¿Se lo contamos?
La evidencia científica recomienda sí contarle al niño sus orígenes, ya que el hecho de ocultárselo puede acarrear consecuencias negativas en el vínculo padres-hijos y pérdida de confianza.
¿Cuándo se lo contamos?
A partir de los 3 años los niños comienzan a hacer preguntas sobre dónde estaban antes de nacer, cómo han llegado a la barriga de mamá, de dónde vienen los bebés, etc. Es ese momento cuando el niño empieza a crear su identidad y la imagen de sí mismo y los demás. Por ello es recomendable empezar a hablarle de sus orígenes cuando empiecen a preguntar, siempre adaptando el contenido a su nivel cognitivo y madurez emocional. Haciéndolo de esta forma, según vaya creciendo el niño irá pautando el ritmo al que puede ir entendiendo las respuestas que le den los padres.
¿Cómo se lo contamos?
Una buena manera de cómo transmitir esta información a los hijos es a través de cuentos o analogías. Los niños pequeños comprenden mejor lo que se les explica cuando se usan ejemplos que ellos puedan entender.
¿Cómo reaccionará?
El conocimiento de esta información puede generar en los pequeños sentimientos como curiosidad, enfado, apatía, pena, desconcierto, etc. Sin embargo estos sentimientos no tienen que percibirse como algo negativo sino todo lo contrario. Significa que el niño está integrando y elaborando la información, forjando su propia identidad gracias a sus padres, quienes le irán proporcionado cosas muy valiosas: información sobre sí mismo, apoyo en sus momentos de duda, respeto y, lo más importante, una relación sincera y de confianza con su madre y/o padre.
Es importante entender que la carga genética de una persona sólo es el inicio del proceso de su desarrollo y no determina sus características esenciales: sus gustos, su forma de pensar, relacionarse, sentir o actuar, que finalmente constituyen quienes somos. La “verdadera familia” de un niño es aquella que le ayuda a desarrollar estas características a lo largo de la vida, mediante los afectos, la transmisión de valores y la educación y no la que aporta la carga genética.
En nuestra unidad de apoyo psicológico podemos ayudarte a gestionar ésta y otras cuestiones que puedan surgirte a lo largo del proceso de reproducción asistida.
Por Leticia Muelas, Psicóloga Sanitaria.
El programa internacional de adopción de embriones del Institut Marquès de Barcelona ha llegado a los 1.000 nacimientos desde que se impulsó el proyecto en 2004, ha informado el centro este miércoles en un comunicado.
El bebé número mil ha sido una niña, Georgina, de 3,5 kilos, nacida en Essex (Reino Unido) en febrero, fruto de un embrión que llevaba años congelado y que procedía del tratamiento de una pareja que no respondió sobre el destino que quería darle y que lo dejó bajo custodia del centro.
Desde que se puso en marcha el programa, ha beneficiado a pacientes de 124 nacionalidades, y en este momento 117 mujeres están esperando un bebé.
Según la directora del instituto, Marisa López-Teijón, el programa se puso en marcha “para dar una posibilidad de vida a los embriones congelados en el centro”.
Ha destacado que “cada vez hay menos adopciones internacionales de niños y más adopciones internacionales de embriones”, y ha añadido que detrás de cada caso hay una historia especial, o bien de muchos fracasos en tratamientos previos o bien de haber abandonado la posibilidad de ser padres.
EMBRIONES ADOPTADOS
Los embriones que pueden ser adoptados proceden de pacientes que no contestan a las diferentes cartas que la clínica envía durante un periodo de cuatro años para que elijan su destino, lo que sucede en el 50% de los casos, el 37% decide conservarlos, el 5% destruirlos, el 4% donarlos a otras parejas y el 4% destinarlos a la investigación.
Pasado este tiempo, según la ley española, si la pareja no responde, los embriones pasan a disposición del centro y éste debe decidir, ha asegurado el centro.
PERFIL DE LOS ADOPTANTES
Según el Institut Marquès, el 72% de los pacientes que solicitan la adopción de embriones lo hacen por problemas de esterilidad, como envejecimiento ovárico, infertilidad masculina severa o fallos previos en técnicas de reproducción.
Se trata de parejas que han intentado sin éxito otros tratamientos con un promedio de cuatro años y con 4,4 intentos fallidos, y el 61% ya había abandonado los tratamientos y había renunciado a ser padres.
El 18% de los adoptantes son mujeres sin pareja masculina que desean ser madres y otro 10% son personas que acuden directamente a la adopción de embriones al no plantearse tratamientos de esterilidad por razones éticas o religiosas, y la tercera parte había iniciado trámites para adoptar un niño.
El apellido paterno ya no primará a partir del próximo 30 de junio, cuando entra en vigor la reforma del Registro Civil, a la hora de inscribir a un hijo recién nacido y los padres deberán ponerse de acuerdo en el orden de los apellidos.
Desde el año 2000 se permite inscribir al niño con el apellido de la madre en primer lugar, si los padres envían una solicitud al Juez encargado del Registro Civil y una declaración de mutuo acuerdo sobre el cambio en el orden de los apellidos. Este cambio afectaba por igual a todos los hijos de la pareja. Si bien, en caso de no existir consenso, se daba preferencia por defecto al apellido paterno.
Con la entrada en vigor de la nueva ley, desaparece la opción por defecto y se obliga a que los padres hagan constar expresamente el orden de los apellidos en la solicitud de inscripción en el Registro Civil, un cambio que permite “acercarse más a la igualdad”, según señala a Europa Press la letrada Anna Salort, especialista en Derecho de Familia y Derecho Civil de ABA Abogadas.
Si no se hace constar el orden, o bien los progenitores están en desacuerdo, transcurrido el plazo de tres días será el propio encargado del Registro Civil quien establezca dicho orden atendiendo al interés superior del menor, pero no poniendo por defecto el del padre.
Además, Salort destaca la ventaja que ofrecen los hospitales a los padres para inscribir a su hijo desde una sala facultada de la propia clínica. “En el plazo de 48 horas, el propio hospital lo remite al Registro Civil y ya no tienen que ir los padres”, ha precisado.
En otros países se pierde el de la madre
En comparación con otros países, Salort recuerda que a diferencia de España, donde siempre se han conservado los dos apellidos de los progenitores, en otros suelen conservar solo un apellido, como en EE UU o Reino Unido, perdiéndose los de la madre.
Por otra parte, indica que al alcanzar la mayoría de edad, ya no es necesario un acuerdo entre los padres y la persona puede decidir cambiar el orden de sus apellidos conforme a su única y exclusiva voluntad, lo que puede dar lugar a que haya hermanos con distinto orden de apellidos.
Además, la ley ofrece la posibilidad de cambiar nombres y apellidos, de tal forma que puede establecerse el uso de los apellidos de ambos padres como primer apellido compuesto con el fin de evitar la desaparición de un apellido español, o bien para que no sea tan común. También prevé la posibilidad de cambio del apellido cuando sea contrario al decoro u ocasione graves inconvenientes.
“1 de cada 6 parejas presenta problemas de fertilidad, siendo un 50% de los casos de origen masculino”, según datos de la Clínica Ginefiv. Por esta razón, y coincidiendo con el Mes de la Fertilidad que se celebra en junio, el centro ha lanzado la campaña “Cuida tu fertilidad”. El objetivo de este año es concienciar sobre la importancia de cuidar la fertilidad desde una edad temprana y divulgar buenos hábitos que ayuden a preservar la fertilidad en ambos sexos, rompiendo los tabús que la rodean.
El Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad, que se celebra en todo el mundo durante el mes de junio, es una iniciativa promovida por la American Fertility Association (AFA), que tiene como propósito sensibilizar a las mujeres sobre la importancia del cuidado de la fertilidad desde la juventud. En esta ocasión, Ginefiv quiere ir más allá y poner el foco en la necesidad de cuidar la fertilidad no solo en mujeres si no también en hombres. “El 12% de los abortos de repetición y de fallos de implantación se deben a problemas de fertilidad masculinos”, explica la doctora Victoria Verdú, coordinadora de ginecología de la Clínica Ginefiv.
“Promover buenos hábitos y cuidados que ayuden a mejorar la salud reproductiva es fundamental para evitar la infertilidad. En el caso de los hombres, seguir una dieta equilibrada y saludable, practicar deporte moderado y evitar el consumo de sustancias nocivas es vital para evitar más del 50% de los casos de infertilidad masculina”, señala la Dra. Victoria Verdú.
Mejorar la calidad ovocitaria está en manos de las mujeres
El otro 50% de los problemas de fertilidad se debe a causas femeninas. “Conocer la reserva ovárica de la mujer es importante porque con el paso de los años tanto la cantidad como la calidad de los óvulos se ven reducidas considerablemente. Como consecuencia se produce una disminución de la capacidad reproductiva y un aumento del número de inseminaciones fallidas, abortos y malformaciones fetales”, señala la experta. Este dato ofrece a la mujer la posibilidad de elegir si es conveniente postergar la maternidad, o preservar la fertilidad para mantener óvulos que sean útiles en el momento que se quiera ser madre.
Entre las acciones principales de la campaña “Cuida tu fertilidad” se realizarán pruebas gratuitas, a través del análisis de la hormona antimülleriana (AMH), para que las mujeres conozcan el estado y la cantidad de óvulos que poseen en ese momento. Como explica la Dra. Victoria Verdú, “esta prueba debería incluirse en las revisiones para que la paciente sepa sus posibilidades reproductivas y pueda tomar decisiones sobre postergar o no la maternidad. De este modo, podremos detectar cualquier anomalía y sobre todo alertar en el caso de que tenga antecedentes que puedan afectar a la fertilidad”.
Las personas interesadas deberán entrar en la web www.testfertilidad.es y solicitar este test de la fertilidad, completando previamente un breve estudio sobre sus hábitos.
Por otro lado, “es necesario educar y difundir información sobre la importancia de cuidar la fertilidad desde temprana edad y no solo en el momento que se planea tener un hijo para evitar problemas en el futuro”, asegura la Dra. Victoria Verdú. “Conocer las posibilidades que existen para preservar la fertilidad es también importante para que las mujeres puedan postergar la maternidad si lo desean”, apunta la doctora. La vitrificación de ovocitos es la única técnica en la actualidad que permite a la mujer preservar sus óvulos para que puedan ser fecundados en el futuro con garantías de éxito. Aun así, el 44% de las mujeres no saben en qué consiste esta técnica, según apunta el último estudio ‘Conocimiento y hábitos de fertilidad de las mujeres’, llevado a cabo por Ginefiv.
Además de conocer la reserva ovárica no hay que olvidar la importancia de cuidar la calidad de dichos óvulos. Para ello será imprescindible seguir una dieta equilibrada y saludable, practicar deporte y evitar el consumo de sustancias nocivas. Bajo el hashtag #Cuidatufertilidad, los expertos médicos de Ginefiv ofrecerán cada día, durante el mes de junio, consejos prácticos para que la población tenga información de primera mano sobre qué hábitos mejoran la fertilidad y cuáles afectan negativamente.
Pamplona ha acogido la Reunión Nacional de Grupos de Interés de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), cita en la que la directora del laboratorio de la Unidad de Reproducción Humana Asistida del Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo de Madrid, la doctora Yolanda Cabello, mostró las claves en tratamientos de reproducción humana asistida.
La celebración en la capital navarra de la sexta edición de este encuentro fue aprovechada por esta representante del Grupo Quirónsalud para exponer que la principal “clave” en cuanto a las terapias de reproducción humana asistida es “elegir un sistema de cultivo adecuado a las condiciones de cada laboratorio y adaptado a cada tipo de paciente”.
“La función de un buen sistema de cultivo es imitar lo más aproximadamente posible el entorno natural de los embriones en cada estadio, favoreciendo el desarrollo embrionario y permitiendo que se pueda seleccionar de forma más precisa el embrión con mayor potencial de implantación para ofrecer la capacidad de seleccionar un embrión que ofrezca altas probabilidades de niño sano en casa”, continuó Yolanda Cabello.
Incubadores con sistema time lapse
En este contexto, esta profesional sanitaria declaró que “los incubadores con sistema ‘time lapse‘ ofrecen una serie de ventajas: exigen y permiten menos manipulación, conservan los embriones en un ambiente estable, ayudan a mejorar el desarrollo embrionario y someten al embrión a menor exposición a la luz que en una evaluación standard”.
“Las Unidades de Reproducción Humana Asistida deben adaptarse a los recursos de material y espacio que tienen en su laboratorio y en función de estos, elegir el tipo de cultivo embrionario que pueden hacer y qué incubadores nuevos se pueden adquirir”, prosiguió Cabello, que concluyó con la afirmación de que “hay que seguir estudiando más parámetros que podrían ayudar a seleccionar embriones sanos con métodos no invasivos”.
La capacidad reproductiva de las mujeres disminuye a medida que aumenta su edad, ya que con el paso del tiempo la reserva ovárica -calidad y cantidad de óvulos- se reduce hasta llegar a la menopausia. En las últimas dos décadas, las mujeres en España han retrasado considerablemente la edad en la que tiene su primer hijo, debido principalmente a motivos laborales y económicos.
Esperar para ser madre puede acarrear dificultades para lograr el embarazo e incluso puede llevar a situaciones de infertilidad. Por este motivo, la Clínica Barcelona IVF lanza la campaña “¿Se puede detener el reloj biológico?” para concienciar a las mujeres que se planteen ser madres después de los 35, de la necesidad de conservar sus óvulos antes, cuando son abundantes y de calidad.
Para conocer los detalles de la campaña y las últimas tendencias para preservar la fertilidad te invitamos al desayuno de prensa que tendrá lugar el viernes, 2 de junio de 2017, a las 11h, en la sede de Barcelona IVF. En el acto intervendrán el Dr. Luis Zamora, director médico de la Clínica Barcelona IVF y una paciente que se ha sometido a un proceso de conservación de óvulos
