¿Por qué hay que preparar el semen?
El semen, tal y como es eyaculado, no es capaza de fecundar. El líquido que acompaña a los espermatozoides en el semen, llamado plasma seminal, contiene unos componentes que impiden que el semen fecunde en el momento de la eyaculación. Durante su viaje desde el cuello del útero hacia las trompas, el espermatozoide se va desprendiendo de estas moléculas retardantes y cuando llega al óvulo ya está listo para fecundar. Esto es lo que ocurre de forma natural.
¿Qué ocurre en la inseminación intrauterina?
En una inseminación artificial, el proceso lo aceleramos introduciendo los espermatozoides directamente en las trompas a través de la cavidad uterina. Aunque la Inseminación se llama intrauterina porque el catéter se introduce en el útero, la realidad es que los espermatozoides móviles alcanzan las trompas en el momento que se inyecta el contenido de la jeringa. Por tanto, necesitamos eliminar el plasma seminal y las moléculas que impiden que el espermatozoide fecunde. A este proceso lo llamamos capacitación espermática.
¿Cuáles son las técnicas de capacitación espermáticas más usadas?
En la práctica existen dos técnicas para eliminar el plasma seminal y obtener espermatozoides móviles listos para fecundar:
- Swim-up. Traducido del inglés “nadar hacia arriba”. Este método es más fisiológico, consiste en centrifugar la muestra (llevar todos los espermatozoides al fondo de un tubo), eliminar el sobrenadante (el plasma seminal), añadir medio de cultivo e incubar. Durante la incubación los espermatozoides nadarán desde el fondo del tubo hacia arriba y allí los recuperaremos con una pipeta. Esta fracción de espermatozoides que han nadado será la que usemos para la inseminación.
- Gradientes de densidad. Esta técnica es la más empleada actualmente porque además de recuperar espermatozoides móviles, es eficaz en eliminar posibles virus y bacterias que puedan contener el semen. Consiste en crear en un tubo dos o tres capas de un material viscoso de diferentes densidades. En el fondo del tubo se coloca la capa menos densa. El semen se coloca arriba en el tubo y se centrifuga. Al fondo del tubo solo llegarán los espermatozoides móviles ya que con su movilidad facilitarán la penetración en las otras capas. El plasma seminal y otras células epiteliales y de espermatogénesis se quedarán en capas superiores porque son más densas.
En definitiva, la función de estas dos técnicas es eliminar el plasma seminal que contiene factores decapacitantes y recuperar un fracción fértil de espermatozoides móviles libres de otras células que hay presentes en el eyaculado.
Mes internacional de la fertilidad
Las mujeres obesas que se someten a técnicas de reproducción asistida ven reducidas significativamente en un tercio las posibilidades de que estas puedan tener éxito e incluso al 50% si se trata de una obesidad mórbida, es decir, que tengan un índice de masa corporal (IMC) superior a 40.
La obesidad es una de las causas de infertilidad de la mujer, puesto que induce alteraciones hormonales determinantes para el buen funcionamiento de los ovarios. En este caso, las mujeres obesas suelen sufrir altos niveles de estrógenos que ocasionan un mayor riesgo de aborto, menor probabilidad de éxito en tratamientos de reproducción asistida, síndrome de ovarios poliquísticos y desorden de los niveles hormonales.
En el caso de los hombres, la obesidad hace que tengan menos cantidad de espermatozoides y que estos tengan menos movilidad, además de ocasionar disfunción eréctil y aumentar el índice de fragmentación del ADN de los espermatozoides.
Según el doctor Víctor Villalobos, experto en reproducción asistida del Instituto de Reproducción Asistida Quirónsalud Dexeus Murcia y Centro médico Quirónsalud Orihuela, “una mujer obesa tiene más dificultad a la hora de concebir y la pérdida de tan solo un 5% del exceso de peso corporal puede ser suficiente para ayudar a mejorar la fertilidad”.
Según estudios realizados en este sentido, una mujer obesa (IMC mayor de 30) que quiere someterse a un procedimiento de reproducción asistida debería reducir su IMC a niveles considerados como saludables.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido que una pérdida del 5-10% del sobrepeso puede ser suficiente para que se recupere la función ovárica y, por tanto, la regularidad del ciclo menstrual.
El tratamiento de hiperestimulación ovárica que se debe realizar para la obtención de ovocitos está directamente relacionado con el peso de la paciente, por lo que en las mujeres con obesidad mórbida la dosis de hormonas que se debe administrar aumenta significativamente y, por tanto, también los posibles efectos adversos, como el síndrome de hiperestimulación ovárica.
Factor de riesgo: los ovarios poliquísticos
Este riesgo es especialmente importante en mujeres obesas con ovarios poliquísticos, en las que, además, las posibilidades de lograr el embarazo por técnicas de reproducción asistida disminuye notoriamente.
A la vista de todo ello, el doctor Villalobos recomienda que ” las mujeres obesas que deseen seguir un programa de reproducción asistida se pongan previamente en manos de una unidad de obesidad para someterse a un plan de adelgazamiento que deberá ser controlado por los especialistas de la unidad, como endocrinos, cirujanos, nutricionistas, etc”.
Las mujeres deben ser conscientes de que el plan implica una reeducación de los hábitos de vida tanto en lo que se refiere a la alimentación como a la práctica regular de ejercicio físico.
Según el doctor Villalobos, “resulta fundamental seguir los hábitos saludables puesto que al quedar embarazadas si vuelven a sus hábitos anteriores de alimentación y sedentarismo se incrementarán de nuevo los riesgos de complicaciones asociados al embarazo”.
Silvia Nanclares (Madrid,1975) es periodista, activista cultural y feminista, entre otras muchas cosas. Trabaja como guionista y locutora en el espacio radiofónico ‘Carne Cruda’. ‘Quién quiere ser madre’ (Alfaguara) es su primera novela, una historia autobiográfica que aborda el deseo de ser madre y la aventura de intentar serlo cuando ya estás en los cuarenta. ‘Apps’ que monitorizan la fertilidad, tratamientos hormonales, técnicas de inseminación artificial, grupos de terapia para sobrellevar la espera, epigenética, seminogramas, histerosalpingografías…, todo un mundo construido alrededor de la maternidad tardía que puede llegar a inspirar pavor.
Te incluyes dentro de una generación de mujeres que fueron aplazando la maternidad para poder vivir otras experiencias y que ahora se han dado cuenta de que la oportunidad está a punto de pasar. ¿Merece la pena el precio pagado por la libertad vivida?
Más que pensar en si merece la pena o no, me ha hecho darme cuenta de lo sujetas que estamos a las inercias culturales y sociales por el hecho de nacer en uno o en otro momento. Nos hacen creer que nuestras decisiones son exclusivamente personales y después llegan experiencias así y te das cuenta más que nunca de que perteneces a una generación con sus hábitos y obligaciones. Prefiero no valorarlo en términos de pérdida o ganancia. Ha sido así y, como “hija de mi tiempo”, así lo estoy viviendo.
¿Cómo describirías el negocio de la fertilidad? ¿Cambió mucho tu percepción sobre el tema después de haberlo conocido de cerca?
La industria está gestionando una realidad que tiene connotaciones sociales y que no debería tener como única salida el sector privado. Como tantos otros procesos vitales como la salud o la muerte, la reproducción está siendo gestionada con más fuerza por la industria privada. Da escalofríos ver cómo es una industria floreciente mientras no hay una sola política pública (ni laboral, ni ayudas) para criar en condiciones en nuestro país. Lo cual hace que la gente se piense muy mucho lo de lanzarse a tener descendencia.
¿Consideraste la posibilidad de adopción? Este sería otro buen tema sobre el que escribir…
Mi pareja y yo lo pensamos, lo tenemos presente, pero las leyes son draconianas, es muy difícil adoptar en España y carísimo hacerlo fuera, por no decir dos procesos larguísimos y de mucho desgaste personal. De momento estamos en la reproducción asistida, que ya tiene lo suyo, pero tal vez abramos pronto esa puerta también.
¿Qué opinas sobre la maternidad subrogada?
Que es un debate artificial en nuestra sociedad donde hay otros debates mucho más acuciantes como el de la eutanasia, la memoria histórica, la dependencia… Empatizo con las personas infértiles, cómo no, pero me da mucho miedo que se esté trabajando, desde el neoliberalismo principalmente, para establecer una ley sobre una realidad, que ya digo, no me parece urgente. Aprovecharía este pretexto para revisar todas las leyes que tiene que ver con la reproducción de la vida: el aborto, la dependencia, adopción y acogida, salud reproductiva. En un marco así de amplio sí que abriría el debate de la maternidad subrogada, pero junto a otros muchos caminos que hay que andar.
El tabú de hablar públicamente y de forma natural sobre temas relacionados con el cuerpo de la mujer: la regla, la menopausia, los anticonceptivos, incluso el deseo de ser madre… ¿Hemos avanzado algo o sigue todo igual que siempre?
Desde la literatura siguen considerándose temas de mujeres y, por lo tanto, menores. ¿Te imaginas que Karl Ove Knausgård tuviera la regla? Ya le hubiera consagrado otra heptalogía al tema.
Explicas este secretismo diciendo que “todo lo que rodea a la salud y el cuerpo de la mujer está devaluado”. Y que esto nos ha llevado al desconocimiento de nuestro propio cuerpo. ¿Qué vías hay para solucionarlo?
Pues desde la literatura, eso mismo, insertarlo en el canon. ¿Por qué tienen que ser temas menores la reproducción (o no) de la vida, la crianza, los cuidados? Sospecho que no es tanto lo que se cuenta como quién lo cuenta. Si lo hace una mujer es autobiografía y escritura femenina, lo que produce desactivación inmediata en la crítica. Si lo hace un autor, genera autoridad y épica. Vuelvo al caso de Knausgård. Conste que no tengo nada contra el noruego; de hecho, me encanta.
Un ejemplo de enfermedad habitual entre las mujeres y de la que se sabe muy poco es la endometriosis. ¿Pudiste aprender algo sobre esta dolencia a lo largo de tu proceso de investigación para escribir la novela?
Es una enfermedad silenciada que padecen 14 millones de personas. ¿Paradoja? No, patriarcado. Dice bastante de lo que hablábamos anteriormente.
En el libro también hablas sobre la muerte de tu padre y de cómo fue tu proceso de duelo. ¿Te sirvió la escritura como terapia para cerrar heridas?
Muchísimo, para airear la herida del duelo (me temo que esta herida nunca se cierra, pero sí se puede dejar más o menos limpita) y para enfrentarme al terror que me generaba la infertilidad. La escritura no tiene por qué ser terapéutica per se, pero en este caso, para mí, lo ha sido.
¿Cambiarías algo de lo que escribiste en el libro? ¿Has tenido algún aprendizaje reciente que te hubiera gustado poder incluir?
Sí, el de la experiencia en mis carnes de la reproducción asistida, por la que he pasado una vez el libro estaba publicado. Ahora estoy en un momento muy distinto. No tiene nada que ver saberlo racionalmente con pasarlo por tu cuerpo. Más que reescribir este libro, escribiría una especie de continuación.
Te quejas de cómo todo el mundo se tomaba la libertad de darte consejos cuando explicabas cuál era tu situación. ¿Qué le dirías ahora a alguien que estuviera pasando por lo mismo que pasaste tú?
Absolutamente nada. Escucharía. Y trataría de que nos riéramos en la medida de lo posible. O llorar. Lo que toque ese día.
Un mínimo de 2.190 euros y un máximo de 7.200 al año. Es lo que el Gobierno aragonés pagará a las familias que estén dispuestas a acoger niños que, por circunstancias de la vida, quedan temporal o permanentemente bajo responsabilidad de la Administración autonómica.
El Ejecutivo autónomo acaba de actualizar las compensaciones económicas para las familias de acogida. Las que se regían hasta ahora fueron fijadas hace más de 20 años, en una orden dictada por el Gobierno regional en noviembre de 1996.
Eso hacía necesario poner al día los importes, más aún en un momento en el que el Gobierno de Aragón quiere aumentar el listado de familias acreditadas para acoger niños, de las que la Administración echa mano cuando necesita dar un hogar temporal o permanente a menores.
El registro oficial de familias de acogida del Gobierno aragonés ronda actualmente la treintena. El objetivo de las autoridades autonómicas es incrementar esa cifra, porque sigue siendo insuficiente. Más de 250 niños están actualmente en situación de desamparo bajo responsabilidad del Gobierno aragonés, y para la inmensa mayoría no hay familias de acogida a las que poder asignárselos. Esto es lo ideal, porque hace que el menor tenga un entorno de hogar que cubra mejor sus necesidades emocionales y afectivas. Acutalmente, de esos más de 250 niños a cargo de la Administración aragonesa, la inmensa mayoría (unos 180) tienen que estar en centros porque no hay hogares de acogida donde poder atenderlos.
Acreditación oficial
Para constar reconocida como familia de acogida a estos efectos, los hogares voluntarios han de superar una serie de estudios e informes previos para confirmar su idoneidad y someterse a una serie de trámites e incluso programas de formación.
Superados todos los trámites, cuando la Administración da el visto bueno definitivo, pasan a estar acreditadas oficialmente como familias de acogida.
Los nuevos importes
Eso significa que esos hogares, mientras cuenten con esa acreditación, deben estar disponibles para hacerse cargo de menores cuando la Administración se lo requiera. Y, solo por esa disponibilidad, a partir de ahora dichas familias percibirán un mínimo de 2.190 euros al año (a razón de un mínimo de 6 euros diarios), que puede llegar hasta los 7.200 euros según una serie de parámetros de valoración oficiales.
Esto son cantidades que percibirán cuando esas familias no tengan menores a su cargo. Cuando acojan niños, las cuantías que les abonará la Administración serán superiores, según cada caso. Así, la cuantía básica por acogimiento pasa a queadr fijada en 11,66 euros por menor y día, que se eleva a 23,32 euros si se trata de una acogida de urgencia.
Además, se establecen complementos añadidos a esas cuantías. Así, cuando el menor acogido tenga algún grado de discapacidad, se añadirán entre 15,39 y 17,37 euros. Otro complemento será el de kilometraje, para cubrir las necesidades de desplazamiento que presente el menor por su situación personal. En este caso se abonarán entre 50 y 200 euros mensuales, según las distancias que la familia de acogida tenga que recorrer cada mes con el menor a su cargo. Asimismo, se establecen también complementos económicos para el hogar de acogida en función de los gastos que conlleven otro tipo de servicios especializados que se le tengan que presetar al menor, caso de apoyo escolar.
Según destaca el Gobierno aragonés, todas estas cuantías en ningún caso están previstas para beneficiar económicamente a la familia de acogida, sino para compensarles en los gastos que le ocasiona hacerse cargo de un menor que haya quedado bajo la responsabilidad de la Administración. «El objetivo es asegurar que las necesidades del menor acogido sean cubiertas en su totalidad y adecuadamente», indican desde el Ejecutivo autónomo.
La acogida de urgencia se prolonga entre tres y seis meses. La temporal llega hasta los dos años. Y también hay casos de acogidas permanentes.
En Aragón
La Faculta de Farmacia celebró la jornada: “Aspectos legales, bioéticos y sociológicos de la medicina reproductiva actual”, enmarcada en la primera edición del Máster en Infertilidad Masculina, que está organizado por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y el Instituto Bernabeu de Medicina Reproductiva. El seminario, coordinado por la profesora de la UCLM Rocío Fernández y por la directora Médica del Instituto Bernabéu de Albacete, Lydia Luque, contó en su apertura con el director del Máster y vicerrector de Investigación y Política Científica, Julián Garde, y el director médico del Instituto Bernabeu, Rafael Bernabeu.
Durante el desarrollo de la sesión, se celebraron dos mesas redondas. La primera, moderada por la profesora de la UCLM Nuria Garrido, en la que se puso de manifiesto las controversias éticas y jurídicas que caracterizan a la evolución de la medicina reproductiva y el estado actual de la legislación española en esta materia. En la misma, participaron: la profesora de la UCLM Carmen González; el director del departamento jurídico del Instituto Bernabeu, Francisco Compañ, y el profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Alicante Pedro Femenía.
La segunda mesa redonda estuvo moderada por la profesora de la UCLM Marina Gascón y contó con la participación de la redactora del periódico La Tribuna de Albacete Teresa Roldán; Javier Ruiz, periodista y vicepresidente de La Asociación de Medios Digitales de la Comunidad Valenciana (AMDCommVal); y la fundadora de la asociación “Creando una Familia”. En el transcurso de la misma se abordó el fácil acceso a una información que no siempre se ajusta a la verdad, la dificultad de los profesionales de la comunicación en ofrecer la información al día con un lenguaje claro y accesible o el trato integral que esperan recibir usuarios y pacientes de los profesionales de la medicina reproductiva actual.
“Las conclusiones de la jornada representan una importante plataforma para el avance en el debate social, ético y jurídico en torno a las técnicas de la medicina reproductiva y tendrán continuidad en ediciones futuras. Asimismo, refuerzan el marco de colaboración en este ámbito entre la UCLM y el Instituto Bernabeu de Medicina Reproductiva,”, indicaron desde la organización.
Desde hace años se esperaba la publicación del Registro Nacional de Actividad 2014-Registro SEF, donde se recogen los datos de 278 centros españoles de reproducción asistida. Los datos, hechos públicos el pasado martes, indican el nacimiento de 33.934 bebés en ese periodo y un descenso en la tasa de partos múltiples.
El coordinador del informe, Fernando Prados, acompañado por el presidente de la SEF y por Agustín Rivero, director general de Farmacia y Cartera de Servicios, ha indicado que este es el primer registro nacional de técnicas de reproducción asistida “que cubre la totalidad de los tratamientos realizados durante ese periodo”.
En el registro se ofrecen datos globales sobre la cantidad y la calidad de los tratamientos, además de otros aspectos como el número de nacimientos, la edad de los pacientes o el porcentaje de partos múltiples, entre otros.
Se han diferenciado dos partes: fecundaciones in vitro (FIV) e inseminaciones artificiales (IA). Así, durante el año 2014 se realizaron un total de 156.865 ciclos de reproducción: 116.688 relacionados con la FIV y 40.177 de IA.
“Las cifras sitúan a España a la cabeza de tratamientos de reproducción asistida en Europa y en tercer lugar en el mundo, solo por detrás de Japón y EE UU. Era necesario poner cifras precisas a la medicina reproductiva en nuestro país, cada vez más en auge por los crecientes problemas de fertilidad de la sociedad”, destacó Prados.
Descenso de partos múltiples
El número de partos registrados, gracias a las técnicas de reproducción recogidas, asciende a 28.669. Se ha registrado el nacimiento de 33.934 bebés –se desconoce el resultado de 4.410 gestaciones–, lo que ha situado la tasa de parto múltiple en un 20,4% en FIV y un 11,5% en IA, unas cifras todavía elevadas aunque inferiores a las de registros anteriores.
El Single Embrio Transfer (SET) o la transferencia de embrión único es un objetivo de la comunidad científica. En los últimos años, las investigaciones en el campo de la fertilidad plantean métodos de selección embrionaria que mejoran la tasa de implantación con la finalidad de dejar atrás la transferencia de dos embriones.
“La finalidad de la reproducción asistida es que de un tratamiento nazca un único bebé. Los investigadores estamos trabajando para que el tratamiento sea lo más parecido posible a un ciclo de reproducción natural”, explicó Agustín Ballesteros, presidente de la SEF.
En el año 2014 fueron transferidos 85.626 embriones en 47.425 transferencias de embriones fecundados con óvulos propios y de donante, lo que quiere decir que la media fue de 1,8 embriones por transferencia.
“Aunque este año contamos con las cifras más bajas de partos múltiples en España, todavía nos queda camino. Sobre todo a la hora de concienciar de los peligros de un embarazo múltiple, pues son las parejas las que, en la mayoría de ocasiones, eligen la doble transferencia de embriones”, matizó Ballesteros.
Edades de las pacientes
El 47% de los ciclos de FIV con ovocitos propios se ha realizado a pacientes de entre 35 y 39 años, siendo este el grupo mayoritario. Sin embargo, el 68% de las FIV con donación de óvulos se han hecho en pacientes mayores de 40 años.
“Estos datos son la muestra del impacto que tiene la edad sobre la fertilidad femenina, que aunque es algo que los médicos conocemos desde hace mucho tiempo, la sociedad no acaba de ser plenamente consciente”, subrayó el presidente de la SEF.
Por su parte, en IA el 93,5% son ciclos de mujeres menores de 40 años. Para los expertos, su escasa eficiencia hace aconsejable no realizar estos tratamientos a pacientes sin buena reserva ovárica.
Por último, el registro también ha arrojado datos sobre los pacientes extranjeros que acuden a los centros españoles para conseguir su objetivo reproductivo. En 2014 se realizaron un total de 12.240 ciclos de FIV e inseminación de donante a mujeres residentes en otros países.
