Persevera y actúa con determinación y valentía
La imposibilidad de quedar embarazada es un problema que afecta a muchas mujeres en el mundo. Casi todos conocemos al menos un caso de una mujer que nunca pudo tener hijos. Esperar mes a mes para que el milagro de la vida crezca en tu vientre es una travesía bastante dura que desgasta y consume. Pero para quienes saben lo que quieren, no hay nada imposible. Esto es lo que deberíamos recordar siempre que pasamos por momentos difíciles.
Ser madre es sin duda uno de nuestros grandes sueños. Pero lamentablemente no todas podemos lograrlo con la misma facilidad. La infertilidad es un camino duro que a veces nos toca recorrer. Pero recuerda siempre que, aunque tu sueño se resista un poco, no podemos dejar de insistir.
La mujer es luchadora por naturaleza. Por ello nuestro instinto siempre nos llevará a querer cumplir nuestras metas. Cuando se trata de tener un hijo no es diferente. Dentro de nosotras llevamos esa semilla que nos hace querer cuidar de las personas que amamos. Y la experiencia de dar vida a otro ser que sea parte de nosotros es algo en lo que pensamos siempre a lo largo de nuestra vida.
Perseverancia, la clave de todo
Si lo queremos, lo conseguiremos. Esta es una de nuestras grandes virtudes. Y cuando se trata de ser madres, la perseverancia es una cualidad clave. La diferencia entre las personas que tienen éxito y las que no siempre ha sido su capacidad de perseverar, en especial cuando las cosas se ponen difíciles.
Muchas personas ven el fracaso como el final de todo. Fracasar en algo que deseamos con todas nuestras fuerzas puede hacernos sentir frustradas y desmotivadas en un principio. Pero la clave está más bien en tomarlo como impulso para seguir adelante. Recuerda que si tu plan no ha funcionado, la solución no está en renunciar sino en establecer nuevas rutas que nos ayuden a conseguir lo que buscamos.
La determinación y la valentía también son fundamentales para quienes transitamos el camino de la infertilidad. Más allá de cumplir con los tratamientos propuestos, la disposición mental y física tienen un efecto más que positivo en la consecución de nuestra meta de ser m adre.
No estás sola
Hay dos sentimientos que nos acompañan en este camino: la vergüenza y la culpa. Sin embargo, es algo que debemos dejar a un lado si realmente queremos enfocarnos en quedar embarazadas. Para superar cualquier dificultad en la vida debemos trabajar en ellas, mirarlas cara a cara y sin miedo para ganarles la batalla.
También debemos tener en cuenta que aunque a veces nos sintamos solas, este no es un camino que transitamos solas. Son muchas las mujeres que también se han convertido en luchadoras de esta misma causa. Algunas ya lo han logrado, otras continúan en el trayecto. Es importante concentrarse en todas ellas y mirar historias que nos motiven a seguir.
Los sueños no se cumplen solos. Hace falta trabajarlos cada día para ir superando poco a poco los obstáculos que se nos presenten. Para ello es vital contar siempre con cosas como la automotivación, que es esa energía que viene de nuestro interior y que está basada en nuestros deseos. También necesitamos de compromiso, adaptación y flexibilidad, organización y sobre todo auto-control emocional. Y es que mientras más serenas y tranquilas estemos, mejor podremos encarar esta situación.
¡Animo! Desfallecer no es una opción para ti que eres una luchadora. El camino ha sido duro, pero al final valdrá la pena. Tenemos la capacidad de reconstruir nuestro corazón y mirar hacia el futuro con optimismo. Con constancia y entusiasmo conseguiremos nuestra meta de ser madres.
lainfertilidad.com
El ibuprofeno es uno de los antiinflamatorios más utilizado en el mundo que puede ser adquirido sin receta médica. Si se toma en dosis importantes durante períodos prolongados provocaría infertilidad en los hombres e impotencia sexual. El estudio fue llevado a cabo por el Instituto Nacional de la Salud y de la Investigación Médica de Francia (INSERM).
Ingerir dosis importantes de ibuprofeno (1.200 miligramos al día durante 6 semanas) causa en los hombres jóvenes “efectos perturbadores endocrinos severos que conducen a un estado llamado ‘hipogonadismo compensado”, señaló el INSERM en un comunicado.
El hipogonadismo compensado, es un transtorno de las funciones del testículo que padecen en forma habitual el 10% de los hombres de edad avanzada, y está asociado con desórdenes reproductivos, “se asocia generalmente a un aumento de riesgos tanto para la salud reproductiva como para la salud en general”, añadió el comunicado.
Cuando los 31 jóvenes deportistas -de entre 18 y 35 años- que participaron del estudio tomaron ibuprofeno, se elevaron “fuertemente” los niveles de hormona hipofisaria, que tiene un papel clave en el control de la producción de testosterona.
Los responsables de esta investigación explicaron que la selección de deportistas fue intencional, ya que son quienes consumen este medicamento de manera frecuente, pues permite aliviar el dolor sin necesidad de visitar a un médico, y además, no está prohibido como otras sustancias por las reglas antidopaje.
El INSERM recordó que estudios anteriores ya habían puesto en evidencia “los efectos deletéreos potenciales de la aspirina y del paracetamol para el testículo adulto humano y del ibuprofeno para el desarrollo de los testículos durante la gestación”.
Desde que nació nuestro sobrinito
“Carmen y yo tenemos 36 años las dos y estamos juntas desde los 31. No habíamos escuchado a nuestro ‘reloj biológico’ hasta hace dos años cuando nuestras mejores amigas, casadas, tuvieron a Dani, nuestro sobrino.
Las cuatro éramos las típicas amigas que hacíamos todo junto. Los viajes de verano, los puentes, cenas, copas, etcétera. Ellas querían ser mamás. Se hicieron una inseminación artificial y a la tercera consiguieron embarazarse de nuestro maravilloso sobri. Les costó un poquito, tenía casi 38 la que se embarazó.
Nuestras vidas cambiaron, de una pandilla de 4 pasamos a ser 5. Pensábamos que tener un hijo era horrible, acababa con tu vida, y claro, hay cosas que cambian, pierdes más libertad, pero ganas montón de cosas. Carmen y yo nos entusiasmamos y decidimos ser madres. Aún no podemos porque yo estoy estudiando una oposición, pero en la segunda mitad del 2018 o comienzos del 19 queremos. Por eso a comienzos de este año decidimos congelar los óvulos, antes de que se nos hiciera más tarde y nuestros óvulos se hicieran más viejos, y claro, nos costara más conseguir un embarazo. Queremos embarazarnos las dos, así que sabiendo que hemos detenido el paso del tiempo en nuestros óvulos, nos sentimos tranquilas para tomarnos nuestro tiempo”, nos cuenta Nerea.
Congelar en el mejor momento
“Yo creo que soy un caso átipico. Porque tengo 27 años y ya he congelado mis óvulos. Soy lesbiana, salí del armario en la adolescencia. Toda esta idea de preservar la fertilidad fue de mi madre, que me pagó el tratamiento.
Mi hermana mayor, que tiene 39 años, acaba de tener una niña. Estuvo intentando tres años con su chico, pero no pasaba nada. Al final tuvo que ir a una clínica de fertilidad y se embarazó a través de una fecundación in vitro. Aunque era menor de 40 años, según un estudio que le hicieron, su fertilidad era como la de una mujer de 45. Y claro, eso nosotras no lo sabemos, las mujeres no estamos tan informadas de nuestra fertilidad, que aunque tengas 35 quizás tus óvulos son de peor calidad, como si tuvieras más años.
A raíz de todo lo que le costó a mi hermana, mi madre me dijo un día, ‘mira, como eres lesbiana no sucederá que te quedes embarazada por casualidad, o sea siempre que lo intentes será en una clínica y siguiendo un tratamiento, así que para evitar futuros problemas, lo mejor es que congeles los óvulos ya, y si en diez años o más te quieres embarazar, tendrán una calidad excelente. Le agradecí el regalo y ya los tengo ahí, esperando convertirse en mis futuros bebés”
¿Cuánto cuesta congelar los óvulos y cómo se hace?
En el mercado podemos encontrar distintos precios. Pero podemos contaros que Reprofiv,0 una de nuestras clínicas lesfriendly por excelencia, tiene una muy buena oferta. 2.500 € todo incluido, congelando por 5 años.
¿Y cómo se hace?
El proceso que se conoce como vitrificación de ovocitos comienza con una visita a la clínica. Ahí aclaras dudas, te hacen preguntas y pruebas.
Comienza el proceso de estimulación ovárica. Durante unos días debes inyectarte en la zona de la tripa hormonas para aumentar la producción de ovocitos. Entre 10 y 15 días después vuelves a la clínica y te realizan la aspiración de los ovocitos después de sedarte. Es bastante rápido y no sientes más molestias que la sedación. A continuación se procede a la vitrificación y crioconservación de los óvulos. Todo dura aproximadamente dos horas y se puede hacer vida normal nada más abandonar la clínica. Con el paso de los años, cuando quieras embarazarte, aunque tengas más de 40, tus óvulos estarán muy bien, pues por ellos no habrá pasado el tiempo. Entonces se realiza una fecundación in vitro con éstos para que puedas conseguir tu embarazo.
¿Qué dice la legislación?
Los requerimientos para ser donante de óvulos en España están especificados en el Real Decreto 412/1996. En nuestro país, la legislación específica que podrán ser donantes de óvulos las mujeres que así lo deseen y que reúnan los siguientes requisitos:
- Que sean mayores de 18 años y menores de 34.
- Que estén en buen estado de salud física y psíquica.
- Que firmen la documentación correspondiente.
- Que tengan capacidad legal para conceder su autorización.
Para ser donante, simplemente tienes que acercarte a nuestro centro Eudona donde un equipo especializado te informará de todo el proceso y los detalles del funcionamiento para empezar con el ciclo de donación.
¿Qué pruebas tiene que realizar la donante?
En la primera cita, a la candidata se le practicará un reconocimiento médico general, que incluirá preguntas sobre los antecedentes personales y familiares para certificar la ausencia de enfermedades genéticas relevantes, descartar malformaciones. Además, se le practica un estudio físico donde se extraen datos referentes a talla, peso, color de piel, color de ojos, color de pelo, textura del pelo (liso, ondulado, rizado) para completar así su historia clínica.
También se realiza en todas las donantes un estudio completo de fertilidad, examen ginecológico y análisis de sangre para poder tener el grupo sanguíneo de la donante y asegurar que no es portadora de enfermedades de transmisión sexual u otras infecciones.
Esto significa que una mujer candidata a donante de óvulos se tiene que someter a un chequeo médico y ginecológico completo que además de garantizar su estado de salud, le permite, además, tener información concreta sobre su estado físico y analítico que puede serle de gran ayuda en un futuro. El examen médico es totalmente gratuito y puede hacerse en horarios que mejor convenga a la donante, en este punto, el equipo de Eudona es muy flexible para poder hacer el proceso de una forma ágil y cómoda para la donante.
Si los resultados son satisfactorios, se inicia el tratamiento para obtener los ovocitos de la donante.
La gran mayoría de las chicas que deciden ser donantes de óvulos, se sienten satisfechas y orgullosas de la experiencia de ayudar a otra persona y suelen repetir el proceso. Si tienes cualquier duda y estás pensando en iniciar un tratamiento, contacta con nosotros.
El cáncer es una de las enfermedades que afectan a la fertilidad de la mujer. Cuando el organismo femenino se somete a un tratamiento de quimioterapia, la capacidad reproductiva de la mujer se reduce considerablemente. Los fármacos empleados en estos tratamientos tienen la función de inhibir la multiplicación celular, resultando tremendamente agresivos. Como consecuencia de ello, la concepción no es posible durante el tratamiento, así como cierto tiempo después de superar la enfermedad.
Este hecho hace que muchas mujeres experimenten una creciente preocupación sobre si podrán o no ser madres cuando son diagnosticadas de cáncer. Ser madre después de un cáncer es una idea que muchas mujeres tienen, pero que, hasta hace poco, no se sabía si se podría hacer realidad por el deterioro que su cuerpo ha experimentado durante la quimioterapia.
Hoy en día, la vitrificación de ovocitos aparece como una oportunidad de que las mujeres puedan posponer su capacidad reproductiva, resultando una técnica que ha proporcionado unos resultados muy satisfactorios.
¿En qué consiste la vitrificación de ovocitos?
Un ovocito es una célula germinal femenina que todavía no se ha convertido en un óvulo maduro. En otras palabras, es un óvulo inmaduro que necesita de un complejo proceso de división celular para madurar y dar lugar a un óvulo maduro.
La vitrificación de ovocitos es una técnica utilizada para la preservación de la capacidad reproductiva de la mujer, permitiéndole posponer el momento de ser madre el tiempo que lo desee. Cuando ese ovocito vitrificado vuelve a incorporarse al cuerpo de la mujer, las posibilidades de un embarazo son las mismas que en el momento en el que cual los ovocitos fueron vitrificados.
Este tratamiento está especialmente indicado para mujeres que por algún motivo quieran posponer su maternidad, como puede ser someterse a un tratamiento de quimioterapia, mujeres que se han sometido a una cirugía sobre el ovario de forma repetida como son los casos de endometriosis, así como pacientes que tienen una baja respuesta en la acumulación de ovocitos.
El proceso de vitrificación de ovocitos es un procedimiento corto, no tiene efectos secundarios ni supone ningún riesgo para la salud de la paciente. En un primer paso se realizan los controles médicos adecuados para poder iniciar este tratamiento. Posteriormente se lleva a cabo una estimulación de la ovulación con el uso de hormonas. El siguiente paso consiste en una aspiración folicular de los ovocitos. Cada mujer cuando nace tiene una reserva ovárica de unos 400 000 ovocitos, en este procedimiento se pretende obtener en torno a nueve ovocitos. La aspiración se lleva a cabo de una forma sencilla, no produce molestias en la paciente, solamente las derivadas de la sedación. Una vez extraídos se lleva a cabo el procedimiento de vitrificación. Para ello los ovocitos son tratados con sustancias crioprotectoras y posteriormente se sumergen en nitrógeno líquido. De esta manera se consigue evitar que se formen cristales de hielo en el paso de la congelación, cristales que podrían producir daños en el óvulo. Este método hace posible que un alto número de óvulos extraídos sobrevivan y puedan ser conservados el tiempo necesario. Una vez reimplantados los óvulos presentan los mismos resultados que los óvulos frescos, no presentando alteraciones por el hecho de haber sido conservados en nitrógeno líquido un cierto tiempo.
La vitrificación de ovocitos es una esperanza para las pacientes de cáncer, que hará posible su sueño, ser madre después de un cáncer. Cuando se diagnostique la enfermedad y se plantee el tratamiento de quimioterapia es necesario consultar con los especialistas para comenzar el procedimiento de preservación de la fertilidad lo antes posible, evaluándose factores como son la edad, la función ovárica y la reserva folicular de la paciente, determinándose de esta forma el tiempo del que se dispone para poder llevar a cabo este procedimiento. Dependiendo del número de ovocitos que se consigan vitrificar el éxito del pronóstico reproductivo puede variar.
Superar un cáncer es un paso difícil en la vida, pero saber que la pérdida de la fertilidad no será otro de los efectos secundarios del mismo hace que los malos momentos resulten mucho más llevaderos, manteniendo la esperanza de poder concebir cuando la vida vuelva a la normalidad.
En nuestro país no existe legalmente ningún límite de edad máximo para recurrir a la reproducción asistida en la sanidad privada, ya que la Ley Española no lo establece. Sin embargo, el consenso de los expertos y la Sociedad Española de Fertilidad sí que establece recomendaciones y lo desaconseja en mujeres mayores de 50 años.
Por su parte, el sistema público establece una edad límite de 40 años para la aplicación de las técnicas de reproducción dentro de la cartera del Sistema Nacional de Salud.
Límite de edad para la reproducción asistida en la sanidad pública
La sanidad pública establece en su cobertura excluir de estos tratamientos a mujeres al cumplir los 40 años para la Fecundación In Vitro y 38 para la Inseminación Artificial con semen de pareja (40 también en el caso de Inseminaciones con semen de donante). El problema que puede surgir de esta restricción es que por la edad de inicio tardía, en ocasiones las mujeres puedan no tener tiempo a someterse a varios tratamientos en caso de requerirlo.
Límite de edad en clínicas de reproducción asistida privadas
En el caso de las clínicas de reproducción asistida privadas, se ha establecido un acuerdo entre los especialistas y la sociedad científica de referencia, la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) , para limitar debido a los importantes riesgos del embarazo añoso la edad máxima en la que una mujer puede someterse a un tratamiento a 50 años.
Además, se deben realizar todas las pruebas necesarias para garantizar la viabilidad del tratamiento y que no se pone en riesgo la salud de la mujer y el futuro bebé.
Por qué existe un límite de edad en reproducción asistida
La mayoría de tratamientos en mujeres mayores de 40 años suelen recurrir a ovodonación, con óvulos de una donante más joven, dado que las mujeres con esa edad no suelen tener reserva ovárica suficiente y las probabilidades de gestación con ovocitos propios es muy baja. Los tratamientos basados en la donación de óvulos reducen además los riesgos para el embrión asociados a la calidad ovocitaria.
A partir de los 35 años y especialmente en mayores de 40, el embarazo se considera de riesgo porque existe un mayor riesgo de padecer complicaciones importantes y graves como son la hipertensión arterial, la diabetes gestacional o el parto prematuro. Por ello, el control de la salud de la mujer previo a las técnicas y del embarazo debe ser exhaustivo.
Según recoge la ley, “las técnicas de reproducción asistida se realizarán solamente cuando haya posibilidades razonables de éxito y no supongan un riesgo grave para la salud física o psíquica de la mujer, que deberá haber sido informada previamente de las posibilidades de éxito, los riesgos y las condiciones de aplicación”.
Si estás pensando en someterte a un tratamiento de reproducción asistida y eres mayor de 35 años, es recomendable que acudas a un especialista para que estudie tu caso y así establecer las alternativas de tratamiento, y seleccionar la técnica que mejor se ajusta a tus necesidades y asocie mayores posibilidades de éxito.
