Aunque generalmente en nuestro país se admite que en los primeros tres ciclos de fecundación in vitro se concentra la mayoría de las posibilidades de embarazo, no existe un consenso en el límite de intentos de FIV-ICSI entre los especialistas de reproducción asistida a nivel mundial, y un reciente estudio en Reino Unido plantea no limitar en 3 o 4 el número de intentos ya que sigue habiendo opciones después.
Aumentar el número de intentos aumenta las posibilidades acumuladas, aunque el porcentaje de éxito que se añade a medida que se suman los ciclos es cada vez menor. No es que la tasa de éxito de cada intento vaya aumentando, sino que crece la tasa de éxito acumulado.
¿Cuándo se recomienda parar los ciclos de FIV?
Si bien es cierto que no se ha demostrado científicamente que a partir de un número concreto de FIV-ICSI la realización de más ciclos sea nociva para la salud de la paciente de reproducción asistida, sí existen limitaciones emocionales y/o económicas. En nuestro país, tres son los intentos que cubre el sistema público y en la privada, la mayoría de parejas que se encuentran en tratamiento de reproducción asistida de FIV-ICSI, abandonan dicha técnica tras 2-3 ciclos sin resultado positivo.
¿Qué recomendaciones médicas existen sobre la fecundación in vitro?
Recientemente la revista de la asociación médica americana publicó un estudio prospectivo sobre casi 150.000 mujeres de Reino Unido sometidas a ciclos de FIV para determinar cuál era la tasa de recién nacido vivo por ciclo y por ciclos repetidos. El estudio concluye que no se debería parar en 3 intentos de FIV-ICSI pues observaron que cada ciclo sigue añadiendo probabilidad y que tras 6 intentos el 65% de las pacientes conseguían ser mamás. Pero dicho estudio presenta ciertas particularidades como una media de edad de las pacientes de 35 años al inicio de los ciclos y además recoge diferencias importantes por grupo de edad, disminuyendo considerablemente el porcentaje de éxito a partir de los 40 años
Los especialistas españoles no están muy de acuerdo con esta recomendación del grupo británico, ya que consideran que nuestro entorno no es comparable: nuestro país tiene mejores tasas de embarazo y nacimiento de bebés conseguidos mediante FIV-ICSI.
¿Qué aconsejan los especialistas de reproducción asistida en España?
En España el porcentaje de éxito de nacidos vivos acumulado tras tres intentos de FIV-ISCI se sitúa alrededor del 80%. En parte esto es debido a que en nuestro entorno se recomienda un máximo de tres intentos de FIV-ICSI, lo que hace que se lleven a cabo pruebas diagnósticas más exhaustivas previas o interciclos que en otros países (incluyendo el factor masculino, factor que los propios autores del estudio del JAMA consideran que se estudia de forma insuficiente en Reino Unido), que permitan al especialista y a los pacientes diseñar un ciclo de FIV-ICSI más individualizado, modificando en cada ciclo el tratamiento, añadiendo técnicas complementarias para mejorar la calidad del semen, el desarrollo de los embriones o mejorar la implantación), o pasando a otros tratamientos alternativos con mayor tasa de éxito por intento como la donación de ovocitos, que están menos desarrolladas en otros países que en España (ya que la donación no es anónima y hay menos donantes disponibles).
Como conclusión, no se puede generalizar cual es el número de intentos límite ideal; por una parte cada pareja asocia una combinación diferente de distintos factores de esterilidad que hay que estudiar y tratar de forma personalizada e individualizada, y por otra parte cada centro conoce las técnicas alternativas de las que dispone y sus resultados para cada una de ellas, para tomar la mejor decisión de forma consensuada con las necesidades y expectativas de los pacientes.
Distintos factores, sociales, laborales e, incluso, culturales, han hecho que la mujer haya ido retrasando en el tiempo la decisión de ser madre. Sin embargo, no son pocas las parejas que cuando deciden que ha llegado el momento, no logran el embarazo.
El Hospital Quirónsalud DexeusMurcia ha llevado a cabo en las últimas semanas una campaña gratuita dirigida precisamente a parejas que llevaban un año intentando ser padres sin lograrlo. Por estadística, explica a ELPLURAL.COM el doctor Víctor Villalobos, jefe de la Unidad de Reproducción Asistida de este centro, “en doce meses el 80% de las mujeres consigue quedarse embarazada”, de manera que si tras ese tiempo, “con relaciones sexuales, frecuentes, no protegidas y en días fértiles, no se logra, hay que consultar”.
Según apunta este especialista, es importante que “la población entienda cuándo hay una dificultad o un problema”, ya que “cuanto antes se pida ayuda, más probabilidades hay de éxito”. Puede darse el caso, de que, si la pareja es joven, el ginecólogo “aconseje esperar algo más”, pero hay que acudir al médico.
La iniciativa del hospital de Murcia, ha estado basada en el estudio básico que se realiza a todas las parejas, un seminograma, para comprobar el estado del semen (número de espermatozoides, calidad y movilidad), y una ecografía para “ver el útero, los ovarios y las trompas de Falopio”.
Para sorpresa del equipo de este hospital, a la campaña ha acudido mucha gente joven. “Estamos acostumbrados a una franja de edad de entre 37 y 42 años y nos hemos encontrado con un patrón de entre 27 y 28”.
La edad, un factor clave
Esto es positivo, dado que la edad es un factor clave. “Cuanto más joven se es, mejor es la calidad de los óvulos, de los embriones y más probabilidades hay de que llegue un bebé a casa”, subraya el doctor Villalobos. “En las consultas no se ven jóvenes de 20 años, porque a esa edad el embarazo se logra muy rápido. El declive mayor de la fertilidad se produce en torno a los 37-38 años”.
La edad, es muchas veces, el problema. “Si pudiésemos retroceder el reloj de una pareja de 40 y situarlos en los 25, dejaría de haber dificultades, muy probablemente”.
En otras ocasiones, detrás de la infertilidad está un caso de endometriosis, aunque “estas pacientes vienen muy rápido aconsejadas por sus ginecólogos”.
Tras las pruebas, en la mitad de los casos, no llega a determinarse, no obstante, dónde está la causa de la infertilidad. Es la denominada “esterilidad de origen desconocido”. Pero “conforme avanzamos con la reproducción asistida”, indica este médico, vemos qué fallaba”. Eso sí, “otras veces no llegamos saberlo”.
“Hay parejas que tienen su primer hijo con reproducción asistida y luego tienen más sin ayuda, y otras que tienen el primero muy rápido y no consiguen un segundo embarazo”, lo que se explica por los múltiples cambios que vivimos y los factores que entran en juego, incluidos “el estrés y el estilo de vida”.
Sin éxito garantizado
Las técnicas de reproducción asistida han ayudado a millones de mujeres a cumplir su sueño de ser madres, pero, tal y como explica el jefe de la Unidad de Reproducción Asistida del Hospital Quirónsalud Dexeus de Murcia, “se le atribuyen tasas de éxito que no tienen, lo que descoloca a muchas parejas. No es llegar y conseguir un embarazo”.
La inseminación artificial en menores de 38 años tiene un porcentaje de éxito del 20%. Esta técnica, se utiliza generalmente en mujeres por debajo de esa edad, cuando las pruebas indican que no hay problemas y se comprueba a través de una histerosalpingografía que las trompas son permeables. “Involucra menos tecnología que la fecundación in vitro”, explica el doctor Villalobos, “y se hace en la consulta”.
Para ello “se estimula el ovario, se hace un control ecográfico y se pone una medicación para que la mujer ovule”. 36 horas después, se coloca dentro del útero el semen, previamente preparado para que “los espermatozoides se muevan de una manera rectilínea hacia delante”.
En el caso de la fecundación in vitro (FIV), con óvulos propios en mujeres de alrededor de 35 años, el porcentaje de éxito “no supera el 50%”.
Sin embargo, “si hablamos de tasas de éxito acumuladas el porcentaje llega al 90%”. Esto implica que hacen falta varios intentos, lo cual para las parejas “a veces es difícil de entender, ya que implica volver a empezar y volver a pagar”. El coste de una FIV ronda los 4.500 euros aproximadamente, si se hace de forma privada.
La edad marca también los resultados. “Cuanto más nos acercamos a los 42-43 años, menos probabilidades hay de lograr un embarazo. Por encima de esa edad, la mayoría de las gestaciones que se consiguen son con óvulos donados”, reitera este especialista.
La fecundación in vitro es más compleja a nivel técnico y requiere mayor estimulación ovárica. “La mujer va a quirófano, donde se hace la punción y aspiración de los óvulos”, detalla, y “en el laboratorio se unen óvulo y espermatozoide. Se genera un número determinado de embriones y al tercer día de desarrollo se coloca uno de ellos dentro del útero”.
El proceso, lejos de lo que se cree, no es largo. Desde que la mujer llega a consulta hasta que se le implanta el embrión, “pasa aproximadamente un mes. Se empieza a estimular con los primeros días de regla y 16-18 días después están colocados los embriones”.
La tendencia a día de hoy es implantar uno solo, “mucho más recomendable para evitar embarazos múltiples, que tienen más riesgos”. Del mismo modo, nunca deben ser más de dos”.
Las técnicas de reproducción asistida ayudan no sólo a conseguir el embarazo, sino también a lograrlo cuándo uno decide. “Hay mujeres que ya no quieren esperar más”, concluye el doctor Villalobos. Los avances logrados son inmensos, sin embargo, “todavía nos queda mucho campo por descubrir”.
La Casa de Cultura “Escuelas Dorado” de Sama de Langreo acogió el XIV Foro de Asociaciones de Mujeres del Valle del Nalón, organizado por la Asociación de Mujeres “El Alba” y el colectivo de Mujeres por la Igualdad de Barredos. El foro se desarrolló bajo el lema “Mitos de la maternidad y vientres de alquiler” y una de las actividades programadas durante la jornada fue la conferencia impartida por el médico gijonés Marcelo Palacios, que versó sobre los vientres de alquiler. El evento contó con la colaboración del Club LA NUEVA ESPAÑA de las Cuencas.
La presentación del acto corrió a cargo de la concejala de Igualdad del Ayuntamiento de Laviana, Cristina Remesal, que puso de relieve la brillantísima trayectoria profesional del ponente y, sobre todo, el firme convencimiento de Palacios de que “el ciudadano nunca debe perder ya que es el gran protagonista de la sociedad”.
Marcelo Palacios fue ponente de la Proposición de Ley sobre Técnicas en Reproducción Asistida española de 1985 y ponente y proponente de la Convención de Asturias de Bioética del Consejo de Europa. En su momento, defendió que la gestación subrogada no debía de ser legal en España, sin embargo, a día de hoy, considera que “la sociedad ha evolucionado y podría ser el momento de replantearse esa prohibición”.
“Inicialmente se legisló sobre la base de que España era un país con muchas carencias sociales y podían darse abusos. Había mujeres en situación vulnerable, por ejemplo, con el éxodo rural, de las que podían aprovecharse personas con más recursos económicos e intelectuales”, dijo. El actual presidente de la Sociedad Internacional de Bioética dejó patente que aboga por abrir en España el debate de la maternidad subrogada o como él prefiere llamar “gestación por sustitución”.
Palacios invocó la necesidad de llevar a cabo una regulación estricta y amplia que tenga en cuenta que permitir la gestación por sustitución podría llevar implícito el hecho de conceder carta de naturaleza jurídica a una forma de explotación de las mujeres más vulnerables, “convirtiéndolas en un instrumento al servicio de los deseos y expectativas de negocio de otros”.
Del mismo modo, habría que cuestionarse muchas cosas a la hora de abrir el debate acerca de la legalización de los vientres de alquiler: “Si se pueden acoger a la gestación subrogada todas las personas o solo las que no puedan tener descendencia, si se admitiría la intermediación privada o tendría que ser algo gestionado por los servicios públicos de salud o quién decide sobre la interrupción voluntaria del embarazo, si es posible la revocación del compromiso tanto por las personas comitentes como por la gestante o quien asume las consecuencias si la gestación provoca daños físicos y psíquicos a la mujer gestante”, tal y como expresó el conferenciante.
Es necesario también tener en cuenta que la prohibición de la gestación por sustitución “en ningún caso eludiría la necesidad de dejar claro el estatus jurídico de los bebés nacidos en un país donde se permite pero van a vivir en una nación donde la gestación subrogada está prohibida”, refirió Palacios. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos lo tiene claro, ya que ha declarado repetidamente que no cabe colocar a los menores nacidos por gestación subrogada en una situación de incertidumbre jurídica ni pueden ser menoscabados sus derechos “en asuntos de educación, ayudas o derechos sucesorios”.
Indolora y rápida, pero ¿en qué consiste realmente la punción ovárica?, ¿cuándo se recurre a ella?
¿Qué es?
La punción ovárica se puede definir como la técnica para extraer los óvulos de los folículos ováricos. La intervención se realiza con un ecográfico transvaginal y una aguja específica para la punción. Una vez localizados los folículos se procede a extraer el líquido folicular en el que se almacenan los óvulos para proceder a su fecundación en el laboratorio una vez hayan sido aislados. Una vez fecundados, se procede a la transferencia de embriones, la última de las cuatro fases de la fecundación in vitro (estimulación ovárica, punción ovárica, fecundación de óvulos y transferencia de embriones).
¿Cuánto dura?
Es una intervención ambulatoria, es decir, no requiere hospitalización. La punción ovárica se realiza en un tiempo de entre 20-30 minutos, y en apenas unas horas se recibe el alta, debiendo no obstante seguir una serie de recomendaciones, como el guardar reposo durante todo el día. También es importante no haber tomado ningún alimento (ni sólido ni líquido) las 8 horas antes de la intervención.
¿Cuántos óvulos se extraen en una punción?
Depende de cada mujer, aunque la cifra media se sitúa entre los 6-12 óvulos en una punción ovárica.
Riesgos
Hay que subrayar que la punción es un procedimiento seguro e indoloro, si bien como toda intervención pueden aparecer complicaciones, aunque la incidencia es baja. Entre las complicaciones más frecuentes, y que conviene tener en cuenta para prevenirlas, se incluyen:
Hemorragia
Es la común, y suele estar causada por punciones repetidas, ovarios de difícil acceso o muy móviles. El sobrepeso de la paciente también se incluye como un factor de riesgo.
Infección
Causada por la inoculación de gérmenes a través de la aguja utilizada para la punción. Se previene con la limpieza de la vagina y la vulva antes de la punción.
Torsión ovárica
En términos médicos la torsión ovárica define la rotación del ovario estimulado sobre su propio eje, debido al peso o por la presión de la aguja al hacer la punción.
Fallo en la recuperación ovocitaria
Cuando tras la fase de estimulación ovárica la recogida de ovocitos falla debido a la baja respuesta a la estimulación.
Efectos secundarios
En algunos casos pueden aparecer pérdidas de sangre vaginal después de la punción, así como alguna molestia. De ahí que la recomendación sea permanecer en reposo el resto del día, evitando sobre todo realizar esfuerzos.
La American Society for Reproductive Medicine (ASRM) ha premiado una investigación del centro Embryotools –con sede en el Parc Científic de Barcelona (PCB)– por la investigación de una técnica útil contra la infertilidad.
El congreso anual de la ASRM celebrado en San Antonio (Texas) ha reconocido el estudio del centro como mejor presentado en el evento, según un comunicado de Embryotools.
Este centro ha validado, con ensayos en modelos animales, la técnica de reproducción asistida Transferencia de Huso Materno (MST), conocida como técnica de ‘tres padres’.
Esta técnica es una de las terapias de reemplazo mitocondrial que grupos de científicos de todo el mundo están estudiando para prevenir enfermedades mitocondriales, que se transmiten por vía materna y actualmente no tienen tratamiento.
El objetivo inicial del estudio era evaluar la eficacia de la MST para evitar la transmisión de enfermedades mitocondriales, pero este equipo internacional de investigadores descubrió que también podía usarse para solucionar problemas de infertilidad.
El director científico y cofundador de Embryotools, Nuno Costa-Borges, ha dicho que durante el proyecto verificaron que, al aplicarse la técnica, se conseguía “aumentar enormemente (10 veces más) el potencial de desarrollo embrionario, es decir, la capacidad reproductiva de una cepa de ratones con un rendimiento reproductivo muy pobre”.
“En el colegio le dicen a mi hijo que se compre un padre“, La odisea de dos madres para inscribir a su hijo o Una de cada cinco familias gais considera difícil encontrar colegio son tres titulares publicados en El País. Tres ejemplos de cómo las familias homoparentales aún tienen que seguir luchando contra prejuicios, prohibiciones e incluso bullying. Tres realidades que Débora Alfonso y Anna Yuste, autoras de Dos Mamás(Libros.com), quieren combatir hasta hacerlas desaparecer. El cuento, que se publicará con el mecenazgo de la comunidad digital, narra la historia de dos mujeres que se conocen, se enamoran y, como tantas otras parejas, deciden casarse y tener un hijo. Una historia cada vez más frecuente en nuestro país pero que aún necesita normalizarse del todo. Con este propósito Alfonso (responsable de las palabras) y Yuste (detrás de las ilustraciones) han decidido crear un libro infantil que explique a los más pequeños por qué es normal tener dos papás o dos mamás y los distintos mecanismos para que una pareja homosexual pueda tener descendencia.
“La paternidad o maternidad entre personas del mismo sexo debería vivirse con naturalidad, como lo hacen los niños, que inicialmente están libres de prejuicios y no se cuestionan nada más. Sin embargo, crecen rodeados por referentes (literatura infantil, dibujos, libros escolares, juguetes, etc.) que contemplan el núcleo familiar como: ‘mamá, papá, niño, niña’, y esto se aleja de la realidad”, explica Défora Alfonso a S Moda. De esa necesidad de combatir los estereotipos perpetuados por los productos culturales surge la idea de crear este cuento, escrito en español y en inglés, que ya ha recaudado más de 2.300 euros de los 3.500 que requiere para su publicación. Gracias a frases e ilustraciones sencillas y directas, los niños pueden entender por qué a ese amigo del colegio lo van a recoger dos hombres o por qué no tiene nada de malo tener dos madres.
[padres del mismo sexo]
El libro ayuda a entender a los más pequeños las familias homoparentales. FOTO: ‘DOS MAMÁS’ / LIBROS.COM
Débora Alfonso, su autora, ha vivido en primera persona las dificultades de ser madre junto a otra mujer. “Lo peor es aparecer como Don en el libro de familia y tener que tacharlo con boli y poner Doña. Además no sé por qué me toca a mí siempre ser Don, será porque me apellido Alfonso y la gente se lía”, nos cuenta entre risas. Bromas aparte, la madrileña aclara que el proceso de fertilidad, las pruebas médicas, la elección de donante o los fracasos han sido una dura carrera de fondo que cada vez más parejas recorren. “Y luego está el tema de los médicos, los papeleos… siempre hay que andar dando explicaciones. Es duro que no te dejen entrar a un box de urgencias o a una prueba médica importante porque crean que eres la cuidadora o la tía del niño. En su esquema mental entra que seamos cualquier cosa menos dos mamás. Aunque es verdad que cuando lo decimos las reacciones son buenas”, asegura.
Pero el principal problema al que se enfrentan las familias homoparentales es, según explica, el aspecto económico. “Sobre todo para las parejas de hombres, que tienen que asumir no solo el coste de la gestación subrogada, sino además los viajes y manutención en los países en los que es legal y todos los trámites administrativos y demás burocracia. En el caso de las lesbianas, también lo ha sido porque la Seguridad Social no contemplaba la infertilidad de estas parejas y no cubría los gastos de los tratamientos. Por suerte y con el esfuerzo y los juicios ganados de muchas de estas parejas, la actual ley de reproducción asistida admite en igualdad de condiciones a todos, sea cual sea su estado civil u orientación sexual. No obstante, la lentitud del proceso hace que aquellos que puedan permitírselo recurran a la sanidad privada”, aclara.
[padres del mismo sexo]
Débora Alfonso, la autora, es madre junto a otra mujer. FOTO: ‘DOS MAMÁS’ / LIBROS.COM
Dos mamás quiere precisamente cambiar los fallos del sistema desde la educación, en la infancia. Los referentes clásicos del cine o la literatura con los que crecen muchos niños les limitan y les pueden llegar a frustrar al no sentirse reconocidos en ellos. “Afortunadamente creo que esto está cambiando”, señala Yuste. “Cada vez son más los guiones que hablan de padres solteros, hombres o mujeres, que adoptan niños en solitario y luego se emparejan o los que abordan historias sobre padres separados”, añade. También los libros y cuentos que, como el suyo, pretenden abrir la mente de niños y padres. Aitor tiene dos mamás es el relato de un niño que sufre acoso escolar por tener una familia diferente a la de sus compañeros; Nora y Zoe, dos mamás para un bebé explica a los más pequeños la historia de dos mujeres que se enamoran y deciden tener un hijo, mediante una técnica de reproducción asistida y un donante y Familiario es un libro-juego que desgrana todos los nuevos modelos de familia. Son tres ejemplos pero podrían ser muchos más: cada vez se publican más historias infantiles sobre la diversidad familiar. “Nunca son suficientes”, comenta Alfonso. “Cada uno tiene una perspectiva diferente y se complementan unos a otros. Dos mamás está basado en una historia real, como tantas otras, pero sobre todo es una historia de amor. Esperamos que ayude a las parejas que quieren compartir su experiencia y a los niños que ven representada su historia personal”, termina Yuste.
