Hasta hace unos años la infertilidad era un tema tabú. Y hoy se ve con normalidad recurrir a la medicina reproductiva para ayudarnos en el proceso de ser madre si hay dificultades para lograrlo de manera natural. Desde Instituto Bernabeu queremos ofrecer algunas de las pautas para saber cuándo es el momento de recurrir a una clínica de fertilidad. Ello no significa que vayas a adentrarte en un tratamiento largo y la dificultad puede ser subsanable de una manera sencilla. Pero si el problema es más complicado, Instituto Bernabeu cuenta con unidades específicas para abordar casos complejos, gracias a una constante de estudio e investigación. De ahí que cuente con unidades referentes como la de Baja Respuesta Ovárica, la Unidad de Fallo de Implantación y Aborto de Repetición o la de Endometriosis entre otras.
- La edad. Es uno de los factores más importantes. A partir de los 35 años, si el embarazo no llega después de buscarlo entre 4 y 6 meses lo mejor es no perder el tiempo, porque éste empieza a correr en contra. La fertilidad comienza a decrecer. Y si la gestación se busca a partir de los 40 años no se debe perder un minuto porque las opciones se reducen. Cada caso se valora personalizadamente a través de pruebas para descubrir las causas de que el embarazo no llegue y cómo ayudarte.
- Abortos. Si ha sufrido más de una pérdida gestacional no se debe dejar al azar la posibilidad del embarazo. Debe ponerse en manos de especialistas con experiencia en abortos de repetición y fallo de implantación. Por su experiencia asistencial, Instituto Bernabeu recomienda buscar una clínica a la vanguardia y especialista en casos complejos y que hagan un estudio y valoración personalizada. Desde hace tres décadas Instituto Bernabeu cuenta con el mejor grupo de trabajo especializado donde además de ginecólogos hay endocrinos, biólogos moleculares, genetistas y embriólogos para abordar de forma global los casos complicados.
- Antecedentes familiares de infertilidad o sospechas de alguna alteración. La genética en estos casos puede ser clave y esperar no llevará a ningún sitio. Si quiere planificar un embarazo es recomendable acudir a la clínica de medicina reproductiva. Instituto Bernabeu cuenta con un equipo con experiencia en investigación y genética, huyendo de los tratamientos estándar. A través de pruebas genéticas se descubren muchos de los problemas que están detrás de la infertilidad tanto de la mujer como los del hombre. El conocimiento permite ir al problema y desarrollar tratamientos personalizados. En el año 2016 la clínica de fertilidad dio un paso de gigante en medicina reproductiva al aplicar la farmacogenética a la baja reserva ovárica de esta forma adapta la medicación adecuada a cada mujer en razón de sus genes para lograr el embarazo.
- Problemas ginecológicos. Padecer endometriosis, menopausia precoz, fallo ovárico, ovarios poliquísticos o anomalías estructurales en el útero entre otras, son causa de infertilidad, y son los profesionales de la medicina reproductiva quienes van a ayudar a la paciente a tratar de salvar estos obstáculos que impiden la maternidad.
- Infertilidad masculina. Una enfermedad como las paperas puede limitar las posibilidades del embarazo. Si la pareja tiene hecha la vasectomía debéis poneros en manos de un centro especializado. Los avances de la ciencia han permitido el desarrollo de técnicas como la fecundación in vitro (FIV), la ICSI que combinado con técnicas de obtención de espermatozoides permiten lograr el embarazo cuando la causa de la infertilidad es masculina, sin la necesidad de recurrir a semen de donante.
Acudir a una clínica de medicina reproductiva es la mejor opción para no perder el tiempo cuando se busca el embarazo que no llega por medios propios. Son miles las mujeres que desde hace tres décadas han confiado en Instituto Bernabeu, que logró el nacimiento del primer niño FIV de la Comunidad Valenciana en 1988 y que ha hecho posible que niños con padres que padecen graves enfermedades hereditarias nazcan liberados de ellas. Instituto Bernabeu posee seis clínicas en toda España, la última de ellas está en el barrio de Salamanca de Madrid, la matriz está en Alicante y tiene clínica en Albacete, Cartagena, Elche y Benidorm. Cuenta con laboratorios y quirófanos propios. Destacan por sus medios técnicos vanguardistas e innovadores y un equipo médico y humano especializado en problemas de infertilidad con unidades específicas de Baja Respuesta Ovárica, Unidad de Fallo de Implantación y Aborto de Repetición, así como de Endometriosis, entre otros. Sus laboratorios propios permiten, además de la inmediatez en las pruebas, el desarrollo de estudios genéticos y de biología molecular. En Instituto Bernabeu cada persona es única y van a personalizar cada caso y abordar las causas que impiden el embarazo o que no permiten que éste llegue a término. Todo porque trabajan con el mismo objetivo que su paciente, lograr su embarazo.
IMFER, primer centro autorizado en realizar la vitrificación de óvulos en Murcia, apuesta por una técnica que permite parar el reloj biológico
Mujeres de 30 a 35 años que en un futuro se plantean ser madres pero que en la actualidad, por diversos motivos, deciden que no es el momento. Esta es la realidad de muchísimas mujeres en España, un escenario que podría resultar estresante a medida que se van cumpliendo años pero que en la actualidad, gracias a las técnicas de fertilidad, ganar la batalla al tiempo ya no es un imposible. El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer y es la fecha perfecta para recordar aquellas técnicas que han permitido que las féminas puedan tener un mayor desarrollo y poder de decisión. Una de las que ha ayudado a avanzar en este sentido es la vitrificación, esto es, la extracción y congelación de óvulos. Tal y como apunta el Instituto Murciano de Fertilidad, primer centro de la región autorizado para efectuar este tratamiento, en su origen la vitrificación tenía la finalidad de congelar los óvulos de aquellas mujeres que se someterían a tratamientos médicos que podían mermar su fertilidad. Con la vitrificación se conservaban estos óvulos intactos para que, una vez superada la enfermedad, pudieran ser fecundados e implantados. Hoy esta técnica se hace extensiva a más pacientes. Desde hace unos años también se vitrifican los óvulos de mujeres que, por motivos laborales o personales, no quieren ser madres en la actualidad pero que más adelante podrían planteárselo.
El Instituto Murciano de Fertilidad, IMFER, apunta que este tratamiento cada vez está teniendo más acogida entre las mujeres de la región. Son muchas las mujeres que sienten que no quieren ser madres inmediatamente, pero les da miedo que al retrasar mucho la maternidad puedan tener dificultades a la hora de quedarse embarazadas en un futuro. Lo ideal es realizar la vitrificación antes de los 35 años ya que al congelar los óvulos éstos mantendrán su edad genética, aumentando así las posibilidades de fecundación a pesar de que la madre haya cumplido más edad.
El tratamiento es muy sencillo e indoloro. IMFER señala que es similar a lo que se realizaría en la primera etapa de la fecundación in vitro. Habría una fase inicial en la que con medicación se estimularía la generación de óvulos y, a continuación, se extraerían mediante punción para conservarlos en nitrógeno líquido a una temperatura de -196ºC. Más adelante, cuando la futura madre lo crea conveniente, el óvulo se descongelará y se inseminará con el semen de una pareja o de un donante. Transcurridos de 3 a 5 días, el embrión se implantará en el útero con el objetivo de cumplir el sueño de ser madres en el momento adecuado.
En el Día Internacional de la Mujer merecen un reconocimiento especial aquellas técnicas y tratamientos que permiten que las mujeres puedan decidir libremente sobre su futuro y circunstancias. Que el tiempo no trunque los sueños.
Las adopciones de menores en Cataluña registran las cifras más bajas de las últimas dos décadas. Las trabas burocráticas, el coste y las mayores exigencias planteadas por países que, tradicionalmente, eran proclives a facilitar la adopción, han hecho caer en picado la estadística. El Instituto Catalán de la Acogida y la Adopción (ICAA) apunta que el descenso “debería ser una buena noticia” pero admite que hay más de 1.000 familias esperando poder adoptar.
Para poder adoptar a un niño hay dos vías posibles: recurrir a la adopción internacional o a la nacional. Ambos canales están igual de saturados, pero no siempre fue así. En 2004 llegaron a Cataluña 1.562 niños adoptados. Procedían de países extranjeros, sobre todo de Rusia y China. El año pasado, el registro se paró en las 153. Son 14 niños más que los que se adoptaron en 2016 y supone el primer incremento de las adopciones internacionales en trece años.
“No es significativo”, valora Agnès Russiñol, directora general del ICAA. Russiñol señala que la tendencia a la baja es “evidente”. Y la celebra: “La adopción siempre es la última oportunidad para un niño, supone romper todos los lazos con su familia biológica”.
En los últimos veinte años han llegado en adopción a Cataluña 16.000 menores. La mayoría lo hicieron entre 2001 y 2006. “No era normal”, dice Russiñol. Opina que el sistema se ha ido reajustando y que “difícilmente” se volverán a rebasar las 200 adopciones anuales. Según el ICAA, en Cataluña hay 479 familias que han superado el primer filtro del proceso, obtener el certificado de idoneidad, y están esperando poder adoptar un menor extranjero.
“Hay que anteponer siempre el derecho del niño o de la niña a vivir mejor y por eso en las adopciones impera el principio de subsidiariedad”, cuenta. Es decir, se hace todo lo posible para que el menor se quede con su familia biológica y, en detrimento, con otra familia de su mismo país. Cruzar la frontera siempre es el último recurso.
Desde 2007 hasta hoy varios países han reformulado su sistema de protección de los niños. Esto ha supuesto, en muchos casos, la optimización de la atención al menor pero, también, mayores trabas y requisitos más exigentes para canalizar las adopciones. “Antes, en nueve meses podías adoptar a una niña en China, ahora se tarda aproximadamente unos diez años”, detalla la directora genera del ICAA. Mayor papeleo y plazos más largos han derivado en un factor desincentivador para muchas familias. A eso se suman los efectos de la crisis económica. Cada país pone sus reglas y fija sus tasas pero tramitar una adopción internacional supone, según el ICAA, un gasto de entre 12.000 y 40.000 euros.
En las adopciones nacionales, es decir, de menores nacidos en Cataluña y que por causas de fuerza mayor son apartados de sus familias y entran en los canales de la adopción, se da una desaceleración parecida. Nunca se han adoptado más de 156 menores en un año, fue en 2008, pero los 62 del año pasado son la cifra más baja en 20 años. La estadística, sin embargo, no muestra tantos altibajos como pasa con la adopción internacional. Las 161 solicitudes registradas en 2017 para adoptar a menores catalanes son el nivel más bajo desde 2001.
2011 marcó un punto de inflexión. El número de familias que estaban en la lista de espera de asignación de un niño tutelado por la Generalitat superó, en más de tres veces, el número de los niños acogidos durante el año anterior (en 2010 fueron 121). Esto motivó que se suspendieran, transitoriamente, los procesos de valoración de las solicitudes de adopción de niños tutelados en Cataluña, para evitar que se desvirtuara el proceso de valoración por el paso del tiempo.
Desde julio de 2011, las familias que quieren adoptar un niño tutelado por la Generalitat pueden presentar su solicitud ante el ICAA, pero no se procede a su valoración. Entre 2011 y 2017, el número de familias declaradas idóneas para adoptar y que estaban en espera de asignación cayó de las 900 a las 100. Algunas, las menos, terminaron adoptando a un niño pero muchas otras decidieron, de manera voluntaria, cerrar su expediente. Oxigenadas las mesas de evaluación, el ICAA trata de retomar el examen de las solicitudes acumuladas entre 2011 y 2017. Hay casi setecientas familias esperando a ser valoradas.
Cuando se habla de un biólogo muchas veces nos viene a la cabeza el estereotípico explorador con una manga entomológica avanzando por las fangosas aguas amazónicas, el observador con prismáticos en mano haciendo recuentos de aves en un entorno palustre o aquel asegurando las sujeciones de radiotransmisores en los felinos del continente africano. Mientras que dichas actividades son llevadas a cabo día a día por todo el mundo, también hay un sinnúmero que se dedican a actividades no tan glamurosas en el laboratorio.
Las actividades que se llevan a cabo en estas salas de condiciones estrictamente controladas son mucho menos aparentes pero tienen un impacto más cercano y directo sobre la sociedad. Así, el listado de descubrimientos relacionados con el metabolismo humano, estudios sobre enfermedades transmitidas por dípteros, pruebas para detectar materiales carcinógenos, protocolos y metodologías para realizar experimentos médicos y otros es interminable.
La vida de un biólogo que trabaja en un laboratorio no es nada sencilla. Tómese como referencia aquellos que trabajan en la transferencia de embriones y desarrollo de técnicas de fecundación in vitro. Los embriones no pueden estar expuestos a fuentes luminosas intensas. Ya con niveles muy bajos de luz blanca o con un espectro ultravioleta marcado se advierten efectos negativos en los procesos. Las ventanas han de ser inexistentes y la mayoría de bombillas de índole comercial, con la excepción de algunos tipos de diodos LED, resultan nocivas. Esto obliga a realizar tareas que por lo general solicitan un gran esfuerzo visual en total penumbra. Los trabajadores de estas salas trabajan fuera de la zona de confort ocular y obviando la normativa europea en materia de luminotecnia que establece en dos mil lúmenes el flujo luminoso requerido para actividades de laboratorio. Claro está que esto sería completamente incompatible con la ejecución de la tarea.
Junto a otras normas que son de sentido común, como no comer en la sala, hay una serie de requerimientos que no son tan elementales. Existe una prohibición clara de acceder a los recintos donde se trabaja con embriones si se está enfermo y existe la posibilidad de estornudar. Evitar la formación de aerosoles (aire, saliva, tejidos, bacterias) que puedan contaminar cultivos y embriones comprometiendo los resultados es determinante. Igualmente importante es no utilizar perfumes o cosméticos que puedan desequilibrar el balance químico en los que se encuentran inmersos los diversos objetos de estudio o los embriones en transferencia.
Como se puede ver el trabajo de un embriólogo, biólogo especializado en fertilización in vitro, así como otros investigadores de laboratorio que se puedan ver afectados por este tipo de necesidades, es muy difícil y sin ninguna duda digno de loa.
lainfertilidad.com
Los tratamientos de fecundación in vitro y el diagnóstico genético preimplantacional pueden evitar el nacimiento de bebés con enfermedades raras hereditarias
El 28 de febrero es una fecha que llama a la reflexión. En el Día Internacional de las Enfermedades Raras, la Federación Española hace un llamamiento a la sociedad para dar a conocer la situación en la que se encuentran unos 3 millones de personas en nuestro país. Se considera que una enfermedad es rara cuando afecta a menos de 5 de cada 10.000 habitantes pero, teniendo en cuenta que existen cerca de 7.000 enfermedades raras, éstas afectan al 7% de la población mundial. No obstante, los portadores de estas enfermedades de trasmisión genética en muchas ocasiones, cuando desean ser padres pueden encontrar algo de luz gracias al Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP). El Instituto Murciano de Fertilidad, IMFER, uno de los centros especializados en realizar este tipo de diagnóstico explica cómo funciona este tratamiento. Tal y como apunta el Dr. José Sánchez Férez, Responsable del Laboratorio de IMFER, la reproducción asistida permite analizar los embriones después de su fecundación in vitro permitiendo conocer qué embriones son portadores de la mutación y cuáles no. Así, los embriones sanos se transfieren a la madre, dando origen a un bebé sin la enfermedad.
El DGP se aplica en parejas en las que al menos uno de ellos sea portador de una mutación que determine la aparición o, transmisión a la descendencia, de una enfermedad hereditaria grave o para dolencias raras para las que todavía no existe cura. Algunas de las enfermedades raras que suelen recurrir al Diagnóstico Genérico Preimplantacional son la fibrosis quística, la poliquistosis renal, la distrofia miotónica, Huntington y Charcot Marie Tooth.
Desde hace más de una década, IMFER ha ayudado a cientos de parejas a tener hijos libres de enfermedades genéticas. Porque la salud es el mejor regalo y la mejor herencia que podemos dejar a nuestros hijos.
El prestigioso Instituto Marqués presentó ayer su nueva sede en Barcelona, situada en la avenida Diagonal, concretamente en el edificio Planeta. Esta entidad ya es todo un referente en lo que se refiere a ginecología y reproducción asistida, con más de 95 años de historia.
El presidente del Grupo Planeta, José Creuheras, junto a Marisa López-Teijón, presidenta del Instituto Marqués, ayer, en la apertura de la nueva sede
El acto, que contó con una gran asistencia, comenzó con la presentación del periodista Albert Castillón. Fue una intervención breve, llena de buen humor, en la que el reportero recordó que la entidad protagonista del día «ha creado familias en unos 50 países».
El siguiente en tomar el turno de palabra fue el doctor Leonardo Marqués, que tuvo el honor de presentar la nueva sede, con unas instalaciones muy lujosas. No obstante, y en una clara alusión a la cada vez más visible expansión de la entidad, recordó que «es mucho más que eso». En su discurso, recordó a su familia, con gran dedicación por la medicina. «Pienso que antes era una medicina más vocacional», señaló, antes de comentar que su familia se adaptó sin problemas a cualquier tipo de cambio. Y también se mostró optimista. «Todo esto funcionará», aseguró.
Por su parte, la presidenta del Instituto Marqués (IM), Marisa López-Teijón, empezó su discurso asegurando que la «sociedad ha cambiado», y que «ahora la maternidad es un derecho». Pese a ello, en su intervención, también aludió a los hombres, de los que dijo que «a veces se sienten olvidados».
Elogió la nueva sede, de la que manifestó, por cierto, que está inspirada en la serie CSI, y destacó su funcionamiento de vanguardia. Por ejemplo, en la manera en la que es posible ver los embriones a través de los móviles y de las nuevas tecnologías.
El Instituto Marqués es un centro de Ginecología y Reproducción Asistida con más de 95 años de historia. Se ha convertido en un centro de referencia internacional en su sector, con sede fija en cuatro países de Europa. Liderado y dirigido por los doctores Marisa López-Teijón y Leonardo Marquès Amorós, el IM atiende a pacientes de más de 50 países. Muchos de ellos, han pasado anteriormente por otros tratamientos de reproducción asistida sin éxito. El centro se ha especializado en estos casos que presentan más dificultad y tiene un reconocimiento internacional en este ámbito.
Cuenta con una destacada cartera de servicios y ofrece a sus pacientes una atención totalmente personalizada y de la mejor calidad.
