La implantación embrionaria es el último paso de un tratamiento de fertilidad. Ésta sucede cuando se implanta el óvulo fecundado, ya convertido en embrión, en el útero materno con la esperanza que dé lugar a una gestación.
Pero ¿cómo se consigue implantar el embrión en el útero? Existen dos factores que deciden si la implantación embrionaria termina o no en un embarazo:
La calidad del embrión: Cuanto mejor y de más calidad sea el embrión u óvulo fecundado, más posibilidades hay de que éste se implante y dé lugar a una futura gestación. Es en las clínicas de reproducción asistida donde estudiamos la calidad de los embriones, para decidir cuál debe implantarse en el posterior tratamiento de fertilidad.
La preparación del endometrio: Para que los embriones se implanten correctamente en el útero, el endometrio debe estar preparado para ello. La medicación hormonal que se toma antes de empezar el tratamiento de fertilidad, es el factor que ayudará a preparar el endometrio y mejorar las posibilidades de que el embrión se implante en el útero.
Pero, además de estos dos hechos indispensables, existen otros factores que pueden incidir en la implantación embrionaria en cualquier tratamiento de fertilidad e incluso en un embarazo de forma natural. Vamos a comentarlos uno a uno:
Factores que pueden incidir en la implantación embrionaria en un tratamiento de fertilidad:
1. La modulación de las células NK:
La esterilidad y la infertilidad han sido definidas como una enfermedad, y constituyen un problema de Salud Pública que afecta entre 60-80 millones de parejas en el mundo, según datos de la OMS. En España, actualmente afecta a un 20% de las parejas. Entre este 20% de parejas estériles o infértiles, existe un subgrupo de pacientes que presenta fallos de implantación embrionaria recurrentes, en los que la tasa de tener un recién nacido vivo es menor del 16%. En los últimos años han comenzado a identificarse una serie de factores inmunológicos, responsables de hasta un 40% de los casos de infertilidad y esterilidad, y sobre los que se puede actuar de forma terapéutica.
El sistema inmune es un conjunto de estructuras y procesos biológicos que protegen al organismo de enfermedades. Identifican y destruyen células patógenas, resguardando la integridad de las propias células y tejidos sanos del organismo. La respuesta inmune puede ser innata (primaria e inespecífica) o adquirida (específica y mediada por Linfocitos, que son una clase especial de glóbulos blancos y donde se encuentran las células NK o Natural Killer).
Según los estudios más recientes, existe una expansión de células NK y NKT en las mujeres con fallo de implantación. Es aquí donde entra el tratamiento con gammaglobulinas intravenosas (GGIV), el cual ha demostrado ser beneficioso en numerosos trastornos de base inmunológica. Aunque se desconocen los mecanismos exactos inmunomoduladores, la GGIV posee potentes efectos antiinflamatorios en la modulación de los procesos mediados por éstas células NK. Se postula que las GGIV reducen la activación de éstas células y la actividad citotóxica que suele estar incrementada en estas pacientes. En consecuencia, una mejor regulación de estas células Natural Killer puede mejorar las posibilidades de que la implantación embrionaria se haga correctamente y se pueda llegar al embarazo.
2. Los factores de crecimiento:
Los Factores de crecimiento (o Plasma Rico en Proteínas) son sustancias proteicas solubles, comprendidas en el interior de las plaquetas. Estas sustancias estimulan a otras células que empiezan a crear una gran variedad de procesos, como la formación de tejido nuevo, cicatrización, reparación de tejidos, curación de piel, mucosas, etc…
Para las mujeres que no consiguen tener un endometrio de un grosor óptimo durante la preparación del endometrio para la implantación embrionaria, esta técnica está cada vez más indicada. Las células madres adultas necesitan el estímulo de los factores de crecimiento para producir sustancias y células específicas del tejido que deben crear, en este caso células de la mucosa uterina (endometrio).
El procedimiento es sencillo y mínimamente invasivo, por lo que se realiza de forma ambulatoria. Después de extraer una pequeña dosis de sangre al paciente, similar a una analítica común (de 2 a 8 mililitros), se realiza un procedimiento específico a la sangre. Esta sangre se somete a un proceso de centrifugado que permite obtener el plasma rico en Factores de Crecimiento. Seguidamente se separa la parte más rica en factores de crecimiento y se descarta el resto, añadiendo cloruro cálcico para liberar los factores de crecimiento plaquetarios. Se inyecta esta preparación, conteniendo los factores de crecimiento activados, directamente dentro del endometrio mediante una histeroscopia. Una vez realizada la infiltración del plasma rico en factores de crecimiento, la paciente tendrá que seguir las recomendaciones de su médico y hacerse ecografías de control para visualizar los efectos de los factores de crecimiento sobre el endometrio, antes de hacer la transferencia embrionaria.
3. Diagnóstico genético y elección de donantes:
Todos los seres humanos somos portadores sin saberlo de múltiples mutaciones y rasgos que causan la variabilidad genética. Los futuros padres temen que sus hijos puedan heredar una enfermedad genética que vaya afectando su calidad de vida o, en el peor de los casos, pueda causarles una muerte prematura.
Existe un test de diagnóstico genético preimplantacional dirigido a parejas, el DGP, destinado a conocer con anterioridad el posible riesgo de los futuros hijos a presentar determinadas enfermedades genéticas. La prueba analiza más de 200 enfermedades recesivas y condiciones mono-génicas, mediante el análisis del ADN de los futuros padres. El panel de mutaciones se ha diseñado para analizar más de 1.000 mutaciones, que abarcan más de 200 trastornos genéticos. Entre otras enfermedades y condiciones, destacan las más frecuentes: Fibrosis quística, Síndrome Frágil X, Anemia, Talasemias, Hemocromatosis, Intolerancia hereditaria, Atrofia muscular, etc…
El test aporta información acerca de enfermedades hereditarias, tanto autosómicas recesivas como ligadas al cromosoma X. Si la mujer de la pareja es portadora de una enfermedad ligada al cromosoma X, sus hijos varones tendrán el 50% de probabilidades de padecer la enfermedad genética. Si uno de los miembros de la pareja es portador de una enfermedad genética de herencia autosómica recesiva, la probabilidad de tener un hijo afectado por la enfermedad es baja. Si ambos miembros de la pareja son portadores de la misma enfermedad, el hijo tiene un 25% de probabilidades de sufrirla.
La prueba está indicada en parejas que quieran conocer la compatibilidad genética de donantes (óvulos o esperma) o en mujeres que han tenido fallos de implantación embrionaria o abortos de repetición. El procedimiento es muy sencillo ya que sólo se requiere una muestra de sangre obtenida por extracción, como una analítica de sangre normal.
Cada uno de los miembros de la pareja analizados puede ser identificado como portador o no portador de mutaciones genéticas responsables de una determinada enfermedad. Este resultado frecuentemente no afecta su salud, pero aumenta las probabilidades de que su progenitor la sufra. En pocos casos, ambos progenitores son portadores de la misma condición genética. Cuando esto ocurre, existe una mayor probabilidad de engendrar un hijo afectado o de tener abortos de repetición y fallos de implantación. Se recomendaría hacer un diagnóstico genético preimplantacional a los embriones antes de realizar la transferencia embrionaria para seleccionar sólo los embriones no afectados, o bien utilizar los óvulos o el semen de un donante que no sea portador de la misma mutación genética. En el caso de que se haya realizado la prueba de compatibilidad genética entre un donante de gametos y un miembro de la pareja, se recomendaría cambiar de donante. Puedes consultar nuestro artículo del blog “Novedades en los tratamientos de fertilidad: el DGP” para conocer más sobre éste estudio diagnóstico.
“Un tratamiento de fertilidad para cada caso”
En definitiva, cada persona es distinta y en consecuencia, cada problema de fertilidad también. Es necesario conocerse a una misma y que los especialistas estudien personalmente tu caso, para conocer cuáles son todas tus posibilidades de ser madre, así como los posibles factores de riesgo. No dudes en solicitar una primera visita gratuita con nosotros para conocerte mejor y recomendarte el mejor tratamiento de fertilidad en tu caso en concreto, ¡estaremos encantados de ayudarte a cumplir tu sueño!
Laurence Fontinoy y Clelia Morales son las fundadoras de Woom, una ‘app’ de fertilidad con una misión: que sus usuarias se queden embarazadas en el menor tiempo posible.
Su consejo: cuanto antes, mejor. Pero Clelia Morales y Laurence Fontinoy no se aplicaron el cuento. De haberlo hecho, quizá no habrían fundado Woom, una app de fertilidad con una misión: que sus usuarias se queden embarazadas en el menor tiempo posible. Sus experiencias personales con la concepción y sus retos les llevaron a plantearse la pregunta:
¿puede la tecnología ayudar? “Los algoritmos de Woom recogen 32 parámetros de cada mujer y nos permiten proporcionar recomendaciones personalizadas para aumentar las probabilidades de embarazo. En España empezamos a pensar en la maternidad en la treintena y, aunque nos veamos estupendas, a partir de los 35 la fertilidad cae en picado, así que es vital no malgastar el tiempo: conocer bien nuestro cuerpo para concebir de forma natural y, si algo va mal, no retrasar la decisión de acudir a un especialista”, precisa Morales.
En la breve existencia de Woom —nació en julio de 2016—, Morales y Fontinoy —que abandonaron sus puestos en eBay y Google respectivamente para emprender— ya presumen de 40.000 embarazos entre sus más de 340.000 usuarias en España, México y Colombia. “Queremos ser una referencia tanto en el sur de Europa como en Latinoamérica y la comunidad hispanohablante de Estados Unidos”, señalan.El auge de las femtech, término acuñado en 2013 para aglutinar a las empresas tecnológicas volcadas en mejorar la salud de la mujer, no ha hecho más que empezar, defienden. Según Fontinoy, “en Woom ahora solo nos ocupamos del embarazo, pero en el futuro vamos a explorar otras etapas, como el parenting o la menopausia”.
¿Qué son los pólipos endometriales?
Los pólipos endometriales generalmente son tumores benignos que se desarrollan en el endometrio. Generalmente no son cancerosos pero en algunos casos pueden ser malignos.
Los pólipos uterinos están entre las enfermedades benignas de la mucosa uterina (endometrio). Son generalmente asintomáticos (sin síntomas). Un pólipo normalmente suele estar dentro de la cavidad uterina (pólipos intracavitarios) pero también pueden situarse en el cuello del útero (pólipo endocervical) o externo del cuello del útero
Un pólipo puede medir de algunos milímetros (micro pólipo) o ocupar toda la cavidad uterina.
¿Cómo se diagnostica?
Para descubrir el pólipo uterino es necesario realizar diversas pruebas
- Un ultrasonido pélvico, preferentemente en la primera parte del ciclo (unos días después de la menstruación)
- Histeroscopia diagnóstica, a veces asociada a una biopsia endometrial.
Estas pruebas permiten comprobar la existencia o ausencia de otras patologías asociadas, como miomas o adenomiosis.
Síntomas de pólipos uterinos
Los síntomas más comúnmente asociados con los pólipos uterinos son:
- Sangrado menstrual irregular
- Pérdida de periodo menstrual o dismenorrea
- Sangrado vaginal después de la menopausia
- Esterilidad femenina
Tratamiento de los pólipos uterinos
Normalmente los pólipos pequeños sin síntomas pueden desaparecer por sí solos, ya que suelen estar asociados con el ciclo menstrual y la acción de las hormonas en su edad fértil. El tratamiento quirúrgico de pólipos uterinos pequeños es inútil a menos que esté en riesgo de cáncer uterino. Para reducir los síntomas de los pólipos uterinos se pueden recetar algunos medicamentos hormonales. Pero tomar estos medicamentos suele ser una solución a corto plazo porque los síntomas vuelven a aparecer una vez que deja de tomar sus medicamentos. Se suele recomendar llevar a cabo una intervención cuando la salud de la paciente está en riesgo. Lo que se hace es una operación quirúrgica conocida como histeroscopia mediante la cual se eliminan los pólipos presentes en el útero.
Algunos consejos
- Evitar los carbohidratos como el azúcar, los dulces, las bebidas carbonatadas y más, Ingerir cereales integrales
- Reducir el consumo de grasa
- Tomar alimentos ricos en fibra como frutas y verduras, legumbres y semillas oleaginosas.
- Tratamientos naturales: el diente de león, el aceite de ricino
- Evitar las bebidas que contienen cafeína
El término aborto bioquímico puede ser desconocido para muchos, por eso, cuando tiene lugar, existen muchas dudas al respecto. ¿Qué es un aborto bioquímico? ¿Por qué sucede? ¿Implica que hay alguna dificultad para quedarse embarazada? ¿Cuáles son sus consecuencias? En este artículo, responderemos todas estas dudas.
Aborto bioquímico, ¿qué es y por qué sucede?
El aborto bioquímico, se produce cuando hay una interrupción temprana del desarrollo embrionario y posterior expulsión del mismo.
En el aborto bioquímico, el espermatozoide fecunda al óvulo, se forma el embrión y se desarrolla durante la primera semana, aproximadamente hasta el día 6, que es cuando hay una implantación embrionaria en el útero. Es entonces cuando el organismo comienza a sintetizar la hormona beta-hCG (gonadotropina coriónica humana). Al cuantificarse esta hormona en una prueba de embarazo, la prueba sale positiva, y, sin embargo, todavía no es detectable en la ecografía. Es decir, son embarazos que se detectan por la prueba de embarazo positiva (detección bioquímica), pero no se ven en ecografía y se pierden antes de poder ser visto en ecografía.
En la mayoría de los casos, el aborto bioquímico está asociado a los procesos de fecundaciones in vitro que han tenido un resultado inicial positivo, pero que el embrión no se desarrolla y es expulsado.
No obstante, los abortos bioquímicos también se dan en embarazos naturales, solo que, en la mayoría de ocasiones, es imperceptible y pasa desapercibido, pues el único síntoma es un pequeño retraso en la menstruación.
¿Cuáles son las causas y los síntomas de un aborto bioquímico?
Hasta el momento, no hay causas exactas del por qué se produce el aborto bioquímico. No se conoce la razón por la que el embrión, que se ha logrado desarrollar, detenga su crecimiento y termine desprendiéndose.
Sin embargo, estas son algunas de las posibles explicaciones:
- Que el embrión presente alteraciones genéticas después de la fecundación
- Alteraciones genéticas en el óvulo o en el espermatozoide de los padres
- Anomalías en el útero de la madre
- Problemas hormonales
- Infecciones
- Un estilo de vida de los padres que pueda comprometer el desarrollo del embrión, como mucho estrés, tabaco, alcohol, drogas, etc.
En este tipo de aborto, los restos embrionarios son eliminados naturalmente mediante un sangrado que recuerda a la menstruación. Generalmente, no es necesario realizar un legrado uterino ni recibir medicación porque la pérdida gestacional es muy temprana.
Estos embarazos pueden durar desde horas, hasta unas dos semanas. Por esta razón, casi no se presentan síntomas. Entre los más comunes encontramos:
- Dolor abdominal, similar al que se siente en la menstruación
- Sangrado vaginal rojo vivo
- Coágulos que se expulsan con la menstruación
- Dolor de espalda y pequeñas contracciones
¿El tener un aborto bioquímico disminuye las posibilidades de concebir?
Esta es una de las grandes preguntas que se hacen las parejas que han pasado por este tipo de experiencia. La gran preocupación es, si este tipo de aborto, afecta la fertilidad y a las posibilidades de lograr una nueva gestación.
Un aborto bioquímico no disminuye las posibilidades de lograr un nuevo embarazo y tampoco se ve disminuido el éxito en los ciclos de fertilidad, incluso, en los próximos intentos, es más probable que se logre el embarazo.
Sin embargo, la sensación de pérdida puede afectar a los padres y puede predisponerlos al fracaso de las futuras gestaciones. En estos casos, se recomienda hablar con el médico para que explique cuál es la situación real después de sufrir un aborto bioquímico y cuáles son las posibilidades de lograr un embarazo saludable y sin problemas.
Después del embarazo bioquímico, ¿cuándo se puede intentar un nuevo embarazo?
El tiempo para intentar un nuevo embarazo depende de varios factores, entre ellos, de la situación emocional de los padres y de las causas de hayan provocado el aborto. Si el ciclo menstrual se reanuda normalmente, pasadas dos menstruaciones se puede intentar una nueva gestación. Lo más recomendable es consultar con el especialista médico y seguir sus recomendaciones.
El Día Internacional del Libro es una conmemoración mundial para fomentar la lectura. En URE Centro Gutenberg queremos sumarnos a la celebración, y aportar desde nuestro blog un granito de arena en este día.
Por ello, hemos pensado en los más pequeños de casa y como no, en nuestro trabajo. En cómo, gracias a las técnicas de reproducción asistida, muchas parejas y mamás solteras pueden celebrar el Día Internacional del Libro cumpliendo su sueño: poder leerle un bonito cuento a sus bebés.
Para la ocasión hemos recopilado algunos cuentos, todos, sobre los distintos métodos de concepción que existen y todas, dirigidas de una manera clara y sencilla, a nuestra futura generación. Con una finalidad muy bella, la de normalizar los tratamientos de fertilidad y los distintos modelos de familia que existen gracias a estos.
Decir que en esta búsqueda, son muchos los libros que hemos encontrado, todos preciosos y cargados de ternura, pero, como imaginarás, nos es imposible citarlos todos, lo que no significa que no sean igual de bonitos y dignos de ser contados por el simple hecho de no estar aquí citado.
¿Quieres saber qué cuentos te recomendamos desde URE Centro Gutenberg para conmemorar este Día Internacional del Libro? Aquí los tienes…
“Dos Mamás”, de Débora Alfonso y Anna Yuste
En este libro las autoras tratan de explicar a los niños por qué es normal tener padres del mismo sexo, a través de una historia sencilla y divertida. Un bonito cuento pensado para los más peques, pero que tiene moraleja de sobra también para los adultos.
“Cloe quiere ser mamá”, de Rosa Maestro
Se trata del primer libro de esta autora, escrito para explicar a su hija cómo una mujer sola puede ser madre. Tras su éxito, Rosa Maestro se decidió a escribir dos más: uno para explicar las familias homoparentales (“Nora y Zoe, dos mamás para un bebé”), y otro muy reciente (“Lucía y el cofre mágico de la familia”) en el que nos cuenta la historia de una niña nacida gracias a que su madre recibió una donación de óvulos.
“Esperando a Pingüi”, de Anabel Marchán y Rubén García
Este cuento está inspirado en la propia historia de los autores, que quisieron explicarle a su hijo cómo tuvieron que viajar a otro país para cumplir su sueño de ser padres por gestación subrogada.
“Mi familia”, de Dexeus Mujer
Este libro, fruto de la colaboración de la clínica de reproducción Dexeus Mujer de Barcelona y la editorial Destino Infantil & Juvenil, trata de las distintas técnicas de reproducción existentes, y de los modelos de familia que hay gracias a ellas.
“El misterio de las semillas del bebé”, de Serge Tisseron
Este cuento narra la historia de Pablito, que acaba de descubrir cómo se hacen los bebés. Sin embargo, a él le concibieron de manera diferente, y sus amigos la lechuza, el elefante, el lagarto y el pingüino le ayudaran a entenderlo.
“Mi mamá y yo”, “Mis mamás y yo” y “Mis papás y yo”, de Elena Tormo
Son tres publicaciones pioneras dirigidas a los bebés de familias formadas por mujeres (solas o en pareja) y por hombres, que deciden tener descendencia. Tres libros ilustrados donde mamás y papás podrán elaborar, con fotografías y anotaciones, el recorrido biográfico del primer año de vida de su recién nacido.
“Un regalo de vida chiquititito”, de Carmen Martínez Jover
Una historia de cómo dos tiernos conejitos cuentan cómo fueron padres gracias a una donación de óvulos.
¿Conocías estos cuentos para niños basados en la reproducción asistida y los nuevos modelos de familia? ¿Te animas a recomendar otros que te gusten? ¡Que disfrutes del Día Internacional del Libro!
Al momento de decidir emprender la búsqueda de un hijo, una pareja toma real conciencia de que son infinitos los factores que influyen en que la fecundación efectivamente ocurra. Allí es cuando muchas personas se dejan llevar por la ansiedad y comienzan a contar los días para tener relaciones sexuales, pretenden conocer el momento exacto de la ovulación y hasta están los que incursionan en posiciones amatorias para favorecer la llegada del espermatozoide al óvulo.
Para poner blanco sobre negro alrededor de los mitos y realidades que circulan en torno de las relaciones sexuales para lograr el embarazo, el director científico de Halitus Instituto Médico y presidente de Fundación Repro, Sergio Pasqualini, enumeró tres de las creencias que más circulan en el boca a boca.
En un ciclo ovulatorio, la ovulación se produce 13 o 14 días antes de la menstruación
Es importante tener relaciones todos los días. Falso
“Mantener relaciones sexuales frecuentes es bueno porque puede llegar a mejorar el funcionamiento del sistema reproductor -explicó Pasqualini-. Al generarse, entre otras cosas, un mayor flujo de sangre en la pelvis, se puede favorecer el desarrollo del folículo (donde se desarrolla el óvulo), y, por ende, una mejor calidad del óvulo. Además, luego de la ovulación, las relaciones pueden beneficiar la preparación del endometrio, la capa más interna del útero, para recibir al embrión”.
Y tras aclarar que “en el caso del hombre, las relaciones sexuales frecuentes (por ejemplo todos los días) van a ir disminuyendo la cantidad de espermatozoides del eyaculado en los días sucesivos”, enfatizó: “Esta disminución va a variar de hombre a hombre y va a depender de su nivel de fertilidad. Hay algunos que, con eyaculación de dos días seguidos, expulsan muchos menos espermatozoides al segundo día, mientras que en otros la diferencia puede ser mucho menor. Al no saber las características propias de cada hombre, es que se recomienda una abstinencia mínima de dos o tres días cuando se acerca el momento de la ovulación”.
¿Cómo saber cuándo es ese momento? “En un ciclo ovulatorio, se produce 13 o 14 días antes de la menstruación, es decir, que si la mujer tiene un ciclo de 28 días, va a ovular el día 13-14 del ciclo. En cambio, si tiene ciclos de 35 días con ovulación, se estaría produciendo alrededor del día 20-21 del ciclo”.
“Otra manera de predecir el momento es detectar en orina la hormona luteinizante (LH), por medio de kits que se venden en farmacias, dado que el pico de secreción de esta hormona comienza unas 38 a 40 horas antes de la ovulación -aseguró el especialista-. También existen aplicaciones móviles que de acuerdo a la longitud de los ciclos calcula el momento”.
La ovulación es un instante, es cuando el folículo se abre y el óvulo es expulsado para ser captado por la trompa de Falopio
La relación sexual para lograr el embarazo tiene que ser justo en el día y momento de la ovulación. No siempre
“La ovulación es un instante, es cuando el folículo se abre y el óvulo es expulsado para ser captado por la trompa de Falopio, que con sus movimientos peristálticos lo lleva hacia el útero. En su recorrido, se va a encontrar con los espermatozoides. El óvulo, luego de la ovulación, tiene una vida media de no más de 16 a 20 horas”, puntualizó el experto en fertilidad.
Y agregó: “Por su lado, el espermatozoide tiene una vida media, dependiendo de su calidad, de hasta 3-4 días, siempre que se encuentre en un ambiente adecuado. La vagina no lo es, pero sí el moco que segrega el cuello del útero, el fluido de la cavidad del útero y el de las trompas”.
“El moco, que es por donde tienen que ascender los espermatozoides, varía sus características según el día del ciclo, dependiendo del nivel de las hormonas (estrógenos y progesterona) -ahondó-. Adquiere las características como clara de huevo en el momento periovulatorio, y es ahí que permite el ingreso de los espermatozoides. Algunas mujeres notan más humedad en la zona genital producto de la secreción del moco con esas características”.
Y tras remarcar que “hay mujeres que producen ese buen moco para el pasaje de los espermatozoides sólo el día de la ovulación, y son ellas las que tienen que tener relaciones justo ese día para poder quedar embarazadas”, Pasqualini señaló que “en cambio, hay otras que lo van a producir entre uno y tres días antes, por lo que tendrán más margen para las relaciones, siempre que la calidad de los espermatozoides sea buena como para sobrevivir esos días, a la espera de la ovulación”.
Es lo mismo si la relación sexual se tiene por compromiso que con pasión y deseo. Falso
“Una relación con pasión, con mucho deseo, con una buena previa, en el periodo periovulatorio, conlleva una mayor irrigación pelviana y secreción de endorfinas que hace que aumente la lubricación vaginal, la secreción de moco del cuello uterino facilitando el ascenso de los espermatozoides, mayor llegada de sustancias al folículo que pueden llegar a ser beneficiosas para la maduración final del óvulo”, explicó, quien sintetizó: “Es decir, una relación sin entusiasmo puede embarazar, pero más chance de lograrlo lo va a dar una buena relación”.
