La enfermedad periodontal o periodontitis es una de las más prevalentes en todo el mundo. Aunque su nombre alude a la inflamación de las encías a causa de la acción de diversas bacterias presentes en la placa dental, lo cierto es que sus consecuencias van mucho más allá de la mera hinchazón y sangrado de las encías. Esta infección, que suele ser bastante dolorosa, puede ocasionar la pérdida de piezas dentales y está relacionada con patologías que, al menos en apariencia, están muy alejadas de la salud bucal, tales como dolencias cardiovasculares o la diabetes.
También ha quedado demostrada la relación de la piorrea (nombre con el que también se conoce comúnmente la periodontitis) con complicaciones en el embarazo, como por ejemplo el parto prematuro y el bajo peso al nacer.
Pues bien, un equipo de investigadores finlandeses acaba de publicar un trabajo en la revista Journal of Oral Microbiologyen el que además se relaciona la enfermedad periodontal con las dificultades para lograr un embarazo. A pesar de que la infertilidad y la enfermedad periodontal comparten algunos parámetros y factores de riesgo (inflamación, tabaquismo, edad, obesidad…) lo cierto es que la relación directa entre una y otra condición no estaba tan clara… hasta ahora.
Los autores estudiaron una muestra formada por 256 mujeres de entre 19 y 42 años que estaban buscando activamente un embarazo. Durante un año las participantes se sometieron a análisis de sangre, así como a revisiones ginecológicas y dentales periódicamente. En estas últimas se rastreó específicamente la presencia de Porphyromonasgingivalis y Aggregatibacteractinomycetemcomitans (bacterias causantes de periodontitis) en sus muestras de saliva.
Transcurrido un año, los científicos establecieron que las concentraciones de Porphyromonasgingivalis eran bastante mayores entre las féminas que no habían logrado un embarazo y que este factor era independiente de la historia clínica, de los antecedentes reproductivos, del nivel educativo y socioeconómico, de la salud ginecológica, de la edad, de los hábitos de vida y de factores que han demostrado perjudicar la fertilidad, como el tabaquismo. Por su parte, y a pesar de la relación existente entre la obra bacteria estudiada (Aggregatibacteractinomycetemcomitans) y la piorrea, lo cierto es que los autores no concluyeron que ésta afectase especialmente a las posibilidades de lograr una gestación.
“Nuestra investigación establece por primera vez, mediante análisis microbiológicos y serológicos, la relación existente entre ciertos patógenos periodontales y las posibilidades de concepción”, escriben los autores en las conclusiones de su trabajo. Según parece, P. gingivalis es capaz de inducir procesos inflamatorios que afectarían al endometrio, el útero y las Trompas de Falopio y que a su vez mermarían notablemente las probabilidades de conseguir un embarazo, aunque hacen falta estudios más amplios para desentrañar la relación exacta entre ambos factores y los mecanismos por los que se produce.
En cualquier caso, “nuestros resultados deben servir para que las mujeres en edad fértil que quieran tener descendencia presten especial atención a su higiene bucodental y acudan periódicamente a las revisiones con su odontólogo para evitar infecciones de este tipo”, apuntan los investigadores quienes también sugieren a la comunidad médica estar al tanto de esta relación para que los especialistas puedanadvertir de ella a sus pacientes.
¿Por qué un espermatozoide triunfa y los demás no?
Una investigación realizada por científicos británicos y japoneses han encontrado el secreto de los espermatozoides vencedores, es decir, aquellos que ganan el primer puesto en fecundar el óvulo.
Según parece el secreto está en el ritmo y en los movimientos de la cabeza y la cola que los espermatozoides realizan, cuyos patrones son muy parecidos a los campos que se forman alrededor de los imanes. Esta cuestión ayuda a impulsarles y que lleguen a su difícil destino.
En la carrera hacia el óvulo participan más de 50 millones de espermatozoides. De ellos, solo 10 alcanzan la meta pero, como todos sabemos, en esta carrera no se reconoce un segundo o tercer puesto: solo puede quedar uno.
Para saber cuál es el secreto de estos diminutos corredores, el equipo de investigadores midió el ritmo de las colas de las células de esperma individuales, con el fin de poder comprender el flujo de líquido formado alrededor de los espermatozoides. Según el doctor Hermes Gadelha, autor principal del estudio, una fórmula matemática de lo más simple explica los patrones rítmicos que se crean. Dichos movimientos son los que contribuyen a que los espermatozoides se muevan hacia el óvulo.
Según explican los investigadores en la revista Physical Review Letters, saber más sobre los espermatozoides podría ayudar a descubrir tratamientos más eficaces contra la infertilidad masculina.
La utilización de un dispositivo que utilizan los diabéticos para reducir las inyecciones disminuye de 20 a 3 los pinchazos para un tratamiento de reproducción asistida
El miedo patológico a las agujas es una fobia que sufre el 10% de la población. En los tratamientos de fertilidad la administración de fármacos con inyecciones es necesaria cuando se realiza una estimulación ovárica. Y la clínica de medicina reproductiva Instituto Bernabeu ha revolucionado la forma de suministrarlos. Una única inyección permite poner la medicina durante tres días sin necesidad de más pinchazos.
Basándose en un nuevo sistema que utilizan los diabéticos para administrarse la insulina, el Instituto Bernabeu ha aplicado con un uso ginecológico el dispositivo denominado i-Port. Se trata de un aparato que se coloca en el abdomen o el muslo y que introduce en la piel una cánula que permanece durante tres días y a través de la cual se inyecta el medicamento.
Al Instituto Bernabeu llegan personas a las que las inyecciones les dan pavor e incluso las bloquea a la hora de iniciar el tratamiento. Por lo que en el centro de medicina reproductiva pensaron que debían buscar un método que resultara cómodo y sencillo y no supusiera un rechazo para las pacientes.
«Lo hemos aplicado reduciendo notoriamente el estrés vinculado a la administración de medicina y hace que la paciente tolere mejor el tratamiento» explica el director médico del Instituto Bernabeu, Rafael Bernabeu. «La duración media de una estimulación ovárica es de 10 días y a veces necesitamos varias inyecciones diarias. Con este avance de reducen de 20 a 3 el número de inyecciones para la correcta estimulación del ovario», añade el ginecólogo.
Uno de los congresos más importantes del mundo en medicina reproductiva, la ESHRE que se celebra en Ginebra del 2 al 5 de julio, ha reconocido la importancia de esta aplicación en medicina reproductiva. De entre los más de 10.000 avances médicos presentados, el comité científico seleccionó 700, entre los cuales una docena para su explicación oral, siendo uno de ellos esta nueva aportación.
La utilización del i-Port ya está en marcha en el centro de medicina reproductiva. La aplicación piloto ha sido con donantes de óvulos para evitarles las molestias de los inyectables y ha obtenido un alto grado de satisfacción por parte de las usuarias. Más del 90% de las mujeres que lo han utilizado han decidido administrarse los fármacos utilizando este nuevo sistema.
El director de la Unidad Operacional de Ovodonación del Instituto Bernabeu, Jaime Guerrero, tuvo la idea de aplicar este sistema del mundo de los diabéticos a la medicina reproductiva para poder beneficiarse del avance.
Guerrero señala que cuando se inició el estudio para aplicar el dispositivo en ginecología surgieron dudas de si finalmente sería viable para el uso en tratamientos de fertilidad y coadyuvantes hasta que se descartaron reacciones adversas. El resultado es el mismo que con la aplicación de las inyecciones, se logra el mismo número de ovocitos y el consumo de gonadotropinas (las hormonas que se inyectan en la estimulación) es el mismo.
Decía que lo hacía porque se consideraba «sano y listo» y debía «dejar algunos de sus genes al mundo»
Jan Karbaat donaba sus propios espermatozoides en la clínica de donaciones que él mismo dirigía en Holanda. Con sus espermas habrían sido concebidos al menos 60 personas. Él reconoció con orgullo a una de sus víctimas que lo había hecho porque se consideraba «sano y listo» y debía «dejar algunos de sus genes al mundo». Las víctimas luchan por obtener las pruebas de ADN y salir de dudas sobre la identidad de su padre biológico.
Lo que para él era un «acto noble» a los padres y niños afectados les supone un limbo y les genera muchas dudas sobre el pasado, sus orígenes, su paternidad y sobre un caso rodeado de irregularidades y engaños, que se fueron conociendo durante los últimos años, especialmente tras el cierre de la clínica en 2009 por una orden de la Inspección.
Las decenas de las víctimas -niños que ya tienen 36 años de edad- representados por la Fundación holandesa de Defensa del Donante, exigen la realización de pruebas de ADN del semen de ese médico que atendió sus casos para averiguar si son hijos del mismo doctor y conocer lo que rodeó las donaciones de espermas durante los años que la clínica estuvo en marcha. No se conoce el número exacto de demandantes en esta causa conjunta contra el médico.
El proceso judicial contra Karbaat se inició hace años, pero el médico ha fallecido cuando los demandantes estaban a punto de lograr su objetivo y el acusado tenía una cita para la sesión judicial que le iba a obligar a someterse a esas pruebas de ADN. La semana pasada se conoció su muerte repentina, lo que daba un revés a las víctimas, que viven en un permanente desconcierto sobre su identidad, o la de los espermatozoides utilizados para la fecundación de sus madres.
«Esto es el final de una película de terror. Es una locura que se haya ido. Se ha llevado todos sus secretos a la tumba», dijo Moniek Wassenaar, de 36 años, una de las hijas de esa clínica y una de las demandantes en el proceso civil contra Karbaat. Los padres e hijos acusan al médico de negligencia. También ha superado el número máximo legal de donaciones (limitado a seis).
Hijos con manos grandes
Tras una entrevista pública en 2010 para denunciar su caso, Wassenaar recibió un mensaje anónimo en Facebook de una de las hijas de Karbaat, quien afirmaba que ambas se parecían físicamente y que son descendientes del mismo padre. La joven invitó al médico a su casa y tuvieron un encuentro de dos horas. «Los dos tenemos una frente alta y una boca ancha. Él quería ver mis manos. Todos sus hijos tenemos manos grandes», asegura sobre el resto de víctimas de este doctor.
Karbaat admitió, según la joven, que él había donado espermas y que con ellos habría sido concebidos al menos 60 críos. «Quería saber cuál era su justificación sobre el uso de sus propios espermas. Él se sentía avergonzado pero también hablaba con orgullo. Decía que era sano y listo, y que podría dar al mundo algunos de sus genes. Lo veía como un gesto noble, no tenía sentido de la ética y minimizaba el impacto en los niños», recuerda Wassenaar.
Aunque el caso haya dado un extraño giro, está lejos de acabar. A pesar de la muerte del médico, hay otros métodos para comparar su ADN con el de sus presuntos hijos. La fundación exige, aun así, seguir adelante con la investigación y realizar las pruebas necesitarías para esclarecer las dudas que han arrastrado durante décadas todos estos niños. Karbaat siempre se negó a realizar las pruebas de ADN y ahora será la Justicia quien decida.
En los últimos meses, el caso se había tratado con especial urgencia, precisamente considerando la edad de Karbaat, que tenía 89 años. «Entendemos que el caso es estresante para las familias en este momento difícil. Espero que podamos resolver esta complicada situación con su familia», dijo Laura Bosch, abogada de Defensa de los Niños, en declaraciones al diario holandés AD. Karbaat se llevó a la tumba su secreto, y tampoco podrá pagar por las irregularidades que cometió al mando de esta clínica.
También estaba siendo investigado, en una acción conjunta de varias familias holandeses contra la clínica, por violación de los derechos del niño. Algunos han descubierto que no eran hermanos biológicos, a pesar de la promesa del médico de que serían espermas del mismo donante. La inspección, que cerró en 2009 este centro médico, consideró «un caos» las descripciones de los donantes, el almacenamiento de los espermas y la administración.
¿En qué consiste y cuándo se realiza la vitrificación de ovocitos y/o embriones?
La congelación de ovocitos y/o embriones consiste, básicamente, en congelar embriones y ovocitosen nitrógeno líquido a muy baja temperatura (-196ºC) para darles un uso posterior mediante un proceso de fecundación in vitro.
En ambos casos se realiza una estimulación ovárica previa a la mujer y una aspiración de los ovocitos mediante punción ovárica. Una vez obtenidos, se eligen los óvulos de mayor calidad para ser vitrificados. En el caso de la vitrificación embrionaria, los ovocitos seleccionados son inseminados con los espermatozoides de la pareja o de un donante anónimo y, tras ello, los embriones resultantes son vitrificados. En ocasiones especiales, por ejemplo en el caso de las pacientes oncológicas, puede realizarse sin estimulación ovárica previa, pero lo ideal es realizarla para aumentar el número de ovocitos obtenidos.
La vitrificación de ovocitos y embriones se realiza, habitualmente, en estas dos circunstancias:
Congelación de ovocitos para preservar la fertilidad de mujeres que van a someterse a un tratamiento que puede dañar su capacidad reproductiva (por ejemplo, un tratamiento oncológico) o mujeres que desean retrasar su maternidad por motivos de tipo social o laboral.
Congelación de embriones viables que no son transferidos tras un proceso de fecundación in vitro, para poder ser utilizados en ciclos posteriores.
¿En qué se diferencian la congelación clásica y la vitrificación?
El método clásico de congelación consiste en el enfriamiento, desde la temperatura ambiente del laboratorio hasta los 200ºC bajo cero, y el posterior almacenamiento en tanques de nitrógeno. Este proceso está controlado por un ordenador que inyecta vapores de nitrógeno de forma progresiva, a lo largo de varias horasy a un ritmo aproximado de 0,3ºC por minuto. Sin embargo, uno de los riesgos de este procedimiento es que el agua que hay alrededor, e incluso la del interior de las células,puede cristalizarse dañando al óvulo o al embrión desde dentro. Para evitar que esto ocurra se utilizan una serie de sustancias conocidas como crioprotectores pero, aun así, algunas células pueden resultar dañadas y muchos embriones no sobreviven al proceso de congelación.
Sin embargo, la ventaja de la vitrificación frente al método clásico está en el tiempo de congelación de las células. Con la vitrificación tanto los óvulos como los embriones se enfrían a más de 15.000ºC por minuto, lo que impide la formación cristales de hielo. En este caso lo que se forma alrededor del embrión es una especie de gel totalmente seguro que facilita su supervivencia.
Para utilizar los embriones y ovocitos vitrificados posteriormente es necesario desvitrificarlos, es decir, sacarlos de los tanques de nitrógeno en los que se habían almacenado y pasarlos por varios medios con concentraciones decrecientes de crioprotectores para conseguir la rehidratación celular. Generalmente la desvitrificación embrionaria se realiza el mismo día de la transferencia, con un poco de tiempo para comprobar el estado del embrión. En el caso de la desvitrificación de ovocitos, estos se preparan para la fecundación y la posterior transferencia al útero de la futura madre.
Estadísticamente, con el método de congelación de embriones clásico la tasa de implantación se situaba aproximadamente en un tercio; la vitrificación embrionaria, por su parte, permite que aproximadamente un 80% de los embriones sobrevivan al proceso sin problemas, lo que posibilita que la tasa de implantación aumente considerablemente. Los datos así lo avalan: más de la mitad de las mujeres consiguen un embarazo.
CREA, centro pionero en vitrificación embrionaria
La vitrificación embrionaria y de óvulos es un proceso especializado que requiere de la última tecnología y del personal más cualificado. Además, el laboratorio en el que se lleva a cabo debe contar con un sistema perfectamente sujeto a los mayores estándares de calidad y control para que no se produzcan errores.
Aunque en gran parte de los centros de reproducción asistida de nuestro país se sigue utilizando la congelación de embriones tradicional, en CREA implantamos la vitrificación para el mantenimiento a bajas temperaturas en todos los estadios embrionarios de forma habitual hace ya más de dos años, convirtiéndonos en uno de los primeros centros en llevar a cabo este procedimientoa nivel nacional. La razón fundamental por la cual apostamos por la vitrificación fue la búsqueda de mejores tasas de embarazo, así como la implantación de métodos seguros que acerquen a nuestros pacientes a su meta de ser padres.
Nuestros resultados con la vitrificación embrionaria fueron presentados en el congreso nacional de la Asociación Española de Biología de la Reproducción (ASEBIR), en el que nuestro equipo recibió el premio al mejor trabajo clínico a nivel nacional. De hecho, a lo largo de los últimos años, muchos compañeros de otros centros y clínicas de reproducción asistida de toda España han visitado nuestro centro para aprender a vitrificar embriones y a comparar sus métodos actuales con el nuestro.
En CREA somos pioneros en reproducción asistida y contamos con una sólida trayectoria profesional avalada por más de 20 años de experiencia en este campo. Entre nuestros objetivos destaca proporcionar la mejor calidad en la atención personalizada, tener mayores garantías de éxito de embarazo y ofrecer a los pacientes una total seguridad en todos nuestros procesos.
En este blog encontrarás más información útil sobre nuestras técnicas, siempre a la vanguardia en la investigación, e información útil y especializada sobre reproducción asistida y fertilidad. Si tienes alguna duda contacta con nosotros. Te atenderemos personalmente para resolver todas tus consultas.
Cada vez hay más parejas en España que recurren a las Técnicas de Reproducción Asistida para tener hijos, siendo la FIV la más frecuente. Tras 30 años desde su implantación en nuestro país y un proceso de «evolución», España se ha convertido en el primer país de Europa, y el tercero en el mundo en número de tratamientos, según el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
Para explicarnos más sobre la reproducción asistida La Voz del tajo ha realizado una entrevista a Directora Médica de Reprofiv, la Dra. Elena Martín Hidalgo y a la Directora de Laboratorio, la Dra. Silvia Jiménez Bravo.
Reprofiv dispone de un equipo médico altamente cualificado y con gran experiencia en la Reproducción Asistida. Su directora médica creó la primera Unidad de Reproducción de Castilla la Mancha, en el Hospital Virgen de la Salud, hace 18 años ¿Cómo han cambiado las cosas en estos años?
Todo ha cambiado mucho. Han evolucionado las técnicas, los fármacos empleados y los medios en el laboratorio. Todo esto ha conducido a una mayor seguridad de los tratamientos y a mejores resultados.
Cuando nosotras empezamos en reproducción, la mayoría de las causas de esterilidad eran desconocidas. Esto ha cambiado porque han evolucionado enormemente las técnicas diagnósticas y esto nos permite dar un pronóstico más acertado con mejores resultados.
Se han desarrollado nuevas técnicas cuyo objetivo es la prevención. Con la preservación de la fertilidad, que consiste en congelar los óvulos cuando la mujer es joven para usarlos en el futuro, podemos evitar la causa más frecuente de esterilidad en España que es la edad de la mujer. Con el diagnóstico genético preimplantacional podemos evitar enfermedades genéticas en los hijos que nacen a través de estas técnicas.
Reprofiv cuenta con Clínicas en Alcorcón y Toledo, teniendo el laboratorio centralizado en Alcorcón ¿En qué se diferencia Reprofiv de otras clínicas?
Fundamentalmente destacar la cualificación profesional y experiencia del equipo médico y de laboratorio que nos permite hacer cualquier tipo de tratamiento sin externalizar nada.
Llevamos trabajando juntos muchos años y el equipo ha evolucionado. Actualmente somos pioneros en España en la implantación de nuevas técnicas de diagnóstico y tratamientos seminales y nuestro experto en diagnóstico genético preimplantacional, Antonio Alcaide, tiene reconocimiento nacional e internacional.
Aportamos un tratamiento personalizado. Dos ginecólogas pasamos consulta en Toledo y cuatro en Alcorcón pero siempre estarán atendidos por el mismo médico. Esto proporciona tranquilidad al paciente y mayor grado de implicación por parte del ginecólogo aunque todos los casos son valorados en equipo.
Y con relación a la clínica, hemos establecido sistemas de calidad novedosos que nos están permitiendo tener controlado todos los tratamientos de una forma muy exhaustiva.
Vivimos en un mundo con mucho estrés y poco tiempo. A la gente le preocupa la disponibilidad, la adaptación a su tiempo para realizar estos tratamientos…
Estos tratamientos requieren numerosas consultas y uno de nuestros objetivos es que se vea afectado lo menos posible la vida cotidiana y laboral de los pacientes. Las faltas frecuentes al trabajo impiden que estos tratamientos se puedan realizar con la privacidad y tranquilidad necesarias. Es importante adecuar los horarios de consulta a las necesidades de los pacientes, en la medida de lo posible y nosotros lo hemos conseguido.
Después de tantos años trabajando en reproducción asistida, ¿ha aumentado la demanda? ¿A qué se debe?
Por supuesto que ha aumentado la demanda. La evolución social y laboral hace que las mujeres puedan o decidan ser madres más tarde y esta es la primera causa de esterilidad en España. Esto también conduce a un aumento en los tratamientos de ovodonación. Por otra parte, la calidad del semen ha disminuido debido en parte a los hábitos de vida, el estrés, la alimentación, la contaminación.
Importante destacar que cada vez es más frecuente que mujeres solas o pareja de mujeres decidan ser madres mediante estas técnicas y a través de semen de banco.
Pero uno de los avances fundamentales que está cambiando el mal pronóstico de estos tratamientos debido a la edad de la mujer es la preservación de la fertilidad, cada vez más demandada, que nos permite congelar los óvulos cuando la mujer es joven o previo a tratamientos, fundamentalmente oncológicos, que puedan afectar a la fertilidad.
Respecto a la donación de óvulos ¿Quién puede donarlos?
Está legislado y en resumen decir que las donantes deben ser mujeres jóvenes, sanas, sin antecedentes personales ni familiares de interés y con pruebas médicas, analíticas, serológicas y estudios cromosómicos y genéticos normales.
En Reprofiv hemos ampliado los estudios genéticos para evitar enfermedades que, aunque sean infrecuentes, pueden ser muy graves.
¿Pensáis que siguen existiendo prejuicios hacia los tratamientos de reproducción asistida ?
No creo que sea una cuestión de prejuicios, más bien de pudor. La gente considera la falta de la concepción como algo muy íntimo y se tiende a ser muy pudoroso a la hora de hablar de ello.
Siempre se tienen más prejuicios hacia lo desconocido y novedoso pero esto se está neutralizando porque el empleo de estas técnicas se ha generalizado y se ha hecho extensible a numerosas personas y por muy diferentes causas. Actualmente hay mucha información y, en gran medida, las redes sociales han contribuido a ello.
En nuestro país, el matrimonio homosexual está permitido desde el año 2005, realizándose una modificación legislativa que permitía a los matrimonios de dos mujeres estar reconocidas como progenitoras de su hijo, nacido gracias a Técnicas de Reproducción Asistida.
¿Cuéntanos qué es el método ROPA o maternidad compartida?
ROPA son las siglas de recepción de óvulos de la pareja. Básicamente consiste en un tratamiento de fecundación in vitro donde una de las mujeres aporta los óvulos y, tras su fecundación con semen de banco, el embrión se transfiere al útero de la otra mujer. Esto permite que ambas mujeres participen activamente en la maternidad: una aportando los óvulos y la genética y la otra gestando y dando a luz.
El ROPA es un tratamiento muy frecuente en Reprofiv con resultados excepcionales.
¿Qué es lo que se siente al ayudar a tener hijos a parejas con estos problemas?
Sobre todo sentimos una gran responsabilidad. La mayoría de las parejas que vienen a Reprofiv, llevan mucho tiempo buscando el embarazo y generalmente ya se han sometido a tratamientos en otros centros. Arrastran una gran carga emocional. Es nuestra obligación estar actualizados y disponer de todos los medios para conseguir ese embarazo tan deseado. Todo el equipo (administrativos, auxiliares, enfermeras, ginecólogos, biólogos, psicólogo, anestesistas, urólogo) se involucran porque se establece un vínculo muy especial. Son muchas visitas, disgustos y alegrías que compartimos y, al final, un bebé que lo sentimos como propio.
Una vecina de la capital tuvo que someterse a una cesárea y los dos ginecólogos que la atendieron se dejaron olvidada una gasa en el interior de su útero. La víctima de este error médico, que llegó a perder un ovario, recibirá una indemnización de 47.000 euros. A grandes rasgos, ese fue el acuerdo que se alcanzó ayer en el Juzgado de lo Penal 3 de Jaén entre los abogados de la paciente y de los acusados. Los dos ginecólogos y los responsables de la clínica privada asumieron su responsabilidad por una antigua falta de lesiones por imprudencia, que ya está despenalizada. Es decir, la sentencia para ellos será absolutoria desde el punto de vista penal. Sin embargo, deberán pagar una compensación a la víctima en concepto de responsabilidad civil.
Los hechos se remontan a octubre de 2013, cuando la mujer, una vecina de la capital de poco más de 30 años, acudió a un centro sanitario privado para dar a luz. El equipo médico que la atendió le practicó una cesárea, que se desarrolló con total normalidad. Sin embargo, olvidaron retirar una gasa quirúrgica. Pocos días después de la operación, la mujer comenzó a sufrir dolores y molestias. En un primer momento, atribuyó esos síntomas a las secuelas propias de la intervención. Sin embargo, fueron pasando los días y las semanas, sin que las dolencias remitieran. Todo lo contrario. Finalmente, decidió acudir al Complejo Hospitalario de Jaén para ser visitada por especialistas. El primer diagnóstico fue un mazazo. Le dijeron que podía sufrir un tumor. Un golpe durísimo. De hecho, en ese momento, ni tan siquiera sospechaba que los síntomas se debían a que tenía una gasa quirúrgica en el interior de su organismo.
La paciente decidió buscar una segunda opinión médica y visitó una clínica privada de Granada. Fue allí donde acabaron con su angustia. Le confirmaron que ese bulto que se apreciaba en su útero podría ser material quirúrgico olvidado. Finalmente, en septiembre de 2014, es decir, once meses después de la cesárea, tuvo que ser de nuevo intervenida quirúrgicamente para extraerle la gasa. Como secuela, fue necesario extirparle un ovario.
A finales de ese mismo año, en concreto, el 23 de diciembre de 2014, la víctima presentó una denuncia por la vía penal para tratar de aclarar lo sucedido. Cayó en el Juzgado de Instrucción número 1 de Jaén. El juez Fernando Moral imputó, en primer lugar, al ginecólogo que le práctico la cesárea. Después de escuchar su declaración, también llamó como investigados a un segundo ginecólogo y a una auxiliar de enfermería. El magistrado entendió que había indicios suficientes como para procesarlos por un delito de lesiones por imprudencia. La Fiscalía no presentó cargos contra ellos, mientras que la paciente reclamó una condena de un año de prisión. Ayer, los tres sanitarios estaban llamados a juicio en el Penal número 3. Sin embargo, antes de entrar a la sala de vistas, los letrados de los acusados y de la víctima alcanzaron un acuerdo. El primer paso fue retirar la acusación contra la auxiliar de enfermería, defendida por el abogado Bartolomé Carrascosa, por lo que quedó absuelta con todos los pronunciamientos favorables. El segundo paso fue que los dos ginecólogos y la clínica asumieran su responsabilidad. Para ellos, la sentencia también será absolutoria desde el punto de vista penal —son autores de una falta de imprudencia leve, que ya está despenalizada—. Eso sí, tendrán que hacer frente a partes iguales a los 47.000 euros de indemnización, una cantidad que asumirán sus respectivas compañías aseguradoras.
Ser madre. Para algunas de nosotras significa todo.
A muchas nos ha tocado emprender una carrera de obstáculos, en la cual el peor enemigo es el tiempo. Hacemos todo lo posible para quedar embarazadas, sin embargo, a diferencia de otras mujeres, no lo logramos.
Nos parece que las hermanas, amigas, vecinas y parientes no han hecho ningún esfuerzo para tener un bebé. Frecuentemente miramos a nuestro alrededor, y parece que lo único que hay son cosas que nos recuerdan que nosotras no tenemos un bebé todavía . Obviamente, caemos en la trampa mental de creer que somos la única persona que no puede alcanzar la felicidad que conlleva el ser mamá, y por lo tanto, no encajamos en el grupo.
Hay momentos en que esa meta se nos hace imposible por diversos motivos. Nos sometemos a tratamientos condicionadas a nuestro propio deseo, y a la presión externa que ejercen nuestra pareja y parientes más cercanos. Y entonces, ocurre que nos sumergimos en una espiral de tristeza. No suficiente con todo esto, cada vez que nos encontramos en determinados lugares tales como un parque, una tienda, o tal vez en una fiesta de cumpleaños, nos topamos con parejas que están en la dulce espera. No podemos que sentirnos menos que el resto, al ver que a nuestro alrededor existen personas felices con un futuro por delante, mientras que nosotras seguimos ahí, a la espera, todavía .
Evidentemente, se manifiestan cambios en nuestra conducta, y nos podemos volver irritables, celosas, resentidas y hostiles. También nos damos cuenta de que hay personas en nuestro entorno que no se colocan en nuestro lugar, y por lo tanto, no nos pueden comprender. En oportunidades nuestros conocidos hacen comentarios que nos pueden herir, porque no tienen idea por el momento que estamos atravesando y ni siquiera se imaginan cómo nos sentimos.
En los casos más preocupantes, es posible que nuestra mente nos haga una mala jugada, haciéndonos víctimas de un «efecto túnel», que es una distorsión cognitiva. Dicha distorsión hace que nos enfoquemos solamente en un aspecto de nuestra realidad.
Cuando parece que lo único que hay son cosas que nos recuerdan que nosotras no tenemos un bebé, entramos en depresión.
¿Cómo podemos sobrellevar ese momento de transición, mientras esperamos el milagro de quedar encinta? Existen actividades a las cuales le podemos dedicar nuestro tiempo para eliminar el ansia que nos genera la espera. Así mismo, podemos asumir actitudes constructivas, que no nos hagan pensar continuamente en nuestro problema.
El primer paso que debemos dar es analizar nuestra situación y preguntarnos cuáles son las cosas que nos generan estrés, a fin de evitarlas y poder superarlas. En segundo lugar, nunca nos comparemos con nuestras amigas y parientes, porque cada quien tiene una historia diferente. Ignoremos los comentarios que nos pueden hacer daño, tales como: «¿por qué no quedas encinta todavía?». Dejemos de asistir a baby showers y demos una breve explicación de cómo nos hace sentir el ir.
Otra estrategia es cambiar la conversación sobre bebés por otros temas. También podemos formar parte de una comunidad de mujeres que comparten nuestra misma situación, y no menos importante y sano es aprovechar las cosas que podemos hacer mientras no tengamos hijos (dedicarnos a nuestros pasatiempos preferidos, viajar, etc). Si todo lo anterior no nos ayuda, entonces busquemos ayuda psicológica especializada.
El Dr. Rafael Bernabeu, Director Médico del Instituto Bernabeu de Medicina Reproductiva, con una dilatada trayectoria profesional en el ámbito de la reproducción asistida y cuya principal línea de investigación en los últimos años se ha centrado en el ámbito de implantación embrionaria, nos habla de los avances de la fecundación in vitro, con la aplicación de la farmacogenética o de las técnicas de diagnóstico genético preimplantacional.
Su centro es pionero en la reproducción asistida en España y uno de los primeros del mundo, mediante inyección intraovocitaria de espermátides en 1998. ¿Podría hablarnos de este caso en particular? ¿Cómo se llevó a cabo el proceso?
Intentamos conseguir el embarazo en pacientes cuyos testículos no podían completar la maduración de espermatozoides y se quedaban en las células reproductivas, en una etapa anterior llamadas espermátidas.
En aquel caso lo que hicimos fue aislar las espermátidas del testículo, terminar de madurarlas in vitro e inyectarlas en ovocitos.
De estos tratamientos conseguimos dos gestaciones, una de ellas doble. El resto del tratamiento es básicamente una fecundación in vitro, pero como digo utilizando espermátidas maduradas.
El tratamiento es ineficaz si el proceso de maduración de la espermátida se detiene muy tempranamente.
Fue usted quien logró el primer embarazo en centro privado por Fertilización In Vitro de la Comunidad Valenciana, esto ocurrió en el año 1987. ¿Actualmente la técnica de Fertilización In Vitro resulta más eficaz que hace 29 años?
Evidentemente. La fecundación in vitro en 2016 no tiene casi nada que ver con los resultados que teníamos en la década de los 80, del siglo pasado.
En aquella época las tasas de embarazo no superaban el 10%, además era un tratamiento mucho más agresivo porque requería una operación quirúrgica para recoger ovocitos, además de procesos de estimulación cuyo control no era tan preciso como en la actualidad y no se podían cultivar embriones con la finura de la que hoy somos capaces.
Podemos decir que hay un cambio drástico en estos últimos 25 o 30 años respecto a la fecundación in vitro, que se traduce en simplificación del tratamiento y aumento de su eficiencia.
También se consiguió en su centro el primer nacimiento de una niña libre de padecer ceguera hereditaria en el año 2004, y en 2006, el primer nacimiento de un niño libre de Síndrome de Marfan. ¿Qué técnicas fueron utilizadas en cada caso?
Son técnicas de diagnóstico genético preimplantacional ampliamente utilizadas hoy en día, de hecho, son más de 100 las enfermedades genéticas que hemos tratado de esta manera. Lo que hacemos es en primer lugar detectar la mutación responsable de la enfermedad y una vez que ya la conocemos, diseñamos unas sondas para conocer si la célula tomada del embrión muestra que el embrión es o no afecto de esa determinada patología.
Esto permite a las familias que son portadoras de enfermedades genéticas tener hijos sanos, libres de la enfermedad y del riesgo de trasmisión a futuras generaciones.
Actualmente su centro lidera de manera internacional el avance de la farmacogenética aplicada a la Fertilización In Vitro, centrándose en el estudio genético de la reserva ovárica mediante el test IBgen FIV. ¿Cómo se lleva a cabo este test?
Es un tema muy importante puesto que las mujeres cada vez, en general retrasan el momento de la maternidad y nos encontramos con que su reserva ovárica es baja.
Hemos visto que en la pared de las células ováricas el receptor a la FSH -que es la estructura que liga a la FSH y desencadena la acción en el interior de la célula-, es diferente, es decir no todas las mujeres tienen el mismo genotipo de receptor. Esta fue la primera parte del trabajo.
La segunda fase de la investigación, fue ver si diferentes genotipos iban a dar diferentes respuestas y cuál podía ser la mejor formulación farmacológica para cada uno de los receptores.
El test es muy sencillo, basta con tomar una muestra de ADN de la madre, bien de sangre o incluso de mucosa bucal, chequeamos el genotipo del receptor de la FSH y diseñamos las dosis y el tipo de fármaco en función del propio genotipo de la mujer lo que permite aplicar por primera vez la farmacogenética a la reproducción asistida.
Es una ventaja muy destacable en casos de mujeres que al contar con poca reserva ovárica necesitamos optimizar la estimulación de sus ovocitos para obtener un mayor número y de una mejor calidad.
¿Cuándo está indicada la aplicación de este estudio?
En todas las pacientes que sospechamos que van a tener una baja respuesta ovárica, pacientes ya diagnosticadas de baja respuesta o mujeres de más de 38 o 39 años.
¿Cuáles son las principales ventajas que ofrece el test IBgen FIV?
La ventaja fundamental es que nos permitiría aumenta el número de ovocitos recogidos y por lo tanto la posibilidad de logar el embarazo. En mujeres jóvenes tener un ovocito de más o de menos, en general, no va a modificar el pronóstico, pero en estas mujeres un ovocito de más puede ser el niño que tenga o el que jamás vaya a tener. De ahí que el objetivo y la ventaja fundamental sea aumentar la eficiencia de cada uno de los tratamientos.
Son muchos los factores que se atribuyen a problemas de fertilidad masculina, desde llevar los vaqueros demasiado ajustados hasta abusar de spas, saunas y otros lugares excesivamente cálidos.
Y es que, aunque los espermatozoides son células sorprendentemente resistentes, capaces de sobrevivir a circunstancias tan hostiles como la congelación-descongelación o la propia vagina, que no se lo pone nada fácil; hay ciertos enemigos contra los que les resultas imposible luchar.
Un equipo de investigadores chinos ha publicado recientemente un estudio en Medical Science Monitor en el que sacan a la luz una nueva causa de infertilidad masculina, cuyo conocimiento llevará a más de un hombre a dormir un poco más temprano cada día. Al menos si quieren ser padres en algún momento.
HOMBRES DESCANSADOS, ESPERMATOZOIDES SANOS
Este estudio se centró en la influencia que tendrían las horas de sueñosobre la calidad espermática de un grupo de 980 hombres saludables, que se dividieron en un principio en tres grupos, según si se fueron a la cama de 8 a 10 de la noche, de las 10 a las 12 o después de las 12.
Además, también se hizo una segunda división respecto al número de horas de sueño, que podían ser seis o menos, de siete a ocho o nueve o más.
Una vez analizada la calidad del semen de cada grupo de participantes, concluyeron que tanto la cantidad de espermatozoides como sus tasas de supervivencia fueron menores en los hombres que durmieron poco o se acostaron tarde, aunque también se produjeron resultados similares en los que habían dormido más de nueve horas, por lo que la cantidad de sueño no podía ser ni muy poca ni demasiada.
CAUSAS EN ESTUDIO
Los resultados del estudio dejan bastante clara la correlación entre calidad espermática y horas de sueño, pero no terminan de dilucidar cuáles son sus causas.
Sin embargo, estos científicos apoyan la teoría de que los culpables son los anticuerpos anti-espermatozoide, un tipo concreto de anticuerpos que se encuentran en el sistema inmunológico de los hombres y reconocen a sus espermatozoides como agentes extraños.
Y es que, por extraño que parezca, los espermatozoides son células muy antigénicas; es decir, que son fácilmente reconocidas como extrañas por el sistema inmunológico, por lo que los testículos cuentan con una barrera que les protege de ser atacados.
Desgraciadamente, algunos factores, como las infecciones testiculares, debilitan esta barrera protectora, dejando acceso libre a los anticuerpos, que se unen a ellos, dificultando su movilidad a través de las trompas de Falopio.
Será necesaria más investigación, para demostrarlo, pero la teoría de estos investigadores es que la falta o el exceso de sueño serían otro factor de riesgo para la acción de los anticuerpos espermatozoide.
OTRAS TEORÍAS
Éste no es el primer estudio que relaciona la falta de sueño con la calidad espermática, pues en 2016 se expuso un estudio similar en el Congreso de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, aunque las conclusiones sobre sus causas son distintas, ya que en este caso los científicos señalaban a la testosterona como responsable.
Ésta, de hecho, sería una teoría bastante aceptable, ya que dicha hormona se secreta en su mayoría durante el sueño, por lo que sus niveles podrían disminuir en los hombres que no duermen un número adecuado de horas, afectando directamente a la calidad de su semen.
Será necesaria más investigación para aclarar las causas, pero de momento hay razones más que suficientes para que aquellos hombres que quieran ser papás pasen algo más de tiempo en la cama, pero no sólo intentando concebir; también durmiendo.
¿Por qué hay que preparar el semen?
El semen, tal y como es eyaculado, no es capaza de fecundar. El líquido que acompaña a los espermatozoides en el semen, llamado plasma seminal, contiene unos componentes que impiden que el semen fecunde en el momento de la eyaculación. Durante su viaje desde el cuello del útero hacia las trompas, el espermatozoide se va desprendiendo de estas moléculas retardantes y cuando llega al óvulo ya está listo para fecundar. Esto es lo que ocurre de forma natural.
¿Qué ocurre en la inseminación intrauterina?
En una inseminación artificial, el proceso lo aceleramos introduciendo los espermatozoides directamente en las trompas a través de la cavidad uterina. Aunque la Inseminación se llama intrauterina porque el catéter se introduce en el útero, la realidad es que los espermatozoides móviles alcanzan las trompas en el momento que se inyecta el contenido de la jeringa. Por tanto, necesitamos eliminar el plasma seminal y las moléculas que impiden que el espermatozoide fecunde. A este proceso lo llamamos capacitación espermática.
¿Cuáles son las técnicas de capacitación espermáticas más usadas?
En la práctica existen dos técnicas para eliminar el plasma seminal y obtener espermatozoides móviles listos para fecundar:
Swim-up. Traducido del inglés «nadar hacia arriba». Este método es más fisiológico, consiste en centrifugar la muestra (llevar todos los espermatozoides al fondo de un tubo), eliminar el sobrenadante (el plasma seminal), añadir medio de cultivo e incubar. Durante la incubación los espermatozoides nadarán desde el fondo del tubo hacia arriba y allí los recuperaremos con una pipeta. Esta fracción de espermatozoides que han nadado será la que usemos para la inseminación.
Gradientes de densidad. Esta técnica es la más empleada actualmente porque además de recuperar espermatozoides móviles, es eficaz en eliminar posibles virus y bacterias que puedan contener el semen. Consiste en crear en un tubo dos o tres capas de un material viscoso de diferentes densidades. En el fondo del tubo se coloca la capa menos densa. El semen se coloca arriba en el tubo y se centrifuga. Al fondo del tubo solo llegarán los espermatozoides móviles ya que con su movilidad facilitarán la penetración en las otras capas. El plasma seminal y otras células epiteliales y de espermatogénesis se quedarán en capas superiores porque son más densas.
En definitiva, la función de estas dos técnicas es eliminar el plasma seminal que contiene factores decapacitantes y recuperar un fracción fértil de espermatozoides móviles libres de otras células que hay presentes en el eyaculado.
El 90 por ciento de las mujeres donaría sus óvulos para ayudar a otras mujeres y el 49 por ciento también lo haría para ayudar a parejas homosexuales, según los datos que muestra la I Encuesta Internacional sobre la Donación de óvulos realizada por Ovulum.
Por su parte, el 38 por ciento de las encuestadas donaría sus óvulos por una compensación económica y el 36 por ciento como forma de «poder hacer lo que quiera con su cuerpo».
Por otro lado, el 46 por ciento de las encuestadas nunca donaría sus óvulos porque consideran que es peligroso, el 22 por ciento porque no son fértiles, el 20 por ciento porque tienen alguna enfermedad genética y el 10 por ciento por motivos religiosos.
Además, el 7 por ciento no lo harían por «no vender su cuerpo», el 7 por ciento porque consideran que no es ético, el 7 porque es «antinatural» y el 3 porque creen que es una forma de explotación.
COMPENSACIÓN ECONÓMICA
Asimismo, el 77 por ciento de las encuestadas creen que sí que debe haber una compensación económica por donar óvulos pero el 23 por ciento cree que no. Una vez que finalizó la donación, el 78 por ciento consideran que la compensación económica que recibieron fue suficiente, el 15 por ciento que fue poca y el 7 por ciento que fue mucha.
El 38 por ciento de las donantes se enteró por un anuncio en internet de la donación de óvulos y el 21 pro sus amigas. Respecto al trato que recibieron en la clínica, el 75 por ciento cree que fue muy bueno y el 11 bueno.
De las encuestadas, el 63 por ciento ha realizado más de una donación y el 38 sólo una. El 90 volvería a donar, el 6 por ciento no lo sabe y el 4 no lo haría más.
EFECTOS DEL TRATAMIENTO
Respecto a los efectos que causa el tratamiento hormonal al que se someten con la finalidad de que el ovario produzca más óvulos, el 56 por ciento sufrió hinchazón abdominal, el 46 no sufrió ningún problema y el 19 por ciento tuvo dolores. Otras añaden que sufrieron estreñimiento, sueño y cansancio y cambios de humor.
En la realización de la prueba el 54 por ciento no tuvo molestias el día de la punción que se realiza para la extracción de los óvulos pero el 46 por ciento sí tuvo. Por otro lado, el 71 por ciento no tuvo dolores aunque el 29 por ciento sí los sufrió. Mientras que el 51 por ciento de las mujeres tomaron algún anlagésico el día de la punción y el 49 por ciento no lo hicieron.
El objetivo de este estudio es conocer mejor qué opinan las mujeres sobre la donación de óvulos, los motivos por los que las mujeres donarían o no donarían sus óvulos y, en el caso de donantes de óvulos, saber cómo fue la experiencia de la donación. La encuesta se ha realizado a mujeres entre 18 y 30 años en España, México y Argentina.
Silvia Nanclares (Madrid,1975) es periodista, activista cultural y feminista, entre otras muchas cosas. Trabaja como guionista y locutora en el espacio radiofónico ‘Carne Cruda’. ‘Quién quiere ser madre’ (Alfaguara) es su primera novela, una historia autobiográfica que aborda el deseo de ser madre y la aventura de intentar serlo cuando ya estás en los cuarenta. ‘Apps’ que monitorizan la fertilidad, tratamientos hormonales, técnicas de inseminación artificial, grupos de terapia para sobrellevar la espera, epigenética, seminogramas, histerosalpingografías…, todo un mundo construido alrededor de la maternidad tardía que puede llegar a inspirar pavor.
Te incluyes dentro de una generación de mujeres que fueron aplazando la maternidad para poder vivir otras experiencias y que ahora se han dado cuenta de que la oportunidad está a punto de pasar. ¿Merece la pena el precio pagado por la libertad vivida?
Más que pensar en si merece la pena o no, me ha hecho darme cuenta de lo sujetas que estamos a las inercias culturales y sociales por el hecho de nacer en uno o en otro momento. Nos hacen creer que nuestras decisiones son exclusivamente personales y después llegan experiencias así y te das cuenta más que nunca de que perteneces a una generación con sus hábitos y obligaciones. Prefiero no valorarlo en términos de pérdida o ganancia. Ha sido así y, como “hija de mi tiempo”, así lo estoy viviendo.
¿Cómo describirías el negocio de la fertilidad? ¿Cambió mucho tu percepción sobre el tema después de haberlo conocido de cerca?
La industria está gestionando una realidad que tiene connotaciones sociales y que no debería tener como única salida el sector privado. Como tantos otros procesos vitales como la salud o la muerte, la reproducción está siendo gestionada con más fuerza por la industria privada. Da escalofríos ver cómo es una industria floreciente mientras no hay una sola política pública (ni laboral, ni ayudas) para criar en condiciones en nuestro país. Lo cual hace que la gente se piense muy mucho lo de lanzarse a tener descendencia.
¿Consideraste la posibilidad de adopción? Este sería otro buen tema sobre el que escribir…
Mi pareja y yo lo pensamos, lo tenemos presente, pero las leyes son draconianas, es muy difícil adoptar en España y carísimo hacerlo fuera, por no decir dos procesos larguísimos y de mucho desgaste personal. De momento estamos en la reproducción asistida, que ya tiene lo suyo, pero tal vez abramos pronto esa puerta también.
¿Qué opinas sobre la maternidad subrogada?
Que es un debate artificial en nuestra sociedad donde hay otros debates mucho más acuciantes como el de la eutanasia, la memoria histórica, la dependencia… Empatizo con las personas infértiles, cómo no, pero me da mucho miedo que se esté trabajando, desde el neoliberalismo principalmente, para establecer una ley sobre una realidad, que ya digo, no me parece urgente. Aprovecharía este pretexto para revisar todas las leyes que tiene que ver con la reproducción de la vida: el aborto, la dependencia, adopción y acogida, salud reproductiva. En un marco así de amplio sí que abriría el debate de la maternidad subrogada, pero junto a otros muchos caminos que hay que andar.
El tabú de hablar públicamente y de forma natural sobre temas relacionados con el cuerpo de la mujer: la regla, la menopausia, los anticonceptivos, incluso el deseo de ser madre… ¿Hemos avanzado algo o sigue todo igual que siempre?
Desde la literatura siguen considerándose temas de mujeres y, por lo tanto, menores. ¿Te imaginas que Karl Ove Knausgård tuviera la regla? Ya le hubiera consagrado otra heptalogía al tema.
Explicas este secretismo diciendo que “todo lo que rodea a la salud y el cuerpo de la mujer está devaluado”. Y que esto nos ha llevado al desconocimiento de nuestro propio cuerpo. ¿Qué vías hay para solucionarlo?
Pues desde la literatura, eso mismo, insertarlo en el canon. ¿Por qué tienen que ser temas menores la reproducción (o no) de la vida, la crianza, los cuidados? Sospecho que no es tanto lo que se cuenta como quién lo cuenta. Si lo hace una mujer es autobiografía y escritura femenina, lo que produce desactivación inmediata en la crítica. Si lo hace un autor, genera autoridad y épica. Vuelvo al caso de Knausgård. Conste que no tengo nada contra el noruego; de hecho, me encanta.
Un ejemplo de enfermedad habitual entre las mujeres y de la que se sabe muy poco es la endometriosis. ¿Pudiste aprender algo sobre esta dolencia a lo largo de tu proceso de investigación para escribir la novela?
Es una enfermedad silenciada que padecen 14 millones de personas. ¿Paradoja? No, patriarcado. Dice bastante de lo que hablábamos anteriormente.
En el libro también hablas sobre la muerte de tu padre y de cómo fue tu proceso de duelo. ¿Te sirvió la escritura como terapia para cerrar heridas?
Muchísimo, para airear la herida del duelo (me temo que esta herida nunca se cierra, pero sí se puede dejar más o menos limpita) y para enfrentarme al terror que me generaba la infertilidad. La escritura no tiene por qué ser terapéutica per se, pero en este caso, para mí, lo ha sido.
¿Cambiarías algo de lo que escribiste en el libro? ¿Has tenido algún aprendizaje reciente que te hubiera gustado poder incluir?
Sí, el de la experiencia en mis carnes de la reproducción asistida, por la que he pasado una vez el libro estaba publicado. Ahora estoy en un momento muy distinto. No tiene nada que ver saberlo racionalmente con pasarlo por tu cuerpo. Más que reescribir este libro, escribiría una especie de continuación.
Te quejas de cómo todo el mundo se tomaba la libertad de darte consejos cuando explicabas cuál era tu situación. ¿Qué le dirías ahora a alguien que estuviera pasando por lo mismo que pasaste tú?
Absolutamente nada. Escucharía. Y trataría de que nos riéramos en la medida de lo posible. O llorar. Lo que toque ese día.
Las mujeres obesas que se someten a técnicas de reproducción asistida ven reducidas significativamente en un tercio las posibilidades de que estas puedan tener éxito e incluso al 50% si se trata de una obesidad mórbida, es decir, que tengan un índice de masa corporal (IMC) superior a 40.
La obesidad es una de las causas de infertilidad de la mujer, puesto que induce alteraciones hormonales determinantes para el buen funcionamiento de los ovarios. En este caso, las mujeres obesas suelen sufrir altos niveles de estrógenos que ocasionan un mayor riesgo de aborto, menor probabilidad de éxito en tratamientos de reproducción asistida, síndrome de ovarios poliquísticos y desorden de los niveles hormonales.
En el caso de los hombres, la obesidad hace que tengan menos cantidad de espermatozoides y que estos tengan menos movilidad, además de ocasionar disfunción eréctil y aumentar el índice de fragmentación del ADN de los espermatozoides.
Según el doctor Víctor Villalobos, experto en reproducción asistida del Instituto de Reproducción Asistida Quirónsalud Dexeus Murcia y Centro médico Quirónsalud Orihuela, «una mujer obesa tiene más dificultad a la hora de concebir y la pérdida de tan solo un 5% del exceso de peso corporal puede ser suficiente para ayudar a mejorar la fertilidad».
Según estudios realizados en este sentido, una mujer obesa (IMC mayor de 30) que quiere someterse a un procedimiento de reproducción asistida debería reducir su IMC a niveles considerados como saludables.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido que una pérdida del 5-10% del sobrepeso puede ser suficiente para que se recupere la función ovárica y, por tanto, la regularidad del ciclo menstrual.
El tratamiento de hiperestimulación ovárica que se debe realizar para la obtención de ovocitos está directamente relacionado con el peso de la paciente, por lo que en las mujeres con obesidad mórbida la dosis de hormonas que se debe administrar aumenta significativamente y, por tanto, también los posibles efectos adversos, como el síndrome de hiperestimulación ovárica.
Factor de riesgo: los ovarios poliquísticos
Este riesgo es especialmente importante en mujeres obesas con ovarios poliquísticos, en las que, además, las posibilidades de lograr el embarazo por técnicas de reproducción asistida disminuye notoriamente.
A la vista de todo ello, el doctor Villalobos recomienda que » las mujeres obesas que deseen seguir un programa de reproducción asistida se pongan previamente en manos de una unidad de obesidad para someterse a un plan de adelgazamiento que deberá ser controlado por los especialistas de la unidad, como endocrinos, cirujanos, nutricionistas, etc».
Las mujeres deben ser conscientes de que el plan implica una reeducación de los hábitos de vida tanto en lo que se refiere a la alimentación como a la práctica regular de ejercicio físico.
Según el doctor Villalobos, «resulta fundamental seguir los hábitos saludables puesto que al quedar embarazadas si vuelven a sus hábitos anteriores de alimentación y sedentarismo se incrementarán de nuevo los riesgos de complicaciones asociados al embarazo».
La Faculta de Farmacia celebró la jornada: “Aspectos legales, bioéticos y sociológicos de la medicina reproductiva actual”, enmarcada en la primera edición del Máster en Infertilidad Masculina, que está organizado por la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y el Instituto Bernabeu de Medicina Reproductiva. El seminario, coordinado por la profesora de la UCLM Rocío Fernández y por la directora Médica del Instituto Bernabéu de Albacete, Lydia Luque, contó en su apertura con el director del Máster y vicerrector de Investigación y Política Científica, Julián Garde, y el director médico del Instituto Bernabeu, Rafael Bernabeu.
Durante el desarrollo de la sesión, se celebraron dos mesas redondas. La primera, moderada por la profesora de la UCLM Nuria Garrido, en la que se puso de manifiesto las controversias éticas y jurídicas que caracterizan a la evolución de la medicina reproductiva y el estado actual de la legislación española en esta materia. En la misma, participaron: la profesora de la UCLM Carmen González; el director del departamento jurídico del Instituto Bernabeu, Francisco Compañ, y el profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Alicante Pedro Femenía.
La segunda mesa redonda estuvo moderada por la profesora de la UCLM Marina Gascón y contó con la participación de la redactora del periódico La Tribuna de Albacete Teresa Roldán; Javier Ruiz, periodista y vicepresidente de La Asociación de Medios Digitales de la Comunidad Valenciana (AMDCommVal); y la fundadora de la asociación “Creando una Familia”. En el transcurso de la misma se abordó el fácil acceso a una información que no siempre se ajusta a la verdad, la dificultad de los profesionales de la comunicación en ofrecer la información al día con un lenguaje claro y accesible o el trato integral que esperan recibir usuarios y pacientes de los profesionales de la medicina reproductiva actual.
“Las conclusiones de la jornada representan una importante plataforma para el avance en el debate social, ético y jurídico en torno a las técnicas de la medicina reproductiva y tendrán continuidad en ediciones futuras. Asimismo, refuerzan el marco de colaboración en este ámbito entre la UCLM y el Instituto Bernabeu de Medicina Reproductiva,”, indicaron desde la organización.
Un mínimo de 2.190 euros y un máximo de 7.200 al año. Es lo que el Gobierno aragonés pagará a las familias que estén dispuestas a acoger niños que, por circunstancias de la vida, quedan temporal o permanentemente bajo responsabilidad de la Administración autonómica.
El Ejecutivo autónomo acaba de actualizar las compensaciones económicas para las familias de acogida. Las que se regían hasta ahora fueron fijadas hace más de 20 años, en una orden dictada por el Gobierno regional en noviembre de 1996.
Eso hacía necesario poner al día los importes, más aún en un momento en el que el Gobierno de Aragón quiere aumentar el listado de familias acreditadas para acoger niños, de las que la Administración echa mano cuando necesita dar un hogar temporal o permanente a menores.
El registro oficial de familias de acogida del Gobierno aragonés ronda actualmente la treintena. El objetivo de las autoridades autonómicas es incrementar esa cifra, porque sigue siendo insuficiente. Más de 250 niños están actualmente en situación de desamparo bajo responsabilidad del Gobierno aragonés, y para la inmensa mayoría no hay familias de acogida a las que poder asignárselos. Esto es lo ideal, porque hace que el menor tenga un entorno de hogar que cubra mejor sus necesidades emocionales y afectivas. Acutalmente, de esos más de 250 niños a cargo de la Administración aragonesa, la inmensa mayoría (unos 180) tienen que estar en centros porque no hay hogares de acogida donde poder atenderlos.
Acreditación oficial
Para constar reconocida como familia de acogida a estos efectos, los hogares voluntarios han de superar una serie de estudios e informes previos para confirmar su idoneidad y someterse a una serie de trámites e incluso programas de formación.
Superados todos los trámites, cuando la Administración da el visto bueno definitivo, pasan a estar acreditadas oficialmente como familias de acogida.
Los nuevos importes
Eso significa que esos hogares, mientras cuenten con esa acreditación, deben estar disponibles para hacerse cargo de menores cuando la Administración se lo requiera. Y, solo por esa disponibilidad, a partir de ahora dichas familias percibirán un mínimo de 2.190 euros al año (a razón de un mínimo de 6 euros diarios), que puede llegar hasta los 7.200 euros según una serie de parámetros de valoración oficiales.
Esto son cantidades que percibirán cuando esas familias no tengan menores a su cargo. Cuando acojan niños, las cuantías que les abonará la Administración serán superiores, según cada caso. Así, la cuantía básica por acogimiento pasa a queadr fijada en 11,66 euros por menor y día, que se eleva a 23,32 euros si se trata de una acogida de urgencia.
Además, se establecen complementos añadidos a esas cuantías. Así, cuando el menor acogido tenga algún grado de discapacidad, se añadirán entre 15,39 y 17,37 euros. Otro complemento será el de kilometraje, para cubrir las necesidades de desplazamiento que presente el menor por su situación personal. En este caso se abonarán entre 50 y 200 euros mensuales, según las distancias que la familia de acogida tenga que recorrer cada mes con el menor a su cargo. Asimismo, se establecen también complementos económicos para el hogar de acogida en función de los gastos que conlleven otro tipo de servicios especializados que se le tengan que presetar al menor, caso de apoyo escolar.
Según destaca el Gobierno aragonés, todas estas cuantías en ningún caso están previstas para beneficiar económicamente a la familia de acogida, sino para compensarles en los gastos que le ocasiona hacerse cargo de un menor que haya quedado bajo la responsabilidad de la Administración. «El objetivo es asegurar que las necesidades del menor acogido sean cubiertas en su totalidad y adecuadamente», indican desde el Ejecutivo autónomo.
La acogida de urgencia se prolonga entre tres y seis meses. La temporal llega hasta los dos años. Y también hay casos de acogidas permanentes.
Hasta hace más bien poco, mucha gente pensaba que los problemas de infertilidad eran exclusivamente femeninos, pero los hombres, y cada vez más, pueden desarrollar problemas de fertilidad.
Investigaciones realizadas en la Universidad de Oxford revelan que aproximadamente 40% de los casos de infertilidad masculina se deben a causas genéticas.
Según datos oficiales, un 30% de los casos de infertilidad en la pareja son atribuibles al varón. Entre un 25 y un 35% de los casos de infertilidad en el seno de la pareja son consecuencia de la mala calidad del semen de hombre. Aunque las causas son variadas, los expertos apuntan a dos extremos: la edad del varón y factores ambientales, como el estrés o hábitos como el tabaquismo.
La realidad es que la infertilidad masculina va en aumento. Mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) hace dos décadas determinaba que el nivel óptimo de semen era de 50 millones de espermatozoides por cada mililitro, hoy se considera normal con veinte, llegando a reducir los parámetros por la bajada de producción.
Otra de las causas cada vez más comunes es el varicocele, un padecimiento que se caracteriza por la inflamación de las venas dentro del escroto. Estas venas se encuentran a lo largo del cordón que sostiene los testículos de un hombre (cordón espermático).
Según especialistas, el varicocele no suele manifestar síntomas, pero puede causar una disminución en la producción y calidad de los espermatozoides, lo que a su vez provoca la infertilidad.
Cuando la cifra de calidad de los espermatozoides se reduce, hay varias opciones. Normalmente la pareja se somete a una fecundación in vitro, técnica para la que se somete al hombre a un tratamiento farmacológico a base de vitaminas y antioxidantes. Además, en algunos casos se utilizan las columnas de anexina, unas columnas magnéticas que retienen los espermatozoides más dañados y que liberan a los que tienen más opciones. Con esta técnica, además de lograrse mayores tasa de embarazo, disminuyen las de aborto. Por este motivo, el director adjunto de la Unidad de Reproducción de Gutenberg alerta de que el futuro de la reproducción asistida pasa por la congelación de esperma, al igual que ya ocurre con los óvulos.
Desde hace años se esperaba la publicación del Registro Nacional de Actividad 2014-Registro SEF, donde se recogen los datos de 278 centros españoles de reproducción asistida. Los datos, hechos públicos el pasado martes, indican el nacimiento de 33.934 bebés en ese periodo y un descenso en la tasa de partos múltiples.
El coordinador del informe, Fernando Prados, acompañado por el presidente de la SEF y por Agustín Rivero, director general de Farmacia y Cartera de Servicios, ha indicado que este es el primer registro nacional de técnicas de reproducción asistida “que cubre la totalidad de los tratamientos realizados durante ese periodo”.
En el registro se ofrecen datos globales sobre la cantidad y la calidad de los tratamientos, además de otros aspectos como el número de nacimientos, la edad de los pacientes o el porcentaje de partos múltiples, entre otros.
Se han diferenciado dos partes: fecundaciones in vitro (FIV) e inseminaciones artificiales (IA). Así, durante el año 2014 se realizaron un total de 156.865 ciclos de reproducción: 116.688 relacionados con la FIV y 40.177 de IA.
“Las cifras sitúan a España a la cabeza de tratamientos de reproducción asistida en Europa y en tercer lugar en el mundo, solo por detrás de Japón y EE UU. Era necesario poner cifras precisas a la medicina reproductiva en nuestro país, cada vez más en auge por los crecientes problemas de fertilidad de la sociedad”, destacó Prados.
Descenso de partos múltiples
El número de partos registrados, gracias a las técnicas de reproducción recogidas, asciende a 28.669. Se ha registrado el nacimiento de 33.934 bebés –se desconoce el resultado de 4.410 gestaciones–, lo que ha situado la tasa de parto múltiple en un 20,4% en FIV y un 11,5% en IA, unas cifras todavía elevadas aunque inferiores a las de registros anteriores.
El Single Embrio Transfer (SET) o la transferencia de embrión único es un objetivo de la comunidad científica. En los últimos años, las investigaciones en el campo de la fertilidad plantean métodos de selección embrionaria que mejoran la tasa de implantación con la finalidad de dejar atrás la transferencia de dos embriones.
“La finalidad de la reproducción asistida es que de un tratamiento nazca un único bebé. Los investigadores estamos trabajando para que el tratamiento sea lo más parecido posible a un ciclo de reproducción natural”, explicó Agustín Ballesteros, presidente de la SEF.
En el año 2014 fueron transferidos 85.626 embriones en 47.425 transferencias de embriones fecundados con óvulos propios y de donante, lo que quiere decir que la media fue de 1,8 embriones por transferencia.
“Aunque este año contamos con las cifras más bajas de partos múltiples en España, todavía nos queda camino. Sobre todo a la hora de concienciar de los peligros de un embarazo múltiple, pues son las parejas las que, en la mayoría de ocasiones, eligen la doble transferencia de embriones”, matizó Ballesteros.
Edades de las pacientes
El 47% de los ciclos de FIV con ovocitos propios se ha realizado a pacientes de entre 35 y 39 años, siendo este el grupo mayoritario. Sin embargo, el 68% de las FIV con donación de óvulos se han hecho en pacientes mayores de 40 años.
“Estos datos son la muestra del impacto que tiene la edad sobre la fertilidad femenina, que aunque es algo que los médicos conocemos desde hace mucho tiempo, la sociedad no acaba de ser plenamente consciente”, subrayó el presidente de la SEF.
Por su parte, en IA el 93,5% son ciclos de mujeres menores de 40 años. Para los expertos, su escasa eficiencia hace aconsejable no realizar estos tratamientos a pacientes sin buena reserva ovárica.
Por último, el registro también ha arrojado datos sobre los pacientes extranjeros que acuden a los centros españoles para conseguir su objetivo reproductivo. En 2014 se realizaron un total de 12.240 ciclos de FIV e inseminación de donante a mujeres residentes en otros países.
Si reúnes los años de experiencia del Instituto Murciano de Fertilidad, IMFER, sus cualificados profesionales y lo último en tecnología puedes decir de forma clara y rotunda que los embarazos están garantizados. Eso es lo que ocurre en IMFER, tras más de dos décadas dedicadas a la fertilidad y con el bagaje que ha adquirido durante todos estos años, lanza al mercado un plan que asegura y garantiza a sus pacientes que tras el tratamiento, conseguirán el deseado embarazo. Tal y como indican en IMFER, están seguros de sus resultados y de los tratamientos que realizan. Y no es para menos, porque IMFER se posiciona año tras año como uno de los centros de fertilidad de referencia en España. La Sociedad Española de Fertilidad publica anualmente una lista con las clínicas que obtienen mejores tasas de embarazo y el centro murciano se ha convertido en uno de los habituales, situándose por encima de la media debido a su alto índice de embarazos exitosos. ¿Dónde está la clave? IMFER afirma que la experiencia, la innovación, la apuesta por la tecnología, la personalización de los tratamientos y el trato profesional y cercano de su equipo han hecho que el centro murciano sea ejemplar en sus programas y resultados.
Esta seguridad en sus tratamientos ha hecho que IMFER lance al mercado un programa de garantía de embarazo que permitirá que las mujeres reciban tratamientos específicos para sus necesidades y, en el caso de no conseguir el embarazo, se les devolverá el dinero invertido. Con ese programa no solamente se garantiza el embarazo sino que las pacientes ven reducido notablemente su nivel de estrés y nerviosismo durante el tratamiento, lo que favorece su desarrollo y lo convierte en una experiencia altamente positiva.
El estrés, la contaminación, la alimentación y el retraso de la edad elegida para ser madre dificultan la gestación, por lo que son muchas las mujeres que tienen que optar por la reproducción asistida para ser madres. ¿Cuándo sería el momento ideal para realizar la primera visita a un centro de fertilidad? IMFER recomienda que si no se consigue el embarazo tras un año manteniendo relaciones sin protección, debes realizar la primera visita al centro para realizar un chequeo completo. En el caso de las mujeres mayores de 35 años este plazo se reduce a los seis meses. La clave, apunta IMFER, está en la personalización del tratamiento, en estudiar las necesidades de cada paciente y en disponer de la tecnología más novedosa.
La garantía que ofrece IMFER ha traspasado las fronteras y cada vez hay más parejas que vienen del extranjero para poder realizar un tratamiento de fertilidad en Murcia. España se ha convertido en uno de los destinos favoritos para aquellos pacientes internacionales que quieren someterse a una fecundación asistida y Murcia, por su excelente clima, su gastronomía y por la reputación que precede a sus centros de fertilidad, se presenta como uno de los destinos estrella. Italianas, francesas, inglesas, rusas, alemanas y holandesas, son las que suelen requerir nuestros servicios de manera principal. El gran nivel de demanda ha hecho que IMFER cuente, desde hace muchos años, con un departamento propio de servicios internacionales para coordinar sus pacientes, ofreciendo no solo la función médica sino la planificación íntegra del viaje, estancia y tratamiento, ofreciendo un trato personalizado, cercano y profesional para parejas de todas las nacionalidades.
DESPIECE: IMFER, LA TECNOLOGÍA EN MANOS DE GRANDES PROFESIONALES
El Instituto Murciano de Fertilidad siempre se ha caracterizado por ser un centro innovador. IMFER y su fundador el Dr. Antonio Callizo, consiguieron el primer embarazo por fecundación in vitro en Murcia y, a partir de ahí, su afán por avanzar y desarrollar no ha tenido fin. IMFER se convirtió en uno de los primeros centros de España que incorporó la técnica IMSI (Microinyección de Espermatozoides Morfológicamente Seleccionados) y fue la primera clínica murciana autorizada para desarrollar la técnica de vitrificación de óvulos, disponiendo de uno de los bancos más grandes de España. Lo último en tecnología, profesionales ampliamente cualificados, innovación y personalización: éstas son las claves del éxito y las que han convertido a IMFER en un referente en el mundo de la fertilidad.
El embarazo ectópico o extrauterino sucede cuando el embrión se implanta fuera de la cavidad uterina y la gestación se desarrolla fuera del útero: en las trompas, en el ovario o en la cavidad abdominal. Aunque es poco habitual, es grave ya que el útero es el único órgano que está capacitado para que un embarazo se desarrolle con normalidad. Por este motivo cuando se produce, el embarazo debe ser interrumpido para evitar todas las complicaciones que podrían derivar de su crecimiento.
¿Existe mayor riesgo tras un tratamiento de reproducción asistida?
Históricamente se ha considerado que la fecundación in vitro podía aumentar la incidencia de esta patología, pero lo cierto es que no aumenta el riesgo de tener una gestación de este tipo. A menudo, esta asociación es provocada porque muchas de las pacientes que siguen estos tratamientos sufren algún problema previo en las trompas. La endometriosis, cirugías abdominales previas o infecciones pélvicas pueden ser causantes de dificultades en la gestación o dar lugar a un embarazo ectópico.
¿Cuáles son los síntomas de un embarazo ectópico?
Los síntomas que puede ocasionar un embarazo ectópico son muy variables. En muchas ocasiones no se presenta ninguna incidencia clínica y en otros puede presentarse sangrado vaginal y dolor pélvico. En cualquier caso, el embarazo ectópico se detecta a través de un análisis de sangre y una ecografía.
Las mujeres que siguen un tratamiento de reproducción asistida tienen controles analíticos y ecográficos desde el primer momento y es posible detectarlo a partir de los 14 días. Cuando en la ecografía no se ve ningún saco dentro del útero, se debe realizar una monitorización de la beta-HCG.
¿Cuál es el tratamiento?
Cuando se detecta un embarazo ectópico, es necesario interrumpir el embarazo, bien con tratamiento farmacológico o quirúrgico. El tratamiento que se aplicará dependerá de la clínica de la paciente y de los resultados de la ecografía y la analítica.
La opción farmacológica es la idónea, especialmente si se actúa de manera precoz, ya que permitirá disminuir los riesgos derivados de una cirugía. Tras interrumpir el embarazo, será necesario esperar un mínimo de seis meses antes de intentar de nuevo la gestación si se ha optado por el tratamiento médico con Metotrexate.
En casos en los que ya se ha tenido un embarazo ectópico con anterioridad, existe la sospecha de que las trompas puedan estar dañadas, una clínica de dolor importante o el nivel de b-HCG elevadas, es necesario recurrir a la cirugía. A los 2-3 meses se podría volver a intentar el embarazo.
Junio es el mes Internacional del cuidado de la fertilidad y aunque haya quienes todavía lo discutan, la infertilidad es una enfermedad: un sistema que no cumple sus funciones, en este caso, el reproductor, está enfermo. Según la Organización Mundial de la Salud la padecen casi 50 millones de parejas en el planeta.
Las razones que pueden obstaculizar la llegada de un hijo a nuestras vidas son muchas, tantas como las posibilidades de hacer algo al respecto. Hoy se considera que el 40% de los casos tiene un origen femenino; otro tanto tiene un origen masculino; y el resto se divide entre los que tienen causas mixtas y aquellos sin causa aparente -casos en los que no se encontró ninguna alteración objetiva que lleve a un diagnóstico definitivo.
Además de los biológicos, existen otros factores que impactan en la calidad de vida y pueden alterar la capacidad reproductiva: desde el estrés y el tabaquismo hasta las drogas, el medio ambiente y las enfermedades de transmisión sexual. También, por supuesto, la edad. El cambio social quizás más trascendente es que la mujer prioriza su desarrollo profesional y retarda la creación de una familia. Al mismo tiempo, las parejas se construyen más tarde, deciden extender su tiempo de estar solos y tienen menos hijos.
Así, en la mujer, el ovario, y con él la fertilidad, decaen a partir de los 25 años. Al inicio, el declive es lento, pero hacia los 37 o 38 años, cuando se estima que el ovario tiene cerca de 25.000 óvulos, el descenso se acelera. Por su parte, si bien los hombres no pierden abruptamente la capacidad reproductiva, los espermatozoides van envejeciendo a partir de los 40 años y se acrecienta hacia los 60.
Cuando la mujer no puede concebir
El aparato reproductivo femenino es más complejo que el masculino. Su evaluación, por lo tanto, suele ser más complicada y requiere de mayor cantidad de estudios y análisis. Existen tantos casos y problemáticas como mujeres que llegan a consultar a un profesional por qué no quedan embarazadas. El interrogatorio clínico inicial que se le hace apunta a explorar distintos antecedentes familiares.
Los motivos biológicos por los cuales una mujer no puede concebir pueden clasificarse en: factor ovárico, cuando la ovulación no se produce o es deficiente; factor tubárico, problemáticas relacionadas a las trompas de Falopio; factor cervical, cuando hay alteraciones a nivel del moco cervical que dificultan o impiden la subida de los espermatozoides hacia la cavidad del útero; factor uterino, en este grupo la endometriosis es muy frecuente; y factor embrionario, como las fallas en la implantación y las pérdidas gestacionales frecuentes.
Por supuesto, estos factores pueden verse afectados por causas de otro tipo, tales como hormonales, infecciosas, genéticas, inmunológicas y hematológicas; y variables psicosociales.
Cuando el hombre no puede concebir
La evaluación de la fertilidad en los hombres suele ser más sencilla porque su sistema reproductivo tiene menor complejidad. La consulta médica inicial consiste en un interrogatorio y un examen físico, seguido de un espermograma (análisis de una muestra de semen).
Las razones por las cuales el hombre puede tener problemas de fertilidad se resumen en: trastornos en la eyaculación que impiden una correcta disposición del semen en la vagina; trastornos en el semen; trastornos hormonales; anomalías genéticas, el 5% de los hombres infértiles, por ejemplo, presenta una alteración en sus cromosomas o «paquetes» de ADN; anomalías anatómicas, ciertas obstrucciones del tracto genital que bloquean parcial o totalmente el flujo del líquido seminal; criptorquidia, cuando en la infancia uno o los dos testículos no descendieron de forma adecuada; varicocele, se trata de una patología que dilata las venas de los testículos y puede, en algunos casos, producir un descenso progresivo en la capacidad de producir espermatozoides.
La pareja infértil y sus inquietudes
En todos los casos, más allá de cuáles son los orígenes de la infertilidad, se considera un problema de pareja. Afortunadamente, la circulación de información y el quiebre de viejos prejuicios produjeron un cambio social que ha facilitado la aceptación o disposición para afrontar el problema. Hoy las parejas son más abiertas para aceptar las dificultades reproductivas y buscan ayuda para resolver su problema sin tantos pruritos. Y en la práctica, a diferencia de lo que ocurría décadas atrás, a menudo son los dos quienes llegan juntos a la consulta médica.
Cuidar la fertilidad
En el mes del cuidado de la fertilidad, la sugerencia más importante que los especialistas podemos hacer a partir de los cambios sociales, es que las parejas, y las mujeres en particular, planifiquen cuándo desean tener hijos. De esta manera, frente a la decisión de posponer, podrán siempre decidirse a vitrificar óvulos, que, si bien no provee una garantía, sigue siendo la mejor respuesta que la ciencia tiene frente a la postergación.
Ésta es una técnica de congelamiento de óvulos con descenso brusco de la temperatura que permite lograr muy buenos resultados al descongelarlos. De esta manera, si una mujer preserva sus óvulos de los 30 y luego, decide encarar la búsqueda de un hijo, o más, y no lo logra en forma natural, va a disponer de esos óvulos criopreservados para poder intentarlo.
Poner en resguardo la fertilidad, es una decisión que está en nuestras manos.
La enfermera intentaba bañar a la pequeña y ella no paraba de andar por la mesa, así que decidió grabar este vídeo de YouTube
Un recién nacido comienza a andar mientras la enfermera intenta bañarlo, ese es el vídeo de YouTube que está revolucionando la redes sociales. Un extraño caso que ha sucedido en Brasil, pues los bebés necesitan al menos doce meses para aprender a caminar.
Por este motivo, decidieron captar estos insólitos momentos en el que la mujer lo vuelve a situar en el lugar en el que empezó a andar para mostrar al resto de la sala lo que había conseguido esta pequeña. «Ella ha caminado desde aquí hasta aquí», dice señalando al otro lado de la distancia que ya había recorrido.
Un hecho insólito que sorprende a los usuarios de las redes sociales. Sin duda, este bebé no usará mucho el carrito.
En las últimas dos décadas, las mujeres en España han retrasado considerablemente la edad en la que tiene su primer hijo, debido principalmente a motivos laborales y económicos. Esperar para ser madre puede acarrear dificultades para lograr el embarazo e incluso puede llevar a situaciones de infertilidad, por lo que cada vez más mujeres tienen que recurrir a una donante de óvulos. De hecho, en la última década la donación de óvulos se ha multiplicado por diez, pasando de 1.340 a 11.700, según los datos estadísticos de reproducción asistida en Cataluña del Departament de Salut de la Generalitat.
Para evitar que las mujeres que quieren ser madres en una edad avanzada tengan que recurrir a donantes de óvulos, la investigación y la innovación se centran ahora en preservación de la propia fertilidad. De hecho la congelación de óvulos ha aumentado en un 65% en los últimos años en España, pasando de 2.174 vitrificaciones en 2009 a 3.601 vitrificaciones en 2014, según últimos datos registrados por la Sociedad Española de Fertilidad.
La vitrificación es la técnica recomendada para preservar óvulos sanos que se puedan utilizar en futuros tratamientos de fertilidad. Cualquier mujer puede someterse a esta técnica, aunque lo recomendable es que tengan menos de 35 años, ya que con el paso del tiempo la reserva ovárica (calidad y cantidad de óvulos) se va reduciendo hasta llegar a la menopausia. En cifras, la reserva ovárica de una mujer pasa de un millón de ovocitos nada más nacer a unos 100.000 ovocitos pasada la treintena.
«Lo más importantes es que las mujeres estén bien informadas para tomar una decisión a tiempo. El problema que nos encontramos ahora es que cuando una mujer se plantea conservar sus óvulos con más de 38 años no suele ser lo óptimo, porque la cantidad y calidad no es igual que cuando tiene 30 años” explica el Dr. Luis Zamora, director de la Clínica Barcelona IVF. «Las técnicas de preservación han mejorado mucho y ahora las posibilidades de éxito de embarazo dependen más de la edad a la que fueron congelados los óvulos y del número disponible», asegura.
Por este motivo, la Clínica Barcelona IVF impulsa la campaña “¿Se puede detener el reloj biológico?” para concienciar a las mujeres que se planteen ser madres después de los 35 de la necesidad de conservar sus óvulos antes, cuando son abundantes y de calidad. Durante una semana todas aquellas mujeres interesadas en conocer su estado de fertilidad y sus posibilidades reproductivas podrán acercarse a la Clínica Barcelona IVF donde los médicos especialistas les realizarán pruebas gratuitas. La campaña se pone en marcha con motivo del Día Mundial de la Fertilidad, que se celebra este domingo 4 de junio.
La edad media de las mujeres para ser madres en España ha aumentado hasta los 30,6 años,
La tasa de embarazo desciende a medida que pasan los años y mientras que con 25 años, las posibilidades de logarlo son de un 25% por ciclo, con 35 son del 12%.
Hace 10 años que las técnicas de vitrificación empezaron a utilizarse en España, en muchos casos por motivos médicos, cuando las mujeres tenían que someterse a un tratamiento que podía afectar su fertilidad. Pero actualmente cada vez hay más pacientes que las demandan por motivos sociales, cuando no se plantean ser madres a corto-medio plazo pero quieren mantener la opción de un proyecto reproductivo con sus propios óvulos más adelante.
Un procedimiento sencillo
Las mujeres que quieran congelar sus óvulos tienen que someterse primero a un proceso de estimulación ovárica a través de inyecciones. Cuando se hayan desarrollado suficientes folículos en los ovarios, se procede a la extracción por punción. Es una técnica ambulatoria que se realiza con una sedación suave y tras la cual la paciente puede volver a casa.
Los principales consejos para las mujeres que consideren someterse a este proceso vitrificación es acudir periódicamente a revisiones ginecológicas para detectar cualquier problema que pudiese producirse y realizar un seguimiento de su sistema reproductivo con cualquier edad. El segundo paso sería realizar una prueba diagnóstica de reserva ovárica como una ecografía con recuento de folículos antrales o la determinación de la de la hormona antimülleriana (AMH)
El programa internacional de adopción de embriones del Institut Marquès de Barcelona ha llegado a los 1.000 nacimientos desde que se impulsó el proyecto en 2004, ha informado el centro este miércoles en un comunicado.
El bebé número mil ha sido una niña, Georgina, de 3,5 kilos, nacida en Essex (Reino Unido) en febrero, fruto de un embrión que llevaba años congelado y que procedía del tratamiento de una pareja que no respondió sobre el destino que quería darle y que lo dejó bajo custodia del centro.
Desde que se puso en marcha el programa, ha beneficiado a pacientes de 124 nacionalidades, y en este momento 117 mujeres están esperando un bebé.
Según la directora del instituto, Marisa López-Teijón, el programa se puso en marcha «para dar una posibilidad de vida a los embriones congelados en el centro».
Ha destacado que «cada vez hay menos adopciones internacionales de niños y más adopciones internacionales de embriones», y ha añadido que detrás de cada caso hay una historia especial, o bien de muchos fracasos en tratamientos previos o bien de haber abandonado la posibilidad de ser padres.
EMBRIONES ADOPTADOS
Los embriones que pueden ser adoptados proceden de pacientes que no contestan a las diferentes cartas que la clínica envía durante un periodo de cuatro años para que elijan su destino, lo que sucede en el 50% de los casos, el 37% decide conservarlos, el 5% destruirlos, el 4% donarlos a otras parejas y el 4% destinarlos a la investigación.
Pasado este tiempo, según la ley española, si la pareja no responde, los embriones pasan a disposición del centro y éste debe decidir, ha asegurado el centro.
PERFIL DE LOS ADOPTANTES
Según el Institut Marquès, el 72% de los pacientes que solicitan la adopción de embriones lo hacen por problemas de esterilidad, como envejecimiento ovárico, infertilidad masculina severa o fallos previos en técnicas de reproducción.
Se trata de parejas que han intentado sin éxito otros tratamientos con un promedio de cuatro años y con 4,4 intentos fallidos, y el 61% ya había abandonado los tratamientos y había renunciado a ser padres.
El 18% de los adoptantes son mujeres sin pareja masculina que desean ser madres y otro 10% son personas que acuden directamente a la adopción de embriones al no plantearse tratamientos de esterilidad por razones éticas o religiosas, y la tercera parte había iniciado trámites para adoptar un niño.
La evidencia científica recomienda sí contarle al niño sus orígenes, ya que el hecho de ocultárselo puede acarrear consecuencias negativas en el vínculo padres-hijos y pérdida de confianza.
¿Cuándo se lo contamos?
A partir de los 3 años los niños comienzan a hacer preguntas sobre dónde estaban antes de nacer, cómo han llegado a la barriga de mamá, de dónde vienen los bebés, etc. Es ese momento cuando el niño empieza a crear su identidad y la imagen de sí mismo y los demás. Por ello es recomendable empezar a hablarle de sus orígenes cuando empiecen a preguntar, siempre adaptando el contenido a su nivel cognitivo y madurez emocional. Haciéndolo de esta forma, según vaya creciendo el niño irá pautando el ritmo al que puede ir entendiendo las respuestas que le den los padres.
¿Cómo se lo contamos?
Una buena manera de cómo transmitir esta información a los hijos es a través de cuentos o analogías. Los niños pequeños comprenden mejor lo que se les explica cuando se usan ejemplos que ellos puedan entender.
¿Cómo reaccionará?
El conocimiento de esta información puede generar en los pequeños sentimientos como curiosidad, enfado, apatía, pena, desconcierto, etc. Sin embargo estos sentimientos no tienen que percibirse como algo negativo sino todo lo contrario. Significa que el niño está integrando y elaborando la información, forjando su propia identidad gracias a sus padres, quienes le irán proporcionado cosas muy valiosas: información sobre sí mismo, apoyo en sus momentos de duda, respeto y, lo más importante, una relación sincera y de confianza con su madre y/o padre.
Es importante entender que la carga genética de una persona sólo es el inicio del proceso de su desarrollo y no determina sus características esenciales: sus gustos, su forma de pensar, relacionarse, sentir o actuar, que finalmente constituyen quienes somos. La “verdadera familia” de un niño es aquella que le ayuda a desarrollar estas características a lo largo de la vida, mediante los afectos, la transmisión de valores y la educación y no la que aporta la carga genética.
En nuestra unidad de apoyo psicológico podemos ayudarte a gestionar ésta y otras cuestiones que puedan surgirte a lo largo del proceso de reproducción asistida.
“1 de cada 6 parejas presenta problemas de fertilidad, siendo un 50% de los casos de origen masculino”, según datos de la Clínica Ginefiv. Por esta razón, y coincidiendo con el Mes de la Fertilidad que se celebra en junio, el centro ha lanzado la campaña “Cuida tu fertilidad”. El objetivo de este año es concienciar sobre la importancia de cuidar la fertilidad desde una edad temprana y divulgar buenos hábitos que ayuden a preservar la fertilidad en ambos sexos, rompiendo los tabús que la rodean.
El Mes Internacional del Cuidado de la Fertilidad, que se celebra en todo el mundo durante el mes de junio, es una iniciativa promovida por la American Fertility Association (AFA), que tiene como propósito sensibilizar a las mujeres sobre la importancia del cuidado de la fertilidad desde la juventud. En esta ocasión, Ginefiv quiere ir más allá y poner el foco en la necesidad de cuidar la fertilidad no solo en mujeres si no también en hombres. “El 12% de los abortos de repetición y de fallos de implantación se deben a problemas de fertilidad masculinos”, explica la doctora Victoria Verdú, coordinadora de ginecología de la Clínica Ginefiv.
“Promover buenos hábitos y cuidados que ayuden a mejorar la salud reproductiva es fundamental para evitar la infertilidad. En el caso de los hombres, seguir una dieta equilibrada y saludable, practicar deporte moderado y evitar el consumo de sustancias nocivas es vital para evitar más del 50% de los casos de infertilidad masculina”, señala la Dra. Victoria Verdú.
Mejorar la calidad ovocitaria está en manos de las mujeres
El otro 50% de los problemas de fertilidad se debe a causas femeninas. “Conocer la reserva ovárica de la mujer es importante porque con el paso de los años tanto la cantidad como la calidad de los óvulos se ven reducidas considerablemente. Como consecuencia se produce una disminución de la capacidad reproductiva y un aumento del número de inseminaciones fallidas, abortos y malformaciones fetales”, señala la experta. Este dato ofrece a la mujer la posibilidad de elegir si es conveniente postergar la maternidad, o preservar la fertilidad para mantener óvulos que sean útiles en el momento que se quiera ser madre.
Entre las acciones principales de la campaña “Cuida tu fertilidad” se realizarán pruebas gratuitas, a través del análisis de la hormona antimülleriana (AMH), para que las mujeres conozcan el estado y la cantidad de óvulos que poseen en ese momento. Como explica la Dra. Victoria Verdú, “esta prueba debería incluirse en las revisiones para que la paciente sepa sus posibilidades reproductivas y pueda tomar decisiones sobre postergar o no la maternidad. De este modo, podremos detectar cualquier anomalía y sobre todo alertar en el caso de que tenga antecedentes que puedan afectar a la fertilidad”.
Las personas interesadas deberán entrar en la web www.testfertilidad.es y solicitar este test de la fertilidad, completando previamente un breve estudio sobre sus hábitos.
Por otro lado, “es necesario educar y difundir información sobre la importancia de cuidar la fertilidad desde temprana edad y no solo en el momento que se planea tener un hijo para evitar problemas en el futuro”, asegura la Dra. Victoria Verdú. “Conocer las posibilidades que existen para preservar la fertilidad es también importante para que las mujeres puedan postergar la maternidad si lo desean”, apunta la doctora. La vitrificación de ovocitos es la única técnica en la actualidad que permite a la mujer preservar sus óvulos para que puedan ser fecundados en el futuro con garantías de éxito. Aun así, el 44% de las mujeres no saben en qué consiste esta técnica, según apunta el último estudio ‘Conocimiento y hábitos de fertilidad de las mujeres’, llevado a cabo por Ginefiv.
Además de conocer la reserva ovárica no hay que olvidar la importancia de cuidar la calidad de dichos óvulos. Para ello será imprescindible seguir una dieta equilibrada y saludable, practicar deporte y evitar el consumo de sustancias nocivas. Bajo el hashtag #Cuidatufertilidad, los expertos médicos de Ginefiv ofrecerán cada día, durante el mes de junio, consejos prácticos para que la población tenga información de primera mano sobre qué hábitos mejoran la fertilidad y cuáles afectan negativamente.
El apellido paterno ya no primará a partir del próximo 30 de junio, cuando entra en vigor la reforma del Registro Civil, a la hora de inscribir a un hijo recién nacido y los padres deberán ponerse de acuerdo en el orden de los apellidos.
Desde el año 2000 se permite inscribir al niño con el apellido de la madre en primer lugar, si los padres envían una solicitud al Juez encargado del Registro Civil y una declaración de mutuo acuerdo sobre el cambio en el orden de los apellidos. Este cambio afectaba por igual a todos los hijos de la pareja. Si bien, en caso de no existir consenso, se daba preferencia por defecto al apellido paterno.
Con la entrada en vigor de la nueva ley, desaparece la opción por defecto y se obliga a que los padres hagan constar expresamente el orden de los apellidos en la solicitud de inscripción en el Registro Civil, un cambio que permite «acercarse más a la igualdad», según señala a Europa Press la letrada Anna Salort, especialista en Derecho de Familia y Derecho Civil de ABA Abogadas.
Si no se hace constar el orden, o bien los progenitores están en desacuerdo, transcurrido el plazo de tres días será el propio encargado del Registro Civil quien establezca dicho orden atendiendo al interés superior del menor, pero no poniendo por defecto el del padre.
Además, Salort destaca la ventaja que ofrecen los hospitales a los padres para inscribir a su hijo desde una sala facultada de la propia clínica. «En el plazo de 48 horas, el propio hospital lo remite al Registro Civil y ya no tienen que ir los padres», ha precisado.
En otros países se pierde el de la madre
En comparación con otros países, Salort recuerda que a diferencia de España, donde siempre se han conservado los dos apellidos de los progenitores, en otros suelen conservar solo un apellido, como en EE UU o Reino Unido, perdiéndose los de la madre.
Por otra parte, indica que al alcanzar la mayoría de edad, ya no es necesario un acuerdo entre los padres y la persona puede decidir cambiar el orden de sus apellidos conforme a su única y exclusiva voluntad, lo que puede dar lugar a que haya hermanos con distinto orden de apellidos.
Además, la ley ofrece la posibilidad de cambiar nombres y apellidos, de tal forma que puede establecerse el uso de los apellidos de ambos padres como primer apellido compuesto con el fin de evitar la desaparición de un apellido español, o bien para que no sea tan común. También prevé la posibilidad de cambio del apellido cuando sea contrario al decoro u ocasione graves inconvenientes.
La capacidad reproductiva de las mujeres disminuye a medida que aumenta su edad, ya que con el paso del tiempo la reserva ovárica -calidad y cantidad de óvulos- se reduce hasta llegar a la menopausia. En las últimas dos décadas, las mujeres en España han retrasado considerablemente la edad en la que tiene su primer hijo, debido principalmente a motivos laborales y económicos.
Esperar para ser madre puede acarrear dificultades para lograr el embarazo e incluso puede llevar a situaciones de infertilidad. Por este motivo, la Clínica Barcelona IVF lanza la campaña “¿Se puede detener el reloj biológico?” para concienciar a las mujeres que se planteen ser madres después de los 35, de la necesidad de conservar sus óvulos antes, cuando son abundantes y de calidad.
Para conocer los detalles de la campaña y las últimas tendencias para preservar la fertilidad te invitamos al desayuno de prensa que tendrá lugar el viernes, 2 de junio de 2017, a las 11h, en la sede de Barcelona IVF. En el acto intervendrán el Dr. Luis Zamora, director médico de la Clínica Barcelona IVF y una paciente que se ha sometido a un proceso de conservación de óvulos
Pamplona ha acogido la Reunión Nacional de Grupos de Interés de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), cita en la que la directora del laboratorio de la Unidad de Reproducción Humana Asistida del Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo de Madrid, la doctora Yolanda Cabello, mostró las claves en tratamientos de reproducción humana asistida.
La celebración en la capital navarra de la sexta edición de este encuentro fue aprovechada por esta representante del Grupo Quirónsalud para exponer que la principal “clave” en cuanto a las terapias de reproducción humana asistida es “elegir un sistema de cultivo adecuado a las condiciones de cada laboratorio y adaptado a cada tipo de paciente”.
“La función de un buen sistema de cultivo es imitar lo más aproximadamente posible el entorno natural de los embriones en cada estadio, favoreciendo el desarrollo embrionario y permitiendo que se pueda seleccionar de forma más precisa el embrión con mayor potencial de implantación para ofrecer la capacidad de seleccionar un embrión que ofrezca altas probabilidades de niño sano en casa”, continuó Yolanda Cabello.
Incubadores con sistema time lapse
En este contexto, esta profesional sanitaria declaró que “los incubadores con sistema ‘time lapse‘ ofrecen una serie de ventajas: exigen y permiten menos manipulación, conservan los embriones en un ambiente estable, ayudan a mejorar el desarrollo embrionario y someten al embrión a menor exposición a la luz que en una evaluación standard”.
“Las Unidades de Reproducción Humana Asistida deben adaptarse a los recursos de material y espacio que tienen en su laboratorio y en función de estos, elegir el tipo de cultivo embrionario que pueden hacer y qué incubadores nuevos se pueden adquirir”, prosiguió Cabello, que concluyó con la afirmación de que “hay que seguir estudiando más parámetros que podrían ayudar a seleccionar embriones sanos con métodos no invasivos”.
Nacho Díaz y Jaime Sánchez tuvieron en febrero un hijo por gestación subrogada en Canadá. Desde que empezaron, el proceso ha durado más de tres años. Optaron por Canadá por la confianza que da a parejas homosexuales y porque las madres gestantes son altruistas, no reciben una compensación. Los padres no tienen ninguna queja de Canadá: “Todos allí se han volcado con nosotros”, dice Sánchez. El problema les llegó cuando debían registrar a su hijo como español en el consulado de Toronto: “Entonces llegamos a nuestro representante, que se supone que debe velar por tus derechos, y se negó a hacerlo”, añade.
Díaz y Sánchez y al menos otras dos parejas gay cuyos hijos han nacido en 2017 en Canadá están metidos en una maraña legal que les impide registrar a su hijo como español. Las consecuencias van desde no poder cobrar la baja por paternidad o el cheque guardería en la comunidad de Madrid a tener que sacarle el NIE al bebé, que vive en España como “turista canadiense”: «Cuando fuimos a comisaría a buscar su NIE, los funcionarios no entendían por qué un niño español debía inscribirse como extranjero”, dice Jordi Piqueras. Hoy su hija está en España sin NIE y solo con el pasaporte canadiense con el plazo de 90 días de estancia permitida ya caducado.
La reunión se fue calentando y acabó en reproches de los padres al funcionario por sus creencias y valores
Los padres viven el lío legal como una afrenta a sus derechos básicos. Díaz y Sánchez pidieron una reunión con el cónsul español en Toronto, Pablo Ruiz-Jarabo. El cónsul les advirtió que no iba a cambiar su postura. La reunión se fue calentando y acabó en reproches de los padres al funcionario por sus creencias y valores. “No puede usted perjudicarnos por sus ideas. ¿Qué necesidad hay de pasar por esto?”, le dijo Nacho Díaz al cónsul.
El registro de niños nacidos por gestación subrogada depende en España de una Instrucción de 2010, que pide básicamente una cosa: una sentencia judicial en el país de nacimiento donde el juez certifique que la madre gestante actúa libremente y su renuncia al bebé es consciente e irrevocable.
Esto que parece sencillo para no juristas puede convertirse en una maravillosa arma de interpretación restrictiva. El cónsul de España en Toronto, a través del Ministerio de Justicia, explica a EL PAÍS sus motivos: “En Canadá, la legislación sobre maternidad subrogada no cumple con los requisitos que exige la Instrucción 2010, entre ellos, la intervención de un juez que supervise el consentimiento de la madre gestante a la renuncia de su filiación”. Las tres parejas afectadas disponen de sentencias legales, pero el aparente gran error es que la gestante no está presente ni físicamente ni por escrito ante el juez. Esta novedad se debe a un cambio en la legislación de Ontario -no de Canadá- en noviembre de 2016. De los tres bebés sin registro solo uno nació en Ontario. Los otros dos nacieron en British Columbia y Alberta.
El cónsul puede decidir que una sentencia es insuficiente porque tiene facultades para interpretar el Derecho a su modo. Desde la Oficina de Información Diplomática (OID) del Ministerio de Exteriores defienden que Ruiz-Jarabo “no ha actuado de forma arbitraria”. De todos modos, los padres tienen una vía abierta para recurrir ante la Dirección de Registros en el Ministerio de Justicia, dicen desde la OID. Añaden que para eliminar toda duda futura, sería conveniente “una instrucción nueva que aclare el criterio”. En Exteriores insisten en que la solución depende de la falta de instrucciones claras desde Justicia.
“Es una vergüenza”, dice la abogada canadiense Sara Cohen. “Bajo la ley provincial, los padres intencionales son los padres y la gestante ya no lo es. Si España no lo reconoce, deja la seguridad de estos niños en peligro.” No es algo sin embargo que ocurra solo en un consulado español: “Cuando una pareja canadiense va al extranjero y tiene un hijo allí, tienen que ir al consulado de Canadá y siempre hay reglas distintas”, dice Sheetal Maya Nanda, abogada canadiense especializada en inmigración. “Mis clientes me piden que les dé una garantía del 100% de que algo va funcionar. Pero desgraciadamente cuando hay gente tomando decisiones acaba siendo subjetivo”, añade.
En Canadá hay, al menos, otros cuatro embarazos subrogados que salen de cuentas antes del fin del verano
El papel de los políticos
La responsabilidad de una legislación nueva que aclare estos embrollos es de los políticos. Ciudadanos presentó una iniciativa en febrero para regular la subrogación, que fue recibida con poco entusiasmo por los otros partidos.Para complicar aún más el panorama, el Comité de Bioética publicó un informe el 19 de mayo donde proponía prohibir la subrogación. Entre ambos polos, hay docenas de familias en trámite que tratan de sortear dificultades legales insospechadas para registrar a sus hijos. En Canadá hay, al menos, otros cuatro embarazos subrogados que salen de cuentas antes del fin del verano. Un proceso de subrogación en Estados Unidos ronda los 100.000 euros y en Canadá, los 60.000, pero no son los únicos países donde se hace.
Hasta el cambio en Ontario de noviembre, el consulado pedía para inscribir al niño que el padre biológico -en el caso de parejas gay, uno de los dos- apareciera en el registro junto a la gestante y que el otro miembro adoptara al bebé una vez de vuelta a España. Este proceso sin embargo implica desequilibrio en las parejas: “Siempre aparecerá que uno de los dos ha adoptado. Siempre habrá un padre que es adoptivo”, dice Nacho Díaz. El bebé tendría además apellidos distintos en sus primeros años de vida: para Canadá tendría los apellidos de los padres reales y para España, un apellido de la gestante. Nadie sabe con certeza qué pasaría con ese bebé si el futuro padre adoptivo rompe su acuerdo mientras el niño tiene apellidos distintos.
El reto en España es eliminar la inseguridad jurídica de las familias que optan por esta vía: “La solución debe pasar porque no dependamos de quién se siente en la silla. Si dependemos de eso, la inseguridad jurídica va a continuar”, dice Ana Miramontes, abogada especializada en asuntos de subrogación. En Toronto, por ejemplo, el cónsul anterior a la llegada de Ruiz-Jarabo en agosto de 2014 ponía menos trabas a los registros. Una solución maliciosa para parejas con problemas es esperar al reemplazo de Ruiz-Jarabo -a quien le queda un otro año en Toronto- y esperar que el nuevo cónsul sea menos estricto.
La gestación subrogada es un ámbito tan poco transparente que hasta las cifras son un agujero negro: “No hay números en ningún lugar sobre cuánta gente entra en acuerdos de subrogación”, dice Marilyn Crawshaw, profesora de la Universidad de York. En Reino Unido, por ejemplo, los padres deben pedir una “orden parental” para ser ambos progenitores al mismo nivel del bebé subrogado. Desde 1995 hasta 2015, el número de estas órdenes no llega a 2.000, aunque ha crecido mucho en los últimos años. La profesora Crawshaw ve factible un número tan pequeño: “Es un área en la que hay mucha especulación sin datos”. La legislación española no ha puesto de momento remedio.
Se considera que una pareja es infértil cuando pasa un año tratando de concebir sin éxito. Llegados a este punto, los profesionales médicos de la reproducción decidirán cuál es la estrategia más acorde a su caso; para lo que necesitan que los dos miembros de la pareja se sometan a una serie de pruebas.
En el caso del hombre, en un principio suele bastar con un seminograma, mientras que en el de la mujer pueden realizarse otras muchas pruebas, entre las que se encuentra la histerosalpingografía, que se utiliza para estudiar el estado del útero y las trompas de Falopio a través de los rayos X.
Todo esto es necesario para diagnosticar la razón que ha llevado a la infertilidad, pero no para curarla; aunque, curiosamente, se han dado muchos casos de mujeres que, después de años intentándolo, se han quedado embarazadas durante el transcurso de estos exámenes previos.
Esto sin duda ha sido una gran noticia para ellas, un inconveniente para la economía de las clínicas reproductivas y una sorpresa para los científicos, que hasta ahora no habían conseguido dilucidar la causa de este repentino cambio en la fertilidad de las mujeres.
LA SOLUCIÓN
El factor común a todos estos embarazos inesperados suele ser la realización de la histerosalpingografía; pues los primeros casos comenzaron a darse en los albores de esta prueba, allá por los años 20 del siglo pasado.
Desde entonces, los médicos han sospechado que el responsable podría ser el lipiodol, una solución de aceite de amapola, que solía usarse como contraste.
Sin embargo, también cabía la posibilidad de que fuese el simple lavado de las trompas el que favoreciese la fertilidad, independientemente de la sustancia que se hubiese utilizado para ello.
Por eso, con el fin de dar por fin una respuesta, un equipo internacional de investigadores ha estudiado las diferencias en la fertilidad de las mujeres que habían sido sometidas a esta prueba en 27 clínicas de los Países Bajos, utilizando como contraste en unos casos lipiodol y en otros una solución a base de agua.
Sus resultados han sido publicados en The New England Journal of Medicine y en ellos se observa que el 39’7% de las que recibieron lipiodol quedaron embarazadas después, mientras que sólo lo hicieron un 29’1% del resto.
Por lo tanto, se concluye que, a falta de nuevos estudios que lo terminen de confirmar, el uso de un fármaco basado en lipiodol podría servir como apoyo a las técnicas de reproducción asistida o, directamente, contribuir a evitarlas, suponiendo a las pacientes un ahorro considerable en tiempo y dinero.
Así es, parece ser que la solución a un problema tan difundido como la infertilidad podría llevar casi un siglo delante de las narices de médicos y pacientes a la espera de ser descubierta. Y es que, como ha ocurrido en tantas ocasiones a lo largo de la historia, los mejores descubrimientos son los que llegan por casualidad.
Los hombres son los grandes desconocidos en #reproducciónasistida. Cierto que durante años se ha dicho que es la mujer la que desea tener hijos, que es la mujer la que se empeña en que sea con el método que sea, que es ella la que lleva todo el peso del tratamiento, que es la que sufre los negativos… que ellos en las clínicas no se enteran de nada, que se pasan la cita mirando el móvil… Pues parece que no va a ser así y que cada vez más, ellos están saliendo del armario y no solo tienen hijos solos, sino que se atreven a hablar de sus procesos de paternidad, a verbalizar su sufrimientos, su dolor, su espera, los embarazos de sus amigos… e incluso a llorar en silencio.
Pedro E. Jiménez ha abierto una gran puerta que esperar que otros abran también y en el libro que ha escrito junto a su mujer, Vanessa Stiennon, nos habla de su reproducción asistida y cómo la vivió como hombre. Su libro, “In Vitro Veritas”, que desde estas líneas recomiendo que dejéis sobre la mesilla de vuestras parejas.
– ¿Por qué son siempre las mujeres las que hablan de reproducción asistida e infertilidad?
Si el origen de la infertilidad es femenino, supongo que es educación y respeto; si el origen es masculino, tener que explicar que “no se es tan hombre” supongo que es muy complicado. Adicionalmente tenemos el estigma social de tener que ser más fuertes que las emociones y cuando se entra en el mundo de la reproducción asistida, es todo emoción por lo que supongo que la mayoría de hombres no se sienten cómodos. Se trata de una barrera que personalmente he optado por tumbar en ambos casos: yo sí que tenía un diagnóstico de baja calidad espermática y también reconozco que la reproducción asistida ha supuesto una montaña rusa de emociones que ha llegado a ponerme contra las cuerdas.
– ¿Por que los hombres se esconden más ante la reproducción asistida?
Además de lo que he comentado antes, también hay otro punto muy importante: no existimos durante el proceso. En el caso de FIV, que ha sido el nuestro, la paciente es ella, no la pareja, ella es la que se ha de poner las inyecciones, la que ha de seguir la evolución folicular, la que sufre la punción ovárica, la que ha de hormonarse… Todo es tan feminocéntrico, por llamarlo de alguna manera, que el hombre queda desplazado más que escondido. Yo, al menos, me sentí muy desplazado y dediqué un capítulo del libro que hemos escrito juntos precisamente a eso.
– ¿Es verdad eso que se dice que para los hombres no es tan importante el proyecto hijo como para las mujeres?
No estoy de acuerdo. Al menos no en mi caso; desde que llegué a la edad adulta siempre quise tener hijos y, es más, tuve que esperar a que a Vanessa le llegase su momento. Y en cuanto a los hombres de mi entorno, amigos y compañeros, considero que todos ellos están profundamente implicados en el proyecto de sus hijos. De hecho, el problema de muchos hombres es que no pueden abordar la paternidad en solitario, como tantas mujeres hacen, por motivos biológicos obvios, por las dificultades a la gestación subrogada y, sobre todo, por la presión social: un hombre sólo con un niño siempre levanta sospechas de pederastia; la prueba es que si una madre tiene una foto con su bebé bañándose es algo enternecedor y si es un padre, recibe miles de críticas como le pasó a un cómico danés hace un tiempo.
– ¿Es más tabú para los hombres que para las mujeres?
Sin duda. La virilidad en entredicho es un problema. Hemos conocido parejas que han recurrido a FIV por un problema de calidad espermática y el hombre nos ha reconocido que tras el diagnóstico no sólo se alejó del proyecto paternal sino incluso del sexo “lúdico” por no poder gestionar correctamente su virilidad. Las mujeres sois mucho más abiertas al respecto. Tan sólo imagina una escena de tópicos: grupo de hombres tomando una cerveza en el bar mientras ven el fútbol… y uno de ellos cuenta que no pueden tener hijos porque su calidad espermática es deficiente… Creo que el resto estaría menos incómodo si hubiese “salido del armario” al más puro estilo Priscilla Reina del Desierto.
– ¿Es la mujer la que siempre o casi siempre lleva el peso?
En un proceso de FIV está claro que lleva el peso físico de los pinchazos, de tener el cuerpo lleno de hormonas que dictan sus estados de humor, el peso de la punción ovárica que por sencilla que sea no deja de ser una intervención; también lleva el peso del fracaso si tras el transfer el test de embarazo es negativo porque esos embriones estaban en su útero, eran su responsabilidad. Ahora bien, creo que el hombre lleva el peso de superar sus propias frustraciones y de ser el pilar de apoyo de la mujer en el caso de la pareja; también creo que estos roles son perfectamente válidos en el caso de una pareja de dos mujeres.
– ¿Cómo sufre la infertilidad y los tratamientos el hombre?
En silencio. En silencio si el diagnóstico es el de baja calidad espermática; en silencio porque el propio proceso de FIV le aparta del foco; en silencio porque tiene que superar su propio sufrimiento para apoyar a la mujer que es la que más peso lleva en el proceso.
– ¿Qué recomendarías para apoyar más a las mujeres?
Hay dos vertientes a esa pregunta en el caso de una pareja:
Dentro de la pareja: en todos los casos en los que nos hemos encontrado, ha habido un gran apoyo por parte del hombre. No en vano estamos viendo cómo se hormona, cómo tiene que ir a la consulta y que le hagan ecografías cada dos días, cómo se la llevan a un quirófano para que le hagan la punción ovárica. Creo, en definitiva, que si media una cierta empatía, el apoyo está ahí o como mínimo la intención de apoyar; sólo es necesario hablar y pedir lo que hace falta.
De cara al entorno: me vas a perdonar, pero quien necesita apoyo no es sólo la mujer, sino la pareja, porque este es un proceso en el que se ha embarcado una pareja con su equipaje de miedos, dudas y frustraciones en la medida en que no llegan los resultados positivos; por este motivo es la pareja, como entidad la que necesita apoyo. Por supuesto, cada miembro de la misma con su propia sensibilidad.
– ¿Has hablado con otros hombres, qué te han contado?
He hablado, sí. En algunos casos, como ya he contado anteriormente, han transmitido sus dificultades para encajar la infertilidad, pero son los menos. La gran mayoría reconocen que han pasado por un proceso de reproducción asistida pero sin detalles. Sigue siendo tabú masculino.
– ¿Por qué cientos de webs de infertilidad femenina y maternidad y muy pocas de infertilidad masculina y paternidad?
Supongo que está relacionado con esta dificultad tan intrínseca del hombre para hablar de emociones y sentimientos. Las mujeres sois más libres para ello y lo canalizáis en foros, webs… Yo mismo, tras nuestro primer negativo no hice la exhaustiva búsqueda de soporte en Internet que hizo Vanessa; y a día de hoy no sé si se debió a que asumía que no encontraría esa ayuda o que yo mismo no estaba dispuesto a exponer mi experiencia.
– ¿Ocultan más los hombres que las mujeres que sus hijos son por reproducción asistida?
Creo que por igual. No veo a las madres ir con camisetas indicando que sus hijos son fruto de la reproducción asistida. Sí que lo hacéis en entornos “controlados”, como las miles de seguidoras que tienes, pero en el día a día del supermercado o el trabajo creo que es lo mismo.
– ¿Qué podemos hacer para romper tanto tabú y qué podemos hacer para que los hombres exterioricen más sus emociones y no tengan ese estereotipo de pasar del tema?
¡Cambiar la sociedad entera! Si vivimos en una sociedad en la que la expresión emocional masculina no está normalizada, la reproducción asistida no será una excepción. Si a eso añadimos que la reproducción asistida en sí también es un tema bastante tabú en general, tienes los ingredientes perfectos para que “salir del armario” sea muy complicado.
– ¿ Si más hombres diesen la cara, este tema daría sería más abierto y se se ayudaría más?
Creo que el problema se origina, básicamente, en la educación sexual básica. Cuando se explica la reproducción, nunca se contempla que pueda ser asistida; en las consultas ginecológicas nunca se aborda la infertilidad y los riesgos que tiene la forma de vida actual (alimentación, estrés, edad…) Es preciso que este movimiento que entre todos estamos poniendo a andar llegue a estamentos educativos, médicos y políticos que puedan tomar acciones.
– ¿Cómo fueron tus emociones y sentimientos como hombre?
¡Hemos escrito un libro entero hablando de ello! Así que te puedes hacer una idea de la montaña rusa de ilusiones, decepciones, reconstrucciones personales y momentos de todos los colores que he vivido. Podría decir que mis emociones y sentimientos fueron casi todos, dependiendo del momento.
– ¿Los hombres también lloran cuando sus amigos tienen hijos y ellos no?
En mi caso no fue llorar, pero sí que me cansé innumerables veces de asistir a conversaciones de caquitas, biberones, guarderías… mientras nosotros no podíamos avanzar. Se llora por dentro, sí.
Las mujeres con altos niveles de estrés y ansiedadpueden ovular hasta un 20% menos y la posibilidad de que sus óvulos sean fecundados disminuye en un 30%. El estrés también afecta a los hombres y puede influir negativamente en la calidad de su líquido seminal, ya que es un factor que tiene múltiples efectos fisiológicos sobre el proceso reproductivo, ya sea natural o a través de un tratamiento.
La forma de cómo afecta el estrés a cada persona y qué reacciones puede causar depende de factores individuales. Por tanto, cómo afectará a cada miembro de la pareja en su respuesta reproductiva también va a ser muy personal. [estres]
El estrés puede afectar al funcionamiento del hipotálamo (la glándula del cerebro que regula el apetito, las emociones y las hormonas que envían la señal a los ovarios para que liberen óvulos). Si la mujer está muy estresada, puede que ovule más tarde durante su ciclo reproductivo, o que ni siquiera llegue a ovular.
El aumento de esta hormona también conlleva disminución de la libido, con lo que el interés por mantener relaciones sexuales disminuirá. Si la frecuencia disminuye, lógicamente también lo hará la probabilidad de quedar embarazada. Por otro lado, para que se dé la implantación es necesario que haya buenos niveles de estrógenos y progesterona. Ante un déficit de estas, no se logra finalizar el proceso y el embarazo no va a seguir adelante, aunque el óvulo haya sido fecundado.
Si intentamos quedarnos embarazadas y estamos estresadas, su flujo cervical puede enviar una señal de aviso de que algo no está bien. En lugar de sentir un incremento de flujo a medida que se acerca la ovulación, puede que sientas días de flujo intenso combinados con días totalmente secos. Es como si el cuerpo intentara ovular, pero el estrés continuara retrasándolo. Por otro lado, en muchas ocasiones y en respuesta al estrés, la mujer comienza a comer en exceso, lo que incrementa el número de células de grasa, perturba el equilibrio hormonal y afectan por tanto a la fertilidad.
El estrés en el hombre también puede reducir la cantidad y calidad de los espermatozoides. De hecho, se ha demostrado menor volumen de semen y de concentración de espermatozoides en grupos de hombres con estrés crónico, sí como disfunción eréctil.
La hormona del estrés
Las mujeres con altos niveles de cortisol (la llamada «hormona del estrés») paran de ovular o tienen ciclos muy irregulares y, por lo tanto, presentan dificultades para concebir. El problema añadido es que, a menudo, las hay que niegan padecer de estrés y no identifican su situación.
las mujeres que optan por someterse a algún tipo de tratamiento para reducir su nivel de estrés [Este enlace se abrirá en una ventana nueva] pueden neutralizar su efecto nocivo y aumentar las posibilidades de quedarse embarazadas». Del mismo modo, en los tratamientos de fertilidad de Dexeus Murcia existe apoyo psicológico que ayuda a sobrellevar emocionalmente el tratamiento de fertilidad.
Cómo identificar los síntomas del estrés
Tiene dificultad para concentrarse o pensar en otra cosa que no sea su problema de infertilidad
Altos niveles de ansiedad
Disminuye la habilidad para cumplir tareas
Cambios en sus hábitos de sueño (dificultad para dormirse, despertarse antes de tiempo, dormir más de lo usual)
Cambios en el apetito o peso (aumento o disminución)
Se siente deprimido/a por períodos prolongados de tiempo
Se ha alejado de sus amigos, de su familia y colegas
Recurre al uso de drogas o alcohol
Tiene pensamientos sobre la muerte o el suicidio
Post de Joaquín Conesa, especialista en Psicología del Hospital Quirónsalud Murcia
El artículo afirma “que las clínicas españolas de reproducción asistida tienen un problema: no saben qué hacer con los embriones que guardan congelados que fueron creados para procesos de fecundación, pero no se han usado. El registro estatal recoge que en estos momentos hay más de 230.000 embriones humanos congelados”.
La ley española vigente en esta materia plantea distintas opciones: 1. Seguir manteniéndolos congelados. 2. La donación a otras parejas con fines reproductivos. 3. La donación para usar en investigación. 4. Destrucción o muerte de los mismos.
La primera opción no es ética, pero decir el porqué es cuestión de otro artículo. La cuarta tampoco es ética. La segunda, aunque es tolerable con matizaciones, no es generalizable. La tercera no es realizable. Ciertamente, no ha habido un solo proyecto de investigación que solicite el uso de células madre embrionarias. Además, han aparecido otras líneas de investigación con células madres que, aparte de no tener reparos éticos (la destrucción del embrión) y grandes costes sociales, sí que tienen eficacia terapéutica en humanos.
Viendo estas opciones, se defiende un quinto destino: proceder a la descongelación de los embriones humanos congelados y dejarlos morir sin otro fin, o más exactamente, descongelarlos y “dejarlos morir”. Esta quinta opción tendría sentido siempre y cuando estuviera legalmente prohibido volver a congelar embriones humanos.
Dicho esto, cuando se opta por descongelarlos y “dejarlos morir” no se hace otra cosa que liberar a los embriones de una situación injusta e impropia de su dignidad de seres humanos (su congelación), a la que nunca se debería haber llegado.
Por otro lado, para este quinto destino de los embriones humanos congelados tiene mucha importancia distinguir la acción de “dejar morir” de la de “matar”. “Matar” significa “poner” positivamente un acto malo, mientras que “dejar morir” supone aceptar que no se puede hacer nada para salvar la vida.
La muerte no le adviene al embrión humano al dejarle morir tras la descongelación, sino que tiene su origen en un “proceso de muerte”. Dicho proceso comienza con su producción y denominación de “excedente”, continúa con la congelación y finaliza con la descongelación. “Dejarlo morir” consiste en no intervenir en un curso de acciones que ya están en marcha y que ocasionan la muerte y que, por tanto, no son acciones neutrales, meramente técnicas, sino acciones moralmente malas.
En efecto, el profesional, que descongela al embrión humano, no pretende su muerte, sino que lo “deja morir”, esto es, deja de intervenir en un proceso abocado a la muerte. En todo caso, permite que la naturaleza siga su curso. Con la acción de “dejarlos morir” se persigue terminar con una situación injusta, indigna e impropia para cualquier ser humano. Descongelarles y dejarles morir no es matarles activamente, sino dejar de poner un medio indigno y desproporcionado, que únicamente alarga artificialmente la fase final de la vida en situación irreversible.
Se puede concluir por tanto que “dejar morir” a los embriones humanos congelados, aun siendo una alternativa no exenta de reparos, pues no hay ninguna éticamente indiscutible, es la salida más respetuosa con su dignidad. Así, pues, lo que se sostiene es que se descongele a los embriones humanos que han sido congelados y se les deje morir sin reintroducirlos de nuevo en un proceso instrumentalizador.
¿Qué es la meiosis?
La meisois es un proceso de división celular en el que las células resultantes (los espermatozoides en el hombre y los óvulos en la nujer) tienen un contenido cromosómico de la mitad (23 cromosomas). Todas las células del cuerpo excepto las reproductivas se llaman células somáticas porque tienen 23 pares de cromosomas (46 en total). Pero las reproductivas, óvulos y espermatozoides, tiene solo 23, solo un par de cada. Esto es así para que al juntarse entre ellas, formen un embrión con 46 cromosomas. Pues bien, el proceso por el que las células reproductivas pasan para formarse y contener solo 23 cromosomas se denomina la meiosis. Este proceso puede tener fallos y producir alteraciones.
Estudios de la meiosis en biopsia testicular
En los hombres, el estudio de la meiosis se lleva a cabo mediante un análisis del tejido testicular obtenido de una biopsia testicular. De este tejido que se ha extraído, los médicos analizarán las células que crean a los espermatozoides en las distintas fases de la meiosis. Esto permitirá saber si la distribución cromosómica es la adecuada o no.
Esta prueba es complementaria a las demás que se realicen para poder obtener unos conocimientos más concretos del historial clínico de la pareja y poder aconsejar cuál será la técnica de reproducción asistida más aconsejada. Estas pruebas son bastante invasivas y, aunque mínimos, conllevan algunos riesgos; por ello, no son las primeras pruebas que se realizan para encontrar las causas de la infertilidad.
De hecho, esta prueba sólo se llevará a cabo si todas las otras han dado resultados anómalos y no se ha podido encontrar en la pareja cualquier otro motivo de infertilidad. En la actulidad hay una técnica menos invasiva, el estudio de cromosomas espermáticos mediante FISH. Este último es un estudio más sencillo pues solo se requiere una muestra de semen, pero menos completo, no se estudian todos los cromosomas y no se puede realizar cuando hay muy pocos espermatozoides.
¿Cuándo se realiza el test de la meiosis?
En el caso de los hombres, será necesario realizar esta prueba cuando los resultados del seminograma hayan dado resultados alterados ya que la incidencia de anomalías cromosómicas es proporcional al recuento espermático. Eso implica que cuanta menos cantidad de espermatozoides se puedan contar en una muestra, más grande será la posibilidad de padecer alteraciones cromosómicas, por lo que será necesaria esta prueba.
Esta prueba también está indicada a pacientes con abortos de repetición, independientemente de la edad, en casos de esterilidad de larga evolución sin diagnostico concreto de las causas o bien cuando se hayan producido varias fecundaciones in vitro sin éxito.
Esta prueba es muy importante en los anteriores casos ya que muestra la repercusión de las anomalías en la meiosis. Cuando una célula reproductiva tiene una carga incorrecta de cromosomas, esta puede dar lugar a varios problemas, entre los cuales destacan:
Anomalías en la fecundación
Embriones con anomalías cromosómicas: estos embriones con estas anomalías producirán los conocidos abortos de repetición o bien a un aborto durante el primer trimestre del embarazo; pero nunca llegarán a un embarazo completo.
La gestación subrogada, o el uso de «vientres de alquiler» para tener hijos es una práctica cada vez más extendida y por muchas razones muy controvertida. Pocos países han decidido por ahora fijar una legislación clara lo que está propiciando situaciones estrafalarias y en las que cabe hacerse muchas preguntas, incluyendo si se trata de una técnica compatible con la dignidad del niño. La última de estas situaciones extrañas se ha producido en la ciudad de Enschede, en la región holandesa de Twente (fronteriza con Alemania), donde una pareja gay ha tenido que devolver a su madre biológica por orden judicial a la niña nacida por encargo suyo.
En Holanda esta práctica no está prohibida, pero tampoco tiene una regulación específica, lo que complica mucho la cuestión de determinar correctamente la filiación. En este caso, además, los implicados actuaron de forma frívola y poco ordenada. Tanto la pareja de aspirantes a padres, porque no formalizó ningún pacto con la «madre de alquiler», como esta última, que supuestamente no debía haber mantenido relaciones sexuales con su marido hasta quedarse embarazada con el esperma de sus patrocinadores, pero si lo hizo y concibió así a la niña.
Ese fue el argumento esencial de los jueces ante la duda que planteaba el caso. Puesto que la madre es de toda evidencia la mujer que la gestó durante nueve meses y que las pruebas de ADN han confirmado claramente que el padre biológico es su marido, los jueces les han entregado a la niña y han rechazado los argumentos de quienes aspiraban a convertirla en su hija y que se llaman Stefano Franke y Arnout Janssen.
En lugar de utilizar otros métodos, la pareja había encontrado a la mujer para alquilar su viente en internet y esta, que ya tenía tres hijos, se comprometió a no tener relaciones sexuales con su esposo mientras trataba de quedarse embarazada con el esperma de uno de los miembros de la pareja homosexual, que a cambio se comprometió a mantenerla durante todo el embarazo. De modo que ella dio a luz el 8 de mayo a una niña sana y hermosa, en presencia de la pareja gay, que se llevó al bebé a casa en cuanto fue posible y decidió llamarla Hayley.
Sin embargo, para inscribirla en el registro como hija propia, la pareja debía demostrar una relación genética con la niña. De lo contrario, hubieran debido emprender un camino diferente, el de una adopción, que en ese caso no era posible. Y las pruebas de ADN del bebé demostraron que su padre biológico no es ni Franke ni Janssen, mientras que indican claramente que si existe esa filiación con el esposo de la madre de alquiler. De hecho, cuando la madre sustituta y los dos aspirantes a quedarse con la niña estaban ante el tribunal el pasado viernes para determinar si se podía optar por la adopción, ella confesó que su marido deseaba quedarse con la niña. El tribunal, por tanto, tuvo que hacer entrega de la pequeña a sus padres biológicos.
De nada sirvió que los dos homosexuales dijesen que habían pactado con la madre biológica que les entregaría a la niña. No hay base legal, pero tampoco un mero contrato por escrito en el que se hubiesen establecido las condiciones particulares. La pareja expuso que ella se había comprometido a no mantener relaciones sexuales con su marido mientras no se quedase embarazada con el esperma que ellos le proporcionaban. Ella, por su parte, señaló que lo había hecho siempre con «métodos seguros».
Ahora la pareja ha tenido que entregar a una niña que durante tres semanas han considerado como su hija, lo que les ha contrariado profundamente. Aún con todo, el juez les concedió una noche más con la niña, pero el sábado los servicios sociales fueron a buscarla para entregársela a sus padres biológicos.
¿Cómo y cuándo se lleva a cabo la transferencia embrionaria?
De la transferencia embrionaria y la implantación del embrión en el útero depende el éxito final de la FIV. La transferencia es un procedimiento sencillo e indoloro y que no requiere anestesia.
La transferencia de embriones se realiza en una sala de quirófano para trabajar en las condiciones de esterilidad más adecuadas. Desde la fecundación hasta la transferencia deberán transcurrir entre dos y seis días (excepto en la transferencia de embriones congelados) y, previamente, a la mujer se le habrá prescrito un tratamiento con progesteronacon el fin de fortalecer y preparar el endometrio para la implantación del embrión.
Respecto al proceso de transferencia embrionaria, primero se realiza una ecografía para valorar la posición del útero y el estado del endometrio. Generalmente se recomienda a la paciente acudir con la vejiga llena, ya que rectifica la posición del útero facilitando la entrada de una fina cánula.
Tras limpiar cuidadosamente la vagina, el médico introduce a través del cérvix (cuello del útero) una cánula que coloca en el interior del útero. Después, el embrión seleccionado se carga en otra cánula más fina y se desliza por la primera para poder depositarlo en la cavidad uterina en el punto escogido y con el apoyo del control ecográfico.
La transferencia de embriones debe ser delicada, evitándose tocar el fondo del útero, pues esto podría provocar contracciones intrauterinas que dificultarían la implantación del embrión.
Por último, las cánulas se retiran con cuidado y se comprueba que el embrión que contenía la más fina ha sido depositado en el útero.
Cuidados después de la transferencia embrionaria
Tras la transferencia, el embrión queda adherido a las paredes del útero por una minúscula gota de cultivo y, en caso de no implantar, se reabsorbe y desaparece (nunca puede desprenderse). Aún así, después de la transferencia de embriones, se recomienda evitar esfuerzos que pudieran producir contracciones uterinas y guardar reposo relativo durante dos semanas. En este tiempo también es imprescindible mantener la administración de progesterona para que el embrión pueda implantar correctamente. A las dos semanas se realiza una prueba de embarazo.
Otros cuidados que conviene tener en cuenta después de la transferencia embrionaria son:
Llevar una vida tranquila y relajada evitando ejercicio físico intenso. La paciente puede conducir, pasear e ir a trabajar, siempre y cuando la función que desempeñe no implique esfuerzos o una actividad física intensa y prolongada. Se aconseja estar psicológicamente tranquila.
Evitar los baños de inmersión tipo bañera, piscina o playa para estar lejos de posibles infecciones.
No mantener relaciones sexuales hasta la prueba de embarazo para evitar contracciones producidas, por ejemplo, por los orgasmos.
Llevar una dieta sana y saludable, disminuyendo el consumo de café y alcohol y aumentando el de los alimentos ricos en fibra para evitar el estreñimiento (pan integral, cereales, frutas con fibra, legumbres y verduras).
Beber líquidos observando que la micción sea adecuada y que no haya retención de líquidos notable ya que, en los días posteriores a la transferencia de embriones, la mujer puede sentirse un poco hinchada.
Desde la transferencia hasta la prueba de embarazo muchas mujeres no notan absolutamente nada, aunque otras experimentan pequeñas molestias similares a las de la menstruación, debido al tamaño de los ovarios, que durante la estimulación ha aumentado considerablemente.
También es posible que se produzca un pequeño sangrado debido a la implantación embrionaria, a pequeñas descamaciones en el endometrio e incluso al tratamiento con la progesterona. Si el sangrado persiste se recomienda mantener reposo hasta que se estén entre 24 y 48 horas sin manchar y mantener la medicación, ya que no es posible averiguar cómo evoluciona el embrión hasta la prueba de embarazo. Si la hemorragia es abundante y no cesa se debe acudir al médico.
¿Qué ocurre con los embriones no transferidos?
Según la legislación española pueden transferirse un máximo de tres embriones en cada ciclo de reproducción asistida. Durante el cultivo embrionario habrán sido seleccionados los embriones de mayor calidad. La pareja puede recurrir a utilizarlos para un siguiente ciclo si no logró el embarazo o para una nueva gestación. También pueden ser donados en un futuro.
No obstante, en CREA apostamos por la transferencia de un único embrión para evitar los problemas asociados a los embarazos múltiples, tanto para la futura madre como para los bebés.
Si tienes cualquier consulta o todavía no has logrado el embarazo de forma natural, no lo dudes y contacta con nosotros, te atenderemos personalmente y te indicaremos cuál es el tratamiento que se adapta mejor a tu caso.
En reproducción asistida es tan importante la parte clínica que está más a la vista, más en contacto con vosotras, como la parte de laboratorio, menos visible pero donde la ciencia permite que sucedan cosas maravillosas.
La parte clínica liderada por nuestro equipo de ginecología evalúa el problema de fertilidad y junto a vosotras, diseña y desarrolla el tratamiento más adecuado para solucionar el problema que hasta ahora os ha impedido ser padres.
Dentro de ese proceso llega un momento en el que el laboratorio de embriología cobra un protagonismo especial en la mayoría de los tratamientos. Nos referimos al momento en el que en laboratorio se crean las mismas condiciones que en vuestro vientre, como si se tratase de un estado natural, nuestro equipo de embriología liderapo por el Dr. Antonio González Útor, une el gameto masculino (espermatozoide), con el gameto femenino (óvulo) para crear la primera célula del futuro ser humano (cigoto).
Esto es lo que se conoce como fecundación y origina el primer gran hito del proceso de trabajo en laboratorio.
Después de la fecundación el equipo de laboratorio dota al cigoto de las condiciones que necesita para comenzar su desarrollo, para comenzar a dividirse. Al día siguiente (día 2) de una célula pasa a convertirse en varias: cuatro. Esta es la primera fase de su nuevo estado, pues en un solo día pasa de ser cigoto a ser embrión.
Un día después (día 3), su división es más prolífica contando con siete u ocho células. Ese es el momento óptimo como embrión. Es el momento de transferir al útero. El momento en el que el proceso que iniciamos in-vitro lo continuamos in-vivo. Para ello, para conseguir que el útero sea lo más receptivo a esta implantación, ginecología te ha estado preparando para que se den los cambios moleculares, estructurales y vasculares necesarios para que el embrión se implante positivamente y consigas el embarazo.
Pero, ¿podemos mantener el embrión más tiempo en cultivo? ¿podemos continuar haciéndolo crecer e implantarlo cuando es más maduro? ¿qué podemos conseguir con ello?
Efectivamente, cuando se cuenta con un laboratorio avanzado tecnológicamente y con profesionales adecuadamente formados, podemos plantearnos ir más allá del embrión y transferir días más tarde. En estos casos lo que era un embrión se ha dividido en aún más células hasta tener una forma en la que no llegan a distinguirse y contabilizarse las células. Este estado celular se produce a los 5/6 días y se denomina blastocisto.
¿Qué beneficio tiene implantar blastocisto frente a embrión?
El blastocisto es un embrión que ha superado cinco o seis días de cultivo in-vitro. Según la evidencia científica y la práctica clínica diaria, la tasa de implantación de un blastocisto frente a un embrión es mucho mayor (algo superior al 50%). Es decir, la probabilidad de conseguir embarazo con implantación de blastocisto (embrión en cultivo largo) es mayor que transfiriendo el embrión en día 3. La razón tiene que ver con una mejor sincronización entre blastocisto y endometrio. Pues sabemos que es el momento óptimo para que pueda adherirse al endometrio, invadirlo y seguir el resto de fases que lo encaminen a conseguir la gestación.
¿Qué riesgos presenta el llevar a cultivo largo y transferir blastocistos?
Aproximadamente entre el 40% y el 50% de los embriones son capaces de alcanzar la etapa de blastocisto in-vitro. Esto es lo que genera el mayor riesgo: que al final no contemos con embriones que transferir, que ninguno haya llegado a esta etapa y tengamos que cancelar el tratamiento.
Para ello es necesario el trabajo conjunto entre Ginecología y Embriología para realizar un control exhaustivo de la estimulación ovárica, así como una evaluación adecuada de los embriones en día 3. Lo primero, el control de la estimulación nos dirá si por número y calidad podemos plantearnos ir a cultivo largo. Y lo segundo, la evaluación de determinados aspectos del embrión en día 3 nos dirá si hay probabilidades de que los embriones superen más días de cultivo in-vitro.
¿Cuándo proponemos cultivo largo?
Para los profesionales de MASVIDA Reproducción cada tratamiento es único. Por tanto adaptamos las diferentes opciones diagnósticas y terapéuticas a la realidad de los casos que día a día vamos estudiando.
Aunque no hay una pauta estricta establecida, el tratamiento de Fecundación in-vitro con cultivo largo suele recomendarse en aquellos casos en los que consideramos que se dan o pueden darse fallos de implantación. Esto origina uno de los muchos elementos a nivel diagnóstico y terapéutico con los que contamos para reaccionar ante la aparición de problemas o circunstancias no detectados durante el estudio inicial a pacientes de buen pronóstico.
El paso de los años, o lo que es lo mismo, el envejecimiento, conlleva entre otras muchas consecuencias una disminución de la fertilidad, muy especialmente en las mujeres. Y es que cumplidos los 37, la fertilidad femenina se deteriora a una gran velocidad, hasta el punto de que la probabilidad de que una mujer mayor de 42 años tenga un hijo de forma ‘natural’ –es decir, sin recurrir a un tratamiento de fertilidad– es de únicamente un 5%. La razón obedece, básicamente, a que según envejece la mujer, así lo hacen sus óvulos, con lo que acumulan un mayor número de anomalías cromosómicas. Y llegados a este punto, ¿no hay nada que se pueda hacer? Pues según un estudio dirigido por investigadores del Instituto de Investigación Biomédica de la Universidad de Monash en Clayton (Australia), sí. Tan solo habría que aumentar los niveles de una proteína que, denominada ‘securina’, controla la división celular –o ‘meiosis’– durante la última fase de desarrollo del óvulo.
Como explica John Carroll, director de esta investigación publicada en la revista «Nature Communications», «ahora que tenemos una idea de, cuando menos, una de las causas que aumentan la incidencia de anomalías cromosómicas y abortos espontáneos en las mujeres longevas, podemos encontrar la manera para prevenir que esto ocurra».
Anomalías cromosómicas
En el momento de su nacimiento, las mujeres ya portan todos los óvulos –si bien aún inmaduros– que tendrán a lo largo de toda su vida. Así, tanto la mujer como sus óvulos envejecen de forma paralela, lo que hace que, alcanzada la quinta década de vida, la probabilidad de que estas células sexuales presenten alguna anomalía cromosómica es ciertamente elevada. Un aspecto a tener muy en cuenta dado que, una vez el óvulo es fertilizado, la presencia de cromosomas anómalos es responsable de cerca de la mitad de los abortos espontáneos. De hecho, se estima que el riesgo de aborto por embarazo en las mujeres que ya han superado los 40 es de un 50% –frente a un 12-15% en el caso de las veinteañeras–. Y a ello se aúna que, en caso de que el embarazo llegue a término, los hijos pueden heredar las anomalías cromosómicas consecuentes de los errores producidos en la meiosis de los óvulos –caso, por ejemplo, de la trisomía del cromosoma 21 que da lugar al síndrome de Down.
Nuestro estudio muestra una de las causas que aumentan la incidencia de anomalías cromosómicas y abortos espontáneos en las mujeres ‘longevas’John Carroll
Pero, ¿por qué se producen estas anomalías cromosómicas? Pues porque como muestra el nuevo estudio, el paso de los años provoca una deficiencia de la proteína securina, indispensable para que los óvulos se dividan correctamente. Concretamente, las células reproductoras –óvulos y espermatozoides– se dividen a través de un proceso denominado meiosis que comprende dos fases sucesivas: meiosis I y meiosis II. Y si bien la mayoría de anomalías cromosómicas en los óvulos se producen durante la meiosis I, el número de anomalías que se acumulan en la meiosis II –el último paso antes de ovulación– también es considerable. Y en este caso, la causa son los bajos niveles de securina, responsable de mantener a los cromosomas unidos para su correcta división.
Y este descubrimiento, más allá de responder a una mera curiosidad biológica, ¿tiene alguna implicación clínica real? Pues sí. De hecho, los autores destacan que, en último término, facilitará que las mujeres ‘longevas’ tengan óvulos con un menor número de anomalías cromosómicas. Y para ello, tan solo habría que regular los procesos que controlan los niveles de securina durante las meiosis I y II o, en su defecto, controlar la proteína que regula esta securina –una enzima denominada ‘separasa’.
Como indica John Carroll, «se trata de un reto inmenso, pues los tratamientos deben ser seguros tanto para el óvulo como para el subsecuente embrión y necesitan ser administrados cuando el óvulo se encuentra en el ovario».
Madres más longevas
En definitiva, el estudio muestra las causas por las que las mujeres que ya han superado los 40 tienen mayor riesgo de abortos espontáneos y tienen bebés con anomalías cromosómicas. Así, el siguiente paso será identificar posibles dianas terapéuticas que prevengan la degradación de la securina.
Como concluye John Carroll, «las estrategias terapéuticas innovadoras para mejorar la calidad de los óvulos son muy importantes en el momento actual, en el que la edad en la que las mujeres tienen su primer hijo se está incrementando».
Los tratamientos de reproducción asistida son procesos largos y complejos, y en ocasiones es fácil que la paciente se despiste o descuide, y se le olvide ponerse una dosis de medicación, o que descuide su salud. A continuación detallamos algunos de los errores más comunes que se cometen durante estos procesos.
Descuidar tu buen estilo de vida. Durante los tratamientos de reproducción asistida tu cuerpo y mente sufren más de lo habitual. Cuídate al máximo. Lo decimos siempre, haz ejercicio y lleva una dieta sana y equilibrada.
Olvidar administrarte la medicación que te indicó tu doctor. Ponte una alarma (o varias si fuese necesario) y asegúrate de que tienes las dosis que te hará falta durante ese periodo de tiempo.
No seguir paso por paso las instrucciones que te dieron en consulta. Este es, probablemente, uno de los peores errores ya que si te saltas un paso, o lo haces de manera incorrecta puede tener consecuencias en el resultado final del tratamiento. Presta mucha atención y apunta todo lo que dice tu doctor. Si te surge alguna duda, pregunta hasta que te quede claro.
Descuidar tu salud mental. Son periodos de mucho estrés y con mucha carga emocional. No dejes de lado este aspecto. En este tipo de tratamientos la carga emocional es muy alta, y en ocasiones no se presta la atención ni se cuida como es debido. La mayoría de las clínicas de fertilidad disponen de una persona que ayuda a las pacientes a gestionar mejor el estrés y las fuertes emociones. Acude a ella sin dudarlo.
Buscar consejos o información de fuentes no contrastadas. Si tienes alguna duda, ¡consulta a tu médico!
“Ha sido un éxito total, las dos pacientes se encuentran perfectamente”, afirmó hoy a Efe el doctor Shailesh Puntambekar, director médico del Hospital Galaxy Care de Pune, en el oeste de la India, donde el pasado jueves y viernes fueron operadas las jóvenes.
En la primera operación, que se prolongó durante casi 10 horas, se efectuó el trasplante del útero de la madre, de 45 años, a su hija de 21, en un caso en el que la paciente “había nacido sin útero, pero producía ovarios con normalidad”, explicó el médico.
En el segundo trasplante el problema era diferente, porque aunque la paciente de 24 años tenía útero, este se encontraba muy dañado debido a que en los tres últimos años había sufrido dos abortos.
“Estaba desesperaba por tener un niño, por lo que su madre donó el útero”, dijo Puntambekar, que anotó que las dos jóvenes llevan varios años casadas.
Según el médico, tanto las donantes como las receptoras se encuentran hospitalizadas, pero mientras las madres serán dadas de alta el lunes, sus hijas deberán permanecer en el centro al menos tres semanas.
Eso se debe a que aunque en los dos úteros “la sangre está circulando con normalidad”, deben tener cuidado, porque puede que el órgano sea rechazado o que se produzca una posible infección, señaló Puntambekar.
“Todo nuestro equipo médico se halla alerta”, subrayó el directivo, que se congratuló de que durante la operación la cirugía fuera mínima, ya que parte de la labor se realizó por laparoscopia y luego a través de una pequeña escisión.
Las mujeres que se someten a trasplantes de útero no pueden quedar embarazadas mediante una relación sexual al no poseer trompas de falopio, que conectan los ovarios con el útero, por lo que el embrión debe implantarse a través de la fecundación in vitro.
Ahora, si todo continúa sin complicaciones, dentro de ocho meses los embriones serán transferidos a los úteros y, al fin, “quedarán preñadas”, concluyó el doctor Puntambekar.
Aunque los trasplantes de útero son infrecuentes, ya se han producido algunas operaciones de este tipo en otros países como Suecia o Estados Unidos.
El primero de ellos con éxito se produjo en el país escandinavo en 2012, donde dos años después la mujer daría a luz al primer bebé nacido tras un trasplante de útero: un niño sano, con apenas 32 semanas de gestación y un peso de 1,8 kilos.
La presentadora Irma Soriano, 53 años, es de los pocos rostros conocidos que se atreven a hablar sin problema de cómo tuvo que recurrir a la ciencia para tener a sus dos hijos menores. No solo no le importa compartirlo, sino que anima a otras mujeres a ponerse en manos profesionales si no logran quedarse embarazadas. Irma, tras tener de manera natural a sus dos hijos mayores, Triana y Antonio, se hizo una ligadura de trompas a los 38 años. «Pero la vida te da sorpresas y cuatro años después entraba por las puertas del Instituto Madrileño de Fertilidad (IMF) y me trataba con el doctor Federico Galera. Tuve que someterme a varios procedimientos de FIV (Fecundación in vitro). Resultó un camino largo y muy duro emocionalmente. Cuando te dicen que no te has quedado embarazada te sientes vacía. Hay parejas que no aguantan la presión; nuestros compañeros deben tener mucha paciencia con nosotras. Y la actitud que uno tenga juega mucho a tu favor en todo el proceso. Me quedé embarazada de Carmen con 44 años y, como habíamos dejado varios embriones congelados, lo intentamos de nuevo, y llegó Luis Juan cuando ya había cumplido los 48. Tuve dos embarazos estupendos a pesar de que me habían extirpado el tiroides 10 años atrás. Animo a todas las mujeres a que se beneficien de los avances de la ciencia. El alma de madre puede con todo; yo he buscado a mis cuatro hijos con el mismo empeño». Dos generaciones conviven ahora en su casa con una madre que bromea con la idea de «los pequeños no me dejan dormir y los mayores me quitan el sueño».
El tabú de la ovodonación
Mayor de 40 años y embarazada. El retrato se repite cada vez más, pero no se dice qué esconde muchas veces esa realidad: unos óvulos jóvenes, procedentes de una donante, implantados. La presentadora Samantha Villar se atrevió a confesarlo en su libro ‘Madre hay más que una’ (Ed. Planeta de los Libros), donde relata el duelo que tuvo que pasar hasta que asumió que sus hijos no iban a tener su carga genética.
Pero Samantha supone la excepción. Otra mujer, a quién llamaremos Carolina pues quiere mantenerse en el anonimato, está esperando dos bebés y nadie en su entorno sabe que a sus 42 años será madre gracias a que una joven le donó sus óvulos. Tras dos embarazos y partos naturales de una primera unión, quiso repetir la experiencia con su nueva pareja. Después de varios abortos espontáneos (en mujeres mayores se multiplican) en la clínica Eugin de Madrid le dijeron que había pocas posibilidades de concebir con sus propios gametos. «Decidimos recurrir a la ovodonación, yo lo tuve muy claro siempre mientras que mi pareja se mostraba más reacia. Finalmente decidimos que me implantaría dos embriones para asegurar el embarazo, ¡y los dos han salido adelante!».
Gestación subrogada: la gran revolución
A pesar de la polémica que la rodea, hace tiempo que se ha convertido en la forma más habitual de tener hijos sin haberlos parido. Por delante de la adopción (según todos los datos de los que dispone la Sociedad Española de Fertilidad), da la impresión de que la maternidad subrogada está limitada a los hombres, las parejas gays o a mujeres millonarias. Pero no es así, chicas con problemas de gestación también recurren a esta fórmula en algunos de los países que lo permiten, porque en España es ilegal. Es el caso de Ana, que no podía quedarse embarazada debido a una malformación. «En 2011 presenté la solicitud para adoptar y aún estoy esperando a que me llamen». Finalmente se puso en contacto con una agencia de Estados Unidos e inició un proceso en el que invirtió todo su dinero (calcula que se gastó entre 120.000 y 150.000 euros); además necesitó la ayuda de su familia y de una asociación de madres solteras que recaudó dinero en su nombre.
«Sé que hay quien no comprende por qué lo hacen las gestantes, pero solo te doy un dato: la compensación que recibió Melissa, la mujer que gestó a mi hija, no era ni un tercio de su salario. En Estados Unidos está muy regulado, pasan muchos controles médicos y psicológicos. Mi hija Carmen es fruto de la generosidad, porque el embrión pertenecía a una pareja de españoles que ya no iban a utilizarlo y me lo donaron».
Ana sigue en contacto con Melissa y cada mes le escribe para contarle las novedades de la pequeña. Ahora sueña con que en España se legisle de forma responsable, con suficientes controles para que las gestantes estén protegidas y queden garantizados los derechos tanto de los menores como de los adultos implicados en el proceso.
«El feminismo no está facilitando el camino, porque ha tomado una postura que puede resumirse en una frase: ‘Yo con mi cuerpo hago lo que quiero, pero con el tuyo, también’. Creo que solo es necesario establecer controles suficientes para asegurarse de que la mujer que gesta para otra lo hace de forma voluntaria», asegura Ana.
Insistencia y paso por quirófano
Sandra (nombre ficticio) supo de muy jovencita que tendría problemas para concebir ya que desde la pubertad tuvo que someterse a tratamientos hormonales. Con 33 años comenzó a buscar un embarazo y, al no lograrlo, acudió a HM Hospitales, donde le diagnosticaron un hipogonadismo (trastorno por el que los ovarios no producen hormonas o lo hacen en muy baja proporción, y por eso es imposible concebir, siendo una de las causas más frecuentes de infertilidad).
El diagnóstico fue rotundo, nunca podría ser madre de forma natural. «Inicié entonces un proceso bastante largo porque los tres tratamientos tuvieron que ser interrumpidos por un problema de hiperestimulación, generaba muchísimos ovocitos, pero no eran viables. Estaba hinchada, tenía molestias, pero psicológicamente me encontraba fuerte. Me propusieron realizarme una intervención quirúrgica para no producir tantos ovocitos, aunque no me aseguraban el embarazo. A raíz de la operación me realizaron tres nuevos tratamientos, incluso un legrado para lograr la implantación. Finalmente lo conseguí en julio de 2015, dos años después de mi primera visita a la clínica».
La clave del éxito, según esta paciente, es sentirte a gusto con el equipo médico en cuyas manos te pones. Feliz con la experiencia, aún tiene un embrión criopreservado y va a intentar dar un hermano a su hija en muy poco tiempo.
Pareja joven y sana, ¿por qué no llegan los niños?
A los dos años de casarse, con 33 años cumplidos, Ana y su marido empezaron a buscar un bebé que no llegaba. «Pasaban los años y no avanzábamos; mientras, la relación con mi marido se iba deteriorando, porque la idea del embarazo se convirtió en una obsesión. No sabía qué nos estaba pasando, si era yo, si era él, ya que aparentemente estábamos sanos». Después de varios abortos llegaron, casi sin esperanzas, al Instituto Bernabeu de Alicante en 2015. «Se nos diagnosticó fallo de implantación recurrente y nos dieron una pauta personalizada que nos hizo pensar que todavía había posibilidades. Tras una FIV con 12 ovocitos, el doble que en los tratamientos anteriores, por fin llegó la alegría: ¡venían dos en camino!», recuerda ahora con entusiasmo.
En estos procesos, a la angustia propia de no lograr el embarazo se suma el descalabro económico y la incertidumbre de si se llegará a un final feliz tras todo lo invertido. Para minimizar estos efectos, el Grupo Instituto Bernabeu ha puesto en marcha el programa de Garantía de Embarazo, con el que se compromete a lograr esa misión que los futuros padres les encomiendan; en caso contrario devuelve el 100% del dinero invertido.
Vitrificar los óvulos: la única solución para posponer la maternidad
Los ginecólogos se muestran categóricos al afirmar que existe un desajuste entre la sociedad y la biología. Mientras la última exige que los embarazos se den a edades tempranas, la sociedad los retrasa cada día más. Las mujeres no quieren renunciar a una carrera profesional, a viajar y divertirse; eso significa posponer la maternidad. A sus 32 años Pilar tiene muy claro que quiere ser madre en un futuro, pero ahora ni siquiera tiene pareja. «Hace unos meses, hablé con unos amigos que acaban de tener un hijo con más de 40 años y me contaron los numerosos tratamientos y fecundaciones in vitro que habían tenido que pasar antes de lograr el embarazo. De repente pensé que no quería verme en su situación y comencé a informarme sobre la congelación de óvulos. Buscando me topé con la Clínica Eva de mi ciudad y, tras pasar todos los test de fertilidad, opté por guardar mis óvulos en buen estado por si los necesito en el futuro».
Pilar recuerda todo el proceso como algo muy llevadero: «Solamente me encontré un poco hinchada los últimos días, justo antes de la extracción. Durante casi dos semanas estuve asistiendo a la clínica cada tres o cuatro días para revisar cómo evolucionaban los óvulos y ajustar las dosis de los medicamentos que me administraban. El día de la extracción estaba un poco nerviosa por el hecho de pasar por quirófano, pero todo fue muy rápido e indoloro, una sedación leve y ni me enteré. En un par de horas estaba de camino a casa, y al día siguiente ya hacía vida normal». Pilar se reserva la cifra que invirtió en todo el proceso (que varía de los 2.500 a los 3000 euros, dependiendo de las clínicas, más la cuota anual de mantenimiento, que muchos centros incluyen en ese primer desembolso).
Pero no solo las jóvenes que desean retrasar la maternidad se benefician de este procedimiento. También pueden hacerlo -de hecho, ese fue el uso original de esta técnica- las mujeres que van a someterse a algún tratamiento médico (sobre todo de quimioterapia) que conlleve una esterilidad. En esta situación, algunos centros públicos y muchos privados ofrecen vitrificar los óvulos de estas pacientes de forma gratuita.
Para muchas parejas que desean ser padres con todas sus fuerzas es sumamente difícil tener que lidiar con el hecho de que esta tarea no será tan sencilla como debería ser naturalmente. Los problemas de infertilidad son más comunes de lo que muchas personas piensan, sin embargo esta situación en contraste con tantos embarazos no deseados en el mundo resulta muy injusta y dolorosa para aquellos que desean ser padres más que nada en este mundo.
Como biólogo de una clínica de reproducción he visto miles de historias diferentes de parejas que no descansan hasta ver su sueño cumplido. Sin embargo, no es una tarea sencilla y al ponerme en los zapatos de esas familias sé que los meses que siguen a partir del inicio de un tratamiento de fertilidad no solo afectarán en gran medida las emociones de cada familia, sino los horarios, las relaciones y más aspectos.
Lo más difícil es dar el primer paso…
Por experiencia sé que uno de los mayores retos para estas familias que poseen dificultad para concebir es dar el primer paso, el cual no es otro que acudir a un especialista en busca de ayuda, esto ocurre porque muchas veces las parejas no saben a qué se están enfrentando. Es por eso que cuando recibo pacientes en mi consulta lo primero que les cuento es la serie de procedimientos por los cuales deberán atravesar en este camino.
No existe mayor meta para estas familias que lograr dar con un diagnóstico certero que les ayude a superar esta dificultad para agrandar su familia. Es por eso que mi trabajo es que se sientan en confianza, que se sientan libres de aclarar dudas y orientarles para poder trabajar en una solución, pero no es una tarea sencilla, se trata de uno de los trabajos más sacrificados de todos ya que se ponen en juego la esperanza de estas familias.
La satisfacción de ayudar en este trayecto
A pesar de que este puede ser uno de los trabajos más difíciles de todos, considero que es también uno de los más hermosos. Al decidir ayudar a estas familias a lograr la concepción no solo estamos haciendo nuestro trabajo, estamos ayudando a cumplir un sueño, es por eso que aunque tengamos que lidiar con familias desesperadas, muchas veces pacientes sin esperanza, algunos enfadados con el mundo y sobre todo las carreras contra el reloj, es también un trabajo hermoso.
Cuando llega el momento ideal es ahora o nunca, y esa justamente es la parte más sacrificada del trabajo ya que no sabes en qué momento una mujer puede estar ovulando y si eso ocurre en medio de tu fin de semana de descanso, entonces tendrás que olvidarte de tu sueño reparador para ir a aplicar el procedimiento, sin embargo ¿Qué significa eso para mí como profesional?
El mejor regalo de todos
Como biólogo no solo siento el placer del deber cumplido cuando uno de los procedimientos resulta exitoso. Sino que me siento un instrumento más del destino de mis pacientes, ya que estoy ayudándoles a conseguir aquello que más anhelan, que es poder concebir un hijo con todos los altibajos del embarazo, pero que al final del día hará que cumplan su sueño de ser padres.
Ahora, como ser humano puedo imaginarme la emoción, la felicidad y sobre todo el agradecimiento que pueden llegar a sentir estas familias al ver finalmente sus sueños reflejados en esa pequeña persona que llega a su vida para transformarlos, es por eso que sí, mi trabajo puede carecer de horarios, puede soportar días malos y peores, pero es también uno de los mejores regalos.
Hace ya 17 años que un joven llamado Ismael revolucionaba la televisión en España ganando un concurso de desconocido formato llamado Gran hermano. La fórmula era sencilla: 10 personas que no se conocían debían convivir en una casa y nosotros como espectadores veíamos las 24 horas del día sus romances y discusiones. A aquellos concursantes que no nos gustaban los íbamos eliminando de la casa, y al final el último que quedaba, que era el mejor, se convertía en el ganador.
Para los embriólogos, el time-lapse, es nuestro Gran hermano particular para llevar a cabo los tratamientos de reproducción asistida (FIV-ICSI, ovodonación). Introducimos en una casa a varios embriones desconocidos y seguimos su desarrollo las 24 horas del día. Esta casa es el incubador Time-lapse y a través de una cámara que los graba, vemos en una pantalla la forma y evolución de los embriones.
Al igual que en el programa televisivo eliminamos a los concursantes según su comportamiento dentro de la casa, en el incubador Time-lapse también vamos desechando embriones en función de diversos factores. Las causas de eliminación en este Gran hermano embrionario para los tratamientos de reproducción asistida (FIV-ICSI, ovodonación) son las siguientes:
– Si el óvulo no fecunda, expulsado
– Si el embrión no tiene una cinética de división correcta, expulsado
– Si la morfología del embrión es mala, expulsado
Tras ir expulsando embriones, al final somos más generosos que el programa televisivo y tenemos más ganadores. Los 2 o 3 mejores embriones son los ganadores y su premio es la transferencia embrionaria, y el resto de embriones que no han sido eliminados, son vitrificados a la espera de una segunda oportunidad.
Al igual que el programa televisivo, el Time-lapse también ha supuesto una revolución para la embriología. El primero subió los niveles de audiencia, el segundo nos ha subido las tasas de éxito en los tratamiento de reproducción asistida (FIV-ICSI, ovodonación).
Llegué a esta vorágine de la #infertilidad con 37 años. Mi marido y yo teníamos problemas en nuestras relaciones sexuales antes de casarnos, en concreto él era incapaz de eyacular, pero nunca nos causó problemas en nuestra vida como pareja hasta el momento en que quisimos ser padres y evidentemente iba a ser imposible. Él ya había visitado médicos que no habían sido capaces de solucionar el problema.
De repente tenía 37 años y me di cuenta que de forma natural iba a ser imposible quedarme embarazada.
Comenzaron las pruebas en la Seguridad Social y el resultado no tardó: ovario poliquístico e hipotiroidismos, según me dijeron nada grave que impidiera el embarazo (nunca conté la verdad sobre nuestra situación sexual). Empezamos con las Inseminaciones Artificiales (IA) a los 37-38 años. En aquel entonces yo pensaba que tendría que ser a la primera porque realmente nuestro problema no era de infertilidad. Pero no fue así. Tres inseminaciones artificiales negativas y me derivan a un hospital público para someterme a mi primera Fecundación In Vitro (FIV). Aquello duró un año entero de espera interminable en el que cumplo las normas escrupulosamente para que me realicen los dos intentos que me contaron.
Consiguieron 12 ovocitos y fecundaron ocho preciosísimos, según las palabras de la doctora. Lista para ponerme dos de ellos. Mi compañera de habitación de 28 años solo consigue dos regularcillos. Curiosamente mi beta fue negativa y la suya positiva.
Lo peor fue el día que volví a consulta pensando en que me programarían mi segundo ciclo y me dicen que por mi edad (39 años) ya no pueden hacer nada por mí, ya que al tener que esperar un año más tendría los 40 años (fecha tope en la Seguridad Social para ser madre por #reproducción asistida), lo que además supuso la no congelación de los seis embriones restantes.
Se nos hundió el mundo. Recuerdo al salir de la consulta ver a otra pareja, con la que habíamos coincidido en la sala de espera alguna vez, dar saltos de alegría por su positivo. Mis emociones eran de quererme morir en aquel mismo instante.
Después de aquello empezó la aventura en una clínica privada madrileña. Tres ciclos, uno con mis óvulos y esta vez con hiperestimulación. El resultado nada halagüeño porque solo dos eran válidos y claro, la beta fue negativa. Lo que continuó fueron dos ciclos con donante.Todas las Betas negativas. A estas alturas ya llevamos gastados más de 22.000 euros que proceden de préstamos personales. La experiencia en esta clínica española fue desastrosa. Además me sometieron a una intervención quirúrgica que nunca me aclararon bien para qué, unas transferencias dolorosas cuando en el hospital público ni me enteré y mil desastres más. Total desesperación y una situación de desgaste físico, psicológico y económico muy importante.
Entre unas cosas y otras ya tenía más de 40 años y decidimos parar, olvidarlo, aprender a vivir con esa carencia. No tener hijos.
Pero de repente vimos en televisión a Irma Soriano embarazada con 48 años, y nos removimos otra vez. ¡Igual yo tengo la misma suerte!, pensé.
Visitamos varias clínicas, hasta que dimos con una doctora en IMF (Instituto Madrileño de Fertilidad) con la que tuvimos feeling. En un principio ella pensó que podríamos intentarlo con mis óvulos, pero yo no quise, yo quería ser madre y sabía que las posibilidades eran mayores con ovodonación (a estas alturas tenía un máster en infertilidad) y la genética me importaba un pimiento.
Esta vez fue a la primera, y me quedaron cinco congelados. Recuerdo preguntarle a la doctora que pasaría si me ponía tres, y me dijo que tenía más probabilidades de embarazo pero que menos de que fuera viable. Mi respuesta fue clara: si esta me falla la próxima me pongo tres.( ¡Si me los llego a poner!).
Todo parecía fantástico, pero la vida me reservaba una sorpresa inesperada, el día que nacieron mis hijos (prematuros) el frio me invadió. De repente cuando conseguía por lo que tanto había luchado, no sentía nada. Todo el mundo era tremendamente feliz y yo no era capaz de sentir nada, por nada ni por nadie.
Los primeros meses fueron un infierno en mi interior, creo que el término que le dio la psiquiatra fue afectividad anestesiada. Yo pensaba que era depresión post parto, pero como todo el mundo decía que se pasaba sola y que duraba unas semanas … Pero no fue así, después de dos años seguía exactamente igual. No conseguía deshacerme de estos sentimiento y lo peor es que me senía el peor ser de la tierra. Sabía que amaba a mis hijos, pero no quería que nadie los tocara, estaba siempre muerta de miedo y enfadada, y no me sentía feliz (con lo que yo había luchado por tenerlos). De repente viendo un video en facebook sobre una madre que hablaba sobre cómo empezó a tratarse de depresión post parto dos años después de nacer su hijo, me decidí a visitar un especialista.
Ahora sé que las mujeres que nos sometemos a estos tratamientos tenemos muchas papeletas de sufrir esto, que la maternidad esta idealizada, que las súper mamás no existen, y que puedes amar a tu hijos aunque a veces estés saturada, y pienses ¡con lo tranquilita que yo estaba!.
Ahora estoy acompañando en este mismo viaje a mi única hermana, y me está afectando más de lo que yo pensaba, la psicóloga dice que es normal, que es como volver a pasar por lo mismo otra vez.
A grandes rasgos esta es mi historia, tengo un hijo y una hija guapísimos, a mi matrimonio todo esto le está pasando factura pero seguimos intentando remontar. Ahora me estoy haciendo casi una activista para hacer visible la depresión post parto, para que no sea un tabú, y para que consigamos que nuestras hijas se enfrente a la maternidad de una forma más realista.
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Investigadores de la Universidad Northwestern en Evaston (EE.UU.) han logrado fabricar ovarios –u ‘ovarios bioprotésicos’– con una impresora 3D que, como muestra un estudio llevado a cabo con modelos animales –ratones– y publicado en la revista «Nature Communications», son capaces de ovular y de permitir a las hembras de ratón dar a luz crías perfectamente sanas y amamantarlas. Concretamente, estos ovarios bioprotésicos están construidos con estructuras impresas tridimensionales –o ‘andamios’– que alojan óvulos inmaduros y han conseguido aumentar la producción de hormonas y restaurar la fertilidad en ratones.
Como explica Teresa K. Woodruff, directora de la investigación, «nuestro trabajo demuestra que estos ovarios bioprotésicos tienen una función a largo plazo. El uso de bioingeniería, en lugar de trasplantar a partir de un cadáver, para crear estructuras de órganos que funcionan y, así, restaurar la salud de ese tejido en el paciente constituye el santo grial de la bioingeniería en la medicina regenerativa».
‘Tinta’ de hidrogel biológico
La principal novedad de este estudio es la arquitectura de la estructura o ‘andamio’ y el material –o ‘tinta’– empleado por los autores. Y es que en este trabajo se ha empleado un hidrogel biológico hecho de colágeno descompuesto cuyo uso es seguro para los seres humanos. Los científicos sabían que cualquier andamiaje que crearan necesitaba estar hecho de materiales orgánicos que fueran lo suficientemente rígidos para manejarse durante la cirugía, así como suficientemente porosos para interactuar naturalmente con los tejidos del cuerpo del ratón.
Como indica Ramille Shah, co-autora de la investigación, «la mayoría de los hidrogeles son muy débiles, ya que están compuestos principalmente de agua y a menudo se derrumban sobre sí mismos. Pero encontramos una temperatura para la gelatina que le permite ser autosuficiente, no colapsar y conducir a la construcción de múltiples capas. Nadie más ha sido capaz de imprimir en gelatina con una geometría tan bien definida y autosuficiente».
Este es el primer estudio que demuestra que la arquitectura del andamio marca la diferencia en la supervivencia del folículoRamille Shah
Esa geometría se vincula directamente a si los folículos ováricos, células hormonales productoras de células de soporte que rodean a un óvulo inmaduro, sobrevivirán en el ovario, que fue uno de los mayores hallazgos en el estudio. «Este es el primer estudio que demuestra que la arquitectura del andamio marca la diferencia en la supervivencia del folículo. No seríamos capaces de hacer eso si no usáramos una plataforma de impresoras 3D», apunta Ramille Shah.
Restaurar la fertilidad
El único objetivo de estos ovarios bioprotésicos es poder ayudar a restaurar la fertilidad y la producción de hormonas en mujeres que han sido sometidas a tratamientos de cáncer en su etapa adulta o que sobrevivieron a cáncer infantil y, por ende, presentan un mayor riesgo de infertilidad y problemas hormonales de desarrollo.
Como refiere Monica Laronda, co-autora de la investigación, «lo que ocurre con algunas de nuestras pacientes con cáncer es que sus ovarios no funcionan a un nivel suficientemente alto y necesitan usar terapias de reemplazo hormonal para desencadenar la pubertad. El propósito de este andamio es recapitular cómo funcionaría un ovario. Estamos pensando en una gran imagen que supone cada etapa de la vida de una niña, es decir, desde la pubertad a través de la edad adulta hasta una menopausia natural».
En un edificio, el andamio soporta los materiales necesarios para reparar el edificio hasta que finalmente se elimina. Lo que queda es una estructura capaz de sostenerse a sí misma. Del mismo modo, el ‘andamio tridimensional impreso’ o ‘esqueleto’ se implanta en una hembra y sus poros se pueden utilizar para optimizar cómo los folículos –esto es, los óvulos inmaduros– se acuñan dentro del andamio. El andamio apoya la supervivencia de los óvulos inmaduros del ratón y las células que producen hormonas para aumentar la producción.
Asimismo, la estructura abierta también permite que los óvulos maduren y ovulen, así como la formación de vasos sanguíneos dentro del implante, permitiendo de esta manera que las hormonas circulen dentro del torrente sanguíneo del ratón y desencadenen la lactancia después de dar a luz.
Suele ser frecuente, aunque depende de cada centro, que el día de la transferencia embrionaria los pacientes mantengan una reunión informativa con el embriólogo sobre cómo se ha desarrollado su ciclo; cómo es la calidad de sus embriones; cuál es el número de embriones idóneo para transferir en su caso; si hay embriones sobrantes, cuántos hay disponibles para criopreservar y en el caso de aquellos embriones cuyas características indiquen que no deben ser transferidos ni congelados, denominados “embriones de pobre pronóstico”, si se mantendrán en cultivo durante unos días para seguir su evolución.
Explicar la calidad embrionaria a los pacientes no es tarea fácil, ya que esperan unos términos sencillos que les resuma lo que ellos quieren saber: “son buenos, regulares o malos”. Para que los pacientes reciban una información objetiva sobre la calidad de sus embriones independientemente del centro al que acudan, es necesario que todos los profesionales hablemos un mismo idioma y valoremos los embriones con los mismos criterios. En este sentido, desde hace más de 10 años, la Asociación para el Estudio de la Biología de la Reproducción (ASEBIR) ha ido publicando directrices sobre la valoración embrionaria. Por lo tanto, siguiendo la clasificación ASEBIR, la valoración embrionaria clásica se basa en una serie de observaciones de los embriones en intervalos de tiempos concretos, que permiten obtener información (número de células y ritmo de división; porcentaje de fragmentos; tamaño de blastómeras; grado de multinucleación, etc.) permitiendo diferenciar los embriones en cuatro categorías (A, B, C, D).
En el caso de embriones tempranos, aquellos que se transfieren a las 48h (D+2) o 72h (D+3) posinseminación, se llevó a cabo un estudio para validar estas cuatro categorías embrionarias con su capacidad de implantación y tasa de niño recién nacido vivo. Sirva a modo orientativo estos resultados expuestos en la siguiente tabla, ya que esta clasificación ASEBIR es dinámica y está abierta a posibles cambios en función de los datos que aporten las nuevas tecnologías.
Frente a la pregunta de los pacientes: “Entonces… ¿mis embriones son tipo A, B, C o D?”, la respuesta es compleja ya que son muchas las variables que intervienen en el éxito del programa, siendo las más destacables, según analiza Gatimel et al (2017)2: la edad de la paciente, la calidad embrionaria, número de intentos realizados y la dosis hormonal recibida durante la estimulación ovárica.
Si bien contamos con otros indicadores de buen pronóstico como una buena tasa de fecundación; buena calidad embrionaria (embriones tipo A y B) y que del mismo ciclo se obtengan embriones de buena calidad para transferir y criopreservar (rendimiento embrionario). La criopreservación de embriones, aumenta la posibilidad de una gestación al disponer de un mayor número de embriones de un mismo ciclo.
No se puede negar que un elevado número de embriones de buena calidad está asociado a mayor tasas de embarazo, de hecho los embriones categoría A tienen 3 veces más probabilidad de implantar que un embrión D1. No obstante, puede ocurrir que la gestación no se obtenga con los embriones de mayor categoría en fresco y si se consiga con embriones de categoría intermedia criopreservados del mismo ciclo. Es importante recalcar que los embriones son seleccionados en relación con criterios morfológicos y que estos en muchas ocasiones no revelan posibles alteraciones cromosómicas.
En los últimos años la incorporación de equipos que permiten la observación continua del desarrollo embrionaria (morfocinética, time lapse) está permitiendo observar fenómenos hasta ahora no contemplados y redefinir las categorías embrionarias, por lo tanto mejorar la selección de los embriones, reduciendo su número a transferir y evitando así embarazos múltiples. Hoy por hoy es en lo que nos basamos en la selección de embriones, pero en un futuro otros procesos de selección quizás no tarden en incorporarse en los laboratorios.
En resumen, la categoría embrionaria, tanto clásica como la morfocinética, nos da información sobre cómo ha sido el desarrollo embrionario en el ciclo, si bien no puede garantizar el embarazo ya que depende de muchas variables. El hecho de llegar a la transferencia embrionaria ya es un logro y el transferir embriones de categorías alta (A y B) y media (C) es la oportunidad de conseguir una gestación, por lo tanto más que obsesionarse por si es un A y un B ó C y C, lo importante es evaluar el conjunto del ciclo de la mano de los profesionales. y tener la certeza que se está haciendo todo lo posible por conseguir la tan deseada gestación.
Muchos centro recomiendan hacer reposo deespués de la transferencia de embriones
Históricamente, después de realizar un transferencia de embriones tras una fecundación in vitro, siempre se ha recomendado que la paciente permanezca estirada en la camilla por un periodo que oscila entre los 15 minutos y las 24 horas o incluso más. En un tratamiento de reproducción asistida la paciente es consciente de momento exacto en el que el o los embriones llegan al útero. Esto no ocurre en una gestación natural en la que la mujer no percibe este momento y por lo tanto hace vida normal. En el caso de la transferencia embrionaria, la mujer tiene un momento claro y definido y siente que debe contribuir de la mejor manera a que el procedimiento funcione. Un largo periodo de reposo en cama es una medida de precaución para tratar de mejorar las posibilidades de que el o los embriones transferidos implanten. Pero, ¿qué base científica tiene esto?
¿Existen estudios que demuestren que el reposo tras la transferencia mejore las posibilidades de embarazo?
Tradicionalmente, todos los ginecólogos dedicados a la reproducción asistida consideraban prudente recomendar que la mujer reposara para facilitar la implantación. Esta recomendación se basaba en el sentido común, pero no se había demostrado en ningún estudio. Tanto las pacientes como los clínicos se planteaban si el reposo recomendado era útil, y si lo era, ¿cuánto debería durar? ¿10 minutos, 1 hora, 15 días?. Para responder estas preguntas se han realizado varios trabajos en los que por ejemplo, se comparaba la tasa de embarazo y aborto en dos grupos de pacientes en los que en uno de los grupos la paciente permanecía 20 minutos en reposo y el otro grupo 24 horas. Pues bien, no hubo ninguna diferencia entre los dos grupos ni en la tasa de embarazo ni en la tasa de aborto (Botta y Grundzinskas 1997). En otro estudio que comparaba los resultados de permanecer en reposo durante 1 hora o durante 24 horas obtuvo las mismas conclusiones, no hubo diferencias entre los dos grupos (Zouhair et al. 2004). Similares resultados obtuvieron otros autores cuando compararon la ausencia de reposo frente a 24 horas (Bar-Hava et al. 2005). En este último estudio, realizado en 406 pacientes, la tasa de embarazo fue incluso mayor en el grupo que no hizo nada de reposo aunque no de forma significativa. Cada nuevo estudio que se realiza, obtiene los mismos resultados: el reposo no influye en la tasa de embarazo (Purcell et al. 2007)
Conclusión
Por tanto, todos los trabajos realizados intentando comprobar la eficacia del reposo tras la transferencia embrionaria han fracasado. Podemos concluir que el reposo no es un factor que afecte a las posibilidades de embarazo y así transmitirlo a las pacientes. Es labor del especialista en reproducción asistida informar de este hecho puesto que muchos ginecólogos siguen manteniendo esta creencia y transmiten inseguridad y culpabilidad a la paciente si no se realiza un absoluto reposo.
Haga la prueba usted misma
El útero es una cavidad en la que no hay aire. Cuando se ven imágenes de úteros vistos por histeroscopia (introducción de una pequeña cámara de video por el cuello del útero para ver la cavidad uterina) se introduce suero salino para separar la paredes del útero y poderlas ver bien. Pero en realidad, de forma natural, las paredes del útero están en contacto, como cuando por ejemplo, juntamos nuestras manos. El endometrio es una capa celular que reviste las paredes internas del útero y que secreta una mucosa. Es decir, el interior del útero es como si untáramos crema hidratante en las palmas de nuestras manos y las juntáramos. El tamaño de los embriones viene a ser como una sexta parte de un milímetro. Para que las pacientes queden tranquilas, pueden hacer el siguiente experimento. Corten un trozo de papel lo más pequeño que puedan (que será el embrión), unten crema hidratante en ambas palmas de la mano (para imitar la mucosa uterina). Depositen el trozo de papel en una de las palmas de la mano. Ahora junten las manos y muevan conjuntamente y bruscamente ambas manos en todos los sentidos posibles. No conseguirán mover el papel. Pues eso es lo que más o menos sucede con un embrión en un útero.
Hace apenas 15 años, las mujeres que se lanzaban a tener hijos en solitario mediante técnicas de reproducción asistida eran muy pocas. Según la descripción de los especialistas, buena parte de las integrantes de este reducido grupo querían ser madres solas más por resignación que por elección. En la mayoría de los casos, su monoparentalidad era fruto de unas circunstancias vitales que no habían planificado ni escogido (muerte o abandono del cónyuge, divorcio o separación sin descendencia, no haber tenido pareja nunca…).
Sin embargo, igual que el modelo de familia tradicional ha saltado por los aires, también lo ha hecho el perfil de la mujer que afronta la maternidad ella sola. En primer lugar, ya no se trata de casos aislados. Según la Asociación Nacional de Clínicas de Reproducción Asistida (ANACER), entre el 15% y el 20% de las féminas que acuden a la medicina reproductiva lo hace sin pareja.
Paralelamente, además de ser un grupo cada vez más numeroso, el de las madres solas también es más variopinto. Tanto es así, que los especialistas se están replanteando la terminología que utilizan al clasificar los casos. Según un póster expuesto en el último Congreso Nacional de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), celebrado en Málaga el pasado mes de mayo, las denominaciones ‘mujer sola’ o ‘mujer sin pareja masculina’ pueden estar quedándose obsoletas, dado que cada vez más mujeres quieren ser madres solas mediante el semen de un donante anónimo aunque tengan pareja masculina con la que tampoco les une ningún vínculo legal (no son matrimonio ni tampoco pareja de hecho).
«Se trata de mujeres con las ideas muy claras que han desligado por completo los conceptos de maternidad y de pareja sentimental. Lo asumen como dos proyectos vitales distintos que pueden coincidir o no en el tiempo y no suponen ninguna atadura legal o biológica que no se haya pactado previamente», resume la doctora Yolanda Cabello, directora del Laboratorio de Reproducción del Hospital Quirónsalud Ruber Juan Bravo de Madrid.
Existen diferentes motivaciones para optar por esta aún novedosa fórmula de maternidad. Estar inmersa en un ciclo de reproducción asistida para ser madre sola y empezar una relación amorosa que finalmente sigue adelante; encontrarse embarazada cuando se conoce a la pareja, emparejarse con un varón que no desea tener hijos o que ya los tiene de una relación anterior y no quiere más…
«Cada pareja es un mundo, pero lo cierto es que cada vez vemos más chicas que quieren ser madres en solitario pero no están solas», coincide Vicenta Verdú, coordinadora de ginecología de la clínica Ginefiv.
TESTIMONIO
«En esta fórmula más que egoísmo hay generosidad»
Yolanda Cabello es, si puede decirse así, arte y parte en reproducción asistida. Arte porque es embrióloga y desde hace 16 años ayuda a parejas y mujeres solas a superar sus problemas para engendrar hijos; y parte porque ella misma ha tenido que recurrir a la Ciencia para convertirse en madre de Olivia, una preciosidad de ojos azules que acompaña a su mamá en este reportaje.
El caso de Yolanda es representativo de una tendencia cada vez más presente en las unidades de reproducción asistida de nuestro país: mujeres que desligan la maternidad de la vida en pareja… aunque la tengan. «Él concretamente tiene tres peques de una relación anterior y ya no quería más. Yo le entendía, pero llegó un momento en el que yo no me resignaba a no tener hijos propios. Le propuse esta fórmula y se quedó perplejo porque ciertamente no es habitual, pero luego me apoyó en mi decisión», rememora la doctora.
Yolanda tardó dos años en concebir a Olivia y en ese periodo la relación sentimental sufrió un desgaste que acabó dinamitándola, seguramente porque ambos confiaban en que el camino sería más sencillo… y no suele serlo. «Psicológicamente es muy duro ver que el embarazo no llega, incluso cuando estás familiarizada con estos temas, y al final toda esa presión nos pasó factura», cuenta Cabello quien, no obstante, no se arrepiente de su decisión; muy al contrario cree que el hecho de ser madre en solitario le hizo el trago menos amargo. Yolanda no guarda rencor a su ex pareja y tampoco ha cambiado su visión de lo que supone tener un hijo en solitario a pesar de tener una relación amorosa.
«Tengo contacto con otras mamás en esta situación y yo soy la única que ahora está soltera. El resto no solo tiene pareja, es que ellos ejercen como verdaderos padrazos, apoyan a las madres por completo y conviven como una familia convencional», relata la embrióloga que quiere dejar claro que esta fórmula de familia no responde ni al egoísmo de la mujer por ser madre a toda costa ni al del varón por desligarse de todo compromiso; sino todo lo contrario. «Creo que en estas relaciones lo que hay es generosidad. La de ellas por no presionar a sus parejas para cumplir un sueño que en realidad es solo de su parte y la de ellos por apoyarlas en el camino, que no es nada fácil, y luego ejercer a efectos prácticos como padres de un niño que no es suyo», afirma. En cualquier caso, la especialista advierte de que antes de lanzarse a esta aventura hay que despojarse de la visión romántica de la maternidad y poner los pies en la tierra.
Mucha planificación
«Si vas a ser madre en solitario debes planificarte con antelación porque a priori la única responsable del cuidado y bienestar de tus hijos vas a ser tú, aunque eventualmente puedas contar con la ayuda de una pareja que puede llegar o no. También tienes que pensar en qué pasará con tus hijos si a ti te ocurre algo y si tienes pareja es conveniente asesorarse previamente acerca de lo que puede ocurrir legalmente si la relación se rompe. En función de cuándo se produzca esta posible separación, de cuánto tiempo hayan convivido y en qué circunstancias, hay que pensar que quizá no es justo para el niño deshacer también una serie de vínculos afectivos que son independientes de los lazos biológicos». Con estas palabras, Cabello quiere remachar la idea de que los modelos de familia se han diversificado y que cada vez hay más fórmulas al respecto que pueden resultar si se toman las decisiones de manera consciente.
A la pregunta de si tendrá más hijos ella sola, la doctora duda no porque no esté segura de que su decisión fuera acertada en su momento es que «Olivia solo tiene un año, estoy acabando la carrera de Psicología, trabajo en el laboratorio, cuido de mis padres y de mi abuelo, tengo mascotas, he retomado el gimnasio… tengo las ideas claras, lo que no tengo es tiempo», bromea Yolanda.
Haber avanzado socialmente, carreras profesionales más sólidas, trabajos más gratificantes y mejor remunerados, independencia económica y personal… estos y otros factores han hecho posible que la mujer ejerza la decisión de ser madre de manera más libre.
No obstante, los expertos consultados por Salud Revista coinciden en que todavía queda una asignatura pendiente: tener un mejor conocimiento de la propia biología y ser conscientes de que estos logros han repercutido positivamente en la calidad de vida y en la salud general de las mujeres, pero no han hecho que la fertilidad mejore o sea más prolongada.
«Gozamos de mejor salud a edades más avanzadas, pero el reloj biológico no se ha retrasado. Una mujer que quiere ser madre ha de tener saber que a partir de los 35 años la fertilidad sufre una merma progresiva que a partir de los 37 es drástica, tanto en cuanto al número de óvulos como en su calidad para lograr una gestación normal», explica la doctora Miren Mandiola, directora del laboratorio de la Unidad de Reproducción Asistida Quirónsalud Donostia.
«La mujer que aspira a ser madre sola acude a su primera consulta de reproducción asistida en torno a los 38 o 40 años pensando que todavía tiene mucho tiempo por delante, pero lo cierto es que es bastante tarde en el sentido de que nos limita las opciones de tratamiento exitoso y nos obliga a correr contra ese reloj biológico que a esas edades más que correr vuela», se lamenta el doctor Koldo Carbonero, director de la Unidad de Reproducción Asistida de este centro vasco y presidente de la sección de fertilidad de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).
«No es una realidad agradable de contar y por regla general las pacientes se lo toman fatal. Todas se entristecen y algunas incluso se enfadan, pero hemos de ser honestos con ellas. Si acuden a nosotros en torno a los 40 años es muy difícil que puedan ser madres con sus propios óvulos», apunta la Rocío Núñez, subdirectora de la clínica Tambre (Madrid).
Por su parte, Verdú señala que «es un mensaje que no acaba de calar porque el concepto de envejecimiento ha cambiado por completo y los mensajes que nos llegan contribuyen a la formación de unas expectativas muy poco realistas en cuanto a la posibilidad de tener hijos, pero lo cierto es que el tejido ovárico es tremendamente sensible al paso del tiempo y es nuestro deber explicarlo».
Diferentes soluciones
La opción más habitual para las mujeres que buscan ayuda para tener hijos rondando la cuarta década de la vida es la ovodonación (someterse a Fecundación in vitro con óvulos de una donante joven) o la adopción de embriones (sobrantes de procesos de reproducción asistida de otras pacientes). Ambas técnicas tienen una tasa de éxito bastante aceptable, dado que ya no existe el obstáculo de la edad tardía. Sin embargo, en muchas ocasiones, estas alternativas plantean dilemas éticos y dudas personales, fundamentalmente porque el bebé no tendrá la carga genética de los progenitores.
Por eso todos los especialistas abogan por asesorar a las mujeres sobre fertilidad en sus revisiones ginecológicas rutinarias para que se familiaricen con aspectos básicos de su fertilidad, tales como los de la reserva ovárica, ya que eso les permitiría conocer mejor sus probabilidades de tener hijos y tomar decisiones más serenas y mejor planificadas.
La reserva ovárica alude al número de óvulos que albergan los ovarios. Con cada ciclo menstrual la reserva desciende progresivamente. A partir de los 35 años, se produce una reducción muy significativa del número de óvulos y de la calidad de los mismos; entendiendo como óvulos de calidad aquellos aptos para dar lugar a un embarazo normal. En torno a los 38 años la reserva ovárica está muy mermada, a los 40 es escasa y a partir de los 43 se considera agotada.
La opción más habitual para las que buscan ayuda para tener hijos rondando la cuarta década de la vida es la ovodonación o la adopción de embriones
Las pruebas para saber la reserva ovárica no son especialmente complicadas. Una ecografía transvaginal para contar el número de folículos antrales, un análisis de sangre para conocer el perfil de FSH (hormona foliculoestimulante) y estradiol o una prueba sanguínea para determinar el nivel de AMH (hormona antimülleriana) dan una idea bastante fiable de cuál es. Conocer el dato ayuda a que, por ejemplo, una chica joven con una reserva baja pueda plantearse adelantar sus planes de maternidad, preservar tus fertilidad vitrificando sus óvulos para ser madre posteriormente…
¿Y cuándo hay que preguntar por tu reserva ovárica? «No hay una edad de corte, pero si una chica tiene clarísimo que quiere ser madre en un futuro debe hablarlo con su ginecólogo. Salvo si estamos muy ligados a la medicina reproductiva, este tema no suele salir en consulta por temor a invadir la vida privada de la paciente», alega el doctor Carbonero.
Por su parte, Rocío Núñez insiste en que «la reserva ovárica te da la información de la situación aquí y ahora, pero no cómo será dentro de un año. Por ello lo verdaderamente fundamental es informarse para poder tomar decisiones antes de los 35 años; tanto si es para tener hijos a corto plazo como si es para preservar la fertilidad y tenerlos más adelante».
«Tuve el embarazo más feliz de mi vida». En esta frase Elena Galeano, una mujer profesional de 36 años y madre feliz de Mathías Daniel y Matheo José, describe cómo vivió la dulce espera de sus mellizos que llegaron casi a los ocho meses de gestación. Los dos niños llegaron a través de la fecundación asistida, comúnmente conocida como fecundación in vitro.
A Elena se le quiebra la voz al recordar lo vivido para llegar al embarazo. Debido a un problema, ellos no podían concebir de manera natural.
«Había llegado a varias metas en mi vida. Tenía una carrera concluida, estaba desarrollándome profesionalmente. Pero me faltaba ser mamá, era una necesidad para mí y una meta personal», cuenta la madre de los mellizos, quien está en el área de recursos humanos en una empresa.
La infertilidad es un problema que afecta al 15% de las parejas en edad reproductiva a nivel global, explica el doctor Roger Molinas, de la clínica de medicina y cirugía reproductiva Neolife. «El problema es mucho más común de lo que se cree. Aproximadamente son 100 millones de personas en el mundo. En Paraguay unas 500.000 afectadas, cuando decimos afectadas nos referimos a la persona que comparte el problema con su pareja», explica Molinas.
La noticia. «Ahí sentí que iba a conseguir lo que buscaba», manifiesta Elena al contar la sensación que le embargó al llegar a la clínica donde se haría la fecundación in vitro. Luego de varios estudios y procesos propios de este método, llegó el momento en que debían depositarle los embriones en el útero. Lo recuerda como el día más sublime. Seguido, debía esperar nuevamente poco más de dos semanas para evaluar la continuación del proceso. La ansiedad estaba más que presente con el correr del tiempo.
«Cuando llegó el día de la ecografía, el doctor me mostró un punto negro que se movía. Ya en ese momento la emoción que sentí fue indescriptible. Luego me mostró otro punto negro que también se movía. Ahí ya me sentí más que bendecida», describe emocionada.
Debido a su condición genética, Elena pudo embarazarse de los mellizos. Sin embargo, el doctor Molinas señala que en la fecundación asistida tampoco en la natural es recomendable el embarazo múltiple.
En espera. Luego de la confirmación de la llegada de los mellizos, Elena se centró en los preparativos. Sin embargo, solo con unos pocos iba compartiendo lo que iba viviendo. «Hay una ignorancia terrible sobre la fecundación asistida. También morbo. La gente espera que nazca un fenómeno o un alien», describe. Esta afirmación es compartida por el doctor Molinas, al explicar que existe un conocimiento muy superficial del tema.
A dos años de su llegada, Mathías y Matheo alegran los días de su madre. Elena insta a todas las mujeres a no desistir de su sueño de ser madre.
«La maternidad es un don de Dios que toda mujer debe experimentar, y tiene ese derecho. Si puede hacerlo con fecundación asistida, existen profesionales que la ayudarán».
La infertilidad es un problema más común de lo que se cree. En el país se estima que unas 500.000 personas están afectadas. Doctor Roger Molinas Clinica Neolife
Una madre de Lower Hutt, en Nueva Zelanda, ha dado a luz a un bebé que pesaba 7,39 kilos, el doble del peso que el promedio de un niño recién nacido. Los médicos del Hospital de Wellington necesitaron tres horas para administrarle la anestesia epidural y finalmente nació por cesárea.
A pesar de que los pronósticos durante las revisiones médicas antes del preparto situaban al pequeño en 6,35 kilos, las pruebas se quedaron cortas. Los padres se han mostrado felices porque mide 57 centímetros, lo que indica que tiene un buen estado de salud. No obstante, están sorprendidos porque ya tiene que usar la tercera talla de pañales y ropa para bebés de seis meses.
Por su parte, el padre, que no quiso ser identificado, dijo que «la gente dice que será el siguiente Jonah Lomu –un famoso jugador de rugby neozelandés–, pero creemos que va a ser pianista».
Este es el segundo hijo de la pareja, el primero pesó 5,4 kilos, es decir, una media normal. Por eso, el padre asegura que «no están seguros de dónde ha venido el tamaño». No obstante, en el Libro Guinness de los Récords sigue liderando un bebé que nació en 1879 con 10 kilos.
¡Felicidades! El 15 de mayo es el Día Internacional de la Familia. En los últimos años la sociedad ha vivido una auténtica revolución que ha ampliado muchísimo el concepto que teníamos respecto al núcleo familiar. De esto sabe mucho el Instituto Murciano de Fertilidad, IMFER, que mediante sus técnicas reproductivas permite que muchas personas, independientemente de su modelo familiar, consigan su gran anhelo: ser padres.
IMFER ha vivido esta evolución social. En estos años ha sido testigo y cómplice de cómo sus pacientes han ido creando su propio paraíso familiar. IMFER apunta que entre los demandantes de tratamientos de fertilidad encontramos a las parejas heterosexuales pero que cada vez son más numerosas las pacientes de parejas homoparentales o mujeres solteras o divorciadas que quieren tener hijos sin pareja. En definitiva, cada paciente tiene realidades distintas, tratamientos adaptados pero todos con un nexo en común: su deseo por tener hijos.
IMFER apunta que algunos de los tratamientos más solicitados por las nuevas familias son la inseminación artificial con semen de donante; la fecundación in vitro; y el método ROPA, aplicable a parejas de dos mujeres. Este tratamiento permite que las dos madres participen activamente en la concepción del bebé. Una de ellas aportará el óvulo fecundado y la otra albergará el embrión gestándolo durante el embarazo.
LA SEF ABRE EL DEBATE EN PAMPLONA
El 26 y el 27 de mayo el equipo de IMFER se trasladará hasta Pamplona para asistir a la VI Reunión Nacional de Grupos de Interés de la Sociedad Española de Fertilidad, SEF. En estos dos días de intensos debates se tratarán temas como la salud embrionaria, las pautas de la estimulación ovárica, el apoyo psicológico a las pacientes o la mejora de las técnicas para mujeres en edad avanzada.
Para poder fecundar los óvulos en el laboratorio, éstos deben obtenerse antes de que salgan del ovario de forma espontánea y por eso se realiza una punción folicular momentos antes de la ovulación natural. Para ello, la paciente recibe un tratamiento hormonal de estimulación ovárica que favorece la maduración y ovulación del mayor número de óvulos posible. Durante este tratamiento, se controla el crecimiento folicular por ecografía y la concentración de la hormona estradiol en sangre. Cuando en las sucesivas ecografías se observa que uno o varios folículos han alcanzado un tamaño apropiado, se suspende el tratamiento y se provoca la ovulación mediante GCH, siendo necesario realizar la punción 36 horas después.
Para la punción, la paciente ingresa en el centro el mismo día y uno de los requisitos imprescindibles para que la intervención transcurra con normalidad es el ayuno absoluto. No se debe beber ni comer durante las 6 horas anteriores a la punción.
La paciente entra en quirófano por su propio pie y se le administra sedación para evitar el dolor y hacer más cómoda la extracción para el ginecólogo. Una vez dormida, el ginecólogo da inicio a la aspiración folicular guiada por ultrasonido. Para ello, introduce el ecógrafo que lleva incorporada la aguja de aspiración y va pinchando los folículos ováricos y aspirando el contenido líquido. Este líquido, en el que flotan los óvulos se transfiere a tubos de ensayo que se llevan al laboratorio inmediatamente y bajo el microscopio se localizan y limpian los óvulos, retirándoles mediante métodos mecánicos las células de la granulosa. La intervención tiene una duración aproximada de 20 minutos y una vez finalizada la paciente puede irse a su casa al cabo de unas 2 horas.
Recuperación y recomendaciones después de la punción ovárica
Los cuidados y el tiempo de recuperación son mínimos una vez terminada la punción ovárica. Tras la intervención, la paciente permanece un par de horas en reposo recuperándose de los efectos de la anestesia. Pasado este tiempo y tras comprobar que todo está bien, la paciente puede regresar a casa. En cualquier caso, se aconseja acudir acompañada a la clínica, ya que, debido a la sedación es posible que la paciente se sienta desorientada tras la intervención.
Aunque no es obligatorio, lo mejor es mantener reposo el resto del día y evitar sobreesfuerzos durante las siguientes 24 horas a manera de prevención, además de vigilar cualquier situación anormal.
Muchas mujeres sienten pequeñas molestias en la zona abdominal o pequeños sangrados vaginales debido a la intervención. Lo habitual es que el dolor se note el mismo día de la punción y quizá también al día siguiente, pero irá disminuyendo hasta desaparecer conforme pasen los días desde la punción.
El incremento de los tratamientos de fertilidad lleva consigo un aumento de las gestaciones múltiples, aunque éstas han existido siempre y, si bien hace años las madres no sabían que llevaban más de un bebé en su interior hasta el momento del parto, hoy en día las ecografías nos lo confirman en unas semanas, antes de que termine el primer trimestre.
Hasta que no lo afirme un médico, no sabremos con seguridad si llevamos en nuestro interior más de un niño, pero sí es verdad que, a escala general, se dan algunas circunstancias que pueden servir de pista o, al menos, intuición.
Altos niveles de hCG
Como la mayoría sabréis, el embarazo se suele detectar en la mayoría de las pruebas (caseras, de orina o de sangre) por la presencia de la hormona hCG (popularmente llamada ‘hormona del embarazo’) en el organismo de la futura madre.
Pues bien, cuando la gestación es múltiple, los niveles de esta hormona se multiplican. ¿Cómo lo sabemos? Mediante un análisis de sangre, una de las pruebas que determinan de forma definitiva, no solo si existe o no un embarazo, también la cantidad de hCG que circula. Si esta cantidad está por encima de la media, puede darse el caso de que la futura madre lo sea de gemelos o mellizos.
Aunque tampoco tiene por qué ser así, ya que existen casos de mujeres que esperaban un solo hijo pero sus niveles de hCG eran también muy altos. Es una señal que debemos tener en cuenta, si bien no es definitiva.
Síntomas más intensos
Otra circunstancia que puede llevarnos a pensar en una gestación múltiple es la intensidad de los síntomas típicos durante el primer trimestre, el periodo más crítico. Como siempre, recordamos que cada mujer es un mundo; para algunas, el embarazo es un proceso tranquilo sin muchos sobresaltos y, para otras, es una carrera de obstáculos.
Los síntomas, en general, se deben a la revolución hormonal que tiene lugar en el cuerpo de la futura mamá. Por ello, es lógico pensar que, si en el útero hay más de un embrión, la montaña rusa de hormonas será mucho mayor y, por ello, los síntomas más intensos.
Los más normales son las náuseas y vómitos severos a primera hora de la mañana. Es difícil saber si éstos son o no más intensos si se es madre primeriza, pero para aquellas que sean veteranas podrían detectarlo más fácilmente.
Puede ocurrir también que sientas una fatiga o un cansancio extremos, un síntoma de lo más normal pues has de tener en cuenta que tu cuerpo está dando forma a más de una vida nueva.
Por último, y quizás más evidente, es el aumento temprano del útero y, en consecuencia, de la tripa de la madre, mucho antes en gestaciones múltiples. Al dar cabida a más de un feto, el ritmo de aumento de peso y del tamaño de la barriga será mucho más rápido. Así que si notas que tienes que cambiar de pantalones demasiado, rápido, puede que estés esperando gemelos o mellizos. Aún así, y como siempre recordamos desde estas páginas, es a tu médico a quien tienes que consultar cualquier duda o inquietud con respecto al embarazo.
El estrés es perjudicial para los espermatozoides y la calidad del semen. Afecta a su concentración, morfología y capacidad de fecundar un óvulo; sin embargo, los factores ambientales relacionados con los hábitos de vida no estaban suficientemente estudiados, y en esto se ha centrado una investigación publicada por el Instituto Nacional de la Salud y la Universidad de Stanford en Stanford, California (EEUU).
El estudio, publicado en Fertility and Sterility, es el primero en examinar la relación entre el esfuerzo que se realiza en el trabajo, la salud y la calidad del semen en hombres que estan tratando de concebir.
La calidad del semen es una medida de la capacidad del hombre para lograr el embarazo y se basa en el número, la forma y la capacidad de movimiento de los espermatozoides, así como otros factores.
Los investigadores estudiaron los habitos de vida de 456 hombres con una media de 31,8 años. Observaron que el 13% de los hombres que realizaban actividad pesada en el trabajo tenían un bajo conteo de espermatozoides, comparado con el 6% que no realizaban ningun esfuerzo laboral. En contraste, ninguna otra exposición relacionada con el trabajo, tales como el calor, el ruido o permanecer sentado por mucho tiempo, parecía influir en la calidad del semen.
Los investigadores observaron que entre los hombres con diagnóstico médico de presión arterial alta, diabetes o colesterol alto, sólo aquellos con presión alterial alta tenían un porcentaje menor de espermatozoides de forma normal, en comparación con los hombres que informaron no tener presión arterial alta. Tambien observaron que mientas más medicamentos tomaban, mayor era su riesgo de un conteo bajo de espermatozoides. No quedo claro si la presion arterial alta en sí o el tratamiento era lo que producia este bajo recuento.
La fragmentación del ADN de los espermatozoides está en el origen de muchos casos de infertilidad masculina difíciles de diagnosticar. Estos defectos ocultos no aparecen en la espermiograma ni en la espermiocitograma, según un artículo publicado por el doctor Jan Tesarik, director del equipo de investigación de la Clínica MARGen de Granada (España), y la doctora Maribel Galán Lázaro, bióloga del equipo, en la revista Translational Andrology and Urology.
“Normalmente –explica Tesarik- cuando los valores obtenidos en estas pruebas son anormales se recurre a una inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI) para fertilizar el ovocito, pero existen casos en los que esta técnica falla de una manera aparentemente inexplicable, y el origen del problemas está en la fragmentación del ADN de los espermatozoides”.
La fragmentación de ADN de espermatozoides puede estar causada por diferentes factores como el tabaco, las exposiciones profesionales a substancias tóxicas o las enfermedades del aparato urogenital (Varicocele). En la mayoría de los casos estos factores producen un estrés oxidativo con la formación de radicales libres.
Según Tesarik existen diferentes tipos de tests diagnósticos que permiten evaluar la importancia de la fragmentación de ADN en los espermatozoides y también varios tratamientos que facilitan la reproducción en casos de fragmentacion de ADN.
El equipo de investigación de la Clínica MARGen ha desarrollado un protocolo para estos casos, que se inicia con el tratamiento oral con vitaminas antioxidantes (A y E) durante varios meses. En casos en los que el tratamiento oral no mejora la situación, se puede obtener espermatozoides con menos fragmentacion realizando una biopsia del testículo.
Además de los tratamientos clínicos, el equipo ha desarrollado diferentes técnicas de laboratorio que pueden ayudar a seleccionar espermatozoides sin fragmentación para inyectar en los óvulos, como la selección de espermatozoides capaces de ligar ácido hyalurónico (PICSI) o la utilización de microscopios de gran aumento que permiten seleccionar los espermatozoides apropiados para realizar una inyección intra citoplasmática de espermatozoides morfológicamente seleccionados (IMSI).
En paralelo a estas técnicas, según el doctor Jan Tesarik, a la hora de abordar los diferentes escenarios donde aparece una fragmentación de ADN de espermatozoides, hay que tener en cuenta otros aspectos específicos de cada caso, como la edad de la mujer, el estado de los ovarios y de la salud en general de la mujer, el número de tratamientos previos con fracasos, etc. En este sentido, el artículo incluye un esquema-guía de métodos diagnósticos y terapéuticos recomendados para diferentes cuadros clínicos, con el fin de evitar tanto negligencias como sobreactuaciones.
El equipo Mendoza-Tesarik ha sido pionero en Europa en diferentes técnicas de fecundación asistida. Jan Tesarik realizó la primera Fecundación In Vitro (FIV) de la República Checa en 1982, dos años antes de que se realizara en España. En colaboración con Carmen Mendoza ha desarrollado técnicas, que se aplican en la Clínica MARGen, como la Microinyección de espermátides de eyaculado en el ovocito humano, la Microinyección de espermátides obtenidas del cultivo de biopsias testiculares en hombres azoospérmicos, la Transferencia del núcleo del ovocito de una paciente en el citoplasma del ovocito enucleado de una donante y, recientemente, diferentes diagnósticos ginecológicos a través de técnicas de realidad virtual no invasivas, desarrollados en colaboración con la Universidad de Granada. (Fuente: MAR&Gen)
Sí, fue una decisión consciente la de ser madre soltera por elección, esa es la conclusión a la que he llegado después de trece años y unos meses que nació mi primera hija, pero sí con un gran esfuerzo y trabajo a las espaldas. Y ahora, que parece fácil, sencillo e incluso me pregunto ¿cómo pude dudar tanto o tener tantos miedos?
Por Rosa Maestro @rmaestrom @Masola_Org
Los miedos son lógicos en una decisión de esta envergadura ya que cuando un hombre hace algo fuera de lo habitual, de lo que se ha establecido como estándar, se le define como “bohemio”, pero cuando es una mujer lo mínimo es definirla como “excéntrica” o “rara”. Así que las dudas o los temores se fueron sucediendo uno detrás de otro: ¿seré capaz de llevarlo yo sola?, ¿podré con mi única economía llevar una familia adelante?, ¿Y si me pasa algo?, ¿le afectará ser hija/o de un donante de esperma?, ¿se sentirá diferente por no formar parte de una familia clásica?, ¿nos discriminará la sociedad?
Así, un año tras otro, y una vez por semana de conversación con una psicóloga hasta que un 12 de octubre, viendo que el último intento de pareja tampoco llevaba un camino recto, decidí que era el momento de dejar de pensar y pedir cita para la que iba a ser mi primera Inseminación Artificial con Donante, IAD, que se llama en el mundo de la reproducción asistida.
Tu edad no es la más idónea me dijeron. Claro, pensé, me lo he pensado demasiado y si con el tiempo me arrepiento de algo es precisamente de eso, de habérmelo pensado tanto tiempo. Haremos cuatro intentos de IAD y sino tendremos que pasar a Fertilización in Vitro, FIV para los habituales a este mundo, continúo diciendo el ginecólogo…
De aquella conversación, de los tratamientos, de mi situación hormonal, de la permeabilidad de mis trompas….todo me era extrañísimo y la verdad es que entendí poco o nada. Lo único que me quedó claro es que mis posibilidades de un embarazo a la primera eran escasas y que me tenía que armar de paciencia, porque esa idea que tenía en mi cabeza, y que alimentan tanto las famosas que se quedan embarazadas casi entrando en los 50, de que la fertilidad en la mujer tiene su fecha de caducidad al final de la década de los 40 y ya entrando en la menopausia, era errónea.
Bueno, me dije, estamos en noviembre y seguro que hasta mayo o junio nada de nada, así que tomémoslo con calma y a por ello. Un 7 de noviembre de hace ahora casi catorce años, me sometí a mi primera IAD y por eso de asegurar, el 8 de noviembre, a la segunda. Sinceramente, tenía tan pocas esperanzas que fui como el que va a la peluquería, sin nervios, tranquila, casi, casi a relajarme un ratito, aunque para muchas esto les parezca casi imposible, y a los tres días decidí que nada mejor que unas vacaciones en Lanzarote.
Fue allí donde no dejaba de comer dulces y sobre todo dormir. “Hemos llegado a los Jameos del Agua”… me dijo el marido de una amiga. Y yo le contesté: “ya los vi en otro viaje así que os espero durmiendo en el coche que estoy que me muero de sueño”. A la hora de comer, preguntó, ¿Y tú que quieres de postre… tarta de queso, arroz con leche o helado? “Los tres contesté”.
El predictor que me habían dado en la clínica dio negativo… yo no vi ni de casualidad la tenue raya rosadita… “Un predictor de todo a cien, dijo el marido de mi amiga… tu estás embarazadísima y te lo dice uno que ha sufrido de cerca dos embarazos”.
Hasta que no aterrizaba en Madrid, no vi la raya rosa… Un día más tarde me lo confirmaban en la clínica…”Estás embarazada” y contra todo pronóstico… Claro que quiero aclarar que esto, a estas edades, ocurre pocas veces, que lo habitual es lo otro, lo que me comentó el ginecólogo. Y a lo que yo siempre digo que no fue la casualidad, sino la tranquilidad. Ojala me hubiese tomado todo en esta vida así.
Embarazada. Sí, embarazada… de un donante de esperma… Iba a ser Madre Sola por Elección, es decir, madre sin pareja porque así lo había decidido yo.
El perfil de las mujeres que se someten a reproducción asistida ha experimentado un cambio radical. Hoy son mujeres de más de 40 años de las que prácticamente la mitad necesitan un óvulo de una donante. Te compartimos 5 preguntas frecuentes sobre las condiciones de la donante de óvulos.
1.¿Qué supone para la donante? Para empezar debe someterse a un tratamiento hormonal que se puede administrar por vía subcutánea. Los controles médicos se componen de una ecografía y una visita con un ginecólogo. En algunos casos también se lleva a cabo una analítica hormonal. Y tras ello, llega la extracción de óvulos que dura hasta unos 20 minutos. Se hace por vía vaginal y bajo sedación, aunque el ingreso solo dura unas horas. A partir del día siguiente, la donante ya está lista para volver a hacer vida normal.
2. ¿Cómo se seleccionan las donantes? Todas las donantes pasan por un elevado nivel de control: diversos exámenes médicos, análisis de sangre y tests psicológicos. Un genetista se encarga de realizar un estudio genético y explicar en qué consiste este test. Obtienen una muestra de la sangre y analizan su ADN y en 30 días informan de los resultados obtenidos.
3. ¿Es posible conocer a la donante de óvulos? No. La donación es confidencial y anónima, por lo tanto no es posible facilitar fotos de la donante. En el momento que se asigna una donante se informa de algunas características como edad, origen, grupo sanguíneo y Rh. La Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología aconseja facilitar la mínima información sobre la apariencia física, educación, profesión, estatus social y motivación de la donante. Por otra parte, en nuestro país es inminente el primer registro de donantes para tener una trazabilidad de cuántos niños o niñas nacen de cada donante.
4. ¿Por qué cada vez hay más donación de óvulos? España es el país que lleva a cabo más tratamientos de ovodonación con 16.710 ciclos en 2012, el 50% de todos los que se realizan en Europa, sigue considerándose un tabú. En Europa hay países donde no está permitida.
5. ¿Todavía se esconde? A partir de los 43 años la tasa de embarazo con óvulos propios es del 1%, por lo que la donación de óvulos es cada vez más habitual. Para ellas –y sus parejas–supone un duelo genético y todavía se envuelve de cierto secretismo. Hormonalmente es un proceso muy sencillo e incluso se utiliza el ciclo natural. El útero es muy receptivo y la tasa de aborto es mucho menor que con sus propios óvulos.
Tomar la decisión de ser madre no siempre es fácil y depende de las circunstancias particulares de cada mujer. Y aunque el deseo de ser madre llega a casi todas las mujeres en algún momento de su vida, incluso algunas lo tienen claro desde el principio, otras se sienten inseguras o no se ven preparadas y, a pesar de desearlo, no encuentran el momento idóneo para tener un hijo.
El deseo de ser madre tiene un origen claramente biológico que se acompaña de un componente social muy potente. De hecho, llegada cierta edad, tanto la mujer que desea ser mamá como la que no lo desea, se encuentran con cierta presión social en relación al hecho de tener hijos.
Sin embargo, ser madre no debe transformarse nunca en una obligación o en una obsesión. Cualquier mujer, antes de buscar un embarazo, debería encontrar sus propios argumentos para lanzarse a la aventura de ser mamá. Saber si se trata de una decisión propia y honesta o de una forma de cumplir con las convenciones sociales, con los deseos de la pareja o con las demandas de la familia, son factores fundamentales para seguir adelante. En definitiva, convertirse en madre es una experiencia totalmente única, personal e incomparable: tú la vas a vivir y tú debes tomar la decisión que cambiará tu vida y tus emociones para siempre.
Antes de cumplir tu sueño, ten en cuenta:
Pareja, familia y amigos. Ser madre es una aventura que puede llevarse a cabo tanto en pareja como en solitario pero, en todos los casos, será importante que tengas apoyo emocional cerca, tanto durante el embarazo como una vez haya nacido el bebé. Si no tienes pareja, tus amigos y tu familia pueden aportarte la complicidad y ayuda que tan bien te vendrá en este periodo.
Momento emocional. Intenta buscar un momento emocional estable para ser mamá, ya que así mejorará tu salud y la de tu bebé. Evita situaciones de tensión provocadas por enfermedades, separaciones o crisis en el trabajo. Hay mujeres que piensan que un embarazo puede ser la solución a algunos problemas pero, sin embargo, esto no es así.
Mentalización. Ser mamá es sinónimo de cambios físicos y emocionales, así como de cambios en rutinas, costumbres y estilo de vida. Si estás mentalizada, cuando llegue el momento, te será todo más llevadero y podrás vivir tu embarazo y tu maternidad con la ilusión que merece.
Resuelve tus dudas. Fertilidad, edad, riesgos, alimentación, salud, etc. Si deseas ser mamá, resolver las dudas que tengas al respecto te permitirá tomar decisiones de forma más consciente, cuidarte más ante esta nueva etapa y disfrutarla con mayor seguridad y tranquilidad.
Paciencia. Un porcentaje muy alto de mujeres no consigue ser mamá en el primer intento y eso puede producirle inseguridad y miedo. En este caso la paciencia es buena amiga: al final todo llega y, si hay problemas, seguro que encuentras muchas opciones para convertir en realidad tu sueño de ser madre. Tienes que ser positiva y nunca sentirte frustrada; mira hacia delante, tarde o temprano tu momento llegará.
Ser mamá en el siglo XXI: un mundo lleno de posibilidades
Cada vez son más las mujeres que deciden convertirse en madres una vez superada la barrera de los 35 años, y también las que lo hacen en solitario. Y es que, aunque ser mamá no siempre es una tarea fácil en los tiempos que corren, el instinto, la naturaleza y nuestra propia experiencia vital nos “empuja” a querer vivir esta experiencia única.
En la actualidad todavía hay barreras laborales que impiden conciliar trabajo y maternidad, lo que es un problema para desarrollar ciertas carreras profesionales. Por suerte, los avances en tecnología reproductiva están de nuestra parte y se han desarrollado novedosas técnicas para preservar la fertilidad que permiten retrasar la maternidad sin renunciar a tener hijos con el propio material genético. También existen actualmente más posibilidades de concepción, cuando surgen problemas de fertilidad, recurriendo a métodos como la fecundación in vitro o la ovodonación o, en los casos en los que el deseo o la decisión de ser madre se manifieste cuanto cuando con sus propios óvulos ya no es posible, es decir, a partir de los 35 años.
Por último, aquellas mujeres que no tienen pareja o que tienen una pareja femenina también pueden hacer realidad su sueño gracias a diferentes técnicas como el método ROPA, pensado para que las parejas de mujeres puedan convertirse en mamás arropadas por un marco legal específico, o la fecundación in vitro con semen de donante.
He tenido la suerte de tenerte como futura madre y por ello quiero declararte mi admiración más grande. Los recuerdos de ahora, mientras luchas valerosa por tenerme, quedarán en tu memoria para siempre, como en la mía tu constancia y esfuerzo por formarme en tu vientre. Deseo con el corazón que los médicos hallen el tratamiento que necesitas y pronto estemos juntos compartiendo la vida. Desde donde me encuentro sé que viviré experiencias increíbles a tu lado y estoy deseando crecer en tu vientre para ofrecerte lo más preciado.
Eres una madre con gran corazón y desearía ver pronto tu rostro y compartir todo tu amor. Sigue luchando por conseguir ese embarazo que tanto deseas y yo también lucharé junto a ti, aunque no lo sepas, para que lo consigas y seas feliz. Espero poder ver pronto tu rostro, el de la madre más valiente y amorosa, única como ninguna otra.
Queriendo traerme al mundo has tomado una de las decisiones más importantes de tu vida, tal era tu ansia por tenerme, alma mía. Gran valor y coraje tienen las madres de corazon, como lo eres tú, que lucha por quedarse embarazada pasando por duras pruebas médicas con gran valor. Las madres de otra generacion sienten con el mismo corazón que las de ahora, porque ser madre es lo más maravilloso del mundo y yo me siento dichoso por tener una mamá corazón que lucha cada segundo.
Sé que siempre permanecerás a mi lado, en la distancia y en la cercanía, y yo siempre te tendré en mi pensamiento y te llevaré conmigo con gran alegría. Tú me has ofrecido la vida y yo haré que la tuya sea lo más agradable posible mientras yo viva. Mi vida siempre estará llena de alegrías y altibajos, pero sé que siempre te tendré a mi lado, apoyándome y alegrándome los días. Siempre te has sentido madre, pero ahora ya eres madre de corazon.
No hay ningún corazón solitario en el mundo sin madre, ¡todas son maravillosas! Todas son madres de corazon, tiernas y amorosas, decididas y generosas. Madres de otra generacion, luchadoras y valerosas, como madres que son. Sé que la felicidad te inundará cuando consigas el embarazo que tanto deseas y más aún cuando me veas. Gracias por intentar traerme al mundo, aunque no lo puedas ver yo estoy ahí, apoyándote con mi amor más profundo.
Desde tu tripita sentiré latir tu corazón y tu vientre será mi protección. Cuando nazca seré yo la persona que te protegerá siempre, cada día y cada noche, tenazmente. Cuando sonríes yo sonrío y cuando hablas yo escucho… Presto atención a tus sensaciones porque me hacen sentir bien y porque sé que con tu fuerza de voluntad conseguirás ese embarazo que te daría la felicidad. Y… al fin estaremos juntos. Eres una mamá corazón desde que has nacido y siempre has ofrecido el amor más extraordinario que ha habido.
Mis primeros años serán un poco complicados, siempre tendrás que estar atenta de mí, pero después seré yo el que ponga toda mi atención en ti, para que seas feliz y darte la mejor vida posible, ¡la que te mereces! Ya eres madre de corazon y yo un hijo deseoso de aparecer en este mundo para verte los ojos, sentir tu risa, ver tu rostro… espero darte siempre las mejores sorpresas. También espero ofrecerte una vida tranquila, llena de entusiasmo y gran vida. Y nunca olvides que, esté donde esté, tanto ahora como después de nacer, siempre estaré ahí para a tu lado vivir y crecer.
Los embriólogos somos esas personas que no conocen días festivos, tenemos pocas vacaciones y dormimos poco, pero a pesar de ello, amamos nuestro trabajo, y trabajamos duro para conseguir la felicidad de nuestros pacientes.
Somos licenciados fundamentalmente en biología o biotecnología, con una profunda especialización en medicina reproductiva. A menudo, tendemos a decir que somos todólogos, dado que tenemos conocimientos en genética, cultivos celulares, biotecnología, bioética y legislación, y por si fuera poco, también nos ocupamos de las labores administrativas del laboratorio. Muchos además, compaginan su labor profesional con la tarea docente y la investigación. Casi nada.
Somos los encargados, como dicen los pacientes, de “hacer la magia”. Escogemos el mejor espermatozoide y lo introducimos en el óvulo, y a partir de aquí, vigilamos día a día, hora a hora y minuto a minuto, el crecimiento de los embriones. Atendemos todas sus necesidades nutricionales y les propiciamos unos ambiente tranquilo y seguro, para que crezcan sanos y fuertes.
Pero nuestro trabajo comienza mucho antes de la fecundación. Todas las mañanas, antes de ponernos con la tarea diaria, controlamos la temperatura del laboratorio los incubadores y frigoríficos, verificamos el correcto funcionamiento de los aparatos de aire acondicionado y purificadores, comprobamos que los gases (dióxido de carbono, nitrógeno y oxígeno) estén en su nivel óptimo y realizamos el mantenimiento de los bancos de nitrógeno líquido. Hay demasiadas variables que pueden afectar al éxito reproductivo y no se puede dejar nada al azar.
Además, analizamos la historia médica de la pareja. Estudiamos al varón y los tratamientos previos a los que se hayan sometido. A partir de aquí, es nuestra responsabilidad indicarle al médico cuál es la mejor técnica a utilizar, si es necesario o no un diagnóstico genético, qué calidad presentan los gametos y finalmente, decidir cuáles son los mejores embriones para transferir para conseguir el ansiado embarazo. Si todo va bien, genial. Si no, seremos los primeros en analizar las causas del fracaso y buscar posibles soluciones para un futuro tratamiento.
Ahora que ya nos conoces un poco más, la próxima vez que visites una unidad de reproducción asistida, pregunta por nosotros, estaremos encantados de atenderte.
Tamara Gorro no piensa sacar ningún tipo de beneficio económico de su nueva aparición en ‘Sábado Deluxe’. La colaboradora, que acaba de anunciar que volverá a ser madre, ha aprovechado su presencia en redes sociales para anunciar que todo el dinero que reciba por su reaparición televisiva irá destinado a cumplir el sueño de una pareja.
Más en concreto, la joven propone que su caché ayude a una pareja que, por los motivos que sea, no pueda ser padres ni hacer frente a los costes de acogerse a la tan comentada gestación subrogada.
«¡Mañana nos vemos en Sábado Deluxe familia virtual! Me encanta saber que una/o de vosotros se beneficiará (de buena manera) de mi entrevista. TODO el dinero que cobre irá integró para alcanzar vuestro sueño, formar vuestra propia familia. Mañana en directo diré el mail dónde tenéis que escribir. ¡OS QUIERO!», suscribe la colaboradora en el vídeo que recoge su precioso gesto.
Tamara Gorro se ha convertido en los últimos tiempos en la figura pública que más ha hecho por la defensa de los derechos de aquellas personas que quieran acogerse a esta práctica para convertirse en padres. La esposa de Ezequiel Garay, tras 18 intentos por quedarse embarazada, vio en esta práctica la solución más factible para ser mamá, llegando al mundo la pequeña Shaila, de año y medio, a través de una madre gestante de Estados Unidos.
Gorro ya se encuentra en Madrid dispuesta a hablar de su embarazo y seguir defendiendo este método de reproducción enfrente de Jorge Javier Vázquez y el resto de contertulios. Hace tan solo unos días, la youtuber compartía una instantánea en la que aparecía la mujer que ha estado a su lado durante su último viaje a Estados Unidos.
«Hoy comparto esta foto con vosotros familia virtual. En el quirófano justo antes de hacer la transferencia junto a la persona que durante todo el viaje fue mi apoyo, mi muleta, mi energía, mi hermana @maripiserrano», rezaba su comentario.
Vas a ser madre muy pronto. Antes de lo que te imaginas.
Te hablo desde allí -por fin lo has conseguido desde donde te escribo- para enviarte un mensaje de esperanza y optimismo.
Te escribo desde un lugar muy feliz en el que ya por fin somos padres. Toda la familia hemos logrado superar esa etapa de incertidumbre, pruebas e inseguridades. Pero también hemos disfrutado del camino hasta llegar a ello, no sin capear numerosos obstáculos.
Solo te escribo para pedirte que sonrías y salgas a celebrar el día de hoy, porque te queda muy poco para conseguirlo. La esperanza y la energía positiva son dos buenos pilares a los que aferrarse hoy.
Por fin lo hemos conseguido y queremos enviarte todo nuestro cariño para que se haga más amena la espera.
No a la primera ha funcionado -llevamos un tiempo en ello-, pero después de muchas esperas y muchas ilusiones, al final está aquí. La paciencia, la inversión y los nervios todos han cristalizado en un ser maravilloso que hoy está con ellos.
¿Te acuerdas de esas primeras imágenes de embriones en pantalla? Hoy sigo con esa misma ilusión, con nuestro hijo en brazos. Sí que es posible, si consigues perseverar en tu deseo de ser madre.
Y siempre estaré apoyándote, desde algún rincón de tu mente, para que lo consigas. Cuando creas que se hace cuesta arriba, piensa en mí, tu yo del futuro… ¡No te rindas, que la recompensa puede ser muy grande!
Lo más importante es mantener intacta la esperanza. Pronto llegarán los momentos de los abrazos y de darle el pecho, de jugar juntos y de darle de comer. Llegará su primera palabra, y se le caerá su primer diente. Porque va a llegar.
Puede que no sea como imaginaste, pero está ahí, con vosotros. Y tu pareja, que tantos momentos ha tenido que pasar contigo… ahí sigue, apoyando y celebrando que sois padres.
Adoptar también era una opción, y es algo que nos estuvimos planteando -me acuerdo de las discusiones en torno al tema-, pero justo en ese momento en el que pensamos que no lo conseguiríamos, se encendió la bombilla del éxito y lo conseguimos.
Por eso, hoy te pido que celebres la vida que está por llegar, que llames a los tuyos y disfrutes de este Día de la Madre. Lo vais a conseguir, yo estoy convencidísima.
Aumentar la tasa de éxito de los procesos de fecundación in vitro y ofrecer una información más completa a las familias. Estos son los objetivos que permite alcanzar el nuevo incubador Geri que ha incorporado el Hospital Quirónsalud Zaragoza y que representa la tecnología más avanzada del mundo en los tratamientos de reproducción asistida.
Gracias a un sistema que permite la captura continuada de imágenes (Time Lapse), los profesionales médicos obtienen la información más detallada y completa de cada embrión, «lo que hace aumentar las posibilidades de éxito a la hora de elegir el más adecuado, así como reducir los casos de embarazos múltiples», explican fuentes de la clínica.
«Poder hacer una mejor selección embrionaria, nos ayuda a tomar una decisión más segura. De esta forma, sabemos que los embriones seleccionados son los que más garantía de éxito ofrecen y podemos transferir solo uno, evitando, si así se prefiere, la posibilidad de un embarazo múltiple», explica el doctor Antonio Urries, director de la Unidad de Reproducción Asistida del Hospital Quirónsalud Zaragoza.
Según detalla este especialista, Geri es un incubador equipado con seis compartimentos de incubación totalmente independientes, uno para cada paciente, minimizando eventos que puedan alterar las fases tempranas del desarrollo embrionario y facilitando su control e identificación.
De esta manera, el Hospital Quirónsalud Zaragoza se pone a la cabeza de la innovación en medicina reproductiva al convertirse en el primer hospital del Grupo en contar con esta tecnología que nació hace apenas un año y, a su vez, en el único centro hospitalario de Aragón en ofrecerla.
“Al incorporar esta tecnología logramos tener más y mejores embriones con todas las características de su desarrollo grabadas en una película. Además, Geri cuenta con el software EEVA que, de manera automática evalúa el desarrollo de cada embrión y los clasifica según su viabilidad”, añade el doctor Urries.
La reproducción asistida, en cifras
Actualmente, una de cada cinco parejas en edad fértil recurre a los tratamientos de reproducción asistida para poder tener hijos. Según análisis realizados por Unidad de Reproducción Asistida de Quirónsalud Zaragoza, en los últimos 14 años ha aumentado en 8 puntos la edad media a las que las mujeres son madres en España: de los 30 años de media en el 2000, a los cerca de 38 años en la actualidad.
Igualmente, el número de mujeres que tienen hijos a partir de los cuarenta años ha aumentado hasta el 18% mientras que el 30% tienen su primer hijo con más de 35 años.
“El aumento progresivo en la edad a la que las mujeres españolas deciden ser madres afecta directamente a sus posibilidades de ser madres ya que, aunque puede variar en función de factores genéticos, ambientales, tóxicos, etc., a partir de los 35 años comienza un declive progresivo en la fertilidad femenina”, explica Antonio Urries.
En este contexto cabe destacar que la fecundidad mensual se reduce del 8% al 3% entre los 35 y los 38 años, mientras que a partir de los 40, el porcentaje de mujeres estériles puede superar el 50%.
Los importantes avances de las técnicas de reproducción asistida han permitido que la idea de maternidad, tal y como se conocía tradicionalmente, haya experimentado grandes cambios en los últimos años. Gracias a los diferentes tratamientos, se ha ampliado el concepto de familia, rompiendo estereotipos y dando la oportunidad a mujeres solteras y a parejas femeninas homosexuales de poder cumplir su deseo de tener un hijo.
Por otro lado, los parámetros de estilo de vida actual y el retraso de la maternidad también influyen en los métodos de reproducción asistida más demandados y utilizados para conseguir el esperado embarazo, dando lugar a nuevas oportunidades de ser madre.
Madres en solitario, una elección en aumento
Cada vez son más las mujeres que optan por la maternidad en solitario y, para hacer realidad el gran sueño de ser madres, recurren a los tratamientos de reproducción asistida. En consecuencia, se ha multiplicado por tres la cifra de mujeres solteras que acuden a un centro de reproducción asistida en los últimos cinco años, según datos de la Clínica Ginefiv.
“La edad media de las mujeres solteras que se somete a un tratamiento de reproducción asistida se sitúa en los 39 años”, afirma la Dra. Victoria Verdú, coordinadora de la Clínica Ginefiv. “Estas mujeres suelen aplazar la maternidad hasta haber desarrollado su carrera profesional o encontrar pareja estable. Sin embargo, se encuentran en el límite de su edad reproductiva, por lo que deciden tener un hijo solas al no poder retrasar más la hora de la maternidad”, explica Verdú.
En la actualidad, el 16% de los nacimientos que se producen en España provienen de madres que han acudido por decisión propia solas a tratamientos de reproducción asistida para tener un hijo.
Cada vez más parejas de lesbianas cumplen el sueño de ser madres
Las nuevas técnicas de reproducción asistida contribuyen a romper con los modelos convencionales de familia, ofreciendo múltiples posibilidades para alcanzar el deseo de tener un hijo. Este hecho, se refleja en la cifra de parejas lesbianas que acuden a avances de reproducción asistida para lograrlo. Según datos de la clínica Ginefiv, la cifra de estas, ha aumentado un 35% en los últimos cinco años.
El primer tratamiento al que se recurre cuando la pareja de lesbianas o mujeres solteras acuden a la clínica, es la inseminación artificial (IA) con ovulación natural. Para ello, se requiere semen de donante, a través de un banco de esperma, que es completamente anónimo, aunque cada vez existen más opciones como la donación de óvulos y/o de embriones.
Nuevas técnicas para nuevas vidas
En España, casi un 20% de las parejas presenta problemas para concebir. La principal causa es el retraso de la maternidad, que disminuye la cantidad y la calidad tanto de espermatozoides como de óvulos. “Es importante no esperar más allá de los 38 años para someterse a un tratamiento de reproducción asistida, ya que las probabilidades de éxito disminuyen y aumentan las posibles complicaciones en el embarazo” aclara Verdú.
Los parámetros de vida actuales hacen que las mujeres cada vez acudan más tarde a los centros de reproducción asistida lo que favorece a que se tenga que optar por otras técnicas innovadoras como la ovodonación o la transmisión de embriones, que aumentan las probabilidades de éxito y a las que se suele recurrir después de que las opciones anteriores no hayan resultado. En ambos casos se trata de una técnica cómoda para la mujer, ya que las pacientes que se someten a un programa de recepción de óvulos o embriones no tienen que estimular los ovarios, y que además multiplica por siete las probabilidades de éxito.
Una vez más, los avances en reproducción asistida aumentan las posibilidades de formar una familia.
Investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad Northwestern, en Evanston, Illinois, Estados Unidos, han desarrollado un aparato reproductor femenino en miniatura del tamaño de la palma de su mano y podría eventualmente cambiar el futuro de la investigación y el tratamiento de enfermedades en los órganos reproductivos de las mujeres.
Esta nueva tecnología tridimensional, denominada EVATAR, está fabricada con tejido humano y permitirá a los científicos realizar pruebas muy necesarias sobre la seguridad y la eficacia de nuevos fármacos en el sistema reproductivo femenino. EVATAR también ayudará a los científicos a entender las enfermedades del tracto reproductivo femenino, como la endometriosis, los fibromas (que afectan hasta el 80 por ciento de las mujeres), el cáncer y la infertilidad.
El objetivo final es utilizar células madre de un paciente individual y crear un modelo personalizado de su sistema reproductivo. EVATAR, que se asemeja a un pequeño cubo, contiene modelos tridimensionales de ovarios, trompas de Falopio, útero, cuello del útero, vagina e hígado con bombeo de líquidos especiales a través de todos ellos que realizan la función de la sangre.
«No es nada menos que una tecnología revolucionaria», afirma la investigadora principal, Teresa Woodruff, científica en cuestiones de reproducción y directora del Instituto de Investigación de la Salud de la Mujer en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern. Los modelos de órganos son capaces de comunicarse entre sí a través de sustancias secretadas, incluyendo hormonas, para parecerse mucho a cómo trabajan todos juntos en el cuerpo.
Woodruff está trabajando en el proyecto con otros científicos de Northwestern, la Universidad de Illinois en Chicago (UIC) y Draper Laboratory. El proyecto, que se detalla en un artículo que se publica este martes en ‘Nature Communications’, es parte de un esfuerzo más grande de los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses para crear «un cuerpo en un chip». «Si tuviera tus células madre y creara un corazón, un hígado, un pulmón y ovarios, podría probar diez fármacos diferentes en diez dosis distintas en ti y decir ‘Aquí está el medicamento que te ayudará a tratar tu Alzheimer o Parkinson o diabetes -dice Woodruff-. Es lo último en medicina personalizada, un modelo de tu cuerpo para probar fármacos. Esto nos ayudará a desarrollar tratamientos individualizados y ver cómo las mujeres pueden metabolizar los fármacos de manera diferente de los hombres».
Un cultivo dinámico de comunicación entre órganos
La tecnología EVATAR es revolucionaria porque el tracto reproductivo crea un cultivo dinámico en la que los órganos se comunican entre sí en lugar de tener células estáticas quietas en un plato de plástico plano. «Esto imita lo que realmente sucede en el cuerpo -destaca Woodruff-. En diez años, esta tecnología, llamada microfluídica, será la tecnología predominante para la investigación biológica».
Para el proyecto, Woodruff desarrolló los ovarios; Julie Kim, profesora asociada de Obstetricia y Ginecología en Feinberg, el útero; Spiro Getsios, profesor asistente en Dermatología y Biología Celular y Molecular en Feinberg, creó el cuello del útero y la vagina y Joanna Burdette, de la UIC, hizo las trompas de Falopio. El hígado también se incluye en el sistema porque metaboliza los fármacos.
El dispositivo microfluídico es del tamaño de una caja de bento y tiene una serie de cables y bombas que hacen que los materiales (sangre simulada) fluyan entre los huecos. La tecnología también abrirá puertas en las causas de la endometriosis, fibromas y algunos cánceres. «Todas estas enfermedades son impulsadas por hormonas y realmente no sabemos cómo tratarlas, excepto con la cirugía -señala Burdette, de la UIC-. Este sistema nos permitirá estudiar qué causa estas enfermedades y cómo tratarlas». «El sistema es fantástico para el estudio del cáncer, que a menudo se analiza como células aisladas en lugar de células de todo el sistema, lo que va a cambiar la forma en que estudiamos el cáncer», agrega.
El sistema también permitirá a los científicos probar millones de compuestos en el medio ambiente y nuevos productos farmacéuticos para entender cómo afectan al sistema reproductivo y muchos otros órganos en el cuerpo. «Esta tecnología nos ayudará a ver las pruebas de fármacos y el descubrimiento de medicamentos de una manera completamente nueva», plantea Woodruff. «Con la investigación de Teresa Woodruff usando la plataforma del sistema de órganos humanos de Draper, tenemos una demostración convincente de la importancia de un microambiente que permite que las células funcionen in vitro como lo harían in vivo y la capacidad de interconectar modelos de órganos en una plataforma y trabajar de manera estable y precisa durante semanas o meses», añade Jeffrey T. Borenstein, ingeniero biomédico de Draper.
El sistema de órganos humanos de Draper debería ser capaz de identificar fármacos eficaces e ineficaces al comienzo del proceso de descubrimiento de medicamentos, permitiendo a los desarrolladores reorientar los recursos sobre los candidatos fuertes antes y terminar la investigación improductiva antes, minimizando los costos, según Borenstein. La nueva tecnología funciona en gran medida porque los científicos desarrollaron un medio universal que actúa de la misma manera que la sangre y circula entre cada uno de los sistemas de órganos. «Razonamos que los órganos del cuerpo están en un medio -la sangre- por lo que creamos una versión simple de la sangre y permitimos que los tejidos se comuniquen a través del medio», concluye Woodruff.
La Fundación Rafael Bernabeu Obra Social, entidad social del Grupo Instituto Bernabeu ha aportado 2.000 euros a la Asociación Rafiki África para desarrollar varios de sus proyectos humanitarios. La entidad desarrolla su labor en las poblaciones más necesitadas de Uganda y la ayuda recibida ha servido para iniciar los trabajos de construcción de un colegio y de un pozo de agua en el ámbito de acción de la ONG que son los distritos de Sembabule y Hoima. Dos infraestructuras fundamentales para los habitantes de la zona. Se trata de proyectos con los que la Fundación Bernabeu es muy sensible ya que se trata de mejorar tanto la educación como la sanidad en zonas desfavorecidas.
Durante 2016 la Fundación Rafael Bernabeu ha colaborado con una docena de organizaciones sin ánimo de lucro a las que ha aportado más de 40.000 euros en ayudas sociales. De ellas, tres entidades desarrollan proyectos en otros países como es el caso de Rafiki África, también Médicos sin Fronteras y Ayuda en Acción. En Alicante, algunas de las entidades con las que colabora la Obra Social del Instituto Bernabeu son Nazaret Fundación Padre Fontova, Apsa, Proyecto Hombre, la Asociación Provincial de Alicante de Mujeres con Cáncer de Mama y a nivel nacional con Aldeas Infantiles y la Fundación 1000: Defectos Congénitos.
La Fundación Rafael Bernabeu Obra Social centra sus apoyos en actividades de carácter social, educativas, culturales, científicas y de fomento de la investigación. Entre otras actividades, ofrece la congelación gratuita de óvulos a mujeres que padecen cáncer y también cuenta con un programa anual de becas para estudiantes, entre algunas de las actividades que se desarrollan.
La idea de la gestación subrogada, que algunos colectivos pretenden legalizar en España, tiene aspectos realmente asombrosos. El primero de ellos es el intento de que desaparezca totalmente, de manera radical, el concepto de madre.
El proceso arranca generalmente con un hombre solo o con una pareja de hombres que quiere tener un hijo que tenga la carga genética de uno de ellos. Para eso, lo primero es obtener un ovulo de una mujer, generalmente comprándolo, después se fecunda ese ovulo con técnicas de inseminación artificial con el esperma de ese hombre en concreto y finalmente se implanta ese ovulo fecundado en el vientre de otra mujer distinta, con la que se ha firmado un contrato de gestación a cambio de determinada cantidad de dinero.
Al margen de otras consideraciones y dando por supuesto que todo el proceso se realiza de manera voluntaria, ¿por qué se fecunda el ovulo de una mujer y luego se implanta en el útero de otra distinta? Es una idea extraña, de difícil comprensión. Si una pareja de hombres quiere tener un hijo, pero no quiere que sea adoptado, sino que necesariamente tenga la carga genética de uno de ellos, todo el proceso podría simplificarse fecundando el óvulo de una mujer y que esa misma mujer gestara durante nueve meses al bebé.
¿Por qué se requiere el ovulo de una mujer y el útero de otra? Porque por el camino desaparece el concepto mismo de madre. ¿Quién es la madre, la mujer que vendió o cedió el óvulo o la mujer en cuyo útero se gestó? Ninguna de las dos: el bebé, aseguran los defensores de este procedimiento, puede ser inscrito sin madre. Es esa idea la que contiene una semilla de perversión, en el sentido que le da la Academia a la palabra: algo que corrompe el estado natural de las cosas. ¿Por qué es tan importante que no exista una mujer en todo ese proceso?
El doctor Sergio Haimovich,de la Unidad de Histeroscopia del Hospital del Mar, ha explicado hoy en rueda de prensa en Barcelona que la intervención se completa en menos de diez minutos, dependiendo del tamaño del mioma, y consiste en abrir, con un láser, la pseudocápsula que tiene el mioma y vaporizar los tejidos, así como coagular los vasos sanguíneos que lo alimentan.
Haimovich ha dado a conocer hoy los resultados de esta nueva técnica, que ha aplicado en 34 casos desde marzo del pasado 2016 en el Hospital del Mar y también en el ambulatorio de Lope de Vega, en el barrio del Poblenou de Barcelona, con «muy buenos resultados».
Este ginecólogo y su colega del Centro Gutenberg, de Málaga, Luis Alonso, han presentado hoy en Barcelona el primer Congreso Científico Internacional de Histeroscopia, que cuenta con el apoyo de todas las sociedades internacionales de ginecología endoscópica, y que reúne hasta el próximo viernes, día 5, a unos 600 especialistas de 60 países.
La histeroscopia es un procedimiento clínico que le permite a un ginecólogo ver el interior del útero y consiste en introducir en el mismo una cánula fina (histeroscopio). EFE
«En intenciones se ha cambiado mucho pero, en la realidad, absolutamente nada». Así resume Ruth Martínez, presidenta de Adoptants (asociación de familias adoptantes y acogedoras de la Comunitat) la situación por la que atraviesa el ámbito de las adopciones en la autonomía, donde cada vez es mayor la espera para formalizar los procesos (algunos padres esperan más de diez años) y continúa sin concretarse la batería de mejoras previstas en una nueva normativa aprobada hace casi dos años. «Ha cambiado la transparencia, el diálogo y las intenciones, pero en la práctica no se ha modificado nada», lamenta esta portavoz.
DAVID Y ANTONIO, EN PREADOPCIÓN
«No te imaginas la envergadura que tiene»
David y Antonio (nombres ficticios, ya que prefieren mantener el anonimato) hace un año que tienen a dos niños en preadopción, puesto que está en marcha el proceso judicial para retirar su patria potestad a la familia biológica. Esta pareja que reside en la provincia de Alicante esperó más de siete años entre la presentación de la solicitud y los cursos y el proceso de idoneidad. Tras ello, y casi dos años después, llegó el momento del traspaso de los pequeños desde su familia de acogida «Es muy duro porque tienes la sensación de que les estás arrebatando algo», relatan. Una vez en casa, «empezó lo duro», especialmente con uno de los hermanos. «Lo tratas con todo el cariño del mundo, pero día tras día hay un rechazo. Es duro que te giren la cara o que te aparten». Después de un año, «todo está bastante más encarrilado», aunque «todavía dependemos de la conselleria para cuestiones como el pediatra o el colegio, y batallar con la Administración es muy difícil». «Cuando te metes en un proyecto como este no te imaginas la envergadura que tiene».
Según el último dato hecho público por la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas (a fecha 3 de abril), 198 familias valencianas cuentan en la actualidad con el informe de idoneidad favorable, un documento que acredita que cumplen con todos los requisitos y condiciones para poder adoptar. Algunas de estas familias poseen este documento desde 2007 por lo que, diez años después, siguen esperando a ese nuevo miembro de su hogar. Pero la situación, si cabe, es todavía más sangrante. Más de 2.500 familias valencianas que han iniciado los trámites para la adopción siguen a la espera de que la Administración autonómica las evalúe y acredite si son o no aptas para recibir un niño en adopción. De nuevo, algunas de ellas llevan esperando una década para este trámite. Frente a esta enorme bolsa, tanto de familias que ya tienen el visto bueno de la Generalitat como de hogares dispuestos a adoptar y que esperan el beneplácito autonómico, las adopciones efectivas apenas superan el centenar al año, sumando tanto las nacionales como las internacionales.
Hace una década, se formalizaban en la Comunitat más de 400 adopciones al año, pero durante los últimos ejercicios, especialmente a partir de 2012, experimentaron un serio frenazo: 190 en 2012, 136 en 2013, 117 en 2014 y 149 en 2015. Pese a solicitarlos en varias ocasiones, la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas no ha facilitado a este diario los datos del pasado año, aunque distintas fuentes consultadas coinciden en señalar que, en la actualidad, apenas se formalizan adopciones por lo que, si cabe, todavía ha empeorado más la situación.
Por tanto, y pese a que el número de nuevas solicitudes también se ha desplomado (de las 1.500-1.600 anuales de hace una década a las poco más de 300 al año de la actualidad) las esperas siguen en aumento. Más si cabe por el frenazo que están sufriendo las adopciones internacionales. «Hasta hace unos seis u ocho años, en adopción internacional las opciones eran mucho más amplias, los tiempos eran más cortos, había más países en los que se podía adoptar y con niños más pequeños. Ahora las condiciones han cambiado: hay menos países, las condiciones son más estrictas y las características de los niños también son distintas, ahora son más mayores y con necesidades especiales», describe Martínez. Esta situación está provocando que cada vez menos familias opten por esta vía, por lo que, paralelamente, se incrementan la solicitudes de adopción nacional.
NURIA, ADOPCIÓN INTERNACIONAL Y NACIONAL
«Hay que tomarlo como un proyecto a muchos años»
Nuria y su marido Alberto, vecinos de Valencia, iniciaron en 2006 los trámites de adopción, tanto nacional como internacional. «No íbamos con la idea de hacer dos, pero es un camino que uno inicia y no sabe si va a acabar». En aquel momento, la adopción internacional era mucho más rápida y en agosto de 2008 ya tenían a su pequeña de Etiopía. Dos años después, «nos llamaron para ver si seguíamos interesados en la adopción nacional y decidimos seguir adelante». No fue hasta noviembre de 2013 cuando finalmente llegó un nuevo miembro a la familia, aunque hasta mayo de 2016 no se formalizó la adopción. Nuria recomienda que antes de adoptar, «hay que analizar la situación y ver si es viable o no, porque ahora la internacional es muy difícil y a nivel nacional están colapsados; hay que tomarlo como un proyecto a muchos años». Además, añade, «cuando adoptas, hay que ser muy respetuoso con sus raíces y su identidad», mientras que la espera «hay que llevarla de la mejor manera posible».
Por otra parte, la nueva ley de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia, entre otras cuestiones, iba a servir también para contribuir a desatascar la situación. Sin embargo, la falta de concreción de esta normativa, aprobada ya hace casi dos años, ha hecho que la batería de medidas que propone no se hayan puesto todavía en marcha. Entre ellas destaca la fórmula de la adopción abierta, un régimen en el que los niños adoptados mantienen el contacto con su familia biológica a través de visitas periódicas, pero «tampoco está gestionada, no existe como tal. Está ahí en una hoja de ruta, en las agendas, pero no se avanza», lamenta la presidenta de Adoptants. Sin embargo, recalca que, para que esta fórmula sea efectiva y no origine conflictos, «hay que dotarla de recursos y de personal especializado y formado. En esta línea se muestra también Ana Alabort, presidenta de la Plataforma para la Defensa del Acogimiento Familiar en la Comunitat, pero además matiza que «no hay tantas familias adoptivas que quieran una adopción abierta». «Estamos igual que hace un año, la ley no ha avanzado nada», añade.
Cambios en las competencias de los denominados Organismos Acreditados para la Adopción Internacional encaminados a evitar que cada autonomía, por su cuenta, lleve a cabo las negociaciones con los países de origen (estos organismos pasarían a manos del Estado) es otra de las cuestiones que mantiene paralizada la falta de concreción de la normativa nacional, y que también contribuirían a agilizar las adopciones internacionales. A nivel autonómico, asimismo, se está preparando una normativa propia, precisamente para adaptarla a la nacional, para lo que se han creado mesas de trabajo con distintos colectivos implicados.
MARÍA Y BENICIO ESPERAN ACOGER
«Cancelamos la adopción al descubrir la acogida»
Esta pareja de Camporrobles tiene un hijo biológico de 8 años (Lucas) y se encuentran a la espera de realizar un acogimiento permanente. «Tuvimos la ocasión de sacar de vez en cuando a un menor de un centro y la experiencia fue tan positiva que cancelamos el expediente de adopción que teníamos en marcha. La figura del acogimiento nos pareció más interesante», relatan. Tras ello, continuaron con la idea y sacaron a otro niño. «Fueron dos experiencias maravillosas, por lo que hasta que nos llegue el acogimiento permanente no descartamos hacer más temporales». «Siempre hemos pensado que adoptar era una forma muy bonita de completar una familia, pero el acogimiento es un proceso que, para los niños, en más sencillo de asimilar, porque mantienen el contacto con sus padres biológicos».
Sin embargo, como resume Martínez, «nos estamos planteando un cambio de paradigma cuando no hemos solucionado las necesidades básicas del día a día. Se está trabajando mucho en la teoría y nada en la práctica, por lo que las situaciones son las mismas que hace cinco años con el agravante de que a nivel tiempos vamos a peor». La presidenta de Adoptats resume algunos de los principales problemas a los que se enfrentan los padres adoptivos y las familias de acogida que, en buena parte de los casos, suponen el paso intermedio entre la familia biológica y el que será su hogar definitivo.
Entre los déficits actuales, la portavoz de Adoptants destaca la falta de formación del profesorado para atender adecuadamente a los niños adoptados, el incumplimiento de los plazos máximos previstos en las distintas etapas del acogimiento, la falta de un seguimiento sanitario específico para niños adoptados (por ejemplo, parte de ellos proceden de padres biológicos adictos), problemas en los registros civiles o garantizar su anonimato en el periodo preadoptivo.
La periodista gijonesa María Fernández-Miranda ha publicado el libro No Madres. Mujeres sin Hijos contra los Tópicos. «Haz lo que tú sientas que quieras hacer», ha defendido la autora frente a los clichés sociales. Su libro, editado por Plaza & Janés, es autobiográfico, en gran parte, y en él narra cómo se sometió a siete fecundaciones in vitro sin éxito, pero también cuenta la historia de muchas otras mujeres que no quieren o no pueden tener hijos a través de diez rostros conocidos como son las modelos Sandra Ibarra y Almudena Fernández, la actriz Maribel Verdú, Mamen Mendizábal, Rosa Montero, Alaska e Inka Martí, Soledad Lorenzo, Carmen Ruiz y Paula Vázquez.
El libro, para ella, ha supuesto una liberación. La periodista ha relatado cómo estaba pasando por un proceso confuso tras haberse sometido a siete fecundaciones in vitro. El escribirlo, le ha servido «un poco» para aclarar sus ideas y a enfocar la vida «de otra manera, sabiendo que hay distintas maneras de vivir», ha destacado.
Para ella, la no maternidad era un debate que era necesario abrirlo, al incidir en que continuamente están bombardeando a las mujeres con este tema, aunque sea de diferentes enfoques, como las llamadas malas madres o madres arrepentidas.
Ha confesado que empezó a escribir para ella misma pero, un día, hablando con una compañera de trabajo le dijo que le parecía importante mandarlo a una editorial. Así lo hizo sin muchas expectativas, como ella misma reconoce, y sin esperarse la repercusión que está teniendo.
«Tener hijos o no tenerlos no es tan importante, es una cosa más de la vida», ha apuntado, para luego animar a muchas madres a que se pongan en el lugar de otras mujeres queno quieren o no pueden serlo, «en vez de rivalizar tanto», ha aconsejado.
Eso sí, ha dejado claro que no es un libro en contra de la maternidad, sino en defensa de la libertad de elección. Fernández-Miranda ha reconocido, ligado a ello, que le da mucha pena decir que son las mujeres quienes sobre todo te piden explicaciones sobre por qué no eres madre. «Me considero bastante feminista pero tenemos que dejar de rivalizar», ha conminado.
Con este libro, la periodista también espera que la gente se lo piense antes de preguntar insistentemente a las mujeres sobre su no maternidad. Y aunque ha señalado que la gente no lo hace con mala idea, falta educación y a veces esa «pregunta de ascensor», como quien pregunta por el tiempo, deja detrás «dolor o hartazgo de tener que justificarse», ha enfatizado.
Por todo ello, ha visto importante hacer lo que uno sienta y dejar también de escuchar los típicos comentarios de que te vas a arrepentir «y luego vas a ser una desgraciada», ha apostillado. Ella misma ha relatado que no quería tener hijos, pero aún así decidió someterse a unos tratamientos de los que es difícil salir. Una experiencia, en la que ha contado con el apoyo de su marido, pero que ha sido «muy dura», ha confesado. «No se cuenta muy bien», ha añadido sobre los tratamientos de fertilidad.
Que existe una relación entre horarios, factores físicos en el trabajo y problemas en la fecundidad es algo que la ciencia había deducido hace años. Pero ahora sabe qué biomarcadores se ven afectados, algo muy importante para poder resolverlo. En un nuevo estudio de Harvard, publicado en Occupational and Environmental Medicine el pasado febrero, se asegura que mover o levantar objetos pesados está inversamente relacionado con el número de folículos antrales (indican el número de huevos inmaduros que quedan en el ovario) y de óvulos (8,8% menos de los totales y 14,4% menos de inmaduros que las que no hacen semejantes esfuerzos). Y que los turnos de noche o de rotación, también influyen en el rendimiento ovárico.
El ejercicio físico intensivo tiene consecuencias similares. Según un estudio publicado en Current Opinion in Obstetrics & Gynecology,un mayor número de horas de ejercicio vigoroso está asociado a una menor actividad ovulatoria, especialmente en atletas. Y los datos de una investigación noruega sobre casi 4.000 mujeres indicaron que a mayor frecuencia, duración e intensidad del ejercicio, mayor era la dificultad en la concepción debido, aparentemente, a que produce un déficit energético que cierra el sistema reproductivo. “Aquellas que entrenan casi a diario o quienes lo hacen hasta sentirse exhaustas son las que tienen mayor riesgo de infertilidad”, añade Sigridur Lara Gudmundsdottir, investigadora de Norwegian University of Science and Technology.
¿Qué hay de los hombres?
Una de cada seis parejas que intenta quedarse embarazada sufre infertilidad. Y el factor masculino influye en casi el 60% de los casos. Según dos metaanálisis, la calidad del semen empeoró en el siglo XX, y otros estudios aseguran que la tendencia negativa se ha mantenido en los primeros años del XXI. Los motivos son múltiples: exposición a disruptores endocrinos, obesidad, edad, dieta. Y un 40% de los casos de infertilidad masculina es por causas desconocidas. Investigadores de la Universidad de Murcia estudiaron el papel que juega el ejercicio (o la falta de) en jóvenes sanos.
Según explican, cualquier tipo e intensidad de ejercicio reduce la mortalidad, la presión sanguínea, el riesgo de enfermedad coronaria y mejora la salud ósea y la función cognitiva, entre otros. “Pero los estudios sobre lo relativo a la producción de esperma son contradictorios: algunos indican que puede ser perjudicial, pero se centran solo en entrenamientos de alta intensidad en atletas de élite o en varones que acuden a clínicas de fertilidad”. Según sus propios datos, el ejercicio no influye en la calidad del semen.
Por primera vez, un equipo científico realizará un experimento que inducirá la diferenciación de células madre embrionarias humanas en células germinales en el interior de la primera nave espacial de carga de China, la Tianzhou-1, lanzada la semana pasada.
El experimento busca estudiar los efectos del entorno espacial en la reproducción, empezando por el estudio de la microgravedad en células madre y germinales, explica el director de la investigación, Kehkooi Kee, profesor de la Universidad de Tsinghua.
Kee detalla que este test sin precedentes estudiará el desarrollo y maduración de las células germinales en este entorno de microgravedad y el potencial de desarrollo de las células madre embrionarias.
Se espera que el estudio proporcione la base teórica y el apoyo técnico para resolver los posibles problemas que el entorno espacial cause en la reproducción humana, añade el profesor.
«El experimento es importante porque es el primer paso hacia la comprensión directa de la reproducción humana durante la exploración espacial», indica.
Los expertos creen que en el entorno espacial conocido la microgravedad, las radiaciones y los campos magnéticos podrían tener un gran impacto en la reproducción. De entre estos factores, se considera que la microgravedad podría ser el más problemático.
A escala celular, la microgravedad podría afectar a la división celular o la polaridad. Las células de los organismos vivos contienen muchas moléculas orgánicas. Tanto estas como las células han evolucionado para funcionar bajo la gravedad terrestre. Pero los científicos todavía no tienen claro cómo podría afectar la microgravedad a la fuerza física que regula las interacciones moleculares y el desarrollo de la célula, relata el experto
Estados Unidos, Rusia y Europa han realizado experimentos espaciales para comprobar si la microgravedad es dañina para los astronautas, especialmente por sus efectos en músculos y huesos. Su influencia en la capacidad reproductiva apenas se ha estudiado, en cambio.
La investigación previa sobre la materia se centró principalmente en controlar los niveles de hormona reproductiva en los astronautas. Dados los límites éticos y físicos, ha sido muy difícil obtener directamente y estudiar sus células germinales.
«Si lo que queremos es estudiar directamente la biología reproductiva de los humanos en el espacio, tenemos que construir una plataforma in vitro para estudiar las células germinales. Por eso decidimos emplear células madre embrionarias que se diferencien para pasar a ser células germinales», apuntó en declaraciones a Xinhua.
Kee y sus colegas lograron en 2009 obtener por primera vez células madre primordiales y células similares a las espermáticas. Sus hallazgos los publicaron en la revista científica Nature.
El equipo ha logrado recientemente obtener céulas parecidas a los óvulos a partir de células madre, un avance que publicarán próximamente.
Es posible inducir la conversión de células madre embrionarias en células germinales primordiales, que a su vez se transformen en otras próximas a las espermáticas o a los óvulos. Pero convertir directamente las células madre en células reproductivas es muy difícil porque depende de más pasos de desarrollo y factores celulares, cuenta Kee.
Aunque otros científicos han realizado experimentos similares, ninguno ha conseguido que las celúlas madre germinales se diferencien hasta alcanzar el estado de maduración que ha logrado el equipo de Kee.
«Hemos comparado las células cultivadas in vitro con las obtenidas naturalmente y comprobado que comparten muchas características. Pero solo podemos denominar a las generadas in vitro como ‘similares’ a las espermáticas o a los óvulos, porque no podemos probar que sean exactamente iguales hasta que realicemos experimentos prácticos», advierte el experto.
Por lo de ahora, todos los experimentos sobre la materia se han realizado en tierra, así que los científicos desconocen si la microgravedad afectará al proceso de diferenciación de las células madre embrionarias y a la formación de células germinales.
«En los experimentos en tierra lleva unos seis días cultivar y obtener células germinales primordiales y unas dos semanas en llegar a las células similares a las espermáticas o a los óvulos», dice.
«El experimento de la Tianzhou-1 durará 30 días. Se ignora de momento hasta qué punto pueden las células madre embrionarias diferenciarse en el espacio. ¿El proceso será más lento? Y en tal caso, ¿cuánto más?, se pregunta Kee, que avanza que el equipo confía en que al menos aparezca la primera fase de las células germinales primordiales.
Los científicos controlarán remotamente desde tierra los instrumentos de investigación para cambiar el entorno del cultivo celular e inducir la diferenciación. Las imágenes de las células al microscopio se enviarán a la Tierra.
Otros experimentos incluidos en la nave de carga china estrán dirigidos a probar medicamentos para prevenir la pérdida de masa ósea, las células madre y el crecimiento de órganos en el espacio.
Investigadores de la Universidad de Murcia (UMU), en colaboración con científicos del Babraham Institute de Cambridge, parecen haber encontrado uno de los posibles motivos por los que algunos de los embriones concebidos por reproducción asistida nacen con más problemas que aquellos que se gestan de manera natural.
Según los resultados del grupo de investigación Fisiología de la Reproducción de la UMU, publicados en la revista eLife, se sospecha que la razón puede encontrarse en la composición de los líquidos utilizados en los laboratorios para favorecer la unión entre espermatozoides y óvulos durante la fecundación; unos fluidos que continúan utilizándose durante los primeros días de gestación.
La solución que proponen los científicos consiste en añadirles nuevos líquidos, esta vez procedentes del aparato reproductor de la madre.
Las conclusiones de esta propuesta, testada con embriones porcinos, demuestran que «aquellos que han sido gestados en líquidos complementados con fluidos del útero de cerdas adultas tienen embriones más parecidos a los naturales que los obtenidos cuando estos líquidos no son suplementados», según explica Pilar Coy, investigadora principal del trabajo en la Universidad de Murcia.
Además, los investigadores han examinado los marcadores químicos del ADN de estos embriones, es decir, sus modificaciones epigenéticas (aquellas que vienen determinadas por el ambiente celular y no por la genética).
El análisis realizado demuestran que «algunos de los embriones concebidos por reproducción asistida con el líquido habitual forman patrones génicos y epigenéticos diferentes a los concebidos de manera natural; y que aquellos concebidos en tratamientos de fertilidad pero con fluido del aparato reproductor añadido son más cercanos a los embriones concebidos in vivo», añade la investigadora de la UMU.
Actualmente las españolas tienen su primer hijo de media a los 30,4 años. Este retraso en la maternidad supone una preocupación común a la hora de ser padres: la fertilidad. Ese problema puede resolverse mediante distintos tratamientos como la reproducción asistida.
Los resultados de este trabajo suponen un importante avance en las técnicas de reproducción asistida, un método que ha facilitado el nacimiento de más de cinco millones de niños.
Este es uno de los casos en los que la frustración, la ansiedad y la impotencia son unos sentimientos que predominan sobre los demás. Ya es dura la fase en la que hay que admitir que se necesita ayuda para poder tener hijos, pero si a esto le añades que aún pidiendo ayuda para lograr un embarazo el proceso aún es complicado de conseguir una pregunta comienza a martillear en la cabeza.
Es muy posible que pienses que la culpa por la que no te puedes quedar embarazada es tuya, pero esta no es una dinámica de pensamiento muy positiva ni aconsejable y, además, no te beneficiará para nada en el proceso de fecundación que tu ánimo sea deplorable.
A continuación puedes leer una serie de consejos para que logres tener una actitud lo más positiva ante la situación y para que afrontes el problema de la forma más idónea:
No pienses todo el tiempo en el tema. Procura realizar actividades que te distraigan y te desarrollen como persona, de esta forma conseguirás darte cuenta de que hay cosas que eres capaz de hacer y que realmente te satisfacen emocionalmente. Cuando te des cuenta de esto tendrás una actitud mucho más positiva y afrontarás la situación desde otro punto de vista.
Cuando veas que eres capaz de realizar otros retos que no son tan fáciles, te tomarás las dificultades para quedarte embarazada como otro reto más en el que tendrás que dar lo mejor de ti para salir victoriosa. Lo bueno es que no lo verás como algo imposible, será difícil pero con esfuerzo las cosas se consiguen.
Es fundamental tener una persona en la que te puedas apoyar, que te entienda, que sientas que está ahí pase lo que pase. Tu pareja va a ser esa persona. Afrontar el problema con la ayuda de alguien de confianza da mucha más seguridad.
Es muy importante que entiendas que no hay culpables. La infertilidad es un problema de salud que debes tratar con la ayuda de los profesionales de la salud competentes. Nunca culparías a alguien por coger un catarro, ¿ no? Simplemente te pones malo y ya está, tienes que pasarlo y hacer todo lo que esté en tu mano por mejorar lo antes posible. Pues el caso de las complicaciones en la fecundación asistida es una situación parecida: nadie tiene la culpa de la situación.
Cuéntale por lo que estás pasando solamente a las personas de tu mayor confianza, de tu entorno, como familiares o amigos muy cercanos. La idea es que te sirvan como apoyo durante todo el proceso.
Como consejo final: Que no te de vergüenza recurrir a la ayuda de un psicólogo. Te ayudará, con su experiencia acumulada en el tratamiento de otras personas en una situación parecida o igual a la tuya, a tener una actitud positiva, a disminuir tu ansiedad y a evitar la depresión. En muchos centros de reproducción asistida cuentan con unidades de psicología especializada desde las que te podrán ayudar y orientar durante todo el proceso.
Natalia y Diego se conocieron en el 2005. Ella tenía 27 y él 23. Se enamoraron, se casaron y en 2009 decidieron que era el momento de pasar a otra etapa, de ampliar la familia.
No querían encarar una búsqueda desesperada así que se tomaron las cosas con calma. Dejaron de cuidarse y siguieron con sus vidas «como si nada». 28 días después, una mancha de sangre en la bombacha de Natalia le anunció que no estaba embarazada. «Será la próxima», pensó sin angustiarse. Pero a medida que pasaron los meses la angustia fue cediendo y con ella los nervios y la ansiedad.
Las primeras consultas médicas
Al año de búsqueda decidieron consultar con un médico especializado en fertilidad. Además de hacerle una batería de estudios a la pareja, le realizó a Natalia una cirugía laparoscópica porque sospechaba que tenía endometriosis. El diagnóstico no era del todo claro, y a pesar de que pos cirugía dicen que aumentan las chances de embarazo, el panorama no cambió.
Buscar un bebé puede comenzar siendo placentero pero cuando el test positivo no llega todo se vuelve tortuoso.
Finalmente, el médico les propuso intentar con una inseminación intrauterina.
Esa sugerencia fue una bomba de tiempo en las cabezas de Natalia y Diego. «Nos resultaba difícil llevar la etiqueta de ‘infértiles’, sobre todo cuando la pareja no tenía un diagnóstico claro. Ese primer tratamiento sacudía todos nuestros temores», dice Natalia. Pero el deseo de formar una familia era tan grande que se hicieron fuertes y decidieron intentarlo.
Cuando el sueño de ser padres tarda un poco más
Así arrancaron una seguidilla de tres inseminaciones: «Vivíamos en una montaña rusa de emociones. Para realizar los tratamientos debíamos desembolsar una importante suma de dinero en medicación, yo debía aprender a inyectarme hormonas todas las noches a la misma hora, aguantarme la vejiga llena el día que me hacían la inseminación, y luego lo peor: esperar los 14 días hasta poder hacerme el análisis de sangre que confirmara si estaba o no embarazada. Todos con el mismo resultado: negativo».
Esos 14 días de espera hasta confirmar si el beta es positivo suelen ser un infierno. El tiempo parece no pasar más, uno se pone tenso e irritable. Y después del «negativo» la sensación es que el mundo se te viene encima. Hay que rearmarse, juntar fuerzas para apoyar a la pareja y luego decidir si uno vuelve a intentarlo o no.
Natalia deseaba estar embarazada más que nada en el mundo. Quería quedarse dormida en todos lados y sentir nauseas por la mañana, tener que comprarse un talle de jean más grande porque los suyos ya no le entraban y que le cedan el asiento en el colectivo porque cómo iba a estar parada con semejante panza. Anhelaba brindar con agua y pedir la carne bien cocida, porque eso es lo que hacen las mujeres cuando tienen un bebé en la panza. Pero cada mes llegaba el período y con él la tristeza.
Cambiar el chip y dejar de postergarse
Después de la tercera inseminación y con mucha frustración a cuestas, Natalia decidió pedir ayuda a una psicóloga especializada en fertilidad. En terapia trabajó sobre sus miedos y deseos y adquirió herramientas para hacer que el tiempo de espera sea productivo.
«Me ayudó a entender que la infertilidad contamina todas las áreas de tu vida, y es por eso que comenzás a alejarte de todo y de todos. Porque tus amigas van quedando embarazadas y vos no, porque todo el mundo te pregunta para cuándo o por qué vos no tenés hijos, y la verdad es que no podés ni tenés ganas de andar exhibiéndole a cualquiera tu historia clínica. Porque podés ser brillante en tu trabajo y tener un año grandioso, pero seguramente cuando llegue Navidad, Año Nuevo, tu cumpleaños o el día de la Madre vas a sentir un agujero inmenso en tu corazón que es ese hijo que tanto deseás y que este año tampoco llegó», dice Natalia con un nudo en la garganta por el recuerdo.
Luego de tres años de espera la pareja también aprendió que el mundo no para y si bien el reloj biológico avanza, uno no puede postergarse. Durante mucho tiempo no se anotaron en el gimnasio «porque mira si nos anotamos y en el medio quedamos y tenemos que abandonar», no compraron el aire acondicionado «porque si este tratamiento no funciona vamos a necesitar juntar mucha plata para el próximo» y no se fueron de vacaciones «porque no podemos hacer un gasto tan grande en ese momento». Pero un día cambiaron el chip. Empezaron a hacer actividad física, a darse gustos y a planear viajes.
También aprendieron a hacer oídos sordos a los comentarios ajenos como «no gastes más en tratamientos, andate de vacaciones y vas a ver cómo volvés embarazada. Porque te vas y no volvés embarazada».
Con tres inseminaciones fallidas aceptaron pasar a los tratamientos de alta complejidad y encararon dos ICSI, una variante de la fecundación in vitro. El resultado: negativo. Diego y Natalia: de nuevo rotos.
«¿¡Levante la mano quien tiene un beta positivo!?»
Finalmente decidieron cambiar de centro. Buscaron su historia clínica y la llevaron a un lugar más contenedor, más ameno y más chico (Seremas). Allí realizaron algunos ajustes en la medicación y en el plan de laboratorio de embriología y arrancaron, con mucha paz, un nuevo tratamiento.
En paralelo, Natalia arrancó reiki, para mantenerse tranquila y segura, y para que la angustia y la desesperación no le ganaran.
El día del resultado los dos estaban positivos «¿Por qué no?», pensaron, «alguna vez se nos tiene que dar». Y si era negativo pensaban hacer lo mismo de siempre: llorar, lamentarse, darse tiempo, levantarse y volver a intentarlo.
Pero a las 3 de la tarde sonó el teléfono. Era el médico y Natalia fue la encargada de atender. Del otro lado solo se escuchó un grito eufórico: «¿¡Levante la mano quién tiene una beta positiva!?»¡Lo habían logrado!
Fue un embarazo perfecto, tranquilo y sin inconvenientes. Cuatro días antes de la fecha probable de parto nació Lucas.
«Ya no hay cumpleaños, Navidades, Años Nuevos ni días de la madre con agujeros en el pecho -dicen Natalia y Diego-, porque él ahora está acá y llena todo con su vida, con su alegría, con sus juegos, su voz y su sonrisa».
Cada día son más frecuentes los tratamientos de reproducción asistida en los que se emplean óvulos procedentes de donantes. Es lo que se conoce como Ovodonación u Ovodón. Para saber un poco más sobre esta práctica hemos contactado con el primer banco de óvulos y espermatozoides de Andalucía, CEIFER Biobanco, donde nos ha atendido Rocío Díaz, bióloga especialista en embriología y responsable del banco de ovocitos.
¿Por qué son cada vez más frecuentes los tratamientos con óvulos de donante, Rocío?
En primer lugar, porque el estilo de vida de la sociedad ha cambiado. Es decir, cada vez más mujeres, por múltiples razones, desde mi punto de vista positivas, ven cómo su maternidad se retrasa. Esto hace que su fertilidad descienda entre otras razones porque a medida que pasa el tiempo nuestra reserva ovárica se va reduciendo y los óvulos, que son los mismos desde que nacemos sin que se produzcan nuevos durante la vida, van envejeciendo, con lo que su funcionamiento se ve afectado negativamente. Ante situaciones de este tipo se hace necesaria la sustitución de los óvulos propios por óvulos procedentes de donante.
Por otra parte, debido a que la vitrificación o criopreservación de ovocitos y embriones es una técnica relativamente novedosa que poco a poco se va perfeccionando y popularizando en los centros de reproducción asistida. Particularmente considero que es uno de los grandes logros de la ciencia, pues hemos sido capaces de «congelar» y «descongelar» células manteniendo su funcionalidad y propiedades.
LA CIENCIA HA LOGRADO «CONGELAR» Y «DESCONGELAR» CÉLULAS MANTENIENDO SU FUNCIONALIDAD»
Pero entonces, si no se emplean tus propios óvulos, ¿de quién es el niño?
El bebé es de sus padres, esto es indudable; pues el óvulo, aunque muy importante, es únicamente uno de los muchos elementos que confluyen en el mágico proceso de gestación de un bebé.
Cada ser humano tiene 46 cromosomas representados en el núcleo de cada una de sus células, 23 son aportados por el varón y 23 por la mujer. Estos elementos definen la expresión de las células o sea, cómo son las células y por extensión cómo somos las personas. Efectivamente, los cromosomas aportados por la mujer cuando hacemos ovodonación, proceden de la donante. Pero según nos enseña una de las líneas más avanzadas de la genética denominada epigenética, la expresión -es decir, cómo se activan los genes- depende de sustancias que aporta la madre durante el embarazo. Por tanto, una vez que el embrión generado in vitro se encuentra en el útero de la madre, existe un importante vínculo madre-embrión, vínculo que afectará al desarrollo embrionario y que definirá cómo será el bebé.
En resumidas cuentas, aunque parte del código no sea de los padres, cómo se expresa este código depende de la madre.
Todo esto desde un punto de vista científico, pero yo creo que la definición de padres que más importa comienza en el momento en el que el niño nace. Para mí sus padres son las personas que lo cuidan, lo protegen, lo educan y lo aman… independientemente de la biología esos son sus padres pues esos son los factores que por encima de los códigos genéticos nos hacen ser la persona que somos.
LOS REQUISITOS PARA SER DONANTE DE ÓVULOS ES TENER ENTRE 18 Y 35 AÑOS Y UN BUEN ESTADO DE SALUD FÍSICO Y MENTAL
¿Se puede elegir a la donante? ¿se puede conocer su identidad?
En España la donación de óvulos es absolutamente anónima. No se puede conocer a la donante en ningún momento ni seleccionar sus rasgos. La madre es la madre y la donante simplemente aporta su óvulo, por lo que éticamente no consideramos adecuado que se pueda conocer su identidad. El equipo clínico debe asignar una donante que se parezca al máximo a la madre. Ellos son los que seleccionan a la donante y el criterio consiste en maximizar su compatibilidad.
¿Qué requisitos debe cumplir una donante para poder donar? ¿Cómo puede hacerlo?
Básicamente tener entre 18 y 35 años y un buen estado de salud físico y mental.
Mi recomendación para hacerse donante óvulos es informarse en una de las plataformas existentes para ello. Por ejemplo en www.easydona.com encontrarán información completa sobre el procedimiento, la compensación y podrán solicitar información adicional. Donar tiene un inmenso valor, debes tener en cuenta que si no fuese por las personas que deciden compartir sus ovocitos, muchísimas mujeres no podrían ser madres.
«EN ESPAÑA LA DONACIÓN DE ÓVULOS ES ANÓNIMA. NO SE PUEDE CONOCER A LA DONANTE EN NINGÚN MOMENTO»
Volviendo a los tratamientos, desde tu punto de vista ¿qué requisitos debe cumplir un centro de reproducción asistida para ofrecer tratamientos de ovodonación? ¿Se atreve a recomendar alguno?
No sé si es por degeneración profesional, pero para mí la clave en este servicio se centra en el laboratorio. Cualquier centro de reproducción asistida que cuente con un laboratorio de embriología tecnológica y profesionalmente actualizado y potente, que sea capaz de realizar vitrificación, desvitrificación, fecundación y cultivo embrionario cumpliendo con rigurosidad los protocolos científicos y tratando cada proceso como el único, es un centro en el que podemos confiar. En Sevilla, sin desmerecer al resto, me atrevo a recomendar MASVIDA Reproducción, un centro con el que colaboramos desde hace años.
Tal vez muchas mujeres acuden a su ginecólogo de toda la vida, en ese caso cabe preguntarse si tiene experiencia en fertilidad y si hace todas las técnicas. A veces lo compañeros se aventuran con las inseminaciones pero no practican la FIV, más eficaz y más compleja. Siempre os pueden recomendar un centro especializado en fertilidad. Por supuesto la decisión es tuya/vuestra pero ya tenéis un centro que contrastar con otros.
Si el ginecólogo no hace fecundaciones in vitro podéis empezar con él haciendo inseminaciones pero tener en cuenta que en caso de pasar a fecundación por voluntad propia o por no conseguir embarazo con las inseminaciones, habréis de buscar un centro de fertilidad de confianza.
A veces podemos dudar entre la inseminación y la in vitro si nuestro ginecólogo solo insemina podemos estar condicionados en esta decisión y tal vez no decidirnos por la FIV por que la vemos un poco más lejos.
Hay hospitales grandes con muchas especialidades y gran prestigio sin embargo la reputación puede venir de otras especialidades que nada tienen que ver con tu deseo de tener un bebé. Por tanto no siempre lo más grande ha de ser necesariamente lo mejor.
A veces estas grandes instituciones no tienen la escala adecuada para conseguir la cercanía en el trato.
Algunas preguntas que hay que hacerse pueden ser:
¿Tiene personal joven en formación?
Los grandes hospitales universitarios tienen continuamente personal en formación con poca experiencia
¿Estudian siempre la parte masculina?
¿Acaba en un simple seminograma? O realizan visita al hombre, ¿lo exploran?
Siempre digo que el paciente no es el semen, es el señor que da el semen. Nunca una muestra de semen sustituye la valiosa información propia que aporta el hombre en la visita. En mis años de experiencia nunca una muestra de semen me dijo nada acerca de cuantos tiempo llevaba buscando una critatura, tóxicos, antecedentes de enfermedades que expliquen esterilidad etc…
¿Piden muchos menos estudios previos al tratamiento que los otros centros?
En principio tiene un efecto positivo: el costo. Si miramos más allá podemos ver que si tras varios tratamientos no hemos conseguido embarazo y hacemos alguno de aquellos estudios que pedían en otro sitio y vemos que está alterado podemos llegar a la conclusión que hemos perdido el tiempo y el dinero haciendo tratamientos inadecuados o cuando menos no óptimos. En mi opinión es mejor empezar bien.
¿Piden muchos más estudios que le resto?
Habría que ver que estén justificados. No hay una lista cerrada y verdadera pero si es muy alejada de lo que piden otros centros…
¿Disponen de la última tecnología?
Valorar que técnicas innovadoras (Embryoscope, Compatibility, IMSI…) que pueden ser de tu interés ponen a tu disposición te permite ser libre de hacerla o no. Si no las tienen seguramente no lo sabrás.
Aun en el caso de no utilizarlas te da una seguridad saber que tienen un laboratorio a la última. Si el médico es importante, el Laboratorio es fundamental es el «motor». Un buen doctor sin un buen laboratorio de referencia no tendrá los mismos resultados
¿Se hace todo el tratamiento en las mismas instalaciones?
¿Hacen Assisted hatching en los embriones?
En casos de donación de óvulos las donantes van al centro o se ponen ellas la medicación?
Que medicación recibe la donante, la de origen recombinante o las más económicas de origen urinario?
¿Tiene banco de semen propio?
¿Se pueden responsabilizar ellos directamente del buen hacer en los procesos de donación de semen?
Otros Aspectos
Las listas de espera, o la accesibilidad de horario o periodos vacacionales son factores a tener en cuenta.
El precio es importante pero, ojo, que no merme la calidad del servicio. Hay que preguntarse por lo que incluyen por ese precio, se puede hacer la FIV sin ICSI (micro-inyección) será más económico pero nos podemos arrepentir si nos encontramos que los óvulos no se han fertilizado. Entonces diremos que lo barato sale caro.
Si está muy por debajo de los otros centros es fácil que haga poco que se dedican y necesiten hacerse un sitio.
También por la experiencia del equipo no sólo del doctor, sino del resto del equipo una mala comunicación de una secretaria o de una enfermera puede traducirse en pérdida de tiempo, sorpresas en los presupuestos…en definitiva en contratiempos.
Del usuario depende que los centros de fertilidad demos mejores servicios al mismo precio y ganen ese mejor servicio o se ofrezca menos por menos dinero.
Eres mujer y tienes 35 años. Tu deseo de ser madre aumenta y decides que es el momento. Cuando acudes al médico las noticias no son buenas, tras varias pruebas, tu reserva de óvulos es muy pequeña. Una de las pautas de prevención, según los expertos, para tener más posibilidades de quedarse embarazada es que la mujer conozca su reserva ovárica o capacidad de producir óvulos de calidad. Exactamente se conoce como reserva ovárica a la mayor o menor dotación folicular que tienen los ovarios de una mujer en un momento dado. Es un parámetro importante desde el punto de vista endocrinológico y reproductivo, ya que se trata de un concepto cuantitativo que guarda correlación con la calidad de los folículos y ovocitos disponibles.
En la actualidad cada vez más mujeres retrasan la maternidad. De los 25,2 años de edad media para tener el primer hijo de 1975 (primer dato disponible en el INE), a los 30,6 de 2014 (último dato), la evolución parece imparable. España es, junto con Italia (30,7), el país de la Unión Europea donde las mujeres son madres más tarde. Gracias a las diferentes técnicas de fecundación in vitro nacieron en nuestro país un total de 33.394 bebés en este periodo, según los últimos datos proporcionados por el Ministerio de Sanidad. La Seguridad Social costea tres intentos de FIV para las parejas que no pueden tener hijos, y solo lo cubre a mujeres hasta los 39 años. Necesitar más intentos o superar la edad estipulada lleva a muchas mujeres a clínicas privadas. La técnica más efectiva es la donación de óvulos, según expertos de la Clínica Tambre.
La técnica conocida como vitrificación de ovocitos, que consiste en el uso de nitrógeno líquido y que ha disminuido considerablemente el tiempo que transcurre entre extracción y vitrificación, es la única que posibilita a la mujer preservar sus óvulos para que puedan ser fecundados en el futuro, pero “un 44% de las mujeres no conoce que existen técnicas de preservación de la fertilidad, por lo que un 98% de ellas ni se lo plantea”, según un último estudio de la Clínica Ginefiv, referente de reproducción asistida en nuestro país, denominado Conocimiento y hábitos de fertilidad de las mujeres.
“Conocer este dato es importante ante el deseo de concebir, pues esto aumentará las posibilidades de estar en cinta”, asegura el informe. La vitrificación de ovocitos debe aplicarse antes de los 35 años, para que los óvulos preservados sean de calidad y tengan las máximas probabilidades de ser fecundados en el futuro. El análisis de Ginefiv ha contado con una muestra de 300 mujeres entre los 18 y 50 años y los datos se recogieron en junio de 2016.
«Conocer la reserva ovárica también ofrece a la mujer la posibilidad de saber si es conveniente o no postergar la maternidad, si quiere ser madre biológica de sus hijos», explicó en la presentación del estudio la coordinadora de ginecología de la Clínica Ginefiv, la doctora Victoria Verdú, según informó EFE.
“Sí es verdad que tanto en Italia como en España existe muy poca información sobre la preservación de óvulos, por lo que muy pocas mujeres acuden al uso de esta técnica para ser madres en un futuro”, nos cuenta desde Italia la doctora Daniela Galliano, directora de IVI Roma. “La falta de información viene de los ginecólogos de base, que no transmiten esta posibilidad a las mujeres. Desde IVI estamos empezando a formar a estos médicos sobre esta cuestión, que facilita que las mujeres tengan más posibilidades de ser madres cuando lo desean”, continúa la experta. “Cada vez se están haciendo más cosas a este respecto. Por ejemplo, en IVI Madrid se está llevando a cabo una campaña gratuita para que las mujeres sepan lo que es la preservación de óvulos”, añade.
Según indica Galiano, “la mejor edad para conservarlos es cuanto antes mejor”. “De las 4.000 mujeres, incluidas mujeres con cáncer, que lo han realizado con IVI, unas 850 de ellas son solteras. La mayoría suele hacerse la preservación entre los 35 y 40 años”, continúa. «Yo, personalmente, vitrifiqué con 37 años y tuve mi hija a los 38 y varios meses. Hace ya casi un año», explica con ilusión la experta. Los especialistas en fecundación in vitro advierten que “la mujer debe tener en cuenta que a partir de los 35 años la reserva ovárica y la calidad de los óvulos se ven reducidas considerablemente, afectando directamente a la capacidad reproductiva de la mujer”.
Según explica Galliano, cuando una mujer decide preservar sus ovarios el primer paso es acudir a la consulta: «Allí el médico le hará una ecografía y unos análisis, sobre todo de la hormona antimulleriana, proteína que es secretada por los folículos ováricos y sirve como medida indicativa de la reserva de la función ovárica de la paciente. Tras esta evaluación, se le trata con hormonas, en muy bajas dosis, de siete a nueve días». «Tras este tiempo, se observa el aumento de tamaño folicular de los óvulos y se extraen, mediante una cirugía con sedación -la experta específica que la mujer no sufre dolor en ningún momento-, y se hace una valoración en microscopio de la extracción. Se vitrifican solo los más maduros. La paciente, tras unas dos horas, puede volver a casa», argumenta.
“Estos óvulos vitrificados mantienen su calidad casi al 99%, y su conservación es para siempre”, concluye la experta. El precio medio de la intervención es de 2.000 euros.
Mujeres con cáncer que preservan sus óvulos
Los tratamientos contra el cáncer suelen ser muy agresivos y está demostrado científicamente que afecta a la capacidad reproductiva de la mujer, llevando a la esterilidad en algunas ocasiones. Con el fin de evitar que una mujer con esta enfermedad no sea madre, la preservación de óvulos es una de sus mejores opciones. Desde IVI, se ofrece este servicio y de forma gratuita a estas pacientes. La extracción se realiza antes de que estas se sometan a los tratamientos de quimioterapia o radioterapia. Desde que empezaron el proyecto, ya han nacido 17 bebés sanos de estas madres, de las que el 65% ha padecido un tumor maligno de mamá. La mayoría tiene menos de 32 años.
‘APPS’ PARA CONTROLAR LA FERTILIDAD
Otras conclusiones que se desprenden del estudio de Ginefiv indican que el 57% de las mujeres desconoce cuáles son sus días fértiles y no llevan un control de su ovulación, datos que son necesarios para conseguir quedarse embarazadas.
Hay muchas más apps, pero estas tres son muy útiles y te pueden orientar.
Quédate embarazada. Ginefiv ha desarrollado esta app gratuita que ayuda, entre otras cosas, a controlar los días fértiles y maximizar, mediante una calculadora de fertilidad, las probabilidades de éxito de todas aquellas parejas que están buscando un embarazo por medios naturales. Además, cuenta con distintos parámetros de gran utilidad para afinar la determinación de dichos días fértiles, como por ejemplo la medición de la temperatura basal, la observación del moco cervical o el examen de ovulación.
WomanLog Calendar (en iTunes), esta app te permite incluir en el calendario todos los datos posibles, también los días en los que se tienen relaciones sexuales y de este modo planificarlas si buscamos el embarazo.
Kindara Fertility Tracker. Es otra completísima app gratuita con la que podrás monitorizar tu fertilidad mediante marcadores e indicativos habituales, como el moco cervical o la temperatura basal, y llevar un control automático para calcular tus mejores días.
¿Por qué en las clínicas de reproducción asistida hay embriones para adoptar?
La especie humana es relativamente poco fértil, pero muy eficiente en hacer llegar su descendencia a la edad adulta. Se estima que la tasa de embarazo por intento en un ciclo natural de una mujer fértil es del 25%. Es decir, se consigue una gestación 1 de 4 veces. Los centros de reproducción asistida consiguen tasas de más del 50%. Para conseguir esto, se necesitan estimular los ovarios y recuperar más óvulos para tener más posibilidades. Se generan más embriones y se seleccionan los mejores para transferir. A veces, se transfieren más de uno para mejorar la posibilidad. El resto de embriones se congelan. Si la mujer queda gestante y no desea más hijos, los embriones pueden ser donados a otras parejas que deseen adoptarlos.
¿Quién puede adoptar un embrión?
Toda mujer mayor de 18 años y menor de 55, casada o no, con pareja o sin pareja. El único requisito indispensable es que tengas útero.
¿Cuánto cuesta una adopción de embriones?
Un ciclo de adopción de embriones de parejas que ya han quedado gestantes y los donan cuesta alrededor de 3700€
¿Hay lista de espera?
No, hay muchos embriones disponibles para ser adoptados. Puedes empezar el tratamiento con la próxima regla y en un mes estar embarazada.
Estudios aseguran que actualmente “más del 30 % de los ciclos de fecundación in vitro (FIV) precisa de diagnóstico genético implantacional”, una técnica que permite estudiar el ADN de los óvulos o de los embriones para seleccionar los que cumplen las características adecuadas.
El informe indicó que la edad media de las pacientes de reproducción asistida del Hospital Universitario Dexeus (España) ha pasado, desde 1995, de 35 a 39 años.
Asimismo, el trabajo afirmó que 40 % de las mujeres que apuesta por la FIV en este centro requiere óvulos de una donante, mientras que hace quince años esta técnica solo se aplicaba en el 4 % de los casos.
Los investigadores han recordado que España es el país europeo en el que se hacen más tratamientos de ovodonación, una cifra que equivale al 50 % de todos los que se practican en Europa, según datos publicados por la European Society of Human Reproduction and Embryology (ESHRE).
El director del centro Salud de la Mujer Dexeus, el doctor Pedro N. Barri, ha explicado que desde el nacimiento en 1984 de Victoria Anna Perea, la primera persona concebida a través de FIV en España, ha habido “un cambio radical en el perfil de las pacientes que recurren a estas técnicas, así como en los motivos que les llevan a hacerlo”.
Barri ha afirmado que al principio la paciente que acudía al centro sanitario para que se le aplicara la FIV era una mujer de unos 30 años, con pareja, que tenía problemas de fertilidad, mientras que el perfil actual es el de una mujer de 39 años de media que “padece esterilidad por problemas asociados a su edad avanzada”.
La apoptosis es un mecanismo de muerte celular programada. Las células que no son válidas, que ya han cumplido su función o que tienen anomalías son auto-eliminadas por éste mecanismo. Las células tienen mecanismos para detectar que ya no son necesarias y se autodestruyen.
Apoptosis en los espermatozoides
El mecanismo de apoptosis o autodestrucción también ocurre en los espermatozoides. Los espermatozoides se producen en grandes cantidades, millones, y el mecanismo de producción no está exento de fallos. El ADN del espermatozoide se fragmenta y aunque puede ser reparado, cuando la fragmentación es muy elevada esto no es posible. Los espermatozoides con fragmentación elevada entran en fase de autodestrucción, de apoptosis.
Podemos marcar los espermatozoides con anomalías
Para nuestra fortuna, los espermatozoides que entran en fase de apoptosis muestran una particularidad, muestran en la membrana exterior una molécula llamada «fosfatidilserina». Además, disponemos de otra molécula conocida como Anexina V que se une fuertemente a la fosfatidilserina. Si mezclamos una solución que contenga Anexina V con los espermatozoides, tendremos nuestros espermatozoides anómalos marcados.
¿Cómo utilizamos los imanes para separar los espermatozoides con anomalías?
Otra particularidad de la molécula Anexina V es que la podemos unir a unas micropartículas con propiedades magnéticas. Si usamos este tipo de Anexina V unida a las esferas magnéticas, podemos mediante un imán atrapar solo a los espermatozoides marcados.
Podemos hacer pasar la solución de espermatozoides marcados por una columna de imanes que atrape los espermatozoides anómalos y deje pasar los espermatozoides sanos.
Hay pacientes que, por diferentes razones no tienen ovocitos capaces de dar lugar a un embrión evolutivo y sano, por lo que la única oportunidad de conseguir un embarazo está en la donación de óvulos.
Con la donación, la donante consigue una serie de compensaciones.
Una de ellas es la solidaridad
La donante, al donar sus óvulos está permitiendo a otra mujer que consiga un embarazo que de otra forma no habría sido posible. Cuando estas mujeres consiguen el embarzo gozan de gran felicidad, ya que suelen llevar mucho tiempo intentando quedarse embarazada, con los problemas de estrés y depresión que esto conlleva, ya que sus vidas giran en torno a su problema de infertilidad. Otras soluciones, como la adopción, son complicadas, ya que pueden tardar muchos años en conseguirlo.
Al realizar la donación la donante suele sentirse muy satisfecha de haber podido ayudar a otra mujer a cumplir su sueño de tener un hijo.
Las listas de espera son largas y la escasez de donantes hace que a menudo abandonen. Por último, la adopción en muchos casos es difícil.
Otra compensación es la personal
Al donar óvulos se realiza un estudio exhaustivo de la salud de la donante, así como de salud reproductiva, ya que se estudían multitud parámetros. Por ejemplo, la calidad ovocitaria, que no puede ser estudiada de ningún otro modo sino es mediante la extracción de óvulos.
También hay una compensación económica
Aunque el acto de la donación debe ser por ley un acto altruísta, se permite una compensación económica por las molestias ocasionadas, desplazamientos, comidas, etc.
¿PUEDO DONAR ÓVULOS?
Hay varios requisitos para poder realizar la donación de óvulos:
Edad comprendida entre los 18 y 35 años.
No tener enfermedades genéticas, hereditarias o congénitas transmisibles, ni familiares con este tipo de enfermedades
Estar en buen estado de salud psicofísica.
Tener una función ovárica normal
No haber generado seis descendientes o más por reproducción asistida o no asistida.
¿Es anónima la donación de óvulos?
La legislación española obliga a que así sea. Y es anónima tanto para la donante como para la pareja receptora.
El proceso de extracción
Con la menstruación se produce la ovulación de un solo óvulo. Esto es insuficiente para realizar un ciclo de reproducción asistida, y por ello se acude a una técnica denominada “estimulación ovárica ”, que permite la maduración de diez a quince óvulos por ciclo. Se realiza un tratamiento hormonal entre 10 y 15 días, y se administran mediante inyecciones subcutáneas, realizando ecografías y análiticas para controlar el desarrollo de los óvulos y conocer el momento idóneo para proceder a su extracción.
La extracción se realiza a través de la vagina guiada ecográficamente. Se realiza en quirófano bajo sedación, con lo que las molestias y dolores son mínimos. En menos de dos horas se suele dar el alta.
Si quieres saber sobre la legislación al respecto, aquí puedes leer el Real Decreto 412/1996, de 1 de marzo, por el que se establecen los protocolos obligatorios de estudio de los donantes y usuarios relacionados con las técnicas de reproducción humana asistida y se regula la creación y organización del Registro Nacional de Donantes de Gametos y Preembriones con fines de reproducción humana.
“Existe una falta de conocimientos previos para conseguir el embarazo como cuáles son los días de mayor probabilidad para concebir, y falsos mitos como la necesidad de realizar largos periodos de abstinencia que reducen las probabilidades de ser padres”, explica la Dra. Victoria Verdú, coordinadora de Ginecología de la Clínica Ginefiv.
Casi la mitad de las parejas que buscan activamente un embarazo encuentra dificultades para lograrlo. Este porcentaje se reduce aún más por la falta de información sobre la fertilidad entre las mujeres españolas: más de la mitad de las mujeres no controla su ovulación, aventurándose a conseguir un embarazo sin conocer sus días fértiles y casi un 98% nunca se ha realizado un estudio de la reserva ovárica, por lo que no tiene un conocimiento real de su capacidad reproductiva. Así se desprende del último estudio ‘Conocimiento y hábitos de fertilidad de las mujeres’, elaborado por la Clínica Ginefiv a más de 300 mujeres entre 18 y 50 años en junio de 2016.
La reproducción en la especie humana es un proceso complejo, aunque el óvulo y los espermatozoides se encuentren en la trompa, solo se fertilizará, desarrollará, implantará y llegará a nacer 1 de cada 5. Es decir, la probabilidad de embarazo por ciclo en la especie humana es del 20%. En la época actual existen además otros factores que influyen negativamente en la capacidad reproductiva y entre ellos está la falta de información sobre reproducción. Según el Estudio ‘Conocimiento y hábitos de fertilidad de las mujeres’, elaborado por la Clínica Ginefiv, más del 57% de las mujeres que desea concebir desconoce sus días fértiles y no lleva un control de su ovulación.
“Existe una falta de conocimientos previos para conseguir el embarazo. Por ejemplo, que la mayor probabilidad de concepción se produce cuando una pareja tiene relaciones sexuales uno o dos días antes de la ovulación, o bien el día de la ovulación. También continúan existiendo falsos mitos con respecto a la frecuencia de las relaciones sexuales, ya que muchas parejas no saben que largos períodos de abstinencia -superiores a 8-10 días- pueden conducir a una disminución en la calidad del esperma al aumentar la cantidad de espermatozoides anormales y muertos en el eyaculado”, explica la Dra. Victoria Verdú, coordinadora de Ginecología de la Clínica Ginefiv.
Ginefiv ofrece a las mujeres distintas herramientas tecnológicas que ayudan en la consecución de su objetivo: lograr un embarazo. La app ‘Quédate embarazada’ es una herramienta, creada por los especialistas de la clínica, para ayudar a maximizar las probabilidades de éxito de embarazo. Es una aplicación gratuita que ayuda a controlar los días fértiles y maximizar, mediante una calculadora de fertilidad, las probabilidades de éxito de todas aquellas parejas que están buscando un embarazo por medios naturales.
A partir de los 35 años la reserva ovárica y la calidad de los óvulos disminuyen
Del estudio “Conocimiento y hábitos de fertilidad en las mujeres” se desprende también que casi el 98% nunca se ha realizado un estudio de la reserva ovárica, lo que demuestra que no tienen un conocimiento real de su capacidad reproductiva. “La reserva ovárica es la capacidad de los ovarios de producir óvulos de una calidad suficiente para conseguir un embarazo. Conocer la reserva ovárica ofrece a la mujer la posibilidad de saber si es conveniente o no postergar la maternidad si quiere ser madre biológica de sus hijos, o de preservar la fertilidad”, explica la Dra. Verdú.
A partir de los 35 años la reserva ovárica así como la calidad de los óvulos se ven reducidas considerablemente, afectando directamente a la capacidad reproductiva de la mujer. La vitrificación de ovocitos es la única técnica que permite a la mujer preservar sus óvulos para que puedan ser fecundados en el futuro, sin embargo, un 44% de las mujeres no conoce que existen técnicas de preservación de la fertilidad. “La preservación de la fertilidad a través de la vitrificación de ovocitos es una técnica con garantías de éxito, que debe aplicarse antes de los 35 años para que los óvulos preservados sean de calidad y tengan las máximas probabilidades de ser fecundados en el futuro”, explica la Dra. Victoria Verdú.
El congreso abordará entre hoy y mañana las novedades en el campo de la cirugía del aparato reproductor masculino, del cambio de género y de la donación de esperma
Médicos y especialistas de España y Portugal debatirán en Cartagena sobre los últimos avances en el tratamiento de los problemas de fertilidad, la disfunción eréctil, la eyaculación precoz y el cambio de sexo, entre otros. Lo harán en el XVIII Congreso Nacional de la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva (ASESA), que tendrá lugar entre hoy y el domingo en el Auditorio El Batel y que se centra en el análisis y el estudio de problemas sexuales y reproductivos de los varones.
Las jornadas serán inauguradas por el presidente de la asociación, Rafael Prieto, y su homólogo en Portugal, Pedro Vendeira, y en ellas se darán cita urólogos, andrólogos y sexólogos de ambos países que presentarán los últimos avances en el tratamiento de diversas patologías.
Asimismo, abordarán las novedades en el campo de la cirugía del aparato reproductor masculino, del cambio de género y de la donación de esperma. Durante el congreso se impartirán cursos de capacitación en el tratamiento de la disfunción eréctil y se entregarán distintos premios.
Lo básico para que exista el embarazo es que se produzca la fecundación de un ovocito por parte del espermatozoide. La mujer nace con la reserva ovárica ya establecida desde su nacimiento, pero estos ovocitos estarán parados en una fase del proceso de maduración esperando a que llegue el periodo de la pubertad. Llegado este periodo se empiezan a activar las señales que producirán la maduración de un folículo en cada ciclo y la posterior ovulación de este. Solamente en este momento, en el que se haya producido la ovulación y el ovocito se haya liberado a las trompas de Falopio se podrá producir la fecundación por parte del espermatozoide, y si todo va bien, unos días después la implantación del embrión en el útero y de esta manera el embarazo.
A estos días en los que la mujer tiene más probabilidad de quedarse embarazada se les llama días fértiles.
Se considera que un ciclo menstrual tiene de media 28 días (aunque puede variar según la mujer). Se sabe que la ovulación se produce 14 días antes de la menstruación. Si una mujer es regular y tiene los ciclos con un número determinado de días una mujer podría llegar a intuir sus días fértiles. Se ha de tener en cuenta que un ovocito tiene una vida media de unas 24h en el cuerpo de la mujer. Por ejemplo, si una mujer tiene un ciclo de 30 días sobre el día 16 del ciclo se producirá la ovulación, pero como no se sabe la hora con certeza, se recomienda mantener las relaciones programadas desde unos tres días antes hasta unos tres días después para abarcar más posibilidades.
Hay mucha gente que piensa que durante esos días fértiles se tienen que estar manteniendo relaciones a todas horas para aumentar las posibilidades. Pensad que la vida de los espermatozoides va de los 3 a los 5 días. Eso quiere decir que permanecerán vivos dentro del tracto genital femenino durante ese tiempo por lo que no es necesario ir manteniendo relaciones a cada momento. Pensad también en que la calidad espermática bajará debido a la descarga continua por lo que los espermatozoides serán inmaduros y de peor calidad, y por tanto tendrán menos capacidad fecundante.
Los médicos recomiendan tener relaciones programadas entre los días 7 y 20 del ciclo para tener un abanico muy amplio de posibilidades y hay estudios que demuestran que no es necesario mantener relaciones cada día ya que la efectividad es la misma si se tienen cada dos o tres días.
Además de intentar adivinar el día de la ovulación se puede determinar mediante la evaluación del flujo cervical y la temperatura basal.
El flujo cervical cambia de textura, color y composición a lo largo de todo el ciclo por lo que se puede determinar el día de la ovulación observando estos cambios, pero esta técnica puede llegar a ser bastante subjetiva y poco fiable.
La temperatura basal es una técnica fiable y además la recomendada por los médicos. Durante cada día del ciclo se ha de tomar la temperatura, en la misma parte del cuerpo y durante cinco minutos, justo al despertarse y antes de levantarse de la cama. Se han de anotar todas las temperaturas durante varios meses y observar si existe un patrón regular. Como consecuencia del cambio hormonal la temperatura sufre un breve descenso el día de la ovulación y después aumenta de 0,3ºC a 0,5 ºC en los dos días posteriores hasta empezar un ciclo nuevo en el que vuelve a sufrir un descenso y retomar los valores iniciales.
Esperamos que os haya sido de ayuda este artículo y podáis controlar vuestros días fértiles o entender mejor todo el proceso a la hora de buscar el embarazo. Seguid luchando, ánimos y ¡no desistáis!
Henar Marín, Bióloga especialista en Reproducción de laifertilidad.com
Cuando una pareja decide someterse a tratamientos de fertilidad, ya ha pasado por varios intentos fallidos de conseguir un embarazo de manera natural. También ha experimentado la ansiedad que produce someterse a pruebas de fertilidad, la angustia durante el tiempo de espera de los resultados o el duro golpe emocional que supone recibir el diagnóstico de infertilidad. Es aquí cuando surge el miedo a no poder ser padre o madre. Afortunadamente, hoy en día, hay técnicas médicas como la inseminación artificial o la fecundación in vitro que abren un nuevo camino para alcanzar el objetivo del embarazo. Entender esa nueva situación y que el camino para alcanzar el embarazo será diferente, es el primer paso al que se enfrenta la pareja.
Aún así, la autoestima de la pareja puede verse afectada y también puede generarse un estado de ansiedad fruto de la pérdida de control. El estrés sostenido puede incluso provocar otras enfermedades o dolencias, como falta de sueño, del apetito, cansancio o dolores musculares. El estrés y la ansiedad son por tanto muy malos compañeros de viaje y técnicas como el mindulness pueden ser de gran ayuda.
Comunicación: base para una relación de pareja sana
El principal problema en los conflictos de pareja es la falta de comunicación y suele aumentar ante un tratamiento de fertilidad. Cuando un integrante de la pareja guarda emociones y no las comparte, quizás con la intención de proteger al otro de sentimientos dolorosos, se incrementan los sentimientos de angustia, rabia o culpa. Compartir los motivos de enfado o molestia ayudará a que la otra persona entienda esos sentimientos y poder así apoyarse de forma mutua.
El sentimiento de culpa también puede aparecer cuando uno de los dos se responsabiliza de las dificultades de conseguir el embarazo. Es importante recordar que no poder concebir es un problema conjunto, independientemente de si las causas son debidas a un factor masculino o femenino. Por eso es importante hablar el uno con el otro en vez de sentirse culpable o estar enfadado.
Relaciones sexuales durante un TRA
Los problemas de sexualidad también suelen aparecer durante el TRA como consecuencia de una disminución de la libido. En el intento por ser padres, las relaciones sexuales se convierten en algo enfocado sólo a conseguir el embarazo y se programan las relaciones con el objetivo de intentar maximizar las probabilidades. La falta de espontaneidad y el estrés emocional influyen de forma directa en la libido. La sexualidad entre la pareja es también una forma de comunicación que es necesario trabajar.
Apoyo psicológico a la pareja
Durante los TRA, el apoyo psicológico puede resultar de mucha utilidad para gestionar correctamente las emociones que surgen durante el proceso. Iniciar una terapia psicológica de forma temprana puede prevenir la aparición de problemas de mayor envergadura como depresiones o incluso rupturas. Por eso, en Barcelona IVF contamos con un equipo de psicólogos para acompañar a la pareja en todo el proceso.
Encarando el proceso de forma conjunta y con la ayuda psicológica y médica necesaria no solo se podrá trabajar la estabilidad emocional durante el tratamiento, si no también reforzar la relación. De hecho, muchas parejas afirman que su experiencia durante el tratamiento de reproducción asistida les ha unido y ha fortalecido su relación.
El año pasado se registraron 287 partos múltiples en la Región, 2.045 desde 2010
«Llevábamos un año queriendo tener un hijo, pero empezamos a sospechar de que había algún problema de fertilidad, y asistimos a una clínica de reproducción asistida». Carmen y José empezaron un proceso que, como tantos otros padres con ganas de serlos, empezaban por aceptar que espontáneamente no iban a conseguir el embarazo. Pero, a diferencia de lo normal, salieron de esta historia con dos gemelos, José y Abraham.
Esto no es lo común, según apuntan los embriólogos de los centros clínicos de reproducción asistida de la Región; los embarazos múltiples conseguidos mediante un proceso de fecundación in vitro tienden a la baja en los últimos años debido a la calidad embrionaria, las mejoras de las tecnologías empleadas en estos centros y, sobre todo, por la mayor concienciación que están teniendo los especialistas en este campo, al aconsejar a la pareja poner un único embrión para evitar riesgos «innecesarios» en un embarazo gemelar.
Hace años, antes de llegar a este escenario, era normal utilizar dos o tres embriones para aumentar la tasa de embarazo. En la Región, el año pasado hubo 287 partos múltiples, según datos de la consejería de Sanidad, 15 menos que en 2015, pero esta tendencia al alza no corresponde a los embarazos provocados por fecundación in vitro. Según José Sánchez, embriólogo senior del Instituto Murciano de Fertilidad (IMFER), sólo el 25 por ciento de estos partos proceden de un proceso llevado a cabo en una clínica de reproducción asistida, y además con la característica de ser dobles, mientras que los partos triples o de más procedentes de ‘embarazos artificiales’ suponen un «1 por ciento anecdótico». «Debemos tener en cuenta que este tipo de embarazos tienden a disminuir porque aconsejamos siempre la implantación de un sólo embrión», explica Sánchez.
Por su parte, el ginecólogo y director médico de la Clínica IVI de Murcia, Luis Landera, apunta a que la predisposición de estos centros en los últimos años es a poner el menor número de embriones, «uno si es posible». En el 80 por ciento de los casos de parejas que vienen a las clínicas de fertilidad, según el especialista, se les pone un único embrión. «Conseguir un embarazo múltiple desde las clínicas de fertilidad conlleva realizar una mala praxis hoy en día, porque no por poner varios embriones aumenta esta tasa de embarazo.
Carmen y José hablaron desde un principio de poner dos embriones, para aumentar esa tasa de embarazo que preocupa a los especialistas. «No nos importaba», comenta Carmen, «lo único que queríamos era que me quedara embaraza, teníamos el deseo de ser padres».
Según los especialistas, la mayoría de los problemas que llevan a una pareja a un centro de fertilidad se deben a un factor seminal, «uno de cada dos pacientes tiene una deficiencia en este aspecto, el semen es defectuoso o hay un cierto grado de patología».
El retraso en la búsqueda de la maternidad es otro factor que los expertos tienen en cuenta: «Este aplazamiento tiene como consecuencia que la calidad de los óvulos empieza a caer, éstos comienzan a mermar a partir de los 35 años». «Es cierto que las parejas no buscan directamente tener un embarazo múltiple, pero si se da la ocasión en el caso de probar con dos embriones, no les llega a importar mucho», comenta Landera.
En el caso del embarazo de José y Abraham, éste fue perfecto, según comentan sus padres. Los niños, que hoy tienen dos años, ya empiezan a comportarse como hermanos: «Se pelean, juegan, se miran de una forma especial, se comunican con la mirada». Uno es más tranquilo que el otro, lo que denota que tienen carácteres diferentes y eso le gusta a su madre, que dice tener la percepción de ver continuamente carritos de dos o tres bebés por la calle.
Tanto ellos como su entorno no conocían a nadie con gemelos o mellizos que les pudieran contar cómo se llega a gestionar el doble de todo para un par de gemelos. «No hubo consejos previos, ni una forma de saber cómo iba a ser la experiencia, pero está resultando maravillosa», dice Carmen.
Gemelos durante la crisis
Durante la crisis económica, en el periodo más exigente, las parejas han tenido que priorizar. Los especialistas subrayan que había pacientes que, aunque no estuviéramos en buena época para gastar, no podían esperar más.
«Entonces aumentó incluso la búsqueda del embarazo a través de nuestros centros, aunque fue excepcional lo de buscar que fuera gemelar».
Un matrimonio estadounidense buscaba tener hijos y, tras intentarlo de forma natural, se sometieron a un tratamiento de fecundidad. Antes de ello, tenían que hacerse las pruebas necesarias cada uno para que la clínica tratara más óptimamente su caso. El resultado de estas pruebas fue mucho más sorprendente de lo que esperaban, el doctor les anunció algo que ni imaginaban: eras hermanos mellizos.
Esta pareja llevaba varios años como novios hasta que decidió casarse. Se conocieron en la universidad y pronto surgió el amor entre ellos. Ambos eran hijos adoptados, de familias diferentes, pero ninguno sabía que tenía un hermano mellizo. Sus padres biológicos murieron en un accidente de tráfico cuando ellos eran muy pequeños, la casa de adopción los separó y los entregó a familias diferentes. Nadie imaginó que con los años se encontrarían y se enamorarían.
El marido, según cuenta el doctor de la clínica en el Mississippi Herald. dijo que se lo tomó con humor, como si fuera una broma: «todo el mundo comentaba la casualidad de que ambos hubiesen nacido el mismo día y se parecieran tanto. Pensaban que era una coincidencia divertida». Pero en el momento en que le dieron los resultados dejó de tener tanta gracia; la mujer tuvo que pedir al médico que se dejara de bromas y le hablara en serio. El resultado de esta prueba ha cambiado la vida de ambos.
La identidad de la pareja no ha trascendido porque quieren cuidar de su intimidad. El medio norteamericano informa también de que el matrimonio está pensando qué hacer en el futuro: si seguir con su relación o cortarla. En el estado en el que viven no están permitidos los matrimonios fraternales por lo que deberán mudarse o divorciarse.
“Las mujeres no son ganado para satisfacer el deseo de unos pocos”. La nueva Red Estatal contra el Alquiler de Vientres, integrada por 50 asociaciones, reclama con esta frase a los partidos políticos que esta controvertida práctica no se legalice en España. Su primer gran acto público, con el que también quieren concienciar a la sociedad, será una protesta para pedir que se prohíba una feria de gestación subrogada prevista en Madrid en mayo.
“No somos incubadoras, ni vasijas ni úteros o vientres de alquiler: somos mujeres, vidas humanas con las que pretenden montar un nuevo negocio que lucrará al más fuerte y someterá a las más débiles”. El mensaje es parte de la carta de presentación de la Red Estatal contra el Alquiler de Vientres, un nuevo colectivo que pide que España no legisle a favor de una práctica expresamente prohibida por la Ley de Reproducción Asistida de 2006, la gestación subrogada, también conocida como vientre de alquiler.
“Nuestra misión es dar a conocer a toda la sociedad española lo que se esconde tras esta práctica ilegal, servirse del cuerpo de las mujeres como su fuéramos tanques criogénicos, autentico ganado para satisfacer a unos pocos”, ha explicado este lunes en la presentación de la plataforma Sonia Damas, presidenta de En Clave Feminista.
LEGISLAR SOLO EL ALTRUISMO NO CONVENCE: “ES UNA TAPADERA”
Ciudadanos anunció en febrero que prepara una propuesta legislativa sobre la gestación subrogada inspirada en el modelo de Canadá, un sistema altruista sin compensación económica. La posibilidad de regular los también llamados vientres de alquiler ha abierto un debate interno en el seno de los otros tres grandes partidos (PP, PSOE y Podemos). La nueva plataforma apela a los políticos “que se posicionan de izquierdas y feministas” contra una posible legislación. “El altruismo es una tapadera”, sostiene Alicia Miyares, de No Somos Vasijas. “Cuando miramos países con legislaciones restrictivas y altruistas, como Reino Unido y Canadá, lo más evidente es que no hay mujeres nacidas en esos países dispuestas a un embarazo para donar a su hijo. El objetivo que se persigue es una legislación que va a facilitar [a quienes tienen un hijo a través de gestación subrogada] el reconocimiento inmediato y el registro de manera automática”.
Feria comercial
La primera gran intervención pública de la red será una concentración contra la celebración de la feria Surrofair, un evento previsto en un hotel de Madrid los próximos 6 y 7 de mayo para “discutir sobre las diferentes posibilidades en gestación subrogada”, según indican los organizadores en su web.
“Las Administraciones públicas [en referencia al Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad] deberían prohibir con la ley en la mano la posibilidad de que la feria se realice”, añade la portavoz de No Somos Vasijas, Alicia Miyares. Insiste en que “no es una técnica de reproducción asistida más” y recuerda que supone la renuncia de la gestante a la filiación del niño, “un derecho fundamental” que en España se garantiza en el parto.
La red está compuesta sobre todo por colectivos feministas. De momento, cuentan con el apoyo de medio centenar de asociaciones (que se pueden consultar en su web) pero aspiran a “triplicar” los apoyos en las próximas semanas.
También participan ocho asociaciones LGTBI (lesbianas, gais, transexuales, bisexuales e intersexuales). Ramón Martínez es vicepresidente de Somos Diferentes, registrada hace dos meses con “una veintena” de activistas LGTBI que busca “articular un discurso que no conculque los derechos de las mujeres” en el debate sobre los vientres de alquiler. Quiere recabar el apoyo de las grandes asociaciones que representan a este colectivo, cuya postura está dividida como ocurre en los partidos políticos: “Hay un montón de trabas para adoptar, pero la solución no es pasar por encima del derecho de las mujeres”.
Elena Rábade, del Partido Feminista —que también integra la red—, considera que esta práctica “está muy cerca de las redes de trata de seres humanos”. “¿Por qué no es ético el tráfico de órganos y sí el alquiler de vientres?”, pregunta.
La gerente de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León en Burgos, Marian Paniego, ha confirmado a EL MUNDO que el jueves, se hicieron con la tutela de los menores.
La decisión se ha tomado al comprobarse que se había incumplido un «requisito fundamental» de los compromisos que la madre adquirió a la salida del hospital. Paniego ha recordado que la mujer se comprometió a participar en un programa de intervención familiar para garantizar que los niños tuviesen cubiertas sus necesidades básicas y estuviesen seguros.
Además, aceptó cumplir con una serie de medidas relativas a las necesidades de atención, sanitarias y de estimulación, y a contar con apoyo para atender a los menores y gestionar su domicilio. De hecho, a la salida del hospital la madre había contratado a una persona para el apoyo durante las 24 horas del día; sin embargo, ahora se ha detectado un incumplimiento de este compromiso.
La gerente de Servicios Sociales ha insistido en que se trata de un «requisito fundamental» y, en virtud de las competencias que le otorga la Ley, la Junta ha asumido la tutela.
Se han detectado condiciones que generan «cierto riesgo» para los menores, ha explicado, que son especialmente vulnerables al contar con menos de dos meses de vida. De este modo, los Servicios Sociales de la Junta tienen ahora la tutela de los niños, que pasarán a una familia de acogida por medio del procedimiento habitual.
La situación se revisará en seis meses
Marian Paniego ha asegurado que la situación es reversible, dado que la madre continuará con el programa de intervención familiar, en el que se trabajarán sus habilidades para sumir su responsabilidad.
Serán los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Burgos, a través del Programa de Apoyo a Familias, los que se encargarán de realizar el seguimiento durante los próximos meses. Sin embargo, estarán supervisados por los técnicos de Protección a la Infancia de la Junta de Castilla y León, quienes informarán y realizarán intervenciones periódicas.
De entrada, la decisión de retirada de la tutela se revisará en el plazo de seis meses, un tiempo «prudencial» para ver la evolución de la madre, y lo habitual en este tipo de casos. Si cumple con los requisitos del programa de intervención, se le podrá devolver la tutela de los menores, ya que «no tenemos por qué pensar que no vaya a colaborar», ha insistido Paniego.
La decisión de la Junta de Castilla y León ha sido comunicada a la Fiscalía de Menores, como encargada de vigilar la actuación de las administraciones.
La gerente de Servicios Sociales ha recordado que comenzaron a supervisar el caso de la mujer de 64 años cuando se enteraron, a través de los medios informativos, del nacimiento de los niños en febrero. La Junta ya le había retirado la custodia de su hija mayor hace dos años, ahora tiene seis de vida, tras detectarse un caso de «desamparo», y ahora reside fuera de España, en Canadá, con familiares de la madre.
Durante el tiempo que madre e hijos estuvieron en el hospital, los Servicios Sociales se coordinaron con el centro sanitario para evaluar si estaba en condiciones de asumir la responsabilidad. Los informes de los técnicos de Protección a la Infancia y de los médicos determinaron que la mujer podía ocuparse de los niños, pero que requería de apoyo diario.
Ahora se ha comprobado que ha incumplido el compromiso adquirido en este sentido, lo que pone a los menores en «riesgo», y la Junta ha tomado esta decisión, «que no es definitiva». Por lo que respecta a la hija mayor, la justicia ha vuelto a dar la razón a la Junta, ratificando la decisión de retirada de la custodia, al comprobar que «habían agotado las posibilidades».
El vienes por la tarde, la noticia aún no había llegado al pueblo burgalés de Palacios de la Sierra, donde Mauricia reside. «Cuanto antes mejor», dicen en su entorno cuando comentamos que le han retirado la custodia de los gemelos. «Es peor como lo hicieron la otra vez, que esperaron a que la niña tuviera tres años, lo que supuso un enorme sufrimiento tanto para la madre como para la niña», añaden refiriéndose a las primera hija que tuvo Mauricia, que también le fue retirada y que actualmente vive con una sobrina en Canadá. Mauricia, que ostenta el récord de ser la segunda mujer de más edad en dar a luz en España, no ha vuelto a su pueblo desde que se marchó a Burgos para dar a luz. Hace aproximadamente tres semanas recibió el alta hospitalaria y se instaló con los recién nacidos, cuentan en Palacios de la Sierra, en un apartamento de su propiedad en Burgos. Mauricia compró este piso después de que le retiraran la custodia de su primera hija, hace dos años. La niña estuvo un año a cargo de los servicios sociales en Burgos, tiempo durante el cual la madre tenía permitidas las visitas, de ahí que Mauricia, que tiene una situación económica bastante saneada, comprara un piso en la ciudad para estar cerca de ella. «Nos dijeron que le habían puesto un asistente social para que le echara una mano, pero el comentario en el pueblo es que le iba a durar poco, porque Mauricia, en cuanto se le lleva la contraria, te echa a la calle», dicen en su entorno.
El protocolo habitual en estos casos en los que se duda de la idoneidad de la madre o padres para cuidar de los hijos es incluirlos en un programa de integración familiar con el fin de tratar de evitar la separación. La madre recibe así apoyo de los servicios sociales, ayuda profesionalizada para proteger al niño y apurar a los padres. Esto incluye la presencia en el domicilio durante determinados momentos del día de una persona que ayuda con los cuidados del bebé (los bebés en este caso) e indica al progenitor/es cuáles son las conductas correctas a adoptar respecto a los niños. «si se los han retirado es porque no ha cumplido los objetivos», explica una persona conocedora de este programa
Fuentes cercanas a Mauricia aseguran que la resolución es recurrible y se recurrirá por la vía judicial. «Se ha declarado el desamparo de dos menores y para eso tiene que haber unas evidencias», aseguró a este diario el abogado de Mauricia, Juan Carlos Saiz. «En la resolución dice que no acudió a la cita del Plan de Integración Familiar (PIF), pero no se cuenta que ella no pudo acudir porque había un vendaval ese día en Burgos que se lo impedía y llamó por teléfono para cambiar la cita. Y en todo caso, ¿no acudir en una ocasión al PIF es motivo para declarar un desamparo? Yo no creo que proceda», dijo.
El director médico del Instituto Bernabeu, el doctor Rafael Bernabeu, ha sido nombrado referee por la revista científica Human Reproduction, entre otros científicos. El doctor Bernabeu será evaluador y revisor de la calidad de investigaciones que llegan a la publicación que se centra en el ámbito de la reproducción humana. La revista cuenta con expertos de prestigio que garantizan la calidad científica de los trabajos que se presentan.
El director médico del Grupo Instituto Bernabeu es desde 2013 referee de la Reproductive BioMedicine Online, otra publicación científica que publica investigaciones sobre reproducción humana. Es miembro de los comités editoriales de publicaciones de España y también de Iberoamérica, como la Revista Iberoamericana de Fertilidad. También del comité editorial de la Revista Española de Obstetricia y Ginecología y forma parte del comité editorial de la Revista de la Sociedad Española de Fertilidad, así como de la revista MEDRE (Medicina Reproductiva y Embriología Clínica).
A la vez, el doctor Bernabeu es referee de la European Society of Human Reproduction and Embriology (ESHRE), una de las entidades más importantes del mundo en el estudio de la medicina reproductiva y la embriología.
El doctor Bernabeu es autor de más de 200 comunicaciones a congresos nacionales e internacionales.
El equipo de investigación de la clínica de reproducción asistida «Margen» de Granada ha presentado ante la Junta de Andalucía la primera solicitud para hacer la conocida como técnica «hijos de tres padres» en España.
Según ha informado hoy este centro médico en un comunicado, se trata de la primera solicitud para llevar adelante un proyecto de investigación clínica sobre Donación de Ooplasma en Reproducción Asistida (DORA), con el objetivo de aplicar esta técnica en mujeres portadoras de enfermedades mitocondriales y en parejas con repetidos fracasos en reproducción asistida.
Dos de los miembros del equipo de «Margen», Jan Tesarik y Carmen Mendoza, fueron pioneros en el año 2000 en el desarrollo de esta técnica, conocida como «hijos de tres padres» y que documentaron en diferentes publicaciones.
La solicitud se produce tras la reciente autorización para ser utilizada en el Reino Unido, que supone un importante cambio de mentalidad del regulador en el contexto internacional.
Los primeros ensayos sobre la donación de citoplasma de óvulos (ooplasma) se publicaron a finales de los años 90 y se realizaron para mejorar la calidad de óvulos de pacientes con fracasos repetidos de tratamientos por fecundación in vitro (FIV).
Básicamente se trata de sustituir una parte del citoplasma presuntamente defectuoso de los óvulos de la paciente con el citoplasma sano de una donante de óvulos.
Según el doctor Tesarik existen dos técnicas diferentes para realizar la DORA, la primera es la microinyección de ooplasma de donante dentro del óvulo de la paciente y la segunda es la transferencia del núcleo o de los cromosomas del óvulo de la paciente en el óvulo enucleado de la donante.
El equipo de investigación de la clínica de Granada parte de una hipótesis principal que apunta a que la aplicación de la transferencia de ooplasma sana en los óvulos de pacientes portadores de enfermedades mitocondriales puede asegurar la restauración de una población sana de mitocondrias en el embrión resultante y en el niño por nacer.
El proyecto se adecúa a la Estrategia Española de Ciencia y Tecnología y de Innovación y el equipo de «Margen» señala que la intervención se hará de acuerdo a lo estipulado por la ley y los protocolos se ajustan a la legislación vigente.
Los principios básicos de esta declaración implican la consideración, discusión y seguimiento de los proyectos por parte de un comité independiente del investigador y del posible patrocinador.
En este caso se trataría del Comité de Ética de la Universidad de Granada, que garantiza el consentimiento informado de los pacientes y supervisa que las técnicas y formas de aplicarlas se llevan a cabo según esta declaración.
A todas las pacientes se les informará del estudio y se les pedirá que firmen un consentimiento y cada participante contará con una información detallada de los objetivos, procedimientos en la recopilación de datos y muestras, de riesgos y beneficios.
Paralelamente a las técnicas de Fecundación In Vitro (FIV) y Ovodonacion, han aparecido procedimientos y técnicas de diagnóstico prenatal que dan una información del estado fetal una vez conseguido el embarazo. Que sirven tanto en gestaciones naturales como las conseguidas de FIV u Ovodonacion.
El diagnóstico prenatal de trastornos genéticos, tuvo su origen hace más de 40 años cuando se comenzaron a cultivar células del feto obtenidas por amniocentesis. Desde entonces, este procedimiento se ha extendido por todo el mundo, y se ha utilizado para análisis cromosómicos, enzimáticos y, más recientemente, moleculares, a partir de las 14 semanas de gestación.
Actualmente la principal indicación de amniocentesis surge del cribado prenatal de anomalías cromosómicas (marcadores fetales ecográficos y bioquímicos en sangre materna) que estima el riesgo de aneuploidías (alteración del número de cromosomas).
Como ya se sabe la amniocentesis consiste en la extracción de líquido amniótico mediante punción aspiración, técnica que conlleva un riesgo de un 2 % de perdidas fetal.
Hoy día se puede realizar Diagnóstico Prenatal No Invasivo del feto a través de material Genetico obtenido en sangre materna mediante:
1º) Estudio de ADN libre.
En 1997 se describió, por primera vez, la existencia de ADN fetal circulante en la sangre materna.
El estudio del ADN fetal libre es útil en el diagnóstico del sexo fetal, en el diagnóstico prenatal de enfermedades genéticas recesivas ligadas al sexo (Hemofilia, Enfermedad de Duchenne, etc.), el Rh del feto y el manejo de la enfermedad hemolítica perinatal, y algunas otras enfermedades monogénicas como beta Talasemia, acondroplastia, etc.
2º) Células fetales
El estudio de células fetales completas tiene la ventaja de aportar una información genética más extensa y detallada del feto, tanto del núcleo como del citoplasma, especialmente útil para el diagnóstico de aneuploidías (anomalías numéricas de los cromosomas)
Aunque se conocía ya desde finales del siglo XIX la existencia de células fetales en sangre materna. Ha sido en estos últimos años en que varios trabajos han demostrado que desde las 10 semanas de gestación se puede detectar con fiabilidad la trisomía 21, 18 y 13.
En años venideros quizás se logre una mayor eficacia de esta técnica y acabe en su totalidad con la utilización de la amniocentesis, en gestaciones procedentes tanto de forma natural como las conseguidas mediante fecundación in vitro y ovodonación.
¿Por qué la reproducción asistida provoca tantos embarazos múltiples?
Para hablar de Reproducción Asistida debemos diferenciar con exactitud previamente dos conceptos que forman parte del inicio de este proceso. Éstos son esterilidad e infertilidad. Así, según explica la Sociedad Española de Fertilidad, la esterilidad es la incapacidad para lograr gestación tras un año de relaciones sexuales con frecuencia normal y sin uso de ningún método anticonceptivo. La probabilidad de gestación espontánea es claramente dependiente del tiempo. El 85% de las parejas logran espontáneamente una gestación en el transcurso del primer año, y un tercio de estos embarazos ocurre en los tres primeros meses de ese periodo. En los doce meses siguientes, conseguirá la gestación espontáneamente un 5% adicional de parejas. Por tanto, y según establece la simple observación, la mayoría de las parejas que no han logrado una gestación tras un año de intentos estarán afectadas por alguna limitación de la capacidad reproductiva.
Por otro lado, el término infertilidad es para muchos especialistas, especialmente del ámbito anglosajón, sinónimo de esterilidad. En el medio hispanohablante, se ha entendido como infertilidad la incapacidad para generar gestaciones capaces de evolucionar hasta la viabilidad fetal. Por tanto, este concepto engloba situaciones como el aborto de repetición, la muerte fetal intrauterina, el parto prematuro, etc. En la actualidad, se tiende a preferir el término «pérdida gestacional recurrente para designar este conjunto de procesos.
Según los estudios epidemiológicos más amplios, la esterilidad afecta al 15% de la población en edad reproductiva de los países occidentales, es decir, a una de cada seis parejas, y experimenta una evolución creciente.
¿Cuándo se necesita un tratamiento de reproducción asistida?
La técnicas de reproducción asistida se aplican a aquellas que personas que tienen problemas de fertilidad y no pueden concebir un hijo de forma natural. En el caso de mujeres u hombres solteros, parejas lesbianas o de gays y que deseen ser madres/padres pueden someterse a un tratamiento de reproducción asistida, tal y como respalda la legislación actual, Ley 14/2006 sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida, artículo 6.
Únicamente se puede denegar un tratamiento de reproducción asistida cuando la mujer no es mayor de 18 años o bien cuando no está en plena capacidad de obrar.
Si se trata de una pareja joven (siendo la mujer menor de 37 años), se debe acudir a la consulta de reproducción cuando se lleva un año manteniendo relaciones sin protección y no se ha conseguido el embarazo. Si la mujer tiene más de 37 años, basta con 6 meses de espera.
Si existe la presencia de alguna alteración o enfermedad que pueda influir en la reproducción, se puede acudir de forma inmediata, sin necesidad de intentar un embarazo natural.
¿Cuánto cuesta un tratamiento de reproducción asistida?
El coste de los tratamientos de reproducción asistida dependerá principalmente de la técnica empleada, del país en el que se lleve a cabo y del centro de reproducción asistida. Iniciar un proceso de esta envergadura supone ser conscientes de todos los gastos que puede conllevar, más aún si no se logra el embarazo en un primer intento.
En España, una inseminación artificial puede costar entre 600 y 1.400€, mientras que una FIV entre 3.000 y 5.000€. Es muy importante tener en cuenta que los precios aumentarán si se requieren técnicas adicionales como el diagnóstico genético preimplantacional o la donación de óvulos y/o semen. Por ello es recomendable pedir presupuesto e informarse bien de qué está incluido en el precio antes de comenzar con el tratamiento. De forma generalizada las clínicas de reproducción asistida españolas no suelen incluir el precio de la medicación, por lo que la paciente deberá contar con este gasto adicional.
La Seguridad Social española también tiene disponible tratamientos en reproducción asistida, lo que supone ningún coste para los pacientes. Sin embargo, se deben reunir los siguientes requisitos, establecidos por cada comunidad autónoma, para que la Seguridad Social cubra estos tratamientos:
La mujer debe ser menor de 40 años y el hombre no debe superar los 55 a la hora de empezar el tratamiento. Sin embargo, si la mujer cumpliría los 40 antes de poder iniciar el tratamiento, mientras estaría en la lista de espera, no se aceptaría su solicitud.
No tener hijos previos con la actual pareja
En caso de que no se logre el embarazo en el primer intento, la sanidad pública ofrece la posibilidad de hacer varios intentos. De esta forma se realizarán 4 intentos para inseminación artificial conyugal (IAC), 6 intentos para inseminación artificial de donante (IAD) y 3 intentos para FIV, ya sea con óvulos propios o con ovodonación.
Técnicas de reproducción asistida
Las técnicas de reproducción asistida, según la Sociedad Española de Fertilidad, forman parte de los recursos de tratamiento de los trastornos de la fertilidad. Entre ellas destacan las siguientes:
Inseminación artificial con sémen de la pareja: con esta técnica, la probabilidad de obtener gestación por cada ciclo realizado es de un 10-15 %. La inseminación se realiza en la propia consulta, ya que se trata de un procedimiento breve y completamente indoloro. Se expone el cuello del útero (de modo similar al empleado cuando se realiza una citología) y el ginecólogo introduce a través del cuello un fino tubo de plástico blando, para depositar en el útero el pequeño volumen de líquido que contiene los espermatozoides seleccionados.
Inseminación artificial con sémen de donante: el semen utilizado en esta técnica procede siempre de un Banco de Semen debidamente acreditado, está conservado mediante congelación y reúne los requisitos establecidos por la ley. En ausencia de patología femenina, la tasa de gestación tras un número adecuado de ciclos de tratamiento (alrededor de 6) puede alcanzar el 80%.
Fecundación In Vitro (FIV): para esta técnica existen dos variantes. Por un lado, la fecundación in vitro, propiamente dicha, consistente en poner los espermatozoides en contacto con los ovocitos en condiciones idóneas para facilitar que la fecundación ocurra espontáneamente. Por otro lado, la Microinyección espermática (ICSI) que consiste en intervenir aún más activamente sobre el proceso de la fecundación, introduciendo un espermatozoide en el interior de cada ovocito. Cuando se consigue fecundación y desarrollo in vitro de los embriones obtenidos, se selecciona el número adecuado de éstos para ser transferidos al útero, con el objetivo de conseguir una gestación evolutiva. La probabilidad de éxito de un ciclo de FIV-TE depende predominantemente de la edad de la paciente, y del número y calidad de los embriones transferidos.
Ovodonación: Se puede recurrir a la donación de ovocitos en aquellos casos en los que los ovocitos de la mujer no ofrecen la calidad suficiente para conseguir un embarazo, se han agotado o se es portadora de una alteración genética o cromosómica. Según datos del registro de la Sociedad Española de Fertilidad, la posibilidad de conseguir un embarazo tras una transferencia de embriones procedentes de óvulos de donantes es de más del 50% por ciclo, puesto que los ovocitos proceden de mujeres sanas y jóvenes.
Con el fin de valorar la necesidad o no de esperar, se han realizado estudios en los que se comparaba un mes con 3 meses, observando que se obtenían los mismos resultados.
Es por ello que, no aconsejamos posponer un nuevo intento más allá de un mes, en aquellas pacientes que necesiten realizar los tratamientos lo antes posible.
Como es normal en Medicina, no todo es igual de válido para todas las pacientes: si los ovarios han dado una gran repuesta, nos podríamos encontrar con restos de la estimulación anterior, siendo preferible esperar a que vuelvan a una situación de reposo, por lo tanto, aconsejamos individualizar cada caso.
¿Cuánto esperar para transferir los embriones congelados?
Lo que sí que no plantea ninguna duda es que no es necesario esperar cuando hablamos de transferir embriones congelados, ya que los ovarios no son necesarios para este tipo de tratamiento. Con la menstruación, el endometrio se regenera completamente y está preparado para un nuevo ciclo con una nueva ventana de implantación.
También se ha demostrado que tras una estimulación ovárica sin tener en cuenta la cantidad ovocitos extraídos, no es necesario esperar si se ha realizado la congelación embrionaria electiva. Sin embargo si para la preparación endometrial de las transferencias de embriones congelados deseamos usar la estrategia de ciclo natural con lo que se requiere una ovulación espontánea, si que puede verse afectado puesto que puede ser normal, no ovular el primer mes tras una estimulación ovárica controlada si la respuesta ha sido elevada.
¿Cuánto esperar entre tratamientos de Ovodonación?
Por las mismas razones en tratamientos de ovodonación no sería necesario esperar, por lo que se podría iniciar inmediatamente un nuevo tratamiento.
¿Cuánto esperar tras un aborto?
Sin embargo, tras un embarazo o un aborto el endometrio no se repara tan rápidamente, y es, en estas situaciones cuando sí que se debe esperar. El endometrio tras un embarazo cambia de estructura denominándose endometrio decidualizado, que no siempre se regenera en su totalidad en un primer sangrado menstrual, por lo que, al menos vamos a necesitar dos períodos menstruales normales, para asegurarnos que el endometrio vuelve a ser un endometrio receptivo para un nuevo embarazo.
Dra. Belén Moliner, ginecóloga del Instituto Bernabeu
En el caso de los donantes conocidos, es el mismo paciente quien lo elige de un banco de donantes o, si lo prefiere, puede aportar su propio donante (un familiar o amigo suyo, por ejemplo). Además, cuando su hijo tenga 18 años podrá recibir toda la información sobre el donante. En cambio, si el donante es anónimo, es el médico quien lo asigna basándose en las características físicas de los futuros padres y lo único que se conoce es la información médica necesaria (antecedentes familiares, edad y grupo sanguíneo).
Cumpliendo las leyes actuales, llevamos a cabo los tratamientos con donantes conocidos en nuestra clínica de Irlanda, mientras que los pacientes que prefieren donantes anónimos pueden acudir a cualquiera de nuestros centros en España, Italia o en Irlanda.
En ambos casos, todo el proceso se lleva a cabo con las máximas garantías de seguridad y excelencia en el servicio que siempre ofrecemos en Institut Marquès.
¿Qué personas se pueden beneficiar?
Todas las mujeres o parejas de cualquier país que necesiten un tratamiento con ovodonación o con semen de donante y que por diversos motivos deseen elegir su donante. Las motivaciones para realizar este proceso con donantes conocidos pueden ser diversas. Por ejemplo, el deseo de comunicar a su hijo abiertamente que es fruto de una donación sabiendo que a los 18 años tendrá el derecho de conocer al donante, si así lo quiere. También hay mujeres sin pareja masculina que desean escoger su donante o tener un hijo con el semen de un amigo o familiar.
¿Cómo se lleva a cabo el proceso?
Como en cualquier tratamiento de Reproducción Asistida, lo primero que hay que hacer es solicitar una primera visita para que uno de nuestros médicos especialistas pueda valorar su caso y recomendar el tratamiento más adecuado, una Inseminación Artificial o una Fecundación In Vitro. Puede acudir a esta primera visita en cualquiera de nuestros centros: Barcelona, Londres, Irlanda (Dublín y Clane) y Milán o realizarla por Skype.
La elección del donante
En el caso de que se decida hacer el tratamiento con un familiar o con una persona conocida, tanto la persona que dona como la mujer o pareja que van a recibir la donación deben trasladarse a nuestra clínica irlandesa de Clane. Allí es donde se realizará la Inseminación Artificial o la Fecundación in Vitro, así como la transferencia del embrión.
La segunda posibilidad, es recurrir a un donante conocido procedente de un banco de óvulos o de semen. En este caso, los pacientes deben ponerse en contacto directamente con nuestros bancos colaboradores. Una vez elegido el o la donante sólo es necesario solicitar el envío a Institut Marques Irlanda, en Clane. Se trata de un proceso muy sencillo y rápido.
En la sociedad que vivimos ya no es extraño encontrarnos con madres solteras, de hecho, muchas mujeres que están sin pareja han optado por someterse a tratamientos de reproducción asistida para disfrutar enormemente de la experiencia y convertirse en madres, un sueño hecho realidad. También hay parejas que desean ser padres con todas sus fuerzas y no pueden por circunstancias que les afectan directamente y que se escapan de sus manos. Esta, sin duda, es una solución muy viable.
Muchas mujeres, cada vez más, deciden someterse a esta clase de tratamientos, y muchos de ellos están especialmente ideados para mujeres solteras. Lo cierto es que nuestra legislación en materia de reproducción asistida tiende a ser más permisiva que en otros países y por eso muchas mujeres extranjeras viajan hasta aquí y deciden recurrir a clínicas españolas especializadas.
¿Que por qué resulta cada vez más frecuente encontrarnos con personas que han buscado ayuda en estas clínicas?
Muy fácil, la reproducción asistida, como puede ser la inseminación artificial, les tiende una mano y les ofrece toneladas de ilusión. Resulta increíble la cantidad de sentimientos que se suceden antes de acudir a una clínica de reproducción asistida ante la imposibilidad de ser madre o de ser padres: dolor, rabia, impotencia pero también esperanza. La esperanza de abrazar a una personita que aún no ha llegado a sus vidas, de poder acceder a ese milagro de la vida cueste lo que cueste, la esperanza de luchar incluso cuando se han visto sin fuerzas.
Las mentalidades cambian y siguen evolucionando y afortunadamente hoy día ya son aceptados otros modelos familiares diferentes. Una pareja no tiene que estar formada necesariamente por un hombre y una mujer y una pareja del mismo sexo o una persona sola pueden formar perfectamente su familia. De hecho, es habitual ver mujeres que encuentran serias dificultades para encontrar cierta estabilidad y se encuentran sin una pareja estable y sin la posibilidad de concebir. Del mismo modo, hay parejas que se ven incapaces de adoptar un menor por las muchas complicaciones que encuentran a su alrededor.
Las dudas y miedos están ahí, evidentemente tiene que ser una decisión muy meditada, más si se trata de una madre soltera, pues puede encontrar en el camino serios inconvenientes, desde las dificultades económicas propias a la hora de convertirse en madre soltera hasta los problemas que surgen a la hora de conciliar vida familiar y laboral, así como la falta de ayudas sociales.
No cabe duda de que hay muchos problemas alrededor que pueden llegar a hacerte replantear las cosas, pero al final solo basta con recordar la de veces que se ha llorado en casa por no poder acceder al sueño de tu vida o por el miedo recurrente al pensar en los últimos años que te quedan de fertilidad, y es que lo deseas con vehemencia, con toda tu voluntad. Pues has de saber que la reproducción asistida es un medio que está ahí, a tu alcance, una posibilidad que te acerca más y más a lo que tanto ansías.
Hay muchas clases de tratamientos: Inseminación Artificial con donantes de semen o de óvulos, Fecundación in Vitro, Ovodonación con óvulos y semen donados, o la Embriadopoción con embriones congelados que se obtienen de otras parejas. Como verás cuentas con muchas posibilidades para poder mantener viva la mayor de las esperanzas. Las personas que toman esta decisión han de informarse debidamente y estar seguras de sí mismas. No es algo que deba tomarse a la ligera y el apoyo psicológico resulta algo fundamental.
Es un largo proceso y en muchas ocasiones es necesario hacer varios intentos, pero el ánimo y la voluntad tienen que estar por encima de cualquier fracaso o incertidumbre. Si ser madre o padres es una prioridad, no hay duda de que la reproducción asistida puede convertirlo en algo real.
Investigadores de la Universidad de Lund en Suecia estudian, tras la realización de ensayos ‘in vitro’ e ‘in vivo’, el potencial de la leche materna como una posible fuente de tratamiento del cáncer en adultos. El estudio, que está dirigido por la doctora Catharina Svanborg, responsable del departamento de Microbiología, Inmunología y Glicobiología del Institute of Laboratory Medicine de este centro, se presentará en el XII Simposio Internacional de Lactancia Materna de Medela, que se celebrará en Florencia (Italia) los próximos días 7 y 8 de abril.
El equipo de Svanborg ha descubierto el mecanismo por el cual la leche humana combate las células tumorales, una función de la que se encarga una proteína componente de la leche, la lactoalbúmina. Su unión con un ácido graso conforma un complejo denominado HAMLET (lactoalbúmina alfa humana letal para células tumorales) que induce la muerte de las células tumorales, respetando a las células sanas.
Una de las zonas donde más se ha testado la efectividad de este complejo como tratamiento antitumoral ha sido en la vejiga. Los ensayos realizados con pacientes con cáncer han evidenciado la reducción de los tumores en tiempos muy cortos. Tras la sustitución del tratamiento con fármacos actuales por los componentes de la leche humana, en cinco días se pudo observar la eliminación de células tumorales a través de la orina. Además, los cambios registrados en el tamaño y la apariencia de los tumores dan cabida a continuar investigando esta línea terapéutica.
En cuanto al cáncer de colon, la experimentación con ratones constituye la base para futuras investigaciones. En laboratorio se ha demostrado que los tumores reducen su tamaño una media del 60%, aumentando la esperanza de vida de los animales en 40 puntos conceptuales; a su vez el potencial preventivo de la leche humana se manifiesta en una menor aparición de tumores y metástasis en los ratones sanos.
Según explican, futuras investigaciones se basarán en esta premisa para desarrollar fármacos que disminuyan el riesgo de tumores en las personas más vulnerables o con más antecedentes. El objetivo del equipo de la doctora Svanborg es llevar a cabo un ensayo clínico a gran escala con una muestra significativa de pacientes, poniendo el foco en aquellos tipos de cáncer para los que aún no se ha definido una cura totalmente efectiva.
Ya sea por razones personales, sociales o económicas, el caso es que la media de edad a la que las mujeres deciden ser madres se atrasa cada vez más. Lo malo de esta tendencia es que, con la edad, la fertilidad disminuye y quedarse embarazada resulta más difícil a medida que se van cumpliendo años. Investigadores del Hospital Universitario de Montreal (Canadá) han revelado una nueva causa que explican las dificultades para concebir asociadas a la edad.
El trabajo, publicado en Current Biology, explica que los investigadores observaron un defecto en los óvulos de las mujeres de más edad, causados por un mal funcionamiento de la división celular. Esto deriva en una disminución significativa de la fertilidad a partir de los 35 años, en un aumento del riesgo de aborto involuntario, y pueden causar síndrome de Down en bebés a término. Aunque este descubrimiento puede conducir a nuevos tratamientos de fertilidad y ayudar a las mujeres a conseguir un embarazo. Así lo explica, Greg FitzHarris, investigador de la institución canadiense. «Actualmente estamos explorando posibles tratamientos para revertir este problema y rejuvenecer los óvulos». Eso sí, será un proceso de investigación que requerirá muchos años.