Las clínicas podrían conseguir mayores ratios de embarazo por embrión transferido si se diseñan formas precisas y no invasivas para medir el potencial de desarrollo de ovocitos y embriones; esto puede conseguirse mediante el análisis metabolómico.
En un nuevo artículo publicado en la revista “Fertility and Sterility”, especialistas de centros de Dublín (Irlanda) han destacado los descubrimientos de su estudio para investigar la relación entre el perfil metabolómico del fluido folicular con el potencial de desarrollo de ovocitos y embriones y los resultados de la implantación.
El estudio fue relativamente sencillo, centrándose tan solo en 58 mujeres que se sometían a tratamientos de FIV (con transfers de entre uno y tres embriones) en una clínica privada de fertilidad. Las muestras de líquido folicular fueron obtenidas en el momento de la retirada de ovocitos y analizados utilizando una espectroscopía de resonancia magnética nuclear.
Primero, los investigadores buscaron el vínculo entre los perfiles metabolómicos de las muestras del fluido folicular y el estado de desarrollo de los ovocitos, basándose en el número de células de estadio temprano de la división del embrión. En total se encontraron cuatro grupos diferenciados: ovocitos fecundados no divididos (9 muestras), embriones de dos células (18 muestras), embriones de tres células (12 muestras) y embriones de cuatro o cinco células (31 muestras).
Asimismo, desarrollaron un modelo estadístico que dio resultados más visibles cuando se comparaban el grupo de los no divididos con el grupo de embriones de dos células. Esta comparación mostró que la no-división del ovocito estaba asociada con:
– Menores niveles de lactato y colina/fosforicolina
– Mayores niveles de glucosa y lipoproteína de alta densidad (HDL)
Para investigar la asociación entre el perfil metabolómico del líquido fulicular y el resultado de la implantación, los investigadores centraron su atención en los embriones transferidos al útero. Se contrastaron dos grupos de mujeres: 10 con test de embarazo positivo y 27 con test de embarazo negativo.
Los investigadores encontraron que el líquido folicular del grupo del test de embarazo positivo presentaba niveles más bajos de glucosa y niveles más altos de prolina, lactato, leucina e isoleucina. Esto hizo a los especialistas indicar que “la combinación de estos biomarcadores tienen un alto poder predictivo del resultado del embarazo”.
Para terminar, los investigadores llegaron a la conclusión de que “este estudio demuestra por primera vez que las diferencias en la composición metabológica del fluido folicular están correlacionadas con el desarrollo del ovocito humano”.
También reconocieron la pequeña proporción del estudio, pero sugirieron que una detallada catalogación metabológica podría convertirse en una futura técnica para la selección de gametos o embriones.
Fuente:
Cuando el embarazo deseado tarda en llegar, la sexualidad puede entrar en crisis. Y a partir de ese alejamiento, la pareja se resiente. Lo afirma la doctora Beatriz Literat, médica sexóloga clínica y ginecóloga de Halitus, centro de medicina reproductiva.
“Hay distintos motivos por los que una pareja que atraviesa la búsqueda de un embarazo, ya sea naturalmente o vía tratamientos de reproducción asistida, puede sentirse desanimada, triste e incluso culpabilizar a su compañero o compañera por el fracaso, provocando un enfriamiento de la relación”, explica. “También puede suceder que, equivocadamente, comiencen a mecanizarse, teniendo relaciones solamente en las fechas de probable concepción. Sin dudas, esto altera las relaciones sexuales”, continúa.
“Con anterioridad a los trastornos reproductivos, la sexualidad se enmarcaba en la intimidad de la pareja, espontánea y de manera placentera. Los métodos diagnósticos y sus resultados, como también los tratamientos médicos, suelen tener un impacto negativo en la actividad y en la vivencia de la sexualidad. La experiencia gozosa se va transformando en una en exigencia al servicio de la reproducción. A esto sumamos el dolor emocional por la imposibilidad de lograr el embarazo como se esperaba, fácilmente, en el momento elegido”, explica por su parte la psicóloga Silvia Jadur, especializada en infertilidad.
Hablar de lo que sucede en la intimidad de la pareja frente a un tercero no siempre es fácil ni cómodo. “Este aspecto generalmente no aparece, a veces ni en la consulta médica, ya que está presente el pudor de hablar sobre la disminución del interés sexual. Es difícil sentirse expuestos a la mirada de los médicos”, añade Jadur.
En la misma línea, el doctor Sergio Papier, director médico de Cegyr y actual presidente de Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMer), señala que la aparición de disfunciones sexuales en parejas con problemas de fertilidad es frecuente.”A veces, son previos y causa de infertilidad y a veces de ponen de manifiesto o se acentuan durante los tratamientos. Si bien la mayoría son de causa psicólogica o emocional, se deben descartar las causas orgánicas”, afirma el especialista.
Aprender a sobrellevar las dificultades
Cuando una pareja consulta por la dificultad para lograr el embarazo, uno de los aspectos importantes del interrogatorio para arribar a un diagnóstico correcto es la información que puedan brindar acerca de su vida sexual.
“Existe aproximadamente un 12% de parejas que padecen infertilidad ocasionada por disfunciones sexuales, ya sea de la mujer o del varón, lo cual de algún modo obstaculiza una vida íntima regular y normal, afecta la posibilidad de embarazarse o crea situaciones que influyen en los aspectos relacionales”, suma la doctora Beatriz Literat.
Entre las disfunciones más frecuentes que conspiran contra la posibilidad de lograr el embarazo, están la dificultad por parte del varón de adaptarse a los días fértiles de su mujer, situación que los hace sentirse presionados porque ese día “deben” tener actividad sexual. “En muchos casos, las disfunciones eréctiles se dan sólo durante los días de ovulación de la mujer y no durante el resto del mes”, ejemplifica Literat.
Entre otras dificultades están la aneyaculación o la eyaculación demorada, que impide al varón liberar sus espermatozoides para lograr la concepción. En las mujeres, la dispaurenia (dolor en la penetración) o vaginismo (contracción involuntaria de los músculos vaginales que impide por completo la posibilidad del coito), son las más frecuentes.
“Muchas veces, existe el deseo consciente de tener hijos, pero inconscientemente hay temores no confesados, como por ejemplo la idea de tener un chico con alguna discapacidad, temor al embarazo o al parto. Otras temen perder la exclusividad que mantienen en la pareja sin hijos. Estas creencias muchas veces se manifiestan con disfunciones sexuales. Escuchando a algunas parejas en la consulta, descubrimos que se pelean justo en la fecha de la ovulación y así evitan las relaciones íntimas”, detalla la doctora Literat.
Los problemas de infertilidad, y también los tratamientos, afectan la relación de pareja, especialmente en el campo de la sexualidad. “El cuerpo que se investiga para descubrir por qué no funciona adecuadamente, el que recibe medicaciones, no puede en ocasiones ser el vehículo del deseo sexual, amoroso, tierno. Pierde su capacidad erótica y sensual -dice Jadur-. Una de las cuestiones, entonces, es cómo aceptar y reconciliarse con este cuerpo y recuperar la comunicación, la sensualidad, el contacto cariñoso de piel con piel para calmar también la angustia de estos problemas”, aconseja.
Como para casi todos los problemas, siempre es posible encontrar la vuelta para resolverlo. “La mejor solución es la consulta sexológica, que permitirá a la pareja tomar conciencia de los autoboicots que se producen, a veces sin darse cuenta. Aunque concurra la mujer sola o el varón en primer lugar, se está dando un paso importante. Luego, junto con el profesional que forma parte del equipo de fertilidad, se irán creando las estrategias que permitan, en primer lugar, tomar conocimiento de sus dificultades para poder llegar a ser padres y, en segundo término, orientarlos para que puedan rapidamente poner fin a ese circulo vicioso,” concluye Literat.
Como última recomendación, Jadur enfatiza: “Para concretar un embarazo, es necesario mantener una sexualidad activa. Si se la disfruta plenamente después de un tiempo entre 6 a 12 meses y no hay embarazo, vale la consulta especializada pues estaremos ante una posible dificultad”.
Consultas gratuitas
Durante junio, el Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad, la Asociación Civil Concebir y la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR), han organizado un programa de asesoramiento individual sin cargo a las parejas con problemas de fertilidad, en los centros de todo el país adheridos a SAMeR. Para acceder a este servicio, las parejas deben comunicarse con Concebir al mail: info.concebir@gmail.com
Concebir es un grupo de pacientes con trastornos en la reproducción, que quieren ser padres. Se dedica a defender los derechos reproductivos luchando por la sanción de una ley no restrictiva que regule la aplicación de técnicas de reproducción asistida, contemplando los permanentes avances científicos. Además, contribuye a la difusión de la problemática, con el fin de clarificar e informar adecuadamente a la opinión pública. Realiza campañas de divulgación y concientización para el cuidado de la salud reproductiva y sexual, para prevenir la infertilidad.
La Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva es una asociación civil sin fines de lucro integrada por profesionales médicos, embriólogos, biólogos y psicólogos dedicados a la medicina reproductiva.
En un análisis de cuatro estudios en los que participaron más de 2.300 mujeres con problemas de fertilidad, los investigadores observaron que las mujeres que habían recibido una única dosis de larga duración de la hormona estimulante del folículo (FSH) tenían las mismas opciones de quedarse embarazadas y no presentaban más complicaciones.
En la fecundación ‘in vitro’ (FIV), la FSH se utiliza para hacer que los ovarios produzcan más ovocitos, que después son fertilizados en el laboratorio y transferidos al útero.
“La FSH de larga duración (una inyección semanal) es una alternativa buena y segura frente a las inyecciones diarias durante la primera semana de estimulación ovárica previa a la FIV”, ha señalado Jan Kremer, del Radboud University Nijmegen Medical Center en Holanda, que trabajó en el estudio, publicado en ‘The Cochrane Library’.
Estas inyecciones de larga duración ya se utilizan en algunas clínicas de Europa pero no en EEUU, donde aún no han recibido el visto bueno de las autoridades sanitarias.
De las 2.335 mujeres que formaron parte del análisis, 987 recibieron inyecciones diarias y 1.348, una semanal con diferentes dosis de FSH, además del resto de hormonas que normalmente se administran como preparación antes de la fecundación ‘in vitro’.
En los estudios en los que se administró una dosis baja de FSH de larga duración (entre 60 y 120 microgramos), menos mujeres de este grupo se quedaron embarazadas, en comparación con las que se inyectaban una dosis al día. Sin embargo, cuando la cantidad de FSH de larga duración era mayor (150-180 microgramos), las tasas de embarazo y parto se igualaron.
La principal ventaja de una dosis única es la comodidad, según Samuel Pang, director médico del Centro de Ciencia Reproductiva de New England en Lexington, Massachusetts (EEUU). Se trata de inyecciones sencillas que las mujeres se pueden poner ellas mismas, igual que la insulina, aunque “debe usarse en pacientes bien seleccionadas”.
Pang y Kremer han coincidido en que administrar una única dosis semanal no es conveniente en mujeres en las que se sospecha que la respuesta a la hormona será muy baja o muy alta.
Un estudio, realizado en Reino Unido y publicado en ‘Human Reproduction’, refleja que al menos en los meses en los que un varón está intentado concebir, debería cambiar el slip ajustado por un ‘bóxer’ o calzoncillo suelto.
El estudio, realizado en Reino Unido, y para el cual se reunió a 2.249 hombres en 14 clínicas de fertilidad, muestra que los hombres que eyacularon números bajos de movilidad de su esperma mostraban 2,5 veces más probabilidades de haber sido sometidos a una cirugía testicular, dos veces más probabilidad de ser de raza negra y 1,3 veces más probabilidad de desempeñar un trabajo manual. También se vio que estos hombres no usaban calzoncillos sueltos o no habían concebido previamente.
“Sorprendentemente, el uso de drogas recreativas, tabaco y alcohol, y las mediciones del índice de masa corporal (IMC) tuvieron muy poco efecto”, apuntan los autores del estudio, según recoge la publicación BBC Mundo. Como aclara el doctor Andrew Povey, “a pesar de que las elecciones del estilo de vida son importantes para otros aspectos de nuestra salud, nuestros resultados sugieren que muchas de estas elecciones probablemente tienen poca influencia en el número de espermatozoides móviles que eyaculan”.
Sin embargo, lo que sí parece tener un impacto en este éxito de fertilidad, concluyen los investigadores, es el tipo de trabajo que realiza un individuo y la ropa interior que usa. En esta línea, apuntan que sería buena idea abandonar durante unos meses los slips ajustados por otros más sueltos si se busca concebir un hijo.
No obstante, los autores del estudio quieren dejar claro que a pesar de estos resultados, es importante que los hombres “sigan las recomendaciones sensatas de salud y vigilen su peso, dejen de fumar y limiten su consumo de alcohol”.
Así se desprende de un estudio publicado en ‘Nature Communications’, cuyos resultados han demostrado que las células madre músculo-esqueléticas son capaces de sobrevivir hasta 17 días en humanos y 16 días en ratones una vez muertos, mucho más de los uno o dos días que se pensaba hasta ahora.
Esto es posible, según han comprobado, porque tienen la capacidad de reducir significativamente su actividad metabólica ante cualquier condición adversa, incluido el fallecimiento, lo que les permite preservar su potencial para la división celular.
Este “estado latente” es el resultado de su organización celular, que se elimina al mínimo, con una menor cantidad de mitocondrias y una disminución de la energía.
“Podemos comparar esto con aquellas condiciones patológicas en que las células tienen pocos recursos”, ha explicado Fabrice Chrétien, que matiza que esto sucede antes de iniciarse el ciclo normal de las células para la regeneración de tejidos y órganos dañados.
Chrétien y su equipo quisieron corroborar si estos resultados podían ser consistentes en otros tipos de células, para lo que se tomaron como muestra células madre de médula ósea, donde se generan las células sanguíneas, observando en ratones cómo su viabilidad se mantuvo hasta cuatro días después de la muerte, conservando a su vez su capacidad para reconstruir el tejido.
Este descubrimiento podría constituir la base de una nueva fuente, y más importante, nuevos métodos de conservación para las células madre utilizadas para el tratamiento de diversas patologías, ha explicado este experto.
“Este es el caso de la leucemia, por ejemplo, que requiere un trasplante de médula ósea para restaurar la sangre de un paciente y las células inmunes destruidas por la quimioterapia y radioterapia”, ha explicado.
Asimismo, han admitido que son necesarios nuevos análisis que determinen qué aplicación clínica puede tener este hallazgo.
Tras la estupenda experiencia del 1er taller de niños del año pasado, ellos disfrutaron mucho, pero creo que nosotros aún más, hemos continuado a lo largo del año trabajando con mamás y niños de distintas edades, en colaboración con la Asociación Mujer&Madre, Asociación MSPE y MASOLA.
II taller “Quieres saber cómo ayudamos a las mamás a tener bebés”. El próximo sábado 16 de junio a las 11:30 h. en IMF
Cuando entre el 15-20% de las parejas en España tienen problemas de fertilidad, la diversidad familiar es un hecho, cada vez hay más madres solteras por elección, parejas de lesbianas que deciden ser mamás, la normalización y el conocimiento de estas técnicas como una forma más de concepción, cuando hay dificultades.
Que desde pequeños sepan que si han sido concebidos por reproducción asistida, fue para solucionar un problema que tenían sus papás o mamás y que han sido querido y buscados desde mucho antes de estar aquí.
A través de un Cuenta-cuentos (además de psicóloga especialista en niños) trataremos la diversidad familiar y como ayudamos a las diferentes mamás.
Se convertirán en Mini-biólogos para poder hacer embriones con plasti.
Veremos un precioso video/cuento hecho por niños sobre el respeto a la diferencia.
Y terminaremos con una sorpresa para los peques.
Os esperamos.
Para confirmación de asistencia, enviad un mail a: mbarrio@imfertilidad.com, indicando el nombre del niño y la edad.
