Con el objetivo de sensibilizar tanto a instituciones públicas como a la población general acerca de la importancia y el impacto que la Infertilidad tiene en nuestro país, la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) ha elaborado, el “Libro Blanco Sociosanitario sobre la Infertilidad en España”. Un documento que analiza la situación actual de esta enfermedad, muestra la realidad de su abordaje y recoge los principales retos y perspectivas de futuro de la atención a las parejas infértiles en España.
“Las alteraciones de la capacidad reproductiva constituyen, sin lugar a dudas, un problema médico, cuya asistencia y tratamiento, no se trata de un lujo o capricho fruto de la presión social, sino de una necesidad para poder dar respuesta a un trastorno o enfermedad frecuente en nuestro país”, destacó el Dr. Federico Pérez Milán, presidente de la SEF. “Exceptuando la Infertilidad relacionada con la edad de la mujer, cuando una pareja no consigue tener un hijo es porque existe una patología o disfunción en el sistema reproductivo de uno o ambos miembros de la pareja.”, señaló el Dr. Roberto Matorras, Jefe de la Unidad de Reproducción Humana del Hospital de Cruces y editor del libro blanco. “No hay que olvidar que las parejas estériles no están en situación de elegir: quieren tener un hijo, no pueden tenerlo y se enfrentan a un problema que incluso es capaz de generar por sí mismo trastornos psicoemocionales con un claro impacto sobre la salud”, afirma.
Los avances experimentados en los tratamientos de Reproducción Asistida suponen una de las más importantes aportaciones de la ciencia médica a la calidad de vida de la población. “Gracias a estos avances hoy en día 3 de cada 100 niños en España nacen mediante técnicas de Reproducción Asistida y se ha podido obtener una información más veraz sobre las verdaderas causas de infertilidad: un 30% de los casos se debe a una causa femenina, otro 30% a una causa masculina, un 25% a una causa mixta y en el 15% restante el origen es desconocido”, comentó el Dr. Matorras.
España es uno de los países desarrollados con un mayor número de centros dedicados a la Reproducción Asistida. “Si bien los recursos asistenciales hoy en día en España son de un alto nivel y ofrecen una buena calidad asistencial, es preciso abordar con urgencia el déficit de recursos públicos. Esta brecha entre lo público y lo privado, unido a la crisis económica, puede estar limitando el acceso a los tratamientos a una gran parte de la población, para quienes el coste de las nuevas técnicas puede llegar a ser inaccesible, pudiendo generar desigualdad. Y la capacidad de tener hijos no debe depender de los ingresos personales”, añadió el presidente de la sociedad médica que agrupa a la mayor parte de los profesionales españoles dedicados a la reproducción humana.
La velocidad a la que evolucionan las técnicas de reproducción humana es rápida y será aún mayor en los próximos años y se prevé que los problemas de infertilidad aumenten y, en consecuencia, también la demanda de tratamientos. “En este marco es preciso fomentar la investigación básica, clínica y epidemiológica incentivando la participación de nuestros profesionales en ensayos, así como incrementando el número de publicaciones científicas”, señalan los expertos de la SEF. Además, “hay un cierto déficit en cuanto a la formación en fertilidad y reproducción humana asistida entre los profesionales, por lo que es preciso incrementar los contenidos específicos de esta disciplina en la formación reglada y en la formación MIR, además de aumentar la participación de los especialistas en formación continuada o de posgrado”, añadieron.
España tiene unas tasas de natalidad muy bajas: 1,38 hijos por mujer en edad fértil (según el último dato de 2010), por debajo del índice de reemplazo generacional (2,2 hijos). “Esto puede conllevar nuevos problemas socioeconómicos de apoyo a poblaciones más envejecidas y el mantenimiento del crecimiento económico. Y las técnicas de Reproducción Asistida pueden ayudar a paliar este problema”, recordaron.
En definitiva, el “Libro Blanco Sociosanitario sobre la Infertilidad en España” muestra una instantánea de un escenario complejo en el que intervienen factores científicos, sociales, institucionales y administrativos. La calidad de los profesionales y de los centros en nuestro país, así como las posibilidades técnicas que se ofrecen hoy en día, estarían infrautilizados si no se dispusiera de los recursos necesarios para mejorar lo que ya existe y para extender la asistencia a una población que cada vez los demandará más.
La reproducción asistida en la comunidad aragonesa, y en general en todo el país, está cambiando con el paso de los años. Desde el perfil del donante, al del receptor, pasando por la regulación estatal, hasta el volumen de intervenciones y donaciones.
Uno de los principales cambios radica en el perfil de los beneficiarios. En la donación de esperma, Antonio Urries, director de la Unidad de Reproducción Asistida de la Clínica Quirón de Zaragoza, asegura que los receptores “más habituales ahora son mujeres sin pareja o lesbianas”, que buscan en la inseminación artificial la mejor vía para ser madres.
Los avances médicos han conseguido que los casos de azoospermia (ausencia total de espermatozoides en un varón) sean “muy escasos”, por lo que las parejas formadas por un hombre y una mujer rara vez deben recurrir a un banco de semen.
El año pasado, solo en la Quirón de Zaragoza (existen otros centros, como la clínica Aísa o el centro IVI), se realizaron más de cien ciclos de inseminación artificial proveniente de sus reservas de esperma. Unas reservas que ya superan la demanda. “Es cierto, tenemos más donantes de los necesarios”, reconoce el doctor Urries, quien señala que “tanto la recogida como su almacenaje es muy sencillo.
Compensación regulada por ley
Además, la donación de esperma conlleva una compensación económica, marcada por la ley de 2006 que regula este tema, de unos 50 euros. Una realidad que no pasa desapercibida para muchos aragoneses, sobre todo jóvenes con necesidades económicas, que ven en esta vía una pequeña fuente de ingresos.
En todo caso, todos los donantes deben superar varias pruebas y requisitos para conseguirlo, relativos a su edad y su salud, entre otros.
Caso distinto es de la donación de óvulos. En este caso la compensación llega hasta los 900 euros, pero el proceso es mucho más largo y exigente. Por eso, “muchas mujeres vienen a preguntarnos, quizá llamadas por el dinero, pero cuando ven todo lo que tienen que hacer, se echan para atrás”, reconoce Urries.
De hecho, los profesionales del sector aseguran que el pago de este dinero está marcado por los inconvenientes en el día a día que va a sufrir el paciente, como ausentarse del trabajo, desplazamientos… Y es que el altruismo es el verdadero motor de las donaciones.
Sin embargo, no son pocas las voces que ven en España una pequeña ‘fábrica’ de donantes impulsada por una legislación más permisiva que en otros países. Algunos ponentes de la última reunión de la Asociación Española de Bancos de Tejidos señalaban que el 50% de las donaciones de óvulos de la Unión Europea se producen en nuestro país.
Madres a los 40
Una de las principales causas que justifican la creación de bancos de óvulos viene marcada por la propia sociedad. En el año 2006, el 18% de los nacimientos en Aragón provenían de una madre mayor de 35 años. En 2010, ese porcentaje se había disparado hasta el 30%.
“A partir de los 40 años de edad comienzan a aparecer los problemas para tener un hijo”, señala Urries. En consecuencia, aumenta la demanda de óvulos donados. Los primeros bancos comienzan a crearse ahora ya que, hasta la nueva ley de 2006, no se podían congelar.
El año pasado, el 20% de las fecundaciones ‘in vitro’ de Aragón contaron con óvulos del banco de donaciones.
La vitrificación de óvulos es una técnica que permite congelar con éxito los óvulos antes de cumplir los 35 años manteniendo así la “edad genética” de los mismos pese al paso del tiempo y hasta que la propia mujer decida ser madre.
Este tratamiento demuestra ser la mejor elección en aquellas mujeres que desean postergar su maternidad por diferentes causas sociales, emocionales y/o profesionales.
El Instituto Murciano de Fertilidad, IMFER, fue el primer centro autorizado enla Región de Murcia para llevar a cabo esta técnica.
Por otra parte, el Jefe de Laboratorio FIV de IMFER, el Dr. Miguel Ángel Fernández, nos aclara que “la vitrificación permite preservar la fertilidad en mujeres jóvenes que reciben el diagnóstico de una patología mamaria maligna durante la etapa reproductiva. En estos casos, la fertilidad se ve comprometida por la quimioterapia, implicando así, las posibilidades de ser madre”.
La vitrificación permite la preservación en frío (-196 grados centígrados) de los óvulos y una vez que la paciente haya terminado y superado su tratamiento médico oncológico puede desvitrificarlos para ser inseminados con el esperma masculino y realizar una Fecundación in Vitro. Una adelanto mas de la ciencia que permite retrasar el reloj biológico.
Cuándo es conveniente vitrificar los óvulos:
– Aquellas mujeres que desean retardar la maternidad por diferentes motivos (emocionales, profesionales, económicos, entre otros) contando con la posibilidad de que la vitrificación les permitirá, cuando lo deseen, ser madres mas allá de lo que pueda indicar su reloj biológico.
– Mujeres de baja respuesta ovárica
– Pacientes oncológicas antes de someterse a quimioterapia o radioterapia
Sue Tollefsen, que tuvo a su bebé a sus 57 años, es la madre primeriza más mayor del Reino Unido. Sin embargo, cuatro años después dice que se arrepiente de haber esperado tanto tiempo.
A finales del año pasado, Sue contrajo una infección sanguínea que la ha tenido durante meses postrada e incapaz de cuidar de su hija. Según ha explicado al Daily Mail, cree que hizo mal esperando tanto para dar a luz. “los 50 años deberían ser la edad límite para convertirse en padres”, ha subrayado.
La británica tiene ahora 61 y es profesora retirada. Durante su enfermedad, pensaba que iba a morirse y por primera vez se dio cuenta de que quizás no vería crecer a la pequeña Freya. “Hasta que no tienes un hijo, es casi imposible apreciar eso”, en referencia a la cantidad de energía necesaria para cuidarlos. Su experiencia materna se produjo por fecundación in vitro, mediante un óvulo de donante y esperma de su compañero sentimental de entonces, Nick Mayer. El tratamiento de fertilización lo tuvieron que hace en Rusia (en Gran Bretaña, las clínicas se negaban por su edad) y costó unas 15000 libras.
En aquel momento, se defendió de las críticas explicando que su pareja era 10 años menor, y que además se sentía plena de energías para acometer la tarea. Sin embargo, las cosas no han sido fáciles para Sue: incluso se ha enfrentado al rechazo de otros padres de su entorno que la tachan de egoísta.
Poco le importa eso ahora, por lo que se puede deducir de sus palabras. Sólo desea vivir lo suficiente para ver a su hija ir a la Universidad, casarse, y tener su propia familia. Para lograrlo y haciendo un sencillo cálculo, la niña debería ser madre, como mucho, a los veinte.
La iniciativa fue presentada esta semana por la diputada del opositor Partido Accesibilidad sin Exclusión (PASE), Rita Chaves, quien ha sido una feroz atacante de la posibilidad de legalizar la FIV, así como de algún proyecto relacionado al aborto.
Con el apoyo de la Iglesia católica y varias evangélicas, Chaves presentó oficialmente su propuesta para que cada 25 de marzo en el país centroamericano se celebre un día en el que se reconozca como personas a los niños no nacidos.
Chaves explicó hoy a Efe que esta fecha es simbólica pues ese mismo día los católicos celebran la “Anunciación de la Virgen María”, es decir la concepción de Jesús.
De acuerdo con Chaves, el objetivo de declarar este día es que se reconozcan los derechos de las personas antes de nacer, especialmente su derecho a la vida, ante acciones como la fecundación in vitro o el aborto.
“Se trata de crear una política de protección y derecho del concebido, así como apoyar a las mujeres embarazadas en riesgo social”, dijo.
La idea de los impulsores de este proyecto es dar un paso firme que cierre las puertas “a la cultura de la muerte, como el aborto, la pastilla del día después y la eutanasia”, añadió.
Pero este proyecto a favor de los no nacidos no es el único en la corriente legislativa.
El diputado evangélico Carlos Avendaño, también férreo opositor a la FIV, impulsa una reforma constitucional para obligar al Estado a defender los derechos de los niños antes de su nacimiento.
Estos proyectos gozan del respaldo abierto de la Conferencia Episcopal y la Alianza Evangélica Costarricense, así como organizaciones civiles de corte religioso.
Estas iniciativas chocan frontalmente con un proyecto de ley que se discute para regular la fecundación in vitro en Costa Rica atendiendo una demanda de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
La prohibición de esta técnica médica ha hecho que Costa Rica esté acusada, desde julio del 2011 ante la Corte Interamericana por la CIDH, por varias parejas que aseguran que el Estado ha violentado su derecho a establecer una familia.
Activistas de derechos humanos se han manifestado a favor de la FIV y en contra del proyecto de Chaves, por considerar que iniciativas de este tipo sirven para confundir a las personas y tengan una idea errónea de esta técnica médica.
José Daniel Clarke, miembro de la organización Ciudadanía por los Derechos Humanos, indicó a Efe que “este proyecto es solo una cortina de humo en una campaña de desinformación hacia la ciudadanía, que pretende desviar la atención del hecho de que Costa Rica sigue violando los derechos humanos en temas de salud sexual y reproductiva”.
“No solo con este tipo de acciones se han satanizado procedimientos médicos como la fecundación in vitro, sino que se impide el acceso de las mujeres a anticonceptivos de emergencia que la OMS (Organización Mundial de la Salud) ha dicho reiteradamente que no son abortivos”, destacó.
Por su parte, el arzobispo de San José, Hugo Barrantes, subrayó que la iglesia defiende que “desde el momento de la concepción tenemos un ser humano”.
“Normalmente el derecho a la vida del nacido es reconocido, pero lamentó que al no nacido no se le considere un ser humano”, acotó.
Chaves reconoció que en este momento su proyecto no cuenta con los votos para ser aprobado en el Congreso, pero aclaró que el trabajo de cabildeo apenas comienza y que los grupos interesados ejercerán presión sobre los diputados y el Gobierno.
El III Congreso Internacional sobre la Investigación Responsable en Células Madre, programado entre el 25 y el 28 de abril, iba a centrarse en las aplicaciones clínicas de las células madre adultas y reprogramadas. Sin embargo, un buen número de los ponentes invitados, incluyendo a Alan Trounson, presidente del California Institute for Regenerative Medicine de San Francisco y el ponente estrella George Daley, un científico de células madre en el Children’s Hospital Boston de massachusetts, están involucrados en investigaciones utilizando células madre de embriones humanos, algo que la Iglesia Católica no considera ético. Los dos congresos previos también incluyeron a científicos que trabajaban con dichas células madre, pero no generaron mucha controversia.
El Padre Scott Borgman, secretario de la Academia Pontificia Para la Vida, uno de los organizadores del evento, ha afirmado que los factores logísticos, organizacionales y financieros han forzado la cancelación, que fue anunciada el pasado 23 de marzo. La Academia se vuelca en los problemas bioétcos y teológicos que son relevantes para las enseñanzas de la Iglesia.
La Catholic News Agency, un servicio independiente de noticias con sede en Englewood, Colorado, citó a un miembro de la academia (cuyo nombre no reveló) que tachó la cancelación como “un enorme respiro para muchos miembros de la Academia Pontificia Para la Vida, que sintieron que la presencia de tantos ponentes defensores de la investigación en células madre de embriones humanos era una traición de la misión de la Academia y un escándalo público”.
El Papa Benedicto XVI tenía programada una conferencia, que ha sido cancelada
“Pienso que la única interpretación posible es que estamos siendo censurados. Es decepcionante que se nieguen a escuchar la verdad”, decía Trounson. El ponente esperaba mostrar una “perspectiva equilibrada” en las potenciales aplicaciones clínicas de las células madre, tanto adultas como embrionarias.
Mientras tanto, algunos científicos europeos, que propusieron hacer boicot porque creían que la conferencia perjudicaba injustamente la investigación de células madre embrionarias, se alegraron por su cancelación.
Daley comentó que se tomó la invitación como una indicación de que la conferencia estaría abierta a la discusión de todos los aspectos de la investigación en células madre. “Hay muchas áreas de acuerdo fundamental sobre investigación de células madre, como la necesidad de comprobar la seguridad y efectividad de los medicamentos de células madre a través de pruebas clínicas legítimas antes de permitir su venta a los pacientes”, añadió.
Borgman dijo que la Academia preguntó a los ponentes para limitar los temas de discusión y centrarlos en la investigación de células madre de adultos. Sin embargo, Daley también contó que se le solicitó no hacer del tema de las células madre embrionarias uno de los focos de atención de su charla, cuando él había preparado hablar sobre el tema para tener un contexto histórico simplemente.
Christine Mummery, una científica especializada en células madre en el Leiden University Medical Center de los Países Bajos, calificó la cancelación como “buenas noticias”. Ella y un número de otros científicos europeos rechazaron sus invitaciones a la conferencia y animaron a sus compañeros de los Estados Unidos a seguir su actuación. “El título [Congreso Internacional sobre la Investigación Responsable en Células Madre] fue lo que me echó para atrás, pensé que eso no era una discusión abierta en absoluto; esto iba a ser una discusión sobre investigación en células madre adultas, y los que trabajaran con células madre embrionarias iban a ser los malos”, apuntó.
Daley también indicó que aunque él y otros asistentes recibieron peticiones para boicotear la conferencia, “nuestro sentimiento colectivo era que sería mejor comprometerse en la discusión del tema que evitarla”.
Monseñor Jacques Suaudeau, de la Academia Pontificia Para la Vida, denominó la cancelación “un triste hecho” en un e-mail a la revista médica Nature, y dijo que los invitados pronto recibirían una explicación oficial. “No puedo hablar hasta que la carta con la explicación se haya dado. Todo lo que puedo decir es que hasta el pasado viernes, el congreso seguía programado y pensábamos que el programa, tal como era, valía la pena”.
La conferencia iba a concluir con una charla de dos horas del Papa Benedicto XVI.
