al azar lo que la medicina reproductiva de calidad puede hacer por ti.
“A mayor capacidad de resolver los problemas, más complicadas son las dificultades de los pacientes a los que tratamos”, reconocen desde el Instituto Bernabeu, un centro de referencia para pacientes que, por sus estadísticas, han fracasado anteriormente una media de 2,5 tratamientos en otros centros y llegan a la clínica buscando eficacia, efectividad y calidad. En el centro tienen claro que la personalización y el estudio completo de la paciente son fundamentales, y la experiencia es un grado. Cada situación se estudia pormenorizadamente y el profesional traslada a su vez las características y necesidades de la paciente a un comité médico donde se estudia y valora su caso. Entran en juego ginecólogos, biólogos, embriólogos, genetistas, andrólogos o farmacéuticos, un equipo multidisciplinar que va a ayudar a la paciente aplicando sus conocimientos y usando una tecnología de vanguardia para lograr el embarazo.
El conocimiento de la naturaleza de la reproducción humana requiere de una subespecialización en cada fase del proceso para ofrecer respuestas personalizadas, no se pueden generalizar los tratamientos. Por eso, el Instituto Bernabeu creó de manera pionera hace más de una década diferentes departamentos asistenciales y de investigación que se van actualizando y enriqueciendo con los nuevos avances. Y son un ejemplo sus unidades de Fallo de Implantación, de Aborto de Repetición, de Baja Reserva Ovárica, la dedicada a los problemas inmunológicos o la de los especialistas dedicados a la implicación genética de los gametos y los embriones resultantes. Todos ellos dirigidos por profesionales especializados en cada área. Porque cada pareja es distinta y sus necesidades no se pueden responder con tratamientos estándar.
En una sociedad que tiende a globalizarse, los problemas de salud no pueden banalizarse y la medicina debe buscar respuestas a la medida de cada paciente. La individualización es la clave: y para ello desde el Instituto Bernabeu realizan una potente inversión en formación continua de todo el equipo humano; la tecnología más avanzada y una infraestructura específica en la que, además, se cumplen los más estrictos estándares de calidad y se desarrollan auditorías externas para validar la eficacia de cada fase del proceso.
La actividad asistencial va de la mano de la investigación diaria. “Cada pareja nos enseña algo nuevo. Cada tratamiento nos abre una puerta al conocimiento de la reproducción humana. Nuestro reto es apasionante, porque debemos diseñar la solución concreta que necesita ese paciente concreto”, explica el doctor Rafael Bernabeu. El Instituto Bernabeu, sólo en este pasado año 2017, ha producido más de 25 investigaciones científicas que han sido aceptadas para su presentación en los más prestigiosos congresos internacionales de reproducción humana y se han gestado buscando esa solución.
La personalización, con la aplicación de los últimos avances, pueden hacer la diferencia entre conseguir el embarazo o el tratamiento fallido.
Con la perspectiva que da el tiempo, ¿Cómo valora su experiencia en Tahe Fertilidad?
Para mí ha sido un orgullo formar parte del equipo humano que ha hecho que un proyecto tan ambicioso como es Tahe Fertilidad llegue a buen puerto. Hace 10 años era una idea que nacía con la ilusión de crear un modelo diferente de clínica de infertilidad, un modelo en el que lo primero fueran las necesidades de los pacientes y donde el trato de nuestros profesionales esté centrado exclusivamente en ellos. En la clínica todo está diseñado para que se sientan cómodos. Disponemos de salas de espera individuales que permiten a los pacientes estar más tranquilos y relajados, manteniendo su intimidad, mientras esperan a ser atendidos. Sus habitaciones son amplias, acogedoras y muy luminosas, lo que crea un clima de tranquilidad que siempre es positivo para el paciente ante una situación estresante, como puede llegar a ser la punción folicular o la transferencia de embriones.
En este tiempo he tratado con muchos pacientes, cada uno con una historia diferente, y por tanto con unas necesidades distintas. Te sientes muy realizada cuando consigues empatizar con las personas que tienes frente a ti y les ayudas a cumplir su sueño.
En estos 10 años la sociedad ha cambiado mucho, lo que hace unos años nos parecían dogmas intocables hoy se ven desde otro punto de vista. ¿Se ha notado este cambio en los centros de reproducción asistida?
La realidad es que sí. En primer lugar, la sociedad ya no ve tanto la infertilidad como un estigma, sino como una enfermedad que hay que tratar. El perfil del paciente que acude a los centros de fertilidad es diferente al de hace 10 años, hoy en día ya es muy raro que el varón no acompañe a su pareja, y asume que la infertilidad es un problema de los dos.
Por otro lado, los modelos de familia en nuestra sociedad han cambiado, y esto se refleja en las personas que acuden a los centros de fertilidad. Hay muchas mujeres que deciden ser madres solas, o junto a su pareja del mismo sexo. Esto sería inviable sin las clínicas de fertilidad.
¿Ha cambiado mucho la reproducción asistida con los avances tecnológicos de los últimos años?
Por supuesto, en estos 10 años se han incorporado nuevas técnicas como la vitrificación de ovocitos y embriones o los incubadores con time-lapse, que han ayudado a los embriólogos a elegir los embriones con más capacidad de implantación, y así incrementar las tasas de éxito. El diagnóstico genético preimplantacional ha dado un salto hacia delante muy importante con la mejora de las técnicas diagnósticas. Esto nos puede llevar en un futuro a la eliminación de enfermedades hereditarias dentro de una familia.
Pero, sobre todo, ha cambiado la forma de trabajar de las clínicas. El laboratorio ha pasado a ser uno de los pilares de los centros, y la implementación de equipos multidisciplinares, psicólogos, nutricionistas, andrólogos, acupuntura, yoga, etc., nos ayuda a acompañar al paciente física y emocionalmente durante este difícil camino.
En el año 2013 nació la Cátedra Tahe Reproducción Humana de la Universidad de Murcia. ¿Qué supuso este hecho para Tahe Fertilidad?
Supuso la institucionalización de lo que la Universidad de Murcia y Tahe Fertilidad llevaban haciendo desde la apertura del centro, que ha sido el intercambio de conocimiento en el campo de la biología y medicina de la reproducción entre profesionales y estudiantes de ambas entidades.
«En la clínica todo está diseñado para que se sientan cómodos»
Pretendemos que la Cátedra Tahe Reproducción Humana Universidad de Murcia sea un punto de encuentro entre la Universidad de Murcia y Tahe Fertilidad, con el fin de promover la formación, el debate, la reflexión y la investigación en el campo de la biología y la medicina de la reproducción humana en la Región de Murcia.
Recientemente hemos emprendido otro proyecto con fines sociales, el de la Fundación Tahe Fertilidad. Ésta pretende promover la educación reproductiva en la Sociedad Murciana.
Tras 10 años de andadura de Tahe Fertilidad, ¿De qué se siente más satisfecha de la labor del Centro?
La respuesta más obvia es de los nacimientos que hemos conseguido estos años, ya que hemos hecho inmensamente felices a muchas personas, ayudándoles a cumplir el sueño de ser padres.
Pero también me siento muy satisfecha de que llevemos 2 años ayudando a la mujer de Murcia en tratamiento oncológicos, gracias al acuerdo al que llegó la Cátedra Tahe Reproducción Asistida y la Fundación Tahe Fertilidad con la Unidad de Reproducción del Hospital Virgen de la Arrixaca, por el cual las pacientes oncológicas que fueran derivadas a dicha unidad podrían preservar su fertilidad vitrificando sus ovocitos en Tahe Fertilidad, haciéndose cargo la Unidad de Reproducción del Hospital Virgen de la Arrixaca de la estimulación ovárica de las pacientes y Tahe Fertilidad del proceso de obtención y vitrificación de los ovocitos. En este tiempo, 17 mujeres han preservado su fertilidad gracias a la técnica de vitrificación.
Para finalizar, ¿Qué le recomendarías a una persona que necesita acudir a un centro de reproducción asistida?
Lo primero es que no lo demore mucho, una pareja que lleve un año con relaciones sexuales sin protección y no haya conseguido embarazo debería consultar con un especialista en infertilidad, y si la mujer es mayor de 35 años, esos 12 meses habría que reducirlos a 6. Que se decida por un centro donde se sientan cómodos, en mi opinión es muy importante. Un tratamiento de reproducción asistida es una carrera de obstáculos, y se puede hacer muy dura, por tanto si se lleva a cabo el proceso en un entorno que nos hace sentir bien será más fácil de llevar.
Sabemos que durante el embarazo son muy pocos los medicamentos que pueden tomarse y que no afectan al bebé en gestación. El paracetamol es uno de los analgésicos más utilizados por las mujeres gestantes debido a su bajo riesgo. Sin embargo, los científicos revelaron ahora que podría provocar problemas de fertilidad futura en los fetos de sexo femenino.
De acuerdo a Mail Online, las madres que toman paracetamol podrían estar dañando involuntariamente los sistemas reproductivos de sus hijas mujeres, y hasta puede tener efectos duraderos en la fertilidad de sus nietas.
Un dato revelador
Lo que han descubierto los científicos es revelador y sumamente importante para las investigaciones futuras: los ovarios humanos expuestos al paracetamol durante una semana pierden hasta el 40 por ciento de sus óvulos. Si este efecto ocurre en el útero, podría significar que las niñas expuestas a esa droga nazcan con menos óvulos. Esto significa que tendrían menos años en los que podrían quedar embarazadas y conducir a una menopausia temprana.
Ya otros estudios anteriores habían encontrado que ratas hembras expuestas al paracetamol en el útero tenían menos óvulos, ovarios más pequeños y tenían menos bebés. Asimismo, la fertilidad de las generaciones futuras de ratas podría verse afectada por un feto expuesto a analgésicos. Sin embargo, aunque se ha probado en ratas y recientemente en una prueba de laboratorio, aún resta hacer estudios más profundos al respecto.
El estudio
El estudio, dirigido por el Dr. Rod Mitchell del Centro MRC de Salud Reproductiva en la Universidad de Edimburgo y presentado en la conferencia Fertility 2018 en Liverpool, probó el efecto del paracetamol y el ibuprofeno en los testículos y ovarios fetales humanos durante una semana, en una prueba de laboratorio. Los investigadores contaron las células germinales que se convierten en esperma y huevos y encontraron que en el ovario, el número de óvulos disminuyó hasta en un 40 por ciento, mientras que en los testículos el número de células germinales se redujo en más de un quinto.
Se cree que el paracetamol y el ibuprofeno interfieren con una hormona llamada prostaglandina E2, que parece desempeñar un papel vital en el desarrollo del sistema reproductor fetal.
A los valores también les afecta
Los expertos advierten que, según el estudio, los fetos varones también se ven afectados, pero su fertilidad no estaría en peligro, ya que siguen produciendo esperma durante toda su vida, en contraposición a las mujeres cuyos óvulos tienen un número limitado.
Tomar sólo cuando es necesario
Este estudio viene a poner en alerta a las mujeres y a la comunidad médica en general para que el paracetamol sea indicado en las mujeres embarazadas sólo cuando es necesario y en casos muy puntuales.
El profesor Richard Sharpe, uno de los investigadores,, dijo: “Este estudio identifica un posible riesgo de tomar paracetamol o ibuprofeno, aunque no sabemos exactamente qué dosis se necesitaría para dañar la fertilidad “. El experto aseguró que la evidencia de que los analgésicos interfieren con la producción de espermatozoides y óvulos está creciendo, y que el peligro radica en que la mayoría de las mujeres toman analgésicos en el embarazo por síntomas como resfríos, dolores de cabeza y fiebre. “Cuando hay paracetamol en el armario, existe la tentación de contraerlo a la menor señal de dolor o dolor”, dijo.
Por lo tanto, la recomendación es tomar la dosis menor posible en el embarazo, y siempre recetada e indicada por el médico que controla la gestación. La venta libre del paracetamol es la preocupación de los expertos, quienes advierten que este tipo de estudios pone sobre la lupa la forma en la que los médicos indican este tipo de analgésicos, así como la libertad que sienten algunas mujeres embarazadas de tomarlo, pensando que no tendrá ningún efecto negativo.
Paracetamol y embarazo
Muchas mujeres embarazadas tienen paracetamol en su botiquín y lo toman ante el menor dolor pensando que es un medicamento inocuo para el feto. Sin embargo, nuevos estudios siguen apareciendo mostrando cada vez más los diversos efectos sobre el bebé en gestación.
Además del reciente estudio acerca de la fertilidad futura de las niñas, el paracetamol también provocaría un aumento en el riesgo de asma durante la infancia, de acuerdo al sitio Bebés y Más.
Por lo expuesto, es fundamental tomar con recaudo dicho medicamento y, sobre todo, llevar una vida tranquila y una dieta saludable, para minimizar la necesidad de recurrir a cualquier tipo de medicación. Nunca dejes de consultar al médico ante cualquier duda.
