La mayoría de las mujeres necesitan 300 calorías diarias más durante al menos los últimos seis meses de embarazo, que lo que requerían antes de estar embarazadas y esto puede ser agobiante para algunas mujeres.
La pregorexia es una enfermedad psiquiátrica que padecen las mujeres embarazadas cuando no aceptan el aumento de peso debido a su gestación e intentan, a través de varios medios evitarlo. Para lograrlo, utilizan herramientas para reducir la ingesta calórica siguiendo dietas hipocalóricas muy restrictivas, prácticas purgativas como el vómito y a una actividad física excesiva.
La mayoría de las mujeres que sufren esta dolencia ya vienen de padecer algún trastorno de la conducta alimentaria, como anorexia nerviosa o bulimia nerviosa, de manera previa.
Esta situación convierte la gestación en un embarazo de riesgo, ya que cuando la mamá pierde peso el feto no crece correctamente y no recibe los nutrientes esenciales para su desarrollo. Además hay diversos trastornos derivados de la pregorexia que se pueden mantener después del embarazo como dificultad para llevar a cabo una lactancia materna eficaz y satisfactoria, así como una más difícil relación entre madre e hijo.
No cabe duda de que el embarazo ectópico, por su propia naturaleza, es uno de los más complicados que puedes llegar a desarrollar. No en vano sus especiales condiciones pueden darse indistintamente tanto en los embarazos naturales como en los obtenidos a través de la reproducción asistida.
Por ello, en esta clase de alteraciones en la fecundación necesitas mayor información y suficientemente cualificada que te ayude a saber qué tienes que hacer en estos casos y, lo que es más importante, a detectarlo con tiempo.
Ante este escenario, nada mejor que canalizarlo a través de una clínica de reproducción asistida en la que, como es el caso de IREMA, podrán detectártelo con la suficiente antelación como para recibir las alternativas más adecuadas a tu situación, en función de la fase en la que se encuentre tu embarazo.
Con casi toda seguridad conocerás perfectamente qué es un embarazo ectópico y lo que implica encontrarse en este estado, pero será conveniente recordarte que se trata de una situación bastante infrecuente entre las mujeres que deciden tener un niño. Pues bien, se produce cuando el óvulo fecundado se instala fuera del útero. Este es el requisito imprescindible para poder utilizar el término ectópico.
Desde luego que no es algo muy habitual entre las mujeres, pero en algunos casos sí que se produce, con una serie de problemas que necesitarás valorar por si se presenta esta situación en tu vida personal. Entonces no te quedará más remedio que asumir que no estás ante un embarazo normal, no porque el proceso sea sustancialmente diferente al que se considera fisiológico o normal, sino por los riesgos que conlleva y porque requiere de un tratamiento diferenciado del que se da a los embarazos intrauterinos.
¿CÓMO SE GENERA EL EMBARAZO ECTÓPICO?
Todas las mujeres pueden desarrollar esta clase de embarazos. Pero con una diferencia muy relevante, y es que hay unos perfiles que son más proclives a ellos. Entre ellos, el de las mujeres que hayan sufrido alguna operación en las trompas de Falopio. Incluso haber pasado alguna vez por esta situación, es decir, haber tenido un embarazo de estas características, supone cierta predisposición. Si este fuese tu caso, con más razón tendrías que ir a una clínica especializada como IREMA para que te hicieran un diagnóstico certero, por medio de las pruebas específicas capaces de determinar si te encuentras en esta situación.
¿PUEDES DETECTARLO CON TIEMPO?
Seguramente que te estés planteando cuáles son los síntomas que se manifiestan en esta situación. Varían de unos casos a otros, y desde luego no hay una manifestación que sea del todo concluyente. Incluso puede pasar mucho tiempo sin que notes nada, hasta el punto de que cuando hayas desarrollado el último ciclo menstrual, solamente tengas los síntomas tradicionales de los embarazados intrauterinos, tales como cansancio y náuseas, principalmente.
Entonces, para salir de dudas sobre tu estado real, no tendrás otro remedio que pasar por la consulta en una clínica especializada para que te realicen las pruebas pertinentes. El diagnóstico básicamente procederá de dos fuentes: por un lado, de un análisis de sangre, aunque puede que sea insuficiente para comprobar el origen de tu embarazo. Y por otro y más concluyente en sus resultados, será una ecografía que se enfocará principalmente hacia el útero y la trompa de Falopio. Son las formas más eficientes para constatar si definitivamente has generado un embarazo en el útero o no. Para evitar más complicaciones en este proceso será necesario que te sometas a estas pruebas médicas lo más rápidamente posible. Solamente así tendrás posibilidad de un mejor tratamiento, pues cualquier desfase en el tiempo puede ser definitivo de cara a su solución.
La Crónica de Guadalajara
Un total de 1.350 mujeres de la región han accedido en los diez primeros meses de este año a técnicas de reproducción asistida, según el informe de la Consejería de Sanidad al que ha tenido acceso el Consejo de Gobierno y que refleja que hasta octubre de 2017, las solicitudes de acceso a técnicas de reproducción humana asistida en el sistema sanitario público de Castilla-La Mancha se han incrementado un 33 por ciento con respecto al mismo periodo del año anterior.
Así lo ha destacado el portavoz del Gobierno regional, Nacho Hernando, en rueda de prensa para informar de los acuerdos del Consejo de Gobierno, donde ha valorado la estrategia de reproducción humana asistida, en marcha desde el 1 de enero de este año en las distintas Gerencias de Área Integrada del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha. “Una estrategia que busca garantizar el acceso a estas técnicas por parte de toda la ciudadanía independientemente del lugar de la región en el que se viva”, ha aseverado.
Hernando ha explicado que actualmente el estudio de esterilidad, es decir, la primera fase de la terapia en reproducción humana asistida que se realiza a los dos miembros de la pareja, se está realizando ya en los 14 hospitales de la red pública regional que tienen operativa la cartera de servicios comunes en el Sistema Nacional de Salud.
De igual manera, ha continuado, son ya ocho los hospitales que también realizan la inseminación artificial con pareja -Albacete, Villarrobledo, Puertollano, Cuenca, Guadalajara, Toledo, Talavera de la Reina y Almansa- y para principios del año que viene lo hará el Hospital General Universitario de Ciudad Real. Por otra parte, el SESCAM está analizando en qué hospitales debe realizarse el proceso de inseminación por donante.
Dentro de esta estrategia regional también se han analizado las dos Unidades de Reproducción Humana Asistida que actualmente realizan fecundación ‘in vitro’ en la región, ubicadas en los hospitales de Albacete y Toledo.
“Todas las mujeres que cumplan los requisitos fijados por la legislación en vigor, así como los criterios clínicos establecidos por las sociedades científicas, pueden acceder en igualdad de condiciones a las terapias de reproducción asistida en el ámbito del SESCAM, sin discriminación por motivo de orientación sexual o situación afectiva”, ha subrayado Hernando, que ha recordado que el Gobierno de Cospedal excluyó a estas mujeres del acceso a estas técnicas “con la simple excusa de un supuesto ahorro económico, completamente insignificante”.
Desde hace años se sabe que la madre gestanteinfluye sobre la genética de embrión que se está desarrollando en su útero. Esta influencia sobre la genética embrionaria se explica a través de la epigenética, que estudia cómo los factores externos o ambientales pueden conducir a cambios heredables en la función genética (sin producir cambios en la secuencia del ADN). Estos factores ambientales hacen que ciertos genes se activen o no, y que las células “lean” la información del ADN celular de una u otra manera, produciendo variaciones fenotípicas. Según Manuel Esteller, “… la genética es un esqueleto desnudo, y todo lo que añadimos a este esqueleto, lo que le da un aspecto u otro, es la epigenética…”.
¿Cómo afecta la madre gestante?
Los cambios de la genética embrionaria se producen por adicción de ciertos compuestos químicos al ADN o por modificación en ciertas proteínas. Además, hay genes que se comportan de una forma u otra en función de si su origen es materno o paterno y esto se conoce como impronta genómica. Estos genes, aunque son una minoría, tienen su papel en el control del crecimiento y desarrollo del embrión y la placenta.
Existen ciertos periodos en los que la genética embrionaria es más sensible para que se produzcan cambios en el ADN como consecuencia de los factores ambientales. Estos son el periodo preimplantacional, elembarazo, la lactancia, la niñez y la pubertad.
Son de sobra conocidos los efectos que tiene el ambiente (alimentación, exposición a tóxicos, hábitos de vida y de higiene) sobre el desarrollo del niño y del adolescente. Cada vez se está dando más importancia a la influencia que tiene la forma de vida de la embarazada sobre su futuro hijo. Durante el embarazo se pueden producir cambios en el feto que lo predispongan a desarrollar en el futuro enfermedades como la diabetes, la obesidad o la hipertensión. También, cada vez se da más peso al efecto beneficioso de la lactancia materna sobre desarrollo del niño.
David Barker, en los años 90 sugirió que “lo que sucede en el útero podría ser más importante que lo que pasa en el hogar”. Hasta hace poco, esto era una teoría, pero hoy en día sabemos que, en parte, Barker tenía razón. Últimamente está avanzando mucho la investigación en campo de la genética embrionaria, sobre todo, en el periodo preimplantacional.
Parece que la influencia de los efectos ambientales sobre la genética embrionaria podría ser incluso mayor que la influencia del ambiente sobre el niño ya nacido. Esto es un dato importante para tener en cuenta al realizar tratamientos de reproducción asistida en los que se utilizan óvulos de donante, embriones donados, o en los casos de subrogación materna (vientre de alquiler).
La ciencia lo demuestra…
En septiembre de 2015, Viella et al publicaron un artículo en la revista Developmentacerca de este tema. En este trabajo se estudia la posibilidad de que exista una comunicación entre el endometrio y el embrión momentos antes de su implantación.Viella et al identificaron una molécula específica del líquido endometrial (hsa-miR-30d) que es capaz de reprogramar la genética embrionaria modificando la expresión de los genes, lo que hace que en este embrión se expresen o se inhiban funciones específicas.
Mucho más que una incubadora natural
Los avances en el campo de la genética embrionaria nos van a ayudar a comprender aún mejor el desarrollo del ser humano, abriendo además la puerta a futuros tratamientos para prevención de enfermedades. Además, demuestra que las madres gestantes que acuden a una clínica de fertilidad para realizar tratamientos de ovodonación o embriodonación son mucho más que una mera incubadora natural para sus hijos.
Dra. Sylvia Fernández-Shaw Zulueta es la directora de URH García del Real-Clínica de fertilidad
Un embarazo por partida doble supone una situación muy especial para los padres, no es lo habitual, aunque en los últimos años se ha generalizado debido al aumento de las inseminaciones artificiales.
¿Cuál es la diferencia entre gemelos y mellizos?
Habría que distinguir entre gemelos o mellizos. Los mellizos son más habituales, en estos casos los hermanos son tan similares como dos hermanos comunes.
Hay dos óvulos que son fecundados al mismo tiempo por dos espermatozoides diferentes. Las técnicas de reproducción asistida han incrementado el número de embarazos múltiples, ya que fomentan el desarrollo de varios óvulos. También se ha comprobado que los mellizos pueden provenir de un mismo óvulo que se divide antes de la concepción, en estos casos el factor hereditario de la madre será idéntico y la diferencia vendrá dada por el padre.
Los mellizos son distintos, los gemelos idénticos
Los gemelos son casi idénticos y del mismo sexo. Un solo óvulo es fecundado por un espermatozoide y al cabo de unos diez días se divide en dos embriones. Es un proceso que suele ocurrir en cuatro de cada mil nacimientos.
El embarazo gemelar debe ser especialmente vigilado. Si la división del óvulo se produce al poco de la fecundación cada gemelo tendrá su placenta y cavidad embrionaria pero si esta se produce entre los 4 y los 7 días los gemelos compartirán placenta. En este último caso puede suceder que un gemelo quite el alimento al otro, por ello habrá que vigilar muy atentamente mediante ecografías su desarrollo. En casos menos frecuentes ambos niños comparten placenta y cavidad embrionaria.
En general los embarazos tanto de gemelos como de mellizos son considerados de riesgo, esto solo implica que los controles deberán de ser más frecuentes y exhaustivos. Para la mujer el embarazo múltiple supone a su vez un esfuerzo extra. El cuerpo se prepara desde el primer momento, aumenta la capacidad de oxigenación y el útero se agranda. El sobrepeso en la primera etapa es también mayor, pudiendo llegar a los 5 kilos en los tres primeros meses. Si en un embarazo único se engordan entre 8 y 13 kilos con gemelos se puede llegara a los 20.
Los síntomas típicos del embarazo suelen ser más frecuentes y fuertes
Otras características de este tipo de embarazo pueden ser la presencia de vómitos desde el primer momento, picazón de la piel del vientre desde el segundo mes, debido a que tiene que estirarse más deprisa, acidez de estómago dada la mayor presión que ejercen los bebés, problemas digestivos, edemas y varices y problemas para descansar, el tamaño y el peso de la barriga hace complicado encontrar una postura cómoda.
Para que un embarazo múltiple transcurra sin problemas, además de seguir los controles médicos, la mujer debe descansar todo lo posible, hay que beber mucha agua y cuidar especialmente la alimentación para evitar un sobrepeso excesivo. A partir del séptimo mes los esfuerzos deben de ser mínimos, es habitual incluso que se tome la baja desde la semana 28.
Y en lo que respecta al parto, hay que tener en cuenta que suelen adelantarse. Pese a que en muchas ocasiones se realizan cesáreas por miedo a las complicaciones, lo cierto es que los bebés pueden nacer de forma natural si no hay ningún problema. Será una decisión personal que se tomará con la orientación y consejo del ginecólogo.
El embarazo suele ser una de las etapas más bonitas para la vida de una mujer. Por este motivo y por la voluntad de ser madres, muchas se ponen manos a la obra para quedar embarazadas a partir de determinada edad.
Sin embargo, pese al deseo por conseguirlo, otras tantas no pueden quedarse embarazadas. Los profesionales en ginecología y fecundación no encuentran una sola razón para este hecho. Incluso en ocasiones los motivos no son físicos o biológicos, sino psicológicos.
La impotencia y la frustración que experimentan aquellas mujeres que no pueden quedarse embarazadas sí que es evidente y razonable. Sobre todo debido, de nuevo, al factor e incidencia psicológicos que implica en el autoestima femenino.
Afortunadamente, todo tiene solución e incluso quienes pensaban que su maternidad ya estaba condenada al fracaso absoluto pueden conseguirlo. Bien sea mediante métodos de inseminación, bien con adopción o acogida, la maternidad es un derecho y algo posible para todas las mujeres.
La odisea de quedarse embarazada
Exacto, para muchas mujeres (la gran mayoría, aunque parezca mentira) conseguir un embarazo a la primera resulta muy difícil y prácticamente imposible. De ahí que, en ocasiones, conseguir fecundar sea una odisea.
La cultura popular y las campañas contra el embarazo adolescente han propagado la leyenda urbana de que, si no se va con cuidado, una mujer puede quedar embarazada a la mínima de cambio. Sin embargo, no es del todo cierto, aunque tienen parte de razón en un pequeño porciento de las féminas.
Sea como fuere, quedar embarazada no es fácil. Esto es algo que muchas de nuestras lectoras tienen que tener en cuenta para enfrentarse al deseo de querer ser madre a toda costa. No estamos diciendo que sea imposible, que quede claro, pero las dificultades para conseguirlo son reales y totalmente habituales.
¿Por qué no puedo quedarme embarazada?
Esta es una de las preguntas más frecuentes en las consultas ginecológicas y de reproducción asistida. Encontrar los motivos que llevan a que las mujeres tengan dificultad a quedar embarazadas resulta muy complicado.
Cada mujer funciona de una manera determinada a nivel interno. Por ello, afirmar que todos los embarazos no se consiguen por las mismas razones resulta un atrevimiento y un error profesional.
De todas formas, vamos a enumerar en la siguiente lista algunos de los motivos más frecuentes que establecen los profesionales médicos dedicados a la fecundación. Insistimos en la importancia de acudir al médico para determinar cada caso de forma más específica.
Razones físicas y hormonales de la infertilidad
Obstrucción en las trompas de falopio: esta patología provoca que los espermatozoides no alcancen el óvulo, pese a que éste se encuentre apto para la fecundación. La solución se consigue mediante una intervención quirúrgica para abrir las trompas y después seguir con una fecundación in vitro.
Problemas de ovulación: los desarreglos hormonales se sintomatizan mediante menstruaciones irregulares, variables en cuanto a cantidad y con episodios de dolor desigual. Las causas pueden ser un peso inadecuado, a la alza o a la baja, o un desajuste hormonal severo que el ginecólogo deberá arreglar mediante la medicación correspondiente. Para el caso de la dieta, lo más aconsejable es ir a un nutricionista y realizar deporte de forma habitual, algo que también ayuda a mejorar el sistema nervioso y reproductor.
Baja calidad de los ovarios: esta causa suele aparecer en mujeres de más de 35 años, aunque también es posible que aparezca antes. La solución más práctica y recurrida consiste en el tratamiento con medicación para favorecer la fertilidad y la ovulación de calidad. En casos extremos, se suele recurrir a la donación de óvulos.
Endometriosis: esta dolencia consiste en el crecimiento del tejido endometrial fuera de las paredes del útero, algo que provoca dolor en las mujeres que lo padecen. De forma habitual, el dolor aparece durante las relaciones sexuales o durante los períodos de ovulación, en función de la mujer. Incluso hay algunas que no sufren síntomas o dolores. También es habitual que las mujeres con endometriosis sangren excesivamente o de forma inusual, fuera del período habitual. Esta patología se soluciona con una intervención quirúrgica y, en caso de mujeres que buscan quedar embarazadas, la toma de medicación para la fertilidad.
Ovarios poliquísticos: esta dolencia va en contra de la concepción ya que afecta directamente sobre la producción correcta de ovarios maduros, aptos para ser fecundados. Los síntomas más frecuentes son períodos irregulares de menstruación, crecimiento excesivo de vello, aparición de acné y obesidad. Para solucionarlo, los profesionales médicos recomiendan cambiar los hábitos de alimentación, siguiendo una dieta equilibrada y basada en alimentos naturales, y de ejercicio. Asimismo, para las mujeres que deseen quedar embarazadas, recomiendan empezar con la ingesta de medicamentos pro-fertilidad e incluso realizar una cirugía ovárica para provocar una ovulación correcta.
Razones externas y de hábitos/estilo de vida
Estrés: si la mujer lleva una vida muy estresante, esto no va a favorecer que quede embarazada. El exceso de nervios y la aparición de estrés, sumado a la falta de sueño y unos hábitos de vida poco respetuosos con la armonía interior deben dejarse de lado para conseguir un embarazo.
Ingerir comida ultraprocesada de forma habitual: los alimentos ultraprocesados, como galletas, comida preparada, salsas o bollería industrial, incorporan en nuestro organismo una serie de toxinas perjudiciales para el organismo. Asimismo, el exceso de azúcar en sangre implica que los niveles de insulina aumenten favoreciendo el estrés y el nerviosismo que anteriormente señalábamos como perjudicial. Sin dejar de lado que la ingesta de comida ultraprocesada también favorece la aparición de problemas coronarios, de tensión y de peso, lo que comporta más problemas relacionados con la infertilidad.
Tomar alcohol en exceso y fumar de forma habitual: como todos sabemos, el alcohol y el tabaco resultan perjudiciales para las personas de forma general. En el caso de las embarazadas o las mujeres que pretenden serlo, esta tasa de daño aumenta aún más. De hecho, las mujeres que fuman habitualmente y que consumen alcohol, verán sus posibilidades de fecundación muy bajas. Por este motivo se recomienda dejar de consumir alcohol, por muy puntualmente que sea, y dejar de fumar, aunque sólo se haga los fines de semana.
Estado de ánimo: este aspecto psicológico consiste en la base de toda preparación e intento de embarazo. Cuando la pareja intenta quedar embarazada pero no le es posible, el estrés y la obsesión acuden a la sala instaurándose como dos personajes fijos en la acción. Esto comporta que la pareja no haga el amor por placer, sino como obsesión por quedar embarazados. Algo que, sumado al estrés y la frustración ante la imposibilidad, lo hace todo más complicado. De hecho, las mujeres en situaciones como las descritas generan cortisol, la hormona del estrés por antonomasia, la cual comporta desarreglos hormonales y desajustes con la menstruación y, por ende, con la ovulación.
Calidad del semen: el hombre también tiene posibilidades de ser una de las razones de esta imposibilidad en cuanto a la gestación. Ellos también deben aplicarse las reglas mencionadas anteriormente, relacionadas con la alimentación y los hábitos de vida. Por este motivo, resulta aconsejable realizar un estudio del esperma para asegurar que no hay ningún inconveniente y que éste marcha en la dirección adecuada.
Como hemos podido observar, las complicaciones para conseguir un embarazo aparecen de forma habitual y pueden deberse a muchas razones. Tal y como os comentábamos anteriormente, lo mejor es acudir a la consulta de un ginecólogo especialista en fecundación. Él os asesorará de forma adecuada para vuestros objetivos y vuestras características.
