El apellido paterno ya no primará a partir del próximo 30 de junio, cuando entra en vigor la reforma del Registro Civil, a la hora de inscribir a un hijo recién nacido y los padres deberán ponerse de acuerdo en el orden de los apellidos.
Desde el año 2000 se permite inscribir al niño con el apellido de la madre en primer lugar, si los padres envían una solicitud al Juez encargado del Registro Civil y una declaración de mutuo acuerdo sobre el cambio en el orden de los apellidos. Este cambio afectaba por igual a todos los hijos de la pareja. Si bien, en caso de no existir consenso, se daba preferencia por defecto al apellido paterno.
Con la entrada en vigor de la nueva ley, desaparece la opción por defecto y se obliga a que los padres hagan constar expresamente el orden de los apellidos en la solicitud de inscripción en el Registro Civil, un cambio que permite «acercarse más a la igualdad», según señala a Europa Press la letrada Anna Salort, especialista en Derecho de Familia y Derecho Civil de ABA Abogadas.
Si no se hace constar el orden, o bien los progenitores están en desacuerdo, transcurrido el plazo de tres días será el propio encargado del Registro Civil quien establezca dicho orden atendiendo al interés superior del menor, pero no poniendo por defecto el del padre.
Además, Salort destaca la ventaja que ofrecen los hospitales a los padres para inscribir a su hijo desde una sala facultada de la propia clínica. «En el plazo de 48 horas, el propio hospital lo remite al Registro Civil y ya no tienen que ir los padres», ha precisado.
En otros países se pierde el de la madre
En comparación con otros países, Salort recuerda que a diferencia de España, donde siempre se han conservado los dos apellidos de los progenitores, en otros suelen conservar solo un apellido, como en EE UU o Reino Unido, perdiéndose los de la madre.
Por otra parte, indica que al alcanzar la mayoría de edad, ya no es necesario un acuerdo entre los padres y la persona puede decidir cambiar el orden de sus apellidos conforme a su única y exclusiva voluntad, lo que puede dar lugar a que haya hermanos con distinto orden de apellidos.
Además, la ley ofrece la posibilidad de cambiar nombres y apellidos, de tal forma que puede establecerse el uso de los apellidos de ambos padres como primer apellido compuesto con el fin de evitar la desaparición de un apellido español, o bien para que no sea tan común. También prevé la posibilidad de cambio del apellido cuando sea contrario al decoro u ocasione graves inconvenientes.
“1 de cada 6 parejas presenta problemas de fertilidad, siendo un 50% de los casos de origen masculino”, según datos de la Clínica Ginefiv. Por esta razón, y coincidiendo con el Mes de la Fertilidad que se celebra en junio, el centro ha lanzado la campaña “Cuida tu fertilidad”. El objetivo de este año es concienciar sobre la importancia de cuidar la fertilidad desde una edad temprana y divulgar buenos hábitos que ayuden a preservar la fertilidad en ambos sexos, rompiendo los tabús que la rodean.
El Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad, que se celebra en todo el mundo durante el mes de junio, es una iniciativa promovida por la American Fertility Association (AFA), que tiene como propósito sensibilizar a las mujeres sobre la importancia del cuidado de la fertilidad desde la juventud. En esta ocasión, Ginefiv quiere ir más allá y poner el foco en la necesidad de cuidar la fertilidad no solo en mujeres si no también en hombres. “El 12% de los abortos de repetición y de fallos de implantación se deben a problemas de fertilidad masculinos”, explica la doctora Victoria Verdú, coordinadora de ginecología de la Clínica Ginefiv.
“Promover buenos hábitos y cuidados que ayuden a mejorar la salud reproductiva es fundamental para evitar la infertilidad. En el caso de los hombres, seguir una dieta equilibrada y saludable, practicar deporte moderado y evitar el consumo de sustancias nocivas es vital para evitar más del 50% de los casos de infertilidad masculina”, señala la Dra. Victoria Verdú.
Mejorar la calidad ovocitaria está en manos de las mujeres
El otro 50% de los problemas de fertilidad se debe a causas femeninas. “Conocer la reserva ovárica de la mujer es importante porque con el paso de los años tanto la cantidad como la calidad de los óvulos se ven reducidas considerablemente. Como consecuencia se produce una disminución de la capacidad reproductiva y un aumento del número de inseminaciones fallidas, abortos y malformaciones fetales”, señala la experta. Este dato ofrece a la mujer la posibilidad de elegir si es conveniente postergar la maternidad, o preservar la fertilidad para mantener óvulos que sean útiles en el momento que se quiera ser madre.
Entre las acciones principales de la campaña “Cuida tu fertilidad” se realizarán pruebas gratuitas, a través del análisis de la hormona antimülleriana (AMH), para que las mujeres conozcan el estado y la cantidad de óvulos que poseen en ese momento. Como explica la Dra. Victoria Verdú, “esta prueba debería incluirse en las revisiones para que la paciente sepa sus posibilidades reproductivas y pueda tomar decisiones sobre postergar o no la maternidad. De este modo, podremos detectar cualquier anomalía y sobre todo alertar en el caso de que tenga antecedentes que puedan afectar a la fertilidad”.
Las personas interesadas deberán entrar en la web www.testfertilidad.es y solicitar este test de la fertilidad, completando previamente un breve estudio sobre sus hábitos.
Por otro lado, “es necesario educar y difundir información sobre la importancia de cuidar la fertilidad desde temprana edad y no solo en el momento que se planea tener un hijo para evitar problemas en el futuro”, asegura la Dra. Victoria Verdú. “Conocer las posibilidades que existen para preservar la fertilidad es también importante para que las mujeres puedan postergar la maternidad si lo desean”, apunta la doctora. La vitrificación de ovocitos es la única técnica en la actualidad que permite a la mujer preservar sus óvulos para que puedan ser fecundados en el futuro con garantías de éxito. Aun así, el 44% de las mujeres no saben en qué consiste esta técnica, según apunta el último estudio ‘Conocimiento y hábitos de fertilidad de las mujeres’, llevado a cabo por Ginefiv.
Además de conocer la reserva ovárica no hay que olvidar la importancia de cuidar la calidad de dichos óvulos. Para ello será imprescindible seguir una dieta equilibrada y saludable, practicar deporte y evitar el consumo de sustancias nocivas. Bajo el hashtag #Cuidatufertilidad, los expertos médicos de Ginefiv ofrecerán cada día, durante el mes de junio, consejos prácticos para que la población tenga información de primera mano sobre qué hábitos mejoran la fertilidad y cuáles afectan negativamente.
Pamplona ha acogido la Reunión Nacional de Grupos de Interés de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), cita en la que la directora del laboratorio de la Unidad de Reproducción Humana Asistida del Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo de Madrid, la doctora Yolanda Cabello, mostró las claves en tratamientos de reproducción humana asistida.
La celebración en la capital navarra de la sexta edición de este encuentro fue aprovechada por esta representante del Grupo Quirónsalud para exponer que la principal “clave” en cuanto a las terapias de reproducción humana asistida es “elegir un sistema de cultivo adecuado a las condiciones de cada laboratorio y adaptado a cada tipo de paciente”.
“La función de un buen sistema de cultivo es imitar lo más aproximadamente posible el entorno natural de los embriones en cada estadio, favoreciendo el desarrollo embrionario y permitiendo que se pueda seleccionar de forma más precisa el embrión con mayor potencial de implantación para ofrecer la capacidad de seleccionar un embrión que ofrezca altas probabilidades de niño sano en casa”, continuó Yolanda Cabello.
Incubadores con sistema time lapse
En este contexto, esta profesional sanitaria declaró que “los incubadores con sistema ‘time lapse‘ ofrecen una serie de ventajas: exigen y permiten menos manipulación, conservan los embriones en un ambiente estable, ayudan a mejorar el desarrollo embrionario y someten al embrión a menor exposición a la luz que en una evaluación standard”.
“Las Unidades de Reproducción Humana Asistida deben adaptarse a los recursos de material y espacio que tienen en su laboratorio y en función de estos, elegir el tipo de cultivo embrionario que pueden hacer y qué incubadores nuevos se pueden adquirir”, prosiguió Cabello, que concluyó con la afirmación de que “hay que seguir estudiando más parámetros que podrían ayudar a seleccionar embriones sanos con métodos no invasivos”.
La capacidad reproductiva de las mujeres disminuye a medida que aumenta su edad, ya que con el paso del tiempo la reserva ovárica -calidad y cantidad de óvulos- se reduce hasta llegar a la menopausia. En las últimas dos décadas, las mujeres en España han retrasado considerablemente la edad en la que tiene su primer hijo, debido principalmente a motivos laborales y económicos.
Esperar para ser madre puede acarrear dificultades para lograr el embarazo e incluso puede llevar a situaciones de infertilidad. Por este motivo, la Clínica Barcelona IVF lanza la campaña “¿Se puede detener el reloj biológico?” para concienciar a las mujeres que se planteen ser madres después de los 35, de la necesidad de conservar sus óvulos antes, cuando son abundantes y de calidad.
Para conocer los detalles de la campaña y las últimas tendencias para preservar la fertilidad te invitamos al desayuno de prensa que tendrá lugar el viernes, 2 de junio de 2017, a las 11h, en la sede de Barcelona IVF. En el acto intervendrán el Dr. Luis Zamora, director médico de la Clínica Barcelona IVF y una paciente que se ha sometido a un proceso de conservación de óvulos
Se considera que una pareja es infértil cuando pasa un año tratando de concebir sin éxito. Llegados a este punto, los profesionales médicos de la reproducción decidirán cuál es la estrategia más acorde a su caso; para lo que necesitan que los dos miembros de la pareja se sometan a una serie de pruebas.
En el caso del hombre, en un principio suele bastar con un seminograma, mientras que en el de la mujer pueden realizarse otras muchas pruebas, entre las que se encuentra la histerosalpingografía, que se utiliza para estudiar el estado del útero y las trompas de Falopio a través de los rayos X.
Todo esto es necesario para diagnosticar la razón que ha llevado a la infertilidad, pero no para curarla; aunque, curiosamente, se han dado muchos casos de mujeres que, después de años intentándolo, se han quedado embarazadas durante el transcurso de estos exámenes previos.
Esto sin duda ha sido una gran noticia para ellas, un inconveniente para la economía de las clínicas reproductivas y una sorpresa para los científicos, que hasta ahora no habían conseguido dilucidar la causa de este repentino cambio en la fertilidad de las mujeres.
LA SOLUCIÓN
El factor común a todos estos embarazos inesperados suele ser la realización de la histerosalpingografía; pues los primeros casos comenzaron a darse en los albores de esta prueba, allá por los años 20 del siglo pasado.
Desde entonces, los médicos han sospechado que el responsable podría ser el lipiodol, una solución de aceite de amapola, que solía usarse como contraste.
Sin embargo, también cabía la posibilidad de que fuese el simple lavado de las trompas el que favoreciese la fertilidad, independientemente de la sustancia que se hubiese utilizado para ello.
Por eso, con el fin de dar por fin una respuesta, un equipo internacional de investigadores ha estudiado las diferencias en la fertilidad de las mujeres que habían sido sometidas a esta prueba en 27 clínicas de los Países Bajos, utilizando como contraste en unos casos lipiodol y en otros una solución a base de agua.
Sus resultados han sido publicados en The New England Journal of Medicine y en ellos se observa que el 39’7% de las que recibieron lipiodol quedaron embarazadas después, mientras que sólo lo hicieron un 29’1% del resto.
Por lo tanto, se concluye que, a falta de nuevos estudios que lo terminen de confirmar, el uso de un fármaco basado en lipiodol podría servir como apoyo a las técnicas de reproducción asistida o, directamente, contribuir a evitarlas, suponiendo a las pacientes un ahorro considerable en tiempo y dinero.
Así es, parece ser que la solución a un problema tan difundido como la infertilidad podría llevar casi un siglo delante de las narices de médicos y pacientes a la espera de ser descubierta. Y es que, como ha ocurrido en tantas ocasiones a lo largo de la historia, los mejores descubrimientos son los que llegan por casualidad.
Nacho Díaz y Jaime Sánchez tuvieron en febrero un hijo por gestación subrogada en Canadá. Desde que empezaron, el proceso ha durado más de tres años. Optaron por Canadá por la confianza que da a parejas homosexuales y porque las madres gestantes son altruistas, no reciben una compensación. Los padres no tienen ninguna queja de Canadá: “Todos allí se han volcado con nosotros”, dice Sánchez. El problema les llegó cuando debían registrar a su hijo como español en el consulado de Toronto: “Entonces llegamos a nuestro representante, que se supone que debe velar por tus derechos, y se negó a hacerlo”, añade.
Díaz y Sánchez y al menos otras dos parejas gay cuyos hijos han nacido en 2017 en Canadá están metidos en una maraña legal que les impide registrar a su hijo como español. Las consecuencias van desde no poder cobrar la baja por paternidad o el cheque guardería en la comunidad de Madrid a tener que sacarle el NIE al bebé, que vive en España como “turista canadiense”: «Cuando fuimos a comisaría a buscar su NIE, los funcionarios no entendían por qué un niño español debía inscribirse como extranjero”, dice Jordi Piqueras. Hoy su hija está en España sin NIE y solo con el pasaporte canadiense con el plazo de 90 días de estancia permitida ya caducado.
La reunión se fue calentando y acabó en reproches de los padres al funcionario por sus creencias y valores
Los padres viven el lío legal como una afrenta a sus derechos básicos. Díaz y Sánchez pidieron una reunión con el cónsul español en Toronto, Pablo Ruiz-Jarabo. El cónsul les advirtió que no iba a cambiar su postura. La reunión se fue calentando y acabó en reproches de los padres al funcionario por sus creencias y valores. “No puede usted perjudicarnos por sus ideas. ¿Qué necesidad hay de pasar por esto?”, le dijo Nacho Díaz al cónsul.
El registro de niños nacidos por gestación subrogada depende en España de una Instrucción de 2010, que pide básicamente una cosa: una sentencia judicial en el país de nacimiento donde el juez certifique que la madre gestante actúa libremente y su renuncia al bebé es consciente e irrevocable.
Esto que parece sencillo para no juristas puede convertirse en una maravillosa arma de interpretación restrictiva. El cónsul de España en Toronto, a través del Ministerio de Justicia, explica a EL PAÍS sus motivos: “En Canadá, la legislación sobre maternidad subrogada no cumple con los requisitos que exige la Instrucción 2010, entre ellos, la intervención de un juez que supervise el consentimiento de la madre gestante a la renuncia de su filiación”. Las tres parejas afectadas disponen de sentencias legales, pero el aparente gran error es que la gestante no está presente ni físicamente ni por escrito ante el juez. Esta novedad se debe a un cambio en la legislación de Ontario -no de Canadá- en noviembre de 2016. De los tres bebés sin registro solo uno nació en Ontario. Los otros dos nacieron en British Columbia y Alberta.
El cónsul puede decidir que una sentencia es insuficiente porque tiene facultades para interpretar el Derecho a su modo. Desde la Oficina de Información Diplomática (OID) del Ministerio de Exteriores defienden que Ruiz-Jarabo “no ha actuado de forma arbitraria”. De todos modos, los padres tienen una vía abierta para recurrir ante la Dirección de Registros en el Ministerio de Justicia, dicen desde la OID. Añaden que para eliminar toda duda futura, sería conveniente “una instrucción nueva que aclare el criterio”. En Exteriores insisten en que la solución depende de la falta de instrucciones claras desde Justicia.
“Es una vergüenza”, dice la abogada canadiense Sara Cohen. “Bajo la ley provincial, los padres intencionales son los padres y la gestante ya no lo es. Si España no lo reconoce, deja la seguridad de estos niños en peligro.” No es algo sin embargo que ocurra solo en un consulado español: “Cuando una pareja canadiense va al extranjero y tiene un hijo allí, tienen que ir al consulado de Canadá y siempre hay reglas distintas”, dice Sheetal Maya Nanda, abogada canadiense especializada en inmigración. “Mis clientes me piden que les dé una garantía del 100% de que algo va funcionar. Pero desgraciadamente cuando hay gente tomando decisiones acaba siendo subjetivo”, añade.
En Canadá hay, al menos, otros cuatro embarazos subrogados que salen de cuentas antes del fin del verano
El papel de los políticos
La responsabilidad de una legislación nueva que aclare estos embrollos es de los políticos. Ciudadanos presentó una iniciativa en febrero para regular la subrogación, que fue recibida con poco entusiasmo por los otros partidos.Para complicar aún más el panorama, el Comité de Bioética publicó un informe el 19 de mayo donde proponía prohibir la subrogación. Entre ambos polos, hay docenas de familias en trámite que tratan de sortear dificultades legales insospechadas para registrar a sus hijos. En Canadá hay, al menos, otros cuatro embarazos subrogados que salen de cuentas antes del fin del verano. Un proceso de subrogación en Estados Unidos ronda los 100.000 euros y en Canadá, los 60.000, pero no son los únicos países donde se hace.
Hasta el cambio en Ontario de noviembre, el consulado pedía para inscribir al niño que el padre biológico -en el caso de parejas gay, uno de los dos- apareciera en el registro junto a la gestante y que el otro miembro adoptara al bebé una vez de vuelta a España. Este proceso sin embargo implica desequilibrio en las parejas: “Siempre aparecerá que uno de los dos ha adoptado. Siempre habrá un padre que es adoptivo”, dice Nacho Díaz. El bebé tendría además apellidos distintos en sus primeros años de vida: para Canadá tendría los apellidos de los padres reales y para España, un apellido de la gestante. Nadie sabe con certeza qué pasaría con ese bebé si el futuro padre adoptivo rompe su acuerdo mientras el niño tiene apellidos distintos.
El reto en España es eliminar la inseguridad jurídica de las familias que optan por esta vía: “La solución debe pasar porque no dependamos de quién se siente en la silla. Si dependemos de eso, la inseguridad jurídica va a continuar”, dice Ana Miramontes, abogada especializada en asuntos de subrogación. En Toronto, por ejemplo, el cónsul anterior a la llegada de Ruiz-Jarabo en agosto de 2014 ponía menos trabas a los registros. Una solución maliciosa para parejas con problemas es esperar al reemplazo de Ruiz-Jarabo -a quien le queda un otro año en Toronto- y esperar que el nuevo cónsul sea menos estricto.
La gestación subrogada es un ámbito tan poco transparente que hasta las cifras son un agujero negro: “No hay números en ningún lugar sobre cuánta gente entra en acuerdos de subrogación”, dice Marilyn Crawshaw, profesora de la Universidad de York. En Reino Unido, por ejemplo, los padres deben pedir una “orden parental” para ser ambos progenitores al mismo nivel del bebé subrogado. Desde 1995 hasta 2015, el número de estas órdenes no llega a 2.000, aunque ha crecido mucho en los últimos años. La profesora Crawshaw ve factible un número tan pequeño: “Es un área en la que hay mucha especulación sin datos”. La legislación española no ha puesto de momento remedio.
El artículo afirma “que las clínicas españolas de reproducción asistida tienen un problema: no saben qué hacer con los embriones que guardan congelados que fueron creados para procesos de fecundación, pero no se han usado. El registro estatal recoge que en estos momentos hay más de 230.000 embriones humanos congelados”.
La ley española vigente en esta materia plantea distintas opciones: 1. Seguir manteniéndolos congelados. 2. La donación a otras parejas con fines reproductivos. 3. La donación para usar en investigación. 4. Destrucción o muerte de los mismos.
La primera opción no es ética, pero decir el porqué es cuestión de otro artículo. La cuarta tampoco es ética. La segunda, aunque es tolerable con matizaciones, no es generalizable. La tercera no es realizable. Ciertamente, no ha habido un solo proyecto de investigación que solicite el uso de células madre embrionarias. Además, han aparecido otras líneas de investigación con células madres que, aparte de no tener reparos éticos (la destrucción del embrión) y grandes costes sociales, sí que tienen eficacia terapéutica en humanos.
Viendo estas opciones, se defiende un quinto destino: proceder a la descongelación de los embriones humanos congelados y dejarlos morir sin otro fin, o más exactamente, descongelarlos y “dejarlos morir”. Esta quinta opción tendría sentido siempre y cuando estuviera legalmente prohibido volver a congelar embriones humanos.
Dicho esto, cuando se opta por descongelarlos y “dejarlos morir” no se hace otra cosa que liberar a los embriones de una situación injusta e impropia de su dignidad de seres humanos (su congelación), a la que nunca se debería haber llegado.
Por otro lado, para este quinto destino de los embriones humanos congelados tiene mucha importancia distinguir la acción de “dejar morir” de la de “matar”. “Matar” significa “poner” positivamente un acto malo, mientras que “dejar morir” supone aceptar que no se puede hacer nada para salvar la vida.
La muerte no le adviene al embrión humano al dejarle morir tras la descongelación, sino que tiene su origen en un “proceso de muerte”. Dicho proceso comienza con su producción y denominación de “excedente”, continúa con la congelación y finaliza con la descongelación. “Dejarlo morir” consiste en no intervenir en un curso de acciones que ya están en marcha y que ocasionan la muerte y que, por tanto, no son acciones neutrales, meramente técnicas, sino acciones moralmente malas.
En efecto, el profesional, que descongela al embrión humano, no pretende su muerte, sino que lo “deja morir”, esto es, deja de intervenir en un proceso abocado a la muerte. En todo caso, permite que la naturaleza siga su curso. Con la acción de “dejarlos morir” se persigue terminar con una situación injusta, indigna e impropia para cualquier ser humano. Descongelarles y dejarles morir no es matarles activamente, sino dejar de poner un medio indigno y desproporcionado, que únicamente alarga artificialmente la fase final de la vida en situación irreversible.
Se puede concluir por tanto que “dejar morir” a los embriones humanos congelados, aun siendo una alternativa no exenta de reparos, pues no hay ninguna éticamente indiscutible, es la salida más respetuosa con su dignidad. Así, pues, lo que se sostiene es que se descongele a los embriones humanos que han sido congelados y se les deje morir sin reintroducirlos de nuevo en un proceso instrumentalizador.
Las mujeres con altos niveles de estrés y ansiedadpueden ovular hasta un 20% menos y la posibilidad de que sus óvulos sean fecundados disminuye en un 30%. El estrés también afecta a los hombres y puede influir negativamente en la calidad de su líquido seminal, ya que es un factor que tiene múltiples efectos fisiológicos sobre el proceso reproductivo, ya sea natural o a través de un tratamiento.
La forma de cómo afecta el estrés a cada persona y qué reacciones puede causar depende de factores individuales. Por tanto, cómo afectará a cada miembro de la pareja en su respuesta reproductiva también va a ser muy personal. [estres]
El estrés puede afectar al funcionamiento del hipotálamo (la glándula del cerebro que regula el apetito, las emociones y las hormonas que envían la señal a los ovarios para que liberen óvulos). Si la mujer está muy estresada, puede que ovule más tarde durante su ciclo reproductivo, o que ni siquiera llegue a ovular.
El aumento de esta hormona también conlleva disminución de la libido, con lo que el interés por mantener relaciones sexuales disminuirá. Si la frecuencia disminuye, lógicamente también lo hará la probabilidad de quedar embarazada. Por otro lado, para que se dé la implantación es necesario que haya buenos niveles de estrógenos y progesterona. Ante un déficit de estas, no se logra finalizar el proceso y el embarazo no va a seguir adelante, aunque el óvulo haya sido fecundado.
Si intentamos quedarnos embarazadas y estamos estresadas, su flujo cervical puede enviar una señal de aviso de que algo no está bien. En lugar de sentir un incremento de flujo a medida que se acerca la ovulación, puede que sientas días de flujo intenso combinados con días totalmente secos. Es como si el cuerpo intentara ovular, pero el estrés continuara retrasándolo. Por otro lado, en muchas ocasiones y en respuesta al estrés, la mujer comienza a comer en exceso, lo que incrementa el número de células de grasa, perturba el equilibrio hormonal y afectan por tanto a la fertilidad.
El estrés en el hombre también puede reducir la cantidad y calidad de los espermatozoides. De hecho, se ha demostrado menor volumen de semen y de concentración de espermatozoides en grupos de hombres con estrés crónico, sí como disfunción eréctil.
La hormona del estrés
Las mujeres con altos niveles de cortisol (la llamada «hormona del estrés») paran de ovular o tienen ciclos muy irregulares y, por lo tanto, presentan dificultades para concebir. El problema añadido es que, a menudo, las hay que niegan padecer de estrés y no identifican su situación.
las mujeres que optan por someterse a algún tipo de tratamiento para reducir su nivel de estrés [Este enlace se abrirá en una ventana nueva] pueden neutralizar su efecto nocivo y aumentar las posibilidades de quedarse embarazadas». Del mismo modo, en los tratamientos de fertilidad de Dexeus Murcia existe apoyo psicológico que ayuda a sobrellevar emocionalmente el tratamiento de fertilidad.
Cómo identificar los síntomas del estrés
Tiene dificultad para concentrarse o pensar en otra cosa que no sea su problema de infertilidad
Altos niveles de ansiedad
Disminuye la habilidad para cumplir tareas
Cambios en sus hábitos de sueño (dificultad para dormirse, despertarse antes de tiempo, dormir más de lo usual)
Cambios en el apetito o peso (aumento o disminución)
Se siente deprimido/a por períodos prolongados de tiempo
Se ha alejado de sus amigos, de su familia y colegas
Recurre al uso de drogas o alcohol
Tiene pensamientos sobre la muerte o el suicidio
Post de Joaquín Conesa, especialista en Psicología del Hospital Quirónsalud Murcia
Los hombres son los grandes desconocidos en #reproducciónasistida. Cierto que durante años se ha dicho que es la mujer la que desea tener hijos, que es la mujer la que se empeña en que sea con el método que sea, que es ella la que lleva todo el peso del tratamiento, que es la que sufre los negativos… que ellos en las clínicas no se enteran de nada, que se pasan la cita mirando el móvil… Pues parece que no va a ser así y que cada vez más, ellos están saliendo del armario y no solo tienen hijos solos, sino que se atreven a hablar de sus procesos de paternidad, a verbalizar su sufrimientos, su dolor, su espera, los embarazos de sus amigos… e incluso a llorar en silencio.
Pedro E. Jiménez ha abierto una gran puerta que esperar que otros abran también y en el libro que ha escrito junto a su mujer, Vanessa Stiennon, nos habla de su reproducción asistida y cómo la vivió como hombre. Su libro, “In Vitro Veritas”, que desde estas líneas recomiendo que dejéis sobre la mesilla de vuestras parejas.
– ¿Por qué son siempre las mujeres las que hablan de reproducción asistida e infertilidad?
Si el origen de la infertilidad es femenino, supongo que es educación y respeto; si el origen es masculino, tener que explicar que “no se es tan hombre” supongo que es muy complicado. Adicionalmente tenemos el estigma social de tener que ser más fuertes que las emociones y cuando se entra en el mundo de la reproducción asistida, es todo emoción por lo que supongo que la mayoría de hombres no se sienten cómodos. Se trata de una barrera que personalmente he optado por tumbar en ambos casos: yo sí que tenía un diagnóstico de baja calidad espermática y también reconozco que la reproducción asistida ha supuesto una montaña rusa de emociones que ha llegado a ponerme contra las cuerdas.
– ¿Por que los hombres se esconden más ante la reproducción asistida?
Además de lo que he comentado antes, también hay otro punto muy importante: no existimos durante el proceso. En el caso de FIV, que ha sido el nuestro, la paciente es ella, no la pareja, ella es la que se ha de poner las inyecciones, la que ha de seguir la evolución folicular, la que sufre la punción ovárica, la que ha de hormonarse… Todo es tan feminocéntrico, por llamarlo de alguna manera, que el hombre queda desplazado más que escondido. Yo, al menos, me sentí muy desplazado y dediqué un capítulo del libro que hemos escrito juntos precisamente a eso.
– ¿Es verdad eso que se dice que para los hombres no es tan importante el proyecto hijo como para las mujeres?
No estoy de acuerdo. Al menos no en mi caso; desde que llegué a la edad adulta siempre quise tener hijos y, es más, tuve que esperar a que a Vanessa le llegase su momento. Y en cuanto a los hombres de mi entorno, amigos y compañeros, considero que todos ellos están profundamente implicados en el proyecto de sus hijos. De hecho, el problema de muchos hombres es que no pueden abordar la paternidad en solitario, como tantas mujeres hacen, por motivos biológicos obvios, por las dificultades a la gestación subrogada y, sobre todo, por la presión social: un hombre sólo con un niño siempre levanta sospechas de pederastia; la prueba es que si una madre tiene una foto con su bebé bañándose es algo enternecedor y si es un padre, recibe miles de críticas como le pasó a un cómico danés hace un tiempo.
– ¿Es más tabú para los hombres que para las mujeres?
Sin duda. La virilidad en entredicho es un problema. Hemos conocido parejas que han recurrido a FIV por un problema de calidad espermática y el hombre nos ha reconocido que tras el diagnóstico no sólo se alejó del proyecto paternal sino incluso del sexo “lúdico” por no poder gestionar correctamente su virilidad. Las mujeres sois mucho más abiertas al respecto. Tan sólo imagina una escena de tópicos: grupo de hombres tomando una cerveza en el bar mientras ven el fútbol… y uno de ellos cuenta que no pueden tener hijos porque su calidad espermática es deficiente… Creo que el resto estaría menos incómodo si hubiese “salido del armario” al más puro estilo Priscilla Reina del Desierto.
– ¿Es la mujer la que siempre o casi siempre lleva el peso?
En un proceso de FIV está claro que lleva el peso físico de los pinchazos, de tener el cuerpo lleno de hormonas que dictan sus estados de humor, el peso de la punción ovárica que por sencilla que sea no deja de ser una intervención; también lleva el peso del fracaso si tras el transfer el test de embarazo es negativo porque esos embriones estaban en su útero, eran su responsabilidad. Ahora bien, creo que el hombre lleva el peso de superar sus propias frustraciones y de ser el pilar de apoyo de la mujer en el caso de la pareja; también creo que estos roles son perfectamente válidos en el caso de una pareja de dos mujeres.
– ¿Cómo sufre la infertilidad y los tratamientos el hombre?
En silencio. En silencio si el diagnóstico es el de baja calidad espermática; en silencio porque el propio proceso de FIV le aparta del foco; en silencio porque tiene que superar su propio sufrimiento para apoyar a la mujer que es la que más peso lleva en el proceso.
– ¿Qué recomendarías para apoyar más a las mujeres?
Hay dos vertientes a esa pregunta en el caso de una pareja:
Dentro de la pareja: en todos los casos en los que nos hemos encontrado, ha habido un gran apoyo por parte del hombre. No en vano estamos viendo cómo se hormona, cómo tiene que ir a la consulta y que le hagan ecografías cada dos días, cómo se la llevan a un quirófano para que le hagan la punción ovárica. Creo, en definitiva, que si media una cierta empatía, el apoyo está ahí o como mínimo la intención de apoyar; sólo es necesario hablar y pedir lo que hace falta.
De cara al entorno: me vas a perdonar, pero quien necesita apoyo no es sólo la mujer, sino la pareja, porque este es un proceso en el que se ha embarcado una pareja con su equipaje de miedos, dudas y frustraciones en la medida en que no llegan los resultados positivos; por este motivo es la pareja, como entidad la que necesita apoyo. Por supuesto, cada miembro de la misma con su propia sensibilidad.
– ¿Has hablado con otros hombres, qué te han contado?
He hablado, sí. En algunos casos, como ya he contado anteriormente, han transmitido sus dificultades para encajar la infertilidad, pero son los menos. La gran mayoría reconocen que han pasado por un proceso de reproducción asistida pero sin detalles. Sigue siendo tabú masculino.
– ¿Por qué cientos de webs de infertilidad femenina y maternidad y muy pocas de infertilidad masculina y paternidad?
Supongo que está relacionado con esta dificultad tan intrínseca del hombre para hablar de emociones y sentimientos. Las mujeres sois más libres para ello y lo canalizáis en foros, webs… Yo mismo, tras nuestro primer negativo no hice la exhaustiva búsqueda de soporte en Internet que hizo Vanessa; y a día de hoy no sé si se debió a que asumía que no encontraría esa ayuda o que yo mismo no estaba dispuesto a exponer mi experiencia.
– ¿Ocultan más los hombres que las mujeres que sus hijos son por reproducción asistida?
Creo que por igual. No veo a las madres ir con camisetas indicando que sus hijos son fruto de la reproducción asistida. Sí que lo hacéis en entornos “controlados”, como las miles de seguidoras que tienes, pero en el día a día del supermercado o el trabajo creo que es lo mismo.
– ¿Qué podemos hacer para romper tanto tabú y qué podemos hacer para que los hombres exterioricen más sus emociones y no tengan ese estereotipo de pasar del tema?
¡Cambiar la sociedad entera! Si vivimos en una sociedad en la que la expresión emocional masculina no está normalizada, la reproducción asistida no será una excepción. Si a eso añadimos que la reproducción asistida en sí también es un tema bastante tabú en general, tienes los ingredientes perfectos para que “salir del armario” sea muy complicado.
– ¿ Si más hombres diesen la cara, este tema daría sería más abierto y se se ayudaría más?
Creo que el problema se origina, básicamente, en la educación sexual básica. Cuando se explica la reproducción, nunca se contempla que pueda ser asistida; en las consultas ginecológicas nunca se aborda la infertilidad y los riesgos que tiene la forma de vida actual (alimentación, estrés, edad…) Es preciso que este movimiento que entre todos estamos poniendo a andar llegue a estamentos educativos, médicos y políticos que puedan tomar acciones.
– ¿Cómo fueron tus emociones y sentimientos como hombre?
¡Hemos escrito un libro entero hablando de ello! Así que te puedes hacer una idea de la montaña rusa de ilusiones, decepciones, reconstrucciones personales y momentos de todos los colores que he vivido. Podría decir que mis emociones y sentimientos fueron casi todos, dependiendo del momento.
– ¿Los hombres también lloran cuando sus amigos tienen hijos y ellos no?
En mi caso no fue llorar, pero sí que me cansé innumerables veces de asistir a conversaciones de caquitas, biberones, guarderías… mientras nosotros no podíamos avanzar. Se llora por dentro, sí.
¿Qué es la meiosis?
La meisois es un proceso de división celular en el que las células resultantes (los espermatozoides en el hombre y los óvulos en la nujer) tienen un contenido cromosómico de la mitad (23 cromosomas). Todas las células del cuerpo excepto las reproductivas se llaman células somáticas porque tienen 23 pares de cromosomas (46 en total). Pero las reproductivas, óvulos y espermatozoides, tiene solo 23, solo un par de cada. Esto es así para que al juntarse entre ellas, formen un embrión con 46 cromosomas. Pues bien, el proceso por el que las células reproductivas pasan para formarse y contener solo 23 cromosomas se denomina la meiosis. Este proceso puede tener fallos y producir alteraciones.
Estudios de la meiosis en biopsia testicular
En los hombres, el estudio de la meiosis se lleva a cabo mediante un análisis del tejido testicular obtenido de una biopsia testicular. De este tejido que se ha extraído, los médicos analizarán las células que crean a los espermatozoides en las distintas fases de la meiosis. Esto permitirá saber si la distribución cromosómica es la adecuada o no.
Esta prueba es complementaria a las demás que se realicen para poder obtener unos conocimientos más concretos del historial clínico de la pareja y poder aconsejar cuál será la técnica de reproducción asistida más aconsejada. Estas pruebas son bastante invasivas y, aunque mínimos, conllevan algunos riesgos; por ello, no son las primeras pruebas que se realizan para encontrar las causas de la infertilidad.
De hecho, esta prueba sólo se llevará a cabo si todas las otras han dado resultados anómalos y no se ha podido encontrar en la pareja cualquier otro motivo de infertilidad. En la actulidad hay una técnica menos invasiva, el estudio de cromosomas espermáticos mediante FISH. Este último es un estudio más sencillo pues solo se requiere una muestra de semen, pero menos completo, no se estudian todos los cromosomas y no se puede realizar cuando hay muy pocos espermatozoides.
¿Cuándo se realiza el test de la meiosis?
En el caso de los hombres, será necesario realizar esta prueba cuando los resultados del seminograma hayan dado resultados alterados ya que la incidencia de anomalías cromosómicas es proporcional al recuento espermático. Eso implica que cuanta menos cantidad de espermatozoides se puedan contar en una muestra, más grande será la posibilidad de padecer alteraciones cromosómicas, por lo que será necesaria esta prueba.
Esta prueba también está indicada a pacientes con abortos de repetición, independientemente de la edad, en casos de esterilidad de larga evolución sin diagnostico concreto de las causas o bien cuando se hayan producido varias fecundaciones in vitro sin éxito.
Esta prueba es muy importante en los anteriores casos ya que muestra la repercusión de las anomalías en la meiosis. Cuando una célula reproductiva tiene una carga incorrecta de cromosomas, esta puede dar lugar a varios problemas, entre los cuales destacan:
Anomalías en la fecundación
Embriones con anomalías cromosómicas: estos embriones con estas anomalías producirán los conocidos abortos de repetición o bien a un aborto durante el primer trimestre del embarazo; pero nunca llegarán a un embarazo completo.
La gestación subrogada, o el uso de «vientres de alquiler» para tener hijos es una práctica cada vez más extendida y por muchas razones muy controvertida. Pocos países han decidido por ahora fijar una legislación clara lo que está propiciando situaciones estrafalarias y en las que cabe hacerse muchas preguntas, incluyendo si se trata de una técnica compatible con la dignidad del niño. La última de estas situaciones extrañas se ha producido en la ciudad de Enschede, en la región holandesa de Twente (fronteriza con Alemania), donde una pareja gay ha tenido que devolver a su madre biológica por orden judicial a la niña nacida por encargo suyo.
En Holanda esta práctica no está prohibida, pero tampoco tiene una regulación específica, lo que complica mucho la cuestión de determinar correctamente la filiación. En este caso, además, los implicados actuaron de forma frívola y poco ordenada. Tanto la pareja de aspirantes a padres, porque no formalizó ningún pacto con la «madre de alquiler», como esta última, que supuestamente no debía haber mantenido relaciones sexuales con su marido hasta quedarse embarazada con el esperma de sus patrocinadores, pero si lo hizo y concibió así a la niña.
Ese fue el argumento esencial de los jueces ante la duda que planteaba el caso. Puesto que la madre es de toda evidencia la mujer que la gestó durante nueve meses y que las pruebas de ADN han confirmado claramente que el padre biológico es su marido, los jueces les han entregado a la niña y han rechazado los argumentos de quienes aspiraban a convertirla en su hija y que se llaman Stefano Franke y Arnout Janssen.
En lugar de utilizar otros métodos, la pareja había encontrado a la mujer para alquilar su viente en internet y esta, que ya tenía tres hijos, se comprometió a no tener relaciones sexuales con su esposo mientras trataba de quedarse embarazada con el esperma de uno de los miembros de la pareja homosexual, que a cambio se comprometió a mantenerla durante todo el embarazo. De modo que ella dio a luz el 8 de mayo a una niña sana y hermosa, en presencia de la pareja gay, que se llevó al bebé a casa en cuanto fue posible y decidió llamarla Hayley.
Sin embargo, para inscribirla en el registro como hija propia, la pareja debía demostrar una relación genética con la niña. De lo contrario, hubieran debido emprender un camino diferente, el de una adopción, que en ese caso no era posible. Y las pruebas de ADN del bebé demostraron que su padre biológico no es ni Franke ni Janssen, mientras que indican claramente que si existe esa filiación con el esposo de la madre de alquiler. De hecho, cuando la madre sustituta y los dos aspirantes a quedarse con la niña estaban ante el tribunal el pasado viernes para determinar si se podía optar por la adopción, ella confesó que su marido deseaba quedarse con la niña. El tribunal, por tanto, tuvo que hacer entrega de la pequeña a sus padres biológicos.
De nada sirvió que los dos homosexuales dijesen que habían pactado con la madre biológica que les entregaría a la niña. No hay base legal, pero tampoco un mero contrato por escrito en el que se hubiesen establecido las condiciones particulares. La pareja expuso que ella se había comprometido a no mantener relaciones sexuales con su marido mientras no se quedase embarazada con el esperma que ellos le proporcionaban. Ella, por su parte, señaló que lo había hecho siempre con «métodos seguros».
Ahora la pareja ha tenido que entregar a una niña que durante tres semanas han considerado como su hija, lo que les ha contrariado profundamente. Aún con todo, el juez les concedió una noche más con la niña, pero el sábado los servicios sociales fueron a buscarla para entregársela a sus padres biológicos.
En reproducción asistida es tan importante la parte clínica que está más a la vista, más en contacto con vosotras, como la parte de laboratorio, menos visible pero donde la ciencia permite que sucedan cosas maravillosas.
La parte clínica liderada por nuestro equipo de ginecología evalúa el problema de fertilidad y junto a vosotras, diseña y desarrolla el tratamiento más adecuado para solucionar el problema que hasta ahora os ha impedido ser padres.
Dentro de ese proceso llega un momento en el que el laboratorio de embriología cobra un protagonismo especial en la mayoría de los tratamientos. Nos referimos al momento en el que en laboratorio se crean las mismas condiciones que en vuestro vientre, como si se tratase de un estado natural, nuestro equipo de embriología liderapo por el Dr. Antonio González Útor, une el gameto masculino (espermatozoide), con el gameto femenino (óvulo) para crear la primera célula del futuro ser humano (cigoto).
Esto es lo que se conoce como fecundación y origina el primer gran hito del proceso de trabajo en laboratorio.
Después de la fecundación el equipo de laboratorio dota al cigoto de las condiciones que necesita para comenzar su desarrollo, para comenzar a dividirse. Al día siguiente (día 2) de una célula pasa a convertirse en varias: cuatro. Esta es la primera fase de su nuevo estado, pues en un solo día pasa de ser cigoto a ser embrión.
Un día después (día 3), su división es más prolífica contando con siete u ocho células. Ese es el momento óptimo como embrión. Es el momento de transferir al útero. El momento en el que el proceso que iniciamos in-vitro lo continuamos in-vivo. Para ello, para conseguir que el útero sea lo más receptivo a esta implantación, ginecología te ha estado preparando para que se den los cambios moleculares, estructurales y vasculares necesarios para que el embrión se implante positivamente y consigas el embarazo.
Pero, ¿podemos mantener el embrión más tiempo en cultivo? ¿podemos continuar haciéndolo crecer e implantarlo cuando es más maduro? ¿qué podemos conseguir con ello?
Efectivamente, cuando se cuenta con un laboratorio avanzado tecnológicamente y con profesionales adecuadamente formados, podemos plantearnos ir más allá del embrión y transferir días más tarde. En estos casos lo que era un embrión se ha dividido en aún más células hasta tener una forma en la que no llegan a distinguirse y contabilizarse las células. Este estado celular se produce a los 5/6 días y se denomina blastocisto.
¿Qué beneficio tiene implantar blastocisto frente a embrión?
El blastocisto es un embrión que ha superado cinco o seis días de cultivo in-vitro. Según la evidencia científica y la práctica clínica diaria, la tasa de implantación de un blastocisto frente a un embrión es mucho mayor (algo superior al 50%). Es decir, la probabilidad de conseguir embarazo con implantación de blastocisto (embrión en cultivo largo) es mayor que transfiriendo el embrión en día 3. La razón tiene que ver con una mejor sincronización entre blastocisto y endometrio. Pues sabemos que es el momento óptimo para que pueda adherirse al endometrio, invadirlo y seguir el resto de fases que lo encaminen a conseguir la gestación.
¿Qué riesgos presenta el llevar a cultivo largo y transferir blastocistos?
Aproximadamente entre el 40% y el 50% de los embriones son capaces de alcanzar la etapa de blastocisto in-vitro. Esto es lo que genera el mayor riesgo: que al final no contemos con embriones que transferir, que ninguno haya llegado a esta etapa y tengamos que cancelar el tratamiento.
Para ello es necesario el trabajo conjunto entre Ginecología y Embriología para realizar un control exhaustivo de la estimulación ovárica, así como una evaluación adecuada de los embriones en día 3. Lo primero, el control de la estimulación nos dirá si por número y calidad podemos plantearnos ir a cultivo largo. Y lo segundo, la evaluación de determinados aspectos del embrión en día 3 nos dirá si hay probabilidades de que los embriones superen más días de cultivo in-vitro.
¿Cuándo proponemos cultivo largo?
Para los profesionales de MASVIDA Reproducción cada tratamiento es único. Por tanto adaptamos las diferentes opciones diagnósticas y terapéuticas a la realidad de los casos que día a día vamos estudiando.
Aunque no hay una pauta estricta establecida, el tratamiento de Fecundación in-vitro con cultivo largo suele recomendarse en aquellos casos en los que consideramos que se dan o pueden darse fallos de implantación. Esto origina uno de los muchos elementos a nivel diagnóstico y terapéutico con los que contamos para reaccionar ante la aparición de problemas o circunstancias no detectados durante el estudio inicial a pacientes de buen pronóstico.
¿Cómo y cuándo se lleva a cabo la transferencia embrionaria?
De la transferencia embrionaria y la implantación del embrión en el útero depende el éxito final de la FIV. La transferencia es un procedimiento sencillo e indoloro y que no requiere anestesia.
La transferencia de embriones se realiza en una sala de quirófano para trabajar en las condiciones de esterilidad más adecuadas. Desde la fecundación hasta la transferencia deberán transcurrir entre dos y seis días (excepto en la transferencia de embriones congelados) y, previamente, a la mujer se le habrá prescrito un tratamiento con progesteronacon el fin de fortalecer y preparar el endometrio para la implantación del embrión.
Respecto al proceso de transferencia embrionaria, primero se realiza una ecografía para valorar la posición del útero y el estado del endometrio. Generalmente se recomienda a la paciente acudir con la vejiga llena, ya que rectifica la posición del útero facilitando la entrada de una fina cánula.
Tras limpiar cuidadosamente la vagina, el médico introduce a través del cérvix (cuello del útero) una cánula que coloca en el interior del útero. Después, el embrión seleccionado se carga en otra cánula más fina y se desliza por la primera para poder depositarlo en la cavidad uterina en el punto escogido y con el apoyo del control ecográfico.
La transferencia de embriones debe ser delicada, evitándose tocar el fondo del útero, pues esto podría provocar contracciones intrauterinas que dificultarían la implantación del embrión.
Por último, las cánulas se retiran con cuidado y se comprueba que el embrión que contenía la más fina ha sido depositado en el útero.
Cuidados después de la transferencia embrionaria
Tras la transferencia, el embrión queda adherido a las paredes del útero por una minúscula gota de cultivo y, en caso de no implantar, se reabsorbe y desaparece (nunca puede desprenderse). Aún así, después de la transferencia de embriones, se recomienda evitar esfuerzos que pudieran producir contracciones uterinas y guardar reposo relativo durante dos semanas. En este tiempo también es imprescindible mantener la administración de progesterona para que el embrión pueda implantar correctamente. A las dos semanas se realiza una prueba de embarazo.
Otros cuidados que conviene tener en cuenta después de la transferencia embrionaria son:
Llevar una vida tranquila y relajada evitando ejercicio físico intenso. La paciente puede conducir, pasear e ir a trabajar, siempre y cuando la función que desempeñe no implique esfuerzos o una actividad física intensa y prolongada. Se aconseja estar psicológicamente tranquila.
Evitar los baños de inmersión tipo bañera, piscina o playa para estar lejos de posibles infecciones.
No mantener relaciones sexuales hasta la prueba de embarazo para evitar contracciones producidas, por ejemplo, por los orgasmos.
Llevar una dieta sana y saludable, disminuyendo el consumo de café y alcohol y aumentando el de los alimentos ricos en fibra para evitar el estreñimiento (pan integral, cereales, frutas con fibra, legumbres y verduras).
Beber líquidos observando que la micción sea adecuada y que no haya retención de líquidos notable ya que, en los días posteriores a la transferencia de embriones, la mujer puede sentirse un poco hinchada.
Desde la transferencia hasta la prueba de embarazo muchas mujeres no notan absolutamente nada, aunque otras experimentan pequeñas molestias similares a las de la menstruación, debido al tamaño de los ovarios, que durante la estimulación ha aumentado considerablemente.
También es posible que se produzca un pequeño sangrado debido a la implantación embrionaria, a pequeñas descamaciones en el endometrio e incluso al tratamiento con la progesterona. Si el sangrado persiste se recomienda mantener reposo hasta que se estén entre 24 y 48 horas sin manchar y mantener la medicación, ya que no es posible averiguar cómo evoluciona el embrión hasta la prueba de embarazo. Si la hemorragia es abundante y no cesa se debe acudir al médico.
¿Qué ocurre con los embriones no transferidos?
Según la legislación española pueden transferirse un máximo de tres embriones en cada ciclo de reproducción asistida. Durante el cultivo embrionario habrán sido seleccionados los embriones de mayor calidad. La pareja puede recurrir a utilizarlos para un siguiente ciclo si no logró el embarazo o para una nueva gestación. También pueden ser donados en un futuro.
No obstante, en CREA apostamos por la transferencia de un único embrión para evitar los problemas asociados a los embarazos múltiples, tanto para la futura madre como para los bebés.
Si tienes cualquier consulta o todavía no has logrado el embarazo de forma natural, no lo dudes y contacta con nosotros, te atenderemos personalmente y te indicaremos cuál es el tratamiento que se adapta mejor a tu caso.
Los tratamientos de reproducción asistida son procesos largos y complejos, y en ocasiones es fácil que la paciente se despiste o descuide, y se le olvide ponerse una dosis de medicación, o que descuide su salud. A continuación detallamos algunos de los errores más comunes que se cometen durante estos procesos.
Descuidar tu buen estilo de vida. Durante los tratamientos de reproducción asistida tu cuerpo y mente sufren más de lo habitual. Cuídate al máximo. Lo decimos siempre, haz ejercicio y lleva una dieta sana y equilibrada.
Olvidar administrarte la medicación que te indicó tu doctor. Ponte una alarma (o varias si fuese necesario) y asegúrate de que tienes las dosis que te hará falta durante ese periodo de tiempo.
No seguir paso por paso las instrucciones que te dieron en consulta. Este es, probablemente, uno de los peores errores ya que si te saltas un paso, o lo haces de manera incorrecta puede tener consecuencias en el resultado final del tratamiento. Presta mucha atención y apunta todo lo que dice tu doctor. Si te surge alguna duda, pregunta hasta que te quede claro.
Descuidar tu salud mental. Son periodos de mucho estrés y con mucha carga emocional. No dejes de lado este aspecto. En este tipo de tratamientos la carga emocional es muy alta, y en ocasiones no se presta la atención ni se cuida como es debido. La mayoría de las clínicas de fertilidad disponen de una persona que ayuda a las pacientes a gestionar mejor el estrés y las fuertes emociones. Acude a ella sin dudarlo.
Buscar consejos o información de fuentes no contrastadas. Si tienes alguna duda, ¡consulta a tu médico!
El paso de los años, o lo que es lo mismo, el envejecimiento, conlleva entre otras muchas consecuencias una disminución de la fertilidad, muy especialmente en las mujeres. Y es que cumplidos los 37, la fertilidad femenina se deteriora a una gran velocidad, hasta el punto de que la probabilidad de que una mujer mayor de 42 años tenga un hijo de forma ‘natural’ –es decir, sin recurrir a un tratamiento de fertilidad– es de únicamente un 5%. La razón obedece, básicamente, a que según envejece la mujer, así lo hacen sus óvulos, con lo que acumulan un mayor número de anomalías cromosómicas. Y llegados a este punto, ¿no hay nada que se pueda hacer? Pues según un estudio dirigido por investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de la Universidad de Monash en Clayton (Australia), sí. Tan solo habría que aumentar los niveles de una proteína que, denominada ‘securina’, controla la división celular –o ‘meiosis’– durante la última fase de desarrollo del óvulo.
Como explica John Carroll, director de esta investigación publicada en la revista «Nature Communications», «ahora que tenemos una idea de, cuando menos, una de las causas que aumentan la incidencia de anomalías cromosómicas y abortos espontáneos en las mujeres longevas, podemos encontrar la manera para prevenir que esto ocurra».
Anomalías cromosómicas
En el momento de su nacimiento, las mujeres ya portan todos los óvulos –si bien aún inmaduros– que tendrán a lo largo de toda su vida. Así, tanto la mujer como sus óvulos envejecen de forma paralela, lo que hace que, alcanzada la quinta década de vida, la probabilidad de que estas células sexuales presenten alguna anomalía cromosómica es ciertamente elevada. Un aspecto a tener muy en cuenta dado que, una vez el óvulo es fertilizado, la presencia de cromosomas anómalos es responsable de cerca de la mitad de los abortos espontáneos. De hecho, se estima que el riesgo de aborto por embarazo en las mujeres que ya han superado los 40 es de un 50% –frente a un 12-15% en el caso de las veinteañeras–. Y a ello se aúna que, en caso de que el embarazo llegue a término, los hijos pueden heredar las anomalías cromosómicas consecuentes de los errores producidos en la meiosis de los óvulos –caso, por ejemplo, de la trisomía del cromosoma 21 que da lugar al síndrome de Down.
Nuestro estudio muestra una de las causas que aumentan la incidencia de anomalías cromosómicas y abortos espontáneos en las mujeres ‘longevas’John Carroll
Pero, ¿por qué se producen estas anomalías cromosómicas? Pues porque como muestra el nuevo estudio, el paso de los años provoca una deficiencia de la proteína securina, indispensable para que los óvulos se dividan correctamente. Concretamente, las células reproductoras –óvulos y espermatozoides– se dividen a través de un proceso denominado meiosis que comprende dos fases sucesivas: meiosis I y meiosis II. Y si bien la mayoría de anomalías cromosómicas en los óvulos se producen durante la meiosis I, el número de anomalías que se acumulan en la meiosis II –el último paso antes de ovulación– también es considerable. Y en este caso, la causa son los bajos niveles de securina, responsable de mantener a los cromosomas unidos para su correcta división.
Y este descubrimiento, más allá de responder a una mera curiosidad biológica, ¿tiene alguna implicación clínica real? Pues sí. De hecho, los autores destacan que, en último término, facilitará que las mujeres ‘longevas’ tengan óvulos con un menor número de anomalías cromosómicas. Y para ello, tan solo habría que regular los procesos que controlan los niveles de securina durante las meiosis I y II o, en su defecto, controlar la proteína que regula esta securina –una enzima denominada ‘separasa’.
Como indica John Carroll, «se trata de un reto inmenso, pues los tratamientos deben ser seguros tanto para el óvulo como para el subsecuente embrión y necesitan ser administrados cuando el óvulo se encuentra en el ovario».
Madres más longevas
En definitiva, el estudio muestra las causas por las que las mujeres que ya han superado los 40 tienen mayor riesgo de abortos espontáneos y tienen bebés con anomalías cromosómicas. Así, el siguiente paso será identificar posibles dianas terapéuticas que prevengan la degradación de la securina.
Como concluye John Carroll, «las estrategias terapéuticas innovadoras para mejorar la calidad de los óvulos son muy importantes en el momento actual, en el que la edad en la que las mujeres tienen su primer hijo se está incrementando».
La presentadora Irma Soriano, 53 años, es de los pocos rostros conocidos que se atreven a hablar sin problema de cómo tuvo que recurrir a la ciencia para tener a sus dos hijos menores. No solo no le importa compartirlo, sino que anima a otras mujeres a ponerse en manos profesionales si no logran quedarse embarazadas. Irma, tras tener de manera natural a sus dos hijos mayores, Triana y Antonio, se hizo una ligadura de trompas a los 38 años. «Pero la vida te da sorpresas y cuatro años después entraba por las puertas del Instituto Madrileño de Fertilidad (IMF) y me trataba con el doctor Federico Galera. Tuve que someterme a varios procedimientos de FIV (Fecundación in vitro). Resultó un camino largo y muy duro emocionalmente. Cuando te dicen que no te has quedado embarazada te sientes vacía. Hay parejas que no aguantan la presión; nuestros compañeros deben tener mucha paciencia con nosotras. Y la actitud que uno tenga juega mucho a tu favor en todo el proceso. Me quedé embarazada de Carmen con 44 años y, como habíamos dejado varios embriones congelados, lo intentamos de nuevo, y llegó Luis Juan cuando ya había cumplido los 48. Tuve dos embarazos estupendos a pesar de que me habían extirpado el tiroides 10 años atrás. Animo a todas las mujeres a que se beneficien de los avances de la ciencia. El alma de madre puede con todo; yo he buscado a mis cuatro hijos con el mismo empeño». Dos generaciones conviven ahora en su casa con una madre que bromea con la idea de «los pequeños no me dejan dormir y los mayores me quitan el sueño».
El tabú de la ovodonación
Mayor de 40 años y embarazada. El retrato se repite cada vez más, pero no se dice qué esconde muchas veces esa realidad: unos óvulos jóvenes, procedentes de una donante, implantados. La presentadora Samantha Villar se atrevió a confesarlo en su libro ‘Madre hay más que una’ (Ed. Planeta de los Libros), donde relata el duelo que tuvo que pasar hasta que asumió que sus hijos no iban a tener su carga genética.
Pero Samantha supone la excepción. Otra mujer, a quién llamaremos Carolina pues quiere mantenerse en el anonimato, está esperando dos bebés y nadie en su entorno sabe que a sus 42 años será madre gracias a que una joven le donó sus óvulos. Tras dos embarazos y partos naturales de una primera unión, quiso repetir la experiencia con su nueva pareja. Después de varios abortos espontáneos (en mujeres mayores se multiplican) en la clínica Eugin de Madrid le dijeron que había pocas posibilidades de concebir con sus propios gametos. «Decidimos recurrir a la ovodonación, yo lo tuve muy claro siempre mientras que mi pareja se mostraba más reacia. Finalmente decidimos que me implantaría dos embriones para asegurar el embarazo, ¡y los dos han salido adelante!».
Gestación subrogada: la gran revolución
A pesar de la polémica que la rodea, hace tiempo que se ha convertido en la forma más habitual de tener hijos sin haberlos parido. Por delante de la adopción (según todos los datos de los que dispone la Sociedad Española de Fertilidad), da la impresión de que la maternidad subrogada está limitada a los hombres, las parejas gays o a mujeres millonarias. Pero no es así, chicas con problemas de gestación también recurren a esta fórmula en algunos de los países que lo permiten, porque en España es ilegal. Es el caso de Ana, que no podía quedarse embarazada debido a una malformación. «En 2011 presenté la solicitud para adoptar y aún estoy esperando a que me llamen». Finalmente se puso en contacto con una agencia de Estados Unidos e inició un proceso en el que invirtió todo su dinero (calcula que se gastó entre 120.000 y 150.000 euros); además necesitó la ayuda de su familia y de una asociación de madres solteras que recaudó dinero en su nombre.
«Sé que hay quien no comprende por qué lo hacen las gestantes, pero solo te doy un dato: la compensación que recibió Melissa, la mujer que gestó a mi hija, no era ni un tercio de su salario. En Estados Unidos está muy regulado, pasan muchos controles médicos y psicológicos. Mi hija Carmen es fruto de la generosidad, porque el embrión pertenecía a una pareja de españoles que ya no iban a utilizarlo y me lo donaron».
Ana sigue en contacto con Melissa y cada mes le escribe para contarle las novedades de la pequeña. Ahora sueña con que en España se legisle de forma responsable, con suficientes controles para que las gestantes estén protegidas y queden garantizados los derechos tanto de los menores como de los adultos implicados en el proceso.
«El feminismo no está facilitando el camino, porque ha tomado una postura que puede resumirse en una frase: ‘Yo con mi cuerpo hago lo que quiero, pero con el tuyo, también’. Creo que solo es necesario establecer controles suficientes para asegurarse de que la mujer que gesta para otra lo hace de forma voluntaria», asegura Ana.
Insistencia y paso por quirófano
Sandra (nombre ficticio) supo de muy jovencita que tendría problemas para concebir ya que desde la pubertad tuvo que someterse a tratamientos hormonales. Con 33 años comenzó a buscar un embarazo y, al no lograrlo, acudió a HM Hospitales, donde le diagnosticaron un hipogonadismo (trastorno por el que los ovarios no producen hormonas o lo hacen en muy baja proporción, y por eso es imposible concebir, siendo una de las causas más frecuentes de infertilidad).
El diagnóstico fue rotundo, nunca podría ser madre de forma natural. «Inicié entonces un proceso bastante largo porque los tres tratamientos tuvieron que ser interrumpidos por un problema de hiperestimulación, generaba muchísimos ovocitos, pero no eran viables. Estaba hinchada, tenía molestias, pero psicológicamente me encontraba fuerte. Me propusieron realizarme una intervención quirúrgica para no producir tantos ovocitos, aunque no me aseguraban el embarazo. A raíz de la operación me realizaron tres nuevos tratamientos, incluso un legrado para lograr la implantación. Finalmente lo conseguí en julio de 2015, dos años después de mi primera visita a la clínica».
La clave del éxito, según esta paciente, es sentirte a gusto con el equipo médico en cuyas manos te pones. Feliz con la experiencia, aún tiene un embrión criopreservado y va a intentar dar un hermano a su hija en muy poco tiempo.
Pareja joven y sana, ¿por qué no llegan los niños?
A los dos años de casarse, con 33 años cumplidos, Ana y su marido empezaron a buscar un bebé que no llegaba. «Pasaban los años y no avanzábamos; mientras, la relación con mi marido se iba deteriorando, porque la idea del embarazo se convirtió en una obsesión. No sabía qué nos estaba pasando, si era yo, si era él, ya que aparentemente estábamos sanos». Después de varios abortos llegaron, casi sin esperanzas, al Instituto Bernabeu de Alicante en 2015. «Se nos diagnosticó fallo de implantación recurrente y nos dieron una pauta personalizada que nos hizo pensar que todavía había posibilidades. Tras una FIV con 12 ovocitos, el doble que en los tratamientos anteriores, por fin llegó la alegría: ¡venían dos en camino!», recuerda ahora con entusiasmo.
En estos procesos, a la angustia propia de no lograr el embarazo se suma el descalabro económico y la incertidumbre de si se llegará a un final feliz tras todo lo invertido. Para minimizar estos efectos, el Grupo Instituto Bernabeu ha puesto en marcha el programa de Garantía de Embarazo, con el que se compromete a lograr esa misión que los futuros padres les encomiendan; en caso contrario devuelve el 100% del dinero invertido.
Vitrificar los óvulos: la única solución para posponer la maternidad
Los ginecólogos se muestran categóricos al afirmar que existe un desajuste entre la sociedad y la biología. Mientras la última exige que los embarazos se den a edades tempranas, la sociedad los retrasa cada día más. Las mujeres no quieren renunciar a una carrera profesional, a viajar y divertirse; eso significa posponer la maternidad. A sus 32 años Pilar tiene muy claro que quiere ser madre en un futuro, pero ahora ni siquiera tiene pareja. «Hace unos meses, hablé con unos amigos que acaban de tener un hijo con más de 40 años y me contaron los numerosos tratamientos y fecundaciones in vitro que habían tenido que pasar antes de lograr el embarazo. De repente pensé que no quería verme en su situación y comencé a informarme sobre la congelación de óvulos. Buscando me topé con la Clínica Eva de mi ciudad y, tras pasar todos los test de fertilidad, opté por guardar mis óvulos en buen estado por si los necesito en el futuro».
Pilar recuerda todo el proceso como algo muy llevadero: «Solamente me encontré un poco hinchada los últimos días, justo antes de la extracción. Durante casi dos semanas estuve asistiendo a la clínica cada tres o cuatro días para revisar cómo evolucionaban los óvulos y ajustar las dosis de los medicamentos que me administraban. El día de la extracción estaba un poco nerviosa por el hecho de pasar por quirófano, pero todo fue muy rápido e indoloro, una sedación leve y ni me enteré. En un par de horas estaba de camino a casa, y al día siguiente ya hacía vida normal». Pilar se reserva la cifra que invirtió en todo el proceso (que varía de los 2.500 a los 3000 euros, dependiendo de las clínicas, más la cuota anual de mantenimiento, que muchos centros incluyen en ese primer desembolso).
Pero no solo las jóvenes que desean retrasar la maternidad se benefician de este procedimiento. También pueden hacerlo -de hecho, ese fue el uso original de esta técnica- las mujeres que van a someterse a algún tratamiento médico (sobre todo de quimioterapia) que conlleve una esterilidad. En esta situación, algunos centros públicos y muchos privados ofrecen vitrificar los óvulos de estas pacientes de forma gratuita.
“Ha sido un éxito total, las dos pacientes se encuentran perfectamente”, afirmó hoy a Efe el doctor Shailesh Puntambekar, director médico del Hospital Galaxy Care de Pune, en el oeste de la India, donde el pasado jueves y viernes fueron operadas las jóvenes.
En la primera operación, que se prolongó durante casi 10 horas, se efectuó el trasplante del útero de la madre, de 45 años, a su hija de 21, en un caso en el que la paciente “había nacido sin útero, pero producía ovarios con normalidad”, explicó el médico.
En el segundo trasplante el problema era diferente, porque aunque la paciente de 24 años tenía útero, este se encontraba muy dañado debido a que en los tres últimos años había sufrido dos abortos.
“Estaba desesperaba por tener un niño, por lo que su madre donó el útero”, dijo Puntambekar, que anotó que las dos jóvenes llevan varios años casadas.
Según el médico, tanto las donantes como las receptoras se encuentran hospitalizadas, pero mientras las madres serán dadas de alta el lunes, sus hijas deberán permanecer en el centro al menos tres semanas.
Eso se debe a que aunque en los dos úteros “la sangre está circulando con normalidad”, deben tener cuidado, porque puede que el órgano sea rechazado o que se produzca una posible infección, señaló Puntambekar.
“Todo nuestro equipo médico se halla alerta”, subrayó el directivo, que se congratuló de que durante la operación la cirugía fuera mínima, ya que parte de la labor se realizó por laparoscopia y luego a través de una pequeña escisión.
Las mujeres que se someten a trasplantes de útero no pueden quedar embarazadas mediante una relación sexual al no poseer trompas de falopio, que conectan los ovarios con el útero, por lo que el embrión debe implantarse a través de la fecundación in vitro.
Ahora, si todo continúa sin complicaciones, dentro de ocho meses los embriones serán transferidos a los úteros y, al fin, “quedarán preñadas”, concluyó el doctor Puntambekar.
Aunque los trasplantes de útero son infrecuentes, ya se han producido algunas operaciones de este tipo en otros países como Suecia o Estados Unidos.
El primero de ellos con éxito se produjo en el país escandinavo en 2012, donde dos años después la mujer daría a luz al primer bebé nacido tras un trasplante de útero: un niño sano, con apenas 32 semanas de gestación y un peso de 1,8 kilos.
Hace ya 17 años que un joven llamado Ismael revolucionaba la televisión en España ganando un concurso de desconocido formato llamado Gran hermano. La fórmula era sencilla: 10 personas que no se conocían debían convivir en una casa y nosotros como espectadores veíamos las 24 horas del día sus romances y discusiones. A aquellos concursantes que no nos gustaban los íbamos eliminando de la casa, y al final el último que quedaba, que era el mejor, se convertía en el ganador.
Para los embriólogos, el time-lapse, es nuestro Gran hermano particular para llevar a cabo los tratamientos de reproducción asistida (FIV-ICSI, ovodonación). Introducimos en una casa a varios embriones desconocidos y seguimos su desarrollo las 24 horas del día. Esta casa es el incubador Time-lapse y a través de una cámara que los graba, vemos en una pantalla la forma y evolución de los embriones.
Al igual que en el programa televisivo eliminamos a los concursantes según su comportamiento dentro de la casa, en el incubador Time-lapse también vamos desechando embriones en función de diversos factores. Las causas de eliminación en este Gran hermano embrionario para los tratamientos de reproducción asistida (FIV-ICSI, ovodonación) son las siguientes:
– Si el óvulo no fecunda, expulsado
– Si el embrión no tiene una cinética de división correcta, expulsado
– Si la morfología del embrión es mala, expulsado
Tras ir expulsando embriones, al final somos más generosos que el programa televisivo y tenemos más ganadores. Los 2 o 3 mejores embriones son los ganadores y su premio es la transferencia embrionaria, y el resto de embriones que no han sido eliminados, son vitrificados a la espera de una segunda oportunidad.
Al igual que el programa televisivo, el Time-lapse también ha supuesto una revolución para la embriología. El primero subió los niveles de audiencia, el segundo nos ha subido las tasas de éxito en los tratamiento de reproducción asistida (FIV-ICSI, ovodonación).
Para muchas parejas que desean ser padres con todas sus fuerzas es sumamente difícil tener que lidiar con el hecho de que esta tarea no será tan sencilla como debería ser naturalmente. Los problemas de infertilidad son más comunes de lo que muchas personas piensan, sin embargo esta situación en contraste con tantos embarazos no deseados en el mundo resulta muy injusta y dolorosa para aquellos que desean ser padres más que nada en este mundo.
Como biólogo de una clínica de reproducción he visto miles de historias diferentes de parejas que no descansan hasta ver su sueño cumplido. Sin embargo, no es una tarea sencilla y al ponerme en los zapatos de esas familias sé que los meses que siguen a partir del inicio de un tratamiento de fertilidad no solo afectarán en gran medida las emociones de cada familia, sino los horarios, las relaciones y más aspectos.
Lo más difícil es dar el primer paso…
Por experiencia sé que uno de los mayores retos para estas familias que poseen dificultad para concebir es dar el primer paso, el cual no es otro que acudir a un especialista en busca de ayuda, esto ocurre porque muchas veces las parejas no saben a qué se están enfrentando. Es por eso que cuando recibo pacientes en mi consulta lo primero que les cuento es la serie de procedimientos por los cuales deberán atravesar en este camino.
No existe mayor meta para estas familias que lograr dar con un diagnóstico certero que les ayude a superar esta dificultad para agrandar su familia. Es por eso que mi trabajo es que se sientan en confianza, que se sientan libres de aclarar dudas y orientarles para poder trabajar en una solución, pero no es una tarea sencilla, se trata de uno de los trabajos más sacrificados de todos ya que se ponen en juego la esperanza de estas familias.
La satisfacción de ayudar en este trayecto
A pesar de que este puede ser uno de los trabajos más difíciles de todos, considero que es también uno de los más hermosos. Al decidir ayudar a estas familias a lograr la concepción no solo estamos haciendo nuestro trabajo, estamos ayudando a cumplir un sueño, es por eso que aunque tengamos que lidiar con familias desesperadas, muchas veces pacientes sin esperanza, algunos enfadados con el mundo y sobre todo las carreras contra el reloj, es también un trabajo hermoso.
Cuando llega el momento ideal es ahora o nunca, y esa justamente es la parte más sacrificada del trabajo ya que no sabes en qué momento una mujer puede estar ovulando y si eso ocurre en medio de tu fin de semana de descanso, entonces tendrás que olvidarte de tu sueño reparador para ir a aplicar el procedimiento, sin embargo ¿Qué significa eso para mí como profesional?
El mejor regalo de todos
Como biólogo no solo siento el placer del deber cumplido cuando uno de los procedimientos resulta exitoso. Sino que me siento un instrumento más del destino de mis pacientes, ya que estoy ayudándoles a conseguir aquello que más anhelan, que es poder concebir un hijo con todos los altibajos del embarazo, pero que al final del día hará que cumplan su sueño de ser padres.
Ahora, como ser humano puedo imaginarme la emoción, la felicidad y sobre todo el agradecimiento que pueden llegar a sentir estas familias al ver finalmente sus sueños reflejados en esa pequeña persona que llega a su vida para transformarlos, es por eso que sí, mi trabajo puede carecer de horarios, puede soportar días malos y peores, pero es también uno de los mejores regalos.
Llegué a esta vorágine de la #infertilidad con 37 años. Mi marido y yo teníamos problemas en nuestras relaciones sexuales antes de casarnos, en concreto él era incapaz de eyacular, pero nunca nos causó problemas en nuestra vida como pareja hasta el momento en que quisimos ser padres y evidentemente iba a ser imposible. Él ya había visitado médicos que no habían sido capaces de solucionar el problema.
De repente tenía 37 años y me di cuenta que de forma natural iba a ser imposible quedarme embarazada.
Comenzaron las pruebas en la Seguridad Social y el resultado no tardó: ovario poliquístico e hipotiroidismos, según me dijeron nada grave que impidiera el embarazo (nunca conté la verdad sobre nuestra situación sexual). Empezamos con las Inseminaciones Artificiales (IA) a los 37-38 años. En aquel entonces yo pensaba que tendría que ser a la primera porque realmente nuestro problema no era de infertilidad. Pero no fue así. Tres inseminaciones artificiales negativas y me derivan a un hospital público para someterme a mi primera Fecundación In Vitro (FIV). Aquello duró un año entero de espera interminable en el que cumplo las normas escrupulosamente para que me realicen los dos intentos que me contaron.
Consiguieron 12 ovocitos y fecundaron ocho preciosísimos, según las palabras de la doctora. Lista para ponerme dos de ellos. Mi compañera de habitación de 28 años solo consigue dos regularcillos. Curiosamente mi beta fue negativa y la suya positiva.
Lo peor fue el día que volví a consulta pensando en que me programarían mi segundo ciclo y me dicen que por mi edad (39 años) ya no pueden hacer nada por mí, ya que al tener que esperar un año más tendría los 40 años (fecha tope en la Seguridad Social para ser madre por #reproducción asistida), lo que además supuso la no congelación de los seis embriones restantes.
Se nos hundió el mundo. Recuerdo al salir de la consulta ver a otra pareja, con la que habíamos coincidido en la sala de espera alguna vez, dar saltos de alegría por su positivo. Mis emociones eran de quererme morir en aquel mismo instante.
Después de aquello empezó la aventura en una clínica privada madrileña. Tres ciclos, uno con mis óvulos y esta vez con hiperestimulación. El resultado nada halagüeño porque solo dos eran válidos y claro, la beta fue negativa. Lo que continuó fueron dos ciclos con donante.Todas las Betas negativas. A estas alturas ya llevamos gastados más de 22.000 euros que proceden de préstamos personales. La experiencia en esta clínica española fue desastrosa. Además me sometieron a una intervención quirúrgica que nunca me aclararon bien para qué, unas transferencias dolorosas cuando en el hospital público ni me enteré y mil desastres más. Total desesperación y una situación de desgaste físico, psicológico y económico muy importante.
Entre unas cosas y otras ya tenía más de 40 años y decidimos parar, olvidarlo, aprender a vivir con esa carencia. No tener hijos.
Pero de repente vimos en televisión a Irma Soriano embarazada con 48 años, y nos removimos otra vez. ¡Igual yo tengo la misma suerte!, pensé.
Visitamos varias clínicas, hasta que dimos con una doctora en IMF (Instituto Madrileño de Fertilidad) con la que tuvimos feeling. En un principio ella pensó que podríamos intentarlo con mis óvulos, pero yo no quise, yo quería ser madre y sabía que las posibilidades eran mayores con ovodonación (a estas alturas tenía un máster en infertilidad) y la genética me importaba un pimiento.
Esta vez fue a la primera, y me quedaron cinco congelados. Recuerdo preguntarle a la doctora que pasaría si me ponía tres, y me dijo que tenía más probabilidades de embarazo pero que menos de que fuera viable. Mi respuesta fue clara: si esta me falla la próxima me pongo tres.( ¡Si me los llego a poner!).
Todo parecía fantástico, pero la vida me reservaba una sorpresa inesperada, el día que nacieron mis hijos (prematuros) el frio me invadió. De repente cuando conseguía por lo que tanto había luchado, no sentía nada. Todo el mundo era tremendamente feliz y yo no era capaz de sentir nada, por nada ni por nadie.
Los primeros meses fueron un infierno en mi interior, creo que el término que le dio la psiquiatra fue afectividad anestesiada. Yo pensaba que era depresión post parto, pero como todo el mundo decía que se pasaba sola y que duraba unas semanas … Pero no fue así, después de dos años seguía exactamente igual. No conseguía deshacerme de estos sentimiento y lo peor es que me senía el peor ser de la tierra. Sabía que amaba a mis hijos, pero no quería que nadie los tocara, estaba siempre muerta de miedo y enfadada, y no me sentía feliz (con lo que yo había luchado por tenerlos). De repente viendo un video en facebook sobre una madre que hablaba sobre cómo empezó a tratarse de depresión post parto dos años después de nacer su hijo, me decidí a visitar un especialista.
Ahora sé que las mujeres que nos sometemos a estos tratamientos tenemos muchas papeletas de sufrir esto, que la maternidad esta idealizada, que las súper mamás no existen, y que puedes amar a tu hijos aunque a veces estés saturada, y pienses ¡con lo tranquilita que yo estaba!.
Ahora estoy acompañando en este mismo viaje a mi única hermana, y me está afectando más de lo que yo pensaba, la psicóloga dice que es normal, que es como volver a pasar por lo mismo otra vez.
A grandes rasgos esta es mi historia, tengo un hijo y una hija guapísimos, a mi matrimonio todo esto le está pasando factura pero seguimos intentando remontar. Ahora me estoy haciendo casi una activista para hacer visible la depresión post parto, para que no sea un tabú, y para que consigamos que nuestras hijas se enfrente a la maternidad de una forma más realista.
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Suele ser frecuente, aunque depende de cada centro, que el día de la transferencia embrionaria los pacientes mantengan una reunión informativa con el embriólogo sobre cómo se ha desarrollado su ciclo; cómo es la calidad de sus embriones; cuál es el número de embriones idóneo para transferir en su caso; si hay embriones sobrantes, cuántos hay disponibles para criopreservar y en el caso de aquellos embriones cuyas características indiquen que no deben ser transferidos ni congelados, denominados “embriones de pobre pronóstico”, si se mantendrán en cultivo durante unos días para seguir su evolución.
Explicar la calidad embrionaria a los pacientes no es tarea fácil, ya que esperan unos términos sencillos que les resuma lo que ellos quieren saber: “son buenos, regulares o malos”. Para que los pacientes reciban una información objetiva sobre la calidad de sus embriones independientemente del centro al que acudan, es necesario que todos los profesionales hablemos un mismo idioma y valoremos los embriones con los mismos criterios. En este sentido, desde hace más de 10 años, la Asociación para el Estudio de la Biología de la Reproducción (ASEBIR) ha ido publicando directrices sobre la valoración embrionaria. Por lo tanto, siguiendo la clasificación ASEBIR, la valoración embrionaria clásica se basa en una serie de observaciones de los embriones en intervalos de tiempos concretos, que permiten obtener información (número de células y ritmo de división; porcentaje de fragmentos; tamaño de blastómeras; grado de multinucleación, etc.) permitiendo diferenciar los embriones en cuatro categorías (A, B, C, D).
En el caso de embriones tempranos, aquellos que se transfieren a las 48h (D+2) o 72h (D+3) posinseminación, se llevó a cabo un estudio para validar estas cuatro categorías embrionarias con su capacidad de implantación y tasa de niño recién nacido vivo. Sirva a modo orientativo estos resultados expuestos en la siguiente tabla, ya que esta clasificación ASEBIR es dinámica y está abierta a posibles cambios en función de los datos que aporten las nuevas tecnologías.
Frente a la pregunta de los pacientes: “Entonces… ¿mis embriones son tipo A, B, C o D?”, la respuesta es compleja ya que son muchas las variables que intervienen en el éxito del programa, siendo las más destacables, según analiza Gatimel et al (2017)2: la edad de la paciente, la calidad embrionaria, número de intentos realizados y la dosis hormonal recibida durante la estimulación ovárica.
Si bien contamos con otros indicadores de buen pronóstico como una buena tasa de fecundación; buena calidad embrionaria (embriones tipo A y B) y que del mismo ciclo se obtengan embriones de buena calidad para transferir y criopreservar (rendimiento embrionario). La criopreservación de embriones, aumenta la posibilidad de una gestación al disponer de un mayor número de embriones de un mismo ciclo.
No se puede negar que un elevado número de embriones de buena calidad está asociado a mayor tasas de embarazo, de hecho los embriones categoría A tienen 3 veces más probabilidad de implantar que un embrión D1. No obstante, puede ocurrir que la gestación no se obtenga con los embriones de mayor categoría en fresco y si se consiga con embriones de categoría intermedia criopreservados del mismo ciclo. Es importante recalcar que los embriones son seleccionados en relación con criterios morfológicos y que estos en muchas ocasiones no revelan posibles alteraciones cromosómicas.
En los últimos años la incorporación de equipos que permiten la observación continua del desarrollo embrionaria (morfocinética, time lapse) está permitiendo observar fenómenos hasta ahora no contemplados y redefinir las categorías embrionarias, por lo tanto mejorar la selección de los embriones, reduciendo su número a transferir y evitando así embarazos múltiples. Hoy por hoy es en lo que nos basamos en la selección de embriones, pero en un futuro otros procesos de selección quizás no tarden en incorporarse en los laboratorios.
En resumen, la categoría embrionaria, tanto clásica como la morfocinética, nos da información sobre cómo ha sido el desarrollo embrionario en el ciclo, si bien no puede garantizar el embarazo ya que depende de muchas variables. El hecho de llegar a la transferencia embrionaria ya es un logro y el transferir embriones de categorías alta (A y B) y media (C) es la oportunidad de conseguir una gestación, por lo tanto más que obsesionarse por si es un A y un B ó C y C, lo importante es evaluar el conjunto del ciclo de la mano de los profesionales. y tener la certeza que se está haciendo todo lo posible por conseguir la tan deseada gestación.
Investigadores de la Universidad Northwestern en Evaston (EE.UU.) han logrado fabricar ovarios –u ‘ovarios bioprotésicos’– con una impresora 3D que, como muestra un estudio llevado a cabo con modelos animales –ratones– y publicado en la revista «Nature Communications», son capaces de ovular y de permitir a las hembras de ratón dar a luz crías perfectamente sanas y amamantarlas. Concretamente, estos ovarios bioprotésicos están construidos con estructuras impresas tridimensionales –o ‘andamios’– que alojan óvulos inmaduros y han conseguido aumentar la producción de hormonas y restaurar la fertilidad en ratones.
Como explica Teresa K. Woodruff, directora de la investigación, «nuestro trabajo demuestra que estos ovarios bioprotésicos tienen una función a largo plazo. El uso de bioingeniería, en lugar de trasplantar a partir de un cadáver, para crear estructuras de órganos que funcionan y, así, restaurar la salud de ese tejido en el paciente constituye el santo grial de la bioingeniería en la medicina regenerativa».
‘Tinta’ de hidrogel biológico
La principal novedad de este estudio es la arquitectura de la estructura o ‘andamio’ y el material –o ‘tinta’– empleado por los autores. Y es que en este trabajo se ha empleado un hidrogel biológico hecho de colágeno descompuesto cuyo uso es seguro para los seres humanos. Los científicos sabían que cualquier andamiaje que crearan necesitaba estar hecho de materiales orgánicos que fueran lo suficientemente rígidos para manejarse durante la cirugía, así como suficientemente porosos para interactuar naturalmente con los tejidos del cuerpo del ratón.
Como indica Ramille Shah, co-autora de la investigación, «la mayoría de los hidrogeles son muy débiles, ya que están compuestos principalmente de agua y a menudo se derrumban sobre sí mismos. Pero encontramos una temperatura para la gelatina que le permite ser autosuficiente, no colapsar y conducir a la construcción de múltiples capas. Nadie más ha sido capaz de imprimir en gelatina con una geometría tan bien definida y autosuficiente».
Este es el primer estudio que demuestra que la arquitectura del andamio marca la diferencia en la supervivencia del folículoRamille Shah
Esa geometría se vincula directamente a si los folículos ováricos, células hormonales productoras de células de soporte que rodean a un óvulo inmaduro, sobrevivirán en el ovario, que fue uno de los mayores hallazgos en el estudio. «Este es el primer estudio que demuestra que la arquitectura del andamio marca la diferencia en la supervivencia del folículo. No seríamos capaces de hacer eso si no usáramos una plataforma de impresoras 3D», apunta Ramille Shah.
Restaurar la fertilidad
El único objetivo de estos ovarios bioprotésicos es poder ayudar a restaurar la fertilidad y la producción de hormonas en mujeres que han sido sometidas a tratamientos de cáncer en su etapa adulta o que sobrevivieron a cáncer infantil y, por ende, presentan un mayor riesgo de infertilidad y problemas hormonales de desarrollo.
Como refiere Monica Laronda, co-autora de la investigación, «lo que ocurre con algunas de nuestras pacientes con cáncer es que sus ovarios no funcionan a un nivel suficientemente alto y necesitan usar terapias de reemplazo hormonal para desencadenar la pubertad. El propósito de este andamio es recapitular cómo funcionaría un ovario. Estamos pensando en una gran imagen que supone cada etapa de la vida de una niña, es decir, desde la pubertad a través de la edad adulta hasta una menopausia natural».
En un edificio, el andamio soporta los materiales necesarios para reparar el edificio hasta que finalmente se elimina. Lo que queda es una estructura capaz de sostenerse a sí misma. Del mismo modo, el ‘andamio tridimensional impreso’ o ‘esqueleto’ se implanta en una hembra y sus poros se pueden utilizar para optimizar cómo los folículos –esto es, los óvulos inmaduros– se acuñan dentro del andamio. El andamio apoya la supervivencia de los óvulos inmaduros del ratón y las células que producen hormonas para aumentar la producción.
Asimismo, la estructura abierta también permite que los óvulos maduren y ovulen, así como la formación de vasos sanguíneos dentro del implante, permitiendo de esta manera que las hormonas circulen dentro del torrente sanguíneo del ratón y desencadenen la lactancia después de dar a luz.
Hace apenas 15 años, las mujeres que se lanzaban a tener hijos en solitario mediante técnicas de reproducción asistida eran muy pocas. Según la descripción de los especialistas, buena parte de las integrantes de este reducido grupo querían ser madres solas más por resignación que por elección. En la mayoría de los casos, su monoparentalidad era fruto de unas circunstancias vitales que no habían planificado ni escogido (muerte o abandono del cónyuge, divorcio o separación sin descendencia, no haber tenido pareja nunca…).
Sin embargo, igual que el modelo de familia tradicional ha saltado por los aires, también lo ha hecho el perfil de la mujer que afronta la maternidad ella sola. En primer lugar, ya no se trata de casos aislados. Según la Asociación Nacional de Clínicas de Reproducción Asistida (ANACER), entre el 15% y el 20% de las féminas que acuden a la medicina reproductiva lo hace sin pareja.
Paralelamente, además de ser un grupo cada vez más numeroso, el de las madres solas también es más variopinto. Tanto es así, que los especialistas se están replanteando la terminología que utilizan al clasificar los casos. Según un póster expuesto en el último Congreso Nacional de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), celebrado en Málaga el pasado mes de mayo, las denominaciones ‘mujer sola’ o ‘mujer sin pareja masculina’ pueden estar quedándose obsoletas, dado que cada vez más mujeres quieren ser madres solas mediante el semen de un donante anónimo aunque tengan pareja masculina con la que tampoco les une ningún vínculo legal (no son matrimonio ni tampoco pareja de hecho).
«Se trata de mujeres con las ideas muy claras que han desligado por completo los conceptos de maternidad y de pareja sentimental. Lo asumen como dos proyectos vitales distintos que pueden coincidir o no en el tiempo y no suponen ninguna atadura legal o biológica que no se haya pactado previamente», resume la doctora Yolanda Cabello, directora del Laboratorio de Reproducción del Hospital Quirónsalud Ruber Juan Bravo de Madrid.
Existen diferentes motivaciones para optar por esta aún novedosa fórmula de maternidad. Estar inmersa en un ciclo de reproducción asistida para ser madre sola y empezar una relación amorosa que finalmente sigue adelante; encontrarse embarazada cuando se conoce a la pareja, emparejarse con un varón que no desea tener hijos o que ya los tiene de una relación anterior y no quiere más…
«Cada pareja es un mundo, pero lo cierto es que cada vez vemos más chicas que quieren ser madres en solitario pero no están solas», coincide Vicenta Verdú, coordinadora de ginecología de la clínica Ginefiv.
TESTIMONIO
«En esta fórmula más que egoísmo hay generosidad»
Yolanda Cabello es, si puede decirse así, arte y parte en reproducción asistida. Arte porque es embrióloga y desde hace 16 años ayuda a parejas y mujeres solas a superar sus problemas para engendrar hijos; y parte porque ella misma ha tenido que recurrir a la Ciencia para convertirse en madre de Olivia, una preciosidad de ojos azules que acompaña a su mamá en este reportaje.
El caso de Yolanda es representativo de una tendencia cada vez más presente en las unidades de reproducción asistida de nuestro país: mujeres que desligan la maternidad de la vida en pareja… aunque la tengan. «Él concretamente tiene tres peques de una relación anterior y ya no quería más. Yo le entendía, pero llegó un momento en el que yo no me resignaba a no tener hijos propios. Le propuse esta fórmula y se quedó perplejo porque ciertamente no es habitual, pero luego me apoyó en mi decisión», rememora la doctora.
Yolanda tardó dos años en concebir a Olivia y en ese periodo la relación sentimental sufrió un desgaste que acabó dinamitándola, seguramente porque ambos confiaban en que el camino sería más sencillo… y no suele serlo. «Psicológicamente es muy duro ver que el embarazo no llega, incluso cuando estás familiarizada con estos temas, y al final toda esa presión nos pasó factura», cuenta Cabello quien, no obstante, no se arrepiente de su decisión; muy al contrario cree que el hecho de ser madre en solitario le hizo el trago menos amargo. Yolanda no guarda rencor a su ex pareja y tampoco ha cambiado su visión de lo que supone tener un hijo en solitario a pesar de tener una relación amorosa.
«Tengo contacto con otras mamás en esta situación y yo soy la única que ahora está soltera. El resto no solo tiene pareja, es que ellos ejercen como verdaderos padrazos, apoyan a las madres por completo y conviven como una familia convencional», relata la embrióloga que quiere dejar claro que esta fórmula de familia no responde ni al egoísmo de la mujer por ser madre a toda costa ni al del varón por desligarse de todo compromiso; sino todo lo contrario. «Creo que en estas relaciones lo que hay es generosidad. La de ellas por no presionar a sus parejas para cumplir un sueño que en realidad es solo de su parte y la de ellos por apoyarlas en el camino, que no es nada fácil, y luego ejercer a efectos prácticos como padres de un niño que no es suyo», afirma. En cualquier caso, la especialista advierte de que antes de lanzarse a esta aventura hay que despojarse de la visión romántica de la maternidad y poner los pies en la tierra.
Mucha planificación
«Si vas a ser madre en solitario debes planificarte con antelación porque a priori la única responsable del cuidado y bienestar de tus hijos vas a ser tú, aunque eventualmente puedas contar con la ayuda de una pareja que puede llegar o no. También tienes que pensar en qué pasará con tus hijos si a ti te ocurre algo y si tienes pareja es conveniente asesorarse previamente acerca de lo que puede ocurrir legalmente si la relación se rompe. En función de cuándo se produzca esta posible separación, de cuánto tiempo hayan convivido y en qué circunstancias, hay que pensar que quizá no es justo para el niño deshacer también una serie de vínculos afectivos que son independientes de los lazos biológicos». Con estas palabras, Cabello quiere remachar la idea de que los modelos de familia se han diversificado y que cada vez hay más fórmulas al respecto que pueden resultar si se toman las decisiones de manera consciente.
A la pregunta de si tendrá más hijos ella sola, la doctora duda no porque no esté segura de que su decisión fuera acertada en su momento es que «Olivia solo tiene un año, estoy acabando la carrera de Psicología, trabajo en el laboratorio, cuido de mis padres y de mi abuelo, tengo mascotas, he retomado el gimnasio… tengo las ideas claras, lo que no tengo es tiempo», bromea Yolanda.
Haber avanzado socialmente, carreras profesionales más sólidas, trabajos más gratificantes y mejor remunerados, independencia económica y personal… estos y otros factores han hecho posible que la mujer ejerza la decisión de ser madre de manera más libre.
No obstante, los expertos consultados por Salud Revista coinciden en que todavía queda una asignatura pendiente: tener un mejor conocimiento de la propia biología y ser conscientes de que estos logros han repercutido positivamente en la calidad de vida y en la salud general de las mujeres, pero no han hecho que la fertilidad mejore o sea más prolongada.
«Gozamos de mejor salud a edades más avanzadas, pero el reloj biológico no se ha retrasado. Una mujer que quiere ser madre ha de tener saber que a partir de los 35 años la fertilidad sufre una merma progresiva que a partir de los 37 es drástica, tanto en cuanto al número de óvulos como en su calidad para lograr una gestación normal», explica la doctora Miren Mandiola, directora del laboratorio de la Unidad de Reproducción Asistida Quirónsalud Donostia.
«La mujer que aspira a ser madre sola acude a su primera consulta de reproducción asistida en torno a los 38 o 40 años pensando que todavía tiene mucho tiempo por delante, pero lo cierto es que es bastante tarde en el sentido de que nos limita las opciones de tratamiento exitoso y nos obliga a correr contra ese reloj biológico que a esas edades más que correr vuela», se lamenta el doctor Koldo Carbonero, director de la Unidad de Reproducción Asistida de este centro vasco y presidente de la sección de fertilidad de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).
«No es una realidad agradable de contar y por regla general las pacientes se lo toman fatal. Todas se entristecen y algunas incluso se enfadan, pero hemos de ser honestos con ellas. Si acuden a nosotros en torno a los 40 años es muy difícil que puedan ser madres con sus propios óvulos», apunta la Rocío Núñez, subdirectora de la clínica Tambre (Madrid).
Por su parte, Verdú señala que «es un mensaje que no acaba de calar porque el concepto de envejecimiento ha cambiado por completo y los mensajes que nos llegan contribuyen a la formación de unas expectativas muy poco realistas en cuanto a la posibilidad de tener hijos, pero lo cierto es que el tejido ovárico es tremendamente sensible al paso del tiempo y es nuestro deber explicarlo».
Diferentes soluciones
La opción más habitual para las mujeres que buscan ayuda para tener hijos rondando la cuarta década de la vida es la ovodonación (someterse a Fecundación in vitro con óvulos de una donante joven) o la adopción de embriones (sobrantes de procesos de reproducción asistida de otras pacientes). Ambas técnicas tienen una tasa de éxito bastante aceptable, dado que ya no existe el obstáculo de la edad tardía. Sin embargo, en muchas ocasiones, estas alternativas plantean dilemas éticos y dudas personales, fundamentalmente porque el bebé no tendrá la carga genética de los progenitores.
Por eso todos los especialistas abogan por asesorar a las mujeres sobre fertilidad en sus revisiones ginecológicas rutinarias para que se familiaricen con aspectos básicos de su fertilidad, tales como los de la reserva ovárica, ya que eso les permitiría conocer mejor sus probabilidades de tener hijos y tomar decisiones más serenas y mejor planificadas.
La reserva ovárica alude al número de óvulos que albergan los ovarios. Con cada ciclo menstrual la reserva desciende progresivamente. A partir de los 35 años, se produce una reducción muy significativa del número de óvulos y de la calidad de los mismos; entendiendo como óvulos de calidad aquellos aptos para dar lugar a un embarazo normal. En torno a los 38 años la reserva ovárica está muy mermada, a los 40 es escasa y a partir de los 43 se considera agotada.
La opción más habitual para las que buscan ayuda para tener hijos rondando la cuarta década de la vida es la ovodonación o la adopción de embriones
Las pruebas para saber la reserva ovárica no son especialmente complicadas. Una ecografía transvaginal para contar el número de folículos antrales, un análisis de sangre para conocer el perfil de FSH (hormona foliculoestimulante) y estradiol o una prueba sanguínea para determinar el nivel de AMH (hormona antimülleriana) dan una idea bastante fiable de cuál es. Conocer el dato ayuda a que, por ejemplo, una chica joven con una reserva baja pueda plantearse adelantar sus planes de maternidad, preservar tus fertilidad vitrificando sus óvulos para ser madre posteriormente…
¿Y cuándo hay que preguntar por tu reserva ovárica? «No hay una edad de corte, pero si una chica tiene clarísimo que quiere ser madre en un futuro debe hablarlo con su ginecólogo. Salvo si estamos muy ligados a la medicina reproductiva, este tema no suele salir en consulta por temor a invadir la vida privada de la paciente», alega el doctor Carbonero.
Por su parte, Rocío Núñez insiste en que «la reserva ovárica te da la información de la situación aquí y ahora, pero no cómo será dentro de un año. Por ello lo verdaderamente fundamental es informarse para poder tomar decisiones antes de los 35 años; tanto si es para tener hijos a corto plazo como si es para preservar la fertilidad y tenerlos más adelante».
Muchos centro recomiendan hacer reposo deespués de la transferencia de embriones
Históricamente, después de realizar un transferencia de embriones tras una fecundación in vitro, siempre se ha recomendado que la paciente permanezca estirada en la camilla por un periodo que oscila entre los 15 minutos y las 24 horas o incluso más. En un tratamiento de reproducción asistida la paciente es consciente de momento exacto en el que el o los embriones llegan al útero. Esto no ocurre en una gestación natural en la que la mujer no percibe este momento y por lo tanto hace vida normal. En el caso de la transferencia embrionaria, la mujer tiene un momento claro y definido y siente que debe contribuir de la mejor manera a que el procedimiento funcione. Un largo periodo de reposo en cama es una medida de precaución para tratar de mejorar las posibilidades de que el o los embriones transferidos implanten. Pero, ¿qué base científica tiene esto?
¿Existen estudios que demuestren que el reposo tras la transferencia mejore las posibilidades de embarazo?
Tradicionalmente, todos los ginecólogos dedicados a la reproducción asistida consideraban prudente recomendar que la mujer reposara para facilitar la implantación. Esta recomendación se basaba en el sentido común, pero no se había demostrado en ningún estudio. Tanto las pacientes como los clínicos se planteaban si el reposo recomendado era útil, y si lo era, ¿cuánto debería durar? ¿10 minutos, 1 hora, 15 días?. Para responder estas preguntas se han realizado varios trabajos en los que por ejemplo, se comparaba la tasa de embarazo y aborto en dos grupos de pacientes en los que en uno de los grupos la paciente permanecía 20 minutos en reposo y el otro grupo 24 horas. Pues bien, no hubo ninguna diferencia entre los dos grupos ni en la tasa de embarazo ni en la tasa de aborto (Botta y Grundzinskas 1997). En otro estudio que comparaba los resultados de permanecer en reposo durante 1 hora o durante 24 horas obtuvo las mismas conclusiones, no hubo diferencias entre los dos grupos (Zouhair et al. 2004). Similares resultados obtuvieron otros autores cuando compararon la ausencia de reposo frente a 24 horas (Bar-Hava et al. 2005). En este último estudio, realizado en 406 pacientes, la tasa de embarazo fue incluso mayor en el grupo que no hizo nada de reposo aunque no de forma significativa. Cada nuevo estudio que se realiza, obtiene los mismos resultados: el reposo no influye en la tasa de embarazo (Purcell et al. 2007)
Conclusión
Por tanto, todos los trabajos realizados intentando comprobar la eficacia del reposo tras la transferencia embrionaria han fracasado. Podemos concluir que el reposo no es un factor que afecte a las posibilidades de embarazo y así transmitirlo a las pacientes. Es labor del especialista en reproducción asistida informar de este hecho puesto que muchos ginecólogos siguen manteniendo esta creencia y transmiten inseguridad y culpabilidad a la paciente si no se realiza un absoluto reposo.
Haga la prueba usted misma
El útero es una cavidad en la que no hay aire. Cuando se ven imágenes de úteros vistos por histeroscopia (introducción de una pequeña cámara de video por el cuello del útero para ver la cavidad uterina) se introduce suero salino para separar la paredes del útero y poderlas ver bien. Pero en realidad, de forma natural, las paredes del útero están en contacto, como cuando por ejemplo, juntamos nuestras manos. El endometrio es una capa celular que reviste las paredes internas del útero y que secreta una mucosa. Es decir, el interior del útero es como si untáramos crema hidratante en las palmas de nuestras manos y las juntáramos. El tamaño de los embriones viene a ser como una sexta parte de un milímetro. Para que las pacientes queden tranquilas, pueden hacer el siguiente experimento. Corten un trozo de papel lo más pequeño que puedan (que será el embrión), unten crema hidratante en ambas palmas de la mano (para imitar la mucosa uterina). Depositen el trozo de papel en una de las palmas de la mano. Ahora junten las manos y muevan conjuntamente y bruscamente ambas manos en todos los sentidos posibles. No conseguirán mover el papel. Pues eso es lo que más o menos sucede con un embrión en un útero.
Una madre de Lower Hutt, en Nueva Zelanda, ha dado a luz a un bebé que pesaba 7,39 kilos, el doble del peso que el promedio de un niño recién nacido. Los médicos del Hospital de Wellington necesitaron tres horas para administrarle la anestesia epidural y finalmente nació por cesárea.
A pesar de que los pronósticos durante las revisiones médicas antes del preparto situaban al pequeño en 6,35 kilos, las pruebas se quedaron cortas. Los padres se han mostrado felices porque mide 57 centímetros, lo que indica que tiene un buen estado de salud. No obstante, están sorprendidos porque ya tiene que usar la tercera talla de pañales y ropa para bebés de seis meses.
Por su parte, el padre, que no quiso ser identificado, dijo que «la gente dice que será el siguiente Jonah Lomu –un famoso jugador de rugby neozelandés–, pero creemos que va a ser pianista».
Este es el segundo hijo de la pareja, el primero pesó 5,4 kilos, es decir, una media normal. Por eso, el padre asegura que «no están seguros de dónde ha venido el tamaño». No obstante, en el Libro Guinness de los Récords sigue liderando un bebé que nació en 1879 con 10 kilos.
«Tuve el embarazo más feliz de mi vida». En esta frase Elena Galeano, una mujer profesional de 36 años y madre feliz de Mathías Daniel y Matheo José, describe cómo vivió la dulce espera de sus mellizos que llegaron casi a los ocho meses de gestación. Los dos niños llegaron a través de la fecundación asistida, comúnmente conocida como fecundación in vitro.
A Elena se le quiebra la voz al recordar lo vivido para llegar al embarazo. Debido a un problema, ellos no podían concebir de manera natural.
«Había llegado a varias metas en mi vida. Tenía una carrera concluida, estaba desarrollándome profesionalmente. Pero me faltaba ser mamá, era una necesidad para mí y una meta personal», cuenta la madre de los mellizos, quien está en el área de recursos humanos en una empresa.
La infertilidad es un problema que afecta al 15% de las parejas en edad reproductiva a nivel global, explica el doctor Roger Molinas, de la clínica de medicina y cirugía reproductiva Neolife. «El problema es mucho más común de lo que se cree. Aproximadamente son 100 millones de personas en el mundo. En Paraguay unas 500.000 afectadas, cuando decimos afectadas nos referimos a la persona que comparte el problema con su pareja», explica Molinas.
La noticia. «Ahí sentí que iba a conseguir lo que buscaba», manifiesta Elena al contar la sensación que le embargó al llegar a la clínica donde se haría la fecundación in vitro. Luego de varios estudios y procesos propios de este método, llegó el momento en que debían depositarle los embriones en el útero. Lo recuerda como el día más sublime. Seguido, debía esperar nuevamente poco más de dos semanas para evaluar la continuación del proceso. La ansiedad estaba más que presente con el correr del tiempo.
«Cuando llegó el día de la ecografía, el doctor me mostró un punto negro que se movía. Ya en ese momento la emoción que sentí fue indescriptible. Luego me mostró otro punto negro que también se movía. Ahí ya me sentí más que bendecida», describe emocionada.
Debido a su condición genética, Elena pudo embarazarse de los mellizos. Sin embargo, el doctor Molinas señala que en la fecundación asistida tampoco en la natural es recomendable el embarazo múltiple.
En espera. Luego de la confirmación de la llegada de los mellizos, Elena se centró en los preparativos. Sin embargo, solo con unos pocos iba compartiendo lo que iba viviendo. «Hay una ignorancia terrible sobre la fecundación asistida. También morbo. La gente espera que nazca un fenómeno o un alien», describe. Esta afirmación es compartida por el doctor Molinas, al explicar que existe un conocimiento muy superficial del tema.
A dos años de su llegada, Mathías y Matheo alegran los días de su madre. Elena insta a todas las mujeres a no desistir de su sueño de ser madre.
«La maternidad es un don de Dios que toda mujer debe experimentar, y tiene ese derecho. Si puede hacerlo con fecundación asistida, existen profesionales que la ayudarán».
La infertilidad es un problema más común de lo que se cree. En el país se estima que unas 500.000 personas están afectadas. Doctor Roger Molinas Clinica Neolife
Para poder fecundar los óvulos en el laboratorio, éstos deben obtenerse antes de que salgan del ovario de forma espontánea y por eso se realiza una punción folicular momentos antes de la ovulación natural. Para ello, la paciente recibe un tratamiento hormonal de estimulación ovárica que favorece la maduración y ovulación del mayor número de óvulos posible. Durante este tratamiento, se controla el crecimiento folicular por ecografía y la concentración de la hormona estradiol en sangre. Cuando en las sucesivas ecografías se observa que uno o varios folículos han alcanzado un tamaño apropiado, se suspende el tratamiento y se provoca la ovulación mediante GCH, siendo necesario realizar la punción 36 horas después.
Para la punción, la paciente ingresa en el centro el mismo día y uno de los requisitos imprescindibles para que la intervención transcurra con normalidad es el ayuno absoluto. No se debe beber ni comer durante las 6 horas anteriores a la punción.
La paciente entra en quirófano por su propio pie y se le administra sedación para evitar el dolor y hacer más cómoda la extracción para el ginecólogo. Una vez dormida, el ginecólogo da inicio a la aspiración folicular guiada por ultrasonido. Para ello, introduce el ecógrafo que lleva incorporada la aguja de aspiración y va pinchando los folículos ováricos y aspirando el contenido líquido. Este líquido, en el que flotan los óvulos se transfiere a tubos de ensayo que se llevan al laboratorio inmediatamente y bajo el microscopio se localizan y limpian los óvulos, retirándoles mediante métodos mecánicos las células de la granulosa. La intervención tiene una duración aproximada de 20 minutos y una vez finalizada la paciente puede irse a su casa al cabo de unas 2 horas.
Recuperación y recomendaciones después de la punción ovárica
Los cuidados y el tiempo de recuperación son mínimos una vez terminada la punción ovárica. Tras la intervención, la paciente permanece un par de horas en reposo recuperándose de los efectos de la anestesia. Pasado este tiempo y tras comprobar que todo está bien, la paciente puede regresar a casa. En cualquier caso, se aconseja acudir acompañada a la clínica, ya que, debido a la sedación es posible que la paciente se sienta desorientada tras la intervención.
Aunque no es obligatorio, lo mejor es mantener reposo el resto del día y evitar sobreesfuerzos durante las siguientes 24 horas a manera de prevención, además de vigilar cualquier situación anormal.
Muchas mujeres sienten pequeñas molestias en la zona abdominal o pequeños sangrados vaginales debido a la intervención. Lo habitual es que el dolor se note el mismo día de la punción y quizá también al día siguiente, pero irá disminuyendo hasta desaparecer conforme pasen los días desde la punción.
¡Felicidades! El 15 de mayo es el Día Internacional de la Familia. En los últimos años la sociedad ha vivido una auténtica revolución que ha ampliado muchísimo el concepto que teníamos respecto al núcleo familiar. De esto sabe mucho el Instituto Murciano de Fertilidad, IMFER, que mediante sus técnicas reproductivas permite que muchas personas, independientemente de su modelo familiar, consigan su gran anhelo: ser padres.
IMFER ha vivido esta evolución social. En estos años ha sido testigo y cómplice de cómo sus pacientes han ido creando su propio paraíso familiar. IMFER apunta que entre los demandantes de tratamientos de fertilidad encontramos a las parejas heterosexuales pero que cada vez son más numerosas las pacientes de parejas homoparentales o mujeres solteras o divorciadas que quieren tener hijos sin pareja. En definitiva, cada paciente tiene realidades distintas, tratamientos adaptados pero todos con un nexo en común: su deseo por tener hijos.
IMFER apunta que algunos de los tratamientos más solicitados por las nuevas familias son la inseminación artificial con semen de donante; la fecundación in vitro; y el método ROPA, aplicable a parejas de dos mujeres. Este tratamiento permite que las dos madres participen activamente en la concepción del bebé. Una de ellas aportará el óvulo fecundado y la otra albergará el embrión gestándolo durante el embarazo.
LA SEF ABRE EL DEBATE EN PAMPLONA
El 26 y el 27 de mayo el equipo de IMFER se trasladará hasta Pamplona para asistir a la VI Reunión Nacional de Grupos de Interés de la Sociedad Española de Fertilidad, SEF. En estos dos días de intensos debates se tratarán temas como la salud embrionaria, las pautas de la estimulación ovárica, el apoyo psicológico a las pacientes o la mejora de las técnicas para mujeres en edad avanzada.
El estrés es perjudicial para los espermatozoides y la calidad del semen. Afecta a su concentración, morfología y capacidad de fecundar un óvulo; sin embargo, los factores ambientales relacionados con los hábitos de vida no estaban suficientemente estudiados, y en esto se ha centrado una investigación publicada por el Instituto Nacional de la Salud y la Universidad de Stanford en Stanford, California (EEUU).
El estudio, publicado en Fertility and Sterility, es el primero en examinar la relación entre el esfuerzo que se realiza en el trabajo, la salud y la calidad del semen en hombres que estan tratando de concebir.
La calidad del semen es una medida de la capacidad del hombre para lograr el embarazo y se basa en el número, la forma y la capacidad de movimiento de los espermatozoides, así como otros factores.
Los investigadores estudiaron los habitos de vida de 456 hombres con una media de 31,8 años. Observaron que el 13% de los hombres que realizaban actividad pesada en el trabajo tenían un bajo conteo de espermatozoides, comparado con el 6% que no realizaban ningun esfuerzo laboral. En contraste, ninguna otra exposición relacionada con el trabajo, tales como el calor, el ruido o permanecer sentado por mucho tiempo, parecía influir en la calidad del semen.
Los investigadores observaron que entre los hombres con diagnóstico médico de presión arterial alta, diabetes o colesterol alto, sólo aquellos con presión alterial alta tenían un porcentaje menor de espermatozoides de forma normal, en comparación con los hombres que informaron no tener presión arterial alta. Tambien observaron que mientas más medicamentos tomaban, mayor era su riesgo de un conteo bajo de espermatozoides. No quedo claro si la presion arterial alta en sí o el tratamiento era lo que producia este bajo recuento.
El incremento de los tratamientos de fertilidad lleva consigo un aumento de las gestaciones múltiples, aunque éstas han existido siempre y, si bien hace años las madres no sabían que llevaban más de un bebé en su interior hasta el momento del parto, hoy en día las ecografías nos lo confirman en unas semanas, antes de que termine el primer trimestre.
Hasta que no lo afirme un médico, no sabremos con seguridad si llevamos en nuestro interior más de un niño, pero sí es verdad que, a escala general, se dan algunas circunstancias que pueden servir de pista o, al menos, intuición.
Altos niveles de hCG
Como la mayoría sabréis, el embarazo se suele detectar en la mayoría de las pruebas (caseras, de orina o de sangre) por la presencia de la hormona hCG (popularmente llamada ‘hormona del embarazo’) en el organismo de la futura madre.
Pues bien, cuando la gestación es múltiple, los niveles de esta hormona se multiplican. ¿Cómo lo sabemos? Mediante un análisis de sangre, una de las pruebas que determinan de forma definitiva, no solo si existe o no un embarazo, también la cantidad de hCG que circula. Si esta cantidad está por encima de la media, puede darse el caso de que la futura madre lo sea de gemelos o mellizos.
Aunque tampoco tiene por qué ser así, ya que existen casos de mujeres que esperaban un solo hijo pero sus niveles de hCG eran también muy altos. Es una señal que debemos tener en cuenta, si bien no es definitiva.
Síntomas más intensos
Otra circunstancia que puede llevarnos a pensar en una gestación múltiple es la intensidad de los síntomas típicos durante el primer trimestre, el periodo más crítico. Como siempre, recordamos que cada mujer es un mundo; para algunas, el embarazo es un proceso tranquilo sin muchos sobresaltos y, para otras, es una carrera de obstáculos.
Los síntomas, en general, se deben a la revolución hormonal que tiene lugar en el cuerpo de la futura mamá. Por ello, es lógico pensar que, si en el útero hay más de un embrión, la montaña rusa de hormonas será mucho mayor y, por ello, los síntomas más intensos.
Los más normales son las náuseas y vómitos severos a primera hora de la mañana. Es difícil saber si éstos son o no más intensos si se es madre primeriza, pero para aquellas que sean veteranas podrían detectarlo más fácilmente.
Puede ocurrir también que sientas una fatiga o un cansancio extremos, un síntoma de lo más normal pues has de tener en cuenta que tu cuerpo está dando forma a más de una vida nueva.
Por último, y quizás más evidente, es el aumento temprano del útero y, en consecuencia, de la tripa de la madre, mucho antes en gestaciones múltiples. Al dar cabida a más de un feto, el ritmo de aumento de peso y del tamaño de la barriga será mucho más rápido. Así que si notas que tienes que cambiar de pantalones demasiado, rápido, puede que estés esperando gemelos o mellizos. Aún así, y como siempre recordamos desde estas páginas, es a tu médico a quien tienes que consultar cualquier duda o inquietud con respecto al embarazo.
Sí, fue una decisión consciente la de ser madre soltera por elección, esa es la conclusión a la que he llegado después de trece años y unos meses que nació mi primera hija, pero sí con un gran esfuerzo y trabajo a las espaldas. Y ahora, que parece fácil, sencillo e incluso me pregunto ¿cómo pude dudar tanto o tener tantos miedos?
Por Rosa Maestro @rmaestrom @Masola_Org
Los miedos son lógicos en una decisión de esta envergadura ya que cuando un hombre hace algo fuera de lo habitual, de lo que se ha establecido como estándar, se le define como “bohemio”, pero cuando es una mujer lo mínimo es definirla como “excéntrica” o “rara”. Así que las dudas o los temores se fueron sucediendo uno detrás de otro: ¿seré capaz de llevarlo yo sola?, ¿podré con mi única economía llevar una familia adelante?, ¿Y si me pasa algo?, ¿le afectará ser hija/o de un donante de esperma?, ¿se sentirá diferente por no formar parte de una familia clásica?, ¿nos discriminará la sociedad?
Así, un año tras otro, y una vez por semana de conversación con una psicóloga hasta que un 12 de octubre, viendo que el último intento de pareja tampoco llevaba un camino recto, decidí que era el momento de dejar de pensar y pedir cita para la que iba a ser mi primera Inseminación Artificial con Donante, IAD, que se llama en el mundo de la reproducción asistida.
Tu edad no es la más idónea me dijeron. Claro, pensé, me lo he pensado demasiado y si con el tiempo me arrepiento de algo es precisamente de eso, de habérmelo pensado tanto tiempo. Haremos cuatro intentos de IAD y sino tendremos que pasar a Fertilización in Vitro, FIV para los habituales a este mundo, continúo diciendo el ginecólogo…
De aquella conversación, de los tratamientos, de mi situación hormonal, de la permeabilidad de mis trompas….todo me era extrañísimo y la verdad es que entendí poco o nada. Lo único que me quedó claro es que mis posibilidades de un embarazo a la primera eran escasas y que me tenía que armar de paciencia, porque esa idea que tenía en mi cabeza, y que alimentan tanto las famosas que se quedan embarazadas casi entrando en los 50, de que la fertilidad en la mujer tiene su fecha de caducidad al final de la década de los 40 y ya entrando en la menopausia, era errónea.
Bueno, me dije, estamos en noviembre y seguro que hasta mayo o junio nada de nada, así que tomémoslo con calma y a por ello. Un 7 de noviembre de hace ahora casi catorce años, me sometí a mi primera IAD y por eso de asegurar, el 8 de noviembre, a la segunda. Sinceramente, tenía tan pocas esperanzas que fui como el que va a la peluquería, sin nervios, tranquila, casi, casi a relajarme un ratito, aunque para muchas esto les parezca casi imposible, y a los tres días decidí que nada mejor que unas vacaciones en Lanzarote.
Fue allí donde no dejaba de comer dulces y sobre todo dormir. “Hemos llegado a los Jameos del Agua”… me dijo el marido de una amiga. Y yo le contesté: “ya los vi en otro viaje así que os espero durmiendo en el coche que estoy que me muero de sueño”. A la hora de comer, preguntó, ¿Y tú que quieres de postre… tarta de queso, arroz con leche o helado? “Los tres contesté”.
El predictor que me habían dado en la clínica dio negativo… yo no vi ni de casualidad la tenue raya rosadita… “Un predictor de todo a cien, dijo el marido de mi amiga… tu estás embarazadísima y te lo dice uno que ha sufrido de cerca dos embarazos”.
Hasta que no aterrizaba en Madrid, no vi la raya rosa… Un día más tarde me lo confirmaban en la clínica…”Estás embarazada” y contra todo pronóstico… Claro que quiero aclarar que esto, a estas edades, ocurre pocas veces, que lo habitual es lo otro, lo que me comentó el ginecólogo. Y a lo que yo siempre digo que no fue la casualidad, sino la tranquilidad. Ojala me hubiese tomado todo en esta vida así.
Embarazada. Sí, embarazada… de un donante de esperma… Iba a ser Madre Sola por Elección, es decir, madre sin pareja porque así lo había decidido yo.
La fragmentación del ADN de los espermatozoides está en el origen de muchos casos de infertilidad masculina difíciles de diagnosticar. Estos defectos ocultos no aparecen en la espermiograma ni en la espermiocitograma, según un artículo publicado por el doctor Jan Tesarik, director del equipo de investigación de la Clínica MARGen de Granada (España), y la doctora Maribel Galán Lázaro, bióloga del equipo, en la revista Translational Andrology and Urology.
“Normalmente –explica Tesarik- cuando los valores obtenidos en estas pruebas son anormales se recurre a una inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) para fertilizar el ovocito, pero existen casos en los que esta técnica falla de una manera aparentemente inexplicable, y el origen del problemas está en la fragmentación del ADN de los espermatozoides”.
La fragmentación de ADN de espermatozoides puede estar causada por diferentes factores como el tabaco, las exposiciones profesionales a substancias tóxicas o las enfermedades del aparato urogenital (Varicocele). En la mayoría de los casos estos factores producen un estrés oxidativo con la formación de radicales libres.
Según Tesarik existen diferentes tipos de tests diagnósticos que permiten evaluar la importancia de la fragmentación de ADN en los espermatozoides y también varios tratamientos que facilitan la reproducción en casos de fragmentacion de ADN.
El equipo de investigación de la Clínica MARGen ha desarrollado un protocolo para estos casos, que se inicia con el tratamiento oral con vitaminas antioxidantes (A y E) durante varios meses. En casos en los que el tratamiento oral no mejora la situación, se puede obtener espermatozoides con menos fragmentacion realizando una biopsia del testículo.
Además de los tratamientos clínicos, el equipo ha desarrollado diferentes técnicas de laboratorio que pueden ayudar a seleccionar espermatozoides sin fragmentación para inyectar en los óvulos, como la selección de espermatozoides capaces de ligar ácido hyalurónico (PICSI) o la utilización de microscopios de gran aumento que permiten seleccionar los espermatozoides apropiados para realizar una inyección intra citoplasmática de espermatozoides morfológicamente seleccionados (IMSI).
En paralelo a estas técnicas, según el doctor Jan Tesarik, a la hora de abordar los diferentes escenarios donde aparece una fragmentación de ADN de espermatozoides, hay que tener en cuenta otros aspectos específicos de cada caso, como la edad de la mujer, el estado de los ovarios y de la salud en general de la mujer, el número de tratamientos previos con fracasos, etc. En este sentido, el artículo incluye un esquema-guía de métodos diagnósticos y terapéuticos recomendados para diferentes cuadros clínicos, con el fin de evitar tanto negligencias como sobreactuaciones.
El equipo Mendoza-Tesarik ha sido pionero en Europa en diferentes técnicas de fecundación asistida. Jan Tesarik realizó la primera Fecundación In Vitro (FIV) de la República Checa en 1982, dos años antes de que se realizara en España. En colaboración con Carmen Mendoza ha desarrollado técnicas, que se aplican en la Clínica MARGen, como la Microinyección de espermátides de eyaculado en el ovocito humano, la Microinyección de espermátides obtenidas del cultivo de biopsias testiculares en hombres azoospérmicos, la Transferencia del núcleo del ovocito de una paciente en el citoplasma del ovocito enucleado de una donante y, recientemente, diferentes diagnósticos ginecológicos a través de técnicas de realidad virtual no invasivas, desarrollados en colaboración con la Universidad de Granada. (Fuente: MAR&Gen)
Tomar la decisión de ser madre no siempre es fácil y depende de las circunstancias particulares de cada mujer. Y aunque el deseo de ser madre llega a casi todas las mujeres en algún momento de su vida, incluso algunas lo tienen claro desde el principio, otras se sienten inseguras o no se ven preparadas y, a pesar de desearlo, no encuentran el momento idóneo para tener un hijo.
El deseo de ser madre tiene un origen claramente biológico que se acompaña de un componente social muy potente. De hecho, llegada cierta edad, tanto la mujer que desea ser mamá como la que no lo desea, se encuentran con cierta presión social en relación al hecho de tener hijos.
Sin embargo, ser madre no debe transformarse nunca en una obligación o en una obsesión. Cualquier mujer, antes de buscar un embarazo, debería encontrar sus propios argumentos para lanzarse a la aventura de ser mamá. Saber si se trata de una decisión propia y honesta o de una forma de cumplir con las convenciones sociales, con los deseos de la pareja o con las demandas de la familia, son factores fundamentales para seguir adelante. En definitiva, convertirse en madre es una experiencia totalmente única, personal e incomparable: tú la vas a vivir y tú debes tomar la decisión que cambiará tu vida y tus emociones para siempre.
Antes de cumplir tu sueño, ten en cuenta:
Pareja, familia y amigos. Ser madre es una aventura que puede llevarse a cabo tanto en pareja como en solitario pero, en todos los casos, será importante que tengas apoyo emocional cerca, tanto durante el embarazo como una vez haya nacido el bebé. Si no tienes pareja, tus amigos y tu familia pueden aportarte la complicidad y ayuda que tan bien te vendrá en este periodo.
Momento emocional. Intenta buscar un momento emocional estable para ser mamá, ya que así mejorará tu salud y la de tu bebé. Evita situaciones de tensión provocadas por enfermedades, separaciones o crisis en el trabajo. Hay mujeres que piensan que un embarazo puede ser la solución a algunos problemas pero, sin embargo, esto no es así.
Mentalización. Ser mamá es sinónimo de cambios físicos y emocionales, así como de cambios en rutinas, costumbres y estilo de vida. Si estás mentalizada, cuando llegue el momento, te será todo más llevadero y podrás vivir tu embarazo y tu maternidad con la ilusión que merece.
Resuelve tus dudas. Fertilidad, edad, riesgos, alimentación, salud, etc. Si deseas ser mamá, resolver las dudas que tengas al respecto te permitirá tomar decisiones de forma más consciente, cuidarte más ante esta nueva etapa y disfrutarla con mayor seguridad y tranquilidad.
Paciencia. Un porcentaje muy alto de mujeres no consigue ser mamá en el primer intento y eso puede producirle inseguridad y miedo. En este caso la paciencia es buena amiga: al final todo llega y, si hay problemas, seguro que encuentras muchas opciones para convertir en realidad tu sueño de ser madre. Tienes que ser positiva y nunca sentirte frustrada; mira hacia delante, tarde o temprano tu momento llegará.
Ser mamá en el siglo XXI: un mundo lleno de posibilidades
Cada vez son más las mujeres que deciden convertirse en madres una vez superada la barrera de los 35 años, y también las que lo hacen en solitario. Y es que, aunque ser mamá no siempre es una tarea fácil en los tiempos que corren, el instinto, la naturaleza y nuestra propia experiencia vital nos “empuja” a querer vivir esta experiencia única.
En la actualidad todavía hay barreras laborales que impiden conciliar trabajo y maternidad, lo que es un problema para desarrollar ciertas carreras profesionales. Por suerte, los avances en tecnología reproductiva están de nuestra parte y se han desarrollado novedosas técnicas para preservar la fertilidad que permiten retrasar la maternidad sin renunciar a tener hijos con el propio material genético. También existen actualmente más posibilidades de concepción, cuando surgen problemas de fertilidad, recurriendo a métodos como la fecundación in vitro o la ovodonación o, en los casos en los que el deseo o la decisión de ser madre se manifieste cuanto cuando con sus propios óvulos ya no es posible, es decir, a partir de los 35 años.
Por último, aquellas mujeres que no tienen pareja o que tienen una pareja femenina también pueden hacer realidad su sueño gracias a diferentes técnicas como el método ROPA, pensado para que las parejas de mujeres puedan convertirse en mamás arropadas por un marco legal específico, o la fecundación in vitro con semen de donante.
El perfil de las mujeres que se someten a reproducción asistida ha experimentado un cambio radical. Hoy son mujeres de más de 40 años de las que prácticamente la mitad necesitan un óvulo de una donante. Te compartimos 5 preguntas frecuentes sobre las condiciones de la donante de óvulos.
1.¿Qué supone para la donante? Para empezar debe someterse a un tratamiento hormonal que se puede administrar por vía subcutánea. Los controles médicos se componen de una ecografía y una visita con un ginecólogo. En algunos casos también se lleva a cabo una analítica hormonal. Y tras ello, llega la extracción de óvulos que dura hasta unos 20 minutos. Se hace por vía vaginal y bajo sedación, aunque el ingreso solo dura unas horas. A partir del día siguiente, la donante ya está lista para volver a hacer vida normal.
2. ¿Cómo se seleccionan las donantes? Todas las donantes pasan por un elevado nivel de control: diversos exámenes médicos, análisis de sangre y tests psicológicos. Un genetista se encarga de realizar un estudio genético y explicar en qué consiste este test. Obtienen una muestra de la sangre y analizan su ADN y en 30 días informan de los resultados obtenidos.
3. ¿Es posible conocer a la donante de óvulos? No. La donación es confidencial y anónima, por lo tanto no es posible facilitar fotos de la donante. En el momento que se asigna una donante se informa de algunas características como edad, origen, grupo sanguíneo y Rh. La Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología aconseja facilitar la mínima información sobre la apariencia física, educación, profesión, estatus social y motivación de la donante. Por otra parte, en nuestro país es inminente el primer registro de donantes para tener una trazabilidad de cuántos niños o niñas nacen de cada donante.
4. ¿Por qué cada vez hay más donación de óvulos? España es el país que lleva a cabo más tratamientos de ovodonación con 16.710 ciclos en 2012, el 50% de todos los que se realizan en Europa, sigue considerándose un tabú. En Europa hay países donde no está permitida.
5. ¿Todavía se esconde? A partir de los 43 años la tasa de embarazo con óvulos propios es del 1%, por lo que la donación de óvulos es cada vez más habitual. Para ellas –y sus parejas–supone un duelo genético y todavía se envuelve de cierto secretismo. Hormonalmente es un proceso muy sencillo e incluso se utiliza el ciclo natural. El útero es muy receptivo y la tasa de aborto es mucho menor que con sus propios óvulos.
He tenido la suerte de tenerte como futura madre y por ello quiero declararte mi admiración más grande. Los recuerdos de ahora, mientras luchas valerosa por tenerme, quedarán en tu memoria para siempre, como en la mía tu constancia y esfuerzo por formarme en tu vientre. Deseo con el corazón que los médicos hallen el tratamiento que necesitas y pronto estemos juntos compartiendo la vida. Desde donde me encuentro sé que viviré experiencias increíbles a tu lado y estoy deseando crecer en tu vientre para ofrecerte lo más preciado.
Eres una madre con gran corazón y desearía ver pronto tu rostro y compartir todo tu amor. Sigue luchando por conseguir ese embarazo que tanto deseas y yo también lucharé junto a ti, aunque no lo sepas, para que lo consigas y seas feliz. Espero poder ver pronto tu rostro, el de la madre más valiente y amorosa, única como ninguna otra.
Queriendo traerme al mundo has tomado una de las decisiones más importantes de tu vida, tal era tu ansia por tenerme, alma mía. Gran valor y coraje tienen las madres de corazon, como lo eres tú, que lucha por quedarse embarazada pasando por duras pruebas médicas con gran valor. Las madres de otra generacion sienten con el mismo corazón que las de ahora, porque ser madre es lo más maravilloso del mundo y yo me siento dichoso por tener una mamá corazón que lucha cada segundo.
Sé que siempre permanecerás a mi lado, en la distancia y en la cercanía, y yo siempre te tendré en mi pensamiento y te llevaré conmigo con gran alegría. Tú me has ofrecido la vida y yo haré que la tuya sea lo más agradable posible mientras yo viva. Mi vida siempre estará llena de alegrías y altibajos, pero sé que siempre te tendré a mi lado, apoyándome y alegrándome los días. Siempre te has sentido madre, pero ahora ya eres madre de corazon.
No hay ningún corazón solitario en el mundo sin madre, ¡todas son maravillosas! Todas son madres de corazon, tiernas y amorosas, decididas y generosas. Madres de otra generacion, luchadoras y valerosas, como madres que son. Sé que la felicidad te inundará cuando consigas el embarazo que tanto deseas y más aún cuando me veas. Gracias por intentar traerme al mundo, aunque no lo puedas ver yo estoy ahí, apoyándote con mi amor más profundo.
Desde tu tripita sentiré latir tu corazón y tu vientre será mi protección. Cuando nazca seré yo la persona que te protegerá siempre, cada día y cada noche, tenazmente. Cuando sonríes yo sonrío y cuando hablas yo escucho… Presto atención a tus sensaciones porque me hacen sentir bien y porque sé que con tu fuerza de voluntad conseguirás ese embarazo que te daría la felicidad. Y… al fin estaremos juntos. Eres una mamá corazón desde que has nacido y siempre has ofrecido el amor más extraordinario que ha habido.
Mis primeros años serán un poco complicados, siempre tendrás que estar atenta de mí, pero después seré yo el que ponga toda mi atención en ti, para que seas feliz y darte la mejor vida posible, ¡la que te mereces! Ya eres madre de corazon y yo un hijo deseoso de aparecer en este mundo para verte los ojos, sentir tu risa, ver tu rostro… espero darte siempre las mejores sorpresas. También espero ofrecerte una vida tranquila, llena de entusiasmo y gran vida. Y nunca olvides que, esté donde esté, tanto ahora como después de nacer, siempre estaré ahí para a tu lado vivir y crecer.
Tamara Gorro no piensa sacar ningún tipo de beneficio económico de su nueva aparición en ‘Sábado Deluxe’. La colaboradora, que acaba de anunciar que volverá a ser madre, ha aprovechado su presencia en redes sociales para anunciar que todo el dinero que reciba por su reaparición televisiva irá destinado a cumplir el sueño de una pareja.
Más en concreto, la joven propone que su caché ayude a una pareja que, por los motivos que sea, no pueda ser padres ni hacer frente a los costes de acogerse a la tan comentada gestación subrogada.
«¡Mañana nos vemos en Sábado Deluxe familia virtual! Me encanta saber que una/o de vosotros se beneficiará (de buena manera) de mi entrevista. TODO el dinero que cobre irá integró para alcanzar vuestro sueño, formar vuestra propia familia. Mañana en directo diré el mail dónde tenéis que escribir. ¡OS QUIERO!», suscribe la colaboradora en el vídeo que recoge su precioso gesto.
Tamara Gorro se ha convertido en los últimos tiempos en la figura pública que más ha hecho por la defensa de los derechos de aquellas personas que quieran acogerse a esta práctica para convertirse en padres. La esposa de Ezequiel Garay, tras 18 intentos por quedarse embarazada, vio en esta práctica la solución más factible para ser mamá, llegando al mundo la pequeña Shaila, de año y medio, a través de una madre gestante de Estados Unidos.
Gorro ya se encuentra en Madrid dispuesta a hablar de su embarazo y seguir defendiendo este método de reproducción enfrente de Jorge Javier Vázquez y el resto de contertulios. Hace tan solo unos días, la youtuber compartía una instantánea en la que aparecía la mujer que ha estado a su lado durante su último viaje a Estados Unidos.
«Hoy comparto esta foto con vosotros familia virtual. En el quirófano justo antes de hacer la transferencia junto a la persona que durante todo el viaje fue mi apoyo, mi muleta, mi energía, mi hermana @maripiserrano», rezaba su comentario.
Los embriólogos somos esas personas que no conocen días festivos, tenemos pocas vacaciones y dormimos poco, pero a pesar de ello, amamos nuestro trabajo, y trabajamos duro para conseguir la felicidad de nuestros pacientes.
Somos licenciados fundamentalmente en biología o biotecnología, con una profunda especialización en medicina reproductiva. A menudo, tendemos a decir que somos todólogos, dado que tenemos conocimientos en genética, cultivos celulares, biotecnología, bioética y legislación, y por si fuera poco, también nos ocupamos de las labores administrativas del laboratorio. Muchos además, compaginan su labor profesional con la tarea docente y la investigación. Casi nada.
Somos los encargados, como dicen los pacientes, de “hacer la magia”. Escogemos el mejor espermatozoide y lo introducimos en el óvulo, y a partir de aquí, vigilamos día a día, hora a hora y minuto a minuto, el crecimiento de los embriones. Atendemos todas sus necesidades nutricionales y les propiciamos unos ambiente tranquilo y seguro, para que crezcan sanos y fuertes.
Pero nuestro trabajo comienza mucho antes de la fecundación. Todas las mañanas, antes de ponernos con la tarea diaria, controlamos la temperatura del laboratorio los incubadores y frigoríficos, verificamos el correcto funcionamiento de los aparatos de aire acondicionado y purificadores, comprobamos que los gases (dióxido de carbono, nitrógeno y oxígeno) estén en su nivel óptimo y realizamos el mantenimiento de los bancos de nitrógeno líquido. Hay demasiadas variables que pueden afectar al éxito reproductivo y no se puede dejar nada al azar.
Además, analizamos la historia médica de la pareja. Estudiamos al varón y los tratamientos previos a los que se hayan sometido. A partir de aquí, es nuestra responsabilidad indicarle al médico cuál es la mejor técnica a utilizar, si es necesario o no un diagnóstico genético, qué calidad presentan los gametos y finalmente, decidir cuáles son los mejores embriones para transferir para conseguir el ansiado embarazo. Si todo va bien, genial. Si no, seremos los primeros en analizar las causas del fracaso y buscar posibles soluciones para un futuro tratamiento.
Ahora que ya nos conoces un poco más, la próxima vez que visites una unidad de reproducción asistida, pregunta por nosotros, estaremos encantados de atenderte.
Vas a ser madre muy pronto. Antes de lo que te imaginas.
Te hablo desde allí -por fin lo has conseguido desde donde te escribo- para enviarte un mensaje de esperanza y optimismo.
Te escribo desde un lugar muy feliz en el que ya por fin somos padres. Toda la familia hemos logrado superar esa etapa de incertidumbre, pruebas e inseguridades. Pero también hemos disfrutado del camino hasta llegar a ello, no sin capear numerosos obstáculos.
Solo te escribo para pedirte que sonrías y salgas a celebrar el día de hoy, porque te queda muy poco para conseguirlo. La esperanza y la energía positiva son dos buenos pilares a los que aferrarse hoy.
Por fin lo hemos conseguido y queremos enviarte todo nuestro cariño para que se haga más amena la espera.
No a la primera ha funcionado -llevamos un tiempo en ello-, pero después de muchas esperas y muchas ilusiones, al final está aquí. La paciencia, la inversión y los nervios todos han cristalizado en un ser maravilloso que hoy está con ellos.
¿Te acuerdas de esas primeras imágenes de embriones en pantalla? Hoy sigo con esa misma ilusión, con nuestro hijo en brazos. Sí que es posible, si consigues perseverar en tu deseo de ser madre.
Y siempre estaré apoyándote, desde algún rincón de tu mente, para que lo consigas. Cuando creas que se hace cuesta arriba, piensa en mí, tu yo del futuro… ¡No te rindas, que la recompensa puede ser muy grande!
Lo más importante es mantener intacta la esperanza. Pronto llegarán los momentos de los abrazos y de darle el pecho, de jugar juntos y de darle de comer. Llegará su primera palabra, y se le caerá su primer diente. Porque va a llegar.
Puede que no sea como imaginaste, pero está ahí, con vosotros. Y tu pareja, que tantos momentos ha tenido que pasar contigo… ahí sigue, apoyando y celebrando que sois padres.
Adoptar también era una opción, y es algo que nos estuvimos planteando -me acuerdo de las discusiones en torno al tema-, pero justo en ese momento en el que pensamos que no lo conseguiríamos, se encendió la bombilla del éxito y lo conseguimos.
Por eso, hoy te pido que celebres la vida que está por llegar, que llames a los tuyos y disfrutes de este Día de la Madre. Lo vais a conseguir, yo estoy convencidísima.
Los importantes avances de las técnicas de reproducción asistida han permitido que la idea de maternidad, tal y como se conocía tradicionalmente, haya experimentado grandes cambios en los últimos años. Gracias a los diferentes tratamientos, se ha ampliado el concepto de familia, rompiendo estereotipos y dando la oportunidad a mujeres solteras y a parejas femeninas homosexuales de poder cumplir su deseo de tener un hijo.
Por otro lado, los parámetros de estilo de vida actual y el retraso de la maternidad también influyen en los métodos de reproducción asistida más demandados y utilizados para conseguir el esperado embarazo, dando lugar a nuevas oportunidades de ser madre.
Madres en solitario, una elección en aumento
Cada vez son más las mujeres que optan por la maternidad en solitario y, para hacer realidad el gran sueño de ser madres, recurren a los tratamientos de reproducción asistida. En consecuencia, se ha multiplicado por tres la cifra de mujeres solteras que acuden a un centro de reproducción asistida en los últimos cinco años, según datos de la Clínica Ginefiv.
“La edad media de las mujeres solteras que se somete a un tratamiento de reproducción asistida se sitúa en los 39 años”, afirma la Dra. Victoria Verdú, coordinadora de la Clínica Ginefiv. “Estas mujeres suelen aplazar la maternidad hasta haber desarrollado su carrera profesional o encontrar pareja estable. Sin embargo, se encuentran en el límite de su edad reproductiva, por lo que deciden tener un hijo solas al no poder retrasar más la hora de la maternidad”, explica Verdú.
En la actualidad, el 16% de los nacimientos que se producen en España provienen de madres que han acudido por decisión propia solas a tratamientos de reproducción asistida para tener un hijo.
Cada vez más parejas de lesbianas cumplen el sueño de ser madres
Las nuevas técnicas de reproducción asistida contribuyen a romper con los modelos convencionales de familia, ofreciendo múltiples posibilidades para alcanzar el deseo de tener un hijo. Este hecho, se refleja en la cifra de parejas lesbianas que acuden a avances de reproducción asistida para lograrlo. Según datos de la clínica Ginefiv, la cifra de estas, ha aumentado un 35% en los últimos cinco años.
El primer tratamiento al que se recurre cuando la pareja de lesbianas o mujeres solteras acuden a la clínica, es la inseminación artificial (IA) con ovulación natural. Para ello, se requiere semen de donante, a través de un banco de esperma, que es completamente anónimo, aunque cada vez existen más opciones como la donación de óvulos y/o de embriones.
Nuevas técnicas para nuevas vidas
En España, casi un 20% de las parejas presenta problemas para concebir. La principal causa es el retraso de la maternidad, que disminuye la cantidad y la calidad tanto de espermatozoides como de óvulos. “Es importante no esperar más allá de los 38 años para someterse a un tratamiento de reproducción asistida, ya que las probabilidades de éxito disminuyen y aumentan las posibles complicaciones en el embarazo” aclara Verdú.
Los parámetros de vida actuales hacen que las mujeres cada vez acudan más tarde a los centros de reproducción asistida lo que favorece a que se tenga que optar por otras técnicas innovadoras como la ovodonación o la transmisión de embriones, que aumentan las probabilidades de éxito y a las que se suele recurrir después de que las opciones anteriores no hayan resultado. En ambos casos se trata de una técnica cómoda para la mujer, ya que las pacientes que se someten a un programa de recepción de óvulos o embriones no tienen que estimular los ovarios, y que además multiplica por siete las probabilidades de éxito.
Una vez más, los avances en reproducción asistida aumentan las posibilidades de formar una familia.
Aumentar la tasa de éxito de los procesos de fecundación in vitro y ofrecer una información más completa a las familias. Estos son los objetivos que permite alcanzar el nuevo incubador Geri que ha incorporado el Hospital Quirónsalud Zaragoza y que representa la tecnología más avanzada del mundo en los tratamientos de reproducción asistida.
Gracias a un sistema que permite la captura continuada de imágenes (Time Lapse), los profesionales médicos obtienen la información más detallada y completa de cada embrión, «lo que hace aumentar las posibilidades de éxito a la hora de elegir el más adecuado, así como reducir los casos de embarazos múltiples», explican fuentes de la clínica.
«Poder hacer una mejor selección embrionaria, nos ayuda a tomar una decisión más segura. De esta forma, sabemos que los embriones seleccionados son los que más garantía de éxito ofrecen y podemos transferir solo uno, evitando, si así se prefiere, la posibilidad de un embarazo múltiple», explica el doctor Antonio Urries, director de la Unidad de Reproducción Asistida del Hospital Quirónsalud Zaragoza.
Según detalla este especialista, Geri es un incubador equipado con seis compartimentos de incubación totalmente independientes, uno para cada paciente, minimizando eventos que puedan alterar las fases tempranas del desarrollo embrionario y facilitando su control e identificación.
De esta manera, el Hospital Quirónsalud Zaragoza se pone a la cabeza de la innovación en medicina reproductiva al convertirse en el primer hospital del Grupo en contar con esta tecnología que nació hace apenas un año y, a su vez, en el único centro hospitalario de Aragón en ofrecerla.
“Al incorporar esta tecnología logramos tener más y mejores embriones con todas las características de su desarrollo grabadas en una película. Además, Geri cuenta con el software EEVA que, de manera automática evalúa el desarrollo de cada embrión y los clasifica según su viabilidad”, añade el doctor Urries.
La reproducción asistida, en cifras
Actualmente, una de cada cinco parejas en edad fértil recurre a los tratamientos de reproducción asistida para poder tener hijos. Según análisis realizados por Unidad de Reproducción Asistida de Quirónsalud Zaragoza, en los últimos 14 años ha aumentado en 8 puntos la edad media a las que las mujeres son madres en España: de los 30 años de media en el 2000, a los cerca de 38 años en la actualidad.
Igualmente, el número de mujeres que tienen hijos a partir de los cuarenta años ha aumentado hasta el 18% mientras que el 30% tienen su primer hijo con más de 35 años.
“El aumento progresivo en la edad a la que las mujeres españolas deciden ser madres afecta directamente a sus posibilidades de ser madres ya que, aunque puede variar en función de factores genéticos, ambientales, tóxicos, etc., a partir de los 35 años comienza un declive progresivo en la fertilidad femenina”, explica Antonio Urries.
En este contexto cabe destacar que la fecundidad mensual se reduce del 8% al 3% entre los 35 y los 38 años, mientras que a partir de los 40, el porcentaje de mujeres estériles puede superar el 50%.
La Fundación Rafael Bernabeu Obra Social, entidad social del Grupo Instituto Bernabeu ha aportado 2.000 euros a la Asociación Rafiki África para desarrollar varios de sus proyectos humanitarios. La entidad desarrolla su labor en las poblaciones más necesitadas de Uganda y la ayuda recibida ha servido para iniciar los trabajos de construcción de un colegio y de un pozo de agua en el ámbito de acción de la ONG que son los distritos de Sembabule y Hoima. Dos infraestructuras fundamentales para los habitantes de la zona. Se trata de proyectos con los que la Fundación Bernabeu es muy sensible ya que se trata de mejorar tanto la educación como la sanidad en zonas desfavorecidas.
Durante 2016 la Fundación Rafael Bernabeu ha colaborado con una docena de organizaciones sin ánimo de lucro a las que ha aportado más de 40.000 euros en ayudas sociales. De ellas, tres entidades desarrollan proyectos en otros países como es el caso de Rafiki África, también Médicos sin Fronteras y Ayuda en Acción. En Alicante, algunas de las entidades con las que colabora la Obra Social del Instituto Bernabeu son Nazaret Fundación Padre Fontova, Apsa, Proyecto Hombre, la Asociación Provincial de Alicante de Mujeres con Cáncer de Mama y a nivel nacional con Aldeas Infantiles y la Fundación 1000: Defectos Congénitos.
La Fundación Rafael Bernabeu Obra Social centra sus apoyos en actividades de carácter social, educativas, culturales, científicas y de fomento de la investigación. Entre otras actividades, ofrece la congelación gratuita de óvulos a mujeres que padecen cáncer y también cuenta con un programa anual de becas para estudiantes, entre algunas de las actividades que se desarrollan.
Investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad Northwestern, en Evanston, Illinois, Estados Unidos, han desarrollado un aparato reproductor femenino en miniatura del tamaño de la palma de su mano y podría eventualmente cambiar el futuro de la investigación y el tratamiento de enfermedades en los órganos reproductivos de las mujeres.
Esta nueva tecnología tridimensional, denominada EVATAR, está fabricada con tejido humano y permitirá a los científicos realizar pruebas muy necesarias sobre la seguridad y la eficacia de nuevos fármacos en el sistema reproductivo femenino. EVATAR también ayudará a los científicos a entender las enfermedades del tracto reproductivo femenino, como la endometriosis, los fibromas (que afectan hasta el 80 por ciento de las mujeres), el cáncer y la infertilidad.
El objetivo final es utilizar células madre de un paciente individual y crear un modelo personalizado de su sistema reproductivo. EVATAR, que se asemeja a un pequeño cubo, contiene modelos tridimensionales de ovarios, trompas de Falopio, útero, cuello del útero, vagina e hígado con bombeo de líquidos especiales a través de todos ellos que realizan la función de la sangre.
«No es nada menos que una tecnología revolucionaria», afirma la investigadora principal, Teresa Woodruff, científica en cuestiones de reproducción y directora del Instituto de Investigación de la Salud de la Mujer en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern. Los modelos de órganos son capaces de comunicarse entre sí a través de sustancias secretadas, incluyendo hormonas, para parecerse mucho a cómo trabajan todos juntos en el cuerpo.
Woodruff está trabajando en el proyecto con otros científicos de Northwestern, la Universidad de Illinois en Chicago (UIC) y Draper Laboratory. El proyecto, que se detalla en un artículo que se publica este martes en ‘Nature Communications’, es parte de un esfuerzo más grande de los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses para crear «un cuerpo en un chip». «Si tuviera tus células madre y creara un corazón, un hígado, un pulmón y ovarios, podría probar diez fármacos diferentes en diez dosis distintas en ti y decir ‘Aquí está el medicamento que te ayudará a tratar tu Alzheimer o Parkinson o diabetes -dice Woodruff-. Es lo último en medicina personalizada, un modelo de tu cuerpo para probar fármacos. Esto nos ayudará a desarrollar tratamientos individualizados y ver cómo las mujeres pueden metabolizar los fármacos de manera diferente de los hombres».
Un cultivo dinámico de comunicación entre órganos
La tecnología EVATAR es revolucionaria porque el tracto reproductivo crea un cultivo dinámico en la que los órganos se comunican entre sí en lugar de tener células estáticas quietas en un plato de plástico plano. «Esto imita lo que realmente sucede en el cuerpo -destaca Woodruff-. En diez años, esta tecnología, llamada microfluídica, será la tecnología predominante para la investigación biológica».
Para el proyecto, Woodruff desarrolló los ovarios; Julie Kim, profesora asociada de Obstetricia y Ginecología en Feinberg, el útero; Spiro Getsios, profesor asistente en Dermatología y Biología Celular y Molecular en Feinberg, creó el cuello del útero y la vagina y Joanna Burdette, de la UIC, hizo las trompas de Falopio. El hígado también se incluye en el sistema porque metaboliza los fármacos.
El dispositivo microfluídico es del tamaño de una caja de bento y tiene una serie de cables y bombas que hacen que los materiales (sangre simulada) fluyan entre los huecos. La tecnología también abrirá puertas en las causas de la endometriosis, fibromas y algunos cánceres. «Todas estas enfermedades son impulsadas por hormonas y realmente no sabemos cómo tratarlas, excepto con la cirugía -señala Burdette, de la UIC-. Este sistema nos permitirá estudiar qué causa estas enfermedades y cómo tratarlas». «El sistema es fantástico para el estudio del cáncer, que a menudo se analiza como células aisladas en lugar de células de todo el sistema, lo que va a cambiar la forma en que estudiamos el cáncer», agrega.
El sistema también permitirá a los científicos probar millones de compuestos en el medio ambiente y nuevos productos farmacéuticos para entender cómo afectan al sistema reproductivo y muchos otros órganos en el cuerpo. «Esta tecnología nos ayudará a ver las pruebas de fármacos y el descubrimiento de medicamentos de una manera completamente nueva», plantea Woodruff. «Con la investigación de Teresa Woodruff usando la plataforma del sistema de órganos humanos de Draper, tenemos una demostración convincente de la importancia de un microambiente que permite que las células funcionen in vitro como lo harían in vivo y la capacidad de interconectar modelos de órganos en una plataforma y trabajar de manera estable y precisa durante semanas o meses», añade Jeffrey T. Borenstein, ingeniero biomédico de Draper.
El sistema de órganos humanos de Draper debería ser capaz de identificar fármacos eficaces e ineficaces al comienzo del proceso de descubrimiento de medicamentos, permitiendo a los desarrolladores reorientar los recursos sobre los candidatos fuertes antes y terminar la investigación improductiva antes, minimizando los costos, según Borenstein. La nueva tecnología funciona en gran medida porque los científicos desarrollaron un medio universal que actúa de la misma manera que la sangre y circula entre cada uno de los sistemas de órganos. «Razonamos que los órganos del cuerpo están en un medio -la sangre- por lo que creamos una versión simple de la sangre y permitimos que los tejidos se comuniquen a través del medio», concluye Woodruff.
El doctor Sergio Haimovich,de la Unidad de Histeroscopia del Hospital del Mar, ha explicado hoy en rueda de prensa en Barcelona que la intervención se completa en menos de diez minutos, dependiendo del tamaño del mioma, y consiste en abrir, con un láser, la pseudocápsula que tiene el mioma y vaporizar los tejidos, así como coagular los vasos sanguíneos que lo alimentan.
Haimovich ha dado a conocer hoy los resultados de esta nueva técnica, que ha aplicado en 34 casos desde marzo del pasado 2016 en el Hospital del Mar y también en el ambulatorio de Lope de Vega, en el barrio del Poblenou de Barcelona, con «muy buenos resultados».
Este ginecólogo y su colega del Centro Gutenberg, de Málaga, Luis Alonso, han presentado hoy en Barcelona el primer Congreso Científico Internacional de Histeroscopia, que cuenta con el apoyo de todas las sociedades internacionales de ginecología endoscópica, y que reúne hasta el próximo viernes, día 5, a unos 600 especialistas de 60 países.
La histeroscopia es un procedimiento clínico que le permite a un ginecólogo ver el interior del útero y consiste en introducir en el mismo una cánula fina (histeroscopio). EFE
La idea de la gestación subrogada, que algunos colectivos pretenden legalizar en España, tiene aspectos realmente asombrosos. El primero de ellos es el intento de que desaparezca totalmente, de manera radical, el concepto de madre.
El proceso arranca generalmente con un hombre solo o con una pareja de hombres que quiere tener un hijo que tenga la carga genética de uno de ellos. Para eso, lo primero es obtener un ovulo de una mujer, generalmente comprándolo, después se fecunda ese ovulo con técnicas de inseminación artificial con el esperma de ese hombre en concreto y finalmente se implanta ese ovulo fecundado en el vientre de otra mujer distinta, con la que se ha firmado un contrato de gestación a cambio de determinada cantidad de dinero.
Al margen de otras consideraciones y dando por supuesto que todo el proceso se realiza de manera voluntaria, ¿por qué se fecunda el ovulo de una mujer y luego se implanta en el útero de otra distinta? Es una idea extraña, de difícil comprensión. Si una pareja de hombres quiere tener un hijo, pero no quiere que sea adoptado, sino que necesariamente tenga la carga genética de uno de ellos, todo el proceso podría simplificarse fecundando el óvulo de una mujer y que esa misma mujer gestara durante nueve meses al bebé.
¿Por qué se requiere el ovulo de una mujer y el útero de otra? Porque por el camino desaparece el concepto mismo de madre. ¿Quién es la madre, la mujer que vendió o cedió el óvulo o la mujer en cuyo útero se gestó? Ninguna de las dos: el bebé, aseguran los defensores de este procedimiento, puede ser inscrito sin madre. Es esa idea la que contiene una semilla de perversión, en el sentido que le da la Academia a la palabra: algo que corrompe el estado natural de las cosas. ¿Por qué es tan importante que no exista una mujer en todo ese proceso?
«En intenciones se ha cambiado mucho pero, en la realidad, absolutamente nada». Así resume Ruth Martínez, presidenta de Adoptants (asociación de familias adoptantes y acogedoras de la Comunitat) la situación por la que atraviesa el ámbito de las adopciones en la autonomía, donde cada vez es mayor la espera para formalizar los procesos (algunos padres esperan más de diez años) y continúa sin concretarse la batería de mejoras previstas en una nueva normativa aprobada hace casi dos años. «Ha cambiado la transparencia, el diálogo y las intenciones, pero en la práctica no se ha modificado nada», lamenta esta portavoz.
DAVID Y ANTONIO, EN PREADOPCIÓN
«No te imaginas la envergadura que tiene»
David y Antonio (nombres ficticios, ya que prefieren mantener el anonimato) hace un año que tienen a dos niños en preadopción, puesto que está en marcha el proceso judicial para retirar su patria potestad a la familia biológica. Esta pareja que reside en la provincia de Alicante esperó más de siete años entre la presentación de la solicitud y los cursos y el proceso de idoneidad. Tras ello, y casi dos años después, llegó el momento del traspaso de los pequeños desde su familia de acogida «Es muy duro porque tienes la sensación de que les estás arrebatando algo», relatan. Una vez en casa, «empezó lo duro», especialmente con uno de los hermanos. «Lo tratas con todo el cariño del mundo, pero día tras día hay un rechazo. Es duro que te giren la cara o que te aparten». Después de un año, «todo está bastante más encarrilado», aunque «todavía dependemos de la conselleria para cuestiones como el pediatra o el colegio, y batallar con la Administración es muy difícil». «Cuando te metes en un proyecto como este no te imaginas la envergadura que tiene».
Según el último dato hecho público por la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas (a fecha 3 de abril), 198 familias valencianas cuentan en la actualidad con el informe de idoneidad favorable, un documento que acredita que cumplen con todos los requisitos y condiciones para poder adoptar. Algunas de estas familias poseen este documento desde 2007 por lo que, diez años después, siguen esperando a ese nuevo miembro de su hogar. Pero la situación, si cabe, es todavía más sangrante. Más de 2.500 familias valencianas que han iniciado los trámites para la adopción siguen a la espera de que la Administración autonómica las evalúe y acredite si son o no aptas para recibir un niño en adopción. De nuevo, algunas de ellas llevan esperando una década para este trámite. Frente a esta enorme bolsa, tanto de familias que ya tienen el visto bueno de la Generalitat como de hogares dispuestos a adoptar y que esperan el beneplácito autonómico, las adopciones efectivas apenas superan el centenar al año, sumando tanto las nacionales como las internacionales.
Hace una década, se formalizaban en la Comunitat más de 400 adopciones al año, pero durante los últimos ejercicios, especialmente a partir de 2012, experimentaron un serio frenazo: 190 en 2012, 136 en 2013, 117 en 2014 y 149 en 2015. Pese a solicitarlos en varias ocasiones, la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas no ha facilitado a este diario los datos del pasado año, aunque distintas fuentes consultadas coinciden en señalar que, en la actualidad, apenas se formalizan adopciones por lo que, si cabe, todavía ha empeorado más la situación.
Por tanto, y pese a que el número de nuevas solicitudes también se ha desplomado (de las 1.500-1.600 anuales de hace una década a las poco más de 300 al año de la actualidad) las esperas siguen en aumento. Más si cabe por el frenazo que están sufriendo las adopciones internacionales. «Hasta hace unos seis u ocho años, en adopción internacional las opciones eran mucho más amplias, los tiempos eran más cortos, había más países en los que se podía adoptar y con niños más pequeños. Ahora las condiciones han cambiado: hay menos países, las condiciones son más estrictas y las características de los niños también son distintas, ahora son más mayores y con necesidades especiales», describe Martínez. Esta situación está provocando que cada vez menos familias opten por esta vía, por lo que, paralelamente, se incrementan la solicitudes de adopción nacional.
NURIA, ADOPCIÓN INTERNACIONAL Y NACIONAL
«Hay que tomarlo como un proyecto a muchos años»
Nuria y su marido Alberto, vecinos de Valencia, iniciaron en 2006 los trámites de adopción, tanto nacional como internacional. «No íbamos con la idea de hacer dos, pero es un camino que uno inicia y no sabe si va a acabar». En aquel momento, la adopción internacional era mucho más rápida y en agosto de 2008 ya tenían a su pequeña de Etiopía. Dos años después, «nos llamaron para ver si seguíamos interesados en la adopción nacional y decidimos seguir adelante». No fue hasta noviembre de 2013 cuando finalmente llegó un nuevo miembro a la familia, aunque hasta mayo de 2016 no se formalizó la adopción. Nuria recomienda que antes de adoptar, «hay que analizar la situación y ver si es viable o no, porque ahora la internacional es muy difícil y a nivel nacional están colapsados; hay que tomarlo como un proyecto a muchos años». Además, añade, «cuando adoptas, hay que ser muy respetuoso con sus raíces y su identidad», mientras que la espera «hay que llevarla de la mejor manera posible».
Por otra parte, la nueva ley de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia, entre otras cuestiones, iba a servir también para contribuir a desatascar la situación. Sin embargo, la falta de concreción de esta normativa, aprobada ya hace casi dos años, ha hecho que la batería de medidas que propone no se hayan puesto todavía en marcha. Entre ellas destaca la fórmula de la adopción abierta, un régimen en el que los niños adoptados mantienen el contacto con su familia biológica a través de visitas periódicas, pero «tampoco está gestionada, no existe como tal. Está ahí en una hoja de ruta, en las agendas, pero no se avanza», lamenta la presidenta de Adoptants. Sin embargo, recalca que, para que esta fórmula sea efectiva y no origine conflictos, «hay que dotarla de recursos y de personal especializado y formado. En esta línea se muestra también Ana Alabort, presidenta de la Plataforma para la Defensa del Acogimiento Familiar en la Comunitat, pero además matiza que «no hay tantas familias adoptivas que quieran una adopción abierta». «Estamos igual que hace un año, la ley no ha avanzado nada», añade.
Cambios en las competencias de los denominados Organismos Acreditados para la Adopción Internacional encaminados a evitar que cada autonomía, por su cuenta, lleve a cabo las negociaciones con los países de origen (estos organismos pasarían a manos del Estado) es otra de las cuestiones que mantiene paralizada la falta de concreción de la normativa nacional, y que también contribuirían a agilizar las adopciones internacionales. A nivel autonómico, asimismo, se está preparando una normativa propia, precisamente para adaptarla a la nacional, para lo que se han creado mesas de trabajo con distintos colectivos implicados.
MARÍA Y BENICIO ESPERAN ACOGER
«Cancelamos la adopción al descubrir la acogida»
Esta pareja de Camporrobles tiene un hijo biológico de 8 años (Lucas) y se encuentran a la espera de realizar un acogimiento permanente. «Tuvimos la ocasión de sacar de vez en cuando a un menor de un centro y la experiencia fue tan positiva que cancelamos el expediente de adopción que teníamos en marcha. La figura del acogimiento nos pareció más interesante», relatan. Tras ello, continuaron con la idea y sacaron a otro niño. «Fueron dos experiencias maravillosas, por lo que hasta que nos llegue el acogimiento permanente no descartamos hacer más temporales». «Siempre hemos pensado que adoptar era una forma muy bonita de completar una familia, pero el acogimiento es un proceso que, para los niños, en más sencillo de asimilar, porque mantienen el contacto con sus padres biológicos».
Sin embargo, como resume Martínez, «nos estamos planteando un cambio de paradigma cuando no hemos solucionado las necesidades básicas del día a día. Se está trabajando mucho en la teoría y nada en la práctica, por lo que las situaciones son las mismas que hace cinco años con el agravante de que a nivel tiempos vamos a peor». La presidenta de Adoptats resume algunos de los principales problemas a los que se enfrentan los padres adoptivos y las familias de acogida que, en buena parte de los casos, suponen el paso intermedio entre la familia biológica y el que será su hogar definitivo.
Entre los déficits actuales, la portavoz de Adoptants destaca la falta de formación del profesorado para atender adecuadamente a los niños adoptados, el incumplimiento de los plazos máximos previstos en las distintas etapas del acogimiento, la falta de un seguimiento sanitario específico para niños adoptados (por ejemplo, parte de ellos proceden de padres biológicos adictos), problemas en los registros civiles o garantizar su anonimato en el periodo preadoptivo.