Izan, un niño de 11 años diagnosticado de Adrenoleucodistrofia a los 8 años, ha podido ser curado gracias al trasplante de células madre de cordón y médula ósea de una de las gemelas HLA histocompatibles que fueron concebidas para poder curar a su hermano.
El de Izan es el segundo caso de éxito en España de una selección genética para lograr el nacimiento de un bebé compatible y sano, con el fin de sanar a un hermano con un patología grave y sin cura. “Esto es posible desde la aprobación en 2006 de la Ley de Reproducción Humana Asistida. Desde 2007, en IVI hemos tratado a 14 parejas con hijos en una situación parecida a la Izan, y aunque hemos conseguido gestación en 3 ocasiones, este es nuestro primer caso de éxito y el segundo de una clínica española”, explica Agustín Ballesteros, director de la clínica IVI en Barcelona.
Alicia y Mario, de 39 y 42 años respectivamente, padres de dos hijos entonces –Mario de 11 e Izan de 9- llegaron a IVI Barcelona en octubre de 2009 con la idea de realizarse un tratamiento de Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP) que pudiese darles la oportunidad de gestar un hijo sano y compatible que pudiese curar a Izan.
“Se analizaron cinco embriones y los resultados fueron dos embriones XY (varones) con herencia de la enfermedad que además no eran compatibles y 3 embriones XX (femeninos), siendo uno de ellos portador de la mutación y los otros dos normales en ambas copias del gen ABCD1. Uno de estos últimos era además HLA compatible y fue el que se transfirió y dio lugar a gestación”, explica la Dra. Castillón, ginecóloga de la pareja en IVI Barcelona. “Con el tiempo, se dio el afortunado hecho de que este único embrión se gemelara, duplicando las opciones de éxito”, prosigue la Dra. Castillón.
Nueve meses después nacieron Noa y Leire, con el cordón y la médula de la primera se llevó a cabo el tratamiento y el material biológico de la segunda quedó preservado.
A finales de octubre de 2011 se realizó en el Hospital Sant Pau de Barcelona el trasplante de células de cordón y de médula ósea de la hermana de mayor peso. “La evolución de este trasplante es favorable hasta la actualidad, Izan se ha estabilizado y se ha disminuido su afectación neurológica. Actualmente sigue los controles rutinarios en nuestro centro”, explica la Dra. Isabel Badell, directora de la Unidad de Hematología, Oncología y Trasplante Hematopoyético del Servicio de Pediatría del Hospital Sant Pau.
Un largo proceso hasta la curación
La Adrenoleucodistrofia es una patología hereditaria que impide un metabolismo correcto de ácidos grasos de cadena muy larga, lo que supone que éstos se acumulen en el sistema nervioso y otras partes del organismo (glándulas suprarrenales, testículos), provocando cambios en el tono muscular, estrabismo, disminución en la comprensión de la comunicación verbal, hipoacusia, hiperactividad o deterioro en la visión, entre otras complicaciones. La variedad Infantil es la forma de presentación más frecuente. Esta enfermedad, que afecta a todas las razas y cuya prevalencia es de 1 de cada 20.000-50.000 habitantes, se hizo popularmente conocida gracias a la película El Aceite de la vida (Lorenzo´s oil)
Su curación pasa por que el paciente se someta a un trasplante de médula ósea, de sangre periférica o de sangre de cordón umbilical de un donante.
En un primer momento, la localización de un donante compatible con Izan se buscó, sin éxito, entre los familiares más cercanos, como suele hacerse en este tipo de casos. Sin embargo, sólo el 30% de los pacientes encuentra el perfil adecuado en este ámbito.
Posteriormente, se recurrió al Registro Español de Donantes de Médula Ósea, que coordina la Organización Nacional de Trasplantes que a su vez forma parte de un registro que aglutina muestras de todo el mundo. Este registro cuenta con aproximadamente 13 millones de donantes de médula ósea o sangre periférica y cerca de 400.000 unidades de cordón en bancos público almacenados a disposición de cualquier paciente que precise un trasplante. Pero alrededor de un 40% de los pacientes que buscan una donación proveniente de una persona no emparentada familiarmente, no encuentra un donante compatible.
La última posibilidad que quedaba era que una de las nuevas donaciones que se produjesen en ese momento fuese compatible, lo cual es altamente improbable y de hecho no se produjo.
DGP en IVI, el principio del fin de la enfermedad para Izan
“Como alternativa a la espera de un donante adecuado, teniendo la madre capacidad reproductiva, se planteó el nacimiento de un hermano compatible que pudiese curarle”, comenta el Dr. Ballesteros de IVI, “otro largo proceso para la familia que en este caso ha tenido un final feliz”.
La selección genética con finalidad terapéutica en España requiere un protocolo burocrático que comienza con el envío del historial médico del paciente a los servicios de salud de la Comunidad Autónoma en la que se va a realizar el DGP, un estudio genético de la enfermedad a tratar y otro ginecológico sobre la capacidad reproductiva de madre. La petición se traslada entonces a la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida (CNRHA).
El 24 de marzo de 2010 la CNRHA dictó una resolución favorable para la realización del tratamiento en IVI.
Lograda la autorización, el primer paso es llevar a cabo un tratamiento de Fecundación in Vitro (FIV) con Microinyección Espermática (ICSI), para disponer de los embriones en el laboratorio.
Posteriormente se lleva a cabo el DGP que permite seleccionar aquellos embriones que estén libres de la enfermedad (Adrenoleucodistrofia, en este caso). Y es que mediante el estudio genético de una célula del embrión es posible diagnosticar alteraciones genéticas y cromosómicas en los embriones, es decir, conocer qué embriones son portadores de la enfermedad, lo que permite transferir al útero materno únicamente los embriones sanos.
También es preciso que los análisis genéticos indiquen que los embriones sean HLA compatibles con el hermano enfermo. Los antígenos leucocitarios humanos (HLA, por sus siglas en inglés) son proteínas que contribuyen al buen funcionamiento al sistema inmunitario del cuerpo. “La obtención de embriones HLA compatibles, por lo general es bastante baja. Se necesitan unos 10 embriones para conseguir 2 compatibles y libres de la enfermedad. Además, la mujer debe de estar por debajo de los 40 años para que el tratamiento pueda tener unas expectativas favorables”, aclara Julio Martín, director de diagnóstico molecular de IVIOMICS, división genética del Grupo IVI.
Tras todos estos pasos se consiguió un embrión con todas las condiciones necesarias, pero todavía quedaba una parte importante: lograr que el embrión implantase en el útero materno y que naciese un bebé. En este caso el embrión se gemeló y en marzo de 2011 nacieron Noa y Leire para curar a Izan.
Sobre IVI
El Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) nació en 1990 como la primera institución médica en España especializada íntegramente en reproducción humana. Actualmente cuenta con 20 clínicas en ocho países del mundo, y está considerada como la institución europea líder en medicina reproductiva y como centro de referencia en el diagnóstico de enfermedades genéticas y cromosómicas.
Sobre IVIOMICS
IVIOMICS es la división biotecnológica de IVI y tiene el objetivo de investigar y desarrollar productos biotecnológicos para avanzar en el tratamiento de la esterilidad y en el diagnóstico de enfermedades en la fase más temprana de la vida.
La capacidad de la mujer para quedarse embarazada de manera natural es, según explican los expertos en reproducción asistida de la Clínica Eugin, la misma desde hace siglos. Sin embargo, ha cambiado la edad en la que las mujeres se deciden a experimentar la maternidad debido a múltiples razones, como la apuesta por el desarrollo de su actividad profesional durante años. En definitiva, son muchas las féminas con edades cercanas a los 40 años que se sienten preparadas para tener su primer hijo a esta edad, mientras que deben enfrentarse a la pérdida de capacidad reproductiva de sus óvulos.
Gracias a los avances médicos, las mujeres que se encuentran en esta situación gozan de más posibilidades para tener hijos. En concreto, la doctora Valérie Vernaeve, directora médica de Clínica Eugin, apunta hacia la donación de óvulos como una solución eficaz en los casos más complicados. “Estas mujeres tienen un 61 por ciento de probabilidades de quedarse embarazadas gracias a la donación de un óvulo por parte de otra mujer”, asegura esta especialista. Para evitar llegar a esta situación, existe otra alternativa de gran valor para las mujeres más jóvenes que todavía no desean ser madres y piensan en el futuro: la vitrificación de óvulos. Gracias a este tratamiento, la mujer puede congelar sus óvulos cuando éstos todavía poseen una buena capacidad reproductiva y recurrir a ellos años más tarde si tiene problemas para concebir un hijo debido al paso del tiempo. “Con esta técnica de congelación ultra-rápida hemos conseguido que las células no sufran durante este proceso y eso se traduce en unas excelentes tasas de descongelación”, señala la doctora Vernaeve, quien explica que la vitrificación es una de las técnicas que mejor ejemplifican el avance y perfeccionamiento de la reproducción asistida durante los últimos años. La Clínica Eugin ofrece toda la información sobre este tratamiento en su web www.timefreeze.es.
La importancia del factor emocional
Las dificultades a la hora de lograr el embarazo pueden incidir de forma notable en el factor psicoemocional. Si bien es cierto que el perfil emocional de cada paciente es diferente porque depende de su personalidad, sus circunstancias personales y los motivos que le han llevado a visitar un centro de reproducción asistida, según explica María Dolores Cirera, psicóloga de la Clínica Eugin, existe un denominador común para todos ellos: “enfrentarse a dificultades a la hora de tener hijos conlleva cierta tensión emocional y, en algunos casos, elevados niveles de estrés y ansiedad”.
Todas estas consecuencias emocionales se pueden atenuar si existe una buena comunicación médico-paciente. “Nuestros pacientes se encuentran en un momento de su vida muy importante y desde nuestro departamento intentamos escucharles, comprenderles y sobre todo ayudarles”, asegura la psicóloga. Con el objetivo de facilitar esta comprensión y trato personalizado independientemente de la procedencia de las pacientes, las más de 200 personas que conforman el equipo humano de la Clínica Eugin hablan castellano, francés, inglés, alemán, italiano, catalán, japonés y chino y toda la información necesaria para los tratamientos está disponible en todos estos idiomas.
La web www.eugin.es se ha convertido en un referente
Precisamente para acompañar durante todo el proceso a la paciente y reducir el impacto emocional del tratamiento, la Clínica Eugin ha dado un nuevo giro a su web, ofreciendo toda la información necesaria a la hora de afrontar una situación de este tipo. Este site tiene la particularidad única: ofrece un prediagnóstico online basado en miles de casos reales, que informa a cualquier mujer acerca de su situación y el tratamiento que más adecuado para ella. Otra característica propia de esta web es que cada paciente tiene acceso a su propia área privada, totalmente confidencial y sin compromiso, desde donde puede consultar todos los detalles de su tratamiento, pedir cita, consultar directamente con su equipo, saber en todo momento en qué fase de su tratamiento se encuentra u organizar su estancia en Barcelona, entre otras cuestiones. Este hecho representa un gran avance en la metodología aplicada hasta la fecha y pone de manifiesto cómo las tecnologías 2.0 permiten agilizar todas las fases de un tratamiento de reproducción asistida.
Se trata de una innovadora ventana que abre nuevas esperanzas a mujeres de España y otros países, con deseos por conseguir ser madres. La decidida apuesta por las nuevas tecnologías facilita el acceso a las pacientes que residen fuera de nuestras fronteras y ha consolidado a este centro como uno de los referentes europeos en Reproducción Asistida Sobre la Clínica Eugin.
Desde su creación en 1999, la Clínica Eugin, ubicada en Barcelona, ha ayudado a construir más de 10.000 familias. En este tiempo, se ha convertido en el primer centro de reproducción asistida de Cataluña en cuanto a número de tratamientos realizados y en uno de los primeros centros de Reproducción Asistida de Europa. La clínica ofrece una solución práctica y segura en el camino hacia la maternidad, con la ventaja exclusiva de realizar un diagnóstico online que elimina las listas de espera y hace más cómodo todo el proceso. Esta inmediatez ha permitido que algunas de las pacientes se hayan quedado embarazadas en menos de un mes. Además, el centro cuenta con el Certificado de Calidad Total de la certificadora alemana TÜV, convirtiéndose así en el primer centro europeo de Reproducción Asistida que cuenta con esta distinción.
Los polémicos embriones de ‘tres padres’ están un paso más cerca de su uso clínico en el Reino Unido. El Comité Nuffield de Bioética ha emitido un informe en el que declara que estos embriones que contienen material genético de dos mujeres y un hombre deberían considerarse como una opción para prevenir enfermedades ligadas al ADN mitocondrial.
“Si los estudios demuestran que estas técnicas son suficientemente seguras y efectivas, creemos que deberían ser éticas para las familias que deseen usarlas [porque] pueden ofrecer beneficios significativos sociales y para la salud de los individuos y las familias”, ha declarado Geoff Watts, jefe del grupo de trabajo del Comité encargado de analizar la cuestión.
Los llamados embriones de ‘tres padres’ fueron creados hace unos años por investigadores de la Universidad de Newcastle (Reino Unido). El objetivo es prevenir un tipo de enfermedades genéticas que se heredan a partir del ADN de las mitocondrias, que son los orgánulos que proporcionan energía a la célula.
Técnicas de dudosa eficacia
Existen varias técnicas para evitar esta fatal herencia. La transferencia nuclear -la misma que se utiliza en la clonación- es la más polémica de todas. La idea es sencilla: se extrae el núcleo de un óvulo (el de la madre) y se implanta en otro óvulo cuyo núcleo se ha eliminado (de la donante). Después el óvulo se fecunda con el espermatozoide del padre.
Pero este método, que es el que más reticencias despierta, “técnicamente no funciona”, apunta Carlos Simón, director científico del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). “No se ha desarrollado ningún cigoto hasta la fase de blastocisto”.
Otra opción es la transmisión del ADN mitocondrial: sustituir el de la madre (enfermo) por el de la donante (sano). Pero sus posibilidades de éxito tampoco convencen a Simón. “Es muy difícil realizar esta técnica porque no sabes cuánto ADN sacas de la mitocondria y cuánto dejas, de forma que la enfermedad podría manifestarse a pesar de todo”. La eficiencia del proceso tampoco es demasiado buena ya que “sólo un 8% de los embriones es viable”.
Existen otras técnicas, como la transferencia del ‘spindle’ (estructura citoplasmática que permite la correcta división de los cromosomas) pero, según el experto español, “el gran dilema es que vayan a ser seguras y eficaces. A la luz de lo que hemos visto hasta ahora, lo dudo bastante”.
Debate nominativo
En definitiva, se habla de tres padres porque el cigoto contiene material genético de tres personas (madre, padre y donante). Pero el Comité ha subrayado que esta definición es inapropiada y debería dejar de utilizarse.
“Mientras que estos niños tendrían una conexión genética con tres personas, sólo el 0,1% de su ADN procedería de la donante y el 99,9% del ADN de sus padres”, ha explicado Frances Flinter, miembro del Comité. “Hasta donde sabemos, los genes mitocondriales por sí solos no crean ningún vínculo genético identificable entre el niño y la donante […] Por esas y otras razones, creemos que es tanto legal como biológicamente desacertado referirse a la donante de mitocondrias como ‘segunda madre’ o ‘tercer progenitor’ del niño”.
Preocupación por la manipulación genética
Estos métodos han despertado las reticencias de algunos sectores, sobre todo porque las ‘modificaciones’ introducidas en un embrión se transmitirían a su descendencia, lo que se llama una terapia de la línea germinal. Las voces críticas han señalado que estas técnicas podrían ser el inicio de una “pendiente resbaladiza” que conduzca a la aprobación de otros métodos más controvertidos como la clonación humana.
“Sin embargo, estamos hablando de su uso en la situación claramente definida de las enfermedades mitocondriales que no se pueden curar de otro modo y bajo una regulación estricta”, ha declarado Watts. “Otras terapias de la línea germinal […] implicarían más consideraciones éticas y deberán ser evaluadas por separado”, concluye el jefe del grupo de trabajo.
A la vista de este informe, y de los últimos estudios, la Autoridad de Fertilización Humana y Embriología (HFEA) británica ha anunciado el lanzamiento de una consulta popular acerca de estas técnicas, cuyo uso sólo está permitido en la investigación.
“Queremos entender todo el abanico de opiniones en torno a las nuevas técnicas para prevenir las enfermedades mitocondriales y entraremos en contacto con los ciudadanos de distintas formas, que culminarán con una consulta pública en septiembre”, señala la HFEA en un comunicado. Los resultados se comunicarán el próximo año.
El Centro de Medicina Embrionaria (CME) ha logrado el nacimiento del primer bebé en Europa libre del síndrome CACH, una enfermedad neurológica hereditaria progresiva rara, que pertenece al grupo de las leucodistrofias, según ha informado el centro.
Los investigadores han utilizado el diagnóstico genético preimplatacional (DGP) para seleccionar un embrión libre de la enfermedad de la que son portadores los padres de Aina, que nació sana y ahora tiene 17 meses, después de que una hermana mayor suya muriera por el citado síndrome a los 2 años de edad.
La pareja se sometió a una fecundación ‘in vitro’ con diagnóstico genético preimplatacional en el centro de esterilidad y medicina de la reproducción Esimer con el fin de tener un segundo hijo, pero esta vez libre de la enfermedad.
Los embriones obtenidos en el laboratorio se estudiaron genéticamente y se implantaron en la madre sólo aquellos que no estaban afectados por la enfermedad, lo que se consiguió después de tres ciclos de tratamiento.
La directora del CME, Esther Velilla, ha significado que es “el primer caso de DGP reportado en Europa para esta enfermedad, y el primero en el mundo para este gen (EIF2B4), que ambos progenitores presentaban mutado”.
Una nueva terapia para mujeres con cáncer de mama que quieren preservar su maternidad permite la extracción de óvulos en un plazo de tiempo menor al habitual y reduce los efectos secundarios del tratamiento de fertilidad, según informó hoy el equipo científico español autor de la investigación.
Para poder congelar suficientes óvulos antes de comenzar el tratamiento contra el cáncer es necesario realizar una estimulación ovárica en las pacientes que, hasta ahora, implicaba unos niveles elevados de estrógenos, las hormonas que regulan la ovulación y que a la vez pueden impulsar el crecimiento de tumores.
“Hemos descubierto que combinando tres fármacos conseguimos disminuir drásticamente los niveles de estrógenos, haciendo más seguras las estimulaciones, y al mismo tiempo conseguimos recoger los óvulos en un período mucho más corto”, indicó en un comunicado el doctor Miguel Ángel Checa.
Este científico, jefe de la Unidad de Reproducción Humana del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital del Mar de Barcelona, es el coordinador del estudio, publicado en la revista “Reproductive Biomedicine”.
Las mujeres que se someten a quimioterapia sufren a veces una menopausia precoz y, una vez superada la enfermedad, no pueden ser madres.
Los tratamientos que se utilizan ahora de estimulación ovárica permiten que, una vez la mujer haya superado su cáncer, se le puedan implantar los óvulos que le fueron extraídos, pero para recoger suficientes muestras el tratamiento se puede alargar durante meses.
“Conseguir recoger y congelar en un solo mes los mismos óvulos que una mujer acumularía normalmente en once meses es un gran avance, ya que los protocolos anteriores comportaban retrasar el inicio de la quimioterapia, con el consecuente riesgo para la enferma”, señaló Checa.
Lo primero que se recomienda es un cambio del estilo de vida en el caso de mujeres afectadas por SOP con problemas de sobrepeso: la dieta y el ejercicio pueden ayudar, junto con otras intervenciones conductuales, a que nuestro cuerpo consiga fomentar la fertilidad simplemente creando unos hábitos sanos. Por otra parte, la primera terapia médica para la inducción a la ovulación para mejorar la fertilidad es el citrato de clomifeno, mientras que las gonadotrofinas, laparoscopias y posibles dosis de metformina son tratamientos de segunda línea que se deberían aplicar en mujeres que presenten dificultades con el citrato de clomifeno. Además, existen los inhibidores de aromatasa, pero no existe la suficiente evidencia para recomendar inhibidores de aromatasa en vez de los de citrato de clomifeno en general o específicamente en casos concretos. FIV e ICSI son tratamientos de tercera línea, esto es, que se recomiendan una vez probada la ineficacia de los tratamientos de primera y segunda línea, o en presencia de otros factores de infertilidad.
SOP es la enfermedad endocrina más común en mujeres en edad fértil y afecta a entre un 4% y un 12% de la población general, siendo además la causa más común de infertilidad. Podría darse un diagnóstico de SOP cuando se presenta oligo-ovulación o anovulación, hiperandrogenismo clínico o bioquímico y ovarios poliquísticos.
Este artículo pretende arrojar un poco de luz en la actualidad del tratamiento de la infertilidad cuando se presenta Síndrome de ovarios poliquísticos y está basado en Evidence based guideline for the assessment and diagnosis of PCOS, una guía publicada recientemente por la PCOS Australian Alliance para valorar y diagnosticar SOP.
Mejora del estilo de vida
Las intervenciones en el estilo de vida, incluyendo dietas, ejercicio o una combinación de estas, son consideradas como tratamiento de primera línea para combatirlo en casos de mujeres con problemas de sobrepeso y que puedan mejorar su ovulación y fecundidad, según los resultados del trabajo de investigación del equipo australiano. En estas mujeres, la evidencia existente no permite sostener aún que empezar un tratamiento con medicamentos para la ovulación inducida como el citrato de clomifeno o la metformina en vez de un tratamiento del estilo de vida sin medicamentos vaya a ser más efectivo que empezar a tratar el estilo de vida en combinación con estos medicamentos.
Tratamientos farmacéuticos de inducción a la ovulación
Citrato de clomifeno
El citrato de clomifeno, un modulador selectivo de los receptores estrogénicos, ha sido utilizado como agente médico de primera línea para la ovulación inducida desde 1967. Se administra durante 5 días entre los días 2 y 5 de cualquier ciclo menstrual, empezando con bajas dosis e incrementándola en los casos de anovulación.
Los estudios con citrato de clomifeno han mostrado un ratio de ovulación de entre el 60% y el 85% y un ratio de embarazo de entre el 30% y el 50% tras seis ciclos ovulatorios, con un riesgo creciente de embarazo múltiple (entre el 5% y el 7%), según datos del australiano Centre for Clinical Effectiveness, de Southern Health Melbourne.
Metformina
La metformina es un fármaco sensibilizador a la insulina que fue introducido en tratamientos en 1994. Existen estudios que demuestran que este fármaco mejora el ratio de ovulación y el de embarazo clínico, pero no el de nacimientos vivos por mujer.
La adición de metformina al citrato de clomifeno es beneficiosa para mejorar los ratios de ovulación, embarazo y nacimientos vivos en los casos de mujeres que presenten resistencia al citrato de clomifeno por sí solo.
Gonadotrofinas
La ovulación inducida con gonadotrofinas empezó en los años 60 y hubo bastante apoyo divulgativo sobre su uso en casos de mujeres con SOP y que presentaran dificultades con el citrato de clomifeno. Comparando con la laparoscopia, no existe diferencia en los ratios de nacimientos vivos, embarazo en curso, ovulación o aborto, pero sí que se observa un mayor ratio de embarazo múltiple.
Inhibidores de aromatasa
Los inhibidores de aromatasa, incluyendo letrozol y anastrozol, fueron propuestos inicialmente como fármacos inductores a la ovulación en mujeres que presentaban anovulación en 2001. Existe una constante preocupación por el potencial efecto cancerígeno del letrozol en tratamientos contra la infertilidad, pero ya hay estudios que no encontraron un incremento del riesgo de anomalías fetales.
Los estudios con estos inhibidores no presentan datos que revelen un mayor éxito, por lo que no hay una evidencia demostrable que haga recomendar esta opción sobre el citrato de clomifeno en mujeres anovulatorias que presenten infertilidad.
Tratamientos quirúrgicos
Laparoscpia
La cirugía ovárica laparoscópica, descrita por primera vez por Gjonnaess en mujeres que con SOP en 1984, es una terapia de segunda línea para mujeres que presenten resistencia al citrato de clomifeno, lo que es igual de efectivo a entre tres y seis ciclos de ovulación inducida mediante gonadotrofinas en términos de resultados pero con un menor riesgo de embarazo múltiple y menos costes directos.
Cirugía bariátrica
El estudio australiano al que hace referencia este artículo no encontró evidencias demostrables sobre estos procedimientos (que buscan la disminución de peso corporal) en SOP. No obstante, en ausencia de evidencias, se reportó una recomendación clínica consensuada que consiste en que la cirugía bariátrica podría ser considerada terapia de segunda línea para mejorar la fertilidad en mujeres adultas con SOP y que presenten anovulación, mujeres con índice de masa corporal (IMC) mayor a 35 kg/m2 y que continúen presentando infertilidad a pesar de haber sido sometidas a programas intensivamente dirigidos a controlar el estilo de vida, incluyendo aquí la reducción de la ingesta calórica, el ejercicio y las intervenciones conductuales y/o farmacológicas por un mínimo de 6 meses.
FIV/ICSI
Los tratamientos de Fecundación in vitro e ICSI no están indicados para las mujeres con SOP que presenten anovulación de por sí, sino que están recomendados bien como un tratamiento de tercera línea (tras haber fallado las de primera y segunda línea, como pueden ser el citrato de clomifeno, las gonadotrofinas o la laparoscopia) o en la presencia de otros factores de infertilidad como puede ser el daño tubárico, endometriosis severa o un factor de infertilidad masculina. Las mujeres con SOP que se someten a tratamientos de FIV tienen los mismos ratios de embarazo, aborto y nacimientos vivos que aquellas pacientes sometidas a FIV sin presentar SOP, según demuestran en el estudio 9 análisis de observación en los que se tomó como muestra en total a 458 mujeres con SOP.
Fuente:
ORGYN: The treatment of infertility in polycystic ovary syndrome: a brief update
